El Amante y La Esperanza
(Luz blanca. Imagine el amante eterno y el arquetipo de la esperanza humana)Amante---�Que hay despu�s del amor? (cuando se acaba), le pregunto mi amante a un viejo deprimido y desde el lecho respondi� -dolor, solo dolor -y nada mas.
Esperanza humana--- El amor es dolor (mientras exista(, cuando se acaba solo queda un gran dolor, un gran vac�o, repentino y de pronto se abre el inmenso olvido del destino
Amante--- Podr� ser un minuto o ser� un siglo pero el olvido es el signo con llamas que nos aguarda, gehena de los cuerpos y las almas amantes que ciegas deambulan en cavernas, presas de las ruedas del deseo, del viento, del averno donde se anudan, el placer, el dolor, los celos, el abuso, los lamentos.
Esperanza: Vengo a ti sin rostro y tu sin rostro, es decir en cuerpo sutil, en carne-espiritu, me conduce la vida que aun existe y vivo aunque ayer por la noche otro en mi ha muerto. Vengo porque estas vivo y te arranque del futuro, vengo a pedirte todo y no a darte nada salvo esta desesperada pasi�n que es la vida que es casi todo, por naturaleza divina.
Amante: Voy a morir, Esperanza: en tus brazos, las dos muertes pr�ximas, Voy a nacer clamando en el planeta-madre, arriba ,donde el supremo atractivo expande su mirada calma, sobre el infinito enigma.
Esperanza: Yo conoc� el fuego, estuve junto a el, ard�a, era tan bello que no necesita ni combusti�n ni maquina, yo acurrucaba mis manos en el fuego y solo amaba y el mundo era un dibujo que dise�aba mi alma.
Amante: Cai como la estrella de la ma�ana, el lucero, mis alas de seda se tornaron garras, vampiro en las oscuras telara�as del cielo, en este infierno de locura y rabia
Esperanza: Hoy se abre el gran olvido despu�s del gran dolor del amor y es un abismo y sin embargo te invento a ti y vuelvo a crear y a construir, es decir sigo viviendo, siendo otro o el mismo en otros cuerpos.
� Danza del Amante y la Esperanza. Coreograf�a.
ESCENA 8
Lutero, Bernardo y Andres
Lutero: Lo importante es la fe, no las obras. As� lo escribi� san Pablo en su castidad. Lo importante es la fe no las obras.Bernardo: Quiere decir, Lutero, que en el para�so coexistir�n los hombres que tuvieron larga fe con los arrepentidos a ultima hora que se declararon con fe presas del temor a la muerte y ansiando la salvaci�n personal y que no importan las obras de la corrupci�n ni el dolor que provocan a los d�biles que arrastran?
Lutero: Las obras buenas siguen a la fe, lo escribi� san Pablo, en su castidad, hace siglos.
Bernardo: Si hay tiempo para hacer obras despu�s de la fe. �Te imaginas un para�so lleno de nazis y fascistas? Seria peor que un infierno �c�mo un hombre que ha torturado, saqueado, violado, sistem�ticamente, ha exterminado a tantos puede arrepentirse con fe del temor? �Como un genocida que promovi� la desaparici�n de tantos puede arrepentirse e ir eternamente al para�so? �Como un fascista mesi�nico puede quemar la piel de poblaciones inocentes, en nombre de su dios y luego flotar en nubes rosadas? Ni Calvino con su predestinaci�n lo admitir�a, se�or Lutero. Por lo menos all� los considerados buenos son menos malos.
Andr�s: Desde Latinoam�rica tenemos tambi�n otra preocupaci�n m�s sutil: la limosna de las buenas obras de los religiosos que salva sus almas envueltas en rollizos abd�menes no deber�a volcarse en pagar los impuestos como empresarios exitosos?
(Pasan los piqueteros en silencio con herramientas de campo e industria)
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