Rock and roll,
música satánica
Padre J.P. Règimbal
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2. DESDE EL PUNTO DE VISTA MORAL La consecuencias de la audición de la música Rock se centra en cinco temas capitales del universo -rock'n'roll-: el sexo, la droga, la rebelión, la falsa religión y la influencia diabólica. La inteligencia, la voluntad, el libre albedrío y la conciencia moral sufren un ataque tal por la vía de todos los sentidos que sus capacidades de discernimiento y de resistencia disminuyen en gran medida, incluso a veces se neutralizan. En este estado de confusión moral y mental la vía queda completamente abierta a la liberación más violenta de los impulsos contenidos, tales como el odio, la ira, la envidia, la venganza y la sexualidad. Además, las vedettes rock se convierten, no sólo en modelos a imitar, sino también en ídolos a adorar. Este hechizo de carácter idólatra tuvo consecuencias macabras, tales como el fenómeno de las groupies. Hubo suicidios provocados por la muerte de una vedette preferida y algunos asesinatos de los cuales es el más famoso el de John Lennof por su admirador Mark David Chapman. Agreguemos a todo lo dicho las agresiones subliminales que ya han sido tratadas y que con la mejor formación moral y espiritual no puede resistir por mucho tiempo a la erosión inevitable de la conciencia, del corazón y de la mente, producida por la audición cotidiana y habitual de la música Rock. 3. DESDE EL PUNTO DE VISTA SOCIAL Ya hemos afirmado que la revolución rock'n roll tiene como fin alentar la rebelión de los jóvenes contra todas las formas de coacción: Familia, Religión, Administrativa, Política, Económica, y Militares. Pero hay más que esto; los conciertos de los festivales de Rock desencadenan tales histeria colectivas que estallan disturbios y risas en pleno hapening. He aquí algunos ejemplos: En Canadá, en la ciudad de Vancouver, durante un espectáculo de los Beatles en no más de 30 minutos 100 personas eran atropelladas, asaltadas o gravemente heridas. En Melbourne, Australia, más de 1.000 personas fueron víctimas de heridas graves, en un festival de rock. En Beirut, Líbano, una muchedumbre histérica tuvo que ser dispersada con 5 lanzas hidráulicas. En Altumont, Estados Unidos, en 1969 en un festival de los Rolling Stones que trajo 300.000 personas, muchos jóvenes perecieron por asfixia y 3 por una dosis masiva e drogas. En Cincinnati, EE.UU., en el coliseo River Front, en diciembre de 1975, 11 jóvenes fueron pisoteados y muertos por 18.000 espectadores que derribaron las barreras para entrar al festival; el grupo THE WHO comenzó su concierto como si nada hubiera pasado y los espectadores, frenéticos, invadieron el escenario al final del espectáculo, lo que causó otros muertos por asfixia. Durante un week-end rock en Los Angeles murieron 650 jóvenes. Se hizo un reportaje en el canal de televisión 40 (California), por el periodista Judy Argasoni que entrevistó al Dr. Noguski. Por él nos enteramos que como los refrigeradores de la morque municipal ya estaban todos ocupados, los cuerpos de las 650 víctimas fueron depositados en los corredores contra las paredes de los dos lados. El olor horrible de los cadáveres invadía el edificio. Los cuerpos no podían ser identificados porque la mayoría eran jóvenes que habían abandonado sus hogares: venían, en general, de los alrededores de Los Angeles. Según el testimonio del Pastor Greenwald, Satanás habría murmurado al oído de Judy Argasoni: "Estos, míralos bien, son mis trofeos. Este es el salón de exposición de mis trofeos". Para terminar citemos la obra de Frank Garlock titulada "The big beat": "Los discípulos del caos y del desorden no habrían podido encontrar un vehículo más perfecto para promover a inculcar sus ideas y su filosofía en las juventud de diversos países del mundo. Pero es en los dos países en donde el Rockn'Roll es más popular, EE.UU. e Inglaterra, donde se constata no solamente la tasa de delincuencia juvenil más elevada del mundo, sino también un mayor crecimientos del porcentaje de crímenes entre los jóvenes, nacimientos extramatrimoniales, actos de violencia de todo tipo, homicidios y suicidios". Los hechos lo demuestran, la revolución del Rockn' Roll ha causado en treinta años la perversión más profunda de la juventud que la historia haya registrado jamás. Mientras los poderes públicos gastan miles de millones para combatir la polución del aire, del agua y la polución por el ruido, no encuentran ni los recursos, ni los medios, ni la voluntad firme de combatir y de acabar con al polución moral y espiritual de la juventud, víctima de esta vasta conspiración. ¿No es curioso que los poderes públicos muestren tan impotentes frente a las desgracias de todo tipo engendradas por esta perniciosa ola musical erótica y satánica?. "Pervertid a la juventud y venceréis a la Nación", dice un adagio bien conocido.
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