9. Intro. libros poéticos y sapienciales. El libro de Job
9. Introducción a los libros poéticos y sapienciales  

EL LIBRO DE JOB

Este libro representa muy bien la crisis de la sabiduría clásica judía. Ya hemos indicado que al hombre bueno y pío le irán bien las cosas, y al malo le irán mal las cosas. Pero esto no es siempre cierto. Job es una ficción en la que se narra la historia y la reflexión de un hombre que hace el bien, que es bueno, pero que las cosas no le van bien. No tiene más que desgracias. En la sabiduría clásica no le correspondería un destino tan incoherente con su vida y acción. Es un drama, que era habitual en la sociedad judía. Muchos pobres buenos, que no son bendecidos por Dios, tienen que soportar la acusación de impiedad de los demás. En esta obra los interrogantes los hace Job directamente a Dios, de quien espera una respuesta.

Este libro es complicado, sólo el tema ya lo es, pero además tiene muchas palabras incomprensibles para nosotros, palabras extrañas y difíciles de traducir. Es un texto escrito como un diálogo, pero formado por largos monólogos.

En cuanto al autor, estamos de nuevo ante dudas e interrogantes. Posiblemente lo escribió alguien no muy de acuerdo con las tradiciones judías relativas a la conducta y el destino. Alguien audaz y atrevido para plantear estos problemas tan abiertamente. Es también un buen escritor, a pesar de las dificultades del texto, es un hombre cultivado y sensible a la naturaleza y a los hombres. Pudo ser un sacerdote, un escriba, alguien que sufrió y vivió algo parecido a lo que le pasó a Job. La fecha de redacción la fijamos tras el destierro, hay ya un monoteísmo fuerte y la responsabilidad por los pecados es personal.

El libro de Job presenta partes en prosa y partes en verso. La prosa está en la primera y última parte, el verso está en medio. Esto respondería a unos añadidos, para explicar la causa del sufrimiento de Job, en esta primera parte explica que los males son permitidos por Dios, pero realizados por Satanás; en el epílogo no se menciona nada de Satán, aparece como la conclusión, lo que sucedió, una especie de "final feliz" de la historia, para que se restituya la injusticia causada a Job. La impresión que se tiene del relato, es de un final inventado, el verdadero final no existía, era una obra más bien abierta.

Seguramente esta introducción y epílogo fueron escritos por otros escritores, a los que les molestó la dureza del texto, quisieron dulcificar la situación y convirtieron a Job en un poco más rebelde con sus tradiciones y con Dios. Al restituir Dios todo a Job se volvía a la concepción clásica de bendición y abundancia de los buenos, tarde o temprano llegaría.

El escrito se estructura en varias partes, además de la introducción (Jb 1 y 2) y final en prosa (Jb 42, 7 -17) , encontramos varios discursos de sus amigos (Jb 3 -28), un monólogo de Job (Jb 29-31), nuevo discurso de Elihú (Jb 32-37), y finalmente dos discursos de Yahvé dando respuesta a Job (Jb 38-42,6).

Estos discursos de sus amigos presentan la teología clásica judía, si te va mal es porque algo habrás hecho mal que no sabemos, pero que Dios sí que sabe. Job no se resigna a esto, porque sabe que no ha sido así. No ha pecado, no ha sido malo, es un hombre justo. El discurso de Job es un reto a Dios, quiere tener un encuentro con El y decirle a la cara lo que piensa. Los discursos de Dios al final son como la gran teofanía, Dios habla, no está callado ante el dolor del hombre justo. Es el problema del mal, sin solución en la teología cristiana. Si Dios es bueno, ¿por qué permite que le sucedan a los inocentes desgracias?

El segundo discurso de Elihú es seguramente posterior, escrito por la provocación que suponía el texto, y el deseo de argumentar mejor que los otros amigos de Job. Elihú tampoco resuelve el problema, parte de la culpabilidad de Job.

Lo que realmente es sorprendente son los discursos de Yahvé, la respuesta que estaba pidiendo Job es dada en el libro. Se ha discutido también si es una respuesta añadida por otro autor.... No nos interesa tanto esto cuanto que Dios se manifiesta ajeno al derecho de retribución que los amigos y Job tenían, Dios no dice nada, no necesariamente los ricos lo son por haber sido bendecidos por Dios. Job pedía encontrarse con Dios y que Dios se explicase, Dios lo concede y habla con Job.

El discurso de Dios contiene una serie de descripciones sobre el mundo, la naturaleza, los animales,... Dios tiene un plan pensado, el mundo no está abandonado, sino planificado por Dios. Dios sabe, pero esos misterios no son conocidos por Job. El texto desarrolla la ironía en Dios frente a Job, si no sabe, que no se queje tanto. En el discurso de Dios, vemos que Dios sí tiene un plan y sí sabe lo que está haciendo. La inocencia de Job no supone que Dios sea culpable, Dios se defiende de la acusación, le dice a Job que asuma la responsabilidad del mundo, que sea él el organizador, a ver que sale.

El segundo discurso presenta, personificado en dos animales, las fuerzas del mal: Behemot y Leviatán. Dios se enfrenta, los controla. Aunque el hombre no logre dominar el mal, Dios si puede. Es como una conclusión: el sufrimiento no debe ser impedimento para la relación con Dios, la fe es confianza mutua. Dios está del lado de Job, no contra Job. En el caso de Jesucristo la respuesta es todavía más llamativa, el mismo Cristo, que es Dios, sufre siendo inocente, tanto amó Dios al mundo, que dio su vida por los hombres. Se sufre, no porque Dios nos haya abandonado, ni porque seamos malos, es algo que desconocemos, que no nos está permitido conocer, parece decir el libro Job.

<< >>
1
Hosted by www.Geocities.ws