| 12. Introducción a la literatura paulina y cartas apostólicas |
| CARTA
PRIMERA DE PEDRO. Planteado así el escrito, estamos ante una disertación hecha para ser pronunciada y leída en sitios diferentes, algo circular y supracomunitaria. Empleado y leído por varias comunidades que se lo van pasando, y en ese ejercicio, copiando. De la lectura del escrito deducimos un escrito oriental, con una forma poco griega, a diferencia de los que sucedía con la carta de Santiago. Es una presentación circular e impersonal. La tradición bautismal es muy fuerte, y propia de una época tardía. La cristologización es más fuerte, los catálogos de moral doméstica son más llamativos, usa además el AT y nos deja entrever un sufrimiento comunitario que será cambiado en alegría. Estamos claramente en un contexto de persecución. El escrito es achacado a Pedro, se hace mención al final de Babilonia, que es simbólicamente la capital del imperio: Roma. Es claramente pseudoepigráfica la carta, no sabemos quien pudo estar detrás. Se menciona Silvano, perteneciente al paulinismo, lo cual es también improbable. Seguramente, la referencia a las persecuciones nos pueda hacer pensar en la persecución de Trajano de finales del siglo I. La carta es enviada a Asia Menor, seguramente desde Roma, por alguien conocedor del judaísmo y de las herejías. La intención del escrito es animar a las comunidades ante la dificultad. Es una exhortación a la esperanza desde el destino que sufrió Jesús. Eso es motivo en la tradición sapiencial y misionera del testimonio y de una purificación. La escatología vincula los sufrimientos de la comunidad con la gloria futura. Es interesante que aunque la comunidad está perseguida, no aboga por un encerramiento, sino por una integración. |
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