13. Intro. liter. joánica. Fuentes tradicionales y elaboración del "evangelio base" de San Juan, antes del año 80 d. C.
13. Introducción a la literatura joánica  

FUENTES TRADICIONALES Y ELABORACIÓN DEL "EVANGELIO BASE" DE SAN JUAN, ANTES DEL AÑO 80 d. C.

Cuando tratamos de buscar las fuentes y el origen del Evangelio de San Juan nos encontramos con que las dificultades son mayores que con los sinópticos. Es lógico, si tenemos en cuenta que no tenemos comparación posible con otros escritos paralelos, la única posibilidad que nos queda es analizar internamente el escrito y tratar de reconstruir las posibles fuentes existentes.

A esta tarea ya se dedicó Bultman en su comentario del Evangelio de san Juan, proponiendo al menos tres fuentes originales. Una fuente primera, llamada de los signos, compuesta por los relatos de los milagros de San Juan, que tienen aquí la categoría de señales, signos. Nosotros aceptamos esta primera fuente, aunque la retocamos y la matizamos. En segundo lugar hablaba del Relato de la Pasión, que es el que menos problemas plantea, y finalmente Bultman aludía a una fuente tercera revelacional de dichos, origen de los discursos de Juan. Esta última hipótesis no la aceptamos hoy, pero refleja perfectamente el problema de Juan: los discursos de una teología elevada y cristológica avanzada.

Pensamos que lo que hay son unas tradiciones independientes, no coleccionadas, que el evangelista utilizó de manera suelta. Entre estas tradiciones independientes estarían los textos relativos a Juan el Bautista y al encuentro con los primeros discípulos, que contiene el capítulo uno. Estarían los dichos bautismales, los bautismos de Juan y el bautismo cristiano del capítulo 3. También sería una tradición independiente la leyenda misional de Samaria, capítulo cuatro, cuyo trasfondo puede responder a una comunidad joánica samaritana, con una fuerte presencia de mujeres, y finalmente el relato de la aparición a María Magdalena, extraño y muy antiguo del capítulo 20, 11-18.

Estos escritos independientes nos pueden ayudar a reconstruir tradiciones antiguas, difíciles de datar, estamos en un marco amplio, antes del año 80, y por supuesto después del año 30, pero nos es difícil precisar el momento exacto.

La siguiente fuente para reconstruir el evangelio base, origen del evangelio de Juan, sería la llamada fuente de los signos. Se trata de relatos milagrosos, pero que Juan los llama "señales", son un signo de Jesús. Juan tiene un mayor aprecio por la calidad de los relatos, por su teología y profundidad, que por su cantidad. La fuente de los signos podría constituirse por una pequeña colección de signos, cuatro en Galilea y tres en Judea. Los cuatro signos de Galilea, son: las bodas de caná, Jn 2, 1-12; una curación del hijo de un funcionario, Jn 4, 46-54; multiplicación de panes y peces, en Jn 6, 1-15 y finalmente otro signo de tipo epifánico, la tempestad calmada, en Jn 6, 16-25.

La sospecha de estar ante una fuente aparte, compacta respecto a las tradiciones independientes se vio porque aparecían algunos signos numerados, en Jn 2,11 dice que hizo el primero de los signos, en Jn 4, 54 dice que fue su segundo signo en Galilea. El autor del "Evangelio Base" recorta la fuente de los signos y la vuelve a retomar más tarde. En los tres signos de Judea hay previamente una primera introducción en Jn 7, 3-10, con una sutura sorprendente, "vete a Judea y que vean tus discípulos de allí tus obras". No se corresponde con lo anterior, donde aparece otro signo en capítulo cinco, perteneciente a la fuente de los signos. Los signos de Judea son: los relatos de Jn 5, 2-9, curación en la fuente de Betsaida; Jn 9, 1-7 con la curación del ciego de nacimiento y Jn 11, 1-44 con la Resurrección de Lázaro. Al final de esta fuente estarían los textos concluyentes que podrían ser perfectamente: Jn 12, 37: "Aunque habría obrado tantos signos delante de ellos, no creyeron en él"; y Jn 20, 30-31, casi al final del Evangelio, sería el final de la Fuente de los signos: "Muchas otras señales milagrosas hizo Jesús en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro. Estas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios".

El género literario de la fuente de los signos sí que es ofrecer una colección de obras portentosas, una aretología, una intención de propaganda acerca de Jesús. Esta fuente mantiene una distancia con los milagros de los sinópticos, se exalta más lo extraordinario vinculado a la persona de Jesús, la fe es determinante, no en la curación, sino en la conversión del curado. En sinópticos los milagros van unidos a la fe y al perdón. En San Juan los relatos son algo más epifánicos, manifiestan quién es Jesús e invitan a la conversión. La tendencia es más teofánica y más cristológica.

La cristología de esta fuente de los signos es más profética, Jesús es el Mesías. No está utilizando todavía la terminología de Hijo de Dios. Es una cristología que está vinculada en exceso al Judaísmo, poco evolucionada, dato que nos puede hacer remontar la fuente de los signos a los años 50 o 60, previos a la caída de Jerusalén.

El Relato de la Pasión compondría el último elemento de esta tradición base compuesta antes y conocida por el evangelista que elabora el llamado "Evangelio Base". Este relato de la Pasión mantiene muchas semejanzas con los sinópticos, lo cual nos demostraría que estamos ante textos muy antiguos, tradiciones cercanas a los acontecimientos. Hay una continuidad topográfica, cronológica, y una ruptura con el resto del Evangelio de San Juan. Este texto llama la atención porque Jesús apenas habla, algo semejante sucedía en Marcos, Jesús habla muy poco, el escritor está narrando hechos. Si hoy Jesús en Juan habla más es porque se ha alargado en texto.

Estos relatos de la pasión son extraordinariamente antiguos, ya lo hemos visto antes, era necesario superar el escándalo de la cruz, a los primeros cristianos les cuesta explicar y justificar que ese que había muerto ignominiosamente era el Señor, el Mesías. Por eso estos, relatos son los más antiguos, los que primero necesitó la comunidad cristiana en su misión.

La Pasión en San Juan ha sufrido una prolongación posterior, por eso es más difícil reconstruirlo, lo hacemos con ayuda de los Sinópticos. El relato original puedo tener tres partes: una primera con el acuerdo de matar a Jesús y la Última Cena, un segundo momento con el relato del prendimiento hasta la sepultura y finalmente el antiquísimo relato Pascual de Jn 20, 1-20, sobre el sepulcro vacío.

No vamos a indicar toda la reconstrucción porque cada autor sigue unas pautas distintas, y las posiciones no son coincidentes en este trabajo tan minucioso. Nosotros seguimos al profesor S. Vidal en gran parte de sus propuestas. Pensamos que hay añadidos posteriores que completan el relato. Entre estos, colocamos claramente los discursos de la Última Cena, que se añadieron, y la supresión del relato de Consagración eucarística, posiblemente eliminado por problemas posteriores en la comunidad. Es un problema no solucionado el porqué Juan no narra la consagración, sí sabemos que celebraban la fracción del pan, porque hay discursos sobre el pan de vida, que es Jesús. Pero desconocemos su eliminación, puede que fuera sustituido por el relato del lavatorio de los pies. No lo sabemos, se presta a muchas posibilidades interpretativas.

El relato de la Pasión lo ubicamos cerca de Jerusalén, es un texto antiguo, de los primeros tiempos de la comunidad, es original, dado que Jesús habla poco. Podría tener un sentido cúltico, como acta de martirio de Jesús recordado en las celebraciones.

El escrito que redactó este autor, con estas tradiciones originarias es lo que podríamos llamar "Evangelio Base". No es aceptada esta hipótesis por todos los investigadores, que si bien sí aprecian un texto en evolución no dan el paso para indica donde pudo estar esta evolución. Nosotros nos situamos ante un texto base, una materia prima en crecimiento, al igual que los sinópticos. Creemos que hay un texto base, porque hay una distinción muy llamativa entre los discursos de Jesús y los relatos, aquí sí diferenciamos unas etapas de otras, los discursos son añadidos a este texto básico. Tiene que darse un hilo conductor a la historia, en un momento se hace así, colocando primero las narraciones del bautista, luego la fuente de los signos y las tradiciones independientes y finalmente el relato de la Pasión.

Es verdad, que un problema añadido a esta reconstrucción es que puede haber textos cambiados de sitio, por ejemplo, la expulsión de los mercaderes del templo, que está al principio de Juan, hubiera supuesto la condena de Jesús inmediata, sin embargo, pensamos que esto sucedió al final de su vida pública, está cambiado algo el orden de los relatos por alguna intención no esclarecida.

Desde los textos que hemos empleado en esta reconstrucción nos preguntamos qué intención tuvo el evangelista. Suponemos que justificar la existencia de unos grupos separados del judaísmo tras la muerte de la primera generación de discípulos. Estaríamos en torno al año 80, momento de expulsión de los cristianos de la sinagoga. En estas circunstancias se produce esta recopilación de fuentes y primera composición del Evangelio Base, que sufrirá modificaciones por las circunstancias de la comunidad cristiana.

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