| 14. Teología de la Revelación |
| LA
REVELACIÓN EN OTRAS RELIGIONES. Lejos queda de nosotros aquella visión negativa de otras religiones, exclusiones que forman parte del pasado. Hoy el Papa Juan Pablo II se ha reunido en varias ocasiones con los líderes de las religiones principales para orar juntos por la paz. Hoy la relación con otras religiones está más cerca de una integración de lo positivo que de un enfrentamiento. Estamos pues en un ambiente de diálogo. Hay un tema que está en el ambiente, y es el diálogo intercultural. Sabemos que el cristianismo se desarrolla y crece en una cultura mediterránea y occidental; primero semita, más tarde dialoga con la cultura griega y romana, centroeuropea,...etc. La pregunta es si la evangelización de otros pueblos, si la revelación que presentamos, debemos traducirla de nuestra cultura concreta occidental a otras culturas autóctonas. El problema es el límite que hay que mantener, el Evangelio no podemos interpretarlo tanto que se convierta en una revelación distinta para cada pueblo, tampoco debemos imponerlo con la cultura occidental en la que ha crecido durante tanto tiempo. El Evangelio no tiene porqué ser "eurocéntrico", debe ser válido para los hombres de ayer, hoy y del futuro, y debe encarnarse en cada contexto. Lógicamente la redención de Jesucristo, su encarnación, alcanza a toda la humanidad, por eso el cristianismo no debería tener cultura preferente y concreta en la que vivir. La revelación de Dios es para todos los hombres, de cualquier tiempo y lugar, independientemente de la cultura en la que vivan. En todas ellas es posible vivir la fe, aunque es evidente que no en todas ellas es igual de fácil el diálogo y su implantación. El cristianismo entiende que en todas las religiones hay algo de positivo, así lo asume en el decreto"Nostra Aetate" del Concilio Vaticano II, dedicado a las religiones no cristianas. En el número dos indica que la Iglesia Católica nada rechaza de lo que en estas religiones hay de verdadero y santo, que aunque discrepan en muchos puntos de lo que la Iglesia católica profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres. Está aceptándose que la revelación, también ha iluminado otras religiones. Que hay algo revelado en otras confesiones. Es verdad que la plenitud de la misma reside en Jesucristo, centro de la revelación, pero de alguna manera, también Buda, Mahoma,... ofrecen un ramalazo de luz. Para los no creyentes el Concilio también afirma la salvación. En "Lumen Gentium" 16, Dios es Dios de todos, la creación llega a todos los hombres, la encarnación y redención es para toda la humanidad. Dios quiere que todos los hombres se salven. Incluso aquellos que buscan con sincero corazón una respuesta son mirados en el corazón misericordioso de Dios. Si hablamos de salvación, de fe, de revelación, admitimos que hay algo revelado en otras religiones. La verdad de nuestra religión tiene un reflejo en otras religiones, hay algo de Dios y de Cristo en todas ellas. |
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