| 14. Teología de la Revelación |
| LA
REVELACIÓN EN UN CONTEXTO ECUMÉNICO. La teología protestante parte de la antigua dialéctica entre la teología de la gloria y la teología de la cruz. Lutero mantenía que el pecado original había limitado y destruido decisiva y desastrosamente la imagen de Dios en el hombre; por eso, el rechazo a la posibilidad de conocer a Dios a través de los hombres. La imagen rota era irreparable, la creación estaba dañada y no podrá revelarnos ni redimirnos nada. La única posibilidad es la "teología crucis". Es decir, en la cruz se nos dice realmente quién es Dios. La teología Católica siempre mantuvo que la destrucción de la imagen del hombre por el pecado original no había sido tan radical. El hombre estaba debilitado y deteriorado, pero con posibilidades de recuperación. El protestantismo, tradicionalmente, ha rechazado la posibilidad de una revelación natural, vinculada a la creación. Los teólogos protestantes contemporáneos, como Karl Barth, han seguido esa línea general, aunque con matices. Dios está escondido y el hombre está ciego por el pecado original. La revelación en Barth pasa por una intervención nueva, semejante a la creación, eso sólo lo podemos ver en la cruz de Cristo. Brunmer y otros teólogos protestantes valoran la distinción entre revelación natural y sobrenatural como excesivamente artificial. La natural estaría fundamentado en la razón, y la sobrenatural en la revelación. Creen que lo hemos separado demasiado, haciendo de la revelación algo excesivamente conceptual, intelectual y objetivista. Los católicos pensamos que lo natural puede ser una predisposición a lo sobrenatural, pero que tampoco deja de ser la revelación y la fe un encuentro entre Dios y los hombres. Es verdad que en otro tiempo se ha racionalizado demasiado estos conceptos, pero ni siquiera los escolásticos fueron tan lejos. Es posible que la neoescolástica haya caído en esa tentación, pero no deja de ser una etapa más de la teología, hoy superada. Finalmente, la teología protestante tampoco ha podido sustraerse a las filosofías del siglo, hay una tendencia a hacer de la revelación algo muy cercano a lo existencial, como encuentro personal de Dios y el hombre hoy. En esta línea Bultmann, padre de un fideísmo protestante del siglo XX, es el principal artífice de esta corriente cristiana: la revelación definitiva es lo que es Dios para el hombre. Contestado por otros autores como: Pannenberg, Cullman y Moltmann, interesantes por su aportación a la teología actual de la revelación. |
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