| 18. Eclesiología |
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ECUMENISMO: DE LA IGLESIA UNIDA A LA IGLESIA DIVIDIDA. Esta unidad de la Iglesia primitiva se sustancia en torno a cuatro medios imprescindibles que son mencionados por el libro de los Hechos de los apóstoles. En primer lugar es importante la predicación de la palabra. Los escritos del Nuevo Testamento nos hablan de conflictos en las comunidades, pero también del deseo de diálogo y de superación, de no separación salvo llegar a situaciones extremas. Es importante también como la tradición apostólica se va gestando, y juega un importante papel la vida de fe compartida por las comunidades. Tienen las comunidades de los primeros siglos una referencia común en los apóstoles, y en la tradición trasmitida de unos a otros. También son signo de unidad, como no podía ser de otra manera la Eucaristía y el Bautismo. Los cristianos de ésta primera hora centran su vida de fe en la liturgia. La Eucaristía es expresión de piedad y de vida de fe, pero es sobre todo signo de comunión en el grupo cristiano, es una pieza clave de referencia. El último gran signo de unidad en la comunidad cristiana son los ministros de la Iglesia: diáconos, sacerdotes, y especialmente obispos, cuya función es guardar la unidad de la Iglesia. Este punto de partida único se mantiene durante los primeros cuatro siglos, pero llegada la libertad para los cristianos, y más tarde su aceptación como única religión oficial, el tema de la unidad pasa a ser defendido y querido también por los emperadores. El problema que se va planteando en estos momentos es la creciente distancia entre la Iglesia de Oriente y Occidente. Las distancias culturales van a irse haciendo significativas: en Occidente se habla latín, en Oriente griego; en Occidente es determinante un patriarcado, el de Roma, en Oriente hay una rivalidad entre los patriarcados de Constantinopla, Antioquía y Alejandría. Algunas pequeñas cuestiones culturales, iconos, fechas para la Pascua, la celebración con pan ácimo, van distanciando cada vez más a las dos comunidades. En los Concilios ecuménicos, estudiados en la cristología y la trinidad, acuden los legados del Papa, pero se va constatando el desconocimiento y lenguaje griego en Occidente y al revés, lo cual dio lugar a más de un incidente. El Oriente es más especulativo en tu teología, mientras que Occidente tiende a ser más práctico y pastoral, más aferrado al derecho y las normas. En estos Concilios ya aparecieron algunas separaciones que más tarde han continuado, como la del Concilio de Calcedonia, en la que los cristianos monofisitas fueron condenados y abandonaron sus tierras instalándose a las fronteras del Imperio de aquel momento, lo que hoy ubicamos en Oriente Medio. Hoy estos cristianos monofisitas siguen existiendo, con muchas dificultades por su situación minoritaria en medio de un mundo musulmán. La distancia Oriente y Occidente fue creciendo cada vez más. La coronación de Carlomagno, supuso para Oriente una afrenta, al sentirse desplazados como Imperio y como garante de la paz en Occidente. Es la ruptura de la unidad política, expresión de la unidad religiosa, más dolorosa para la teología oriental que occidental. La ruptura se consuma en 1054 por el conflicto de Focio. El problema fue la intervención infructuosa del Papa ante la rivalidad entre dos candidatos al patriarcado de Constantinopla, al final el elegido fue el candidato Focio, precisamente el no apoyado por Roma. Al final se excomulgaron entre si el Papa y el patriarca Focio. El inicio de las más dolorosas hostilidades tuvo lugar con la llegada de las tropas de los cruzados de Occidente a Constantinopla, saquearon la ciudad y abusaron todo lo que pudieron con su fuerza, no respetando las tradiciones Ortodoxas, ni sus personas, ni sus particularidades. De ahí la célebre frase, "antes estar sometidos a la media luna que bajo la tiara del Papa". Los enfrentamientos entre Oriente y Occidente no se han acabado de resolver, más que por asuntos teológicos, que también los hay, sobre todo relacionados con el "filioque", ya estudiado, o la concepción eclesiológica de la estructura eclesial, también vista; por cuestiones culturales y canónicas. Hoy los problemas se dan entre los uniatas, grupos Católicos en las iglesias Orientales que en un momento se unieron al Papa reconociendo a Roma. En algunos casos la persecución religiosa por el comunismo ha traído el enfrentamiento con los Ortodoxos hoy, acusados mutuamente, unos de evangelizar donde no deben hacerlo, y otros negándoles bienes que les correspondieron y les confiscaron los gobiernos comunistas de esos países. El Occidente surgieron nuevas separaciones, que llevaron al enfrentamiento y a la guerra en no pocos lugares de Europa. Estamos hablando de la Reforma protestante, llevada a cabo por los luteranos, los calvinistas, y finalmente por el anglicanismo. En todo caso los reformados expresan una pluralidad enorme, una dispersión grande. Quizás por eso el movimiento ecuménico tuvo su origen con ellos. Las causas de la reforma arrancaron de cuestiones pastorales y acabó afectando a casi todos los aspectos de la teología, al menos en parte. El contenido de las reformas fue impulsado y protegido por poderes políticos y económicos, que utilizando el planteamiento eclesial quisieron sustraerse de la influencia del Emperador y del Papa, extremo defendido por los partidarios Católicos. Al final la ruptura, y el Concilio de Trento, pensado con intención de reunificar y reformar la cristiandad, llegó tarde y a destiempo. El resultado la desunión. |
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