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Cuarto partido, emociones
sin fin...
Se Empató la Serie
SAN FRANCISCO, EEUU, Oct 23 (AFP).- Los Gigantes de San Francisco se resistieron este miércoles a ser enviados al infierno por los Agelinos de Anaheim, al imponer su respeto 4x3 e igualar la Serie Mundial a dos triunfos por bando en un partido que fue matizado por grandes acontecimientos.
El héroe del triunfo fue el tercera base David Bell, quien con un sencillo de oro en el octavo con J.T. Snow en circulación le cortó las alas a los inspirados Angelitos, además de echar a perder hazañas enemigas que acontecieron al principio del partido.
"Este juego no podíamos perderlo, hubiera sido fatal, pues la serie estaría entonces 3-1 y nosotros contra la pared", explicó después de concluido el partido Bell, quien agregó: "Cuando vi que J.T. (Snow) abrió con hit y llegó hasta mí la oportunidad, me dije "David no la puedes perder".
Ante una enloquecedora concurrencia de 42.703 espectadores, que propició una recaudación de 5,6 millones de dólares, Bell estropeó un tempranero jonrón con un hombre en base de Troy Glaus, quien puso pizarra favorable a los visitantes en ese momento de 3x0.
El vuelacercas de Glaus fue su número tres de la serie y el séptimo de la postemporada, para empaterse con el astro Barry Bonds en ese último aspecto.
Además, el bambinazo de Glaus fue el 22 de Anaheim en estos playoffs, también para empatar con los mismos Gigantes en ese casillero y en la actual etapa también.
A Bonds y Glaus le siguen en ese apartado Bob Robertson (Piratas-1971), Len Dykstra (Filis-1993), Ken Griffey Jr. (Marineros-1995), el puertorriqueño Bernie Williams (Yankees-1996) y Jim Thome (Indios-1998), todos con seis.
El astro Bonds recibió también en sus primeras tres veces al bate boletos intencionales, para convertirse en el primer jugador que se beneficia de esa acción en un partido de Serie Mundial desde 1955.
Además, para Bonds fue también su pasaporte 23 en estos playoffs, incluido el undécimo intencional.
El segundo boleto de Bonds fue en el quinto episodio, cuando los Gigantes empataron a tres y su coequipero Rich Aurilia también consiguía una marca en postemporada, al empujar su carrera número 14, la mejor en playoffs para un torpedero.
La serie, que efectuará mañana jueves el quinto partido con un duelo de lanzadores a base de Jarred Washburn (Angelinos) y Jason Schmidt (Gigantes), contó en la jornada con un emotiva ceremonía, en la que el actor estadounidense Ray Liotta pronunció las palabras oficiales.
Durante el acto, el carismático Pete Rose, líder en hit de todos los tiempos (4.256), recibió una prologanda ovación cuando fue presentado, como una muestra de aprobación del público para el comisionado Bud Selig, quien estaba presente y aún no levanta la sanción que tiene el ex jugador por apostar en sus tiempos activos, para que pueda entrar al Salón de la Fama.
También estuvieron presentes el veterano Rickey Henderson, de los Medias Rojas de Boston, y Cal Ripken Jr., quien tiene la hazaña de más partidos jugados consecutivamente en las Mayores con 2,632.
La hazaña de Ripken le sirvió para ser designada por votación de los especialistas en esta jornada como el hecho más relevante en el béisbol de las Grandes Ligas.
"Hoy la jornada fue muy excitante. Tantas cosas bellas que sucedieron antes del juego y después esta victoria, la cual es muy importante, pues nos pone en cero otra vez", señaló por su parte Dusty Baker, mánager de los Gigantes.
En tanto, el piloto de los Angelinos, Mike Scioscia, apuntaba que "el embasarse Kenny (Lofton) en el quinto inning por un hit fue decisivo, es un hombre peligroso en las bases, además del hit de Benito (Santiago), que puso empató el partido".
Scioscia también añadió que "el trabajo de Kirk (Rueter) fue bueno, solo nuestros relevistas intermedios pudieron equilibrar la acciones después que se empató el juego hasta el batazo de David (Bell)".
Los 10 mejores
momentos vividos en el béisbol
SAN FRANCISCO, EEUU, Oct 23 (AFP) .- La hazaña de 2.131 partidos jugados consecutivamente por Cal Ripken Jr., impuesta en 1995, fue elegida este miércoles por los especialistas, en el marco de la Serie Mundial de béisbol en San Francisco, como el hecho más relevante en las Grandes Ligas.
En total fueron escogidos los 10 mejores momentos vividos por el mayor pasatiempo nacional en los Estados Unidos, siendo Ripken Jr. el más votado con su récord, con el cual superó la antigua marca de Lou Gehrig.
En segundo lugar quedó el ya retirado y miembro del Salón de la Fama, Hank Aaron, quien con 755 jonrones de por vida hasta 1974 superó también al legendario Babe Ruth (714).
El ingreso por primera vez en 1947 a las Grandes Ligas de un jugador de la raza negra, con el caso Jakie Robinson, fue el tercer hecho que acaparó más boletas en la votación.
Los 70 jonrones disparados en 1998 por el astro artillero Mark McGwire, quien superó el añejo registro de Roger Maris (61 en 1961 con los Yankees), fue el cuarto hecho más importante.
Le siguió a McGwire la despedida de Gehrig en un discurso del propio jugador en el Yankee Stadium en 1935, mientras que el sexto hecho (1985) más relevante fue el récord de más hits de Pete Rose (4.256).
La séptima situación histórica corrió a cargo del recientemente fallecido Ted Williams, quien compiló en la temporada de 1941 el astronómico promedio de .404.
En octavo puesto se ubicó Joe DiMaggio con su cadena de juegos seguidos bateando al menos un hit de 56 en 1941, al tiempo que el noveno lugar fue para Kirk Gibson por su jonrón ganador como emergente en el primer juego de la Serie Mundial de 1988.
En décimo y último lugar se ubicó el lanzador Nolan Ryan, quien logró siete juegos de "cero hit; cero carreras", logrando el séptimo en 1991.
K-Rod Sufrió Primera Derrota
SAN FRANCISCO -- K-Rod es humano, a fin de cuentas.
El venezolano Francisco Rodríguez cargó con la derrota del cuarto partido de la Serie Mundial el miércoles por la noche, al permitir una carrera sucia en la octava entrada para que los Gigantes de San Francisco vencieran el miércoles por 4-3 a los Serafines de Anaheim.
Gracias a este resultado, la Serie se encuentra empatada a dos victorias por bando.
El sensacional novato de 20 años de edad, entró en la séptima entrada, y dominó en esa tanda a los mejores bateadores de los Gigantes.
En primer lugar ponchó a Jeff Kent, con lanzamientos que lo dejaron perplejo; después, a Barry Bonds lo obligó a rodar a la primera base por segunda vez en la Serie Mundial; y a Benito Santiago lo hizo elevar la pelota al jardín izquierdo.
Sin embargo, en la octava entrada, J.T. Snow le conectó un sencillo al comenzar la octava entrada y avanzó a la segunda por un passed ball del receptor Bengie Molina. Después de que Reggie Sanders salió con elevado de foul por la primera base en un intento de toque de pelota, David Bell le conectó un batazo por en medio del diamante para un sencillo que remolcó al plato a Snow.
La carrera se considera sucia por el passed ball de Molina.
Después sacó los siguientes dos outs con un ponche y una doble matanza, pero el daño ya estaba hecho.
Sin embargo, ahora la historia fue diferente.
El venezolano, que había lanzado en ocho de los últimos 12 partidos de los Serafines antes de la postemporada, los había ganado todos.
Gracias a ello se ganó un apodo pegajoso (K-Rod) y cinco triunfos en postemporada para empatar la marca que había impuesto Randy Johnson, de los Diamondbacks de Arizona, el año pasado.
Sin embargo, ahora Rodríguez tiene foja de 5-1 en octubre.
Rodríguez se había convertido en el lanzador más joven en ganar un partido de Serie Mundial el sábado, al lanzar tres entradas sin anotaciones en el triunfo de los Serafines por 11-10 sobre los Gigantes, en una actuación en la que hizo apenas 26 lanzamientos, de los cuales sólo cuatro no fueron strikes.
En el partido del miércoles, Rodríguez hizo 30 lanzamientos en dos entradas, de los cuales 18 fueron strikes.
Sin embargo, en la pérdida de la perfección, Rodríguez no está solo.
Otra foja perfecta en postemporada se perdió la noche del martes cuando los Serafines apalearon 10-4 a los Gigantes de San Francisco, y le rompieron al cubano Liván Hernández su primera derrota después de sumar seis triunfos.
Rodríguez fue llamado a filas por los Serafines de ligas menores el 15 de septiembre e hizo su debut en Grandes Ligas tres días después.
En esa ocasión, ponchó a ocho rivales consecutivamente del 18 al 25 de septiembre, para empatar una marca del equipo.
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