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Final de la Serie...
¡Angelinos Campeones!
Agence France-Presse (AFP)
2002-10-28 04:52:00
ANAHEIM, EEUU, Oct 27 (AFP) - Los Angelinos de Anaheim por fin llegaron al cielo luego de vencer este domingo a los Gigantes de San Francisco 4x1 y adjudicarse así la 98 Serie Mundial de béisbol, gracias a un par de dobletes decisivos del puertorriqueño Ben Molina y Garret Anderson.
Molina conectó un batazo de dos bases frente al cubano Liván Hernández (0-2), finalmente el derrotado, en el segundo episodio para empatar el partido 1-1, mientras que el de Anderson fue en el tercero con las bases llenas que selló desde entonces la victoria.
El triunfo fue para el también abridor, el novato John Lackey (1-1), quien caminó eficientemente cinco entradas, en las que soportó solamente una carrera.
Otra nota destacada del partido fue también el relevo del novato venezolano Francisco "Pancho" Rodríguez, quien trabajó el octavo y retiró a la parte fuerte de la tanda de San Francisco con ponches incluidos a Rich Aurilia y el boricua Benito Santiago.
El cerrador Troy Percival (3) volvió a lucir inmenso con otro cierre de leyenda en el noveno inning, a pesar de conceder boleto a David Bell y permitir hit de J.T. Snow, pero ponchó al emergente japonés Tsuyoshi Shinjo y en elevado al veterano Kenny Lofton.
La carrera de San Francisco fue en el segundo acto también producto de un elevado de sacrificio de Reggie Sanders con Santiago y Snow en bases por sencillos.
El cubano Hernández siempre estuvo al borde del abismo desde el mismo primer capítulo, cuando otorgó un par de boletos, además de permitir también en el segundo que otro hombre le negociara pasaporte antes de que Molina empatará el juego con su batazo.
Empero, el cubano no pudo pasar del tercer acto, un episodio catastrófico para su récord, ya que soportó sencillos consecutivos de David Eckstein y Darin Erstad, además de golpear a Tim Salmon con un lanzamiento antes de que Anderson limpiara las almohadillas con su conexión.
Liván se fue cabizbajo luego de permitir en solamente dos entradas cuatro hits, igual cantidad de carreras, con cinco boletos -uno intencional- y un ponche.
Por su parte, el novato Lackey, de 24 años, tuvo una entrada complicada en el quinto cuando luego de ponchar a Jeff Kent el toletero Barry Bonds y el boricua Santiago le dieron indiscutibles seguidos, pero se recuperó y retiró en mansos elevados a Snow y a Sanders.
En tanto, el zurdo Kirk Rueter, quien sustituyó a Liván, retiró el cuarto y quinto sin complicaciones, salvo un boleto, que no tuvo meyores consecuencias, a Troy Glaus en ese último episodio.
Los Gigantes dejaron después dos hombres en bases en el sexto, perdiendo otra oportunidad de acercarse en el marcador, al poncharse Tom Goodwin con Santiago en tercera por boleto y Snow en segunda por doblete.
El MVP (Jugador Más Valioso) fue para el tercera base de los Angelinos, Troy Glaus, quien conectó en la serie para .385, con 10 imparables, incluidos tres jonrones, además de ocho carreras impulsadas.
Esta fue la incursión número 15 de los Gigantes en un Clásico de Otoño, pero en doce oportunidades representaron a la ciudad de Nueva York, con la que han ganado sus únicos cinco títulos.
Con el uniforme de San Francisco esta fue la tercera visita al evento élite del béisbol profesional estadounidense, pero finalmente se fueron sin poder saborear las mieles del triunfo.
La última vez que los Gigantes llegaron a una Serie Mundial fue en 1989, cuando cayeron ante sus vecinos Atléticos de Oakland por barrida de 4-0.
Anteriormente habían llegado a la "finalísima" en 1962, cayendo también ante los míticos Yankees de Nueva York en el máximo de juegos, con apretado balance de 4-3.
Por su parte, después de 42 años de creada la franquicia, los Angelinos acarician la gloria al ganar un "Clásico de Otoño" por primera vez en su historia.
Mike Scioscia
ANAHEIM, EEUU, Oct 27 (AFP) - Luego de dos temporadas anodinas, batallando con lesiones y jugadores malcriados, el mentor Mike Scioscia logró exorcisar los demonios que frenaban el camino de los Angelinos de Anaheim, y llevarlos hasta su primer título de Serie Mundial, en 42 años de fundada la franquicia.
Con un gran despliegue de combatividad y juego de conjunto, los Angels derrotaron a los Gigantes de San Francisco en el "Clasico de Otoño" con balance de cuatro triunfos a tres.
"En realidad no ví demonios aquí en Anaheim, sino que todo fue como un gran rompecabezas, donde tuve que ir poniéndo cada pieza en su lugar, a lo largo de estos últimos tres años", expresó el manager de Anaheim tras la victoria de 4x1 en el séptimo juego realizado el domingo, con el que los "angelitos" aseguraron el título de campeones de la temporada 2002.
El trabajo de Scioscia en Anaheim fue fundamental para nuclear a un equipo donde todos los hombres jugaron a un mismo nivel, pese a la ausencia de granes estrellas que en el pasado enrareciron las relaciones entre los jugadores, con sus exigencias y excentricidades
"Esto demuestra que el béisbol es un deporte de conjunto. Nuestros héroes fueron surgiendo en el camino, en cada situación que hizo falta, complementándose todos en su trabajo", enfatizó el exjugador de los Dodger de los Angeles, equipo con el que ganó la Serie Mundial de 1981.
Scioscia destacó que a lo largo de la temporada el equipo pasó por malos momentos, pero supo recuperarse y ganar la plaza de comodín para avanzar a los playoffs por primera vez en su historia.
"En mi primer año con Anaheim (2000) jugamos bien, pero en septiembre nos caímos y quedamos a ocho juegos del boleto (a la postemporada). El año anterior (2001), también colapsamos en septiembre, y en ambos caso fue por falta de un bateo oportuno, algo que tratamos de mejorar desde los entrenamientos de primavera", añadió.
Abundó que en esa fase de pretemporada "plantamos la semilla de este campeonato, cuando le explicamos a cada uno de los jugadores lo que queríamos de ellos en cada situación , y ellos respondieron positivamente".
Scioscia tuvo palabras de elogio para su cuerpo de lanzadores, sin grandes estrellas pero con hombres muy efectivos, como el novato John Lackey, quien ganó el juego decisivo el domingo, y los también noveles Brendan Donelly y el venezolano Francisco Rodríguez, además del veterano cerrador Troy Percival.
Finalmente felicitó a los Gigantes por su desempeño en la Serie y reconoció el trabajo de su excompañero de los Dodgers y amigo de toda la vida, el mentor Dusty Baker.
"Dusty ha hecho un tremendo trabajo con esos muchachos, ha logrado un equipo increible, merecen nuestro respeto", puntualizó Scioscia.
Dusty Baker
ANAHEIM, EEUU, Oct 27 (AFP) - El peor momento de la Serie Mundial de béisbol que vivió el mentor Dusty Baker no fue cuando cayó el último out del juego final que le dio el triunfo el domingo a los Angelinos de Anaheim, sino cuando tuvo que consolar a su pequeño hijo Darren, quien lloraba a lágrima viva la derrota del equipo de su padre, los Gigantes de San Francisco.
Las cámaras de televisión captaron el momento en que el pequeño cargabetes del equipo, de sólo tres años, lloraba desconsolado en brazos de su progenitor, quien por su lado hacía grandes esfuerzos por no estallar en llanto.
La derrota de los Gigantes fue tanto más dolorosa porque estuvieron a sólo seis outs del campeonato, pero perdieron increiblemente el sábado un sexto partido donde llevaban ventaja de 5x0, debido a una furiosa reacción de los "angelitos" de Mike Scioscia.
"Ese será uno de los juegos más recordados de la Serie Mundial. Ahí lo perdimos todo", manifestó Baker poco después de finalizado el séptimo encuentro del Clásico de Otoño, ganado por Anaheim con marcador de 4x1.
"Es un momento difícil para nosotros. Uno siente el corazón pesado, un vacío en el estómago, el cerebro trabaja como en cámara lenta, analizado lo que se pudo haber hecho de otra forma", sintetizó así sus sentimientos el mentor de los Gigantes.
"Es muy dificil volver al hotel escuchar las manifestaciones de alegría de la gente", añadió Baker.
Baker, como buen caballero del béisbol, tuvo palabras de reconocimiento para su colega Mike Scioscia, un viejo conocido con quien compartió la alegría de ganar una Serie Mundial como jugadores, la de 1981 con los Dodgers de Los Angeles.
"Estoy contento por "Scios", Alfredo (el dominicano Alfredo Griffin, asistente de Anaheim) y todo los muchachos del cuerpo técnico de los Angels. Hicieron un buen trabajo", manifestó Baker.
San Francisco se puso en ventaja de 3-2 luego de ganar dos de los tres encuentros previstos en su sede y el primero de la Serie en el Edison Field de Anaheim. Sólo necesitaba un triunfo para llevarse su primer banderín desde 1958, y estuvieron a punto de conseguirlo hasta que se les derrumbó el pitcheo en el fatídico sexto juego.
"El béisbol es así, cuando las cosas dicen a salir mal, salen mal de todas formas, por mucho que uno haga", expresó por su parte el receptor de los Gigantes, el puertorriqueño Benito Santiago, quien reconoció no obstante, la entrega general del equipo.
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