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Las mujeres votan casi en bloque por el socialismo: veamos por qué

La tendencia mundial es innegable: Michelle Bachelet, Dilma Rouseff, Claudia Sheinbaum, Hillary Clinton y Kamala Harris recibieron altísima votación femenina, muy por arriba de la que obtuvieron mujeres 'derechistas' como Margaret Thatcher y Keiko Fujimori. Desde que les fue concedido el voto, las mujeres suelen hacerlo por candidatas progre... ¿a qué se debe? Daremos un desglose... 

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JUNIO, 2026. El analista y vloguero Pablo Muñoz Iturrieta publicó un video en las redes donde pone en la mesa una interesante pregunta: "¿Por qué las mujeres suelen votar mayoritariamente por las políticas y los políticos de izquierda?"

Una investigación realizada por la página americanthinker.com reporta que en las elecciones del 2016, las mujeres que votaron a favor de Hillary Clinton constituyeron el 57 por ciento de las norteamericanas, y el 63 por ciento de ellas lo hicieron a favor de Joe Biden cuatro años después, lo cual en cierto modo desmiente aquello de que apoyaron a Hillary solo por el hecho de ser mujer. Pero hubo algo más: el reporte estima que la población femenina de ese país que votó por Kamala Harris fue alrededor del 66 por ciento, es decir, el apoyo al socialismo entre las mujeres siguió a la alza.

En México la población femenina es la que dio el triunfo presidencial a López Obrador y fue la que votó mayoritariamente por él desde que la primera vez que se postuló por primera vez en el 2006. ¿Y alguien duda que la mayoría de las mexicanas votaron por Claudia Sheinbaum el 2024?

En el mundo de las artes, la música y el entretenimiento en general, las mujeres que profesan simpatías con el socialismo se acercan al 100 por ciento; por un Clint Eastwood tenemos 10 Barbra Streisands. Igual ha sucedido con la incursión de las mujeres en política: con Margaret Thatcher como milagrosa excepción, la abrumadora mayoría militan en la izquierda, ya sean Michelle Bachelet, Vilma Rousseff, Irene Montero en España y, por supuesto, Claudia Sheinbaum en México (respecto a Giorgia Meloni en Italia, muchas de sus políticas parecen simpatizar más con el espectro zurdo).

Un estudio realizado por la Hoover Institution en el 2004 arrojó resultados claros: desde los años 50 en que el voto femenino pasó a ser implantado en casi todo el mundo, las mujeres se han inclinado a votar mayoritariamente por los partidos de izquierda; el reporte dio cuenta, asimismo, que por lo menos en Canadá, Australia y Gran Bretaña donde los laboristas tienen presencia, el voto de las mujeres suelen tenerlo en el bolsillo. En el caso inglés, la tendencia cambió muy poco con la elección de Margaret Thatcher en 1979 y la de Theresa May en el 2018. Pese a ser dos damas que aspiraban al poder, la mayoría de las mujeres en el país votaron por los laboristas. La tendencia política pesó más que el género.

No hay movimiento "masculinista" en el mundo pero sí tenemos feministas, de las cuales no hace falta revisar sus propuestas para convencernos que son de izquierda prácticamente al 100 por ciento. De hecho una de las veteranas del feminismo llamada Gloria Steinem, lo dejó en claro hace décadas: "El feminismo nunca dará cabida a la derecha, ésta atenta contra todos los principios de ser mujer".

Las ONGs y el activismo social cuentan con fuerte presencia social en contraste con la actividad empresarial donde las mujeres no suelen tener tanto peso, y cuando lo hacen, como fue el caso de las viudas del magnate del magnate de McDonald's y de Steve Jobs, respectivamente, se manifiestan abiertamente de izquierda. (Lauren Powell, quien estuvo casada con Jobs, es dueña de la revista The Atlantic y de la organización ultrawoke Emerson Collective, además de poseer acciones en Apple y en Disney. El genio de la informática no la dejó precisamente en la inopia).

Paradójicamente, este apoyo que las mujeres han otorgado al socialismo nunca se reflejó en  los países satélites de la ya desaparecida URSS ni lo vemos hoy en los pocos países comunistas que aún quedan, ni tampoco se recuerda que dieran espacios políticos importantes a las mujeres. Al Partido Comunista de la URSS jamás le pasó por la cabeza postular a una mujer como su líder y en Cuba, donde frecuentemente se realizan "congresos feministas", ninguna mujer (ya no digamos de color) ha sido barajeada para los altos puestos de mando político, todos ellos copados por hombres blancos, de ascendencia española, pero blancos al fin.

¿A qué se debe ese fenómeno? La ensayista e investigadora Camille Paglia llegó a la irrebatible conclusión de que en los países de libre mercado las mujeres han avanzado más en la conquista de sus derechos, y ha sido en esos países donde las mujeres han visto mejorar sustancialmente su nivel de vida. "Una mujer que participe en el mercado laboral de Estados Unidos, Canadá e incluso España recibe una compensación económica mayor a una mujer que labore el mismo número de horas en Cuba o en Corea del Norte (...) las cifras son contundentes: el capitalismo ha beneficiado a las mujeres más que ningún otro esquema económico de desarrollo". Y para quien crea que Paglia es amigota de Trump, se trata de una feminista que, pese a ser de izquierda, suele dar crédito a quien lo merece, sin importar su tendencia política.

Paglia se hizo la misma pregunta de este artículo. Si las mujeres han sido altamente beneficiadas por el libre mercado ¿por qué le muestran un odio y un desprecio tan grande? Para Paglia, "muchas mujeres y muchas feministas consideran al capitalismo una imposición masculina contra la que debe existir un contrapeso, de lo contrario éste terminará por devorar sus aspiraciones personales".

La autoflagelación y el victimismo: los dos aliados

En esta ocasión entrevistamos a Bertha Romero, quien afirma ser feminista que mantiene un criterio independiente luego de su terrible experiencia como activista. "Recuerdo cómo se nos remachaba que el hombre buscaba imponer a las mujeres su punto de vista y cómo un hombre no aceptaba la mínima discrepancia. Pero en nuestras reuniones se nos decía 'esta es la postura del feminismo' y se nos forzaba a acatarla... todas esas ideas pasaban a ser dogmas inapelables, no podías cuestionarlas; técnicamente esas líderes feministas pasaban a ostentar el papel del 'hombre'", ironiza.

Romero coindice con la conclusión de Paglia pero le agrega otro elemento: "Lo último que se nos dice en torno al feminismo, al que yo definiría más como 'feminismo discursista', es que se trata de un movimiento político, esto pese a que este discurso habla de reivindicaciones todo el tiempo. Los conceptos originales del feminismo defendían la igualdad entre hombres y mujeres, pero ojo, la igualdad de oportunidades, ellas y nosotros seguíamos siendo diferentes en nuestros gustos y, por supuesto, nuestra intimidad. En cambio, el 'feminismo discursivo' actual nos dice que no, que si un hombre se siente mujer aunque tenga pene, es bienvenido al movimiento, pésele y dése un regaderazo con las otras mujeres... de estar vivas, las pioneras del feminismo genuino agararrían del cogote a esas supuestas feministas".

--En suma. Bertha, ¿por qué las mujeres suelen inclinarse hacia la izquierda más que los hombres sin que precisamente sean como esas seudo feministas que describiste?
--Es una manera insconciente de asumir ese rol de "oprimidas" de la sociedad, no porque, y esto quiero dejarlo en claro, durante muchos siglos las mujeres fuimos obligadas a callar, a obedecer y a tener hijos aun sin nuestro consentimiento. Y por lo menos en esta parte del mundo, el mundo occidental, ya tenemos leyes que defienden a las mujeres, que nos dan los mismos derechos laborales que los hombres, que nos permiten votar y ser votadas, con leyes que sancionan el acoso sexual y que permiten a cualquier mujer estudiar lo mismo que un hombre, e incluso llegar a la presidencia...¿y seguimos siendo las oprimidas?

--Creo que parte del asunto es que se toman por vigentes condiciones de la mujer en el pasado que hoy han sido superadas pero se siguen tomando como ciertas.
--Efectivamente, es una mera comparación entre el pasado y el presente, es una comparación engañosa pero se sigue empleando porque representa una poderosa arma política. Recordemos que la izquierda se alimenta del victimismo y que en cuanto se consigue una 'causa', entonces hay que buscar más causas y más víctimas, es una batalla que nunca termina. Si a las mujeres se les concedió el voto, por lo demás un logro histórico ¡vámonos entonces contra el patriarcado! ¿Pero no se supone que derrotaste al patriarcado cuando la mujer obtuvo su derecho al sufragio, cuando la mujer ya puede pelear por la custodia de sus hijos, algo que todavía en los años 60 era impensable, o que una mujer camine en público abrazándose y besándose con otra mujer, lo cual automáticamente te excluía de tu familia incluso en los años 80?

---Bertha, algo que me llama la atención es que las feministas fingen demencia, por usar un lugar común respecto a la situación de la mujer en Medio Oriente realmente existe el patriarcado y donde incluso ha habido mujeres condenadas a muerte sin que las feministas hagan nada...
--El feminismo siempre estuvo consciente de esa situación, recordemos que en 1975, Año Internacional de la Mujer, se realizó un congreso feminista en Teherán, Irán, pero ese país cae en manos del fundamentalismo islámico y se da un enorme retroceso histórico contra las mujeres. Nadie allá está dispuesto a aceptar cosas como el ser políticamente correcto o la diversidad sexual, y la respuesta de quienes viven en esos países ante ese tipo de imposiciones, lo hemos visto, suele ser violenta... la tolerancia en esas sociedades es vista como símbolo de debilidad. Es así como las feministas de occidente prefieren voltear a otro lado y seguir culpando al capitalismo de la opresión femenina... es mucho más seguro y te garantiza cobertura positiva por parte de la prensa...

--Afirma el psicólogo Jordan Peterson que las mujeres siguen considerándose a sí mismas más vulnerables que los hombres , sienten que necesitan protección y seguridad financiera en momentos difíciles, y que al suponer que pueden vivir sin los hombres, quienes suelen proporcionar esa seguridad, entonces apoyan al socialismo, es decir, a un Estado proveedor, que no te desampara. En contraste, estas mujeres ven al capitalismo como un ente que la dejaría son apoyo, condenadas a su propia suerte, es decir, un futuro más incierto del que te ofrece el socialismo..
---Totalmente de acuerdo, a lo que debemos agregar una ironía máxima, de cómo las feministas que dicen combatir al patriarcado y al paternalismo al mismo tiempo exigen la intervención de un Estado paternalista que te haga dependiente de la caridad pública. Y no necesariamente la mujer debe haber nacido en un hogar pobre para asumirse como socialista; hay mujeres hijas de poderosos políticos e industriales y con sus necesidades económicas resueltas que dicen ser feministas enemigas del capitalismo machista y opresor.

--¿A qué atribuyes esta aparente contradicción, Bertha?
--Las mujeres socialistas que nacen en clase alta acuden a lo que se llama virtue signal, esto es, advertir al mundo que ellas no tienen la culpa de haber nacido en una familia adinerada, buscan desmarcarse de ese infortunio, aunque sin llegar al punto de dejar atrás ese mundo de lujos y comodidades que tanto las atormenta. De ese modo nos advierten que ellas están conscientes de pertenecer a un mundo privilegiado pero de todos modos apoyan a las mujeres pobres víctimas del capitalista opresor... son jueces y parte, pues. El objetivo es no ser atacadas por tener dinero... ¡fulanita está al tanto de esa injusticia, ella está de nuestro lado...! Esta postura la vemos constantemente entre las celebridades mujeres de Hollywood.

--El juego de villanos y culpables, pues...
--Mientras la mujer se siga asumiendo como víctima de la historia seguirá cayendo en las fábulas del socialismo feminista. Pero ya no somos víctimas de la historia, somos tan protagonistas de la historia como los hombres, y ése no es un fenómeno nuevo: la reina Isabel I, la reina Victoria, Isabel la Católica, Catalina la Grande, y ya en el siglo XX. Golda Meier, Margaret Thatcher, Indira Ghandi, Grace de Mónaco, la Reina Isabel II.. todas ellas tuvieron gran poder y tomaron decisiones que repercuten hasta nuestros días.

Las mujeres que votan por el socialismo piensan que eso las hará más libres e independientes del hombre, pero al final terminan por depender, no de un hombre sino de un sistema económico y político que les impone el modo en que deben pensar y cómo deben comportarse... igual que un hombre machista... y créeme que hay mujeres que han querido golpearme cuando les digo todo esto.

 

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