TEXTOS DE RAÚL
DON QUIJOTE DE LA MANCHA
En un
lugar de la Mancha cuyo nombre no
quiero acordarme había un hombre
hidalgo, era alto y delgado que se llamaba Alfonso Quijano. Tenía
unos
50 años y vivía con su criada que tenía unos 40 años y con su sobrina que
tenia unos 20 años.
Era muy
amistoso y tenía una gran amistad con el barbero y con el cura.
Aunque no era rico, en su
casa no faltaba comida.
Sus
aficiones eran la caza y leer
muchas novelas de caballeros.
Después
de unos días empezó a leer tanto en los días y las noches que se volvió
loco.
Cuando
estaba leyendo de repente soltaba el libro
y cogía su espada y
empezaba a luchar contra la pared.
Una mañana
de Junio Don Quijote salió de su
casa para pasar mil una aventuras.
Iba con
una armadura de sus bisabuelos y una
espada, iba sentado en un delgado caballo llamado Rocinante, Don Quijote creía
que era fuerte y en realidad era
delgado y estaba en los huesos.
Estaba
pensando en Dulcinea del Toboso que era una joven con un lunar encima de la boca
que parecía un bigotillo. Era muy fuerte, que podía tumbar un cerdo con una
mano. Don Quijote creía que era
una princesa y que tenía una melena de oro.
Raúl
Gracia