
Producida por LORIMAR en 1980, el episodio-piloto de “flamingo road” recreaba fielmente en su 1ª mitad la película del mismo título que interpretó JOAN CRAWFORD en los años 50 y dirigió Michael Curtiz. Esta, a su vez, estaba basada en una novela de ROBERT WILDER que poco tenía nada que ver con la serie.
Lanzada como respuesta de la NBC a la famosa supersoap tejana que emitía la CBS, su argumento giraba en torno a un aspirante a senador, FIELD CARLYLE, cuya carrera se convertía en el instrumento de poder del corrupto sheriff TITUS SEMPLE. La acción transcurría en TRURO, una imaginaria población de FLORIDA cuya calle principal daba título a la serie.

La trama romántica presentaba un nuevo triángulo formado por FIELD, su ambiciosa mujer CONSTANCE y una cantante de 2ª fila que enamoraba al primero, LANE BALLOU. Los guionistas aumentaron el protagonismo de algunos personajes de la cinta original, e inventaron otros que ni siquiera existían.
En el primer grupo, se encontraban la mencionada CONSTANCE, que aparecía en pocas escenas de la 1ª versión; LUTE MAE, la propietaria del burdel más famoso de Truro y madre secreta de la anterior; SAM CURTIS, constructor admirador de LANE, con la que acabaría casándose; y, finalmente, ELMO TYSON, dueño del periódico local. Entre los personajes creados para la serie, destacaban CLAUDE WELDON, el padre de CONSTANCE, su esposa EUDORA y el rebelde hijo menor SKIPPER. El papel interpretado por J. CRAWFORD fue a parar a una desconocida actriz de rasgos exóticos, CRISTINA RAINES, mientras que al sheriff lo encarnó el veterano HOWARD DUFF, por entonces prácticamente retirado.
El gancho femenino lo constituía un joven actor de azules e inexpresivos ojos: MARK HARMON; otros rostros conocidos intervinieron en carácter de protagonistas, como JOHN BECK (futuro MARK GRAISON en DALLAS), KEVIN McCARTHY (CLAUDE), BARBARA RUSH (EUDORA), y STELLA STEVENS (LUTE MAE), llevando al límite su eterno papel de prostituta.
Sin embargo, la persona que mayor beneficio obtendría de la serie fue MORGAN FAIRCHILD, rubia especialista en VÍBORAS, verdadero foco de atracción del reparto que, tras su paso previo por DALLAS, proseguiría su carrera en los seriales con FALCON CREST y MUÑECAS DE PAPEL.
Con el fin de no precipitar los acontecimientos, la 2ª mitad del primer “flamingo road” cinematográfico fue adaptada muy libremente a lo largo de los primeros 15 episodios, desarrollando otros temas que ni tan sólo se insinuaban en el filme. Algunos personajes interesantes, como el de SKIPPER o el de CHRISTIE, una ninfómana que perseguía la fortuna de los WELDON, apenas fueron esbozados o incluso desaparecieron a los pocos episodios.

En la siguiente etapa, se introdujeron nuevos personajes, entre ellos MICHAEL TYRONE, un tétrico y obsesivo hombre de negocios cuyo intérprete, DAVID SELBY, repetiría el personaje con ligeras diferencias en FALCON CREST. Otro actor invitado, FERNANDO ALLENDE, se convirtió en el centro de un nuevo hilo argumental: los emigrantes cubanos establecidos en Truro.
A medida que avanzaba la serie, la trama iba haciéndose monótona y, cuando empezaron a entreverse los perfiles satánicos del personaje de SELBY, se adivinó que FR tenía los días contados. Diálogos mediocres, actores desaprovechados en unos casos y en papeles equivocados en otros, un escenario que hubiera podido dar mejor resultado y, en resumen, el mayor error en supersoaps, perpetrado, irónicamente, por misma productora de DALLAS y FALCON CREST.
A FAVOR DE LA SERIE
Flamingo Road... mmm... qué recuerdos... un tórrido culebrón americano por la segunda cadena de TVE, una promoción excitante, con mujeres bellísimas y un hombre no menos bello (y unos maravillosos y no tan inexpresivos ojos azules); un estupendo tema musical y mucho color rosa...
¿Por qué se convirtió Flamingo Road en mi "soap" preferida? Pues la verdad, no lo sé. En aquel momento, su pricipal atractivo para mí fueron sus protagonistas, Morgan Fairchild, la (primera) Jenna Wade, de "Dallas", y el guapísimo Tibbs de
2-40 Robert (otra serie añorada), Mark Harmon. Pero al margen de estas cartas de presentación, la serie fue creciendo en mí. Mi recuerdo del episodio piloto es fantástica, y aún recuerdo mi decepción por no haber podido ver el segundo episodio (tan largo como el piloto) y cómo mi amigo de toda la vida me lo contó con pelos y señales mientras yo me moría de envidia.
El resto de personajes era en verdad interesante, y el reparto incluía a viejas glorias (o semi-glorias) que animaba a los padres a permitirnos ver la serie. Stella Stevens, retomando por enésima vez su papel de prostituta, y Bárbara Rush el suyo de mujer sufridora, buena y decente. La inclusión de "Michael Tyrone" en la segunda temporada no debió ser tan descabellada cuando su papel fue literalmente traspasado poco después a "Falcon Crest" con idéntico rostro, David Selby. Y la Fairchild, si bien no consiguió permanecer en antena con serie propia, era captada para retomar papeles similares en series diversas ("Muñecas de papel", "Falcon Crest")...
Entonces, ¿Por qué fracasó "Flamingo Road"? Quién sabe. Quizá una mala franja horaria, o su desesperado intento de diferenciar su trama de otras soaps de "prime time" , incluyendo lamentables temas vudú... Pero ¿nadie recuerda que fue pionera en introducir como co-protagonistas a personajes latinos (Fernando Allende y Gina Gallego) y que sus cliffhangers nada tenían que envidiar a los de sus competidoras? (Aún recuerdo a Morgan como una muñeca rota tras caer de la balaustrada, o en la última temporada a Lute-Mae (Stevens) encarcelada por un crimen que no cometió, y a un "resucitado" Tyrone....Mmmm....aquél final "inacabado" emitido casi a traición ya un domingo por la tarde. Y en la segunda cadena, siempre minoritaria. ¿Tampoco recuerda nadie el penoso paso de "Dallas" por TVE-2 y su triunfal segunda oportunidad en la primera?????
JAVIER SÁNCHEZ, en exclusiva para MUNDO DALLAS