"DALLAS" EN ESPAÑA:
Lo que dijo la crítica

CAPÍTULO 1: (1ª época de TVE)
“DALLAS nos trae, de nuevo, la historia de una familia americana que nos ofrecerá unos problemas que a todos nosotros nos tienen sin cuidado. En TV se trabaja por rachas. De un tiempo a esta parte, hemos visto la ascensión a los puestos de privilegio de una serie de familias americanas de la política, los negocios...y ahora del petróleo y el ganado...En teoría, es una serie que debe de pasar con más pena que gloria, por el tema que trata y porque se ha ubicado en el 2º Programa, cosa que no termino de entender, máxime cuando se había jugado con la posibilidad de que sustituyera a EL REGRESO DEL SANTO antes de la reestructuración de la programación de los domingos.” (Editorial de la revista Garbo, noviembre de 1979)
CAPÍTULO 43: (2ª época en TVE)
“Comprendemos que nuestros intelectuales se aburran viendo cosas como DALLAS. Pero hay una pregunta que nos corroe el cerebro como el tormento chino de la gota de agua. Y es que, si nuestros analizadores profesionales de fenómenos sociales, los humoristas, los filósofos modernos, los expertos en “mass media”, los novelistas, los periodistas y cronistas de la ciudad, más los directores de las revistas que hablan de DALLAS todas las semanas, no ven DALLAS, ¿sobre qué demonios escriben, dibujan o conferencian todos ellos?” (Marina Pino en “El Dominical de El Periódico de Catalunya”, 9/5/82)
CAPÍTULO 89: (TV3)
“Es un hecho notorio que la emisión de mayor audiencia de TV3 sigue siendo DALLAS. Algo parecido ocurre en numerosas cadenas europeas de prestigio – la alemana o la belga, sin ir más lejos – que le reservan las horas de mayor audiencia dado el atractivo irresistible que conserva la cada vez más numerosa y conflictiva familia de los EWING. Y ello a pesar de que también se producen algunas bajas, unas forzadas por los guionistas – caso de KRISTIN, asesinada (sic) en la piscina – y otras por la vida misma que también influyó en los destinos de la serie: la muerte del actor JIM DAVIS obligó a “matar” al viejo JOCK, alejado primeramente de Southfork a causa de una misión política y que desaparecería definitivamente el pasado domingo en un accidente aéreo.
La vida – o la muerte – también participa de DALLAS, posiblemente una serie menos alejada de la realidad de lo que se pueda creer. En la barbacoa de los EWING, donde se reúnen las grandes familias más poderosas de la ciudad, veíamos el aspecto placentero y sonriente de esta sociedad que conservaba normas de cortesía por encima de sus constantes luchas de poder. Por una vez la serie se convertía en un relato coral en el que se volvían a encontrar todos sus personajes, antes de emprender aventuras solitarias o en pareja. De la barbacoa y del baile, los guionistas de DALLAS van a sacar todo un núcleo de historias diversas como ya podía advertirse en esos planos en apariencia exteriores y desapasionados que nos ofrecía el realizador del episodio.

A fuerza de obsesionarnos con los contenidos de la serie – juzgados como folletinescos, melodramáticos, improbables y miles de cosas más – nos olvidamos de su impecable técnica narrativa. Una técnica que sus guionistas y directores de Hollywood han aprendido de una larga tradición de serie B y ahora aplican a las series de TV. Los directores hacen lo posible para que nos olvidemos de ellos con su fluidez bien engrasada y una puesta en escena en la que la cámara está siempre ahí donde debe de estar: esa es su mejor virtud y, si se quiere, la única recompensa a su trabajo. Una pequeña obra de artesanía; y DALLAS, que tiene todos los petrodólares del mundo, se puede permitir el lujo de tener los mejores artesanos.” (Josep Mª Baget-Herms, columna de La Vanguardia, septiembre de 1984)
“LUCY no se sabe qué hará (en DINASTÍA), pero sí que cobrará 30.000 dólares por capítulo para no hacer de camarera, después que los guionistas de Southfork redujeron sus posibilidades interpretativas a llenita de alterne...DINASTÍA es la apología del lujo por el lujo, la incitación descarada a emular a los poderosos por encima de su tejido argumental, que este no es de seda, sino de vulgar ESPARTO. La ventaja operativa de los Carrington sobre los EWING es que DALLAS enseña a hacer dinero para ser hortera y DINASTÍA enseña cómo gastarlo. Nunca comprenderemos cómo los hermanos EWING pueden gobernar la política petrolífera del planeta desde un cuartucho acristalado, con un par de mecanógrafas sin ideas de ordenadores.” (Ramon Miravitllas en El Periódico de Catalunya, 11/2/85)
CAPÍTULO 114: (TV3)
“En el episodio del pasado domingo, se introdujo un elemento nuevo – un cierto sentido del humor – cuando la mayoría de los invitados acabaron con sus smókings en la piscina. Una boda accidentada con un “gag” cómico más o menos logrado que servía para relajar los ánimos. Hasta ahora el humor había sido una constante involuntaria de la serie, ya que las peripecias de la familia EWING sólo son aceptables a base de mucho sentido del humor. Esta boda en “replay” de J.R. y SUE ELLEN ya era de por sí un número altamente divertido y es posible que los guionistas, avergonzados ante su propia osadía, trataran de introducir la comicidad aunque fuera sólo por un momento. Después las cosas volvieron a su cauce y todos se tomaron otra vez las cosas muy en serio, pues no en balde se hallan en juego millones de dólares, herencias y otras cosas con las que es mejor no bromear.

EWING, en fin, sigue siendo un nombre-talismán. Dicen las crónicas que el mejor jugador de baloncesto universitario de esta temporada se llama Ewing – Pat de nombre - , aunque no se aclara si tiene algo que ver con los magnates de la serie. En cualquier caso parece que nos hallamos ante uno de esos apellidos predestinados al éxito como un día lo fueron los Kennedy o los Rockefeller antes de que muertes y desgracias se abatieran sobre ellos. De momento, EWING es sinónimo de dinero y poder en EEUU.” (Baget-Herms, columna de La Vanguardia, marzo de 1985)
CAPÍTULO 127: (TV3)
“Es curioso lo que está pasando – o lo que ya ha pasado – con el diálogo espectador-personaje en la serie DALLAS durante los últimos meses, o tal vez durante el último año. La relación de antipatía y desaprobación hacia la personalidad ligeramente reprobable de J.R. se ha convertido ahora, de la noche a la mañana, en simpatía. Dos cosas: o los guionistas de la historia le han redimido de los infiernos, y han hecho de su “estilo de vida” un modelo digno de las mejores sociedades – que no lo han hecho - , o nosotros hemos cambiado bastante; tanto, que a estas alturas sus tonterías económico-sentimentales nos parecen travesuras propias de los niños. Todavía recuerdo, hace unos años, cuando DALLAS se emitía por la 2ª Cadena de TVE, los comentarios populares que suscitaba el hombre del sombrero tejano cuando miraba oblicua y pérfidamente a la pobre SUE ELLEN, o cuando les colocaba, a la familia o a quien fuera, el negocio sucio y la traición legal. Ya cuando le soltaron aquel sonado tiro, finalizando el asunto en TVE para retomarlo gloriosamente en TV3, comenzábamos a oír por la calle, el metro o el mercado, que J.R. no era tan malo, que era la sociedad la que le endurecía la piel y el alma.
De este modo hemos llegado hasta aquí. Ahora ya sabemos que es la sociedad, como en las películas de Antonioni, la causante de tanto desenfreno, y, también, que los personajes que le rodean no son angelitos caídos del cielo como en las películas de CAPRA. El personaje, así, se ha embellecido enormemente, y ahora, justo el pasado domingo, ha caído en la red comunista. Sí, señor, los cubanos, con la indumentaria correspondiente, y la barba peinada a lo puercoespín, se han atrevido a poner las manos encima del intocable J.R. La verdad es que fue todo un poema contemplar en el episodio de la semana pasada cómo le arrestaban y cómo se lo llevaban sin miramientos, mientras el buen tejano iba diciendo aquello de “¡Dejadme, soy ciudadano americano!”. Y verlo detrás de una reja, como si fuese Lon Chaney a punto de transformarse en hombre-lobo, fue ya el delirio total de todo espectador con un mínimo sentido del humor.
En todo esto es probable que el destino final de DALLAS sea no dejar de emitirse nunca en la pequeña pantalla, convirtiéndose en un ángel de la guarda que cada noche dominical nos prepara la cama y nos calienta convenientemente. Y como quien no quiere la cosa, imponernos un código determinado, un sistema de vida y unos principios morales ejemplares. ¿Cuántos oficinistas poderosos, aquí y ahora, no deben estar actuando, los lunes por la mañana, con las fórmulas secas, duras e implacables de J.R.?...El peligro, en todo caso, no radica en planteamientos éticos de ribetes religiosos – Jaume Lorés, por cierto, escribió: “si J.R. es un mal pecador, los demás son unos imbéciles tan desgraciados que no llegan ni a pecadores” – sino en enfocamientos fílmicos, en la infravaloración del poder de las imágenes, que, de la fascinación que han de procurarnos “per se”, han pasado a ser una simple ventana del vecino, donde mirar, chafardear y aprender, sin que los espectadores tomen parte en la trama. Ahora, con los capítulos cubanos, DALLAS ha pasado a formar parte de los JUEGOS REUNIDOS.” (Jordi Batlle Caminal, columna de El País, junio de 1985)
CAPÍTULO 137: (TV3)
“Los miércoles, a la hora solemne de la cena y por el primer canal, la TV francesa, psssst, pone DALLAS. Curioso. Mientras el PSOE echa pestes de los petroleros tejanos para entregarse a otras veleidades atlánticas, la gran “tele” europea “en socialista” se abre en canal a los EWING. Los franceses llevan un par de “años LUCY” de ventaja a los catalanes, que a su vez llevan uno a los riojanos. De la época en que los pueblos se hermanaban por los derechos humanos, quizá pasemos a la que se dividan por los derechos sobre DALLAS.
¿SUE ELLEN? Bien, gracias. Vuelve a dormir con su marido, pero con un ojo abierto en el joven “profe” de natación. PAM, su novio – que es el SAM CURTIS de “Flamingo Road” - , AFTON COOPER y su amante, CLIFF BARNES, arrollan tras infiltrar una “secre-espía” en la misma boca del lobo J.R. El viejo JOCK (q.e.p.d.) ordena en misiva póstuma la unificación de los dos hermanos en una sola EWING OIL verdadera. RAY KREBBS, el ex capataz, está acusado del asesinato del marido (sic) de LUCY, toma ya, y BOBBY da calabazas a una morenaza. Los franceses acaso lo ignoren, pero la morenaza acabará disparando, como KRISTIN, aunque esta vez a BOBBY, que quedará ciego, como el Skipper de “Flamingo”. Siempre lo mismo. Pero hasta los argelinos aceptaron felicísimos una parte en Southfork. DALLAS es el Plan Marshall-80, el maná. Es la nueva doctrina de la injerencia y la soberanía limitada. No se rían.” (Ramon Miravitllas, columna de El Periódico de Catalunya, septiembre de 1984)
CAPÍTULO 161: (TV3)
“Durante los 2 años largos de permanencia en TV3, DALLAS había sido objeto de críticas diversas por sus contenidos, pero indudablemente la serie ha desempeñado un papel importante en el desarrollo de la emisora. En ese sentido ha sido una eficaz arma propagandística – se ha hablado mucho de TV3 y en buena parte gracias a DALLAS - y a la vez ha atraído a sectores de público, especialmente castellanoparlantes, que no se habrían sentido interesados por la aparición de TV3 en sí misma, pero sí lo han hecho para seguir las fechorías de J.R.
Probablemente ha sido ésta una utilización insospechada que sus productores jamás habrían imaginado. Pero parece fuera de duda que la normalización lingüística ha tenido en esta serie un factor importante y ha servido para crear un cierto hábito, una costumbre a la que desde ahora será difícil sustraernos. Y mientras TVE recurre a FALCON CREST y DINASTÍA para animar al personal y conseguir buenos ingresos publicitarios, TV3 renuncia, se ve obligada a renunciar, por ahora y quizá para siempre, a los atormentados inquilinos del rancho SOUTHFORK.” (Baget-Herms, columna de El Periódico de Catalunya, febrero de 1986)
“Puede afirmarse que DALLAS se convirtió en un símbolo de esta TV respecto a su normalización y a su deseo de ser una TV popular y abierta, dispuesta a alcanzar unos niveles de audiencia muy elevados...Se dice que Berlusconi, “sua Emittenza”, el propietario de canales privados en Italia y ahora en Francia, ha comprado los nuevos episodios para emitirlos cuando haya TV privada en España...Desde ahora nos faltarán los domingos por la noche las travesuras de J.R., los problemas sentimentales de SUE ELLEN y LUCY, los problemas de CLIFF BARNES y la bondad un tanto simplona de BOBBY EWING. Sin embargo, DALLAS es una “droga” de la que hay que curarse de vez en cuando. Tal vez la repetición de los episodios ya proyectados pueda hacernos menos difícil la desintoxicación, pero el golpe ha sido muy fuerte...Adiós, DALLAS, adiós...esperemos que, a pesar de todo, se trate de un “hasta pronto” y podamos escuchar de nuevo en catalán las voces de estos personajes que, a su manera, han realizado un trabajo de normalización lingüística.” (Editorial del suplemento de TV3 de “TP”, febrero de 1986)
CAPÍTULO 191: (2ª época de TV3)
“Con la muerte de BOBBY EWING en un provocado accidente, DALLAS entra en una nueva etapa sin uno de sus protagonistas carismáticos. Es cierto que J.R. había sido siempre el arma ganadora de la serie, pero con el paso del tiempo el personaje de BOBBY, cada vez más bondadoso, comprensivo y positivo, se había convertido en el antagonista idóneo y la víctima propiciatoria de las maldades de su hermano. Sus encuentros y desencuentros con PAMELA y su relación con JENNA le habían situado en un primer plano, pero PATRICK DUFFY, su protagonista, creía estar en condiciones de aspirar a más y aprovechó la circunstancia – un aumento de sueldo denegado (sic) – para solicitar su desaparición, en ese caso su muerte ya que se le consideró irreemplazable.
Los guionistas no contaban a buen seguro con el retorno de PATRICK DUFFY después de una más bien desafortunada incursión en el cine. La caída de los índices de audiencia de la serie hacía muy oportuna, por otra parte, su reaparición pero en este caso la explicación no era fácil, después de un accidente tan irreversiblemente mortal. Sin embargo, si los guionistas de “Santa Barbara”, que hoy comienza su larga marcha por TV1, habían recurrido a un psicópata asesino de rubias opulentas para deshacerse sin mayores miramientos de las actrices que no habían funcionado en la 1ª época de la serie, cualquier licencia parecía permisible.

He aquí que la muerte de BOBBY quedó reducida a un simple sueño de PAMELA, que un buen día, relativamente hablando, le ve salir sonriente de la ducha como si nada hubiera ocurrido. Y es que en realidad, según los guionistas, nada había ocurrido desde el momento de su presunta muerte. Que la vida es sueño y los sueños, sueños son, lo sabemos desde los tiempos de Calderón de la Barca, pero la licencia que se han tomado esta vez los guionistas de DALLAS parece una tomadura de pelo.” (Baget-Herms, columna de El Periódico de Catalunya, 2/5/89)
CAPÍTULO 357: (TV3)
“Esta vorágine olímpica que nos envuelve ha impedido “enterrar” con la dignidad que se merece uno de los productos televisivos más populares de la historia de la TV: DALLAS, folletín de lujo que, jugando con un personaje – J.R. EWING - y una idea – la ambición del poder puro que emana del capitalismo salvaje - , ha sido capaz de hilvanar una alucinante historia con sexo, violencia, alcohol y petróleo que ha durado la friolera de 13 años.
Ayer, en TV3, un canoso y, últimamente, ya increíblemente malo J.R. se despedía de fans y detractores de sus maquiavélicas intrigas con un “happy end” sarcástico y brillante: un ángel le salva de una desesperada opción suicida y le eleva el espíritu y la moral al demostrarle que nunca es tarde si la familia es buena. Y precisamente este alucinante final en la más pura línea de CAPRA y su “¡Qué bello es vivir!” resume la esencia de DALLAS: la familia. El matriarcado de los EWING es el recurso básico y primario sobre el que gira la serie y que justifica todas las maldades de JOHN ROSS EWING jr., J.R. siempre busca salvaguardar el honor, prestigio, apariencia y dinero de su familia, ese concepto tan primario como básico de nuestra cultura. Todas las familias tienen el hermano bueno, el díscolo y el ambicioso; todas las familias luchan por su oro, aunque no sea negro; y todas las familias sueñan con su teléfono inalámbrico, su descapotable y su Southfork.
J.R. es la representación del personaje de Maquiavelo: para el mayor de los EWING, el fin, el bienestar de la familia – o lo que él considera que es el bienestar – justifica los medios para conseguirlo. Y todo el que le lleve la contraria será machacado, aunque sea un miembro de la misma familia.
Y después de 13 años, J.R. ya puede descansar en paz en el limbo de los héroes televisivos con la tranquilidad del trabajo bien hecho: un ángel ha bendecido sus esfuerzos tras ser “asesinado” por la despiadada audiencia y mal enterrado por unos absorbentes JJOO. Descansa en paz J.R. mientras puedas: no tardarás en resucitar como “alimento de relleno” de alguna cadena de TV con hambre de “telemitos”.” (Manuel de Luna, columna de El Periódico de Catalunya, 3/8/92)
WAR OF THE EWINGS
“TVE estrenó DALLAS ya en 1979, pero en la 2ª cadena. Pocos creían todavía en sus posibilidades, pero al cabo de unos meses pasó a la 1ª y se convirtió en uno de sus mayores éxitos de los años de la transición. Con la llegada de los socialistas a la Moncloa, y de Calviño a Prado del Rey como director general de RTVE, las cosas cambiaron: DALLAS fue considerada una muestra del “colonialismo cultural” que nos invadía y en cuanto la LORIMAR pidió más dinero por sus nuevos capítulos, TVE rompió las negociaciones y dejó al público sin saber quién había tratado de matar a J.R. y si el misterioso asesino había conseguido sus propósitos...
Este episodio (y los correspondientes a toda la temporada) fue adquirido por TV3 para su programa inaugural del 10 de septiembre de 1983. Un partido del Barça y DALLAS fueron las grandes atracciones de aquella jornada, y cuando se puso en marcha su programación regular, en enero de 1984, la serie se convirtió en cita ineludible de los domingos por la noche, registrando una audiencia media del 41% y creando las bases para la normalización lingüística. Cuando SUE ELLEN es acusada por su suegro de ser “un pendó”, la palabra se inscribió en la memoria colectiva de los espectadores catalanes, incluidos los castellano parlantes. Entre 1981 y 1986 el nivel de comprensión del catalán pasó en Santa Coloma de Gramanet del 50 al 76%, y ello se debió en gran medida a TV3 y en particular a DALLAS y los programas deportivos...
...TV3, sin embargo, también se quedó sin su serie más emblemática en febrero de 1986, cuando Silvio Berlusconi adquirió los derechos en exclusiva para España y Francia, amén de Italia. Un producto como DALLAS era una óptima tarjeta de presentación para sus cadenas. En España, sin embargo, el Gobierno socialista le fue dando largas a la puesta en marcha de las privadas y Berlusconi se cansó de esperar: en 1988 firmó un contrato de cooperación con TV3 que incluía la cesión de los derechos de DALLAS. En el otoño de aquel año, DALLAS volvió a TV3 y allí se mantuvo en 1992, cuando su impacto ya había decrecido ostensiblemente...El mito, sin embargo, aún resiste, y de vez en cuando se producen telefilmes basados en los personajes supervivientes de DALLAS. El rancho de Southfork donde se rodaron los exteriores aún recibe 2.000 visitantes diarios, que pagan religiosamente su entrada. Los más fanáticos pueden dormir una noche en el rancho y disfrutar de un almuerzo tipo EWING, todo por 2.500 dólares.” (Baget-Herms, La Vanguardia, 5/4/98)
ÚLTIMAS ACTUALIZACIONES
DALLAS y JR CONQUISTAN TVE
(...) si hay un personaje que aquel año subyugó a la audiencia, ese fue JR EWING, el malo por excelencia de la TV. Interpretado por LARRY HAGMAN, JR era uno de los protagonistas de DALLAS, serial de lujo a la tejana que fascinó por el cóctel de sexo, violencia, intriga, ambición, petrodólares y, claro, por el maquiavélico JR, que en 1985 "va aprendre" catalán." (Manuel de Luna, en la sección "Había una vez...1980, de Todo Tele, suplemento de El Periódico de Catalunya, 2007)
TV-3 Y ETB SE PONEN EN LA ONDA
"La carrera por hacerse un hueco en el monocromático espacio audiovisual la ganó Euskadi, seguida por Catalunya, comunidades históricas que tenían claro que sus reivindicaciones pasaban por tener imagen y voz propia. El 31 de diciembre de 1982 abrió Euskal Telebista y el 10 de septiembre de 1983 TV-3 estrenó una parrilla con ambición: Barça-Osasuna y DALLAS, primer gol por la escuadra a la acomodada TVE, que no vio la que se le venía encima (y que permitió que se oyese en catalán aquel escandaloso "Sue Ellen, ets un pendó". Y mientras TV-3 nacía, en junio se inauguró TVE-Sant Cugat. Tras luchar por recuperar lengua y cultura catalana, soñó ser el núcleo de la tele catalana. Política y economía hicieron que fuese un sueño de verano repleto de desconexiones." (Manuel de Luna, en la sección "Había una vez...1983, de Todo Tele, suplemento de El Periódico de Catalunya, 2007)

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