Tanto va el cantaro a la
fuente, y tanto insisti� Magna Carta con sus nuevas promesas en el terreno del
metal progresivo, que finalmente dio en el clavo con un verdadero hallazgo.
Este cuarteto privilegiado hasta pone distancia de sus
m�s avanzados compa�eros de sello (Shadow Gallery, Magellan, Dalis
Dilemma, etc.) no solo gracias a su originalidad compositiva y vigor en la ejecuci�n,
sino tambien a causa de la ejemplar voz de Josh Pincus, que echa por la borda los
academicismos esteriles y se concentra en la potencia y el dramatismo a cualquier precio.
No se dejen enga�ar: esto es apenas el debut, �y suenan como si tuvieran diez albumes
encima! El fantasma de Dream Theater los atormenta, por supuesto, -como a cualquier
exponente del estilo- pero hay que ver con qu� hidalguia lo esquivan en obras maestras
como "Sleepwalker" y el entrador "The Bottom Line".
Electrizante, tempestuoso, exquisito... �Nace una estrella!
C�sar Fuentes Rodriguez
Revista "Epopeya"