|
El pasado mes de junio de 2005 se celebró en La
Habana el “Encuentro Internacional contra el
Terrorismo, por la Verdad y la Justicia”. Tal evento
fue ignorado casi totalmente por la gran prensa y por
los otros "medios de información". Era lógico:
se denunciaba el "otro terrorismo" y ya es
bien sabido el doble rasero que utilizan, tanto los
Estados Unidos y sus seguidores en el mundo occidental,
como esos medios que, a escala internacional, como diría
Salim Lamrani "avalan, asimilan y aplican la
doctrina del buen y del mal terrorista”. Era,
además, la confirmación de lo que el periodista
Pascual Serrano, denomina "el terrorismo del
silencio".
Lo que sí no me parece tan lógico es que en tal
encuentro, donde se puso al descubierto la ingerencia de
los Estados Unidos de América en el denominado
"Plan Cóndor" y en otras mil actividades
estrechamente vinculadas con el terrorismo de Estado, no
se hiciera ninguna mención a un antecedente bien
ilustrativo de lo que esa ingerencia significó en Cuba
antes del triunfo de la Revolución el 1 de enero de
1959: el Buró de Represión de Actividades Comunistas (BRAC)
el que, al igual que los demás cuerpos represivos de la
dictadura de Fulgencio Batista, especialmente los órganos
de seguridad, se encontraba estrechamente vinculado al
órgano de espionaje internacional norteamericano: la
CIA.
Fundado el 3 de mayo de 1955, los antecedentes del BRAC
se remontan al año 1942, cuando el 21 de marzo de aquel
año se creó el entonces denominado Servicio de
Investigación de las Actividades Enemigas, que bajo la
jefatura de su primer jefe, el entonces Capitán Mariano
Faget -desde entonces agente de los servicios secretos
norteamericanos- se declaraba "organizado para
cooperar en la defensa continental y para prevenir
actividades contrarias a los regímenes democráticos
por nacionales o extranjeros".
La Agencia Central de Inteligencia y su director, Allen
Dulles, quien viajó a La Habana en Abril de 1955 y se
reunió con el General Fulgencio Batista para coordinar
"la ayuda", que incluía preparar al personal
cubano, participaron activamente en la organización y
posteriores actividades del BRAC.
El 15 de julio de 1955, Dulles envió al tirano Batista
la carta siguiente:
AGENCIA
CENTRAL DE INTELIGENCIA
WASHINGTON D. C.
OFICINA DEL DIRECTOR
15 de julio de 1955
Su excelencia Gral. Fulgencio Batista Zaldívar
Presidente de la República de Cuba
Habana, Cuba.
Estimado señor Presidente:
Recuerdo con gran placer nuestra reunión celebrada
durante mi viaje a La Habana el pasado abril. Para mí
fue un gran honor el haber tenido la experiencia de tan
placentera e interesante visita a Ud.
La
creación por el Gobierno cubano del "Buró de
Represión de Actividades Comunistas" es un gran
paso adelante en la causa de la Libertad. Me siento
honrado que su gobierno haya acordado el permitir a esta
Agencia, la asistencia en el adiestramiento de algunos
de los oficiales de esta importante organización.
Como
Ud. podrá recordar, en nuestras conversaciones del
pasado abril, yo establecí que esta Agencia se sentiría
honrada en ayudar en el adiestramiento del personal que
Ud. enviaría como lo deseara. Tengo entendido que el
general Martín Díaz Tamayo dirigirá las actividades
del BRAC y será responsable de su organización. En
este caso me gustaría sugerir que pudiera ser
conveniente al General Díaz Tamayo venir a Washington
en un futuro cercano, de tal manera, que nosotros pudiéramos
discutir con él algunas de las técnicas usadas para
combatir las actividades del Comunismo Internacional.
Estoy seguro que sería útil intercambiar opiniones con
el General Díaz Tamayo, como un adelanto al grupo de
sus subordinados, que vendrán aquí para entrenarse. El
material que ofreceremos al General puede ser una
considerable ayuda en su tarea de organizar el BRAC, y
para indicarle el tipo de oficial que él debe preferir
al seleccionarlos para el entrenamiento.
En
vista del interés que el Ministro de Estado, Dr. Carlos
Saladrigas, expresó por este asunto, me estoy tomando,
la libertad de escribirle hoy, resaltándole las ideas
contenidas en esta carta. Yo le sugeriré, si le es
aceptable a Ud. y a su gobierno, que extienda una
invitación en mi nombre, al General Díaz Tamayo para
venir a Washington por aproximadamente dos semanas,
preferiblemente comenzando el lro. de agosto.
Confío
que esto será con su aprobación. Permítame decirle de
nuevo, señor Presidente, qué gran honor y placer ha
sido el reunirme y conversar con Ud., y confío
estaremos en una posición para ayudarle a Ud. y a su país
en nuestro mutuo esfuerzo contra los enemigos de la
Libertad.
Acepte,
por favor, señor Presidente, la declaración renovada
de mi más alta y distinguida consideración.
Sinceramente,
ALLEN DULLES
Director
Fue
así como el imperio enseñó a sus subordinados cubanos
a seleccionar el personal para su incorporación a las
actividades represivas y junto a ello, sus métodos para
la "lucha contra el comunismo", ensayo general
de la actual "lucha contra el terror".
Las
Palmas de Gran Canaria
Orestes
Martí
http://es.geocities.com/orestes_marti
|