La Página de Orestes 


El Arte de la Comunicación

La voz 
Orestes Martí

Miércoles Marzo 10, 2004

Estimado D J. C. Suárez de Tangil

La noche del 25 de febrero, como hago ya desde hace tiempo, acudí a la cita con usted y con la comunidad que reside dentro de las fronteras a la que llega la “información alternativa” que transmite su canal y que, desgraciadamente, todavía es limitada.

Aquélla noche, volví a escuchar un mensaje que, como el otro sobre el que anteriormente le escribí (y del que le comenté lo que en Comunicación interpersonal muchos especialistas clasifican como la habilidad “Lenguaje, Pausas y Muletillas”), presentaba también defectos en la habilidad “Voz y variedad vocal”.

Después, nuevamente me pregunté si debería o no escribirle esta carta, porque sabido es que no gusta a muchas personas (tampoco a mi), la categoría de los “criticones” y ciertamente no quisiera que nadie me clasificara en ella; ni en la de los “sabihondos”, porque no lo soy; ni en la de los “anti-nada”, porque siempre trato de ser proactivo.

Recordé a mis compañeros de años ha, en aquélla gran aventura de la enseñanza, en especial a uno muy allegado, que no dejaba de insistirnos en que cada día aplicáramos “su” método inductivo-deductivo y de que siempre, en cada momento, empleásemos todas las vías posibles y a nuestro alcance, para transmitir a los que nos rodean, cualquier conocimiento que se posea, sin importar lo pequeño e insignificante que nos pueda parecer.

Y una vez más, decidí escribirle y compartir con usted y con quien lea esta humilde nota, una breve pincelada sobre lo que mi profesora Catalina nos decía sobre la habilidad “Voz y variedad vocal”.

Mi “profe”, que siempre acudía a clases con una flor blanca, por lo general comenzaba su clase con una frase o un pensamiento. Decía ella, citando a Byron: “el diablo no posee, dentro de su aljaba atroz / saeta contra el corazón como una dulce voz”

Y es que la voz, aseguran destacados especialistas, puede determinar la efectividad de hasta el 80% del mensaje que se quiere comunicar.

Las expresiones vocales, según esos estudiosos de la comunicación interpersonal, se componen de cuatro elementos: Relajamiento, Respiración, Proyección y Resonancia. Todos actúan de conjunto para darle a la voz de cada cual, sus características específicas únicas.

¡Ah!, ... y algo muy importante que según la “profe” los especialistas mas descollantes del mundo anglosajón, expertos en ese “arte”, aconsejaban: no leer los discursos porque, aseguraban, la lectura en voz alta es uno de las principales culpables de las comunicaciones monótonas.

Orestes Martí

 

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