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Entrevista
a María Puig Barrios, Secretaria del Partido Comunista
de Canarias (PCC)
Una
introducción necesaria
La historia de la Humanidad está llena de grandes
movimientos --culturales, económicos, geográficos y
políticos-- que dieron origen a desplazamientos en masa
de la población; en unas ocasiones de forma espontánea
y en otras de manera forzada. A esos desplazamientos los
denominamos "migración".
La
migración humana ha constituido un fenómeno universal
y se ha presentado en todas las épocas históricas y en
todo el universo conocido. Cuando la migración se
produce cruzando fronteras entre dos países, la
denominamos externa o internacional. Para el país que
emite la migración, ésta se considera como
"emigración", mientras que para quien la
recepciona, el movimiento es considerado como
"inmigración".
La
migración en su doble vertiente --emigración e
inmigración-- constituye un fenómeno demográfico
extraordinariamente complejo porque responde a causas
muy diversas --tanto en origen como en destino-- muy difíciles
de determinar. No obstante, de forma general, podemos
concluir que tales causas pueden tener un carácter político,
cultural, socioeconómico, familiar, relacionado con las
guerras y otros conflictos armados, así como con catástrofes
naturales
Para
poder poner freno a las migraciones actuales,
constituyen condiciones sine qua non la disminución
de la miseria y la marginalización de las grandes masas
en los países subdesarrollados de África Asia y América
Latina.
El
Archipiélago Canario y el fenómeno de las corrientes
migratorias
En
los primeros tiempos de la colonización europea del
Nuevo Mundo, el contingente humano salido del archipiélago
canario no pudo ser muy numeroso, debido entre otras
cosas a la propia necesidad de poblar las islas recién
conquistadas; posteriormente fueron familias campesinas
las que en la segunda mitad de ese siglo, viajaban al
Nuevo Mundo en busca de tierras fértiles para su
cultivo. Durante los siglos XVII y XVIII la emigración
canaria cambió su composición y los numerosos grupos
de canarios que emigraron lo hicieron con la misión
fundamental de fundar y poblar ciudades.
Muchos
estudiosos de la materia señalan que en el fenómeno
migratorio canario varias fueron las causas que
obligaron a los "isleños" a embarcar para América;
entre ellas destacan dos factores básicos de emigración
muy interrelacionados: el exceso demográfico de las
islas y la carencia de un desarrollo económico que
hiciera posible el sostenimiento de esos efectivos
humanos. Aseguran que tales factores fueron la causa de
que hambrunas periódicas azotaran el Archipiélago. Señalan
que la emigración fue siempre como una válvula de
escape ante la amenaza del hambre; las crisis de los
cultivos centrales de exportación muestran, según
ellos, una real coincidencia con el incremento en las
salidas para América. Claro que no solamente por
dificultades económicas emigraban los canarios; también
existían los llamados factores psicológicos. Uno de
esos factores de atracción del continente americano,
era la idea que se tenía de él, como lugar donde se
hacía una rápida y fácil fortuna; la imagen del
hombre rico proveniente de las "indias", ejercía
un fuerte atractivo para el hombre canario.
Los
emigrantes canarios utilizaron diversas vías y no por
cierto siempre las más seguras; muchos se marcharon en
buques extranjeros que recalaban en los puertos de las
islas del Archipiélago, principalmente de forma
clandestina. El canario, se distinguió por la práctica
de viajar clandestinamente a América. Incluso no se
sabe a ciencia cierta si en ciertos momentos la emigración
clandestina superó la cifra de la que se hacía
legalmente; al ser ilegal ese tráfico con las personas,
las navieras y los capitanes de las naves dedicadas a
tales actividades, es decir, las mafias predecesoras de
las actuales, obtuvieron jugosos beneficios económicos.
Para los emigrantes, como que en los barcos se cargaba a
más personas que las que permitía su capacidad, se
incrementaban los sufrimientos y penalidades, lo que en
muchas ocasiones les producía hasta la muerte.
Asimismo, se llevaban a cabo acciones migratorias
"organizadas" por los propios "isleños",
algunas de las cuales han sido recientemente publicadas
por la prensa española.
En
la actualidad las corrientes migratorias se han
invertido y el archipiélago se ha convertido en
receptor de un flujo indetenible de inmigrantes,
incluyendo desde luego, el de los descendientes de
muchos de aquellos canarios que en su momento emigraron
hacia América.
¿Cómo
conocer la real situación que presenta este fenómeno
migratorio, al margen de análisis interesados y mediáticamente
distorsionados?
En
busca de respuestas que me permitieran un análisis
concreto de la situación concreta, encaminé mis pasos
hacia una personalidad que se destaca por sus opiniones
objetivas y mesuradas: María Puig Barrios, Secretaria
del Partido Comunista de Canarias (PCC).
A
continuación mis preguntas y sus correspondientes
respuestas:
¿Cuáles
son los antecedentes de la inmigración en Canarias?
Los
inmigrantes empezaron a llegar al archipiélago canario,
de forma significativa, a partir del año 1999, cuando
el Gobierno de España, presidido por José María Aznar
"blindó" el Estrecho de Gibraltar.
Los
inmigrantes africanos tuvieron que buscar una nueva vía,
más al sur, hacia el territorio insular de España,
Canarias, que es la frontera sur de la Unión Europea.
Y
es que a medida que se toman medidas policiales y
militares para el control de las fronteras en los países
de origen, los inmigrantes buscan nuevas vías, nuevas
"naves" y nuevos destinos. Primero, salían
desde Marruecos o desde El Sahara Occidental (ocupado
por Marruecos), después más al sur, desde Mauritania,
ahora, más al sur, desde Senegal. Primero, venían en
pequeñas embarcaciones llamadas "pateras",
ahora en grandes piraguas, llamadas "cayucos",
donde caben más. Primero, llegaban al sur peninsular,
después a las islas orientales del archipiélago
canario (Fuerteventura, Lanzarote, Gran Canaria), ahora
a las islas occidentales (Tenerife, El Hierro, La
Gomera).
Y
es que no se pueden poner puertas al mar, cuando la diáspora
es consecuencia de la pobreza, de los conflictos
armados, de la desesperanza que viven los pueblos de África.
¿Cómo
caracteriza a los inmigrantes que arriban al Archipiélago?
Los
subsaharianos que llegan a nuestras costas son, en su
inmensa mayoría, hombres jóvenes y fuertes que huyen
del hambruna hacia otros mundos donde, según la
publicidad consumista, nadamos en la abundancia. Muchos
mueren en el intento, por las duras condiciones de las
travesías en aguas del Atlántico, otros llegan
extenuados, al límite de sus fuerzas y son ingresados
en los centros hospitalarios públicos, del Servicio
Canario de Salud. Los demás ingresan en los centros de
internamiento que se han ido habilitando en las Islas
como consecuencia de este fenómeno migratorio, centros
donde no pueden permanecer más de 40 días, según
establece la Ley. Después, vendrá la puesta en
libertad, sin papeles… o la expulsión.
¿Cómo
se hace frente a la llegada masiva de
"cayucos" a las islas?
Para hacer frente a la situación que se vive en el
Archipiélago como consecuencia de la llegada de
cayucos, existe un amplio despliegue de medios humanos y
materiales (Servicio de Vigilancia de la Guardia Civil,
efectivos de la Cruz Roja, asistencia del Servicio
Canario de Salud que atienden a los inmigrantes en las
costas canarias), y también de infraestructuras (del
centro de internamiento ubicado provisionalmente en la
antigua Terminal del Aeropuerto de Fuerteventura donde
se hacinaban los recién llegados, se ha pasado a la
construcción o habilitación de instalaciones en varias
islas, el Centro del Matorral de Fuerteventura, la
antigua cárcel de Barranco Seco en Gran Canaria, el
antiguo cuartel de Hoya Fría en Tenerife, y últimamente,
ante el aumento del número de inmigrantes, los
campamentos en la zona militar de La Isleta, en Gran
Canaria o de Las raíces en Tenerife). Pero no dejan de
ser medidas que se van improvisando para atender, con
mayor o menor fortuna, necesidades urgentes.
¿Cómo
se percibe por la ciudadanía este fenómeno?¿Se
aprecian brotes de xenofobia?
A
pesar de los exabruptos verbales de algunos intolerantes
y la utilización electoral irresponsable que hacen
algunos partidos políticos de este fenómeno, en la
oposición (sirve para hablar de la incapacidad del
Gobierno para resolver este asunto) o en el Gobierno (el
aumento poblacional se utiliza para explicar la
persistencia de las cifras del paro, la falta de
viviendas o los déficits sanitarios), no se ha
producido ningún brote importante de racismo en
Canarias, aunque la situación sí produce preocupación
en sectores de la población.
Y
es que cada cayuco que llega es noticia pero no lo son,
ni los traslados a otras Comunidades Autónomas que son
muchas, ni tampoco la devolución en avión a sus países
de origen, que también son muchas, y que se
realizan con total discreción por parte de las
autoridades españolas porque así se lo piden, según
declaraciones públicas del Delegado del Gobierno en
Canarias, tanto las autoridades de los países
africanos afectados como las del transporte aéreo
(IATA).
¿Qué
se puede hacer para abordar más eficientemente este fenómeno?
Como
decía anteriormente, se puede y se debe mejorar las
medidas de atención a los inmigrantes pero existen dos
cuestiones de fondo que debemos abordar, más allá, de
iniciativas europeas como la ayuda económica
(insuficiente y marcada por intereses comerciales) o la
de FRONTEX (control de las fronteras).
La
primera, es que en España se está creando un
importante contingente de mano de obra sin papeles que
sirve para mantener una boyante economía sumergida que
abarata los costes laborales en prejuicio de las y los
inmigrantes, y también de todos los trabajadores. Por
lo que es importante la equiparación de derechos
sociales, laborales y políticos para esos nuevos
ciudadanos que se quedan en nuestro país.
La
segunda, y la más importante, es que no se puede seguir
construyendo un mundo de desigualdad entre el Norte y el
Sur, entre Oriente y Occidente. No se puede seguir con
un modelo económico que prima el mercado sobre todo lo
demás y concentra cada vez más riqueza en menos manos,
mientras se empobrecen cientos de millones de seres
humanos de todo el mundo.
La
Unión Europea tiene mucho que decir y hacer al
respecto, no en vano está constituida por
antiguas potencias colonizadoras que siguen teniendo
fuertes intereses económicos en África. Pero es también
un problema internacional, agravado en la era del
pensamiento único por la globalización económica
neoliberal que sólo favorece los intereses de las
transnacionales, por encima de lo político, de lo
cultural, de lo humano.
¿Cuál
es la situación concreta que aprecias en el continente
africano y que pudiera ser una de las causantes
principales del fenómeno migratorio?
África
es un continente que tiene recursos naturales pero
"históricamente subastados, regalados a las
transnacionales y que va siendo hora de recuperar"
para los pueblos africanos. África "necesita
socios no patronos, no dueños de los recursos
naturales". "Un país subdesarrollado necesita
cooperación" y "ejercer su derecho de
recuperar sus recursos supondrá que las empresas
"tendrán derecho a ganar pero no como antes".
El texto entrecomillado son parte del discurso de Evo
Morales ante Naciones Unidas referido a Bolivia pero
que, desde mi punto de vista, se puede aplicar a la
situación económica y social que vive África.
Por
último ¿cómo opinas que la UE está afrontando el
problema migratorio; crees que esta situación debe ser
sólo de su atención?¿Qué hacer?
Como
dice la Editorial de Mundo Obrero: "Bruselas no
tiene entre sus prioridades el tema de la inmigración:
la guerra contra la pobreza y la miseria debe ser a
nivel global; no esperemos que llegue precisamente de
las instituciones financieras internacionales, porque éstas
son las causantes del drama, pero quienes deben
intervenir son los gobiernos y abordar el verdadero
problema: ¿Cómo es posible que mueran seres humanos de
hambre cuando con la comida que se tira en el mundo rico
se podría abastecer a medio planeta? ¿Qué pasa con
los Objetivos de Desarrollo del Milenio? ¿Y la Campaña
Hambre Cero? Son meros impulsos publicitarios para
acallar las conciencias en el momento. Tras ello,
silencio."
Entre todos y todas, rompamos el silencio
- Publicada
(en español) en "Progreso Semanal"
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