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Martes
Abril 20, 2004
Estimado D. J. C.
Debido a dificultades del alma(naque) no le había escrito antes sobre sus muy interesantes preguntas, formuladas en un Editorial del mes de marzo.
Roger Sperry, miembro del Instituto de Tecnología de California, USA y ganador de un Nóbel por sus investigaciones sobre “los dos lados de nuestra mente”, tuvo una gran influencia en la comprensión de la Comunicación Interpersonal.
Según éste y otros investigadores posteriores, mientras que la enseñanza académica tiende a orientarse al lado izquierdo de nuestro cerebro y constituye el dominio del medio escrito (muchas personas aún sostienen que también es el dominio del medio hablado), el lado derecho es un verdadero “sintetizador”, la parte de nuestro cerebro que sirve de ordenador para la enorme cantidad de estímulos e información que se recibe constantemente; es el que también se ocupa del procesamiento paralelo y del reconocimiento de patrones.
Lo anterior quiere decir que si, por ejemplo, leemos un discurso o enviamos un mensaje y sólo lo dirigimos al “lado izquierdo” del cerebro de la persona que nos escucha, no podremos penetrar completamente en su mente, porque el receptor (la persona) estará al mismo tiempo utilizando su lado derecho en el procesamiento de otros estímulos del medio. Para poderlo lograr, hoy se emplean innumerables técnicas.
¿Y por qué le hablo de esto? Pues, porque además del conocimiento general sobre el Arte de la Comunicación, las personas que pudieran leer esta pincelada, comprenderían mejor lo que he dicho en mis escritos anteriores sobre el tipo de mensajes que permanentemente se envían por SMS tanto en las tertulias de los martes y los miércoles (y en algunas intervenciones de los invitados), como en el resto de la programación de ese canal.
En varias emisiones pasadas, usted advertía de otro fenómeno que también es desencadenador de “ruido”: los SMS “crípticos” que distraen más que lo que aportan al análisis de lo que se evalúa; los que los envían escriben lo que está en “su” mente, pero lo hacen de una forma que sólo ellos (quizás) lo entienden.
Por otra parte, me pregunto y me gustaría preguntara a los invitados a ambas tertulias, como inquietud de un televidente en cuyo ánimo está apoyar a ese canal incrementando la calidad de sus productos, cómo ellos acceden a información actualizada; porque en ocasiones tengo la impresión de que las fuentes no son muy variadas, lo que además, hace perder calidad a la programación porque el discurso se torna reiterativo y en ocasiones contradictorio o con grandes lagunas. Por cierto, recientemente apareció en Internet un estudio que revelaba que en España, el empleo de las nuevas tecnologías por parte de las organizaciones políticas y sus dirigentes era escasa y se calificaba con un “desaprobado”. El estudio aseguraba además que la implantación de las computadoras alcanzaba el 50,9% en los hogares y en cuanto al uso de Internet, el 13,3% de los ciudadanos "no sabe lo que es" (sic).
Me parece que sería muy útil que a las “tertulias” también se invitara a determinadas personalidades y organizaciones sociales; por ejemplo, cuando en esas tertulias se ha abordado el recurrente tema de lo que sucede con nuestro patrimonio (Castillo de Mata; Castillo de la Luz, Teatro Pérez
Galdós, entre otros), he notado con preocupación la falta de opiniones expertas como la de la Asociación
DEPACA, de reconocido prestigio y con un conocimiento cabal de lo que está sucediendo, las acciones emprendidas y un largo etc.
Para concluir (y como me gustó su estilo de Editorial con pregunta al final) envío una para todo el que acceda a esta pincelada: ¿Sabía usted que el autodenominado “campeón” de la lucha contra el terrorismo es el único país que ha sido condenado en firme y formalmente por el Tribunal Internacional de La Haya?(1)
(1) La sentencia fue en el año 1986, por los ataques terroristas llevados a cabo contra Puerto Sandino y Puerto Corinto, en Nicaragua en el año 1983, bajo el mandato del Presidente norteamericano Ronald
Reagan. Revista Utopías. No. 196. Vol. II / 2003. Asociación de Revistas Culturales de España.
Orestes
Martí
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