La Página de Orestes 


Epistolario

Carta al Director de la Televisión Independiente de Canarias El “Golpe” en Venezuela (IX)  

 En la estrategia de análisis de los acontecimientos a la etapa anterior al Golpe de Estado en Venezuela(1), nos faltan mencionar los hechos militares ocurridos en septiembre del mismo año 1992 y algunas valoraciones sobre la situación “pre-golpe”.

El segundo pronunciamiento

Como es sabido, después de varios meses de los hechos narrados en nuestra reflexión anterior, el 27 de noviembre de 1992(2), se produce un segundo pronunciamiento militar.

Chávez la califica de “segunda rebelión militar” y declara que “aún cuando no la dirigimos, nos sumamos a ella desde prisión. Fue un movimiento de la Fuerza Aérea, donde había también un componente importante que no pudo pronunciarse el 4 de febrero y lo hizo entonces. Varios de esos oficiales tuvieron que exiliarse. Al Perú, por ejemplo, se fueron más de 60 oficiales, una de ellos es mi secretaria. Ella participó en aquella rebelión y se fue junto a su esposo, otro militar de la Fuerza Aérea. Estuvieron exiliados esos dos años”.

“Esos dos levantamientos lograron reunir cierta fuerza militar, pero no lograron contar con la participación popular. Hubo apoyo pero no participación activa del movimiento popular al movimiento armado. Luego nosotros desistimos de la idea de continuar por esa vía armada”.

A la pregunta del por qué, responde: “Bueno, porque la situación no daba para otro movimiento armado en ese momento. Los cuadros dirigentes del MBR 200 estaban en prisión o habían sido dados de baja. Los que se quedaron dentro de la Fuerza Armada comenzaron a ser perseguidos y enviados a lugares remotos. Estaban muy vigilados. Existía una verdadera persecución que hacía sumamente difícil cualquier coordinación”. “Después de esas dos rebeliones (3) no teníamos ninguna capacidad militar para organizar o impulsar algún nuevo movimiento desde prisión. Por otra parte, desde el punto de vista psico-social y socio-político -podemos decirlo así- la salida de Carlos Andrés Pérez fue una jugada de las clases dominantes, para aprovechar de lanzar el fardo que les estorbaba, y claro, en efecto, eso funcionó como una válvula de escape. Así lo denunciamos desde prisión”.... 

La situación “pre-golpe”

Existe una extraordinaria cantidad de documentos (recordemos que nuestro objetivo es el análisis documental y no nuestras valoraciones subjetivas), sobre la situación que se vivía en Venezuela en los días anteriores al “golpe”.

Vayamos despacio. Emilia Lucena en un escrito que vio la luz el día 13 de  abril del 2002 (4) hacía la siguiente valoración –bastante crítica, por cierto- de cómo veía la situación: “... la victoria de Chávez fue el resultado del descontento y el malestar social que existía en una gran mayoría de la población venezolana, que veía como la miseria se generalizaba en Venezuela. No hay que olvidar que a pesar de que Venezuela es el sexto país productor de petróleo de la OPEP y el octavo en reservas mundiales de crudo, el 60% de su población vive bajo el umbral de pobreza”.

“Por desdicha, en lugar de basarse en ese inmenso apoyo que le demostraron los trabajadores y los pobres de Venezuela para llevar a cabo un programa socialista de expropiación de la burguesía y la instauración de un régimen de economía planificada bajo el control de los trabajadores, que hubiera podido colmar las aspiraciones reflejadas en su triunfo, Chávez intentó reconciliar lo irreconciliable: intereses de clase absolutamente opuestos y antagónicos. Así, mientras utilizaba un lenguaje populista y radical, la realidad era que hacia constantes llamamientos a los empresarios para invertir y garantizar sus beneficios en la “República Boliviariana de todos los venezolanos”. Es tristemente irónico que, como explicaba un profesor de la Universidad Autónoma de Madrid en la Cadena SER, “las empresas norteamericanas del petróleo en estos tres años han aumentado un 20% sus beneficios en Venezuela”...“Chávez confiaba en que, efectivamente, la riqueza generada por el petróleo daba de sí lo suficiente como para hacer un “reparto” de la misma más justo y equitativo, sin romper necesariamente con el capitalismo, y que así sería más fácil y menos traumático acabar con la pobreza en Venezuela. Creía que era posible aplicar una serie de leyes que pusieran freno al caciquismo y la rapiña tradicional de la oligarquía venezolana, para construir una República Bolivariana donde todos juntos, trabajadores y empresarios, vivieran en paz y armonía; es decir, un capitalismo “nacional venezolano de rostro humano”.... “Tres años son muchos años sobre todo para los pobres de Venezuela que viven en condiciones infrahumanas y que tienen que buscarse el pan diariamente en la calle”... “Las necesidades de acabar con la pobreza son urgentes desde que se eligió a Chávez como presidente. Estos años de oscilaciones y dudas sobre el camino a seguir por el gobierno, han provocado confusión y desgaste en sectores de las masas que apoyaron el proceso “bolivariano”, permitiendo a la reacción recomponer una base de masas, sobre la que se han apoyado todos los sectores oposicionistas para organizar el movimiento contrarrervolucionario.”... “Por otro lado, el Movimiento V República jamás hizo un llamamiento serio a la clase obrera a organizarse y tomar el control y las riendas del proceso en sus manos, ya que las riendas estaban en manos del presidente que contaba con el supuesto apoyo del ejército y, por lo tanto, la tarea del movimiento obrero se limitaba simplemente a apoyar las medidas tomadas. Y aún así, durante todo este tiempo que la reacción aprovechó para reaorganizar sus fuerzas, cientos de miles de pobres y trabajadores participaban en las manifestaciones y marchas de apoyo al gobierno contra el movimiento contrarrevolucionario de los escuálidos”...  “El mejor momento de golpear a la reacción para evitar lo que está ocurriendo ahora, fue desde diciembre del 98 a diciembre del 99. En esos momentos, Chávez hubiera podido dirigir una auténtica revolución contra el capitalismo, basándose en la fuerza, la organización y la confianza de la clase obrera, los campesinos y los pobres de Venezuela..”..... “El problema central es que Chávez, a pesar de todos los acontecimientos desarrollados en los últimos meses, no ha sido tan consecuente y decidido como sus enemigos”... “La realidad es que mientras utilizaba un lenguaje populista y radical, permitía a la burguesía organizarse con la inestimable colaboración de la Iglesia Católica y los corruptos líderes sindicales de la CTV. De esta manera, la reacción tomó la iniciativa con la convocatoria de un cierre patronal el 10 de diciembre y la organización de diferentes manifestaciones y marchas contra el gobierno durante los meses de enero, febrero y marzo de este año”.. “En esos momentos Chávez debería haber optado por llevar hasta sus últimas consecuencias las promesas que le conquistaron el apoyo del 90% de la población en 1999”... “Sin embargo prefirió tomar una actitud defensiva. En lugar de ser absolutamente beligerante contra la reacción, dejó que ésta se recuperase del golpe recibido en las elecciones y reorganizara sus fuerzas. En vez de hacer un llamamiento a los trabajadores para que tomasen el control de las empresas, los bancos y la tierra con el fin de evitar el boicot a las leyes aprobadas y llevar éstas hasta el final, intentó contentar al FMI cuando en enero aprobó un recorte presupuestario del 22%. En lugar de buscar la solidaridad de los trabajadores y jóvenes en América Latina y el resto del mundo, que veían con enormes simpatías el proceso abierto en Venezuela, buscó apoyos en las burguesías de las “democracias occidentales” (incluyendo EEUU) que nunca encontraría. Cuando la contrarrevolución organizaba las marchas y manifestaciones contra el gobierno, en vez de tener una actitud decidida y sin reservas en la lucha contra la reacción, se limitaba a convocar manifestaciones y marchas de apoyo al gobierno, con llamados constantes a la calma y a “no caer en provocaciones”... “De otro lado, Chávez había confiado demasiado en la supuesta lealtad personal de los oficiales del ejército, sin tener en cuenta que, precisamente, el ejército es el arma que reserva la burguesía para utilizar en momentos en los que ve peligrar su posición de clase dominante en la sociedad. La confianza de Chávez ha permitido que durante estos años, en especial durante los últimos meses, la burguesía recompusiera el control sobre la cúpula militar que hasta cierto punto había perdido al principio del proceso. Como decía Engels, y la amarga experiencia del movimiento obrero internacional conoce, “el Estado son grupos de hombres armados en defensa de unos intereses”... “No entender esto, llevó a Chávez a supeditar la organización de base del movimiento al papel de los militares, con declaraciones constantes como que “los garantes de la democracia” eran las Fuerzas Armadas, “leales al movimiento bolivariano” e incluso cuando la reacción lanzó la ofensiva en diciembre con manifestaciones, llegó a declarar que a él no le sucedería como Allende ya que “tenemos los F-18”.

En la próxima reflexión continuaremos con este análisis.

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NOTAS:

(1)  Ver el Golpe en Venezuela (IV), en esta propia web de TIC-TV.

(2)  En esa fecha se produjo otro pronunciamiento militar.

(3)  Se refiere a los hechos narrados en nuestra reflexión VIII, que se puede consultar en este misma web de TIC-TV.

(4)  El documento se puede consultar íntegramente en la dirección URL:  http://www.marxist.com/es/america_latina/venezuela_coup.html 

Orestes Martí

 

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