La Página de Orestes 


Epistolario

Carta al Director de la Televisión Independiente de Canarias
El “Golpe” en Venezuela (V) 

 

En el análisis de los acontecimientos a la etapa anterior al Golpe de Estado en Venezuela, no podemos hacer omisión de dos tres momentos claves: a) los antedecentes de la Constitución bolivariana b) los acontecimientos del 4 de febrero de 1992 y c) los hechos militares ocurridos en septiembre del mismo año 1992.

a) Los antecedentes de la Constituyente.

En el libro ya citado (1) Chávez comenta sobre las primeras ideas sobre su proyecto de llevar a Venezuela a una período constituyente: “Discutíamos acerca de cómo romper con el pasado, cómo superar ese tipo de democracia que sólo respondía a los intereses de los sectores oligárquicos; cómo salir de la corrupción. Siempre negamos de plano la figura de un golpe militar tradicional o de una dictadura militar o una junta militar de gobierno. Teníamos muy presente lo ocurrido en Colombia en los años 1990-1991 cuando allí se realizó una Asamblea Constituyente, ¡claro! muy limitada, porque al final terminó subordinada al poder constituido. Fue el poder constituido quien diseñó la Constituyente colombiana y la puso en marcha y, por tanto, ésta no pudo transformar la situación porque fue prisionera del poder constituido”.
“Ese proceso fue la fuente de inspiración del movimiento de venezolanos que se llamó Frente Patriótico. Era un grupo de intelectuales, entre ellos algunos juristas que, en 1990-1991, emitió algunos comunicados y se pronunció por una Asamblea Constituyente citando el ejemplo de Colombia”.
“Comenzamos a pedir materiales, a leer, a buscar alguna asesoría jurídico-política y, ya antes del 4 de febrero, traíamos la tesis de convocar a una Asamblea Constituyente como único camino para salir de la trampa, de la democracia falsa, aquella representativa en la que terminó siendo el pacto de Punto Fijo (2). Habíamos pensado en algunas acciones a impulsar en el caso de que la rebelión hubiese tenido éxito. Llegamos a elaborar algunos decretos para convocar a una Asamblea Constituyente. ¡Claro! sin haber desarrollado la idea suficientemente. Creo que entonces no teníamos ni la fuerza, ni los actores preparados para impulsar aquel proyecto, pero en todo caso sembramos la semilla y fue entonces cuando el país comenzó a preguntarse ¿bueno, qué es eso de una Constituyente?”.......

Chávez vuelve más adelante, en la misma entrevista, sobre el tema de la Constituyente: “Desde la cárcel en Yare, habíamos continuado elaborando, profundizando las ideas sobre la Constituyente. Y algunos sectores civiles, académicos, intelectuales, continuaron escribiendo sobre el tema. Aquello tuvo algún auge momentáneo, pero luego vinieron las elecciones en las que ganó Caldera (3) y la idea fue siendo relegada para luego resurgir con fuerza cuando nosotros salimos de prisión. Porque salimos de prisión a recorrer el país con ese planteamiento y, sobre todo, salimos a racionalizar la idea, a trabajarla. Para ello nos pusimos a estudiar a los teóricos del Poder Constituyente”.
“Yo recuerdo a Toni Negrín, por ejemplo, y sus estudios del Poder Constituyente; a los teóricos franceses del Pouvoir Constituant. Estudiamos a fondo el pensamiento de Rousseau sobre el contrato social. Comenzamos también a buscar experiencias en América Latina. Fuimos por Bogotá, conversé con los tres copresidentes de la Asamblea Constituyente colombiana: Álvaro Gómez Hurtado -que fue asesinado unos años después-, Horacio Serpa y Antonio Navarro Wolf. Nos trajimos muchos documentos y conocimos muchas iniciativas que allá se tomaron a nivel popular. Aunque no tuvieron expresión en la Asamblea Constituyente, sin embargo quedaron allí como propuestas de participación”.

“Fue así como fuimos madurando la idea, la semilla sembrada el 4 de febrero. Poco a poco fue adquiriendo una proyección histórica, porque entonces comenzamos a hablar de “proceso constituyente” y no sólo de Asamblea Constituyente. Una de las importantes lecciones que sacamos de lo que ocurrió en Colombia es que ahí realmente no hubo un proceso, fue un hecho puntual que llegó a ser dominado por el Estado imperante, por el poder constituido. Realmente no hubo la liberación del poder constituyente”. “En esos primeros años 94 y 95 no habíamos cancelado la posibilidad de un nuevo movimiento armado, pero igual salimos a evaluar posibilidades, fuerza verdadera, fuerza real y concluíamos en que no la teníamos”.

En varias oportunidades Chávez ha abordado el proceso Constituyente y lo ha hecho en diversos foros (4). En la ya también mencionada XVIII Cumbre del Grupo de Río, celebrada el 5 de noviembre de este 2004, Chávez no sólo aborda el tema sino que además lo inserta en la situación haitiana: “Y luego, después de la prisión, salimos a los dos años, y comenzamos a organizar el movimiento popular, a ayudar a la unión y a la organización, con una ideología, la bolivariana, revolucionaria; con un modelo organizativo, movimientos de masas e integración de grupos políticos y partidos políticos. Y con una estrategia, la Asamblea Constituyente, acudir al poder constituyente del pueblo, es lo mismo que he recomendado ayer en el caso de Haití. Porque nosotros somos el único Gobierno de América Latina que no ha reconocido ni reconocerá el Gobierno que los gringos instalaron en Haití, sacando a empujones y secuestrando al Presidente Jean-Bertrand Aristide” (5)

En el documento “Anatomía íntima de un golpe contada por Chávez” (6), Miguel Bonasso da un dato interesante sobre uno de sus colaboradores iniciales en el proceso constituyente y su posterior actitud en la etapa anterior al “golpe”; dice Chávez: “Fíjate que en diciembre un hombre en quien yo creí mucho, [Luis] Miquelena, un hombre de una trayectoria larga, al que conocí estando en prisión y al salir de la cárcel formamos el partido; el que presidió la Constituyente (imagínate tú la confianza que yo le tenía), este hombre comenzó a quebrarse. Una noche después de un extraño viaje a Estados Unidos a un supuesto chequeo médico que se hizo muy largo, Miquelena —que era ministro de Interior y Justicia— vino al Palacio y me dijo así, abiertamente: “Mira, Hugo, yo vengo a plantearte que tenemos que dar un paso atrás con estas leyes habilitantes que aprobaste; han generado todo este conflicto, tenemos que anularlas”. “No, le dije. Es el momento de profundizar el proyecto de transformación”.

Por último, me gustaría dejar constancia que en el libro “Cambio político y proceso constituyente en Venezuela (1988-2000)”, de los autores españoles Roberto Viciano y Rubén Martínez, también se aborda y profundiza en este tema.

(1) Un hombre, un pueblo. Entrevista de Marta Harnecker a Hugo Chávez Frías. 15 de agosto de 2002

(2) Alianza de los partidos Acción Democrática y COPEI para la alternancia en el gobierno.

(3) Rafael Caldera, candidato de Convergencia, una división de COPEI, ganó las elecciones presidenciales de Venezuela en 1993.

(4) Ver “El Golpe” en Venezuela (IV) en este mismo sitio web.

(5) Venpres. Hugo Chávez Frías. Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. XVIII Cumbre del Grupo de Río. Conferencia Integración Suramericana. La Universidad Federal de Río de Janeiro – Brasil. 05 de Noviembre de 2004.

(6) Se puede leer íntegro en la dirección: http://www.analitica.com/bitblioteca/hchavez/anatomia.asp

 

Orestes Martí


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