|
|
Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar; te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que ahora no puedo hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Señor, que vuelva jamás a abandonarte. (San Alfonso María de Ligorio) El Señor es mi pastor, nada me falta: En verdes praderas me hace recostar; Me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas; Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo Porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; Me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu misericordia Me acompañan todos los días de mi vida, Y habitaré en la casa del Señor por años sin términos (Salmo 22)
| ||||||||||||