
Una ventana en mi corazón
Autobiografía de Olave, Lady Baden Powell G.B.E.,
Contada por Mary Drewery
Prefacio
CAPÍTULO I Niñez victoriana (1889 - 1898)
CAPÍTULO II El nuevo siglo (1889 1903)
CAPÍTULO III Idilio Eduardiano (1902 1905)
CAPÍTULO IV Una joven sale (1906 1908)
CAPÍTULO V Una romántica inquieta (1908 1910)
CAPÍTULO VI Una boda en la familia (1911)
CAPÍTULO VII Extraño noviazgo (1912)
CAPÍTULO VIII Comienza una sociedad (1912)
CAPÍTULO IX Una nueva vida (1912 - 1914)
CAPÍTULO X Los años de guerra (1914 - 1917)
CAPÍTULO XI Las Guías (1916 -1918)
CAPÍTULO XII La llegada de la paz (1917 1919)
CAPÍTULO XIII Pax Hill (1919 1920)
CAPÍTULO XIV India (1921)
CAPÍTULO XV Doble arnés (1921 - 1927)
CAPÍTULO XVI Reconocimiento (1927 1930)
CAPÍTULO XVII Suertes diversas (1931 - 1933)
CAPÍTULO XVIII Muchos viajes (1934 1937)
CAPÍTULO XIX La muerte de un héroe (1938-1941)
CAPÍTULO XX Sola (1941 1942)
CAPÍTULO XXI Un nuevo desafío (1942 1945)
CAPÍTULO XXII Embajadora (1945 1956)
CAPÍTULO XXIII Los años del otoño (1957 1962)
CAPÍTULO XXIV Mi fin es mi comienzo (1963 a la fecha)
LISTA DE PAÍSES Y TERRITORIOS QUE HE VISITADO
SIGLAS DE TÍTULOS Y ORGANIZACIONES
Esta autobiografía fue publicada por primera vez cuando Olave Baden-Powell aún vivía. Ahora esta romántica historia va a ser nuevamente editada y yo estoy encantada con poder escribir el prólogo, completando así la historia de su vida.
El capítulo final del libro se tituló: Mi final es mi comienzo Años: 1963 a la fecha, coincidiendo casualmente con el hecho de que yo en 1963 me casara con el nieto de Olave, Robert Baden-Powell.
Habiendo desmejorado por su diabetes, Olave sintió que había llegado el momento de contraer sus últimos compromisos públicos. La sra. Mónica Horton Su una increíble ayuda cotidiana, y junto con buenos amigos, todos ayudaron a los miembros de la familia a cuidar de ella en el Palacio Hampton Court. Cuando algo más permanente y satisfactorio fue necesario, Robert encontró una muy buena residencia de retiro en los alrededores Guildford, y tras treinta y un años de ocupaciones y una vida feliz en el Palacio Hampton Court, Olave se mudó a Birtley House, en Bramley. Aquí el sr. Whalley vio que ella recibiera el cuidado que ella necesitaba, con sus propios muebles y fotografías, en una hermosa gran habitación con vistas a los jardines y a los campos, ella vivió una vez más en los límites de Surrey y Hampshire, como cuando vivía en su querida Pax Hill, y llegó a disfrutar mucho de los paseos en autos por estos paisajes tan familiares. Sus amigos continuaron visitándola, e incluso cuando le gustaba hablar sobre los viejos tiempos, ella continuó interesada en las actividades de las asociaciones Scouts y Guías en todo el mundo.
El primer cumpleaños de Olave en su nueva residencia estuvo marcado por la presentación de la Medalla de Ceres de las Naciones Unidas, con su imagen diseñada por la sra. Helvi Sipilä de Finlandia, una antigua miembro del Comité Mundial, Asistente del Secretario General de las Naciones Unidas.
Entre los compromisos púdicos que ella fue capaz de aceptar en sus últimos años hubo uno especial en Septiembre de 197S cuando, vestida con uniforme, visitó las Oficinas de las Guías Británicas en Londres para tomar el té con los miembros del personal de la asociación. Sentada en una silla de ruedas, ella saludó con un apretón de manos y una palabra personal a cada uno a medida que entraban en la Sala de Reuniones. En similares circunstancias visitó las nuevas Oficinas de la Asociación de Scout del Reino Unido, construidas junto a Baden-Powel House en Julio de 1970. Ese mismo año, la quintoagésima Reunión de Gilwell se organizó en el Centro Nacional de Entrenamiento y Capacitación de la Asociación Scout de Reino Unido en Epping Forest. ¡Qué maravillosa sorpresa para esos 2,000 hombres y mujeres, que por arte de magia, tenían a Olave entre ellos! Le dedicaron una inmensa bienvenida y ella respondió con unas conmovedoras palabras llenas de inspiración que unieron a todos los presentes en un gran espíritu de amistad y compañerismo.
Además grabó una serie de "Pensamientos para el día" ('Thought for The Day') en BBC Radio, e incluso participó de una preciosa entrevista junto a una Alita - Patricia Green - en el programa de televisión "Jim va a arreglarlo" ('Jim'll fix it').
En Febrero de 1977, Olave Badén -Powell cumplió ochenta y ocho años. El sábado 29 de Junio ella decidió quedarse en la cama. No quiso levantarse. Hablamos sobre nuestros amigos y sobre cosas lindas, y a las 6 de la tarde yo me fui así ella podía cenar.
A las 19:30 la enfermera de la noche la encontró durmiendo y una hora más tarde Olave falleció plácidamente.
El funeral de Olave, Lady Baden-Powell se llevó a cabo de manera privada en la pequeña ciudad de Bentley, y sus cenizas viajaron a Kenia en donde fueron ceremoniosamente colocadas en la tumba de su muy amado esposo. Miembros las Asociaciones Scouts y Guías de todo el mundo se reunieron en la Abadía de Westminster, en Londres, en septiembre de ese mismo año para dedicarle una misa de Acción de Gracias por su vida y su ejemplo. El sol resplandeció a través de los ventanales, y la bandera de la Asociación Mundial de Guías Scout flamee en honor de la jefa Mundial Guía.
Patience Baden-Powell (1936 - 2010)
Niñez victoriana (1889 1898)
Los grandes jets salen de Heathrow pasando sobre nuestras cabezas cada dos minutos. Hay tres ómnibus a un lado de la calle frente a las tejas del Palacio; el estacionamiento está completo Turistas de todas partes del país y del mundo, escolares en filas rezagadas, pequeños grupos de extranjeros muy formales con guías y cámaras fotográficas; miles de visitantes se desplazan a lo largo de la calzada, pasando por las caballerizas de la Reina y bajo la arcada que lleva hacia el patio.
Algunas veces, si se produce un momento de silencio entre uno y otro jet, tal vez, si se detienen para apreciar la historia que los rodea, les llamará la atención el repiqueteo de mi máquina de escribir, que se oye a través de la ventana del primer piso.
Aún con ochenta y tres años como yo tengo, no puedo competir con la antigüedad del Palacio de Hampton Court donde vivo, pero mis comienzos en una época que ahora ya es historia.
22 de febrero de 1889
La Reina Victoria había enviudado veintiocho años antes y se había recluido en la soledad de Osborne. Me puedo condoler de su dolor, ya he sufrido una separación aún mayor de mi muy querido esposo. Puedo comprender su deseo de apartarse y de alimentar su dolor en su retiro, tomo yo también estuve tentada de hacerlo en 1941 cuando mi querido Robin murió. ¡Cuánta felicidad hubiera perdido, si no hubiera sentido que era su deseo que yo continuara con el trabajo que él había comenzado!
1889. Hubo un período de calma en las guerras de África. Mi futuro esposo en ese momento no era más que el Capitán Baden Powell, Secretario Militar interino del General Smith en Sudáfrica y estaba gozando de una corta licencia cazando elefantes.
En Inglaterra, Lord Salisbury era Primer Ministro conservador. Una de sus muchas residencias, Cranborne Manor, habría de ser mi hogar solo unos pocos años más tarde. El Partido Laborista estaba recién en sus comienzos y pasarían aún once años antes de que sus dos miembros fueran elegidos para el Parlamento. George Bernard Shaw, ese socialista prominente, publicaba sus "Fabian Essays" pero aún no se había representado ninguna de sus obras de teatro. El primer libro de J.M. barrie, "A Window in Thrums" estaba en prensa Beatrix Potter aún no había comenzado a escribir sus deliciosos cuentos. La tasa tipo del Impuesto a los Réditos era de seis peniques por libra, una cocinera de primera se podía conseguir por cincuenta libras anuales, y una empleada doméstica por sólo diecisiete libras. Todavía no había motocicletas, aviones, aspiradoras eléctricas, n¡ cinematógrafos. Pasarían nueve años antes de que Marconi enviara o recibiera sus primeras señales por telégrafo a través del canal de la Mancha, pero hacía dos años desde que se había publicado un periódico de estilo revolucionario, el Daily Mail de Lord Northcliffe, que costaba medio penique.
Era una época tranquila, cuando la gente educada leía más y escribía más de ¡o que lo hacen hoy. Yo misma he llevado día a día un diario de mí vida desde el primer día de este siglo.
Esto es lo que le sucedió a Clave St. Clair Soames en 1900 en Cranborne Manor. Mr. Salisbury (escribía yo en mi diario el primero de enero de 1900) Mi madre nos despertó a la media noche para que oyéramos las campanas de la iglesia despidiendo al siglo viejo y anunciando el siglo y el año nuevo. El repique sordo es muy impresionante.
Aún no tenía yo once años, y ahora me sonrío al dar vuelta las páginas de cantos dorados de mi pequeño diario, de unos seis centímetros y medio por cinco con mi nombre "Olave" repujado con letras doradas sobre sus tapas de cuero rojo. La escritura es apretada e informe, testimoniando los Que, para mí, eran acontecimientos importantes.
Enero 15 - Nacieron dos pichones de paloma.
febrero 8 - Hay un paso que no logro dominar al saltar la cuerda.
Marzo 14 - Clase de dibujo. La odio...
Marzo 23 - Declamación. Recité "The Little Quaker Simer" un poema bastante largo - también "A Smack in School". Eso me gusta mucho.
Sin embargo, aunque puedo volver a estos apuntes infantiles para refrescar mi memoria sobre acontecimientos, lugares y emociones, debo recurrir al diario de mi madre para ver desde una perspectiva correcta, aquellos años tempranos y los que le precedieron.
El "Libro de Mamá" es un volumen macizo manuscrito de papel grueso, encuadernado en tafilete suave. Es una obra de amor, ampliamente ilustrada con fotografías, y pequeñas acuarelas atrayentes pintadas por mi padre. Mi madre lo copió íntegramente tres veces, uno para mi hermana Auriol, otro para mi hermano Arthur y otro para mí. Con toda la condescendencia de una adolescente, escribí en 1904: "Mamá ha estado escribiendo la historia de su vida todo el verano. Muy hermosa, graciosa y patética". Sin embargo, ahora estoy agradecida de que mi madre haya llevado este libro para sus hijos, pues atroja mucha luz sobre su carácter y en consecuencia sobre mi propia vida y educación.
El nombre de soltera de mi madre (o "Muz" como yo siempre la llamaba) era Katharine Hill aunque ella prefería escribirlo Kath'rine" para que fuera diferente. Ella pedía rastrear sus antepasados hasta fines del siglo XV, hasta un Crichton of Ruthven cuyo bisnieto, George, fue nombrado primer Earl of Kinnoul por el Rey Carlos l en 1633. La bisnieta del séptimo Earl, Amelia Auriol Hay Drummond, se casó con el Archidiácono Wilkins de Nottingham. La nieta de ellos era mi madre. De ahí el nombre Auriol de mi hermana.
Mi madre era extremadamente bella y sabiéndolo, era muy coqueta. Recuerdo que aunque solo fuera a hablar con uno de los jardineros, se ponía un sombrero elegante y sus guantes para salir al jardín. Usaba un estilo de vestidos que continuó usando toda su vida, continuaba usando ropa encantadora y vaporosa estilo Victoriano tardío hasta que murió en 1923. Todos sus zapatos eran de Pinet en Bond Street - zapatos elegantes con taco Luis xv - y siempre usaba sombreros de estilo "Cainsborough". Se había hecho famosa por ellos. Algunas veces me asombro de ser hija suya pues hemos sido muy diferentes en temperamento y modalidad.
a través de su diario se aprecia su don para dramatizar. Los negocios de su padre tenían alguna relación con Rusia. Alrededor de 1880 tuvo la desgracia de perder toda su fortuna y como tenía una familia numerosa como era habitual en la época victoriana media, fue necesario que mi madre y sus hermanas trabajaran para ganarse la vida. En esa época había pocas oportunidades de trabajo para una joven de buena familia, aparte de colocarse como gobernante o dama de compañía. Gertrude (mi madrina) Trabajó como profesora de arte en Billón Grange, la escuela preparatoria para Rugby, Annette enseñó arte en propio colegio de Rugby; Constance comenzó una escuela para niñas en Halliwick en Herifordshire; Marion tuvo la suerte de casarse. Mi madre después de un corto período como gobernanta en Suiza, fue dama de compañía en una familia un tanto bohemia en Hartley Street. En esa familia había cuatro niños, Dora y Wilfred eran de edad escolar, pero un hijo "Chris" y una hija "Jewel" eran mayores. Mi madre registra cómo, en febrero de 1883. Chris lleva un amigo a casa:
- a quien había conocido en Bond Street... lo conocí como el hermano de Reginald Soames a quién había conocido unos años antes... Era muy inteligente y genial y era un huésped muy amable para nuestro almuerzo...
"El amigo" era Harold Soames, mi padre. Algunos meses más tarde los patrones de mi madre partían para vivir a Malta, los dos niños menores fueron llevados como internos a una escuela y mi madre tuvo que encarar el problema de buscar un nuevo trabajo. Sus patrones dieron una comida de despedida a la cual fue invitado Harold Soames y a la mañana siguiente éste le propuso matrimonio.
Muchas veces me he preguntado cuanto querría mi madre a mi padre. El la adoraba pero siempre me pareció que ella no hacía mucho esfuerzo por compartir sus intereses. Tal vez parte de lo que le atraía era la seguridad que ofrecía el casamiento, a pesar de que en su diario lo niega:
No como una forma de soslayar dificultades o por temor a luchar sola en un mundo difícil - el cual a pesar de todo puede ser menos difícil que la vida unida a una naturaleza tan compleja como la de este hombre, que me pide que vaya hacia él...
Pero así como los ojos cansados buscan la sombra -yo en mi deseo de paz entrego mi atormentado corazón al cuidado de quien sé que entregará la abundancia del suyo.
Mi padre tenía en efecto un carácter complejo.
En el límite de la genialidad (así lo describe mi madre). Cínico -exigente pesimista y agudamente crítico -mitigado por su inteligencia singularmente brillante.
Tenía buenos conocimientos de literatura y no era mal pintor
Su cultura intelectual, su sentido de la belleza -su amor a la naturaleza- su poder de brindar la riqueza de su mente que está igualmente dispuesta a recibir, lo hace un compañero particularmente atrayente e interesante.
Cuando mi madre recién conoció a mi padre, él era cervecero. Esto suena terrible cuando se refiere a alguien que he descrito como artístico y sensitivo. También era terrible para él. Cuando finalizó sus estudios en Cambridge su padre (que era maltero) le regaló una cervecería en Chesterfield y le dijo que llevara adelante el negocio. En ese entonces era conocida como "Brompton Brewery Company", pero años después fue absorbida por una de las grandes compañías. Pueden ustedes imaginarse que dirigir una cervecería era lo que a mi padre menos le interesaba hacer; era una actividad demasiado materialista. Él tenía una mentalidad etérea; prefería observar los rayos de sol sobre las gotas de rocío, antes que dedicarse a los negocios. Era un poeta -en efecto tuvo oportunidad de conocer y conversar con Browning una vez. Sin embargo, se dedicó con tesón al trabajo que su padre le había encomendado. Diez años después cuando estaba en su temprana treintena vendió la fábrica y no volvió a hacer otro trabajo el resto de su vida. Parece extraño que haya malgastado sus años después que dejó la cervecería. Se dejó llevar gastando su dinero, haciendo preciosos jardines, mudándose de una casa hermosa a otra. Nunca hizo servicio público alguno, ni trabajó en comisiones. En efecto la única actividad pública" que recuerdo que haya hecho fue fundar el Lawn Tennis Club en Parkstone. Vivió la vida lujosa de un hombre de fortuna hasta que murió en 1918.
Cuando mi madre se casó con él, el 20 de diciembre de 1883 su trabajo no era muy exitoso. Él tenía 29 años y ella 32. Su primer hogar fue Stubbing Court, cerca de Chesterfieid. Aún hoy es un lugar tranquilo, tal como lo era cuando mi madre fue allí recién casada. Es una mansión gris, cuadrada con vista a una zona parquizada con suave declive hacia un gran lago. Mi padre debe haber vivido allí un tanto recluido antes de su matrimonio, pues mi madre describe la forma que tuvo que abrir la casa para que entrara aire en "habitaciones cerradas por mucho tiempo -que ansiaban sol" con sólo un anciano y una anciana a cargo de esa gran casa tétrica y de sus terrenos. Una joven fue contratada como sirvienta adicional, el jardín por mucho tiempo descuidado fue arreglado y muy pronto damas de alto y bajo rango iban desde Chesterfield y aún de más lejos para ver cómo era esa mujer que había perturbado la ermita de Stubbing"
La cervecería de Chesterfield distaba unas cinco millas de Stubbing -una distancia importante en una época en que los únicos medios de transporte eran de a pie o a caballo. Debe haber sido un lugar muy solitario para una ¡oven recién casada que por recomendación tuvo que permanecer seis meses en un sofá "sitiada por un invierno largo y nevado". No sé si esto era el principio de la deficiencia cardíaca que la aquejó durante toda su vida o si era el tratamiento que normalmente se daba a una mujer que esperaba un bebé en los años mil ochocientos ochenta. Mi hermana Edith Auriol, nació allí el 26 de septiembre de 18S9 y mi hermano Arthur Cranville, el 11 de Octubre de 1886.
Para una mujer que ha sobrevivido hasta mi avanzada edad, mi propio nacimiento aparece como poco promisorio. Mi madre describe el acontecimiento con riqueza de detalles dramáticos:
1889 enero. Al regresar a última hora de la tarde, por Bole Hill -para evitar un largo rodeo, sorteo un portillo- con lamentables resultados... mi ansiedad culmina con perspectivas sombrías para la seguridad del bebé que venía y para mi propia vida...
Febrero. Mi vida cuelga como de una balanza a través de una noche oscura -mientras me aferro al hilo que me une a la vida y a mis hijos- envío un mensaje de despedida sin palabras a mis hijitos que duermen plácidamente en la habitación que da sobre el zarzal y digo "buenas noches" a mi marido, toda la casa está en silencio -sólo la enfermera, el médico y yo- ¡si pudieran salvarme!
22 de febrero. Despunta la aurora -sobre la nueva vida de una pequeña casi extinta y me salvan para amar y dar la bienvenida a mi pequeño bebé, Olave. Mi corazón va hacia esa hijita -símbolo de una vida salvada, de esperanzas muertas que han revivido. Si la puedo criar, si esta frágil criatura, con cuidados amorosos sobrevive los peligros de su nacimiento, será en el futuro el vínculo entre "la opresión que duró una noche y la alegría que llegó por la mañana".
Sobreviví. En los meses siguientes la única referencia a mí es que la "beba duerme todo el tiempo, como un lironcito, envuelta en franela".
En abril de 1889, me llevaron a Buxted en Sussex para que la familia de mi madre me conociera y para ser bautizada por el hermano mayor de mi madre que era cura en la Iglesia parroquial. Me pusieron el nombre "Olave St. Clair" por mi madrina Gertrude St. Clair Hill; "Olave" porque a mi padre le encantaban las sagas escandinavas y había planeado llamarme "Olaf" si hubiese sido varón.
No me acuerdo nada de Stubbing Court pues sólo tenía catorce meses cuando nos mudamos a Chesterfield -la primera de muchas, muchas mudanzas, Tal vez fuera que Stubbing Court quedaba muy lejos de Chesterfield para que mi padre manejara el negocio convenientemente. Pero es más probable que fuera porque su socio había dejado lo que llamaba "un barco que se hundía" y mi padre tuvo que manejar solo lo que para él era una "lucha sórdida de un mundo comercial.
West House, Chesterfield, mi segundo hogar, estaba en los bordes de la ciudad, no lejos de la cervecería. S¡ bien la línea de tranvía pasaba frente a la puerta de un lado, por lo menos del otro había una vísta sobre una ciénaga lejana y "la ruta blanca que serpenteaba hacia Chatsworth" Era una casa bastante cómoda con una gran escalera y estufas Adams. Tenía invernaderos, un jardín cercado por un muro, y un huerto donde podíamos jugar. Aún así deben haber sido tiempos difíciles para mis padres, pues m¡ madre escribe:
"El barco que se hunde; gobernado con cautela, se está enderezando -y podemos darnos algunos lujos que no habíamos podido permitir anteriormente. E! diario -la suscripción a una biblioteca- una mucama a tiempo completo..."
Esto es tal vez una ligera exageración pues en aquel tiempo nosotros los niños tuvimos una sucesión de niñeras. También tuvimos una mucama de adentro y un mozo de cuadra. Este último era probablemente e! que más me interesaba pues siempre me han gustado los animales y recuerdo como, siendo niños, nos llevaban como algo especial, a ver y acariciar los grandes caballos de tiro de la cervecería. A medida que el negocio prosperaba, nuestro vehículo fue cambiado por un carruaje y mi padre se unió a un grupo de caza. A los tres años fui llevada a una reunión donde me proclamaron "la más joven de¡ grupo". El maestro era Sir Lancelot Rolleston, quien más tarde fue Comisionado de los Scouts del Condado de Nottingham. Curiosamente, fue nuestro primer huésped en un Rally de Scouts en Nottingham un mes después de mi boda con Robin.
No puedo imaginar que a los tres años yo pudiera encontrar placer en la caza; estaba mucho más feliz ayudando a mi madre con las aves de corral -tarea que más tarde Auriol y yo tomamos enteramente en nuestras manos.
Auriol y Arthur ya recibían lecciones de una gobernanta. Berthe "llegó al límite de su paciencia" con ellos y fue reemplazada por Louise. a su vez ella se fue y fue sustituida por Miss Wílson, que había dejado el colegio de Mansfield. "Wissie" como la llamábamos era morena y atrayente y tenía una cara aguda de diablillo travieso. Evidentemente era más del agrado de mis hermanos que sus dos predecesoras, pues permaneció con nosotros dos años y medio. Ln efecto cuando mis padres fueron a quedarse con unos amigos en Yorkshire para una cacería de aves, los tres niños nos quedamos completamente a cargo de Wissie quien nos llevó de vacaciones a Filey y Whitby. Me mantuve en estrecho contacto con ella hasta su muerte hace dos años.
Era comprensible que a medida que el negocio prosperaba, mi padre quisiera volver a un estilo de vida más elegante. En 1895 nos mudamos nuevamente, esta vez alquilando Renishaw Hall que pertenecía a George Sitwell Quien, tan inquieto como mi padre había decidido pasar unos mese en su casa de Scarborough, cuyo distrito él re presentaba en el Parlamento.
Renishaw es, lo sé, un lugar de mucha apariencia muy conocido por sus jardines y su moblaje, sus pinturas y sus tapices de Bruselas, pero todo lo que puedo recordar de nuestra estadía allí es una ocasión en que tres caballos se metieron en el hall de entrada. Recuerdo el revuelo que se armó para echarlos hacia afuera. Seguramente hubo más revuelo aún cuando me caí de la baranda de la escalera de Renishaw. Habíamos estado jugando arriba cuando gritos aterradores atrajeron a mi madre lo que ella describe como Una escena enfermante" Yo estaba colgada cabeza abajo, inconsciente con un tajo en la cabeza. Sólo me salvé de una muerte casi segura en el piso de piedra, por la presencia de ánimo de Auriol que me tomó de las piernas en el momento en que me caía por sobre el pasamanos de la escalera. Esto, por supuesto, tuvo que suceder, cuando nos aprestábamos a desalojar la casa por corto tiempo para permitir a los Sitwell que regresaran para una gran fiesta. Sin embargo fueron especialmente amables y nos permitieron a mí y a mi madre que nos quedáramos diez dias más hasta que yo estuviera en condiciones de ser trasladada. El shock debería haberme enseñado una lección -pero dentro de un año me descubrieron trepando la misma escalera por el lado de afuera de la baranda. Después de esto mi madre escribe: "Olave sólo le es permitido jugar conmigo -para tener la seguridad de que su cabeza funcione bien, antes de que se le permita pensar cuanto es dos por uno- lo cual, aun en sus momentos más brillantes, no sabe con certeza.
De tal manera que el resto del verano transcurrió al aire libre y, a mi gran alegría, las lecciones fueron suspendidas por un tiempo.
A fines de 1895 nuestra querida Wissie se fue y fue reemplazada por una profesora más "'avanzada" una Miss Heap, que exigía una disciplina estricta. Mi hermano Arthur (conocido cariñosamente como Boogie) debe haberse sentido aliviado de escapar yendo a Bilton Grange donde la tía Cer enseñaba. Mi madre por supuesto estaba desolada por cuanto tenía especial predilección por Arthur y lo consentía enormemente. "Mi pequeño hijito" lo llamaba, "Mi querido hijito" "Nuestro coloradito".
"Con el corazón dolorido preparo y empaco el pequeño ajuar escolar para quien será conocido como "Soames". Para él -un bebé aún- la vida de hogar ha terminado". ¡Feliz Arthur! Auriol y yo quedábamos en casa para sufrir bajo Miss Heap. "Endurecida por un sentimiento del deber, como es practicado por damas de pies anchos y "miras" estrechas, no busca ni inspira nada que no sea una actitud escolar a sus alumnos..." Felizmente su remado fue corto y pasamos un verano feliz en Renishaw, acompañados siempre de nuestro Bonnie, un collie blanco que había estado con nosotros desde Stubbing. Aprendimos a manejar botes en el lago, teníamos nuestra propia sociedad secreta, el Búngalo Club, y por la noche escuchábamos desde la cama los acordes de las noches musicales de nuestros padres. En el mes de Agosto intercambiábamos casas con los Sitwell y ocupábamos su lugar en Scarborough y volvimos una vez más a Renishaw hasta el verano de 1897.
Antes de dejar Derbyshire, sucedieron dos hechos significativos. Gracias a los esfuerzos de mi padre, los negocios en la cervecería Brompton seguían prosperando a tal punto que decidió transformarla en una compañía. Pasó a otras manos la tarea diaria del manejo del negocio que para él era tan desagradable y desde entonces dedicó toda su vida a las actividades que le daban placer: la caza, la pintura, ¡a jardinería, los viajes.
Mi madre escribía: "De ahí en adelante H (arold) no trabaja, sólo tiene el placer de vivir y de gozar de las cosas que más le gustan. Ninguna tarea no deseada por él. Ninguna preocupación". De tal manera que pudo dejar "un clima que no le sentaba a su salud ya quebrantada" y con una buena fortuna a su disposición, pudo moverse por el país buscando continuamente su "Paraíso sobre la tierra". Fue una búsqueda que le tomó once años y que nos llevó a siete mansiones más en el campo y a innumerables casas y apartamentos en Londres, hasta que finalmente compró una propiedad en Lilliput, en Dorset la cual sería su hogar definitivo.
El otro evento de significación fue la designación de Friede Dentzelmann como gobernanta para Auriol y para mí. Era una alemana de edad incierta y porte severo, acentuado por quevedos sin armazón que usaba con un cordón. Llevaba el cabello severamente estirado hacia atrás y sujeto por un rodete que lo alejaba del rostro. Era estricta en su exigencia de disciplina -pero por otra parte era un alma bondadosa extremadamente sentimental respecto a su "Fatherland". Tenía un retrato del Káiser en la pared de su cuarto. Friede tuvo una influencia muy grande sobre mis primeros años y quedó como una amiga de por vida, hasta su muerte en 1929.
En Junio de 1897 nos trasladamos a Bryerswood, una casa encantadora con vista al lago Windermere -el pesar que a los niños nos pudo haber causado el alejarnos de nuestro querido y familiar Renishaw, al poco tiempo fue disipado por el placer de explorar nuevos alrededores. Friede nos daba clases al aire libre, de tal manera que aprender era un verdadero placer. Fue el primero de muchos veranos sin preocupaciones, pues ahora mis padres estaban libres para viajar por el país, hacia donde la fantasía los llevara. Para mis padres las lecciones no fueron nunca un problema que son para las familias modernas, pues Auriol y yo nunca fimos a la escuela, ni tuvimos que pasar exámenes. Friede era nuestra gobernanta y viajaba con la familia adondequiera que fuéramos. Después que dejó de estar a nuestro servicio cuando ya teníamos doce artos no tuve más estudios -sólo esporádicas clases de música, francés o alemán según surgiera la necesidad. Obviamente, esta forma de educación por más informal que parezca, era planeada para Auriol y para mí por nuestros padres. Mi madre nos describía como:
- Libres de cualquier sistema de educación formal. No formadas para aprender sino para querer aprender por sí mismas en ámbitos de intereses más amplios -esperan trabajar en la vida equipadas con una extraña mezcla de profundidad y simplicidad con la exquisita agudeza y frescura de la primera juventud...
Cuando digo que mi educación fue librada al azar, no quiero decir no tuve clases en forma regular. En efecto Friede nos mantenía dentro de una estricta rutina que equivalía a los períodos de clase de las escuelas. Teníamos una hora de trabajo antes del desayuno, que se servía a las 9- Luego salíamos siempre a caminar de 10 a 11 y le seguían lecciones hasta la i. Después del almuerzo volvíamos al trabajo de 2 a 4. El té era a las 4. 30 y la comida de la noche a las 7. Ese era mi día. Tenía clases de historia los lunes y jueves, geografía martes y viernes, cuentas "que odio" los miércoles y sábados. Pero no teníamos ciencia, ni latín y los idiomas sólo en forma intermitente. Lo que aprendía me lo enseñaban a fondo pero soy la primera en reconocer que hay grandes lagunas en mis conocimientos.
En 1889. el año en que nací, mi madre visitó una exposición de pinturas en Londres donde se enamoró de un retrato "por el nuevo pintor Shannon". Era compañero de un retrato de Ellen Terry como Lady Macbeth y representaba de cuerpo entero a una niña hermosa con una cara dulce y pensativa, vestida de blanco. En el correr de los años mi madre pensó muchas veces en ese cuadro, ¡imagínense su sorpresa cuando un día de 1897 cuando fue de Bryerswood a Crasmere, cuando vio entrar en el salón a la niña del cuadro! Era Jean la hija de los Craham. Se hizo muy amiga de mis padres y tuvo mucha influencia en mi vida de niña. Murió en 1953.
En el otoño de 1897 mi Padre había decidido que su "Paraíso sobre la tierra" no estaba en la región de los lagos. Nos trasladamos todo a 18 St. Jame's Place, Londres; y el se fue solo a pintar a Italia. Londres no era el lugar adecuado para nosotros. Auriol y yo tuvimos una temporada de enfermedades -tos convulsa, difteria, influenza, paperas- y cuando mi padre regresó de Italia - nos llevó á un nuevo lugar- Pixton Park en Somerset. Era una casa grande de tres pisos con un parapeto con balaustrada que rodeaba el techo y un pórtico con columnas de estilo clásico. Estaba incrustado en la ladera de una colina más arriba de Dulverton rodeada de bosques de hayas. Mi padre había alquilado a Lord Carnarvon esta propiedad y los 9000 acres que la rodeaban, para la caza. Había un criadero de garzas, había pesca en tres ríos y a nuestra puerta estaban las extensiones silvestres de Exmoor. Nosotras las niñas las gozábamos, Friede era una entusiasta de aire libre y tal como había sido en Bryerswood, teníamos nuestras clases afuera. Trepábamos por los bosques de hayas a orillas de la ciénaga, llevando la hora del té. Además aprendíamos nuevas habilidades. Con la introducción de la bicicleta de seguridad con cámaras neumáticas, comenzó la locura del ciclismo, éste era un deporte que les daba una nueva libertad a las mujeres y a las niñas. Auriol y yo teníamos nuestras propias bicicletas y gozábamos de libertad para explorar, libertad desconocida para las jóvenes de hoy que deben circular por rutas apiñadas de tráfico. También tuvimos nuestros primeros paseos en petisos -siendo este el comienzo del que fue nuestro deporte favorito, junto con el tenis, durante los 15 años que siguieron.
Desgraciadamente Pixton no le sentaba a mi madre. Estaba "envuelta en niebla arriba, abajo y alrededor" y no estuvo bien durante los 9 meses que vivimos allí. De manera que una vez más empacamos nuestros bienes y nos fuimos a un hotel en Bour- nemouth para ocho semanas hasta que pudimos tomar posesión de la nueva casa que había alquilado mi padre. Cranborne Manor, cerca de Salisbury.
La mudanza desde Pixton fue causa de mi primera experiencia triste, era la tristeza de los que tienen perros. El pobre Bonnie que había estado con nosotros durante 13 años, estaba muy viejo para soportar otro cambio y tuvo que ser sacrificado. Por suerte tuve muchas cosas que me distrajeron a raíz de la mudanza a nuestro nuevo hogar.
El nuevo siglo (1889 1903)
Promediaba el tercer período de Lord Salisbury como Primer Ministro cuando le alquiló Cranborne a mi padre "esta mansión hermosa y desolada aislada de los tiempos modernos en los despoblados de terrenos de Dorset".
El 24 de enero de 1899, mi madre y yo fuimos con la servidumbre, desde Bournetmouth, para preparar la casa. Mi padre y Auriol nos siguieron algunos días más tarde. El cochero nos llevó en el coche cerrado con todo lo necesario, el canasto con la comida y la bebida y llevábamos también a bordo el mayordomo para que nos sirviera el almuerzo. Era una expedición completa -¡Eran veinte millas! (32 Km).
Mirando hacia atrás, nuestra existencia desarraigada debió agotar la paciencia de mi madre. El empacar y desempacar continuamente, debe haber sido una tarea fatigosa -aun con un equipo de sirvientes que tomaban a su cargo la parte más dura del trabajo. Tan pronto se habían instalado en un lugar y comenzado a participar de la vida social de la localidad ya teníamos que mudarnos nuevamente, por otra parte a nosotros los niños estos cambios nos gustaban.
En ese día de 1899 yo era una niña de casi diez años, más bien pequeña y delgada para mi edad, de cabellos oscuros cortados como los de un varón, y ojos pardos saltones -estaba excitada y observaba atentamente para ser la primera en ver a Cranborne, a través de la fría niebla. El coche cargado con gran cantidad de paquetes, rodaba por la ruta de Winborne hasta que llegamos a los portones de la casa solariega.
Nunca me ha interesado mucho el estudio de la historia o de la arquitectura -tal vez mi educación errática me hizo saltear esas materias pero siempre he aprecia do los lugares bellos, este gusto se debe haber desarrollado inconscientemente en los hermosos ambientes en que viví siendo niña. Para mí era un lugar encantador y encantado. Había estado habitado desde el reinado de Athelstane hace cerca de mil años, pero la casa que yo conocí y amé databa de la época isabelina. Era bastante pequeña para lo que suelen ser las casas solariegas, pero era elegante en su diseño y construida en piedra de suave color dorado. Tenía pequeñas torrecillas, con techos .de plomo, coronadas con pequeños gallardetes rígidos; baldosas grises cubiertas de musgo detrás de un parapeto almenado; altas ventanas divididas por columnas festoneadas por rojas enredaderas de Virginia.
Había una casita de portería construida con ladrillos y cubierta con enredaderas como la casa principal. Solíamos jugar a toda clase de juegos en la escalera curva, que en el exterior subía a izquierda y derecha de la entrada principal. Entre la portería y la casa principal había un patio rodeado de muros y más allá, a un costado, jardines formales con cercos altos, callejones, tejos podados en formas esculturales, entiendo que fueron trazados por John Tradescant el Mayor, quien más tarde fue el jardinero de la reina Henrietta María.
Me encantaba ¡r de casa en casa y estaba en mi elemento empacando y desempacando. Mi madre escribió de mí en ese tiempo:
Olave que en el trabajo equivale a tres domésticas y a todo el gremio doméstico en cuanto a ingenio, dirige toda su energía y su reflexión hacia el conocimiento de cada rincón y domina de inmediato las vueltas de las escaleras y todos los pasajes desde los sótanos hasta las buhardillas.
Cranborne era un lugar ideal para jugar a las escondidas. Recuerdo a un joven llamado Uvadale Tristram que vino a quedarse con nosotros. Había sido socio de mi padre en la cervecería, pero la había dejado para ir a la guerra de los Boers,- a consecuencia de las heridas recibidas, tenía dolores de cabeza terribles. Jugábamos a las escondidas con él, subiendo y bajando escaleras y eventualmente lo rastreamos hasta su cama. ¿Se estaría escondiendo o se habría refugiado en la cama para aliviar, uno de sus tremendos dolores de cabeza?
Mi padre amaba las flores. En cada jardín cuando nos mudábamos" escribía mi madre "plantábamos flores de cada una de nuestras casas anteriores -y con cuidado amoroso nuestras gencianas de Stubbing- guardando así recuerdos vivos de cada periodo feliz de nuestra vida errante". En Cranborne había un jardín antiguo, donde mi padre plantaba espléndidas borduras cuidadosamente planeadas teniendo en cuenta los grupos de color. Auriol y yo debíamos ayudar a mantener limpios los canterios y pronto "conocíamos el nombre y las características de cada flor. Era una forma deliciosa de aprender naturaleza, típica de mi educación informal. Se trataba siempre de "aprender haciendo".
En Cranborne, Auriol y yo tomamos a nuestro cargo el cuidado de las aves de corral, que antes eran atendidas por nuestra madre. Nosotros hacíamos todo: comprábamos el maíz, cuidábamos de las aves, poníamos los huevos a empollar, sacábamos los pollitos del cascarón. Proveíamos de huevos a la casa y cada semana presentá bamos una factura a nuestra madre. Auriol guardaba el dinero en una bolsa de cuero con las iniciales de "Cranborne Poultry Farm" (Criadero de aves Cranborne) C.P.F. Hicimos lo mismo más tarde en Purley Hall cerca de Pangbourne, excepto que ahí las letras fueron cambiadas a "P.P.F.". Era una manera excelente de aprender aritmética -una materia que yo odiaba en clase.
Yo amaba a esas gallinas y las conocía a todas por nombre. Una nota en mi diario del día de Pascua de 1900 dice: "Pulley nuestra muy querida y mansa gallina Leghorn negra, tuvo seis bebés. La teníamos en Pixton en 1898 y la queremos mucho. Se sienta en la hamaca con nosotros". Las fotografías lomadas en esa época me muestran con la inevitable gorra para el sol, vestido de algodón con mangas largas y medias negras y generalmente con una gallina en mis brazos o con una paloma sobre mi cabeza. Yo adoraba a mis palomas aún más que a las gallinas. Las dejaba volar en libertad y todas tenían apodos. En las tardes de verano nos adormitábamos con sus arrullos y venían aleteando a mis manos cuando las llamaba. Me gustaba enterrar mi nariz entre las plumas suaves de su cuello: ¡Las palomas tienen un olor tan suave! Tuve palomas hasta que me casé.
Yo amaba a todos mis animales y pasaba largas horas jugando con ellos, cuando debería haber estado haciendo algo más útil.
En el mes de abril mi padre nos compró nuestro primer petiso: una linda yegüita baya llamada Peggy. Auriol y yo nos turnábamos para montarla pero a veces era muy arisca. En junio me tiró y me produjo una conmoción que me tuvo dos horas sin conocimiento. Durante el año siguiente mi diario está lleno de referencias a la época de mi caída. Hasta hay una nota que dice: "Peg tan arisca que Auriol no la pudo montar de modo que tal vez mi caída no haya sido por mi falta de habilidad. Fue vendida en remate en Winborne a fines de 1901 cuando dejamos Cranborne para ir a Purley. Un herrero la compró. Espero que haya sido bueno con ella.
Arthur seguía en la escuela preparatoria, siguiendo el mismo tipo de educación que recibió su padre, y en septiembre de 1899 fue a Eton.
Mi madre estaba destrozada por la partida al gran mundo de su querido coloradito, y estuvo aún más confundida cuando al final del primer periodo de clase, regresó mucho más maduro y -el inevitable resultado de la vida en colegio privado- mucho menos dispuesto a mostrarse comunicativo.
En general, nosotros los niños nos llevábamos bien en esa época, aunque estábamos felices cuando Arthur estaba en el colegio. Cuando hay 3 en una casa, siempre sucede que tienden a dividirse en dos contra uno -los dos mayores contra el menor, las dos mujeres contra el varón, etc. En realidad en mí siempre me dejaban afuera porque era mucho menor que ellos. Eran superiores a mi en todo; yo era la burra de la familia. Peto cuando Arthur estaba en el colegio, Auriol y yo jugábamos juntas muy felices y cuando él regresaba para sus vacaciones, estábamos encantadas de volver a verlo y oír lo que tenía para contarnos.
En general yo era una criatura feliz aunque a veces malhumorada. Cuando esto me sucedía, Frieda decía: "Oh Susannah ha venido hoy, Olave, lleva a Susannah fuera de la habitación y déjala ahí".
Tomé parte en mi primer concierto en el otoño de 1899. Tuvo lugar en nuestro granero. La recaudación del concierto era para comprar libros para la biblioteca del pueblo. Recuerdo que recité. Me gustaba recitar y anotaba cuidadosamente los títulos de las piezas en las que actuaba. "I have a Little shadow" de Roben Louis Stevenson es una que registré en mi diario. Más tarde Auriol tocaba el piano y yo el violín. Aparentemente la primera vez que toqué el violín en público, insistí en hacerlo dando la espalda al auditorio, para darme confianza a mí misma! Auriol y yo también bailábamos. Teníamos uno o dos números especiales. Yo hice un baile con zuecos; también una canción y baile llamado "Chinese Dolly".
Disfrazarse y hacer sus propios entretenimientos era parte de la vida a fines del siglo pasado y de los años que le siguieron. Mis padres tenían también frecuentes tardes musicales.
A fines de enero de 1900, mi padre como ya era su costumbre, se fue a pasar los meses de invierno en un clima más templado. No podía soportar el frío y la humedad.
ni siquiera el clima más benigno de Dorset, de modo que se fue a pintar en Italia con su hermano menor Reggie, y con un pintor amigo Ainslie Bean. Cranborne debe haber sido muy solitario para mi madre, ya que le gustaba la vida social activa, de modo que tomamos una casa -Talbot Leigh- en Bournemouth por dos meses. MI madre y yo recorrimos las veinte millas (32 Km) en la victoria; Auriol y Fricdc nos siguieron en bicicleta y los sirvientes viajaron en tren.
Auriol y yo estábamos creciendo. Ella tenía catorce años y medio y yo casi once. De modo que Bournemouth en ese momento era divertido. íbamos a conciertos en los Winter Cardens donde escuché a la gran Clara Butt por primera vez ("Muy vulgar pero con una voz preciosa" registré). Vi mi primera pieza de Shakespeare Sueño de una Noche de Verano, que me gustó pero que no comprendí. Tomábamos clases de baile dos veces por semana en el gran salón de baile del Gran Hotel donde en un intento para hacer resaltar mi silueta ¡Dejé de abrochar el botón superior de mi corsé! Teníamos clases de declamación que nos daba la directora del Colegio Secundario ("es tan agradable y tan odiosa") e íbamos a clases en el gimnasio de "Mr. Mugford cerca del negocio de Beal". "Muy divertido" es como las describí. Todo era atrayente para una criatura pero estaba feliz de volver a Cranborne en marzo a "nuestras queridas palomitas, pichones y pollitos que habían quedado a buen cuidado de Mrs. Loveless la mujer del jardinero".
¿Qué noción tendría yo en ese entonces de los grandes acontecimientos que tenían lugar en el mundo exterior? Algunas veces registraban mi diario algún incidente que me llamaba la atención: "Julio 29, 1900. A la iglesia. Mucho calor. El rey Humberto I de Italia asesinado. ¡Terrible! "Más a menudo sólo anotaba trivialidades de mi existencia: "Pequeño garden party aquí". "Fiesta de las garzas en Panridge Down". "Papá mató un pájaro". Mirando hacia atrás lamento no haber registrado la toma de Mafeking el 17 de Mayo de 1900, pero no lo hice. Recuerdo sin embargo el repique de las campanas de las iglesias, pero la única referencia a la guerra de los Boers que figura en mi diario es una muy vaga el 2 de junio de 1900. "oí que cayó Pretoria pero en realidad sólo fue tomada Johannesburgo. Sin embargo hubo gran entusiasmo". Por supuesto que nosotros los niños usábamos en el ojal las insignias de los generales, las comprábamos en el negocio del pueblo. Auriol usaba la de Lord Roberts, Arthur la de Lord Kitchner y quiero creer que era proféiico que yo usara la insignia de B-P. Sin embargo, cuando finalmente terminó la guerra Bóer en mayo de 1903, efectivamente lo anoté.
Los meses del primer año del siglo pasaron tranquilos y felices, en lo que parecía una serie ininterrumpida de días de verano, de fiestas y picnics de ciclismo y de paseos, de pájaros y caballos y perros. Poco a poco mis horizontes se ensanchaban. Mi madre me llevó a quedarme en Londres junto antes de Navidad y registré mi entusiasmo por haber conocido a Albert Chevalier en el Litlle Queen's Hall y por haber ido al Dal/s Theatre a ver "San Toy". Fuimos hasta Eton a ver a Arthur y tomamos el té con él en su pequeña habitación en Heygate's House; pero pronto regresé a Cranborne y una vez más me sumí en la rutina familiar.
Enero de 1901 parece haber pasado en la misma forma tranquila; "Por la mañana jugaba a los aros. Por la tarde bastante humedad, hice bolsitas de alcanfor. Por la noche practiqué, leí, escribí poesía..." y así de seguida día tras día. Hasta lo que sería el final de una era, figuraba lacónicamente "22 de enero. Jugué. Fui a casa de Mrs. Budden. la reina se murió". En cierta forma fue el final de una era para mí también -el final de mi niñez- pues pocos días más tarde viaje por primera vez al exterior.
La noche antes de dejar Inglaterra la pasamos en el Hotel Charring Cross. Aún recuerdo lo triste que estaba Londres, todos de luto por la reina Victoria. Algunas vidrieras de negocios estaban cerradas, otras con colgaduras negras a los costados. Me compraron un elefantito gris en Debenham's; lo llamé "Tweets". Aún recuerdo mi aflicción cuando mi padre me dijo "No puedes llevar a Tweets contigo. No hay lugar en el equipaje". Pero de alguna manera logré esconderlo y fue mi compañero inseparable. Después de tantos años aún está por alguna parte.
Viajamos con el habitual entorno de gobernanta y sirvientas, vía Boulogne y Pa rís, a Mcntonc. Creo que esa fue la única vez que mi madre acompañó a mi padre al extranjero. No le gustaba viajar y escribió en forma áspera} "El café"_ es lo único que justifica haber venido tan lejos. ¿Qué compensación puede ofrecer la Rivicra por la molestia de llegar hasta allí-'"
Para mí la compensación no era solamente el entusiasmo de conocer un nuevo país y nuevas costumbres, sino que fue la adquisición de mi primer violín.
Una muy querida amiga nuestra, Sybil Mounsey-Heysham (cuyo padre tenía una casa muy hermosa, Branksome Park en Bournemouth, había empezado a interesar a mi padre para que me permitiera estudiar violín. Ella era muy música, muy competente. Ahora, por fin, yo tenía mi "primer rechinador", como lo llamaba mi madre. Herr Craf fue quien me enseñó y tengo que agradecerle mucho que haya soportado el castigo de mis primeros esfuerzos sin haberme desalentado, pues el violín iba a ser una fuente constante de placer, a través de mi juventud, hasta los primeros años de mi matrimonio. Mientras estuve en Mentone, practicaba todos los días con gran entusiasmo. También me exigían que leyera francés todos los días, aunque mucho me temo que nunca adquirí fluidez.
El mes de mayo nos vio nuevamente en Cranborne pero para ese entonces mi madre ya lo encontraba muy solitario. Ella deseaba estar cerca de Londres especialmente porque Auriol estaba casi lista para ser presentada en sociedad -y además no estaría tan lejos para visitar a su querido Boogie en Eton.
Esta vez mi padre alquiló Purley Hall en Pangbourne, en Berkshire. Nos mudamos allí a principios de diciembre de 1901. Lo encontré muy feo después de la belleza y antigüedad y paz de Cranborne. Me sentía muy desdichada, también porque Friede había dejado nuestros servicios, mis padres consideraban que Auriol ya había superado a su maestra en inteligencia. De manera que cuando terminaron los estudios de Auriol, también terminaron virtualmente los míos. Yo escribí: "Habiendo terminado mi trabajo con los libros, tengo más tiempo para Tompy, para Dqogie y el resto de mis animales". Tompy era un petiso galés criado a campo que yo montaba ocasionalmente durante esc invierno, para seguir a los perros, pero no con la dedicación y pasión con que lo haría más tarde en Suffolk. Doogy "mi propio ángel marrón" era un spaniel inglés color hígado y blanco que me había sido regalado por Willie Arkwright. Había sido amigo de mi padre en Derbyshire; creo que criaba spaniels.
Nuestra querida lean Craham vino a quedarse con nosotros por tres meses y me dio algunas lecciones: pero Purley se destaca en mi memoria especialmente por mis progresos en el violín.
Mr. stephen v. Shea fue mi profesor. Recuerdo que tenía un stradivarius. Me .veo yendo en bicicleta de Purley a Reading con mi violín a la espalda para las clases de violín. Eran 5 millas (7,3 Km) desde Pangbourne a Reading, de modo que eso demostraba mi interés, a esta altura ya había adquirido un violín grande al que bauticé "El ruiseñor". Lo escuché a Jan Kubelik tocar el violín en Reading. Era el primer recital verdadero a que había concurrido y yo estaba extasiada. Era demasiado lindo para expresar en palabras. Nunca había escuchado a nadie tocar como él. Yo sentí que tenía que practicar a conciencia. Algún día tal vez podré ser concertista de violín. "¿Quién sabe?" pensaba yo, "¡Tal vez algún día figure mi nombre en algún programa!".
Por supuesto la vida en Purley no consistía únicamente en música. Siempre me he lanzado con entusiasmo a todas las actividades que mi entorno me ha ofrecido. Ya habíamos aprendido a manejar botes en Renishaw, pero eso no podía compararse con el canotaje o el remo en el Támesis, luchando lentamente contra la corriente hacía Go- ring, dejándonos llevar por la corriente a Mapledurham. Había regatas en Goring. Hasta gané en premio allí.
También teníamos una granja, de manera que había posibilidad de trabajar en el heno, de jugar en las parvas y de ayudar con las vacas Jersey. Mi padre me enseñó a jugar al tenis y al squash (teníamos nuestra propia cancha de squash, en mi diario figuran un sinfín de torneos y de fiestas. En particular, un tal S.W. Spooner parece haber ido casi a diario. Creo que era un sobrino del Deán spooner y estaba locamente enamorado de Auriol.
Yo todavía era delgada, de piernas largas y con el cabello largo y oscuro. Auriol por su parte había desarrollado una gran belleza -alta elegancia con su mata de cabellos castaños. Ya era tiempo para su presentación en sociedad pues iba a cumplir diecisiete años. Tuvimos una gran fiesta para el Año Nuevo y el martes 6 de enero fue el día es pedal. Yo anoté -muy discretamente par mis no alcanzados catorce años: "El baile de presentación de a. Mucho alboroto. Unas 150 personas. Me quedé levantada hasta las tres. Gran éxito. ¡Un cotillón es muy divertido! "Digo discretamente" porque este fue el comienzo de mi primer tímido romance.
Arthur había invitado algunos amigos de Eton para que se quedaran con nosotros para el baile, entre ellos había un joven de quince años llamado Roley N. Creo que fuimos a nueve bailes en diez días pero el baile de Aunol es el que recuerdo mejor. Yo tenía el cabello recogido hacia atrás con un gran moño de cinta, Roley me besó, me quitó el moño y se lo llevó a Eton en el período siguiente. Aún hoy, entre las páginas de mediados de abril de 1903 de mi diario hay un trébol de cuatro hojas descolorido que Roley me dio. Hay tímidas referencias a él durante las semanas siguientes, luego lamentablemente en agosto: "R. se mantuvo apartado- concluyendo que ya no le interesaba más". Dos días más tarde "Roley explica la situación detrás de los establos".
En diciembre escribo en mi diario:
Manos pálidas que amaba
Junto al Shalimar,
Donde estás ahora, etc., etc._
Ya he olvidado a Roley N. Es extraño yo creía íQué lo amaba tanto!
Idilio Eduardiano (1902 1905)
Mirando hacia atrás en mi larga vida, comprendo ahora que llevé una existencia feliz, protegida y totalmente inútil, hasta la época de mi casamiento. Era ciertamente una preparación muy pobre para la vida que iba a tener que llevar desde la Primera Guerra Mundial en adelante. Hoy en día, los jóvenes conscientes vierten sus energías en el Escultismo, el Guidismo u otras formas de servicio voluntario. Están atentos a las necesidades de quienes no tienen hogar, de los ancianos, de los minusválidos y sienten muy profundamente los sufrimientos del mundo. Para su espíritu crítico, las actividades de mis primeros años no eran tan frívolos cuantos inútiles. Como explicación aunque no como atenuación, sólo puedo decir que los últimos años Victorianos y en el período eduardiano, las niñas de mi edad y de mi clase rara vez dedicaban su vida a algo útil. El sistema nos condenaba a permanecer en nuestras casas hasta que el matrimonio nos liberaba.
No es que fuera una prisión desagradable.
Éramos parte de una sociedad con conciencia de clase. Recuerdo a mi madre diciendo: "El criterio para una buena criada es que nunca se la vea". Era una época segura y próspera para nuestro país -al menos para las personas de buena posición económica como la que tenían mis padres. Si yo hubiera sido hija de campesinos, los tempos me hubieran parecido menos seguros y menos prósperos.
En el verano de 1901, por ejemplo cuando hicimos una excursión de una semana al New Forest, mi madre y yo viajamos en el carruaje conducido por un cochero vestido con breeches, levita y sombrero de copa. Mi padre, Auriol y Arthur nos acompañaban en bicicleta como era la locura del momento.
Cuando mi madre llevó a Auriol a Londres por una semana en Mayo de 1903, tuvieron que llevar con ellas a Lizzie (una de las mucamas) y al mayordomo.
Cuando mi padre alquiló un páramo en Escocia por dos meses, toda la familia se mudó hacia el norte -la familia propiamente dicha, el personal, los perros y los caballos. Era como una "progresión" en la época medioeval de un castillo a otro castillo. Ese estilo de vida es inimaginable hoy en día.
Teníamos nueve personas de servicio permanentes, que viajaban de casa en casa con nosotros, y con sus propias familias -no sólo ellos viajaban sino que llevábamos todo el complemento de sábanas, frazadas, ropa blanca, platería, cristales, utensilios de cocina y varias piezas de moblaje como el piano de cola, ornamentos de jardín, etc. Mis padres sentían la "restricción" de tener una servidumbre de sólo nueve personas, pues siempre había el problema de no pode tener más de doce invitados quedándose en la casa -para tener más se hubiera necesitado un aumento considerable de personal.
Por mis diarios de esa época parecería -en especial después de dejar de estudiar, que yo pasaba mis días en una continua ronda de tenis, cabalgatas, natación, patinaje, remo, picnics, garden parties, almuerzos cenas, recepciones, según la época del año. En nuestras casas había un constante desfile de huéspedes. Todavía recuerdo las abundantes comidas, en especial los desayunos con: gachas con crema; huevos hervidos o escalfados; róbalos, arenque ahumado, riñones; y siempre en la mesa de trinchar había jamón frío, lengua o aves de caza de acuerdo a la estación.
Me gustaba la comida. Aun ahora me gusta -siempre he tenido "buen diente". Mi padre en cambio era muy exigente y se quejaba por la comida. Si había aunque fuera una minúscula partícula de piel y del centro de la manzana de su compota la devolvía a la cocina. Es cierto que era un mártir de la dispepsia pero también era un tanto hipocondríaco. A pesar de todo eso, yo lo adoraba. El y yo éramos grandes compañeros, aunque me trataba como si fuera su juguete preferido. Mi madre se preocupaba más por Auriol su "flor" -ella era la belleza de la familia. Mi madre esperaba que ella encontrara una buena pareja y le gustaba enviarla a Londres para la "temporada".
Mis padres no estaban en el centro de la alta sociedad. No estaban entre la aristocracia, más bien formaban parte de la clase media rural; de modo que no era cuestión de tomar una gran casa donde se pudieran realizar recepciones para Auriol. Ese aspecto de la "temporada" era algo así como un mercado matrimonial. Si una joven no estaba de novia al final de su primera temporada, no se animaba a hacer una segunda. Arthur estaba más metido en esa clase de vida social. Cuando estaba en los guardias era muy solicitado por las madres que buscaban jóvenes apropiados para sus hijas casaderas. Sin embargo Auriol hizo su temporada y fue llevada a un buen número de bailes, comidas, teatros, etc.
Yo era demasiada chica para participar de la temporada -y en todo caso aun no me había "presentado". Prefería el campo y la compañía de mis caballos, perros y aves. Mi padre y yo muchas veces nos quedábamos, cuando mi madre y Auriol a la ciudad. Andábamos en bicicleta y a caballo y yo era su compañera en el tenis. Me encantaba acompañarlo en las caerías, con Doggy I, mi spaniel, junto a mí. Me gustaba atravesar las plantaciones de nabos para levantar la bandada de perdices -Doggy se agachaba a mi lado temblando de excitación- yo registraba con toda seriedad en mi diario, la caza realizada: "viernes 31 de Octubre de 1902: 25 conejos, 7 faisanes, 1 perdiz, 1 paloma.
A mi madre no le interesaban los deportes y nunca jugó a nada en su vida. No le interesaba la pintura, ni ninguno de los hobbies de mi padre, pero hacía preciosos bordados y costuras. Le irritaba ver a la gente sentada sin hacer nada -recuerdo como trataba de enseñarle a mi amiga, Sic Bower, a hacer crochet. "Te dará paz interior" le decía pero Sie nunca pudo dominar el crochet y dejaba su trabajo tirado en cualquier parte. Si alguien preguntaba que era, mi madre decía "Es la paz interior de Sie". Desde entonces siempre he llamado a cualquier trabajo a la aguja "mi paz interior".
Mis padres no tenían muchos gustos en común. Compartían el interés por sus hijos, aunque a veces algo distante, y éste no se repartía en forma pareja entre los tres. A ambos les gustaba recibir pero debe haber existido un constante tira y afloja entre ellos, pues a mi padre le encantaba el campo y en cambio mi madre adoraba Londres. Tan pronto como mi padre se iba al exterior para pasar el invierno, ella cerraba la casa y se mudaba a la ciudad. Era una mujer de carácter enérgico a pesar de su delicada salud. Una vez escribió: "El hombre es lo que Dios lo hace, pero la mujer debe darle los toques finales -si sus instintos son malos una esposa lo puede reprimir- si son buenos los puede reprimir también".
Veo en mi diario para el 1° de Junio: "El Capitán y al Sr. Towse y amigos para almorzar y tenis. El "palpó" el cacharro de papá. Él es magnífico". "El cacharro de papá" era un hermoso brocal de aljibe terracota, enorme, rodeado de dioses griegos escasos de ropa. Mi padre lo había traído de su último viaje a Italia. Mi nieto Robert, lo tiene ahora en su jardín de Ripley. El Capitán Towse (luego Sir Beechcroft Towse V.C.) "Palpó" el cacharro porque era ciego. Yo estaba a la vez impresionada y fascinada por su discapacidad. Había perdido la vista en la guerra Bóer y tenía que ser conducido a todas partes. Recibió la "Victoria Cross" y más tarde fundó un Instituto para Ciegos en Londres.
Más tarde en el verano de 1903 se realizó la "progresión" a Escocia. Nos tomaba una semana el llegar hasta allí. De pasada fuimos a Huntingstyle, el hogar de los Graham en Grasmere. Mi admiración por lean Graham va más allá de las palabras. Era preciosa y muy leída. Cantaba y le gustaba la buena música -era alegre, amistosa y jovial y siempre muy cariñosa conmigo. Me alentó y me animó mucho con mi música, tocando el piano para acompañarme con mi violín (lo cual debe haber sido una tortura para ella). Era realmente encantadora. En efecto en lo que se refiere a actividades de interior y modales era todo lo que yo deseaba ser.
De Grasmere fuimos a Castletown, cerca de Carlisie a quedarnos en la casa de campo de los Mounsey-Heyshams. Sibyl o "Ba" como la conocíamos nosotros era un modelo para mí de actividades de exterior, tanto como Jean lo era para las de interior. Ba compartía conmigo mi amor a los animales; pescaba y navegaba; andaba a caballo en forma espléndida. Juntas caminábamos por los páramos, explorábamos la vida silvestre -y tocábamos el violín.
Ambas mujeres fueron para mí lo que una Guiadora debe ser hoy para sus Guías -un ejemplo y una inspiración. Recibí de ellas el sentido de la belleza y del amor al aire libre. Me dieron ideales e hicieron arder en mí el deseo de alcanzar algo en la vida.
Muchos años después, justo antes de la muerte de mi marido, estaba necesitando dinero, Ba Heysham me compró aquel precioso violín que mi padre me había dado cuando comprendió que estaba tomando en serio mis estudios de violín. Era la copia de un Stradivarius, hecho por los Sres. Hill para la Exposición de París. Lo llamé "Diana". Lo regaló a la Asociación de Guías junto con uno que le pertenecía a ella. Estos son pres tados para sus estudios, a Guías de la Asociación que prometen ser buenas violinistas.
Llegamos a Kirkdale en Kirkcudbrightshire el 1 de Agosto de 1903 y nos quedamos allí hasta principios de Octubre. Esta era otra casa enorme y mi padre la llenó de huéspedes a quienes había invitado para cazar. Luego volvimos todos a Purley para el otoño.
Empecé a cazar nuevamente en mi caballito, Tompy. Yo estaba aprendiendo a montar como correspondía a una jovencita de casi quince años y tenía que usar traje de montar. Antes había montado en pelo y a horcajadas. Auriol tenía un petizo llamado "Lento" porque era muy lento. También hacía progresos en música. El 22 de Noviembre
de 1903 anoté: "¡Puedo tocar! "Salut d'amor" de E. Elgar en violín" y en Diciembre: "Mr. Shea y yo tocamos sonatas de Purcell juntos".
Después de Navidad, mi padre alquiló una casa - el Na 51, Creat Cumberland Place - en Londres por dos meses. Cumplí mis quince años allí y parecería que en esta visita gocé plenamente mi estadía en Londres.
Fuimos a varios de los conciertos de "Mr. Henry Woods" en el Queen's Hall; lo oí tocar a Kreisler (les gana lejos a los otros. Espléndido en todo y muy fascinante). Una amiga me consiguió después un autógrafo de Kreisler. Yo tenía una buena colección, que incluía los autógrafos de personajes notables como George Meredith, el novelista.
Ahora me parece una ironía el haber tenido esa locura infantil. Ni soñaba que años después yo iba a ser víctima de los autógrafos. Tengo por lo menos un pedido de autógrafo por semana, a menudo de desconocidos y de personas que no tienen nada que ver con el Escultismo o el Guidismo -y muy pocas veces la gente piensa en incluir un sobre estampillado con su nombre 1 dirección. ¿Para qué quiere la gente los autógrafos? ¿Qué hacen con ellos una vez que los han obtenido? ¿Los usan para alardear ante sus amigos o para mostrar que conocen a la persona? Me parece una absoluta pérdida de tiempo tanto para el que los da como para el que los recibe.
En esta visita a Londres también conocí el Teatro de Variedades. No era como el Variedades actual; era una mezcla de circo, music-hall y recital musical -obviamente lo que más me interesaba eran los números con animales.
1904, 14 de Febrero- Todos al circo. Lindísimo, los elefantes bajan por un tobogán hasta el agua.
12 de Marzo, al Palace music-hall con papá -muy divertido los osos eran tiernos.
26 de Marzo. Papá, Muz y yo al circo. Houdini, el rey de las esposas. Hombrecito como Kubelik. Los elefantes zambullidores otra vez.
También presenciamos la procesión del funeral del Duque de Cambridge el 22 de Marzo. "Docenas de regimientos. El ataúd sobre una cureña y su caballo llevado de la brida con sus botas cruzadas. Muy impresionante". El Duque, además de la Gran Duquesa Augusta de Mecklenburgo-Strelitz, era el último primo sobreviviente de la Reina victoria. Así desaparecía otra figura de la era victoriana. En esa misma semana conocí una de las maravillas de la nueva centuria: Viajé por primera vez en subterráneo. El primer "london Tube Railways" desde City al Elephant y el "Twopenny Tube" desde Bank hasta Shepherd's Bush, que se había inaugurado en 1690, es decir durante el transcurso de mi corta vida. Era una forma nueva de transporte. Había mucho humo y olor por las máquinas a vapor. Una vez más mi padre encontraba molesto el invierno inglés, de modo que partió para un crucero por el Mediterráneo mientras el resto de la familia regresó a Pangbourne -pero sólo por poco tiempo. Mi padre no se sentía realmente establecido en Purley HUI; encontraba que el ambiente era muy suburbano y que quería más cacerías. Por lo tanto a mediados de Mayo de 1904. nos mudamos una vez más. Esta vez mi padre alquiló Luscombe Castle, cerca de Dawlish en Devon. Se la alquiló por un año a Mr. Peter Hoare, el banquero.
Luscombe era un castillo de estilo "Gólico Victoriano" bastante pretencioso con murallas almenadas y ventanas ojivales de diseño elaborado. Tenía también una capilla privada, la ubicación era espléndida, en hueco protegido al pie de colinas arboladas. Mi madre escribió: "Flores y arbustos crecen en forma lujuriosa. Hay palmeras que crecen al aire libre. Las cortaderas crecen como yuyos". Esta era otra casa espléndida y las primeras semanas las pasamos explorando los bosques circundantes y los páramos del fondo. El lunes de Pentecostés hubo una fiesta en nuestro parque. Se les permitió a los visitantes pascar por los jardines y la capilla. Me pareció muy gracioso. Como estábamos muy cerca de la costa nos bañábamos casi todos los días.
Me quedé en el mar una hora entera, el agua estaba casi caliente.
9 de Julio. Por fin puedo nadar.
En estos días en que los niños nadan como peces desde muy pequeños, puede parecer extraño que yo a los quince años no supiera nadar. Había muy pocas oportunidades para nadar; pocas personas tenían piscinas privadas y no había muchos baños públicos para natación. Cuando vivíamos en Purley íbamos ocasionalmente a una piscina en Sulham, construida para los niños del lugar por el vicario, un hombre emprendedor llamado Wilder. Fue allí donde empecé a aprender a nadar, a pesar de que no pude
adelantar mucho porque mi madre no estaba de acuerdo con esa actividad. Yo tenía un traje de baño precioso, azul oscuro con vivos blancos en los bordes. Me llegaba hasta el cuelo y hasta las rodillas y tenía mangas.
Compramos un par de caballos zainos y los bautizamos "Btyani y May" (porque son una pareja segura); aprendí a jugar al billar; fui a pescar camarones al mar en Sandhursi. Estos acontecimientos marcaron el verano con signos de admiración; pero aparte de esto las semanas pasaban sin otros eventos dignos de mención. Yo estaba creciendo físicamente -el 24 de Mayo anoté: mido 5 pies y 4 pulgadas y peso 92 libras" (1.60 m y 43 Kg. 800 gr.) Me dedicaba de lleno a mi violín, practicaba diariamente, con asiduidad y anotaba todas las clases que tomaba y las piezas de música aprendidas.
Además me confirmaron.
La religión no había ocupado un lugar muy importante en nuestra vida familiar. A diferencia de muchas familias de esa época no practicábamos la oración en familia. Mi padre no era un hombre religioso. Rendía culto a la belleza de la mente y del pensamiento, de la música y la naturaleza pero no tenía ninguna creencia cristiana específica. Mi madre compartía su punto de vista sólo en parte:
Al prodigar a mis hijos todo lo que a la belleza de la vista en lo temporal (escribía ella) he procurado señalarles la necesidad de las cosas eternas.
Las plantas jóvenes necesitan un tratamiento jlelicado. Y la formación de una criatura, para que arraigue, debe ser impuesta con delicadeza, sin forzar reglas, ni con una pesada rutina de ir a la iglesia. Es bueno establecer en sus corazones desde los primeros asomos de su entendimiento, un Te Oeum al aire libre, un amor al paisaje, a las flores, a los animales, a los vientos salvajes y a la lluvia apacible.
Sin embargo cumplíamos con "la sistemática rutina de ir a la iglesia": mi madre, Auriol y yo íbamos con bastante regularidad, con sombreros y guantes como lo exigía la costumbre.
En nuestro camino a la iglesia nos demorábamos en el puente contemplando el arroyo, y dejábamos de mala gana la cálida admiración por todo lo creado por Dios, por la frialdad humana de cantar himnos de alabanza.
Estas son las palabras de mi madre. En cuanto a mí, yo estaba empezando a pensar seriamente sobre mi lugar en la vida. Mi confirmación el 7 de Diciembre por el Obispo de Crediton en la Iglesia de San Gregorio, en Dawlish, me llenó de reverencia y en mi habitual síntesis del año a fines de 1904 escribí: "Soy una bestia de no pensar más en la religión".
En Enero de 1905 mi padre partió para pasar el invierno en Egipto y como era de suponer mi madre nos trasladó a todos a una casita en Londres, en el 10 de Ecdeston Street. Teníamos la agitada y habitual ronda de concienos y teatros y me operaron de la garganta.
1905 4 de Febrero -sábado Mr. Milsom Rees me sacó las amígdalas a las 8.45. Me pusieron sobre una mesa, muy divertido. Por primera vez me dieron éter. Me quedé en cama.
Yo me alegraba de estar de regreso en Luscombe a fines de Marzo c inmediatamente me sentí feliz con mis caballos y mis perros. "Doggy es celestial. Paseo a caballo exquisito por el bosque y el páramo" Sin embargo no nos quedamos mucho tiempo en Luscombe. Mi madre encontraba que el lugar era deprimente y enervante y escribió: "Estoy deseando irme de este castillo encerrado y de sus habitaciones oscuras y deprimen tes -del abrumador silencio del hermoso valle". Una vez más, ella y mi padre salieron en busca del paraíso sobre la tierra. Esta vez alquilaron Bradfield, cerca de Cullompton en Devon. Creo que este fue mi hogar predilecto de cuantos tuve antes de mi casamiento.
Era una mansión isabelina, bastante espléndida en forma de E a la que se llegaba desde el sur por una gran avenida bordeada de cedros. Del lado este de la casa había un jardín formal hundido, con tejos podados o "bollops" como yo los llamaba. El comedor en la parte posterior de la casa miraba hacia un gran lago que presumiblemente había sido utilizado en tiempos pasados para criar peces para consumo de la casa. Nosotros teníamos una pareja de cisnes en el lago, los llamábamos "Lohen- grin" y "Elsa". Por lo demás había muchos acres de parque y bosques, césped y bos- quecillos de rododendros. Nos mudamos allí el 10 de Mayo de 1909.
Al mismo tiempo que alquiló Bradfield, mi padre tomó también un apartamento en Londres en Kensington Court. Mi madre y Auriol fueron allí para una temporada de bailes y teatros y se quedaron en la ciudad hasta Julio. Mientras tanto mi padre y yo nos instalábamos con nuestras posesiones en Bradfield. Yo me tuve que hacer cargo.
"Es entretenido ocuparme de las comidas de papá" escribí en mi diario. Puedo decir que fuera de un período excepcional como éste, cuando teóricamente estuve a cargo de la casa (a pesar de que probablemente todo estaría hecho por el servicio de acuerdo a las instrucciones de mi madre) nunca me dieron ninguna responsabilidad. En realidad no tuve ninguna preparación para la vida. Nunca entré en la cocina, ni aprendí la menor cosa referente al cuidado de la casa, la cocina o la costura. Cuando me casé, no tenía ¡dea como se hacía un arroz con leche. A veces me pregunto cómo hice para llevar adelante una casa y criar una familia. ¡Ciertamente no sería por mis conocimientos, no por mi experiencia! En una cosa era experta y me fue de utilidad a través de mis viajes alrededor del mundo: la habilidad para adaptarme a distintos ambientes y "Hacer un hogar" dondequiera que estuviera.
1909 24 de Mayo. Llegaron nuestros muebles que habían estado en depósito desde Reading, durante un año. Una tarea, pero muy divertida la de arreglar y planear.
25 de Mayo. Llegan más muebles y docenas de cajones con porcelanas, etc., de toda especie. Con las mucamas vacié alrededor de 90 cajones y también acomodé otras cosas. ¡Qué trabajo! Papá y yo nos cansamos mucho.
A los dieciséis años me sentía en un continuo sube y baja entre la niña y la mujer adulta. Mi diario registra mi gran entusiasmo por mis compañeros de baile y frecuentes períodos de depresión sin causa alguna o por todo en general. En la nota siguiente estoy jugando cricket o andando por el lago en "corrales" (s¡c).
Auriol y yo les habíamos encontrado utilidad a las bañeras de latón en forma de platillos que formaban parte del equipo de cada dormitorio en Bradfield. Descubrimos que servían sorprendentemente bien como barcos y los hacíamos avanzar hasta el otro lado del lago, remando con nuestras manos, una persona por bañera. La ¡dea de nuestro "baño polo" consistía en agarrar otra bañera y tratar de tirar a su ocupante al agua. El lago sólo tenía unos 4 pies (1,20 m) de profundidad de modo que era perfectamente seguro. El jugador desbancado (o desbañado) tenía que sacar el agua de su bañera y trepar dentro antes de continuar el juego. No era realmente serio para jóvenes de veintiún y dieciséis años (como teníamos Auriol y yo en ese momento) pero era muy divertido. Una tarde en medio de una gran hilaridad llegó en forma imprevista Lord Waleran.
Como él era el dueño de la casa y eran suyas las bañeras que estábamos usando se produjo una situación que podía haber sido embarazosa, pero fue muy comprensivo y dijo: "nunca supe antes para qué eran las bañeras"
En Bradfield había buena caza, de manera que mi padre recibía mucho durante el otoño. "24 de Septiembre de 1905. Este es un tiro espléndido. Más de 100 brazas" Yo estaba tratando de enseñarle a Dinah mi cachorrito negro a cobrar la caza como lo hacía Doogy, pero tuve que consignar: "Cobra un pañuelo pero quiere comerse las perdices".
Mi hermano estaba entonces destinado al 3er. Batallón, Coldsltream Cuards, de manera que teníamos que ir a Londres a verlo desfilar. "Viernes s de Noviembre de 1905, fuimos a ver a Arthur en el cambio de la guardia en el Palacio de St. James. Él era abanderado y quedaba muy elegante con su sombrero peludo". Mi madre con su don para dramatizar describe el acontecimiento: "Arthur custodiando el palacio. La llevo a Olave a Londres para mirar a través de las rejas, y espiar por los rincones y esperar, con un viento cortante, para ver a nuestro muchacho de rojo cambiando la guardia y marchar lleno de fuego y ferocidad".
Mientras estuve en la ciudad, fui a ver una versión temprana del cine en Polythchnic, "fotografías animadas" se le llamaba. ¡Qué raro que en ese momento de mi vida, el cine haya sido una novedad! Esa misma semana, veo que fui a probarme un vestido de baile a Liberty e hice esta horrible anotación: Sibyl Oyson Laurie, se dañó un ojo mirando el eclipse y tal vez tengan que sacársela. El hijo de Astley Cobertt perdió un ojo de un tiro" Esto se refiere al eclipse total de sol que yo había visto el 30 de Agosto desde Bradfield. Había nieve en Devon a pesar de que sólo era Noviembre -y tal vez la nieve haya llevado mis pensamientos a otros países nevados, pues en unas de mis pocas referencias a eventos foráneos escribo: "Las revoluciones en Rusia están tan mal como siempre, roooes de cosacos están matando a la gente.
Segura, en mi hogar confortable, estaba ajena a que estas eran las primeras escaramuzas de una revolución que iba a barrer con el orden de Rusia en Octubre de 1917; que Alemania ya se estaba armando para otra guerra; que por todas partes en Europa había una inquietud y agitación que con el tiempo se opondría a nuestra forma privilegiada de vivir, a nuestra riqueza y al lujo que ella nos permitía. Estas ideas eran
inimaginables en el tranquilo Noviembre de 1905 cuando yo pasaba mis dias caminando por la nieve con mi padre y los perros y mis tardes tocando el violín para él.
Así llegó la Navidad y Auriol y yo recorrimos la propiedad entregando regalos a los jardineros y guardianes y a sus familias. En la superficie todo era tranquilo y agradable, pero en lo profundo de mi había inquietudes, una "vaga insatisfacción por mi rol de mariposa como hija de una gran casa". El día de Navidad de 19035escribí: "Dios mío. Otro año casi concluido. Desperdiciado".
Una joven sale (1906 1908)
En Enero de 1906 hubo una elección general que resultó en una gran derrota del partido liberal. Mirando hacia atrás, se puede ver que esta elección fue tan importante como lo fuera a su manera, la gran victoria whig de 1832 o, llegando a nuestros días, el voto abrumador del Laborismo después de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, con mis limitados conocimientos de historia, no se podía esperar de mí que en esc tiempo comprendiera el significado de esa elección. Sólo anoté que lo acompañé a mi padre a Verbeer el 17 de Enero para los comicios. A diferencia con lo que sucede hoy, que Devon del Norte es uno de los bastiones del Liberalismo, en 1906 resultó elegido candidato el conservador.
Me importaba mucho más tener que dejar a mi querido Doogy en Devon mientras yo iba al apartamento por dos meses. Mi padre la llevaba a Auriol al exterior para el invierno y yo a los diecisiete años, (así lo consigno, "parecía de catorce") ya tenía edad suficiente para ser una compañera de mi madre.
¡Qué curso intensivo de cultura general recibí durante esos dos meses! Tomé clases de alemán y de música con Fraulein Ulmer. Visitamos museos y galenas. íbamos a 2 o 3 conciertos por semana. Lo oí a Wilhem Backhuas en el Albert Hall. El compositor, Roger Quilier, me llevó a uno de los conciertos en Broadwood. El tendría 29 años en ese momento. Más tarde en 1911, escribió la música para la obra para niños "Where the Rainbow Ends", producida especialmente para Navidad por Charles Hawtrey, y presentada en el Teatro Savoy. Probablemente el concieno más memorable fue una presentación de una obra relativamente nueva de Sir Edward Elger "The dream of Gerontius" con Gervas Elives como primera figura.
Es importante mirar hacia atrás y recordar la cantidad de actores que conocí en mi adolescencia y que desde entonces se han hecho famosos. Peter Pan, por ejemplo es actualmente parte de los espectáculos que se ofrecen regularmente en Londres en la época de Navidad, pero yo vi una de las primeras representaciones por mi querido Gerald du Maurier personificando a Captain Hook, digo "querido" porque me había hecho el propósito de ver todas las obras en las que él apareciera y llegué al extremo de ver Raffles siete veces. Los ilusionistas Maskelync y Devant desconcertaban a sus audiencias con su magia. Los encontré "asombrosamente mistificadores". Mr. Y Mrs. Beerlohm Tree y Constance Cotlier actuaban en "Nerón" en el Teatro de Su Majestad. "El incendio de Roma era maravilloso".
Mi madre y yo hacíamos expediciones de compras y teníamos tés casi a diario. Recuerdo que Buzzardo en Oxford Street era uno de los preferidos y Stewarts en la esquina de Bond Street y Piccadilly -ambos demolidos hace tiempo. Searcy en Sloane era uno de los lugares favoritos para almorzar.
Hasta viajé en autobús en esa visita a Londres. Un acontecimiento tan memorable y sobresaliente que justificó un párrafo especial en mi diario.
También parece asombroso que cuando registré el terrible terremoto de San Francisco |Tuve que agregar "California" entre paréntesis para recordar donde quedaba! El Vesubio también estaba en erupción e ese tiempo y anoté en forma morbosa el número de muertos en San Francisco y en Nápoles. "Los terremotos son malditamente incómodos comenté.
Pero estos acontecimientos no eran nada comparados con la alegría de volver a Bradfield y de reunirme con mi querido spaniel Doogy y con los demás perros. Era un Marzo glorioso, templado como en el verano, yo salía antes de las siete de la mañana a juntar narcisos salvajes, más allá del Arkill o recoger prímulas o para andar a caballo con Hollowy nuestro lacayo y los perros, a pesar de estar creciendo, era aun muy juguetona. Me gustaba salir a cazar nutrias con los perros de caza y muchas veces volvía empapada hasta la cintura.
Nuestros perros tomaban mucho de nuestro tiempo. Nunca estuve tan orgullosa como cuando presenté a Doogy en la exposición de perros de Taunton. Lo había lavado cepillado y perfumado y a mis ojos era el perro más lindo de entre los cincuenta y cinco presentados. Desgraciadamente fue sobrepasado por un perro horrible de cola larga y quedó en tercer lugar.
Como buen spaniel que era, olfateó el piso durante todo el tiempo que estuvo en el ring, en lugar de estar erguido luciendo sus mejores rasgos. Entusiasmada con este pequeño éxito, lo presenté en las exposiciones de Yoevi y Chard, pero no se clasificó en ninguna de las dos competencias.
¡Querido Doogy! Yo tenía una enorme capacidad de amor y a falta de un ser humano a quien volcarlo, lo prodigaba todo en él. Iba conmigo a todas partes en Brad field y una vez me siguió a la iglesia. Era el día de Acción de Gracias por las cosechas.
Durante el sermón fue trotando hasta la nave central hasta donde estábamos Auriol y yo. ¡Estábamos sentadas en el coro! Más tarde ese año se enfermó con sarna, lo cuidé con devoción y le confié a mi diario: "Con suerte no se morirá antes de que yo tenga algo mejor para amar" ¡Pero ay! Sólo le quedaba un año de vida. Su enfermedad iba progresando y el 10 de Abril de 1907, tuvo que ser sacrificado. Mi pena abarcó varias páginas de mi diario:
El día más triste de mi vida. Llovió. El cielo y yo llorábamos al unísono. Doogy el Divino, mi perro precioso y muy querido tuvo que ser ultimado. Había empeorado mucho. Era sarna roja incurable... le dije a Holloway que lo llevara al atardecer cerca de la casa del guardián. A las 7 y 20 oí el tiro desde mi cuarto. Cuando sonó el tiro fatal, Sv/eep sentado en su cucha aullaba tristemente. ¿Sabía? Era demasiado horrible.
En teoría comprendo que se debe ultimar a un animalito enfermo pero en la práctica es espantoso. Traté de tomarlo con filosofía, de pensar que estaba bien y que no me importaba, pero no podía controlarme ¡Era tan angelical! ¡Lo había adorado e idolatrado por tanto tiempo! Lo recuerdo a cada rato. Siempre dormía conmigo, ya no sentiré un hocico bajo mi mentón.
Recuerdo que lloré durante tres días seguidos y pasó mucho, mucho tiempo hasta que pude hablar de él con los ojos secos. Aun un año después, cuando estaba triste, lloraba a mares recordando mi perro querido.
En aquellos tiempos cuando se partía para un fifi de semana, uno llevaba su violín, su música y su raqueta de tenis. El tenis me resultaba más entretenido a medida que mi juego mejoraba.
Ese verano de 1906 en una reunión familiar, tuve la experiencia de ser compañera de Miss Branfield, una jugadora de Wimbledon. Me quedé muy impresionada por su estilo y su habilidad. Nunca me había encontrado con una mujer que jugaba llegando hasta la red y que hiciera unas voleas tan fuertes. Yo nunca fui brillante en tenis y nunca aprendí a hacer un pique de arriba pero me gustaba y me parecía un día perdido si no jugaba 10 sets.
Siempre me han gustado todos los deportes. Nadaba, remaba, caminaba, patinaba, andaba en bicicleta y a caballo. También jugaba al tenis, croquet, fútbol squash y hockey, y en ese verano de 1906, cuando mi hermano Arthur empezó a jugar al polo con su regimiento, le pedí sus tacos e intenté jugar al polo con mis petisos Buster y Mush.
El polo de Arthur muestra como mi madre chocheaba con su único hijo varón. El tenía un petiso de polo pero quería otro de repuesto. Mi padre consideraba que era excesiva indulgencia comprarle un segundo petiso, pero mi madre consiguió persuadirlo para que lo comprara. Lo mismo sucedió con el auto. Arthur quería tener uno, cuando los autos eran novedad, mi madre, aunque odiaba los autos, logró que mi padre adquiriera uno.
Yo estaba llegando al final de mi niñez.
Durante los meses de Octubre, Noviembre y Diciembre de 1906, yo esperaba con entusiasmo creciente mi presentación en sociedad fijada para principios de Enero. Yo compartía mi mucama con Auriol y empecé a comprar algunos vestidos largos. El 16 de Diciembre escribí: "_estoy efervescente, por la semana después de la próxima. Me probé varias veces el vestido para el baile" No era tan espléndido como el de la presentación de Auriol -creo que mi madre había gastado todos sus esfuerzos en Auriol y ya había perdido interés cuando me tocó el turno a mí. Sé que el servicio me llamaba "la pobrecita señorita Olave" (poor little Miss Olave) cuando Auriol se iba a la ciudad con mi madre yo quedaba en el campo. Pero no era una Cenicienta; yo estaba feliz de que me dejaran atrás. A fines de 1906 yo podía decir: "Así termina un año muy exquisito, nadie puede haber pasado un año más feliz que yo, soy la persona más feliz que existe."
Tuvimos una gran fiesta en casa para mi presentación. Mi hermano desgraciadamente estaba en Cairo con su regimiento, de no ser así ¡Hubiéramos tenido más jóvenes en la fiesta!
Por supuesto lo importante de la presentación era la transformación que se hacía de la noche a la mañana de niña a mujer. En esa época no había adolescencia. Se pasaba directamente a las polleras largas, se recogía el cabello y de ahí en adelante se podían aceptar invitaciones.
Hubo un almuerzo el día antes del baile. Recuerdo estar sentada en la mesa del magnífico comedor revestido de madera, sintiéndome insegura, extraña y desubicada con mi cabeza claveteada con horquillas, como un alfiletero. Creo que debo haber tomado un cuidado exagerado al girar la cabeza cada vez que tenía que hablar con uno de mis vecinos pues en un momento dado, mi padre me preguntó: ¿Qué te pasa Olave? ¿Tienes el cuello duro?
Supongo que habré empalidecido pero no me animaba a mover la cabeza para que no se me cayera el cabello.
Tuvimos sesenta y cinco invitados para el baile que se realizó en el Great Hall. Era un marco imponente. El salón era altísimo con un techo con vigas en t apoyadas sobre ménsulas talladas en forma de ángeles. Las paredes estaban tapizadas con paneles de telas de hilo y más arriba había ventanas con montantes en el medio. En un extremo había un balcón para los músicos, donde estaba la orquesta. Habíamos juntado cantidades de siempre vivas en los bosques para las guirnaldas y tenía un aspecto muy festivo.
El 4 de Enero de 1907, era viernes y ya tenía casi dieciocho años.
Abrí el baile con Arthur H. como mi compañero. Era otro amigo de Arthur de Eion y estaba bastante interesado en mí en ese tiempo, y yo estaba algo más que un poco enamorada de él. Recuerdo el lindísimo cotillón que bailé me quedé levantada hasta las 415. "Este" escribí -sin adivinar las experiencias maravillosas que tendría los años siguientes- "es el momento de mi vida para el que más valía la pena vivir".
Bradfield era celestial.
Mi madre era menos lisonjera. En "su" versión de la ocasión "la gordita se agita como una mariposa alegre entre sus amigos en una felicidad absoluta".
Mi padre debía llevar a Auriol al Cairo tan pronto hubiera pasado la fiesta, de manera que este invierno yo sería la única compañía de mi madre para la estadía de dos meses en el apartamento de Londres. Yo sentía tener que dejar Bradfield aun por pocos días, especialmente porque nuestro alquiler terminaba en Mayo y mis padres no habían decidido todavía a donde iríamos en nuestra mudanza siguiente. De todas maneras, en Londres encontré muchas cosas interesantes. Mi amor por la música se intensificaba a medida que asistía a tantos conciertos magníficos. Y saye, Pachmann ("Es bastante loco, se ríe y gesticula todo el tiempo") Lo llaman la Reina de Mayo del piano, ¡es tan etéreo! Además fui por primera vez a la Gran Opera. Quedé extasiada con "Die Walkure, Gotterdammerung", "Tristán" y "Fidelio" en el Covent Carden. Había retomado mis clases de violín y me estaba convirtiendo en una relativamente buena violinista.
Como siempre estaba el encanto del teatro: Variedades en el Circo; Granville Bar- ker tocando en el Bernard Shaw en la Corte; Beerbohm Tree haciendo una temporada de Shakespeare en el Teatro de Su Majestad; y por supuesto Gerald du Maurier en el Comedy ("Divino como siempre» me vuelvo loca por él").
La decisión de dónde íbamos a vivir después de Mayo se hacía urgente. Mi madre y yo fuimos a ver Mells Manor, cerca de Frome en Somerset pero fue descartado por ser "muy astroso". Cuando mi padre y Auriol volvieron de El Cairo, inspeccionaron Glynde House en Sussex, pero tampoco era adecuado. Finalmente se decidieron por otra casa histórica -Hardv/ick- cerca de Bury St. Edmunds. Primero teníamos que empacar todo en Bradfield y tuve mi primer encuentro con la ley! Todo se debió a la diversión de poner monedas en las vías del ferrocarril y acostarnos a esperar para ver cómo se aplastaban cuando pasaba el tren. A cada moneda le poníamos un alfiler que se aplastaba en forma de una espadita. Era una estupidez hacer eso, pues pienso que hasta podríamos haber hecho descarrilar el tren. Ciertamente era un comportamiento inmaduro para una joven de dieciocho años pero a pesar de todas las diversiones sofisticadas de que disfrutaba en mis viajes a Londres, era increíblemente ingenua. Mi compañera en estas escapadas era Esther ("Babe") Mac Gregor que vivía en el vecino Verbear Manor. Desgraciadamente fuimos vistas por el conductor, de un tren que nos denunció. Nos apresaron y tuvimos que presentarnos ante el inspector General de Tiverton junction. Fue muy bondadoso y nos dejó salir bajo caución. En efecto, fue muy comprensivo y se rió. ¡No quiero pensar lo que hubieran sido las consecuencias para nosotras hoy en día!
Eso, junto con la muerte del pobre Doogy, fueron los últimos incidentes notables antes de que dejáramos Bradfield definitivamente -sin embrago escribí en mi diario "dejé una gran parte de mi corazón en la cañadita donde quedó el cuerpo de Doogy, a pocas yardas al norte de la casa del guardián".
He descrito a Bradfield de varias maneras "Cielo" y "Paraíso" pues eso era para mí. Es triste pensar que la casa en la que gocé de tanta libertad es ahora una escuela para niños discapacitados. No es que quiera escatimarles ese entorno tan hermoso a
los niños que, por un accidente de nacimiento, se ven privados de tantas cosas que la vida ofrece y sé que se merecen por lo menos tener un lindo hogar. Pero me parece deprimente que todos los hermosos paneles hayan tenido que ser entablonados para protección, que el elegante comedor con su espléndido cielorraso trabajado con diseños de granadas y uvas, esté amoblado con mesas de material plástico. Pero, por lo menos Bradfield está ocupado, en lugar de haber sido demolido. Pues ¿Quién podría mantener una casa tan grande en nuestros días?
Hardwíck nuestra casa siguiente, fue construida por Roben Drury en el reinado de Enrique VIII y reconstruida en 1681. Era un edificio largo magnífico con torrecillas en forma de pimenteros en cada extremo y una terraza que se extendía todo a lo largo de la casa. Por dentro era oscura y desparramada, "toda escalones" (mi madre la describió como "casa grande y fría") desde entonces ha sido demolida para dar lugar a un complejo habitacional. Los jardines eran los más exquisitos que yo había visto hasta ese momento. Había una avenida de tilos y un camino de tejos; una pérgola cubierta de rosas. Cada vista terminaba en una estatua clásica. Había un jardín formal de estilo italiano con una fuente muy elaborada en el centro que se erguía sobre una pirámide con 4 estanques ¡en los cuales Auriol y yo inmediatamente hicimos planes para bañarnos!
Con mi energía habitual, me lancé a nuevas actividades, hice nuevas amistades, pero algo me faltaba. Escribí "No estoy tan feliz aquí como lo estaba en Bradfield. Por primera vez en mi vida estoy casi aburrida, ¡Qué criatura horrible soy, de estar así cuando tengo todo lo que puedo desear. Excepto tal vez un caballo para salir de caza! Este deseo también se vio cumplido cuando un mes más tarde me compraron un caballito bayo llamado Pedro.
El verano pasó en una ronda feroz de partidos de tenis. Mi padre transformó la escuela de equitación, existente en la propiedad, en una cancha de tenis cubierta y como fue un verano muy lluvioso jugamos mucho tenis en esa cancha cubierta ("Creo que será lo único que lamentaremos cuando nos vayamos de aquí"). Teníamos muchos amigos entre los jóvenes oficiales de Regimiento de Suffolk estacionado en Bury. Anotaciones típicas de mi diario en el verano de 1907 son: "jugué 81 games de dobles" "luchas desesperadas en singles". Parecía que debía lanzarme apasionadamente en cada actividad, para ahogar el descontento que comenzaba a acuciarme. Practicaba piano y violín con furia, preguntándome si mi futuro estaría en la música. También empecé a tomar clases de canto y me dijeron que tenía una voz que valía la pena educar.
Cuando llegó el invierno y la apertura de la época de caza, encontré en la equitación una válvula de escape para mi desasosiego.
19 de Octubre de 1907. Encuentro para la cacería a las 9, descubrí un cachorro de zorro,mlo corrí un poco y lo maté.. Pedro se portó muy bien. El nunca había visto un perro de
caza y saltó con valor pero cayó en una zanja, yo también caí y lo ayudé a levantarse.
Robert Bower me ayudó a montar y partí nuevamente llena de entusiasmo.
En realidad Pedro se había lastimado más de lo que me pareció en ese momento y no pudo cazar en el resto de la temporada. Para reemplazarlo me prestaron un cazador -un caballo malo, peligroso llamado Crispín. Tenía una fea costumbre de encabritarse pero ciertamente andaba... "16 de Noviembre de 1907 -Crispín espléndido. Salló dos barreras. ¡Mis primeras 5 vallas!"
Durante el invierno salía de caza regularmente tres veces por semana. Era bueno tener algo que hacer con buena parte de mi tiempo mientras estaba en Hardwick sola, exceptuando los sirvientes. Mamá, papá y Auriol estaban casi siempre en Londres o en Escocia.
Encuentro en Chedburgh. Una lluvia torrencial.
Cacería en Newmarket. 19 millas (28 km) y de vuelta a casa. Crispín se cayó dos veces. Muchos otros cayeron también.
En general un día lindo, saltamos sobre bastantes obstáculos muy grandes.
Salimos al encuentro de los Staghounds... Encontré un ciervo... y galopé de regreso hasta Ickworth Park. 45 minutos al galope sin parar a campo traviesa, fue bárbaro y nuestros caballos estuvieron espléndidos. Varias tormentas de nieve.
A mediados de Enero, 18 grados (-7 centígrados), la escarcha terminó con la caza esa temporada. Todavía faltaba la emoción de mi primera verdadera experiencia en sociedad. Los eventos de los que había participado hasta el momento, eran pequeños bailes privados en casas de amigos siempre en compañía de mis padres. Ahora tenía
como "chaperona" a una señora amiga, con ella fui al baile de Cacería de Suffolk en el Atheneum en Bury, al Baile del Condado y otros muchos. Anotaba meticulosamente los nombres de mis compañeros de baile y la cantidad de piezas bailadas -y como bailaba todas las piezas desde las 9 30 hasta las 3:30 de la madrugada ¡Había muchos nombres! Me encantaba ver a los hombres de la orquesta con sus chaquetillas rojas. Leo que me "enloquecí completamente" en los lanceros con Robert Bower ("El mejor bailarín presente") que era maestro de tos Newmarket y Thurloe Hounds.
Mi madre, se declaró "sofocada" en Hardwick -y empezó la búsqueda de otra casa. Anoté con tristeza "¡Dios sólo sabe donde aterrizaremos en nuestro próximo vuelo -Birmingham o Upper Tootingl"
Una romántica inquieta (1908 1910)
Una cosa era que mis padres incursionaran por el campo en tren y carruaje en busca de Paraíso de la Tierra y otra cosa más simple era hacerlo en auto. Tal vez nunca hubieran descubierto la casa en Dorset que fue su primera y última casa definitiva si el 27 de enero no hubieran comprado Crossley. Era una limusina amarillo vivo, con un techo como el de un pequeño lando y estábamos todos fascinados con ella:" El auto es divino y tan tranquilo y el chofer Williamson maneja tan bien. ¡Me encanta cada minuto que ando por en él!"
Williamson fue despedido poco tiempo después pues en repetidas oportunidades sacaba el auto por su cuenta sin permiso. Fue reemplazado por Edward Puddle. "Creo que lo llamaremos a Edward" dijo mi padre y así fue. Nunca más lo volvimos a llamar Puddle. (Puddle en ingles es charco).
Es gracioso leer lo que se podía hacer con un auto en esos días que no había tráfico: Muz y yo hicimos compras en Regent Street y el auto nos esperó.
A (Auriol) y yo fuimos volando hasta Hampstead Heaih y Barnet y Finchley. Lindísimo, fuimos tan rápidos y tan seguras. ¡Es un placer ese auto! ¡Imagínense volar a Finchley Road hoy en día o ir por placer a través de los suburbios de Barnet!
Poco me imaginaba el significado que el lugar tendría para mis años después. Cuando consigne lo siguiente: "1908. 2 de febrero. Papá, Auriol y yo fuimos en el auto a través de Richmond Park hasta Hampton Court. La primera vez que lo veía. Muy hermoso y los jardines formales son muy lindos
Supongo que con la urgente necesidad de encontrar una casa mi padre le fue imposible ir al exterior ese invierno pues nos quedamos en el apartamento de Londres desde enero hasta fines de marzo. Ya tenía yo diecinueve años y en esa ocasión, disfrute cada minuto de mi estadía en Londres.
Fue una visita llena de entretenimientos. Además del placer de pasear en auto, lo cual abría nuevas y hasta entonces desconocidas oportunidades para visitar los puntos de interés. Hicimos nuevamente el recorrido de los museos y galenas de pinturas. Durante el día también me dedicaba con interés al piano y al violín y a mis lecciones de canto: Ayer toqué el violín con Mrs. P., toca bien el piano, pero ¡Golpea las teclas todo el tiempo prescindiendo de mil
Todas las tardes íbamos a un concierto o al teatro y ocasionalmente a "la cosa nueva del cinematógrafo". Estuve presente en la primera aparición de Claude Debussy en Inglaterra cuando dirigió cuatro de sus propias composiciones, en uno de los conciertos de la sinfónica de Henry Wood en el Queen's Hall. Lo vi a Nikisch dirigiendo. Una vez más estuve embelesada por el "Sueño" de Elgar ("demasiado lindo hasta para aplaudir"); embobada con du Maurier en "The Admirable Crichton" ("demasiado adorable") y la tragedia Shakesperiana me desarmó.
Estoy muy ocupada leyendo "Hamlet" ¡Que pieza más linda! Creo que "lo demás es silencio" en el ultimo parlamento es absolutamente exquisito...Forbes Robertson_ en el Court Theaire...se murió tan maravillosamente que derrame baldes de lágrimas.
Los 3 a Otelo en Kensington Theatre. Forbes Robertson estuvo perfecto...Nadie pudo hablarse lanzado con tanta pasión en su papel, como F.R. en la 3° y la 4° escena. Temblaba de arriba abajo y su piel morena hacia resaltar el brillo de sus ojos y el blanco de sus dientes, parecía y se comportaba como un animal salvaje. Cuando al final se apuñalo, fue a besar a su esposa muerta y luego sin fuerzas y sin un sonido cayo ro dando tres escalones y quedó como un tronco. Muy dramático y terrible. Lloré a mares y me encanto en cada palabra.
Tal vez encontré conmovedor a Shakespeare porque una vez más estaba enamorada y encontraba un eco de mi propia emoción, en las grandes pasiones de la escena. Esta vez era Oliver v. a quien apodamos "el Niño"
"Olave cálmate en tu mariposeo, cálmate", me regañaba a mí misma, cuando llego un telegrama diciendo que el Niño había regresado a Inglaterra después de su visita al exterior. Acto seguido me rio de mi misma.-"¡Soy una burra!" Sin embargo, pocos días después me encuentro analizando mis sentimientos: 1908,9 de mayo. Ayer una carta de Oliver, pero a pesar de que lo quiero, no estoy enamorada de él. ¡Una gran diferencia...!"
Arthur había venido de El Cairo con licencia (" de mucho mejor aspecto pero tan egoísta como siempre", anoté) Mi madre estaba feliz de tener a su "coloradito" nuevamente en casa. El bridge se estaba poniendo de moda como juego de cartas y mi padre lo jugaba con entusiasmo con mi hermano y mi hermana. "No puedo ni quiero aprender" escribí furiosa en ese momento- tampoco he aprendido después, pues no tengo ninguna inclinación por juegos de cartas más complicados que el Racing Demon.
Hay también un párrafo divertido en mi diario de 1908:
12 de abril. Gran alboroto por las elecciones en Manchester, Winston Churchill (candidato liberal) fue derrotado y la bolsa emitió este slogan obsceno: "¡De qué sirve un W.C. sin un asiento!!!"
A Principios del verano habíamos dejado Hardwich y el apartamento de Londres y nos habíamos mudado a Dorset. Esta vez mi padre estaba lo suficientemente seguro de su elección como para comprar la casa- no sin tener que soportar las burlas de algunos amigos que apostaban a que dentro de dos años se estaría mudando otra vez.
La propiedad se levantaba en Crichel Mount, quedaba en los limites del pueblo Lilliput- el nombre que Dean Swift, quien vivió un tiempo en el pueblo, tomó e inmortalizo en los Viajes de Gulliver, La casa se llamaba " Grey Rigg". Era una casa común, moderna de ese periodo, ni grande ni chica que contrastaba con los otros magníficos "palacios" rurales en los que habíamos vivido antes. Posteriormente a la casa le dieron el nombre de "Crichel Place" y los terrenos han sido vendidos y edificados, pero en 1908 teníamos una vista magnifica hacia el sudoeste y se veia desde Poole Harbour hasta Brownsea Island. Ahí, si yo hubiera sabido, menos de un año antes 8-P había realizado su primer campamento experimental para niños, del cual surgió luego el Gran Juego del Escultismo. La isla se llamaba Breaksea cuando nosotros llegamos allí.
A Hardy(el mayordomo), a Lizzie (una de las mucamas que había estado a nuestro servicio por muchos años) y a mí, nos había sido encomendada la tarea de trasladar los animales de Suffolk a Dorset. Nuestro carro viajo vía Londres donde era desviado de un lado para el otro. Recuerdo en un momento dado quedamos varados en un túnel cerca de Ludgate Hill, pero yo estaba más preocupada por que los caballos fueran a sentirse abandonados, más que por mi propia seguridad.
Grey Rigg como correctamente lo expresara mi madre, (era "el deseado punto medio entre la ciudad y el campo sin ser agresivamente suburbano." Burnemouth) estaba a corta distancia, pero el New Forest quedaba atrás, había paramos donde podíamos ir a caminar y un buen lugar de caza para mi padre. Mi madre, Auriol y yo hicimos visitas formales a nuestros vecinos, viajando en la victoria o en el auto amarillo y muy pronto tuvimos una vida social tan activa como la que habíamos tenido en cualquiera de nuestras otras casas. Como de costumbre me lance con todo entusiasmo a una cantidad de nuevas actividades. La natación y la navegación se hicieron nuestras principales distracciones y también aprendí salvataje. Arthur había tenido un accidente serio jugando al polo en Egipto y había vuelto a Inglaterra para una operación, de modo que estuvo recuperándose en casa durante, durante una buena parte del verano. Ahora el Oficial Señalero de su Batallón y se ufanaba enseñándome el código Morse. Trabaje mucho en mi música, lo ayude a mi música, lo ayude a mi padre a hacer el jardín, jugué al tenis, fui a conciertos de Winter Cradens- y me enamore otra vez. "1909. 21 de enero ¡Dios mío! [Maldito corazón. Y a se ha ido otra vez y ahora detrás de Gerald P.!
Yo no estaba bien, Tenia frecuentes dolores de cabeza, el médico habia diagnosticado como nervios y tenía que recostarme dos horas diarias todas las tardes. En el verano mi padre me llevo en un crucero a Noruega en el S.Y. Vectis."1909. 29 de julio. Vi el primer glaciar. Anclamos junto al yacht del Káiser en odda" A mediados de agosto volví a Crey Rigg y realmente gane un torneo de tenis. "Muy entretenido. Me encanto todo. Me gustan los singles son muy lindos. Uno solo tiene a sí mismo con quien contar y a quien culpar."
Si mis nervios me causaban problemas, era probablemente porque estaba inquieta e insatisfecha por mi existencia sin sentido. Por otra parte deseaba amar:
¡Estoy lista para amar a cualquier hombre, con un corazón ardiente!
¡Amo a Gerald- pero solo porque no hay otro!
Ulric me propuso matrimonio pero lo rechacé. Estoy supremamente feliz de que haya sucedido, pero también de que ya haya pasado.
Tuve un terrible ataque depresivo suicida. Una mañana hermosa, estuve sentada al sol en la playa... e hice un bollo con mi pañuelo empapado de lágrimas saladas, principalmente por Ulric...
¡Como quisiera estar suficientemente enamorada como para comprometerme!
Estas son típicas entradas en mi diario durante 1909. Tenía una enorme capacidad de amor, pero no podía darle salida salvo con mis perros y caballos. /Dónde estaba el hombre que despertara una respuesta en mí, a quien pudiera reconocer con seguridad como aquel con quien pudiera compartir el resto de mi vida? junto con este vacío doloroso del corazón tenía una sensación de falta de adecuación :
Robert Herrick:
" Ella estaba junto a un rio sentada.
Lloraba y lo hacía más profundo con cada una de sus lagrimas"
Eso se parece a mí. Dando vueltas sin hacer nada en toda la vida y sin ayudar en nada al mundo en general. ¡Como la lágrima de Julia en el fondo del río!
Una vez más una mujer tuvo una gran influencia, para bien, en mi vida, como creo que a través del Guidismo, muchas mujeres esplendidas la han tenido después, abriéndole los ojos a otras jóvenes a las necesidades de los demás. Lilliput fue un punto decisivo en mi vida, A través de de ella, empecé a sentir una necesidad interior de servir- una necesidad que, cuando conocí a mi esposo, se inflamo al reconocer sentimientos similares a él.
Mientras estuve en Hardwick (sin que mi madre lo supiera) escribí a un hospital de Londres para informarle sobre el trabajo de enfermera- yo no tenía ninguna calificación para ofrecer. Me contestaron que me pusiera en contacto con e! hospital local para entrenarme allí y que luego me ofreciera nuevamente. Eso no me iba a ser posible desde casa; mi madre nunca lo hubiera permitido. Hubiera tenido que hacer una ruptura completa de modo que deje pasar la cuestión. Ahora en Parkcstone se presento una oportunidad de dar un primer paso hacia el preocuparme por los otros más que mi misma.
La Invalid Children's Aid Association o ICAA (Asociación de Ayuda a los Niños Inválidos) tenía un hogar en Parkstone para niños convalecientes del área de Londres. Mrs. Beckie Manser, que era vecina nuestra en Lillipust, era responsable por reclutar ayudantes voluntarias para ese hogar. Su idea era organizar a mujeres jóvenes, que ella conociera, para hacer una dotación de turnos para cuidar niños por la tarde, para que las enfermeras pudieran tener un descanso. Estaba Janet Forde, recuerdo que era tan divertida. Con ella en el piano y con su hermana en la viola yo tocaba tríos de Brahms. Estaba Joan Bevan y Doris Rossiter y Sybil Pontifex y yo. Había otras también cuyos nombres ya no recuerdo. Nuestra tarca era mantener era mantener a los niños entretenidos y enseñarles algo si podíamos. Por supuesto que no teníamos ningún entretenimiento pero los estimulábamos para que dibujaran o para que trabajaran en sus cuadernos. Algunas veces los llevábamos a la playa. Ocasionalmente pude llevar algunos a tomar el té con Grey Rigg. Les encantaba ir allí - especialmente para jugar con los perros - pero a mi madre eso no le gustaba nada. Consideraba que mi trabajo con los niños era una completa pérdida de tiempo que me impedía salir con ella.
Pero yo seguí llendo y brindando la poca ayuda no calificada que podía dar. Estos niños- algunos de ellos discapacitados- despertaron en mis sentimientos de compasión que hasta entonces había prodigado únicamente a mis animales enfermos. En realidad mi primer contacto con personas enfermas y con cualquier tipo de sufrimiento. Odio la enfermedad y detesto las discusiones interminables que en ciertos círculos se llevan sobre dolencias y achaques - pero me conmueve enormemente el sufrimiento - en especialmente el de los niños.
El verano continuo tranquilo con navegación, tenis, compras, tardes musicales, conciertos, trabajo en el ICAA. Las otras voluntarias de ICAA, Auriol y yo nos bañábamos en el "Lido Club House" - El nombre que le dábamos a una pequeña cabaña de baño que pertenecía a Miss Burlón, Ella nos dio una llave de la cabaña de baño a cada una y disfrutábamos muchísimo nadando en una parte tranquila de la playa. Casi no había casas en Sandbanks en esos días - En mi diario no hay notas de particular interés para esc año excepto: "14 de octubre- El tío Arthur...Acaba de comprar Sheffield Park en Sussex" Mas tarde el tío Arthur (el hermano mayor de mi padre) dejo la propiedad en herencia a mi hermano que posteriormente la vendió. Actualmente los jardines que habían sido planeados por mi tío Arthur pertenecen al National Trust y el público puede disfrutar del magnífico arboretum, los lagos, los bosquecillos de azaleas y los bosques cubiertos de campánulas azules. Tenía un personal de diecisiete jardineros para el mantenimiento.
El 1 de noviembre de 1909 hubo un baile en Grey Rigg y desde esa fecha durante los siguientes dos años, los acontecimientos de la familia Soames parecían los de una novela romántica.
Auriol se enamoró perdidamente.
Hasta ese momento ella siempre había hecho su gusto en todo. Era sin duda una gran belleza y mi madre se había preocupado para que conociera jóvenes adecuados y para que gozara de una vida social alegre. Ciertamente no le faltaron admiradores. Ahora perdió su corazón por completo por un joven francés que por el momento no respondía a su evidente apasionamiento. Yo anote malhumorada, en mi diario: 7 de noviembre de 1909 - Auriol ha estado tan acostumbrada a hacer sufrir que ahora le va a hacer mucho bien a su corazón de piedra que le toque sufrir a ella.
Además mi padre estaba en peligro de enredarse en un asunto sentimental, de manera que la familia se batió en una retirada estratégica, de la escena de este doble aprieto. Mi padre alquilo Grey Rigg por el invierno y nos llevo a todos- familia, perros y sirvientes- a Ruthland Lodgeen Knightsbridge.
Los hados, si yo lo hubiera sabido. Ya estaban entremezclando los hilos de mi vida con los del que sería mi esposo. Me dieron un perro nuevo- un Clumber spaniel, conocido como Doogy II. Todas las mañanas lo llevaba a Hyde Park para que hiciera ejercicio y él me seguía atravesando Knightsbridge. El significado de ese paseo se revelaría dos años después.
En el ínterin, a falta de algo mejor que hacer, me zambullí nuevamente en la vida amable que llevaba la clase alta eduardiana en Londres.
de noviembre- Richter dirige en el Queen's Hall. Jan Paderewski como solista.
de noviembre. Con Arthur a la exposición de autos en Olympia." La princesa de los dólares en Daly's.
de noviembre. Teatro de su Majestad- Vi Trilby que quería ver desde hacía años. Tree estaba esplendido, absolutamente bestial como Svengli y Viola Tree dulce y triste como Trilby y Herny Ainley le dio vida a "Little Billie" - ¡Me encanto y llore a mares!
Aprendí a patinar en el Prince's Club; fui a ver una pieza nueva de Maeterlinck "El pájaro azul". Me enloqueció H.B. Irving haciendo Dr. Jeckyll and Mr. Hyde(esplendido y horrible). Encontré aburrida "La importancia de llamarse Ernesto" pero - tal vez, como un nuevo indicio de mi nuevo sentido social- declare que la pieza de John Galsworthy era "esplendida - la mejor pieza que he visto".
Mi nuevo sentido social no encontraba nada malo en pasar un día patinando, en salir con una amiga para almorzar y para una matiné, en tomar té en Stewarts, en comer con amigos y por último en cenar en el Savoy. "Me divertí mucho - tan alegre" fue mi comentario - ese era un día típico.
Estaba llegando mi vigésimo primer cumpleaños - no es que llegar a la mayoría de edad significara ninguna libertad especial para una joven de los círculos en los que nos movimos. Una hija solo escapa de la autoridad de sus padres cuando se casaba - y yo todavía no había encontrado a alguien cuya compañía me pareciera preferible a la de mi familia. Sin embargo, di un paso tentativo hacia la emancipación al unirme a una Orquesta femenina dirigida por una Miss Audrey Chapman. Tenía que pasar una prueba - ¡Y encima tocar ante extraños! Evidentemente mi ejecución alcanzó el nivel requerido y por algún tiempo durante ese invierno pude hacer amigos fuera del círculo familiar y conocer gente cuyo entusiasmo por la música igualaba al mío.
No iba a durar mucho. Este era el segundo invierno que mi padre pasaba en Inglaterra y no estaba bien. "Papá se compadece de sí mismo, vino el Dr. - más que nada "malade imaginaire" escribí yo sin consideración. MI crítica puede haber sido justa, pero las enfermedades nerviosas, aunque sean auto sugestionadas, son sin embargo enfermedades. Mi padre era muy nervioso, introspectivo, propenso a las depresiones serias. Se decidió que él y yo fuéramos a Cannes por un mes y pronto pude decir "Papá...mejorando y ha vuelto a ser el mismo"
Auriol había recobrado su aplomo, lejos de Grey Rigg y con mamá disfruto la alegría de la escena londinense. Una vez más tenía alrededor una multitud de admiradores, uno por lo menos era constante en cortejarla:"... el viejo Ford vino. Se quedó a comer y le pidió a Auriol por la centésima vez que se casara con él- pero ¡tiene 5o años y ella solo tiene 24!" Yo estaba horrorizada pensando en una diferencia de veintiséis años entre marido y mujer. De todos modos, con mi padre que había recobrado la salud y Auriol restablecida en su espíritu, parecía llegado el momento adecuado para regresar a Dorset.
Uno o dos días antes de la partida de Londres, fuimos al Palace Theatre para ver a los "encantadores bailarines rusos" que eran "la furia del momento" Ana Pavtova bailaba "La muerte del cisne". "Mirando derredor de la sala del teatro brillante, apiñado, en el intervalo o paseando por el foyer entre la audiencia elegante y a la moda, la vida parecía muy segura. Tenía un padre y una madre a quienes adoraba y que me amaban y eran generosos conmigo; tenía un hogar hermoso; gozaba de una relativa riqueza y lujo. El sistema sobre el que se apoyaban esos privilegios parecía seguro y duradero. Inglaterra estaba en paz bajo nuestro querido Rey. Estaba vagamente consciente de que había un partido político revoltoso llamado Liberal y otro partido aun mas revoltoso conocido como Radical, pero solo por excepción algunas mujeres chifladas (para mi, en ese tiempo) se preocupaban por la política. Sin embargo dentro de la semana yo escribí en Lilliput:
1910 6 de mayo. Oí el último boletín sobre el Rey que está seriamente enfermo de bronquitis.
7 de mayo. Sábado - El rey Eduardo VII murió anoche a las doce menos cuarto- tristeza y consternación universal. Fue tan rápido - la Reina volvió apresuradamente de Venecia a tiempo.
Era todo tan distinto de cuando murió la reina Victoria. En ese tiempo yo no tenía aun doce años, apenas consciente de lo que pasaba afuera de mi casa, muy protegida. Ahora en 1910 la conmoción llegó aun no tenía a nuestra parte de Dorset e hice un comentario en mi diario sobre la ropa de luto que todos llevaban:
20 de mayo, viernes. El funeral del Rey. Asueto para todos en todas partes. La procesión con 8 Reyes a través de Londres fue un espectáculo imponente. Nosotros trabajamos en el jardín. Esto se parece a un cuento esplendido de Andrevsky llamado "Ben Tobit" que muestra como aun cuando suceden cosas importantes, los individuos continúan con sus pequeños e insignificantes quehaceres diarios.
El nuevo reinado iba a traer violentos trastornos sociales, una guerra catastrófica y la destrucción completa del tipo de vida cómoda que mis padres habían gozado por tantos años. Tal vez un primer indicio de lo que de lo que iba a venir pude apreciar en una nota que hice el 30 de junio de 1910; "Día de las elecciones locales en Dorset del Este. El bestia radical de Guest entro" Pero esa era solo una elección local. Mientras tanto yo estaba encantada de estar de regreso en Grig (Como yo llamaba a Crey Rigg): "Lluvia limpia y silenciosa durante toda la noche y frió esta mañana. Por la tarde Auriol y yo en una carrera loca a caballo junto al mar - y Doogie... corriendo para alcanzarnos".
Esa fue una de las pocas veces en el año, que yo estuve realmente contenta con Auriol. Estaba muy inestable. A los veinticinco cumplidos ella sentía que ya debía estar casada y asentada pero no quería aceptar al "viejo Ford" (Henry Ford, el pintor). Al regresar a Grig se encontró aun mas desesperadamente enamorada de Máxime (el francés) quien ahora retribuía su afecto, pero no podía casarse con ella. Era casado, tenia esposa que trágicamente había estado en una institución mental durante años. Murando hacia atrás, veo que era una situación dolorosa que, a pesar de sus muchos pretendientes, Auriol hubiera puesto su corazón en el único inelegible que conocía. En ese momento, yo estaba fastidiada pensando que ella había sido objeto de demasiada admiración en Londres. Esto la había trastornado y según se lo confesé a mi diario: "Auriol y yo estamos cada vez mas y mas distantes- en efecto no tenemos nada en común" Era una situación intolerable que produjo una sombra en todo nuestro verano, pues una persona que no está feliz en una familia afecta a todos los demás: Papá estuvo terrible con mamá y ella se sintió muy caída durante todo el día (escribí en septiembre) Ella toma las cosas muy a pecho - y se vio muy afectada. Posiblemente no fue adrede - pero la dejo con los ojos hinchados y ella no es fuerte, pobrecita.
Arthur también tenía una vida sentimental complicada y parecía que yo era el único miembro de la familia, que estaba completamente tranquila.
1910. 16 de octubre. Es extraordinario como casi toda la gente bajo un exterior tranquilo y aparentemente feliz - tiene un esqueleto en el ropero - exceptuándome a mí - que estoy completamente feliz y que no debería ser nunca de otra forma, con el hogar esplendido que tengo y con el cariño y amor que creo que muchos tienen para conmigo - ¿Lo merezco? Si no, al menos lo aprecio.
La tormenta estalló hacia fines de enero. Arthur estaba en una fiesta de fin de semana en la cual también estaba presente Máxime. Los detalles no los recuerdo ahora después de tantos años. Tal vez Máxime no supiera que Arthur era el hermano de Auriol. Pero imagínense la furia de Arthur al oírlo a Máxime haciendo alarde por la conquista ante todos los huéspedes de su conquista de Auriol. Por supuesto que Arthur tuvo que decirle a Auriol que Máxime solo estaba jugando con ella. Se sintió terriblemente herida y una vez más busco refugio y olvido en Londres "en bailes y cosas" (escribí).
A principios del Año Nuevo de 1911, mi padre la llevo a India y a Ceilán en una excursión de 3 meses. El tiempo y la distancia curan hasta un corazón destrozado.
Una boda en la familia (1911)
EI año de 1911 comenzó con una nota triste en mi diario: " Al baile de Fordinbridge - Lindo, pero para que ir!!! Estaba desencantada con la vida, y mi trabajo de media día por semana en la Asociación de Ayuda al Niño Invalido no era suficiente para satisfacerme.
Mi madre me ofreció su habitual panacea egoísta, arrastrándome al Hotel Curzon en Londres por un mes, mientras en Grey Rigg hacían reformas, ampliaciones y nueva decoración. Esta vez los teatros y las compras, el patinaje y las lecciones de canto no me satisficieron. Me alegre de volver a Dorset a mediados de febrero. Un mes más tarde, mi desasosiego se calmo temporariamente por un nuevo acontecimiento:
18 de marzo. Auriol escribe desde Ceilán diciendo que se ha comprometido para casarse con un hombre de 4o. Bob Davidson. Tiene una propiedad en Escocia y grandes propiedades en Ceilán. A papá le gusta y ha dado su consentimiento y viene a aquí a pedirla a mi madre para Pascua. ¡Bravo! Qué bueno para ella y para nosotros!...¡Le dio un anillo precioso y un collar de perlas de 400 libras!¡Yo no podría soportar tener encima algo tan valioso!
Uno pensaría que mi madre hubiera estado encantada de que su "flor" se casara por fin y con un hombre tan rico. Cuando llegó la Pascua el novio de Auriol vino a quedarse con nosotros y tuve que decir:
6 de abril. Mamá está desesperada todo el día en la cama diciendo que no es suficientemente bueno para ella.
9 de abril. Domingo Mamá en cama histérica casi todo el día_ se levantó para despedirse y ser amable con R.D. De modo que todo está bien - pero tiene recaídas de cuando en cuando y ataques terribles sin razón - por mí también porque recibí una carta de Raleigh y porque le estoy escribiendo. ¿Por qué no hacerlo?
Las pequeñas recaídas siguieron durante todo el verano :
Mamá tuvo una recaída terrible con motivo del casamiento y se siente desdichada. A ella le hubiera gustado tener un yerno de quien pudiera estar orgullosa y no este bondadoso caballero.
Esto no era justo, pues mi cuñado Bob, era un tipo esplendido. Tal vez mi madre hubiera deseado un titulo para Auriol. a sus ojos un hacendado escocés no tenía los atractivos sociales que ella deseaba, pero era bueno, gentil y sincero - y estaba realmente enamorado de Auriol. Era extremadamente rico y las dudas de mi madre se vieron disipadas cuando alquiló una magnifica mansión isabelina Montacute House, cerca de Yeovil para el primer año de vida matrimonial. Su hija predilecta no estaría desterrada ni el silvestre Kukcudbrights hite, ni en Ceilán - lo cual era un pequeño consuelo para mi apenada madre.
La boda fue fijada para octubre. Ahora mi madre tenía una buena excusa para hacer frecuentes visitas a Londres para comprar "cosas" para Auriol y para ayudarla a elegir su ajuar. Se lanzó apasionadamente en la preparación del casamiento. "Papa y yo estamos muy felices aquí solos" escribí agradecida en mi diario a principios de junio.
Me escapé por unos días de la interminable charla sobre el casamiento y fui a Stratford - on - Avon con Friede, mi antigua gobernanta. F.R. Benson y su compañía estaba haciendo una temporada allí y era interesante comparar su producción con la irving/Trec que yo había visto el año anterior en el Teatro de Su Majestad en Londres. Vimos al gran Matheson Lang en Macbeth y oímos a Ellen Terry hablando sobre las sobre "las heroínas de Shakespeare". Hicimos excursiones a Warwich, Kenilworth y Shottery e "hicimos Stratford a la americana con una guía en la mano.
¡Qué bien lo pasamos, nunca lo vi volar tan bien a ese aviador F. Time, Esq.! Considerando que era el año 1911 y que la aviación estaba en su infancia, yo era muy "moderna" al usar la palabra "aviador". Yo estaba apasionadamente interesada en la aviación. El año anterior hubo una gran muestra de máquinas voladoras en Southbourne como parte especial de la semana de Bournemouth:
1910. 11 de julio, lunes.- En una gran barco a motor a Southbourne, para aeroplanos - biplanos y monoplanos volando en círculos, hacia arriba hacia abajo y a lo largo a una velocidad asombrosa. Muy atrayente y maravilloso - primera vez que veo o que pienso extasiada en volar y en las maquinas voladoras...Deseo volar con toda el alma.
Lo único que hicieron los aviones ese día fueron circuitos y saltarse cercos en los campos. Al día siguiente los aviones volaron mucho más alto- especialmente el Chartie Rolls:
12 de julio, martes. Fui a verlos al Aeródromo. Vi muchos vuelos lindísimos y era una delicia verlos arrancar, Graham White voló espléndidamente - después Abdernabbs cayó en su monoplano - sin daños - y luego a las 13.15 C.S. Rolls cayó frente a nosotros, se destrozó y murió al instante. " Terrible y horrible a pesar que no se veía nada más que lo que parecían las ruinas de un castillo de barajas".
El Hon. Charles Stewart Rolls era el tercer hijo de Lord Llangatock. Fue pionero en la ingeniería automovilística que en sociedad con F.H. Royce produjeron el famoso Rolls-Royce. Estableció varios records mundiales de velocidad en auto y era igualmente entusiasta de los globos y aviones. No llegaba a los treinta y tres años cuando murió; fue una tragedia. Por supuesto que nadie supo hasta después, cuando se dio la información, que el accidente había sido fatal. Después de eso, todos volvieron a sus casas y no hubo más vuelos esc día. a pesar de la tragedia, yo estaba nuevamente en el campo de aviación a la mañana siguiente para ver los aviones. Hoy que el ruido de los aviones forman parte de los ruidos cotidianos de nuestra vida parece extraño que, aun dentro de lo que abarcan mis recuerdos, hubo un tiempo en el cual la gente salía corriendo y señalaba hacia el cielo cuando pasaba un avión. "Mira" gritaban "una maquina voladora".
1911, 22 de junio, fue el día de la coronación del Rey jorge v y la Reina María. Me invitaron para quedarme en Londres unos días con Alix Bingel, una chica que había conocido y con quien me había hecho amiga muy amiga en Mentón unos diez años antes. Los Bongel tenían una casa preciosa en Grosvenor Street pero para el día de la Coronación habían alquilado una habitación en la ruta que seguirá la procesión.
Me levante a las 5 y después de que me-estrujo la terrible muchedumbre en Trafalgar Square, llegué a la habitación desde donde vi con comodidad la Procesión de la Coronación su paso de ida y vuelta de Westminster. Algo esplendido - tan interesante - no lo hubiera perdido por nada del mundo. ¡Mi hermano Arthur era oficial señalero y muy importante pero no lo vi!
En esos pocos días en Londres vi a mi primo Noel Soames. Había estado enamorado de mí por un tiempo - desde que yo había quedado con sus padres en wrexham el año anterior. Supongo que la atmosfera excitante con motivo de Londres con motivo de la Coronación tuvo algo que ver con nuestro romance turbulento, intensificado por encuentros secretos en Hyde Park. Nos comprometimos, también en secreto - y el compromiso duro una semana entera. Pobre amor lo mataron en Palestina durante la primera Guerra.
De regreso a Lilliput, el verano continuó con su rutina de tenis, navegación y enseñando a mis "granujas", pero el ritmo de actividades se aceleraba a medida que se aceleraba a medida que se aceleraba la fecha del casamiento.
18 de octubre. Fui con mi madre a inspeccionar Si. Paul. Es una iglesia preciosa para un casamiento y a va a ser un asunto soberbio. ¡Espero no llorar! Es una cosa tan emotiva.
21 de octubre. Los preparativos cada vez más intensos. Arreglar todos los regalos en la sala de música.
24 de octubre. El té del personal de servicio y fiesta de los regalos. Colocaron la marquesina. Los regalos llegan a raudales. Colocaron la marquesina. Los regalos llegan a raudales en forma rápida y continua ("tick and fast, they carne at last").
Jueves 26 de octubre, era el día en que todos los planes de mi madre debían realizarse. La ceremonia en St. Peter con coros. Auriol uso un vestido blanco bellísimo de sa ten color crema, bordado en plata y perlas, que formaban u n enrejado de hojas y rosas.
Yo también lo use dos años más tarde para mi presentación a la Corte. Había un paje de tres años y seis damas de honor. Yo era una de ellas, me sentía incomoda con mi vestido de chiífon verde nilo y un gormo con perlas al estilo de Julieta. Toda la familia estuvo presente, hordas de amigos, y parientes como conejos.
Después Auriol y su Robert se fueron a Escocia, a Cumloden.
La propiedad de los Davidson cerca de Newton Stewart. Yo, sintiéndome muy desamparada me fui a visitar parientes en Wrexham y luego a quedarme con los Gubbins en Hereford. Edythe Gubbins era hermana de mi querida Ba Heysham que me había estimulado para que tocara el violín. El Coronel Gubbins, el marido de Edythe era comandante del Arsenal de la Infantería Ligera de Shropshire en Shrewsbury. Estos os queridos estaban ahora ansiosos por verme tan bien casada como Auriol y un esfuerzo por casarme me presentaron a varios oficiales del Arsenal. Uno de estos jóvenes John S. se comportó como lo esperaban los Gubbins. Me sacó en varias oportunidades y finalmente me propuso matrimonio.
"No puedo darle una respuesta todavía" le contesté "No estoy segura de mis sentimientos. Mire - me voy a Jamaica con mi padre, después de Navidad. Estaré afuera dos meses. Le daré una respuesta cuando regrese".
Yo todavía no sabía qué era lo que buscaba, deseaba, esperaba. Comencé mi diario el 1° de enero de 1912 escribiendo: "Bueno, espero, Olave, que tengas un año mejor que el anterior".
Pronto lo sabría.
El miércoles 3 de enero de 1912, mi padre y yo zarpamos de Southampton en el R.M.S. Arcadian. Le escribí a mi madre desde el primer puerto: "Hay una sola persona interesante a bordo y es el hombre de los Boys Scouts".
CAPÍTULO VII
Sie Bower era parte de la familia con la cual habíamos sido amigos enSuffolk. Su hermano Robert era Maestro de los Perros de Caza deNewmarket y Thurloe, era 'el mejor bailarín' presente en mi primer baile público en el Atheneum en Bury St. Edmunds en Enero de 1908. Sie nos visitaba a menudo Grey Rigg. Tenía cierta reputación por decir la buenaventura y nos leía las manos. En cada ocasión anoté solemnemente sus pronósticos en mi diario y es interesante ver cuántas veces acertó.
1908. 20 de agosto. Se fue Sie Bower. Ayer me leyó la mano. Yo conocía mi carácter sin que me lo dijeran, pero dice que tendré un accidente automovilístico dentro de unos 2 años. Que me casaré tal vez con un militar en unos 3. Que iré a la India dentro de 6 y que tendré 3 bebes. Veremos si tiene razón.
Dos años más tarde me leyó la mano nuevamente:
1910. 25 de Septiembre. Nos dice la buenaventura a todos. La mía no es agradable... Vuelve a decirme que tendré un accidente serio que ya me habría predicho hace dos años. Que seguiré siendo un molusco como siempre lo he sido, durante 2 años que luego despertaré y seré una persona."
Sie se estaba quedando con mi madre cuando llegó la primera carta que le envié desde el Arcadian y le dijo "Olave mencionará en su carta al hombre con quien se ha de casar."
Felizmente no sufrí el accidente, pero todo lo demás que ella había predicho se hizo realidad - mi casamiento con el "hombre de los Boy Scouts", que era militar, mi viaje a la India, el número de mis hijos - pero por sobre todo fue cierta su predicción de "despertar y ser persona". Me había estado retrayendo cada vez más dentro de mí misma durante el último año. Recuerdo llegar a casa de una amiga para jugar al tenis y ver un buen número de vehículos estacionados, me saltó el pánico. "Va a ser una reunión grande - No lo puedo enfrentar" me dije a mí misma - y me volví a casa.
Por falta de seguridad en mí misma, probablemente no me hubiera importado si nuestro viaje en el Arcadian se hubiera cancelado. Casi sucedió. Las hermanas Baker (una de las cuales fue dama de honor en el casamiento de Auriol) habían sacado pasajes para el crucero y nos entusiasmaron para que fuéramos con ellas. Cuando mi padre fue a sacar los boletos estaba completo el pasaje. Sólo conseguimos lugar a último momento cuando dos personas cancelaron su viaje.
Fuimos en auto desde Grey Rigg a Southampton para embarcarnos. Hacía un frío terrible. Los pasajeros golpeaban sus pies en el muelle, esperando que una falúa los llevara hasta el Arcadian que por razones de una huelga portuaria, estaba anclado en agua más profunda. Una niebla espesa más tenebrosa la mañana invernal.
Un grupito de los todavía nuevos Boy Scouts se había reunido para esperar el tren de Londres. Con sus rodillas desnudas y las camisas arremangadas, deberían haber estado azules de frío, pero sin embargo, bullían de entusiasmo. Al llegar el tren saltaron correctamente a posición de firmes. Alguien dijo: "Ahí está B.-P." yo observaba, divertida e interesada, cuando el héroe de Mafeking pasó revista a la Guardia de Honor de los Scouts. Dos días después me lo presentaron.
1912 5 de enero _supremamente feliz sentada haraganeando en la cubierta todo el día. Me hice amiga de Daisy Godwin, hija de Albert Godwin el pintor. También del Teniente General Sir Robert Baden-Powell "El Boy Scout" que es muy agradable. ¡Conversa tan bien sobre Mafeking y sobre todas sus experiencias interesantes! Es muy modesto y dulce. ¡Un día fantástico!
No hubo dificultad para entablar esa primera conversación. El General pareció reconocerme.
"Usted vive en Londres" me dijo.
"No" le repuse "en Dorset".
Pareció confundido. Obviamente había estado seguro de que me conocía.
"Pero usted tiene un spaniel" insistió "un spaniel marrón y blanco", me tocó a mí sorprenderme.
"Sí" le contesté.
"¿Usted ha estado en Londres? ¿Cerca de las Barracas de Knightsbridge?"
"Si, efectivamente - hace dos años".
Eso lo satisfizo. Me dijo que él trataba de descubrir el carácter de las personas por su manera de caminar - y había incluido un párrafo sobre esto en Escultismo para Muchachos. En esa misma época, durante el invierno de 1909-1910, cuando nuestra familia estaba en Ruthland Gate, él estaba en casa de su madre en 32 Prince's Gate. Yo caminaba todos los días hasta Hyde Park con Doogy 11 y una mañana cuando él iba muy de prisa hacia las Barracas, observó lo que llamó mi "paso decidido y mi sentido común como también de espíritu de aventura".
Fue una coincidencia sorprendente que nos hubiéramos conocido en esa forma y una coincidencia aún mayor que tuviéramos el mismo día de cumpleaños - el 22 de Febrero.
Esa noche estábamos ambos en la mesa del Capitán para la cena. Mi padre y B-P descubrieron un mutuo interés por la pintura y conversaron entusiasmados sobre técnicas de acuarela. Eran aproximadamente de la misma edad- B-P era solo tres años menos que mi padre - pero yo ya no lo veía como contemporáneo a él. ¿Cómo puedo describir la forma en que instantáneamente nos reconocimos el uno para el otro, el perfecto complemento para el amor? Era realmente un "matrimonio de mentes claras" un encuentro con el compañero completo, tal como se les otorga a unos pocos privilegiados. El nuestro era un amor precioso, una felicidad preciosa. Todos los días agradezco a Dios por la forma maravillosa en que su Mano Divina nos llevó a encontrarnos.
Aún ahora no comprendo, que tenía yo que pudo haberle atraído. Era famoso, talentoso, experimentado. Yo era una persona común, nada inteligente, sin ninguna experiencia de la vida. Sin embargo, unos días después escribía:
Lo tuve a B-P todo el día para mí - hasta las11 p.m. - mucha conversación inteligente sobre religión etc. - sentados a popa mirando la fosforescencia del mar mientras otros bailaban-
Hago deportes - gano la carrera de papas - en los intervalos entre sentarme con B-P en la cubierta superior.
...Me levanté antes de la salida del sol solo para verlo y besarlo.
Era necesario que fuéramos circunspectos. Los romances de a bordo son por todos conocidos y no hubiera estado bien que al distinguido General de cincuenta y cinco años y fundador del Escultismo que en cinco años había explotado como un movimiento mundial -se le viera coqueteando con una joven de veintitrés. Esa era la forma en que otras personas podrían haber visto nuestra relación. No creo que nadie se haya dado cuenta de cómo era de profundo y apasionado nuestro amor - ni siquiera después de nuestro matrimonio.
Muchos años antes cuando estaba de servicio en África Occidental, B-P se burlaba de los nervios de sus oficiales cuando recibían cartas de sus esposas en Inglaterra.
"Espere" le dijo uno de ellos "uno de estos días le va a picar fuerte". Ahora le había llegado el día. Estábamos irremediable, deliciosa y extáticamente enamorados el uno del otro - pero nadie debía enterarse.
De ahí los besos robados antes del amanecer. De ahí las noticias secretas que dejábamos en un bote salvavidas. De ahí los refugios rebuscados como el de que después de la cena él se dirigiera hacia la proa del barco mientras yo me encaminaba hacia la popa, para encontrarnos luego en un punto prefijado de la cubierta. Tuve que soportar las intenciones de un Mayor D. que volvía a su puesto colonial en Bogotá. Parecía una oveja y estaba bastante entusiasmado conmigo. Tuve que bailar cortésmente con él pero anoté en mi diario: "el querido Scout siempre está ahí. Me ha dado un álbum de fotos y de croquis- lo adoro".
Los días largos, cálidos, perezosos pasaron demasiado pronto. Navegamos a lo largo de la costa de Venezuela, pasando el collar de pequeñas islas que bordean la costa: Santa Margarita, Curazao. Los peces voladores seguían al barco por un mar vidrioso de un azul profundo. Tocamos en Puerto Colombia y en Colón. En todas partes había Boy Scouts para recibirlo. Fuimos a ver la construcción del Canal de Panamá. Comenté en mi diario sobre el trabajo que se realizaba en la esclusa de Catún pero en general yo veía todos los nuevos paisajes a través de una niebla de amor. Aún mi primera visión del Océano Pacífico en Panamá sólo mereció una referencia al pasar.
Nuestro tiempo juntos llegaba rápidamente a su fin. B-P estaba haciendo este crucero para descansar antes de iniciar una recorrida cansadora por los Estados Unidos. El seguiría en el Arcadian hasta Nueva York, regresando luego a Inglaterra desde la costa oeste de los Estados Unidos vía Japón, Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica. No llegaría hasta Agosto. Mi padre y yo debíamos desembarcar del Arcardian para pasar dos o tres semanas en Jamaica, regresando a Inglaterra en el Tagus en la segunda semana de Febrero.
Felizmente para nosotros, el tiempo entre Colón y Kingston, Jamaica, era tormentoso. Podíamos contar con estar solos en cubierta.
23 de Enero. Martes. Zarpamos a las 2 - hacia el mar, cabecea muchísimo, pero ¡Ah! ¡Estoy tan feliz lodo el día con él! - Mientras el dibujaba yo converso y nos reímos juntos - aun cuando queremos estar serios, se cruza el duende de la risa. Sentimos y pensamos igual en todo- Felicidad completa.
Me dio una Insignia de Agradecimiento de los Scouts, con la forma de una esvástica con la flor de lis de los Scouts superpuesta. La cruz gamada hacia la derecha o esvástica (así llamada del sánscrito que significa "bienestar") era un antiguo signo de buena suerte que apareció en muchas civilizaciones desde épocas tan antiguas como la Edad de Bronce. Más tarde cuando los Nazis adoptaron la cruz gamada hacia la izquierda como símbolo y se hizo sinónimo del mal y la opresión, el movimiento Scout abandonó el uso de la esvástica en la insignia de Agradecimiento, pero en 1912 era todavía símbolo del bien. Me emocionó esa muestra de agradecimiento y la usé en una cadenita de oro alrededor de mi cuello - pero debajo del vestido.
Aunque en medio del océano le hubiera sido posible producir un anillo, pensamos que no era el momento oportuno para comprometernos. Hablaos - medio en serio, medio en broma - de pedirle al Capitán Cunsiance del Arcadian que nos casara, pues estábamos locamente enamorados y le temíamos a la separación que nos esperaba. Pero los dos sabíamos, en nuestro interno, lo que debíamos hacer. Había muchas personas que se resentirías por un matrimonio precipitado. De modo que tuvimos que conformamos con un "entendimiento" de que de alguna forma nos uniríamos algún día, a pesar de su relativa pobreza y mi fortuna, a pesar de su lealtad a su madre y a pesar de lo que yo sabía sería la oposición de mis padres.
El 26 de Enero el Arcandian debía zarpar de Jamaica rumbo a Nueva York, llevándose a mi querido Robin. La noche anterior mí padre y yo llevamos nuestro equipaje desde el barco hasta Myrtle Vank Hotel, donde nos íbamos a quedar. Después de comer fui caminando hacia el puerto. Por "casualidad" B-P venia caminando desde el puerto. Nos sentamos juntos en un puentecito -él lo llamaba "sacude pies". Lloré y lloré. No podía soportar la idea de separarme de él por tanto tiempo. A la mañana siguiente, me fui deprisa hacia el puerto para verlo antes de que partiera el barco. Sin que yo supiera él se dirigió rápidamente hacia el Myrile Bank con el mismo propósito. Nos desencontramos por unos minutos cuando finalmente me encontró en el barco, yo no había tiempo para hablar y de todos modos, había gente alrededor. Todo lo que pudimos hacer fue darnos la mano y decir "Adiós".
No tenía a nadie con quien pudiera compartir mis sentimientos. Mi padre como siempre se mantenía alejado y no había notado nada. De todas maneras. Robín y yo habíamos convenido mantener nuestro "entendimiento" en secreto hasta que él hubiera terminado su vuelta al mundo y pudiéramos considerar la forma de llevar a cabo nuestro deseo de casarnos. Entretanto él llenaba mis pensamientos durante el día y mis sueños durante la noche. Traté de mostrar interés por la visita que estábamos realizando en Jamaica, pero mi mente estaba con Robín y el Arcadian. Encontré que el "peculiar y pequeño círculo social" de Jamaica era constrictivo -encontrábamos al mismo grupo limitado de personas en todas las casa que visitábamos- pero el regreso a casa a la noche después de una reunión de tenis " por rutas desparejas y oscuras alumbradas por luciérnagas" agolpaba mi mente de recuerdos de mi amado. " ¡Oh Robin -siempre estás ahí!".
Dentro de los diez días, me llegó un manojo de cartas, enviadas desde Nueva York. Debe haberse sentado a escribir en cuanto subió a bordo.
R.M.S.P. Arcadian Ene, 26
Estar abordo sin b.e. es mucho peor de lo que yo pensaba. Es la misma sensación que tuve cuando mataron a mis dos compañeros en Matabeleland - uno miraba a su alrededor esperando verlos como de costumbre junto al fogón - y en cambio habían muerto. Me levanto de mi trabajo - (pues estoy trabajando mucho) miro a mi alrededor y siento unas puntadas que me oprimen, al recordar que mi pequeña amiga no está a bordo.
Como todas las cartas de este, viaje ésta no estaba firmada con el nombre que yo le había dado, Robin (en inglés robin es el petirrojo) sino con un dibujo de un petirrojo. ¡Oh esos dibujitos encantadores!
"Ninguna carta suya aún..." y la boca del petirrojo con las comisuras hacia abajo y la cola caída.
"Un atado de cartas suyas me esperaba-" un petirrojo erguido con su cola levantada.
"Por favor envíeme más..." con un petirrojo hambriento con el pico abierto.
"Tengo que mostrarle mi álbum de recortes de este viaje...!" un petirrojo impaciente con un libro debajo de cada ala.
En esta primera carta desde el Arcadian, como en muchas cartas posteriores, Robin se refería a mí como "b.e." Esto en forma muy poco romántica significaba "bulgy-eyes" (ojos hinchados) pues él decía que le encantaba ver como el contorno de mis ojos se hinchaba cuando yo reía. La referencia a las "puntadas" alude a uno de esos códigos privados que tienen todos los enamorados -en este caso que su corazón estaba cocido al mío con "puntadas ajustadas" y que cuando se sentía una oleada de amor en su corazón, las puntadas se ajustaban aún más.
El 9 de Febrero, mi padre y yo abordamos el Tagus para nuestro viaje de regreso a Inglaterra. Imagínense mi sorpresa y mi alegría cuando fui recibida con regalos -y más importante- con una cantidad de cartas escritas en el Arcadian mientras Robin viajaba hacia el norte, de Jamaica a Nueva York. Al llegar allí, buscó el Tagus (habiéndose asegurado que era el buque que debíamos abordar) y había sobornado a uno de los camareros para tener la seguridad de que las cartas mc-serían entregadas -y en privado.
-Cuanto mas pienso, me parece maravilloso -me refiero a la coincidencias que nos unen- por ejemplo nuestro cumpleaños; la orquesta tocando Fausto y luego nuestro tiempo (en Myrtle Bank); que yo la hubiera visto caminar con su perro; y todas las pequeñas cosas que tenemos en común.
Simplemente magnífico.
¡Por favor no se case con el Mayor D. por ahora! ¿Quiere?...
Trató de consolarme por lo que sabía que sería mi tristeza ante nuestra larga separación:
Se acuerda de mi cuento sobre mi pobre perrito "Taffie" que murió porque yo me habla alejado por una semana. No comía, quedó abatido y luego murió. Bueno -ahora lo comprendo mucho mejor... No he querido comer y por lo tanto estoy más delgado (y sin lugar a dudas debo estar mucho mejor de salud).
¡Cómo quisiera decirle directamente lo que le quiero decir! -en lugar de esto fragmentos de notas. Supongo que ya partirá muy pronto... hacia el este para encontrarse conmigo. Tal vez piense que nos estamos alejando el uno del otro. Pero no es así. Yo estoy en camino para verle, yendo hacia el oeste, vía América y Australia y usted va hacia el este -de modo que necesariamente nos tendremos que encontrar...
Me escribía cartas graciosas, tiernas, dirigiéndose a mí como "lauchita" porque como él decía, la laucha es un animalito que roe continuamente".
Son las 5.15 a.m. de éste último día en el mar. Acabo de estar en cubierta, y tuve que bajar porque se levantó un viento muy fuerte, con lluvia y unos relámpagos espléndidos -viene de atrás de modo que el viento tibio nos empuja. Es imposible creer que mañana tendremos hielo y nieve en Nueva York. Está tan templado como en los trópicos...
Estoy tratando de compensar la haraganería del viaje con trabajo extra -pero usted está entrometiendo continuamente e interrumpiéndome; en un momento son sus cejas que dicen... (sigue un croquis de mis cejas)... al siguiente me quiere mostrar una vez más sus ridículos zapatos de satén rosado- pero no lo debe hacer. Vaya a jugar. Estoy muy ocupado y no tengo tiempo para sentarme a escribir a niñitas de modo que le envió esta carta para que lo sepa.
De todos modos espero que no piense mal de mí si no le escribo tanto después de ésta, pues estaré agobiado por el trabajo durante las próximas 6 semanas...
Creo que una de las cosas que más me distraes de mi trabajo, es lo último que vi de usted y de b.e.; pero no eran pequeñas hinchazones sino B.E., grandes ojos pardos... derritiéndose de golpe cuando nos dimos la mano con un "Bueno, adiós" en la forma más casual...
A medida que el Arcadian iba más al norte y el tiempo se hacía más fresco, la luz fría de la razón entraba en sus cartas:
Ultimo día a bordo 30 Ene.
...Estuvo de acuerdo conmigo que era inútil hablar o pensar razonablemente mientras estuviera a bordo de este barco -y aún no lo he podido hacer...
Pero a pesar de lo turbado y ciego que estoy veo las "dificultades" que aparecen, como muy grandes: especialmente por mi parte y eso en lo referente a dinero -aunque se disculpa para mi edad.
No se puede vivir con menos de 1.200 a 1.500 y eso es muy poco -pero en mi caso no sé de dónde pueden venir.
¿Ve alguna esperanza? Mándeme unas líneas desde Colón. ¡Cómo quisiera que pudiéramos conversar en lugar de escribir! Como usted dice, la pluma y el papel son pésimos medios de comunicación (a pesar de que debo decir, que ustedes se sobrepone a eso magníficamente bien pues sus cartas escritas exactamente como habla).
Sintió mucho que el viaje haya terminado -me brindó el tiempo más feliz de mi vida . ¡No sólo el séptimo cielo al que podía haber aspirado sino al octavo!... le mandé unas líneas desde Colón (el Tagus hacía el mismo recorrido que el Arcadian pero a la inversa. Una vez más vi el Canal de Panamá, Puerto Colombia, Cartagena a través de una luz rosada. En ninguna época de mi vida mi diario ha recogido tan vivamente el color de los diversos lugares que he visto en mis viajes.
Visitamos la isla de Santa Margarita, paramos en Puerto España: "Hacia el mar. Calor y Felicidad -me dejo llevar por mis sueños al sol. Robín está en todos ellos- sueños felices de donde viviremos y lo que haremos juntos".
Recibí un telegrama de él para nuestro cumpleaños, 22 de febrero, pero después tuve que armar mi alma de paciencia, hasta que llegué a Inglaterra, hasta que recibí noticias de él. "1912, 3 de Marzo. Domingo. Frío húmedo... de modo que pienso y le escribo a Robin. Es horrible pensar que no lo veré hasta agosto»"
Llegamos de regreso a Inglaterra el 6 de Marzo pero tuve que esperar hasta el 10 de Abril para que me llegaran las primeras cartas de Robin.
El Waldorf Astoria Nueva York 9 feb.
b.e.
A cada rato usted se aparece en los lugares más inesperados - ¿Por qué lo hace?
En medio de la fundición de un lingote que observaba en los talleres de Carnegie, en Pittsburg -ahí usted disfrutando del ruido, el rechinchar y el estruendo tanto como yo.
Ayer cuando estaba en medio de una disertación en un almuerzo. ¿A quién encontraría sentada junto a mí, calzada entre mí y un juez judío? ¡A b.e.!
Cuando estaba pasando revista a los Boy Scouts, cuando estaba golpeando los pies en la plataforma esperando el expreso nocturno con el termómetro en 150° bajo cero (-270° C) cuando tomaba té e una casita encantadora con vista al gran lago helado en Detroit, cuando estaba ¡O bueno!- quisiera saber ¿Cuándo o dónde b.e. no se me apareció?...
Siempre tuvimos una gran afinidad el uno con el otro. Al mismo tiempo en que él escribía esa carta, yo le confiaba a mí diario:
Nunca se separará de mi mente -inconscientemente siento que está siempre conmigo y es divino- y sin embargo es horrible tener que esperar tanto tiempo para su regreso. Si me siento así ahora ¡Cómo será en Agosto! Mis ojos sólo ven sus ojos Robin, mis oídos sólo oyen su voz.
Se suponía que nuestro "entendimiento" debía permanecer secreto, pero si se puede juzgar por lo que dice mi diario de esos meses, todos quienes me veían deben haber comprendido que yo estaba enamorada. Día a día rebosaba mi corazón extasiado y cada vez me llegaba una pila de cartas, me inspiraba nuevos éxtasis. El 20 de Abril hay anotación típica:
Es perfecto -es todo o que hay dulce y bueno, hermoso y noble, inteligente y artístico, deportivo, sencillo y natural- me parece maravilloso que no sea engreído, con toda la adulación que debe haber recibido. jPor fin diez cartas deliciosas!
En una de esas cartas escribió:
Llegando a San Francisco 5 de Marzo. ¡Oh, porque no estás aquí en este momento! A través de la Sierra Nevada... la vía corre doblando, dando vueltas entre las estribaciones de las montañas y los precipicios, a través de bosques de pino, todo cubierto de nieve fresca, espera y grumosa...
¡0h! En los pocos minutos en que he estado escribiendo, hemos salido de la nieve hacia un mundo muy diferente»
¡Oh! ¡Árboles frutales en plena floración! ¡Por Dios venga, y mire! ¿No es hermoso? Hay una casa, sólo un punto, una vista y un perro corriendo por el césped, un arroyo aparentemente con truchas y sobre un poste un pequeño palomar primoroso con forma de casita»
Nueve días más tarde llegó otro lote de cartas. Yo estaba emocionada al recibirlas "pero no eran tan lindas como las últimas" escribí preocupada. ¿Qué andaba mal? ¿Nuestro "gran amor estaba acaso sólo en mí imaginación? No podía creer que estuviera equivocada. Sólo nos habíamos conocido durante tres semanas antes de tener que separarnos, pero habían sido unas semanas tan maravillosas, ¿Se estaría arrepintiendo tan pronto? Esperé con una incertidumbre mortal que llegara su próxima carta.
La leí con terror creciente.
No puedo transcribir la carta pues en mi angustia la rompí, pero aún recuerdo lo que decía como si fuera ayer. Su madre le había escrito (me informaba) para decirle que su hermano Frank (quien hasta entonces había sido quien más ayudaba a la Sra. Powell) se había enfermado y por lo tanto no podría seguir pasándole una asignación tan generosa como antes. ¿Podría Robin aumentar la asignación a su madre y a su hermana Agnes? "Soy viejo y soy pobre; no tengo nada para ofrecerle" me escribió desesperado. "Cuando le haya pagado a mi madre, tendré apenas como para mantener a un perro. ¡Ay mi sueño se hubiera hecho realidad!" siguió diciendo que me ofrecía devolverme mi libertad. No era justo esperar que yo viviera en medio de penurias.
Pobre querido -era típico de él pensar primero en mi felicidad, le contesté de inmediato por el primer correo. Por supuesto que no tenía por qué preocuparse, le aseguré. Yo tenía lo suficiente para ambos. Nos arreglaríamos de alguna manera. Nuestro sueño tenía que hacerse realidad. Luego tuve que esperar -fue una espera muy muy larga, mientras mi carta lo perseguía alrededor del mundo y su respuesta venía lentamente por mar.
4 de Mayo. Quisiera poder dormirme hasta el 20 de Agosto.
7 de Mayo. Tiene su trabajo y muchas cosas que lo distraen... pero yo estoy aquí sentada esperando-
12 de Mayo. Tormentoso -un día para no hacer nada. I.C.A.A. me pareció tedioso.
18 de Mayo dentro de 13 semanas llegará Robín. Me parece cada vez más lejano. Leo su "Aids to Scouting" y "Matabele Campaign" y no puedo creer -en efecto no creo-que el Robin que yo conozco sea ese hombre magnífico que sabe y ha hecho tantas cosas. Se está volviendo soñador pero ¡Oh, tan adorable!
4 de junio... Realmente está viniendo hacia mí.
13 de Junio. Fui a Bournemouth para mandarle a Robín una foto mía para que lo traiga desde Durban. ¡Es una sensación tan extraña -esto de estar enamorada del recuerdo de un hombre!
15 de Junio. Es tan raro no saber si nos vamos a casar o no -para mí es "Robin o ningún hombre".
Hay mucho más en el mismo tono y mucho con una profunda desesperación; y por fin el 21 de Julio: ¡Oh nuevamente la alegría! Todo está bien y que mundo maravilloso y que feliz que soy! Una carta de puntadas y ¡Por fin le ha escrito a papá!
Mi secreto -si es que aún era un secreto- se hacía conocido. Podría hablar de Robin libremente con mi familia y amigos. El alivio era exquisito.
Ahora que ya había pasado la "mitad" de su vuelta al mundo, sus cartas llegaban con mayor frecuencia -cartas graciosas, cartas tiernas, cartas de amor.
¡Que correo maravilloso! (escribió desde Melbourne). Me siento como un camello que bebe en el desierto. ¿No has visto gozar cuando el agua pasa por su cuello largo? -Bueno, aunque el símil suene poético, eso es como me siento- ¡Puntadas tensas de placer!
Diez días más tarde escribió desde la Casa de Gobierno de Adelaida: (el viaje) ...es una aventura agradable, pero a través de él pienso continuamente en algo que no podría adivinar en un mes entero de puros domingos. Es tan tonto y tan insignificante y pueril que sé que me va a despreciar por eso -murmuro en voz baja-.
Quiero ir a ver Peter Pan y a la Tate Gallery con alguien.
Casa de Gob.
Adelaida 24 de Junio
¡Oh ...!
¿Qué estoy diciendo? Bueno ayer cuando iba en auto con Lady Bosanquet mi anfitriona, de pronto dice "Ahí está Olive" -yo salté de mi condición semidormida y grité "¿Dónde?". Entonces ella señaló un tronco de árbol de olivo. Cuando lentamente recobré mi equilibrio (mi condición semi-comatosa previa) me susurraba a mí mismo "Dulce aceite (oil) de Oliva -dulce Olave- dulce aceite (oil)" y ahora me ha quedado el "OIL". ¡Que fantasía ser llamada Oil!
Durante el largo viaje de Australia a Sudáfrica, debe haberme escrito varias veces al día -algunas veces pensando en el papel, algunas veces recordando, algunas veces haciendo versos tontos:
A bordo del S.S. Themistode
...mi vecina de mesa casi se derrumbó cuando me miró -yo miraba fijo hacia adelante, a lo lejos, muy lejos de lo que ella me estaba diciendo- estaba mirando hacia el otro lado del salón a dos ojos de buey que hacían pareja, muy cerca uno del otro con una moldura por arriba que los hacían parecer como ojos con cejas -y una frente inteligente por encima...
_¡0h otra coincidencia! ¿No me diga que usted ha jugado cerca del Round Pond? Ese era MI lugar de juegos. ¡Oh le puedo mostrar donde vivían los indios pieles rojas y donde cazaban! Las llanuras tejanas están a la vista, allí le di un tiro certero a un austero bisonte (una oveja londinense), los osos grises vivían bajo los castaños cercanos al Albert memorial. ¿Pero para qué seguir? Si nunca ha jugado allí nunca los habrá visto: si jugó allí por supuesto que los conoce bien. ¿Por ventura es usted Wendy?...
¿Cuándo viene a la ciudad, Miss Soames?
¿Cuándo viene a la ciudad?
¿Cuándo podré tener su complicidad?
Y darle a mi madre la gran felicidad
De darle la bienvenida en nuestra domesticidad?
(Verá asuntos ordenados con sobria simplicidad)
¿Cuándo viene a la ciudad?
¿Cuándo viene a la ciudad?
¿Venga y mire mis primorosas curiosidades?
Reliquias de guerra y de salvajes ferocidades
Preciosos cofres y horribles monstruosidades
(¡Algunos real y simplemente atrocidades!)
¿Cuándo viene a la ciudad?
¿Cuándo viene a la ciudad?...
Y así de seguida verso tras verso.
El 14 de Agosto recibí una carta diciendo que le había llegado la foto que le había mandado al África "para traer a Robin a casa".
Durban Club. Natal.
19 de Julio de 1912
¡Oh! No puedo escribir lo que siento en este momento -pero no me puedo acostar sin escribir unas líneas para que alcancen este correo.
Cuando llegamos hoy, no me animaba a tener esperanzas y cuando me entregaron un atado con 90 cartas y ninguna de ellas con la escritura familiar, empezaba a desesperarme. Pero luego llegó ¡Un paquete certificado! Simulé indiferencia ante mi "staff". Pero en un momento oportuno lo tomé, me apresuré a mi habitación y lo abrí.
¡Es una foto preciosa!
Gracias mil veces b.e. Oh no puedo decirle lo que pensé. Creo que se hubiera alegrado de haberla enviado si hubiese oído lo que me dije a mi mismo y las preguntas que hice. ¿Podía ésta ser realmente b.e.? y ¿Podía realmente estar mandándomela a mí?
Pero la mandó y en la forma en que mi querida tía anciana, elegía los bizcochos para mandarme a Sudáfrica -los pedía de una dase "que pudieran dudar mucho en el bolsillo".
La he guardado en mi bolsillo desde que la recibí para poder darle un mordisco de tanto en tanto. Oh, tengo que telegrafiarle y agradecerle -de otra manera no sabrá hasta dentro de varias semanas lo feliz y agradecido que estoy.
¡Y la carta venía firmada con el dibujo de un petirrojo realmente eufórico!
Aunque ansioso por regresar. Robin disfrutó de su estadía en Sudáfrica, esa visita le significó mucho para su carrera.
Durham Club. Natal. 20 de Julio de 1912
He gozado volviendo a este viejo lugar en Durban. Lo he conocido desde hace tantos años y sus antiguos habitantes me conocen tan bien, que es como regresar a casa después de estar en muchos lugares nuevos y extraños.
Y es precioso. Esta mañana salí a caminar temprano costeando la orilla de la laguna -bajo palmeras a lo largo de la explanada con sus copas brillantes al sol naciente y sus troncos sombras violáceas. La laguna reflejaba la luz azul-celeste en lo alto esfumándose en una niebla grisácea- y los indios nativos yendo al mercado con rutilantes ropas rojas y frutas amarillas sobre sus cabezas. Simplemente glorioso. Almorcé, en un café al aire libre frente al océano desde donde se oía el rugido de la rompiente...
¡Cómo asomaba su calidad de artista en sus cartas!
Johannesburgo, 26 de lulio
_en lo alto de Spion Kop entre tumbas silenciosas, mirando a lo lejos el extenso panorama soleado de! veldt, los cerros achatados palidecen en la distancia violácea. Parecería que la palabra paz no es suficiente para describir la soledad y el silencio de este lugar.
Un contraste tan grande con lo que esos viejos peñascos han visto y han oído.
Ayer viajamos hasta el límite de natal, circundando a Mahuba con su gran masa en forma de esfinge, que parece no haber escuchado nada más ruidoso que el grito de un andrio. Y nuestro tren alejándose de allí, se hundió en el túnel de Leings Nek, bajo las tumbas de dos grandes combates que se desarrollaron en el paso. Fuimos hacia el Transváal, donde en cada estación bajo un sol deslumbrante y alegre, estaban los Boy Scouts y hombres de mi Policía para saludarme.
Era muy lindo -y lo disfruté- especialmente porque viajamos todo el día sin la menos sospecha de lo que nos esperaba.
Bueno es algo que no puedo describir. El tren entró en la estación de Johannesburgo, al bajar, encontré una densa muchedumbre en toda la estación, en los techos y sobre los árboles. Altos oficiales de la Defensa cubiertos por sus uniformes y medallas. Cientos de policías, 300 Boy Scouts, 54 representantes de la guarnición de Mafeking. Delegación de 200 hombres de la Constabulary - bandas - mujeres - vítores.
Durante casi una hora estuve dando vueltas estrechando las manos, con un nudo en la garganta (yo había salido de Ladysmith a las 4 a.m.) De pronto un medio de una ola humana -tuve la sensación de estar en un avión. Me habían alzado por sobre las cabezas de la multitud- nunca ha oído usted semejante barullo.
Me había sucedido una vez después de la guerra y recuerdo, como un hombre bondadoso me sujetaba los bolsillos para que no se cayera nada de valor al recordar eso, lo único que se le ocurrió a mi cerebro aturdido, fue sujetar mi bolsillo para que no fuera a perderse mi pequeño y valioso bien...
Recibí esta carta el 17 de Agosto. Ahora sólo tengo que esperar una semana más: "Mi corazón marca el tiempo de los segundos que pasan rápidamente por fin._" Seguramente vendría directamente hacia mí a Lilliput cuando desembarcara en Southampton el 24 de Agosto.
¡Pero no vino!
Comienza una sociedad (1912)
No vino. En cambio, se fue a Londres a ver a su madre e inmediatamente después a Noruega llevando a su sobrino Donald para sus vacaciones de pesca. Sintió que tenía que hacer honor a una promesa de llevar al muchacho a hacer ese viaje - promesa hecha antes de dejar Inglaterra en el enero anterior y antes de conocerme a mí. Escribí en mi diario el 26 de agosto: "¡Bonita manera para que un enamorado trate a su amada...! Por supuesto, que está agobiado de trabajo y tiene que llevar a su sobrino como se lo había prometido - pero - ¡Dios mío!" Mi familia sabía que yo había estado contando los días para el regreso de Robín. Ahora eran testigos del dolor que me causaba que hubiera partido nuevamente. Mi padre se enojó mucho. Le escribió a Robin.
Nunca supe exactamente lo que le puso en esa carta - pero funcionó.
Mi pobre querido recibió la carta en Noruega a mediados de setiembre. Inmediatamente, abandonó su vacación y telegrafió que venía a Grey Rigg. Después supe que había estado en una situación rayana en la desesperación cuando supo que todos los camarotes del barco que partía de Cristiania estaban tomados, pero consiguió persuadir al Capitán para que le diera la cabina del Primer Oficial.
Llegó a Londres el 14 de septiembre e inmediatamente telegrafió diciendo que vendría a Parkstone en tren. Fui a recibirlo a la estación en el coche cerrado, pero no llegó; había perdido el tren. Llegó otro telegrama. Fui al tren siguiente de Londres. Esta vez. estaba ahí.
Llegamos a Grey Rigg a tiempo para cenar pero el pobre querido en su desesperación y su apuro por llegar a mí, se había olvidado de su máquina de afeitar. Era gracioso que - el gran B.P - en persona, el hombre que había dado el lema "Siempre Liso" a innumerables hombres y niños, estuviera tan aturdido por el amor que se hubiera olvidado su máquina de afeitar. Hardy nuestro mayordomo, le prestó a Robin su máquina con el resultado de que al afeitarse se cortó y tuvo que aparecer en la mesa con una tira emplástica en su mentón.
No recuerdo nada de la cena. Sólo sé que después, mi madre y yo nos retiramos a la sala dejando a los dos hombres juntos. Poco después, mi padre lo trajo a Robin a donde nosotras estábamos y dijo: "Bueno, Olave, supongo que todo está bien" y nos dejaron solos.
Al día siguiente cuando el tren lo llevaba de regreso a Londres, escribió:
¡Todavía no lo puedo creer!
Mi vida se desliza verde y plácida como un lago tranquilo cuando ¡Bang! Cae una bomba de dinamita de un aeroplano, ¡Splash!, ¡Bang! una explosión y trastorna toda la cosa. Y usted es la bomba.
¡Yo no puedo ser la misma persona que caminaba por la cubierta de aquel barco en el Mar del Norte el jueves a la noche, con la garganta oprimida por un gran temor - para encontrarme el viernes a la noche aturdido en el sur de Inglaterra - el sábado el hombre más feliz de toda Inglaterra y el domingo el hombre más feliz de todo el mundo! (y probablemente seguiré siéndolo) ¿Puedo ser realmente yo?...
Una vez anunciado el compromiso, comenzó el alboroto: "20 de septiembre, viernes - ¡Qué día! - ahora todos los diarios están llenos de nosotros - me veo por todas partes y los reporteros y las Kodaks nos importunan ¡Parece una broma!"
Mi madre, por supuesto, se puso histérica - tal como lo había estado cuando se comprometió Auriol. Robin era demasiado viejo; no tenía suficiente dinero; no era lo suficientemente bueno; etc., etc. Creo que en realidad estaba un poco celosa de que yo, el partito feo, la "pobre pequeña Miss Olave", se casara con un héroe nacional y una figura mundial. Sin embargo, transó y de hecho, proporcionó el anillo de casamiento. Cuando ella se casó, ella compró el anillo de casamiento porque temía que mi padre que era muy distraído se olvidara de comprarlo. No sé si también había pensado que Robin pudiera ser igualmente distraído y por eso le dio el anillo para mí.
Robin había escrito desde Grey Rigg para preparar a su madre para el shock que le causaría el anuncio del compromiso. Era una típica carta donde asomaba su sentido de humor travieso:
Queridísima madre:
He estado pensando lo que podría darte como regalo de cumpleaños. Creo que ahora tengo uno que te va a agradar (eso creo y espero) - ¡Es una nuera para ti!
Olave Soames, a quien conocí a bordo del Arcadian, cuando viajaba con su padre promete ser una nuera muy buena. Espero que te guste la mitad de lo que me gusta a mí. sólo tiene un defecto (y tanto George como Frank me han dicho que al buscar una esposa hay que pasar por alto uno o dos defectos si en el conjunto es lo que uno quiere). Su defecto es que es joven, pero tiene sobre sus hombros una cabeza madura y es inteligente y prudente, muy despierta y alegre...
De modo que anoche vine aquí... A comer y a dormir, y a conversar con su padre... Tengo que contarte todo cuando vuelva el lunes - y obtener tu consentimiento y buenos deseos. Él fue en persona tras la carta y me escribió para contarme la entreviste.
32 Prince's Gate S.W.
17 de sept.
¡Dios la bendiga!
¿Por qué no podemos suprimir el jueves 17, tal como hicimos con el 26 de marzo cuando iba de América al Japón en el meridiano 180? No sé cómo voy a sobrevivir durante estas 32 horas que faltan hasta volver a verla.
¡Oh Olave me imagino su risa, si hubiera visto a mi pobre anciana madre querida, haciendo una preguntita detectivesca sobre usted! Cuando le había contado todo (fue un relato tan largo y detallado como si le hubiera estado hablando sobre mí, a nimias en el Arcadian). Pensó un rato y de pronto me preguntó gentilmente - "¿Es más bien pequeña?".
Fui lo suficientemente cruel como para evadir la respuesta, tararear y tartamudear hasta que la querida viejecita empezó a imaginarse la deformación de una ligera joroba, antes que le dijera que la querida chica era tan alta como yo. y le mostré el "Bizcocho". Estuvo muy contenta, pero dijo (como yo también lo digo) que las fotos muestran realmente lo que se es y la decepcioné un poquito. ¿Me perdonarás querida? - le dije. -"Sí, pero los fotógrafos generalmente saben cómo tomar a las personas para realzar sus mejores facciones. Y todavía no le he dicho que yo pienso que Olave tiene el rostro más bonito del mundo, lleno de carácter. De modo que por el momento está encantada de saber que por más común que sea, aunque haya sido hábilmente tratada por el fotógrafo, usted es muy alegre y despierta, una verdadera compañera, y que además puede ser para mí una valiosa asesora y ayudante para mi trabajo. Le ad vertí que probablemente no lo vería en el primer vistazo, pero que era así. Por supuesto que eso le atrae más que la falta de la joroba. -¡Oh mi querida! ¿Por qué no estarás aquí para poder contarte todo esto en lugar de tener que escribirte en medio de una pila abrumadora de trabajo que me espera?
Ahora debo callarme - voy a hacer mi caminata tempranera, vía el lugar donde por primera vez vi a "La niña y el perro".
¡Oh mañana llega pronto!
En esa "mañana" fui a Londres a conocer a la "querida viejecita" mi formidable futura suegra. Mi primera impresión de Henrietta Grace fue que era sofisticada, fría y remota - en realidad una verdadera "grande dame" victoriana. En un principio fue reservada - sin duda preocupada porque yo fuese tan joven - pero después de un año se había ablandado y me había adoptado completamente como a una hija bienvenida. En esa oportunidad conocí también a Agnes la hermana de Robin, ella me resentía pero tenía que tolerarme. Creo que nunca hubo ningún cariño entre nosotras. Era una snob terrible y hubiera querido que su hermano encontrara una pareja mejor. Siempre estaba revoloteando alrededor de su madre cuando yo estaba ahí, escuchando, curioseando - como Tabaqui en el Libro de la Selva. La madre de Robin se desataba cuando estábamos solas, lo cual sucedía sólo de cuando en cuando, pero se callaba cuando entraba Agnes.
Ahora puedo visualizar a la viejecita, sentada muy derecha en su sillón "recibiendo". Bajaba las escaleras y se sentaba en su lugar al lado de Mc Phail su dama de compañía. Luego, a pesar de que tenía ochenta y ocho años cuando la conocí, ella presidía la reunión a la hora del té. Era costumbre anunciar que se "estaría en casa" ciertos días de la semana. Cualquiera podía llegar a tomar el té y en la casa de Henrietta se tena la seguridad de encontrar gente famosa y eminente.
Mientras estuve en la ciudad, fui con Robin a Greenwich a pasar inspección al queche "The Mirror", donado por el diario "The Daily Mirror" a los recientemente formados Scouts Marinos. Era sábado, 21 de septiembre y fue si primera aparición en público con B-P. Nos vivaron y vivaron. Era emocionante y hasta cierto punto abrumador.
Aún una semana después, los diarios estaban llenos de comentarios sobre nuestro compromiso, que había causado gran sensación, - ¡un General de cincuenta y cinco años iba a casarse con una joven desconocida de veintitrés! Había cantidad de cartas y telegramas - yo escribí más de doscientas cartas de agradecimiento sólo en la primera semana.
inevitablemente, se especulaba sobre si el casamiento llevaría al fin de las actividades de Robin en el Escultismo. Un pequeño Scout escribió:
Estoy muy desilusionado con usted. Muchas veces he pensado: Como me alegra que el jefe Scout no sea casado, porque si lo fuera, nunca podría hacer cosas tan fantásticas para los chicos. Y ahora usted se va a casar. Es lo último que yo hubiera pensado de usted. Por supuesto, usted ya no podrá ocuparse de los Scouts como antes, porque su esposa lo va a reclamar y todo se vendrá abajo. Me parece que es muy egoísta de su parte.
Sin embargo, en general el movimiento aceptó con placer la ¡dea de un Jefe casado, una vez que comprendieron que yo no era una enemiga sino una amiga.
... no pude dejar de sonreír (escribía Robin después del Rally de los Scouts en Birmingham el día después de nuestra visita a los Scouts Marinos en Greenwich) cuando me dí cuenta que había cierta ansiedad en el trasfondo de sus pensamientos, sobre si el casamiento me iba a hacer dejar el Movimiento -pero cuando les dije que usted ya me había comenzado a ayudar en él, hubo un murmullo general de alivio y luego una ola de satisfacción ante las posibilidades que se abrían con su ayuda
_ Usted va a hacer una gran diferencia al Movimiento.
Tal vez no comprenda aún cuanto depende del toque personal. Por más cantidad de reglamentaciones o cosas escritas que haya, estas no pueden entusiasmar a los hombres y a los muchachos, ni el cincuenta por ciento de lo que hace el contacto personal y usted y su sonrisa será una tremenda ayuda.
Nunca pensé en eso hasta que vi como funcionó ayer.
El Escultismo tiene actualmente tal aceptación en la escena diaria que uno tiende a olvidar el impacto que causó hace más de sesenta años. El campamento "experimental" en la isla de Brownsea tuvo lugar en 1907 con sólo veinticuatro muchachos. "Escultismo para Muchachos" se había publicado por entregas a principios de 1908, no con la idea de fundar un nuevo movimiento de juventud, sino simplemente para ofrecer ideas nuevas para los dirigentes de juventud existentes. Fueron los mismos muchachos y no su marido los que comenzaron el Escultismo como Movimiento, leyeron el libro y se entusiasmaron. Se reunieron en pequeños grupos a los cuales llamaron "Patrullas" como él las había descrito. Se pusieron sombreros, pañuelos y pantalones cortos como el muchacho que figuraba en la tapa del libro. Comenzaron a llamarse a sí mismos "Boy Scouts" y aún más, hubo muchachos que escribieron a Robín preguntando cómo podían "unirse". Todo sucedió tan rápidamente y con un entusiasmo tan grande que no tuvo más remedio que organizar las cosas. Esa fue la manera como se formó la asociación de Scouts. Encendió la imaginación de los muchachos de todas partes, a tal punto, que en dos años ya se había extendido alrededor del mundo.
No es de sorprenderse, que los muchachos estuvieran preocupados por la amenaza que significaba esta joven que iba a casarse con su querido Jefe. Yo estoy muy agradecida por el hecho de que me aceptaran, pues no hubiera podido luchar contra todos ellos por Robín.
Escribió desde Cheshire el 24 de septiembre:
_ fue una demostración magnífica, no sólo por parte de los muchachos sino también del público. Anduvimos por millas en el auto entre ellos - miles y miles -creo que era por usted querida, que habían salido. Un minero negro grandote gritó "Suerte para su señora", lo que fue seguido por vítores.
El 30 de septiembre el Vicario vino para arreglar una licencia especial para nuestra boda, que habíamos decidido debía realizarse antes de fin de año. Recuerdo que Robin me propuso matrimonio formalmente fuera de la puerta de la habitación, antes de entrar a firmar todos los documentos. Me puso en el dedo un anillo que le había regalado un Scout americano. El "anillo precioso y el collar de 400 libras" que yo había anotado cuando se comprometió Auriol -no eran para mí- el anillo liso de Robín que sólo tenía una flor de lis, no tenía ningún valor comercial, pero para mí era más precioso que los rubíes.
Fuimos hasta Hampshire para un gran Rally Scout y nos quedamos con Harry Crichton, el Comisionado Scout del Condado. En esa ocasión, él había arreglado una gran fiesta en su casa. Netley Castle. Después de la cena, Sir Harry nos invitó a Robin y a mí para que fuéramos a ver su biblioteca y sala de música. Sin embargo, no bien hubimos entrado, nos dejó solos, cerrando la puerta tras de sí. Salvo un día precioso en que estuvimos solos en la isla Brownsea inmediatamente después de nuestro compromiso, habíamos tenido muy pocos momentos en privado desde que fue anunciado. Ahora Robin aprovechó la oportunidad y me tomó en sus brazos.
Traté de empujarlo. "Déjeme", le dije: "¡Imagínese que alguien entre! ¿Qué podría pensar?
"Qué importa" contestó Robin, besándome ardientemente "Estamos comprometidos".
Sin embargo, yo estaba incómoda "No lo debemos hacer" le dije, "la gente puede creer que hemos venido a la biblioteca a acariciarnos".
De modo que fui hasta el piano y comencé a tocar, como para mostrar que no nos estábamos besando. En eso se abrió la puerta y apareció la cara escandalizada de Sir Henry.
Ha sido fijada la primera semana de diciembre para la boda del General Sir Roben Baden-Poweil y la Srta. Olave Soames. La ceremonia se llevará a cabo en la iglesia parroquial de Lilliput, en Dorsetshire, donde se congregará un gran número de personas incluyendo hombres del Ejército y de la Marina...
Algunos diarios se pusieron en una línea especulativa:
...el punto a resolver es cuál será el papel de los muchachos que le deben lealtad, en el acontecimiento importante del casamiento. Demás está decir que será un día festivo, pero se espera que haya algo más que el desfile entusiasta y las demostraciones de lealtad que son habituales.
Otros diarios dejaron volar su imaginación:
Una guardia de honor de Boy Scouts rodeará la casa de la novia y la unirán con la iglesia en forma tal que ella pueda caminar a través de un verdadero ejército de embriones de soldados. Luego habrá una gran ceremonia de Boy Scouts en Lilliput, la novia y el novio pasarán revista de la escolta y aceptarán un regalo de boda de ellos...
Era demasiado. Ninguno de los dos podía enfrentar semejante publicidad en un día tan importante. De modo que decidimos casarnos pronto, tranquilamente y en secreto.
El miércoles 30 de octubre de 1912 a las 12.45 de la tarde -justo un año después del casamiento de Auriol, casi en la misma íechay unas seis semanas antes de la fecha publicada por los diarios -el Teniente General Sir Robert Stephenson Smyth Baden-Powell, K.C.B me hizo su esposa. Era la misma iglesia donde se casó Auriol: Saint Peter en Parkestone; el mismo Vicario, Rev. Hon. R.E. Adderley. Pero así como Auriol usó satén blanco y estaba acompañada por seis damas de honor y un paje, yo usé un sencillo vestido azul y estuve acompañada sólo por "Azzie" -la hermana de Robin, Agnes. Así como la ceremonia de Auriol fue con coro, la nuestra fue breve y sencilla, sin nada de música. Así como Auriol tuvo cientos de invitados, nosotros tuvimos sólo a mi padre y mí madre, el hermano de Robin el Mayor Baden-Powell como padrino; el General Kikewich C.B., el defensor de Kimberlcy y antiguo amigo de Robin como de mis padres; mi hermano político Bob Davidson (pues Auriol aún no se había recuperado del nacimiento de su primer hijo) y mi querida amiga que había pronosticado todo, Sie Bower.
Las campanas repicaron en honor al casamiento, pero sólo una vez que ya estuvimos en el tren rumbo a Londres.
Ese día escribí en mi diario: "Es realmente verdad, mi querido Robin es realmente mío -después de estos meses de desear y esperar. Es mío-y yo soy suya para siempre.
"¡Realmente, ustedes dos!" exclamó con voz desilusionada. "¡No los dejé solos para eso!"
No había muchas oportunidades para estar solos. Había visitas de parientes para que me "aprobaran": "A Aylesbury para ser inspeccionada por su muy severa Tía Con" (lady Smyth). "Inspeccionada por Lady Flower" (otra tía política). Había actos de los Scouts en los cuales yo tenía que ser presentada. El 12 de Octubre cuando entregué un escudo a los Scouts de Parkstone, fue la primera vez que me desempeñaba en público sola e hice mí primer discurso. De alguna manera, la timidez que me había marcado durante años, pareció desaparecer bajo la influencia de Robin. Había otras cosas que hacer además de asuntos de Scouts. Teníamos que comprar ropa blanca para el apartamento que habíamos tomado en Londres en el 35 de Rutland Court. Había que arreglar la cuestión de mi dote.
Siempre existía la frustración de tener sólo unos pocos momentos preciosos para pasar juntos y enseguida debíamos separarnos nuevamente. - "Oh mí querido corazón, estoy soñando con el miércoles. ¡Cuánto tiempo hay que esperar...!" Inevitablemente había las especulaciones de los periódicos sobre nuestro casamiento. Empezaron con una sencilla afirmación: "Un gran número de Scouts actuarán como Guardia de Honor de los novios y los aclamarán a la salida de la iglesia-", luego la imaginación de los periodistas agregaba más detalles:
Una nueva vida (1912 - 1914)
Estuvimos sólo una semana afuera, después de la boda en Mullion Cove en Cornwall pues había muchos actos Scouts y Rallys programados con anterioridad, a los que Robin debía asistir: Notthingham, Macclesfield, Sussex, East Yorshire. Lo acompañé a todos esos actos y me sentía orgullosa y entusiasmada con el magnífico recibimiento que le hacían dondequiera que fuera. ¡Era el tipo de recepción que en la actualidad le dan a futbolistas e ídolos pop!
Yo sabía que Robin era un hombre importante pero sólo después que me casé me di cuenta cuán importante era, cuán famoso y hasta qué punto era considerado un héroe nacional. Además, fui trasplantada inmediatamente a un plano social en el cual yo no tenía experiencia anterior. Después de mi casamiento me encontré mezclándome con la aristocracia. Era un mundo totalmente distinto, en esa época anterior a la Primera Guerra Mundial, en la que existía una marcada consciencia de clases.
En esos días la página dedicada a la Corte en el diario "The Times" informaba sobre fiestas de fin de semana, ilustraré esto citando dos de ellos:
1 de diciembre, 1912. Lord y Lady Zeiland reciben a un grupo grande con ellos en Aske Hill, Richmond en Yorkshire y sus huéspedes incluyen a Lord Scarborough, Lord y Lady Lamington, Lord Bolton, Lord y Lady Clamis y Lady Evelyn Collins y Sir Roben and Lady Baden-Powell, los cuales contrajeron matrimonio hace pocas semanas.
10 de diciembre. 1912. Lord y Lady Brownlow realizaron una reunión de fin de semana en Ashridge, Berkhamsied, a la que asistieron el Duque de Norfolk y el General Baden-Powell y su esposa.
El fausto de estas reuniones no significaba mucho para mí.
Extrañamente, este cambio en mis circunstancias parecían alejar a mi madre.
Sé que resentía el hecho de que hubiera dejado mi casa y además creo que estaba un tanto celosa porque yo estaba gozando de la clase de vida que ella hubiera deseado para sí. Además, creo que estaba fastidiada porque yo había hecho un casamiento "mejor" que Auriol. Nuestra relación se deterioró marcadamente después de mi matrimonio. Por el momento, sin embargo, yo estaba satisfecha por estar con Robin.
Escribí en mi diario el 28 de noviembre: "...Mis padres han sido buenos conmigo pero nunca podría haber imaginado algo tan maravilloso como la alegría y el amor de mi Querido."
Nuestro primer hogar fue un departamento en el 35 Rutland Court a sólo pocas yardas de Rutland Lodge donde yo vivía en 1910 cuando Robín me vió caminando con Doogy en Hyde Park. Era cerca pero no demasiado cerca de la casa de la madre de Robin; hacía fácil el viaje al Mercers Hall (de cuya antigua Livery Company, Robin era Guardián) y era conveniente para ir a la Oficina de los Scouts, que en ese momento ya estaba en su actual dirección de 25 Buckingham Palace Road. Era cómodo también para mí pues tenía que posar para Mr. León Sprinck, un artista ruso que estaba haciendo mi retrato en pastel como regalo de casamiento de mi madrina, Tía Ger. Ese retrato ahora está colgado en las paredes de Foxlease, el Centro de Capacitación de las Guías en New Forest. Mi primer retrato por Lionel Baird, había sido pintado en 1904 cuando era una niña en luscombe. Desde entonces me hicieron dos más: uno por David Jagger (compañero del magnifico retrato de mi esposo que está colgado en Baden-Powell House). El retrato de Jagger fue pintando en 1930 y me muestra en uniforme de las Guías Británicas con mi estandarte personal. En otro cuadro por Mrs. Whetley, estoy con el uniforme Cuía Mundial (azul grisáceo a diferencia del azul marino de las Guías Británicas). Esta pintura está en la oficina de las Guías de la Comunidad Británica en Londres.
Yo estaba inmensamente feliz - excepto por una cosa: se estaba haciendo evidente que Robin no estaba bien. Siempre se había exigido mucho, imponiéndose un régimen estricto de levantarse a las 5 de la mañana o más temprano aún, a fin de tener tiempo para todo cuanto tenía y quería hacer. Mismo antes de dejar el ejército para dedicarse al Escultismo, había sido famoso por su versatilidad como artista, actor y soldado. Su producción de libros y pinturas era estupenda. Anteriormente en África, había sufrido un colapso por exceso de trabajo. Ahora a raíz de las constantes exigencias del movimiento Scout que se extendía rápidamente y del agotador viaje alrededor del mundo, el pobre hombre estaba exhausto.
Jueves 10 de diciembre. R. al Dr.... Té en casa. Apertura de la exposición Scout en Walworth. Ramos de flores, vítores y discursos - todo muy lindo, pero Robin está enfermo - oh - horriblemente mal - Temperatura 39 grados centígrados - con una antigua fiebre recurrente.
13 de diciembre - Robin sigue mal. Me encanta cuidarlo...EI médico pesimista.
Se mejoró para nuestra recepción en el Mercer's Hall el 17 de diciembre. Sabíamos que muchas personas estaban desilusionadas porque nos habíamos casado en secreto, de modo que decidimos invitar a lodos nuestros amigos a una recepción de casamiento atrasada. Los Scouts hicieron una Guardia de Honor y animaron la fiesta cantando villancicos. Todos nuestros regalos estaban en exposición - excepto, el del Movimiento. Todos los Scouts del país habían construido un penique, reuniendo así una cifra suficiente para comprar un auto Standart Landaulette 20 h.p. No hubiéramos podido entrarlo en el Mercier's Hall. De todas formas no estaba completamente listo; estaban pintándolo especialmente con los colores Scout - verde muy oscuro con un filete amarillo todo alrededor y la insignia Scout pintada discretamente en el panel. Tenía la figura de un Scout de plata en el capó. Este regalo nos fue presentado "oficialmente" por el Duque de Connaught en nombre de la Asociación, el 17 de mayo de 1913 - decimotercer aniversario de la liberación de Mafeking.
Fue una recepción espléndida - pero Robin tuvo que volver a la cama al día siguiente.
Yo no era la única persona preocupada por su salud. En la recepción se me acercó lady St. David, la madre de Ronald Phillips que era uno de los más entusiastas seguidores de Robin en el Escultismo.
"¿Qué piensa hacer en la época de Navidad con ese hombre tan querido?" me preguntó, y nos ofreció su casa cerca de Haverford en Pembrokeshire.
Rock Castle era una fortaleza de apariencia formidable que había sido modernizada en forma confortable, ubicada más arriba del pueblo, desde donde se dominaba una vista espléndida sobre la campiña que la rodeaba. El estado del tiempo era pésimo, pero no importa - era nuestra primera Navidad juntos y Robin podía descansar y pintar. Pero cuando regresamos a Londres el doctor declaró que aún no estaba recuperado, que necesitaba un cambio y que debía tomarse un descanso completo en sus tareas. De modo que Robin decidió hacerme conocer una parte del continente con el cual había estado tan estrechamente ligado en su vida "anterior". Sacó pasajes para Argel para el 14 de enero.
Pero antes de partir de Inglaterra debíamos hacer algo que nos habíamos prometido a raíz de aquella carta que Robin me había escrito desde Adelaida en junio de 1912 - fuimos a ver Peter Pan juntos.
Salimos de Southampton en el Prinz Eitel Friederich y tuvimos un cruce tormentoso del Golfo de Vizcaya. El tiempo no importaba. Aquí estábamos, en otro barco y casados, justo a un año después de nuestro primer encuentro.
Después de una semana de explorar los alrededores de Argel, Robin tenía una sorpresa para mí: íbamos a hacer una expedición acampando en las montañas que bordean el Sahara. Esto iba a ser una experiencia completamente nueva para mí.
Partimos de Biska a pie acompañados por dos muías y dos guías árabes armados hasta los dientes en previsión de posibles ataques de salteadores. Rahmoun guiaba la mula que llevaba las dos carpas y los muebles de campaña; la mula de Ibrahim llevaba el resto del equipaje. Teníamos que llevar agua pues los únicos arroyos que encontraríamos eran salados y nauseabundos.
Todo era deliciosamente divertido y novedoso para mí. Algunas noches abandonábamos la carpa y dormíamos bajos las estrellas. He guardado las notas de algunos de nuestros "menús": desayuno - té y huevos duros; almuerzo - pollo frito y biscochos untados con leche Nestlé; cena - pollo frío, chocolate y naranjas. La dieta variaba a veces con los pescados que sacaba Robin, sí teníamos suerte de encontrar un arroyo. Por supuesto que en esos días no había comidas "rápidas" y los adminículos accesibles a los acampantes de hoy, de modo que teníamos que improvisar. Robin se burlaba cariñosamente de mis esfuerzos por hablar a los Scouts en Parkstone a nuestro regreso; los periódicos citaron sus palabras:
Ustedes ven aquí a una dama con un bellísimo sombrero negro y un abrigo blanco.
Yo la vi no hace mucho fregando una cacerola. Vivíamos la vida sencilla del desierto. Teníamos solo una cacerola y la teníamos que usar para freír pescado y para preparar el café. Después que la dama terminaba de freír el pescado tenía que juntar algunas raíces y arena para fregar la olla, antes de hacer el café. La dama era perfectamente capaz de hacerlo, y lo hacía bien. También hacía el lavado, pero tengo que hacer honor a los Scouts y a los hombres diciendo que ella tuvo que recurrir a mí para el planchado.
(Yo nunca pude dominar la plancha - Una vez traté de planchar una camisa pero se puso marrón y se pegó la plancha).
Después de nuestro viaje de campamento fuimos a Cartago y Túnez, luego navegamos hacia Malta donde Robin había sido Secretario Asistente Militar de 1890 a 1893 bajo el entonces Gobernador Sir Henry Smyth. Ahora nos quedamos en el Palacio con el Gobernador, Sir Lesüe Rundle. Era el Jefe Scout de Malta y mientras estuvimos allí, invitó a todos los Scouts de la isla para un té en el Arsenal del Palacio. Regresamos a Inglaterra vía Sicilia e Italia, llegando a Tilbury el 1 de Marzo. Habíamos estado afuera casi dos meses y Robin estaba muchísimo mejor de salud.
Antes de dejar Inglaterra, habíamos estado buscando una casa. A ambos nos encantaba el campo y ahora íbamos a necesitar un jardín pues yo estaba esperando un bebé. Yendo del Club de Caballería hacia Hamptons, en la parte alta del autobús, confié a Robin lo que esperaba. Tenía que ser un varón y por supuesto tendría que llamarse "Peter.
Alquilamos Ewhurst Place en Sussex y nos mudamos allí el 13 de abril de 1913- Era una casa modesta de ladrillos rojos fuera de Robertsbridge, con siete dormitorios principales y dependencias de servicio. El terreno era muy hermoso, con grandes extensiones de césped que bajaban hasta el río Rother y tenía una vista espléndida del Bodiam Castle. Me encantaba mirar hacia la pendiente detrás del castillo; cambiaba de color continuamente de acuerdo a la hora del día, color de malva en un minuto, azul en el siguiente.
Una vez más Robin se vio sumido de inmediato en su trabajo con los Scouts y yo me sentía muy frustrada cuando no podía acompañarlo a todas partes.
A pesar de mi embarazo tuve que tomar lecciones de cómo hacer reverencias, pues el 7 de mayo iba a ser presentada en la Corte.
Esta es una de las pocas ocasiones de mi vida de las que recuerdo lo que usé;
la ropa muy arreglada me hace sentir muy incómoda. Sin embargo, para este evento memorable - a pesar de que era tan impersonal y de que terminó en un momento, recuerdo que usé un vestido de satén blanco bordado con hojas plateadas. Sobre esto tenía la cola bordada de plata del vestido de novia de Auriol y llevaba en la mano un ramo de rosas blancas.
1913 fue un año feliz, el primero de otros muchos igualmente felices. Mi querida amiga Sie Bower vino a quedarse con nosotros y vio cómo se habían cumplido sus profecías: me había casado con un militar, el primero de mis tres hijos ya estaba en camino y yo había "despertado para ser persona".
Ahora, cuando la moneda parece declinar en su valor de semana en semana, parece increíble que tuviéramos con que mantener ese tren de vida. Mi padre me había dado una dote cuando me casé. La renta de eso, agregada a la pensión de Robin, más lo que él podía ganar por lo que escribía, nos daba un buen pasar. ¡Ser jefe Scout no trae aparejado ningún sueldo! Veo en mi diario que pudimos iniciar nuestro hogar con dos mucamas, Annie y Lizzie. Annie Court había sido nuestra mucama en Luscombre y en Bradfield. Cuando vio en el diario el anuncio de mi compromiso, le escribió a mi madre preguntando si "Miss Olave" necesitaría una mucama. Mi madre le contestó que yo tendría un personal muy reducido pues no iba a ser nada rica, pero Annie vino igualmente.
En Ewhurst Place estaba para todo servicio. Uno de mis muchachos del ICAA de Parkstone, que ahora era Scout, vino como "Boots". Teníamos un jardinero y una cocinera que era tan inútil como yo. pero que luego fue remplazada por un joya. Teníamos que tener un cocinera pues, como ya lo he mencionado, yo era terriblemente inexperta. Venía con un pizarra y me decía: hoy tenemos cordero" y lo único que yo tenía que hacer era aprobar. En mayo Annie trajo a su hermano Ernest Court, como chofer y para cuidar el caballo. Más tarde, la hermana de Annie vino como mucama. Con el agregado en junio de un mayordomo y un ayudante, estábamos bien atendidos por el momento.
Era inevitable que toda la servidumbre se viera involucrada en el Escultismo. El 21 de junio se inauguró la primera Tropa Scout de Ewhurst. la reunión de apertura se hizo en nuestro jardín y para la ceremonia se usó la bandera británica que flameó sobre Mafeking durante el sitio. Court y el jardinero se incorporaron como Asistentes de Maestro Scout y yo recibí orgullosa el certificado de Maestro Scout.
Durante el verano se llevó a cabo la primera de muchas ocasiones "Reales" que tuvimos juntos, fuimos invitados al Baile de Estado el 26 de junio en honor a la visita del Presidente de Francia. Hubo muchas "primeras" ocasiones en 1913. En julio fue mi primera "ocasión" realmente importante en los Scouts, la Exhibición Imperial Scout en Bingley Hall, Birmingham.
Ya se había establecido la costumbre de realizar una función Scout importante cada dos años. Se había realizado el Rally del Palacio de Cristal en 1909, el Rally de Windsor en 1911. Ahora la Asociación preparaba un evento en los Midlands. Seis mil Scouts estarían bajo carpa durante una semana y muchos miles más, junto al público general vinieron, vinieron a diario. El Príncipe Alexander de Teck abrió la exhibición el 2 de julio y a mí me destinaron para escoltar al Príncipe y la Princesa mientras visitaban las diversas demostraciones. Yo estaba muy impresionada por la gran variedad de exhibiciones que mostraban como el entrenamiento Scout cubre a "todo el hombre", igualmente llamativo era el tremendo interés demostrado por el público. Anteriormente nunca se había ofrecido algo a los jóvenes que pudiera compararse con el Escultismo.
Esa fue prácticamente mi última aparición en público durante ese verano excepto el partido entre Eton y Harrow el 11 de julio. Respecto a esto anoté: "Muy bueno...Harrow perdió por mucho pero aparentemente nadie mira el cricket.
Siempre fuimos una familia de coincidencias. Nuestro hijito, Peter, cumplió en forma llegando el día de nuestro primer aniversario de casamiento. Robin estaba entusiasmado. Parecería que fue un evento público, pues había reporteros en el umbral de la casa a la una de la mañana, esperando el nacimiento. Recibimos más de doscientos telegramas de felicitación y el Duque de Connaught nos hizo el honor de telegrafiar desde Canadá ofreciendo ser el padrino de Peter.
Auriol tuvo una segunda hija en el verano de 1913 y Arthur se casó con Hope Parrish en diciembre. Yo hice las paces con mi madre y Robin fue nombrado Maestro de la Mercer's Company. En una forma o en otra fue un año lleno de acontecimientos.
Poco imaginábamos a principios de 1914, como iba a terminar el año. Enero comenzó con la usual ronda de amigos en Ewhurst para la caza; viajes a Londres para asuntos de los Mercers o de los Scouts; un sinfín de presentaciones de Peter a parientes y amigos; entrevistas y fotografías para varios periódicos; conferencias y Rallys en los cuales yo jugaba un papel cada vez mayor, la chica tímida que huyó de una reunión de tenis unos pocos años antes porque podía haber gente que no conocía, estaba hablando en público en forma regular. Yo también estaba adquiriendo confianza en mí misma.
1914- 7 de mayo. Voy con Baden (el hermano de B.-P.) a una demostración excelente de la "Boy's Brigade" en el Albert Hall. Príncipe de Teck (nuevo Gobernador General de Canadá) presidía. Un discurso espantoso. ¿Por qué no serán todos Scouts? la gimnasia no va a hacer de ellos hombres útiles, sino muy buenas máquinas. Con toda insolencia se lo dije a su Jefe Sir W. Smith.
Yo me había dedicado por completo a la causa de mi querido esposo, y no le pedía otra cosa a la vida que estar con él. Hasta el pequeño Peter era dejado a menudo con su niñera mientras yo lo acompañaba a Robin por todo el país en sus giras.
¡Oh con qué hombre y con qué marido me he casadol (Escribía apasionadamente en mayo de 1914). El hombre perfecto si lo ha habido - de mente perfecta y corazón lleno de ideales nobles, de benevolencia y de bondad. Con una lengua que nunca miente ni calumnia y un ojo que ve lo mejor de todas las cosas y de todos los hombres.
El movimiento se extendía rápidamente, expandiéndose como una inundación por todo el país y también por todo el mundo.
Sábado, 13 de junio, la Reina Alejandra pasa revista a 10,000 Scouts en la revista de tropas de los Guardias de Honor. Un espectáculo magnifico. Estaba muy contenta, agradable y simpática y me mandó a llamar para conversar conmigo. Hubo Rallys en Notthingham y Worksop, en Leeds y Chesterfield, en Norwich y Liverpool, en Oxford y Sheffield. Muchachos, muchachos, muchachos. Cientos y miles de jóvenes vivaces, entusiastas, comprometidos, ansiosos por servir.
¿Fue sólo el azar que llevó a mi esposo en medio de ellos para inspirarlos? Pues si alguna vez hubo un tiempo en que la juventud de este país necesitaba estar alerta y preparada, fue en el verano de 1914.
Los años de guerra (1914 - 1917)
Robin y yo habíamos programado un campamento de pesca en Noruega para el verano de 1914 y a principios de otoño iríamos en barco a Ciudad del Cabo para una excursión en Sudáfrica. Sin embargo cuando los acontecimientos apuntaban hacia los peligros de una guerra, cancelamos ambos viajes.
Robin envió circulares a ios Comisionados pidiendo la movilización de todos los Scouts, para que estuvieran listos para servir en lo que fuera necesario. Aún antes de la declaración de la guerra, los Scouts ya estaban custodiando puentes y líneas telegráficas para evitar posibles sabotajes. En cuanto comenzaron las hostilidades, mensajeros en dependencias gubernamentales y asistentes en la Policía. Tal vez una de sus tareas más pesadas y de mayor responsabilidad era el patrullaje de las costas, tanto de día como de noche, desde el extremo de Escocia hasta Cornwall. Hicieron esto durante toda la guerra. Mi marido los llamaba "hombres de segunda línea" eran niños y muchachos que aun en las peores condiciones climáticas hacían trabajo de hombres. No es extraño que a medida que progresaba la guerra el movimiento en lugar de debilitarse se fortaleció.
Por supuesto, durante los primeros días, en el país corrían historias salvajes de espionaje alemán en gran escala en la comunidad, actos de sabotaje en el país y tremendas bajas en el exterior. Solemnemente escribí en mi diario que tropas rusas habían sido vistas atravesando Escocia en dirección a Bélgica? Tan general se había hecho este rumor que cuando estábamos en Pertshire. Fui presurosa a verlos pasar en los trenes. Dos días más tarde anoté: "El rumor sobre los rusos fue desmentido por el General Ewart que es Comandante en Escocia y "él debe saber".
Robin estaba ansioso de volver a regimiento, pero Lord Kitchener le dijo que el Escultismo era el mejor servicio que podía rendirle a su país. Sin embargo fue nombrado General Adjunto del Nuevo Ejército y como Coronel Honorario del 13 de Húsares, tenía ciertas responsabilidades con su antiguo regimiento.
Especialmente durante el primer año de la guerra, pasó tiempo visitando, estimulando, reclutando e inspirando a grupos de Scouts.
Muchos jóvenes que conocíamos fueron muertos al principio de la guerra. Nuestro jardinero y nuestro chofer nos dejaron para alistarse. A principios de Octubre, mi hermano Arthur volvió de Francia, "herido en la cabeza y muy deprimido, las escenas que había visto eran espantosas y lo había pasado muy mal."
Yo no podía hacer mucho en el esfuerzo de la guerra pues encontré que estaba esperando un segundo bebé. Sin embargo, compré una "máquina de escribir" y le ayudé a Robín en su trabajo con los Scouts.
La madre de Robín vivió lo suficiente como para acunar a uno de nuestros hijos, pero no vivió para conocer at segundo. Murió el 13 de Octubre de 1914 a los noventa años de edad - increíblemente lúcida hasta el final.
Como si está pena no fuera suficiente para Robin, cada día llegaban noticias de que más y más jóvenes que conocíamos habían muerto en Francia; y el 5 de Noviembre (el General Kekewich) ese hombre tan querido y alegre a quien cuando niños lo llamábamos "El huevo alegre" por su calva, se suicidó en la desesperación de no poder prestar servicio a su país. Había conquistado una gran reputación en la guerra de los Boers, había asistido a nuestra boda y era uno de los padrinos de Peter. Fue muy triste.
Muchos contemporáneos de Robín estaban muriendo. Esto nos hacía sentir con fuerza nuestra diferencia de edad y hacía más precioso cada minuto que estábamos juntos. El Mariscal de Campo Lord Roberts había muerto, era el que había dado la orden de avance a la columna que llegó hasta Robin en Mafeking. Fuimos a su funeral en la Catedral de St. Paul el 19 de noviembre:
Muy importante y muy hermoso. Un día terrible de frío intenso y de humedad para iniciar su último viaje. Murió en una forma tan feliz, entre sus tropas indias, oyendo el ruido de las armas de fuego. A Robin le gustaría terminar así.
A pesar de las terribles matanzas en Flandes, había aún una cierta alegría en la actitud de los jóvenes hacia la guerra. Eric Walker, Secretario de la Asociación de los scouts, se había enrolado en el Royal Flying Corps. Con la misma destreza que caracterizó a los pilotos de la Batalla Británica en la última guerra, en una mañana de Febrero de 1915 "estacionó" su avión junto a la iglesia de Ewhurst, en su ruta a Francia y entró en nuestra casa a tomar el desayuno con nosotros.
Robin había estado esperando volver a ponerse su uniforme, se le presentó la oportunidad a fines de marzo cuando cruzó a Francia para visitar a su regimiento en el frente. "Gracias a Dios, no para pelear" escribí agradecida en mi diario.
En ese verano hubieron dos agregados a nuestra casa "jimmie" un autito que compramos en mayo y Heather nuestro segundo bebé, nacida el t de junio. Robin me enseñó a manejar y en unas pocas semanas ya me sentía completamente segura. A partir de ahí, tuve mucha movilidad y actuaba de chofer para Robin en todos sus compromisos. A él no le gustaba conducir y muy pocas veces tomaba el volante.
En 1919, la guerra aún no estaba produciendo mucho efecto en la vida de los que como nosotros estaban en casa. Había escasez, por supuesto, los diarios estaban colmados de noticias de Francia; pero aun así el bautismo de nuestra querida Heather resultaba ser noticia y cubrió media página del diario. Recuerdo el 13 de julio fue el único día lindo de esa semana. Trescientos scouts se alinearon en el camino desde la iglesia de Ewhurst hasta nuestra casa y ayudaron a recibir a tos invitados at "garden party" que dimos por la tarde. Por unas pocas horas, todos nos olvidamos de la guerra.
Normalmente no podíamos olvidarla. Oíamos los grandes cañones del otro lado del Canal. Court vino a casa herido con licencia. Friede mi querida gobernante alemana. vino a quedarse con nosotros, pero ahora calificada como "enemiga extranjera" y debía presentarse regularmente a la Policía. Recibimos noticias de que Eric Walker lo habían herido de un balazo y estaba como prisionero de guerra en Mainz. Robin fue a Francia nuevamente en julio y después fuimos en una gira de cinco semanas a Irlanda. "Extraordinaria sensación de rebeldía y odio hacia los ingleses".
Durante su última visita a Francia, a Robin le habían impresionado mucho el trabajo que realizaba la Y.M.C.A (Asociación Cristiana de jóvenes) brindando oportunidades de recreación a las tropas. Sus barracas ofrecían a ios soldados refrescos, noticias, conciertos y un refugio seco, razonablemente caliente donde escribir cartas a sus familiares. Robin comprendió que el número de estas barracas era totalmente inadecuado para llenar las necesidades existentes. Una vez que regreso, interesó a la Mercer's Company para que diera dinero para levantar una barraca en Valde-Lievres, Calais, iba a ser atendida por hombres y mujeres conectados al Escultismo y arregló para que yo fuera una de las primeras del "staff".
Yo estaba encantada de tener por fin una oportunidad de hacer algo por la guerra - pero ¿qué hacer con los bebés? Mi madre mostraba su intensa desaprobación con que yo me fuera. Le parecía una locura innecesaria - otro punto en contra para el Escultismo - pero conseguí convencerla y estuvo de acuerdo en quedarse con los bebés por los tres meses más o menos durante los cuales yo estaría afuera.
Después de innumerables vacunas, reuniones e instrucciones, me embarqué rumbo a Francia el jueves 7 de octubre de 1915. La recluta Nro. 267 de la Y.M.C.A. había sido llamada para el servicio. Éramos ocho en el "Staff" - cinco hombres y tres mujeres. Nuestro aposento era una horrible choza que parecía un cajón, pero estaba cerca de la barraca de los Mercers. El tiempo era espantoso de modo que era una ventaja no tener que ir muy lejos entre el barro.
Las condiciones eran primitivas. Había una letrina de tierra al aire libre y nuestros poco frecuentes baños los tomábamos en una tina de latón y el agua de baño se volcaba a la calle, inevitablemente, recogí varios animales - un gatito, un perro Airdale y un conejo que sin ninguna razón aparente recibió el nombre de Boots (Botas).
A nuestra barraca la llamábamos "The Mercers Arms", Stella Asthon y yo atendíamos el bar, brindábamos conversación y simpatía junto con la cocoa y los cigarrillos. Tal vez la conversación fuera el servicio más apreciado, un tommy (soldado) me dijo: "No sabe lo que ha sido para nosotros el tenerlas a ustedes, las señoras, aquí."
El trabajo era duro. Algunas veces me preguntaba si podría soportarlo, especialmente el día de nuestro aniversario de nuestro casamiento y del segundo cumpleaños de Peter. Pero yo sabía que era un trabajo que valía la pena y era maravilloso ver la alegría que les llevaba a los "Tommies" sucios y cansados. Además era importante para mí personalmente. Por primera vez en mí vida, estaba haciendo un trabajo verdadero, por mi cuenta. Era un buen entrenamiento y estaba sujeto a disciplina -ambas cosas me iban a servir para la vida que tuve que llevar en estos muchos años en que la libertad libremente concedida ha sido la cualidad que más he necesitado. En ese momento yo hacía un llamado de mis conocimientos anteriores: tocar el violín, en un concierto para las tropas de Navidad y cantar l know a lovely garden" (Conozco un jardín hermoso) era una de las baladas sentimentales que yo cantaba. Me dejaba un nudo en la garganta, casi sin poder cantar porque sabía que los hombres estarían pensando en sus casas.
Mientras tanto, Robin había estado consiguiendo en Inglaterra suficiente respaldo como para comenzar otra barraca de la Y.M.C.A. en Etaples, ésta estaría patrocinada por los Scouts. Quería especialmente que Stella y yo la abriéramos. Después de Navidad. fuimos allí desde Calais. Allí el trabajo era más duro, pues solo había un hombre para ayudarnos. El primer día nos faltó agua, nos faltó comida, nos faltó cambio.
1916,6 de Enero. ¡Dios mío! Andamos a los empellones. Tenemos solo una hora libre al día pero el resto del tiempo es trabajar con todo lo que podemos. Comemos cuando podemos, lo que podemos, y donde podemos.
Etaples era una pequeña ciudad, sucia, repugnante, llena de olores, que nos parecía peor porque estábamos tan frustradas por falta de ayuda. Nos habían prometido algunas manos extras de Inglaterra pero los permisos se demoraban de modo que tuvimos que trabajar con poca ayuda durante el invierno cruel. A fines de enero tuve una gripe fuerte y me tambaleaban en la barraca con una temperatura que volaba, trabajando por unas pocas durante dos días, hasta que me dieron orden de volver a casa.
Cuando fuimos a Crey Rigg a ver a los bebés, Peter no me conoció después de tantos meses y estaba muy tímido con nosotros. Yo iba a descubrir que éste era una de las penalidades que tendría que sufrir por la vida que llevaría en el futuro - la separación forzosa de mis hijos durante largos períodos.
Permítanme ser sincera y admitir que nunca fui una madre muy cariñosa. Yo amaba a mis hijos pero mi querido Robin era la persona que más me importaba en la vida. Siempre lo puse a él primero y a los niños en segundo lugar, mucho más abajo en mis afectos.
Efectivamente cuando crecieron, probablemente dirían que ocupaban el tercer lugar pues para ese entonces yo estaba completamente involucrada en el Guidismo. Reconozco que puedo ser criticada por esto, éste era para mí extensión de mi gran amor por Robin,- luego se desarrolló hasta mucho más allá de lo que yo podía esperar o imaginarme y para llevarlo bien, exigía no poco sacrificio personal. Comprendo ahora que perdí mucho por estar lejos de mis hijos tanto tiempo, aunque no tanto como se puede pensar. En todo caso, la mayoría de los niños de nuestro medio en esa época, eran dejados en manos de su niñera y mucama-niñera. Si el peso mayor de la crianza de mis hijos fue quitado de mis espaldas, esto era repetición de lo que mi madre había hecho con Auriol. con Arthur y conmigo. Por ejemplo veo en mi diario que el 17 de julio de 1931 escribí: Por primera vez Peter almorzó con R. y conmigo como una persona mayor. Tenía entonces ocho años. Me parecía muy natural que siguiera comiendo en el cuarto de los niños con su Nannie (niñera); actualmente eso sería inconcebible. Mis hijos me aseguran que nunca se sintieron descuidados. En efecto me decían lo entusiasmados que estaban cuando volvíamos a casa. Creo que ahora estoy mucho más cerca de ellos de (0 que estaba en sus primeros años. Robín por supuesto, era absolutamente magnífico con ellos y lo adoraban. Por ejemplo, veo lo que escribí en mi diario en 1917: "Los bebés están divinos y el cuarto de los niños está más lleno ahora con tres. ¡Creo que Robín es mejor madre que yo y se deleita con ellos!"
Peter, a nuestra gran ansiedad, era un bebé muy débil. Tenía raquitismo y pasaba mucho tiempo de espaldas. Sufría también de ataques recurrentes de gastroenteritis. En la actualidad con los nuevos adelantos de la medicina esas dolencias sin duda se hubieran curado rápidamente, pero con los conocimientos que se tenían en 1914 al 1918, estaba constantemente bajo el cuidado del médico y esa enfermedad hizo que su desarrollo fuera lento.
No caminó hasta los tres años. Nos recomendaron que le haría bien el aire vigorizante del mar y pasó casi un año en Bexhill. casi todo el tiempo en un sanatorio, hasta que nació nuestro tercer hijo en abril de 1917. Debió ser "David" pero en su lugar llegó Betty.
A nuestro regreso de Francia recibimos consternados la noticia de que el dueño de Ewhurst Place había muerto en acción. Por el momento nuestro techo estaba seguro, pero la casa iba a salir a remate. No podíamos de ninguna manera reunir el dinero para comprarla, pero aunque así hubiera sido, no estaba tan bien ubicada como hubiéramos deseado.
Para viajar de Londres había que tomar un tren Charing Cross hasta Robertsbridge, ahí cambiar al ramal del Rother Railway" de Robertsbridge a Ashford. Era una pequeña línea cómica. Se compraba el boleto en el tren. El guarda circulaba precariamente por la parte exterior de los coches, aún con el tren en movimiento. Cuando uno estaba en su asiento, de pronto la puerta del compartimento se abría, dejando entrar una ráfaga de viento y lluvia y ahí estaba el guarda. Después de recolectar el precio de nuestros pasajes, salía por la puerta y continuaba con el compartimento siguiente.
En los meses siguientes, vimos un buen número de propiedades y eventualmente nos instaláramos en Little Mynthurst Farm cerca de Horley. Era una casa primorosa del siglo quince, aunque un poco extraña por dentro, con pocas vigas bajas y cuartos comunicantes. La alquilamos por poco tiempo y nos mudamos allí en septiembre de 1917
- con tres niños, el personal, tres perros, dos palomas, torcazas, conejos, patos, pollos y peces de colores.
Las Guías (1916 -1918)
Creo que para muchas personas, mi nombre es sinónimo de Guías. Debe parecer extraño que haya avanzado tanto en el relato de mi vida, mencionando apenas al Movimiento.
El Escultismo creció a partir de la publicación de Escultismo para Muchachos en 1908, miles de jóvenes exigieron una organización que los guiara en sus prácticas y sus preceptos. El resultado fue la Asociación de Boys Scouts.
La lectura cuidadosa de Escultismo para Muchachos, sin embargo, no se limitaba exclusivamente a los varones. Sus hermanas leyeron el libro con igual avidez. Abrió nuevas e interesantes perspectivas para la juventud femenina eduardiana, visiones de una vida en la cual las mujeres podrían enfrentar al mundo en un pie de igualdad con los hombres, donde serían capacitadas y equipadas para hacer frente a cualquier emergencia que se presentara.
La idea tuvo eco en la creciente demanda del sufragio femenino. Como este relato de mi niñez lo ha demostrado, no había nada que pudieran hacer las niñas en esa era eduardiana, excepto esperar a casarse. No tenían ninguna libertad de acción, ninguna capacitación para la vida, escasa educación comparada con la que recibían los varones. Costura, pintura y música eran prácticamente las únicas actividades consideradas apropiadas para las señoritas. Ahora después de siglos de ser ciudadanas de segunda clase, las mujeres comienzas a soñar con la libertad e igualdad con los hombres. Escultismo para Muchachos, hizo realidad este sueño por lo menos para algunas jóvenes de 1908, aunque yo misma estuviera ajena a tas tendencias de la época, pues me absorbían por completo mis perros, mi tenis, mis cacerías y mis romances.
Muy pronto hubo grupos no oficiales de "Girl scouts" cuyas patrullas llevaban nombres tan poco adecuados como "Gatos Monteses u otros similares. En un esfuerzo por emular a los Scouts, marchaban decoradas con cantimploras, silbatos y con las mochilas llenas de vendas con la esperanza de encontrar alguna persona herida para practicar sus nuevos conocimientos.
Cuando los Scouts hicieron su primer Rally en el Palacio de Cristal en 1909, las "Girl Scouts" se presentaron y exigieron ser inspeccionadas por mi marido. Tenía que hacer algo. No podía permitirles ser Scouts. Eso hubiera escandalizado a los padres y disgustado a los muchachos. Entonces decidió organizarlas en un movimiento al que llamó "Girl Cuides" y le pidió a su hermana Agnes que lo dirigiera.
Era una mujer muy capaz y muy inteligente pero completamente victoriana en su visión. Organizó un Comité con amigas de su edad y le pidió a Mrs. Lumley-Holland que fuera la Presidenta. Estas señoras hicieron lo que pudieron, pero en realidad no estaban en contacto con la generación joven, sus ideas estaban basadas en organizaciones femeninas anticuadas. Agnes escribió un libro adaptado del Escultismo para Muchachos que se publicó con el nombre de "Como las niñas pueden ayudar a construir el imperio" me temo que Robin y yo lo llamábamos "El pequeño enredo azul".
En realidad, hizo un trabajo muy bueno considerando (as estrictas convenciones de la época. Antes de 1914. la mano de la Reina victoria continuaba apoyándose fuertemente sobre todo lo que tuviera que ver con la mujer.
Mientras estimulaba a las jóvenes para que hicieran la tentativa de dar un pasa al frente hacia la independencia, Agnes tenía que tranquilizar ios temores de los padres de que las Guías pudieran hacerse poco femeninas. El resultado fue un programa muy poco atrayente. El Comité Guía trabajaba en una habitación de la Oficina de los scouts y se preocupaba especialmente por las insignias y la publicación de "The Girl Guide Gazette".
Las cosas no iban muy bien con esta joven organización, aunque en el comienzo de la guerra de dio oportunidad de una mejor orientación y objetivos a las actividades. A medida que progresaba la guerra las mujeres tenían un rol más importante que cumplir en el esfuerzo nacional, y era inevitable que las Guías sintieran la necesidad de un enfoque más actualizado. Como todavía no había una organización a nivel nacional, solo había un crecimiento esporádico y local. Robin comenzó a recibir cartas de todos los puntos del país, rogándole que "hiciera algo" para el Guidismo.
Eso significaba acabar con el Comité y eso incluía a Mrs. Lumley-Holland. Recuerdo que arregló una cita para verla en su casa. Él estaba muy nervioso. Parece increíble que el hombre que pudo enfrentar al jefe Dinizulu o al Rey Prempeh el que los matabeles, había ganado en nombre de "El lobo que nunca duerme", el que pudo resistir un sitio de nueve meses en Mafeking por parte de los Boers, se sintiera tan aprensivo de tener que enfrentar a una señora mayor, pero así era la cosa. No por nada había adquirido fama de astuto en sus campañas. Cuando fue introducido en la sala donde se te pidió que esperara, eligió una silla que daba la espalda a la luz. En esa forma, cuando entraba Mrs. Lumley-Holland ella estaría de frente en la ventana y él podría leer en su rostro algo de lo que pasara por su mente. Sin embargo, no fue su cara la que la traicionó sino la pluma de su sombrero. ¡Era un solo Temblor! Robin comprendió que ella aun estaba más nerviosa que él. Después de eso sintió la confianza necesaria para mantener el control de la entrevista, que termino, como él deseaba, con la renuncia de Mrs. Lumley-Holland.
Robin se embarcó en la reorganización del Movimiento, Obtuvo una "Charter of Incorporaron" (aprobación de Estatutos) y estableció un nuevo Comité de mujeres más jóvenes, presididas por él mismo. Agnes fue Presidenta Honoraria hasta que S.A.R. la Princesa María tomó ese cargo en 1920. Agnes pasó a ser la Vicepresidenta hasta que murió en 1945.
El nuevo Comité empezó a organizar el Guidismo siguiendo los lineamentos de los Scouts, usando el esquema de descentralización que Robin había encontrado que tenía éxitos en todas sus otras actividades, ya fuera en el Escultismo o en el Ejército. Se nombraría una Comisionada para cada Condado, que sería responsable de organizar el Guidismo en el área donde ella fuera conocida y donde ella misma sabría a qué mujeres invitar para operar.
Ya en septiembre de 1914 yo había ofrecido mis servicios a las Girl Guides pero había sido rechazada por Agnes y su Comité. Creo que me consideraban demasiado joven. Yo me había tragado mi desilusión de ser rechazada e hice lo posible por ayudar, escribiéndole a máquina las cartas a Robin. Después de la reorganización, me animé a ofrecer mis servicios nuevamente. Yo estaba en la oficina de las Guías un día, con él y la Secretaria de las Guías Miss McDonald. Pregunte tímidamente "¿A quién tienen en sussex? ¿Podría yo ayudar?" ¡Poco podía yo imaginar lo que me iba a suceder a raíz de ese ofrecimiento casual!
Miss McDonald me puso en contacto con Miss Maude y Miss Jennings que estaban organizando el Guidismo en Crowborough y Brighton respectivamente. Me pidieron que viera que podía hacer en mi parte de Sussex. Así fue como me zambullí en el Movimiento sin ningún Certificado y con pocos conocimientos sobre Guidismo pero con gran entusiasmo.
Formé Comités por todo mi Distrito con tal éxito que me pidieron que tomara la División de Rye. Era emocionante. El Guidismo comenzó a prender con el mismo entusiasmo que había acompañado al Escultismo unos pocos años. Las niñas veían en él oportunidades para brindar servicio positivo a su país. Muy pronto las mujeres estaban abriendo compañías por su cuenta y organizando Comités Locales de apoyo.
En marzo de 1916, recibí mi Certificado como Comisionada de Condado para todo Sussex. volqué toda la energía de mis veintisiete años, en el trabajo. Nunca faltaban chicas, el problema, como lo es siempre en trabajo voluntario, eran las dirigentes. De veinte cartas que mandaba, tal vez sólo una tenía respuesta. Yo tenía que persuadir, engatusar y a veces hasta rogar para obtener ayuda, apoyo, dinero, locales, para satisfacer las demandas del Movimiento creciente.
7 de abril de 1916. Escribir yardas de cartas sobre Guías en Sussex y tengo que hacer marchar las cosas sin demora.
7 de mayo de 1916. fui a Woking a quedarme con Lady Betty Batfour para conversar sobre la fusión de sus hijas las "Girl Scouts" con la "Girl Guide Association"
1916, 12 de mayo, a Sheffield Park para una reunión Guía de las Comisionadas de Distrito de este Condado, para el que me han nombrado. La Duquesa de Norfolk, Lady Leconfield, Lady Monk-Bretton, Mrs. jennings, Miss Maude, etc
Supongo que si no hubiera contado con los Buenos oficios de una excelente y confiable niñera que los bebes, no hubiera podio hacer tantas cosas.
Por mi diario veo que además de viajar constantemente por el Condado, viajaba también por el país con mi marido apoyándolo en su Escultismo. Solamente en julio fui con él a Bath y a Bristol, a Oxford, a la Isla de Wight, a un recorrido por Hampshire y lo remplacé en un viaje por el norte de Inglaterra en un momento en que él no estaba bien.
Más tarde cuando nuestros hijos estaban pupilos en el colegio, nos esforzamos para planear nuestros viajes en lo posible fuera de la época de vacaciones o si esto no era posible, para llevar a los niños con nosotros, si es que lo podíamos arreglar. En esa época, en que era urgente la formación de las dos organizaciones, que estaban haciendo una contribución positiva al esfuerzo nacional, nos sentíamos obligados a dejar a un lado nuestra vida personal, como lo estaban haciendo tantos otros miembros de la comunidad. Aun así, encontrábamos mucho placer en nuestro trabajo.
1916. 31 de mayo. Recibimos al personal de las oficinas de los Scouts y de las Guías -vinieron en ómnibus para almorzar. Banda Scout. 70 para el almuerzo. Rally Scout y exhibición en el jardín. Té para 400 scouts y 70 Guías.
Más tarde a medida que crecían los dos Movimientos, el número de Scouts y Guías que visitaban la Oficina aumentaba a tal punto que tuvimos, que establecer dos días para las visitas. Eran grupos muy alegres. En la actualidad tengo el placer de encontrar a señoras de edad que en un momento formaban parte del personal y recuerdan esas salidas veraniegas.
Miss Alice Behrens, una mujer de carácter sobresaliente y Guiadora en el norte, ayudo a Robin con la nueva organización. Se quedaba con nosotros cuando venía al sur. Recuerdo un fin de semana del verano del 1916; Robin salió a pescar - una de sus distracciones preferidas. Alice y yo fuimos caminando con él hasta el rio. Nos sentamos en la orilla al calor de la tarde y entre cada tirada de la línea conversábamos del tema que nos era caro a todos.
Alice dijo Robin lanzando su línea. "Ya es tiempo de que reúna a sus Comisionadas para conversar. Ya debería estar planeando la forma de extender el Guidismo para hacer de él un movimiento nacional de mayor envergadura para que crezca en la forma en que han crecido mis Scouts. ¿Por qué no hace una Conferencia?
Elija un buen lugar en el centro del país y cítelas para reunirse
En esa forma se inició la Conferencia de Matlock en octubre de 1916. Asistieron veintiséis Comisionadas a esa primera reunión. Hoy en día el número estaría más cerca de los dos mil seiscientos. Yo participé como Comisionada de Sussex y hablé sobre "Organización.
A mi gran sorpresa, volví a casa como Comisionada Jefa, por haber sido elegida para ese cargo en la Conferencia. Más tarde, en febrero de 1918 me hicieron jefa Guía.
Era un desafío enorme y uno que acepte con orgullo y felicidad. Parece increíble que en tan poco tiempo desde mi casamiento en 1912 hasta la Conferencia de Matlock en 1916, yo hubiera llegado tan lejos.
La joven tímida y modesta se había transformado en una mujer con confianza en sí misma, tengo que agradecer a mi marido por esa transformación. No es que me haya influenciado en una forma consciente; nunca me dijo "Haz esto" o "Haz aquello el esperaba que yo tomara mis propias decisiones, que escribiera mis propias cartas y discursos; que actuara en mi discreción. Pero tenía esa habilidad maravillosa para despertar en mí, cualidades y talentos que yo no conocía. El construyó mi confianza, me estimulo, me infundió entusiasmo.
Era como si todo el deseo de tener un propósito en la vida que había sido reprimido. hubiera encontrado por fin una salida.
Mi intento frustrado para ser enfermera; la ayuda esporádica que di a la I.C.A.A. allí en Parkeston; mismo los tres meses de servicios con la Y.M.C.A. en Francia - todo eso no era nada comparado con el sentido de "pertenencia del primer tiempo de mi Guidismo. Mucho de lo que yo había considerado como una juventud desperdiciada, parecía que en una forma indirecta me había servido como una preparación para la vida que me esperaba.
Todas las amistades que yo había hecho - y manteniendo - durante las peregrinaciones familiares desde Devon hasta Sussex, desde Cumberland hasta Kershire, me ayudarían ahora, mientras viajaba en un extremo al otro del país, buscando Comisionadas, organizando, convenciendo, entusiasmando, "extendiendo la palabra". Aunque las amigas no estuvieran dispuestas a ponerse el uniforme, podían presentarme a alguien que lo aceptara.
Todo el caminar, andar a caballo y el tenis que había llenado mis años jóvenes, contribuyeron a darme la constitución robusta que me ha permitido hacer frente al programa intenso que tuve durante casi sesenta años.
El amor al aire libre, estimulado por el ciclismo y los picnic en Exmoor, los días de caza con mi padre, la recolección de prímula y de zarzamoras - lodo eso me permitió apreciar esa parte del Guidismo que busca inculcar en las jóvenes el amor a la naturaleza y la búsqueda del aire libre.
Aun la existencia peripatética que tuve de niña, me permitió adaptarme fácilmente a los cambios constantes de escenario a los que me obligo la vida pública. En efecto hasta hace un año aproximadamente, creo que desde mi casamiento no había pasado más de cinco noches seguidas en una misma cama.
Era maravilloso estar trabajando "acollarada" a mi marido, luchando por una meta común, imbuidos por un mismo ideal. Teníamos el mismo sentido de los valores, el mismo sentido del humor, nuestras ideas coincidían en todo.
Trabajando juntos, lográbamos mucho más que la suma de lo que cada uno de nosotros podría haber logrado separadamente. Estábamos dirigiendo movimientos hermanos, podíamos viajar juntos y colaborar con el trabajo de cada uno. Difícilmente podía haber un arreglo mejor.
¡Pero tenía que haber un problema en alguna parte!
Como de costumbre tenía que venir de parte de mi madre. Tenía una visión muy victoriana. Condenaba a las sufragistas y cualquier forma de "liberación femenina" -aun la libertad relativamente modesta que Robin ofrecía a las jóvenes a través del Guidismo. Ella no podía entender sus motivos - ni el cambio que había y dejado el hogar; era aún peor que me pusiera uniforme Scout y que hubiese ido a Francia - pero por lo menos eso fue solo por tres meses. ¡Pero dedicarme al Guidismo.!
Escribí con tristeza en mi diario:
Se ha distanciado mucho y no conociendo nada sobre las Guías es terriblemente "anti-Guía" lo cual es embarazoso y absurdo.
No puedo comprender su posición y que aparentemente, se haya puesto en contra mío.
La llegada de la paz (1917 1919)
La guerra iba mal. Había incursiones aéreas sobre Londres. Robin se encontró en medio de una de ellas, a principios de junio de 1917 mientras esperaba el tren en la estación de Liverpool Street. Varias personas resultaron muertas. Esta era una guerra muy distinta de las campañas profesionales de las que había participado en la lndia y en África, aunque tal vez se pudiera comparar con Mafeking, donde los civiles también estuvieron expuestos al peligro. El lado horrendo de la aviación no hizo disminuir en nada mi interés apasionado por los aviones.
Una semana después de la incursión, en Junio escribí: "Yo me pregunto cuando será normal que todos volemos, en la misma forma que ahora andamos en auto".
En estos tempranos años del Guidismo, me hubiera gustado tener un avión particular, pues tenía que viajar constantemente. "Siempre hay demasiadas cosas que hacer" escribí afligida en mi diario en el mes de diciembre de ese año. Era verdad entonces y lo ha sido desde entones durante más de cincuenta años.
Robin también estaba trabajando mucho, pero así como en 1917 yo sólo tenía veintiocho años, él en ese momento tenía sesenta y debería haber estado tomando las cosas con más calma. El llamaba a sus dolores de cabeza "fiver" esto era un recuerdo de sus días en el ejército cuando el Coronel Baker-Russell decía: "Tengo una cabeza que no vendería por un fiver" (juego de palabras entre fiebre y una moneda de cinco peniques). Por más que lo intentaba, yo no podía persuadirlo para que trabajara menos. Todo lo que podía hacer era preocuparme porque todo en casa se desarrollara sin dificultades. Parecería que hasta el personal tuvo sus altibajos durante ese año.
22 de Octubre de 1917 -Mabel (la nueva cocinera, la hermana de Annie) entró a trabajar y espero que resulte. El personal del departamento de los niños no siempre se lleva bien con el personal de la cocina y/o el de la casa.
9 de Noviembre de 1917 -problemas con el personal. Esta niñera tendrá que irse.
Además, estaba preocupada por el dinero. Todo se había encarecido. Viajábamos y recibíamos constantemente, y ambas cosas nos comían nuestras modestas entradas. Pero a pesar de todo, aun podía escribir con amor, sobre nuestro aniversario de casamiento:
"jueves 30 de Octubre de 1917. -fecha de nuestro matrimonio- y cada año nos hace amarnos más -aunque ¡Parece llegar al máximo cada vez y que no puede haber "más"!
A principios de 1918, fui a Francia nuevamente. Esta vez -y esto muestra el respeto que se había ganado el Guidismo- fui como la recientemente nombrada "jefa Guía" en el papel de una "señora de posición" para investigar la conducta y las condiciones del Cuerpo Femenino Auxiliar del Ejército (WAAC).
El Cuerpo había sido organizado por Dame Helen Gwynne Vaughan. Hizo un trabajo magnífico en Francia y demás está decir que tuvo un "succés fou" (éxito loco) con nuestros soldados. También está demás decir que, la naturaleza humana siendo lo que es, una o dos chicas tuvieron bebés y hubo que mandarlas de vuelta a sus casas. Esto llevó a rumores feroces de "inmoralidad en el WAAC" Hubo cartas y preguntas en los diarios, muchos malos entendidos y mucha exageración. El gobierno decidió mandar a un grupo de "señoras de posición" para que evaluaran en forma imparcial las acusaciones e informaran al respecto.
Violet Markham estaba en nuestro grupo. Tenía unos quince años más que yo. Era una mujer pequeña de ojos vivaces que ya había logrado sus propósitos. Era una liberal prominente, nieta de Joseph Paxton, quien diseñó el Palacio de Cristal. Su padre era un hombre rico, dueño de una mina en Chesterfield y en su juventud había abrazado la causa de los mineros, trabajando sin descanso para mejorar las condiciones de trabajo y de la vida de los mineros y de sus familias. Cuando se mudó a Londres, se erigió con igual entusiasmo en defensora de la causa de las mujeres del servicio doméstico y buscó mejorar su suerte y elevar su nivel. Fue incluida en nuestro grupo como Presidenta del Comité Central de Capacitación y Empleo Femenino.
Recuerdo un incidente gracioso en relación con ella. Se le conocía como "Miss Markham". Sólo el círculo más íntimo de sus amigos sabía que hacía casi tres años que se había casado con el Teniente Coronel James Carruthers. Él estaba prestando servicio en Francia en ese tiempo y pudo reunirse con su esposa durante una corta licencia. Naturalmente, compartieron una pieza y a la mañana siguiente la WAAC que fue a despertar a Violet informó espantada que "¡Miss Markham estaba en cama con un hombre!
Da la casualidad que Violet fue llamada durante la última guerra para investigar parecidos rumores subidos de tono sobre inmoralidad en los Servicios Femeninos. Fue entonces que inventó la frase "La virtud no interesa a quienes gustan de los chismes" -un comentario que muy a menudo he tenido en mi mente al considerar la actitud del público y de la prensa con respecto al Escultismo y al Guidismo.
No veo realmente como una "Comisión de investigación" puede detectar signos de inmoralidad, si no es por confesión de las partes. Sin embargo, varios campamentos de WAAC en Boulogne, Abbeville, Dieppe, Le Havre, Rouen y Calais. Inspeccionamos cuarteles, conversamos con las muchachas y a nuestro regreso pudimos hacer un informe favorable del trabajo espléndido que estaban realizando y expresar nuestra satisfacción por el alojamiento.
También pasamos mucho tiempo en almuerzos y cenas ofrecidas por coroneles y generales que estaban ansiosos por tranquilizarnos respecto de la actitud respetuosa de sus hombres hacia las WAAC's. Fue una experiencia interesante, pero creo que prefería el servicio que realizaba como encargada del bar en el Mercers Arms.
Mi relación con mi madre se deterioraba rápidamente en esos meses y me escribía unas cartas tan raras e hirientes, que decidí aclarar las cosas con ella. Nos encontramos en "terreno neutral" en un hotel en Bournemouth y nos pasamos una mañana entera discutiendo en la cama. Por fin conseguí hacerle comprender la importancia del trabajo que yo estaba haciendo con las Guías y nos reconciliamos. Fue un alivio para mí el poder gozar nuevamente de una relación afectuosa con ella.
En el verano de 1918, flotaba en el aire la esperanza de que terminara la guerra. El contrato de alquiler de Little Mynthurst estaba por terminar y no queríamos renovarlo. Queríamos tener nuestro propio hogar, con vista hacia el campo -un lugar permanente donde pudiéramos radicamos con nuestros tres bebés. Mi padre no hizo un regalo inesperado de 1.000 libras, el cual nos ayudó para tomar la decisión de buscar otra casa. Si la guerra estaba por terminar, ya podíamos empezar a planear algo para el futuro.
A mediados de Octubre lo mandaron a Robin a Francia y luego a España por tiempo indeterminado para un trabajo confidencial del Forgein Office (Ministerio de Relaciones Exteriores). Me disgustaba que se fuera, pero yo no podía acompañarlo. Llené las semanas asistiendo a rallyes de Scouts y de Guías, a lo largo de la costa sur y terminé por unos días en Grey Rigg con mis padres donde los niños se reunieron conmigo.
10 de Noviembre, 1918 -cartas y juegos con los bebés e insistentes rumores sobre la declaración de la paz. Me acosté y me dormí y de pronto me desperté cuando el querido Robin me besaba en los ojos -volvió por fin- Trajo la noticia de que el Káiser había huido.
Dos días después en una agencia inmobiliaria nos dieron unas cuantas autorizaciones para visitar propiedades en el área de Bentley, pusimos nuestras bicicletas en el tren y fuimos a Farnham en busca de una casa. Visitamos varias durante esa mañana -ninguna servía- y estuvimos tentados de abandonar el intento. Sin embargo, como nos habíamos llevado sándwiches, apoyamos nuestras bicicletas contra un cerco y nos sentamos en el borde del camino para almorzar. Ahí fue vimos el cartel. "En venta en el portón. La casa se llamaba "Blackacre Farm -un nombre horrible. No teníamos carta de presentación pues esta casa no estaba en nuestra lista, pero pensamos que podíamos visitarla igual. Después de comer nuestros sándwiches, llevamos nuestras bicicletas a lo largo de 80 millas (800 m), de la entrada con creciente entusiasmo. Este era con seguridad el lugar que buscábamos -en lo alto de una colina, mirando hacia el sur con una amplia vista sobre las colinas de Surrey y de Hampshire. El dueño no estaba y la casera no se animaba a dejarnos pasar. Evidentemente la convencimos de que nos dejara verla y de inmediato supimos que ese debía ser nuestro hogar. El precio, cuando lo supimos era alto -más alto de lo que podíamos disponer. El dueño no quería rebajar y estábamos desesperados. No era posible que hubiésemos tenido una visión del Paraíso, para que se nos negara la entrada. Una vez más mi padre nos salvó con el saldo del dinero para la compra y Blackacre fue nuestro. Pero era necesario darle un nombre mejor, algo que simbolizara el lugar que ocupaba en nuestro corazón, lo llamamos Pax Hill -la colina de la paz- pues la habíamos descubierto en la primera semana después del Armisticio; y fue para nosotros realmente una "colina de paz durante los veinte años siguientes, el refugio al que volvíamos felices después de nuestros viajes, la casa que estaba siempre llena de gente, de risas, el hogar donde vimos crecer a nuestros hijos hasta la madurez.
Poco a poco la vida en Inglaterra volvía a su curso pacífico aunque de una forma diferente. Los hombres volvían de Francia, muchas veces muy distintos de los muchachos que habían partido. Las barreras sociales se derrumbaban. Ernest Court, nuestro chofer, volvió después de una brillante carrera en la Real Fuerza Aérea. Eric Walker fue otro que volvió después de estar prisionero de guerra en un campo de Alemania, pero muchos no volvieron. Muchos de los Scouts de Robin de la preguerra no volvieron a dirigir el movimiento al que se habían incorporado con tanto entusiasmo. Roland Phillips, el hijo de Lady St. David y el mejor de los scouts, fue uno de los muchos jóvenes espléndidos que dieron sus vidas. Su memoria se perpetúa en el Roland House, la casa en Stepney Creen que donó a los Scouts del Este en Londres para sus oficinas.
En Diciembre pudimos seguir desde las ventanas del Club de Caballería en Picadilly, el desfile de la Victoria, encabezado por Haig y Plumer y Birdwood.
Esa primera Navidad de la paz fue muy feliz. Los bebés ya eran suficientemente grandes para gozar de todo el encanto de ese festejo. Estábamos felices ante la perspectiva de mudarnos a Pax Hill al final de Enero. Nada me había preparado para el llamado telefónico que recibí al día siguiente de Navidad, para avisarme que mi padre se había ahogado. Dejé todo y me apresuré para acompañar a mi madre en este momento terrible. Apenas cuatro meses después de esta tragedia. Mi hermana Auriol también murió, como resultado de una epidemia de influenza española que arrasó el país.
Robin y yo habíamos aceptado una invitación para visitar Canadá y los Estados Unidos a principios de la primavera de 1919. El dejar a mi madre en ese momento de duelo doble, reavivó su hostilidad hacia el Guidismo. Yo estaba desesperada. Sentía mi obligación hacia mi madre, pero por otro lado ya estaban hechos los preparativos para nuestra visita y tener que cancelarlos a último momento hubiera causado frustración a los miles de jóvenes y niños que nos esperaban. Decidí llevar a cabo el viaje, pero mi madre se ofendió mucho con mi decisión.
No era un buen comienzo para la Paz.
Pax Hill (1919 1920)
Entre los pasajeros del Arcadian de ese propicio viaje de 1912 estaba Mrs. Juliette Low, una señora americana pudiente con casas en ambos lados del Atlántico. Lo había conocido a Robin en Londres y le habían impresionado mucho sus ideas, a tal punto que las había llevado a los Estados Unidos y había comenzado el Guidismo allí. El nombre sin embargo no se adecuaba a los americanos. Guide" significaba indio mestizo, inculto, que guiaba a los cazadores en sus viajes por las montañas. En los Estados Unidos el nombre no tenía ninguna connotación romántica. Las jóvenes de Mrs. Low eligieron llamarse Girl Scouts- como lo habían hecho las primeras guías en Inglaterra. Robin no estaba de acuerdo. Para él "Scout" significaba "Boy Scout". Cuanto él más protestaba, más se aferraban las muchachas americanas. Las decisiones de tas mujeres pueden ser hoy muy fuertes. Eran Girl scouts" y "Girl scouts" han sido hasta hoy - una de las pocas derrotas que sufrió mi marido en su larga carrera. En 1919, siete años después de su comienzo y con una guerra mundial entre medio, Mrs. Low estaba ansiosa por que Robin fuera a ver como "su" movimiento se estaba desarrollando y para que éste la aconsejara.
Debíamos haber zarpado el día de San Jorge, el 23 de abril, pero hubo una huelga portuaria. Nos pasamos una semana esperando en Liverpool y por fin el 29 partimos en el S.S. Baltic. Llegamos a Halifax, Nova Scotia, en medio de una tormenta de nieve y nos quedamos allí con el Gobernador durante tres días, haciendo breves visitas a los Scouts de los alrededores. A esto le siguió un torbellino de actividad en los Estados Unidos: Boston, Nueva York, Washington, Baltimore, Filadelfia. En todas partes éramos acosados por reporteros y fotógrafos, agasajados con almuerzos y cenas.
¡La gente aquí es tan amable y hospitalaria y tan pudiente!
Comida con los Hammonds, ¡Una reunión grande y lujosa como en el Palacio de Buckingham!
Yo ya me había acostumbrado a las muchedumbres entusiastas de Inglaterra, pero nada me había preparado para la recepción que nos esperaba en los Estados Unidos -reuniones de 3.000 por vez, almuerzos y comidas con 1.200 comensales, un Rally de la Victoria en el Carnegie Hall etc.
Actualmente los Scouts y las Guías forman parte aceptada de la escena social y es fácil olvidar que cincuenta años atrás, entusiasmaban por su novedad. En los Estados Unidos dimos todos los consejos y el estímulo que pudimos. Aunque el espíritu de esas Girl Scouts era reconfortante, no estaban muy bien organizadas y tenían mucho que aprender.
Nuestra anfitriona en Boston fue Mrs. J.J. Storrow. En un principio estaba algo picada pues consideraba que las Girl Scouts "no necesitaban que de Inglaterra les dijeran lo que tenía que hacer". Cuando conoció a Robin su hostilidad se esfumó. "Sir Robin", dicho con acento americano suena como "Sir Rabbit" (Sir Conejo) de modo que pueden ustedes imaginarse que al poco tiempo ella lo había apodado Brer Rabbit" (personaje de cuento infantil).
Después de dos semanas, volvimos a Canadá para quedarnos con el Duque y la Duquesa de Devonshire en la Casa de Gobierno en Ottawa. Desde allí, entre la ronda usual de visitas a puntos de interés, a platas hidroeléctricas, molinos de papel, elevadores de granos, trabajamos mucho para promover el Escultismo y el Guidismo. Allí empezamos también a organizar la forma de trabajo que desarrollaríamos en giras posteriores. Algunas veces asistimos juntos a las funciones; más a menudo dividíamos nuestras fuerzas, pues yo particularmente tenía mucho que hacer. En esos primeros tiempos hacía una patética falta de organización entre las dirigentes Guías. Mientras Robin hablaba en un almuerzo de Rotarios, yo lo hacía en una reunión de mujeres. Él buscaba apoyo en la Cámara de Comercio local, mientras que yo visitaba escuelas etc siempre había scouts y Guías para saludarnos en las plataformas de las estaciones, alcaldes para recibirnos, recepciones cívicas, conferencias, rallyes, desfiles, -y teníamos que pronunciar discursos, discursos y más discursos. Visitamos Montreal, Toronto y Quebec, en todas partes éramos bienvenidos con enorme entusiasmo por los miles de jóvenes que se congregaban para incorporarse a la hermandad mundial de los Scouts y de las Guías. Era fascinante pero también ¡Oh, tan agotador! Cuando nos embarcamos en el S. S. Grampian para nuestro viaje de regreso, agradecíamos el poder quedarnos en nuestra cabina y dormir. Recuperamos nuestras fuerzas en los 10 días del viaje de regreso a Inglaterra y a mediados de junio ya estábamos nuevamente en casa en nuestra querida Pax.
La casa ya estaba quedando chica. Por el momento mi madre estaba cuidando a las tres niñitas de Auriol pero Robin y yo nos habíamos comprometido a tenerlas en cuanto tuviéramos lugar para ellas, pues su padre tenía que volver a Ceilán por sus negocios. Mi madre que ahora era una viuda con mucho dinero, nos ayudó financieramente para que le agregáramos dos alas a Pax, una para el servicio doméstico y la otra para visitas y para nuestras tres nuevas "hijas". También agregamos una amplia sala de música en la cual Robin ubicó sus espadas, cofres, medallas y los muchos recuerdos que te habían sido ofrecidos en sus giras de visitas a los Scouts de todo el mundo. Peter de cinco años puso el primer ladrillo de la ampliación el 16 de julio de 1919 y justo una semana después el distinguido y excéntrico arquitecto y diseñador de Partmeirion, Blough Williams Ellis, almorzó con nosotros para ver como progresaba la obra. Él había diseñado el ala de servicio. Éste no fue uno de sus proyectos más felices pues los dormitorios miraban todos al norte, hacia una avenida de plátanos mientras que los corredores tenían la vista hacia el sur.
Tuvimos dieciocho meses felices en Pax Hill antes de nuestro siguiente viaje al exterior.
Después de todos los cambios de los años de guerra, poco a poco el personal doméstico se asentó y formó un grupo feliz que quedó con nosotros durante muchos años. Contratamos a una Guía joven, Grace Fisher, como ayudante de mucama, la niñera Hilda Austen se incorporó para cuidar a los seis niños y muy pronto ella y "Bear" Court (el Oso como lo llamaban los niños) se comprometieron. Eso significó más construcción, pues hicimos una casita para ellos. Como era de suponer la casita se llamó "The Bear's Den (la osera).
Algunas veces me pregunto ¿Cómo hice para que cupiera todo?
Mi madre se había mudado a Londres de modo que me resultaba más conveniente visitarla ahí en mis frecuentes viajes a la Oficina de las Guías.
Su estilo de vida se mantenía dentro del estilo cómodo de la preguerra: "30 de septiembre de 1919 - Paseo con mi madre en un landó con una yunta color avellana. ¡Tan poco en mi estilo!".
"Siempre hay demasiado que hacer. Creo que cuando muera eso quedará grabado en mi corazón. Si yo no hubiera tenido la felicidad de una excelente salud, no hubiera podido arreglarme. Además de las giras y los rallyes en distintas partes del país, estaba el trabajo en la Oficina de las Guías, el cual aumentaba a medida que crecía el Movimiento.
Yo disparaba a Londres dos o tres veces por semana, para reuniones de comités y una media docena de entrevistas con posibles dirigentes.
El Movimiento también estaba adquiriendo impulso en el exterior y había que seleccionar y capacitar dirigentes para que fomentaran el desarrollo en esos países. Había que pensar cuidadosamente en (as adaptaciones necesarias al programa para adoptar el Guidismo las necesidades de otras culturas.
Yo podía haber llenado todos mis días y también las noches, con asuntos de Guías, pero siempre trataba de volver a Pax al atardecer. Cada minuto en esa querida casa era precioso para mí, cada día lleno de muchas pequeñas cosas que hacer para la crianza de una familia de seis y para la atención del hogar. Mi diario está lleno de anotaciones nimias pero importantes para mí:
Todos a la iglesia y los niños por primera vez se quedaron para el sermón. Los bebés jugaron gritando de alegría. Heather era la mejor.
Esta mañana por primera vez Betty alcanzó sola el picaporte de la puerta de mi dormitorio.
A pesar de lo ocupados que estábamos Robin y yo, siempre nos dábamos maña para estar en casa con los niños para el té del domingo en la habitación de los niños. Esto terminada generalmente en juegos y actividades muy bulliciosos. Robin era extremadamente cariñoso con los niños. Por más barulleros que fueran y por más que lo molestaran, él se reía. Nunca se sentía tan importante como para no hacer tonterías con ellos.
Adoraba a todas las criaturas y para él era una pesadilla que algún niño en Bentley fuese olvidado y no tuviera un juguete en el día de Navidad. Después del té en la tarde de Navidad, él y el Mayor Wade recorrían todas las casas del pueblo donde había niños. Llevaban consigo una bolsa con los juguetes sobrantes de Pax Hill. Afuera de cada casa, dejaban el paquete. Luego golpeaban a la puerta y desaparecían antes de que alguien abriera.
Si bien los niños estaban aprendiendo cosas nuevas, yo también aprendía. De nada hubiera servido que yo pretendiera dirigir las Guías si no podía compartir las actividades con ellas, de modo que cuando podía me iba por una media hora a ver a Mrs. Eggar, la Comisionada Local, para "aprender mis nudos" y otras técnicas de Guías. Su Alteza Real la Princesa María fue nombrada Presidente en 1920. Desde un principio se mostró muy interesada en todo nuestro trabajo. No era sólo una Presidente "nominal". Insistió en que quería formular su Promesa Guía y me mandó llamar al Palacio de Buckingham para que le tomara la Promesa el 16 de Diciembre de 1920.
La Familia Real siempre le brindó mucho apoyo tanto al Movimiento Scout como al Movimiento Guía. El Duque de Connaught fue el primer Presidente de los Scouts, seguido más tarde por el Duque de Gloucester. El Duque de Windsor fue jefe scout de Gales y también inició el Fondo del Príncipe de Gales para el desarrollo del Escultismo. La Reina Madre fue Comisionada Guía para Escocia antes de su casamiento y sigue estando interesada como patrocinadora de la Asociación de Guías, veo que tuvimos una recepción en la Oficina de las Guías en Marzo de 1928 "para conocer a la querida Duquesita de York... Su Alteza Real es fascinante, dulce y encantadora con todos". Yo estoy orgullosa de que tanto Su Majestad la Reina como la Princesa Margarita fueron Guías entusiastas, esta última tomó la Presidencia de nuestra Asociación a la muerte de la Princesa Real. La Princesa Ana fue Alita y el Príncipe Andrés es Scout y ahora la hija de la Princesa Margarita, lady Sarah Armstrong-jones, se ha incorporado a las Alitas. lo que hace que 3 generaciones de nuestra Familia Real han sido miembros de los dos Movimientos. Esto es un magnífico cumplido para la visión e imaginación de mi esposo; que su programa pueda atraer igualmente a quienes viven en un palacio como a quienes viven en una choza de barro en el África.
Otra ventaja de Pax Hill era que distaba sólo unas pocas millas de Aldershot donde estaba el regimiento de Robin, el 13 de Húsares. Como Coronel Honorario le gustaba recibir a los oficiales en Pax Hill, o ir a Aldershot a compartir el rancho con ellos, o llevar a los niños a ver los saltos de caballos. En vista de la posterior ascensión del Duque de Gloucester a la Presidencia de la Asociación Scout, me interesa hacer notar lo que escribí el 18 de septiembre de 1920:
Robin de caza con el Coronel Brooker en Ghawton. Volvieron todos para el té aquí después de la cacería - el Coronel y la sra. Brooker, el Mayor Bertie Hoare, el pobre Coronel Twist cuya preciosa mujercita murió hace poco, el Coronel Marchant que fue edecán de Robin hace años y Su Alteza Real el Príncipe Henry que está enganchado en el 13 por un tiempo - Buen muchacho.
El té era nuestra comida "sociable del día, a la cual invitábamos más a menudo.
7 de junio de 1921. Unos 40 miembros de Instituto Femenino para la hora del té. Lo tomamos afuera en el césped, pasearon y participaron alegremente de algunos juegos.
Agosto de 1921. Huéspedes en casa. Visitas para el té. Los grupos de acampantes en la entrada, 70 otros (holandeses e ingleses) acampando cerca del río. Todos para el té en el jardín.
A menudo teníamos carpas levantadas en el borde de la sombreada avenida de entrada que tenía media milla (800 m.) de largo. Robin también era Presidente del Camping Club de Gran Bretaña. Sus miembros aparecían de improviso a veces en terribles condiciones climáticas y nos sentíamos obligados a recibirlos.
2 de septiembre de 1920. A casa en el tren de la tarde. Encontramos a 2 familias de acampantes aficionados bajo una lluvia torrencial esperando para acampar en la entrada. Los pusimos bajo techo para la noche.
Teníamos muchas, muchas visitas. Casi siempre había una o dos personas para pasar la noche, generalmente por asuntos de Scouts o Guías. Yo encontraba más fácil tener varias visitas al mismo tiempo pues se entretenían las unas con las otras. A Robin también le gustaba tener amigos durante el fin de semana para ir a pescar, éste era su pasatiempo favorito al aire libre.
No se les permitía a los huéspedes que alteraran la rutina de Robin. Por supuesto que con sus múltiples obligaciones públicas, muchas veces estaba fuera de casa o tenía que pasar una noche en Londres, pero cuando estaba en Pax Hill, dormía en la galería, en cualquier tiempo que fuera. Parecía no sentir el frío cuando estaba al aire libre. Podía dormir con una manta liviana que lo cubría sólo en parte, dejando sus pies afuera, sin embargo, por las tardes, estando adentro se sentaba junto al fuego usando un traje abrigado y una bata encima.
Todas las mañanas, hasta los ochenta años, se levantaba a la salida del sol para hacer una serie de ejercicios físicos. Se preparaba su té, comía sus frutas y se sentaba en su escritorio a las 9.00 o 9.30 am. Durante esas horas tranquilas antes de que los demás se levantaran, escribía su artículo mensual para "The scouter", su artículo semanal para "The Scout" sus libros, cartas urgentes, sus planes y demás cosas. Decía que le agregaba un mes a cada año al hacer uno de esas tempranas horas matinales.
A las siete y media u ocho menos cuarto, subía para darse un baño y vestirse. A esa hora yo ya estaba levantada, llamábamos a los perros y salíamos a caminar dos millas (3 1/2 km) antes del desayuno - siempre la misma caminata hasta las afueras del pueblo de Froyle. Lo calculábamos muy bien pues estábamos de regreso para el desayuno a las 8.45.
A Robin te gustaba la manzana asada con crema y las gachas para el desayuno. No era hombre de "huevos con panceta"; rara vez comía carne. En efecto era bastante abstemio en cuanto a comida, aunque le gustaba un vaso de oporto después de comer. El desayuno era una comida tranquila. El correo llegaba generalmente a esa hora y la secretaria de Robin, Eileen, venía caminando a través del césped para unirse a nosotros (Eileen Nugen había sido la secretaria de Robin desde 1914. En 1920 se casó con el Mayor A. G. Wade, secretario de la Asociación de Scouts y se radicaron en Bentley. Revisábamos juntos nuestra voluminosa correspondencia y Robin le pasaba cartas a Eileen diciéndole como debía contestarlas. Luego desaparecía en su escritorio y yo me instalaba en el mío ubicado en la sala, para despachar mis cartas. He desarrollado una cierta rapidez en la máquina de escribir y si bien mi estilo, que hace caso omiso de márgenes, puntuación y del uso de las mayúsculas, no está a la altura de las exigencias de las academias, por lo menos es más rápido que escribir a mano - y ¡Es muy personal mío!
A las 11.30 Robin ya había terminado de dictarle a Eileen y entraba en la sala refregándose las manos en lo que parecía un lavada "en seco" que se había hecho costumbre en él.
"Ven Mum" me decía "Deja eso" y nos íbamos afuera con los perros para otra caminata de dos o tres millas hasta la hora del almuerzo.
A medida que iba envejeciendo, yo trataba de que se recostara y durmiera una media hora antes de almorzar, luego de lo cual hacíamos otra caminata más larga. Nunca hacíamos menos de siete millas por día, cuando estábamos en casa, lo cual seguramente es la razón de nuestra buena salud.
Tomábamos el té junto al fuego, a menudo con visitas y raramente (si teníamos suerte) solos. Después había tiempo para podar los rosales, arreglar la pérgola del jardín, o en el invierno Robin se sentaba con sus diarios o alguna agenda o informe que debía leer, hasta que se hacía hora de una comida liviana y nos íbamos temprano a la cama. Aun cuando teníamos huéspedes, presentaba alguna excusa de que tenía "una o dos cosas que hacer y se iba a la cama a las 21.30. Pero cada noche venía a mi cama para "armchairs" - simplemente estar acostados en brazos el uno del otro, felices de estar juntos. Era tan dulce, tan cariñoso, y sin embargo tenía siempre esa energía brillante y arrolladora, tramando ideas maravillosas que tenían que ser traducidas a palabras. Escribir, escribir, siempre escribir. Era sin lugar a dudas un hombre increíblemente talentoso. Además de los treinta y dos libros que escribió y de sus innumerables artículos para diarios y revistas, era también un escultor de talento y un artista de no poca habilidad, usaba su pincel con la misma facilidad con una y otra mano. Algunas de sus mejores pinturas son los estudios sobre animales que hizo en Kenia cuando tenía más de 80 años.
¡Tanto talento - y yo lo daba por sentado como algo normal! La medida del amor que nos teníamos y de su gran humildad, era que en ningún momento me hacía sentir menos que él. A pesar de la diferencia de nuestras edades, a pesar de su posición eminente en la vida pública, estábamos completamente de acuerdo el uno con el otro. Nunca pensábamos en forma diferente. Él era el eje mi vida, yo lo adoraba. A lo largo de este relato de mi vida, hablo de mi esposo como Robin" o Querido. Para él después que nos casamos, no fui más B.E.. Me llamaba Mum delante de los niños y Dindo en privado, ésta era nuestra abreviatura de Darling (Querida).
No éramos muy afectos a dar cenas, pues Robin prefería acostarse temprano. Más bien tratábamos de recibir por la tarde en Garden parties. Nuestro terreno de cuatro hectáreas era muy hermoso, de césped suave, canteros de rosales y estábamos arrullados por palomas blancas. Podíamos ubicar hasta ciento cincuenta personas con facilidad, aun cuando el mal tiempo nos obligara a refugiarnos en la sala de música. Yo hacía venir a un heladero con su carrito y las visitas podían servirse cuantos helados quisieran. Generalmente los Scouts locales brindaban alguna dase de entretenimiento o los Bailarines Folklóricos del pueblo vestidos de blanco y anaranjado hacían alguna demostración. Poco a poco la música nos hacía marcar el compás con los pies y muy pronto nos uníamos a ellos - anfitriona, huéspedes y sirvientes lodos juntos bailando Old Mole, New Castle o Hunsdon House".
A principios de diciembre de 1920 recibimos una invitación importante para un viaje al extranjero, nada menos que del virrey de la india. Lord Chelmsfrod. La india había sido uno de los primeros países de ultramar que habían adoptado el Escultismo. Fue iniciado por dirigentes europeos para scouts indios. Su credo sencillo de amistad para con todos y la creencia en Dios, interesaba igualmente a los hindúes con su Recta vía" y a los musulmanes con su idea de hermandad. Los principios generales del Movimiento eran aplicables a todas las razas. Hace cincuenta años, el nacionalismo empezaba a tener fuerza en la India y dentro del Movimiento.
India (1921)
El 7 de enero de 1921 nos embarcamos en Liverpool rumbo a La India en el S.S. Narkunda. El doctor había cambiado su parecer sobre la enfermedad de Heather que después de todo no fue escarlatina. "Muy feo dejar mi casa y a los tres bebés por tanto tiempo".
Fue un viaje fascinante de tres semanas - aunque por supuesto tuvo sus inconvenientes; "8 de enero de 1921-. Los Austen Chamberlain se sientan en nuestra mesa con el Capitán - y él insiste en hablar de política".
En cierta forma, era casi como una gira real. Gibraltar estaba todo decorado con carteles "Bienvenida al Jefe Scout"; en Marsella los Eclaireurs, o sea los Scouts franceses habían salido en masa para saludarnos y ofrecernos un almuerzo; en Port Said hubo vítores y aplausos. Hasta los pasajeros del Narkunda reunieron más de 300 libras para la colecta que el Príncipe de Cales había lanzado para ayuda a los scouts.
Llegamos a Bombay el 28 de enero y nos quedamos en un búngalo para huéspedes en los terrenos de la Casa de Gobierno - conocido afectuosamente como el N° 1 de la India por ser el punto de la india más cercano a Inglaterra. El Sr. Georges Clemenceau, el hombre de estado de Francia, también estaba quedando en la Casa de Gobiemo en ese momento y estando sentada a su lado en una comida, me sentí aliviada ante mi pobre francés cuando vi que la señora que estaba al otro lado de él hablaba el idioma de corrido.
Nos zambullimos de inmediato en una ronda de visitas y conferencias. Uno de mis primeros compromisos fue el hablar a un gran grupo de mujeres sobre el tema del Guidismo. Había hindúes, parsias, anglo-indias y europeas. En esa época las mujeres indias en general, no se mezclaban mucho con las europeas, fue una victoria del Guidismo, puesto que una vez que las Guías lo adoptaron, las barreras de razas comenzaron a derribarse.
Después de cuatro días en Bombay, viajamos por la noche a Delhi. Nos habían dado un coche dormitorio en el tren, pero no pudimos dormir mucho. En cada parada - y hubo muchas - habían Scouts y Guías para recibirnos y cubrirnos con guirnaldas de flores. Nos asomábamos por las ventanillas para hablarles y estrecharles la mano - y espero que no se hayan dado cuenta de que Robin y yo ambos estábamos usando los sombreros y las camisas de uniforme sobre nuestros pijamas y camisón respectivamente.
He visitado el subcontinente seis veces en total, pero ninguna visita posterior ha tenido el impacto de la primera.
Almorzamos con el Virrey y su esposa y discutimos los planes para nuestra gira. Todo era muy lujoso y regio. El Virrey era el Jefe Scout de la india y Lady Chelmsford era la Jefa Guía de modo que conocían bien los problemas con que tendríamos que enfrentarnos.
Lord Chelmsford deseaba que el Escultismo fuese un complemento de la educación en la India.
En Delhi nos quedamos en el pabellón Virreinal. Este no era la imponente estructura que Lutyens construyó más larde en Nueva Delhi sino un edificio más antiguo. Alojaban a los huéspedes en carpas ubicadas en los terrenos aunque "carpas" es una palabra que no da una impresión correcta, por cuanto eran pabellones lujosos con gruesas alfombras, rico moblaje y con cortinados que cubrían las paredes. Nos asignaron un asistente, Mahrwatti, quien nos asistió durante el resto de nuestra gira, vigilaba nuestro equipaje, cuidaba de nuestra ropa y fue realmente invalorable. Estaba siempre atento, y sonriente, muy capaz, anticipándose a nuestras necesidades y custodiando todas nuestras posesiones.
Es un gran privilegio haber experimentado algo de la magnificencia de la soberanía británica en la india. Había casi diez millones de muchachos en edad scout, pero muchos de ellos no tenían oportunidad para aprender sobre salud e higiene, sin contar con los principios morales y el fortalecimiento del carácter que ofrece el Escultismo. Ya había un tercio de millón de Scouts en la India, pero esto era sólo una parte del posible potencial.
Aun así la diferencia entre estos muchachos y los que no pertenecían al Escultismo era tan grande que no podía considerarse accidental. Por ejemplo, ayudaban a contener a las multitudes en las "metas" o festividades religiosas; actuaron con un valor admirable en los trabajos de rescate después del terremoto de Quetta. Esto, en un país donde la muerte y el desastre son aceptados a menudo como inevitables, mostraban un progreso marcado en la actitud. El Guidismo también, podía ayudar a derribar las convenciones tradicionales que mantenían a las mujeres en una posición de subordinación.
Alentados por el apoyo brindado por Lord Chelmsford, salimos en nuestra gira.
El Virrey había dado orden de que durante el mes siguiente tuviéramos el uso de un coche salón especial enganchado a los trenes que usáramos - algunos de ellos buenos trenes-. Era un apartamento rodante realmente confortable con dormitorio y salón. Aunque nos quedábamos con los Gobernadores de varias provincias, cuando pasábamos más de una noche en la ciudad, el coche salón era una "base" muy conveniente donde podíamos descansar entre los compromisos o dormir cómodamente mientras recorríamos las largas distancias entre un Estado y otro.
Robin estaba emocionado de ver y sentir la India. Él tenía recuerdos muy felices de la época en que había prestado servicio allí. Por supuesto que en su primera visita se había desempeñado como militar; ahora con un mensaje de paz y de hermandad.
Él había cambiado y también había cambiado la India, pero el desafío del país quedaba. Las largas distancias, la pobreza, el sistema de castas.
Visitamos Agrá. Fuimos en auto desde Jubbulpore para ver las Rocas de Mármol donde Rudyard Kipling situó su "Roca de las Abejas en su Libro de la Selva. Vimos una "meta" en Allahabad donde dos millones de peregrinos se bañan en los ríos Jumma y Ganges. Fuimos a Lucknow donde Robin me mostró el búngalo que ocupaba en 1876. Benares, Ranchí, Madras, viajamos durante horas interminables en el tren, pasando grandes montañas, palmeras altas y delgadas, campos de maíz y de pimientos, encantadoras carretas de bueyes y rebaños de cabras, absurdos pozos bíblicos y arados y siempre gente con sus trajes pintorescos y coloridos. Me enamoré de todo, hasta del calor.
En todas partes donde íbamos, a todas las horas del día o de la noche - aún a las 3.30 de la madrugada- había Scouts y Guías rogándonos que bajáramos del tren por unos pocos minutos para conversar con ellos, para fotografiarse con nosotros. Me admiraba ver el cariño con que nos recibían. A pesar de que yo comprendía que era necesario mantener la dignidad de la administración británica en la India, no podía menos que notar el contraste entre la opulencia del Pabellón Virreinal y de los demás edificios gubernamentales en los cuales vivíamos, con la enorme pobreza de la mayor parte de la India. Empecé a sentirme perturbada por las condiciones en que vivían.
Estaba conmocionada por el contraste entre los indios ricos de casta alta y los de las castas bajas. Conocimos a un gobernante indio que llevaba un brillante de 1000 libras en su turbante y los cascos de sus caballos pintados con dorado a la hoja. En Madras asistí a un té con setecientas mujeres y me sentí enferma al ver la riqueza de sus joyas, que usaban hasta para decorar sus pies pintados. En Badras, Robin se encontró cara a cara con la extraordinaria Mrs. Besant. Tenía más de setenta años cuando la conocimos - una mujer pequeñita, de cabello blanco, pero con una personalidad formidable. Usaba siempre vestido indio. Debe ser excepcional que una mujer inglesa ejerza una influencia tan grande en la política de otro país, pero esto es lo que Annie Besant hacía en la India.
Había abandonado a su esposo que era vicario (y dejó su fe cristiana junto con él) allá por 1873. Desde entonces se encontraba bajo la influencia del conspicuo Charles Bradlaugh y había publicado El Evangelio del Ateísmo". Luego con el mismo entusiasmo organizó una huelga en 1888 y fundó un sindicato. Su energía inquieta la llevó a América y finalmente a la India en 1893. Allí quedó fascinada por el misticismo oriental y decidió que la india era su hogar espiritual. Estaba convencida que allí había tenido varias encarnaciones anteriores y creo que abrazó la religión hinduista.
Aquí por fin en la India había un país al que podía dedicar toda su inquietud y su energía, se lanzó con entusiasmo a la causa con Congreso, propiciando la "Home Rule" para la India, aunque esto le significó frecuentes conflictos con la Administración británica. Al mismo tiempo hizo mucho por la causa de la educación en la india, fundando el Colegio Hindú en Madras. Sin embargo, cuando Gandhi comenzó la campaña de la Desobediencia Civil a principios de 1919, comprendió rápidamente los peligros inherentes a la violencia. Ella que sólo dos años antes había estado presa por la no-cooperación, rehusando lealtad a la Corona, comprendía ahora cuán necesario era que los británicos permanecieran en la India si se deseaba alguna clase de progreso para llegar a la independencia sin pasar por una revolución.
El trágico derramamiento de sangre que siguió a la independencia en 1947 muestra su clara visión del futuro. En el Escultismo encontró una oportunidad para llevar adelante sus objetivos de educación y con ese fin fundó los Scouts del Sur de la India, un cuerpo independiente pero entusiasta de unos 25.000 Scouts que no estaban afiliados a los Scouts de B-P.
Esta fiera diminuta, esta espina en la carne de la administración británica, este petrel tormentoso de la política india, era la mujer que Robin debía conquistar. Así como en otros lugares de su gira, así como en muchas ocasiones antes y después, su encanto y su sentido común ganaron a Mrs. Besant, la cual accedió a que sus Scouts del Sur de la India entraran en la federación. Se celebró el acontecimiento con una comida de ocho platos cocinada y servida por una de sus tropas de Scouts. La comida fue servida al estilo indio, con los comensales sentados en el suelo sobre tapetes. Luego Robin nombró a Mrs. Besant, Comisionada Honoraria de la India y la invistió como Scout "verdadera". Durante la ceremonia tuvo uno de esos lapsos de memoria que nos ocurren a todos en algún momento - se olvidó de la Promesa Scout ¡Mrs. Besant tuvo que soplarte! Fue un triunfo para el Escultismo que ahora hubiera prometido "Cumplir sus deberes para con el Rey". Vivió hasta una avanzada edad y murió en los años treinta. Era ciertamente una de las personas más especiales que he conocido.
La larga gira nos llevó a Calcuta donde nos quedamos con el Gobernador Lord Ronaldshay. El Virrey y Lady Chelmsford estaban también en la Casa de Gobierno de modo que hubo otra ronda aturdidora de almuerzos y comidas. "Ciertamente reciben mucho en estos lugares" me quejaba yo en mi diario.
Tuvimos unas cortas vacaciones en el Himalaya. Su belleza y magnificencia era tal que Robin estaba en pie a cualquier hora tratando de captar sus impresiones en la pintura. Sus carpetas de croquis estaban llenas de pinturas de enormes picos nevados, rosados al amanecen de profundos barrancos, de característicos personajes del Tíbet en sus aldeas de montaña. Todos estos están conservados en las gigantescas carpetas que he guardado desde que nos casamos - un recuerdo maravilloso de las ricas y variadas experiencias que tuvimos en todas partes del mundo.
Dejamos la India con la satisfacción de un trabajo bien hecho. Los grupos rivales se habían unido, tanto el Guidismo como el Escultismo habían recibido estímulo y toda la organización había quedado bien encaminada. Lo que sí era necesario, era enviar un Comisionado desde Inglaterra para mantener la organización en el buen camino. ¿Pero de dónde podría la Asociación Scout sacar dinero para pagarle?
De la India pasamos a Birmania y navegamos por el Irrawaddy hasta Rangún. Estábamos apoyados tranquilamente contra el borde, mirando cómo se deslizaba la orilla cuando vimos un barquito en cuyo costado estaba pintado el nombre: "Alison".
Exclamé "¡Alison!" - "Debe ser Alison Cargill. Su padre es el Presidente de la Compañía Petrolera Birmana" (Alison me había apoyado a organizar el Guidismo en Escocia en 1917).
Parecía un signo. Al regreso de nuestra gira, le escribí a Sir John Cargill, explicando nuestro problema. Con gran generosidad nos dio suficiente dinero como para enviar el Comisionado que necesitaba la india. Fue un gesto magnífico con resultados magníficos - y todo gracias a un barquito llamado "Alison".
El Escultismo y el Guidismo en Birmania, desgraciadamente fueron suprimidos desde que el régimen revolucionario tomó posesión en 1902; pero en 1921 ambos Movimientos eran tan entusiastas como en la India. Pero el clima de Birmania era muy cálido y pegajoso y nos alegramos de pasar al clima más templado de Ceilán. En Colombo nos alojamos en "Temple Trees". Yo recordaría esa visita cuando unos 40 años más tarde fui huésped de Mrs. Bandaranyke, la Primera Ministra de Ceilán - ¡Pero en esa ocasión más próxima, había ametralladoras a cada lado de la puerta principal!
Nuestro viaje de regreso incluyó visitas a Egipto y Palestina, donde fuimos recibidos por Lord Allenby, Sir Herbert Samuel y Mr. (luego Sir Ronald Storrs) todos los hombres cuyas carreras han sido identificadas con la política turbulenta del Medio Oriente. Es una indicación de lo mucho que la situación se ha deteriorado, el hecho de que en 1921 asistí a un Rally en Alejandría de Scouts griegos, armenios, británicos, franceses, judíos y egipcios.
Dejamos nuestro barco en Marsella y volvimos a casa vía Paris. Después de todo el esplendor de nuestra visita a la india, tuvimos que luchar para treparnos al tren el Calais. Pero estábamos regresando a casa. Habíamos estado afuera por tres meses y medio, habíamos recorrido veintidós mil millas (35.200 km) en barco y en tren, en rickshaw y a caballo.
"Los bebés y mamá en la estación y todos casi explotamos de alegría. Y Pax Hill está tan linda y tan hogareña. ¡Oh que regreso!". Fácilmente podía haber sido desastroso. Si algunas veces en este relato de mi vida, me he mostrado cautelosa al referirme a la prensa, es porque tanto Robin como yo hemos sufrido en más de una ocasión por la mala interpretación que ha dado a nuestras palabras - aunque es justo decir que en general la prensa nos ha tratado con generosidad y honestidad. En esta ocasión, tuvimos una conferencia de prensa para relatar lo que habíamos logrado en la india.
Un reportero nos preguntó "¿Los Scouts indios usan la misma Promesa y Ley?". Robin siempre prudente con sus palabras contestó con sinceridad: "Tienen que traducirlas a su propio idioma" les explicó. "Algunas veces es difícil encontrar una equivalencia exacta - por ejemplo, los indios no tienen una palabra específica para "honor" en el sentido que nosotros le damos sólo "reputación" o "prestigio"".
El reportero al día siguiente publicó: "El Jefe Scout dice que los indios no tienen honor". Se imaginan el compromiso en que nos sumió y las explicaciones que tuvimos que dar.
Doble arnés (1921 - 1927)
Este relato de mi vida se haría tedioso si yo fuera a detallar todas las actividades que realizamos entre las dos guerras. Solo puedo mencionar los episodios más sobresalientes. Fueron años maravillosamente felices, que transcurrieron llenos de alegría y diversión mientras crecían nuestros hijos; llenos de estímulos y desafíos cuando viajamos por el mundo, llenos de trabajo duro pero gratificante al ver crecer nuestros dos movimientos en fuerza y cálida.
Por supuesto hubo desilusiones e irritaciones. Aunque pude mantener amistades duraderas fuera de mi familia, no pude gozar de una relación fácil con mi madre, ni con mi hermano." No puedo llevarme bien con él escribí desesperada en agosto de 1921.
2 de junio de 1922. Una escena difícil con mi madre sobre mis salidas en uniforme. |Esto se hace exasperante!
19 de octubre de 1922. Ayer recibí una carta irritante de mi madre con referencias ofensivas respecto del Guidismo. Aun ahora no sé que es lo que le molesta, yo creo que ni ella sabe y es simplemente una obsesión sin razón valedera.
Al mismo tiempo, yo también estaba luchando con la cuestión religiosa. Como lo he mencionado anteriormente, tuve una formación tradicional dentro de la Iglesia Anglicana, que me fue suficiente en mi niñez. Ahora, con mi madurez y experiencia, y particularmente al conocer gente de tan diversas religiones, yo me cuestionaba lo que me parecía la formalidad hueca de los servicios religiosos a los que asistía.
21 de agosto de 1921. No puedo ir a la iglesia. Me destruye.
8 de enero de 1922. R. y yo fuimos a la iglesia. Demasiado ostentosa para mí, y sólo aumenta mi convicción de lo errados que están los clérigos.
Yo había oído hablar mucho sobre la Ciencia Cristiana en mis viajes hacia y desde la india y la exploré en alguna profundidad, pero no encontré allí la respuesta a mis necesidades. Creo sinceramente en la existencia de Dios y en Su Poder sobre nuestras vidas. Prueba de esto es la forma maravillosa en que ha sido dirigida mi vida, pero no me he sentido atraída hacia ninguna secta o denominación cristiana más que por otra.
Por ejemplo, el ritual elaborado y el incienso de los servicios Católicos Romanos, no tiene sentido para mí, aunque lo pueda tener para otros. Se interponen entre mí y mi idea de Dios. Creo en Dios más que en la "Religión". Creo en Dios sin ningún esfuerzo. No tengo ninguna duda que hay un Poder Superior y Supremo por sobre nosotros y por encima de todo. Por falta de una palabra mejor la llamamos "Dios".
Creo que estamos aquí con el fin de dejar al mundo un poco mejor de lo que lo encontramos. Dios trabaja a través nuestro para mejorar al mundo. Encuentro atrayente la idea de las religiones orientales de que se puede volver a la tierra en otra existencia para remediar los errores que se hayan cometido en esta vida y buscar así la perfección.
En tiempos de pena y de duda me he dirigido a Dios en busca de fuerzas y consuelo. ¿Pero cuál es la verdad? Tal vez pronto lo sepa.
El año 1912 terminó con visitas al Palacio de Buckingham para discutir con la Princesa Mary el regalo que las Guías le harían para su casamiento con el Earl of Harewood en el mes de febrero. Le dimos una caja de plata, una insignia Guía de brillantes y tres estatuillas de plata - sin imaginarnos que el obsequio iría en dos direcciones.
Una señora de mucho dinero Mrs. Archbold Sanderson le había ofrecido a la Asociación de Guías una propiedad cerca de Lyndhurst en el New Forest. Se llamaba "Foxlease", sus amplias comodidades y sus 65 acres (26Ha.) de terreno, podían hacer de ella el lugar ideal para un centro de capacitación para Guiadoras. Era una oferta tentadora, pues realmente necesitábamos ese centro. Pero la transformación de la propiedad de una residencia privada a un centro de capacitación, iba a costar mucho dinero.
Además del mantenimiento de esa casa y de los terrenos iba a ser un drenaje constante de nuestros recursos. ¿Tendría nuestra joven Asociación los fondos para enfrentar esa responsabilidad?
La respuesta nos llegó a través de la Princesa Mary.
Todas las "Marías" del imperio contribuyeron para hacerle un regalo de bodas. La Princesa le dio a la Asociación de Guías la mitad de esa suma más lo recaudado por la venta de entradas para ver sus regalos de casamiento. Recibimos alrededor de 10.000 libras -un obsequio tremendamente generoso y más de lo necesario en 1922 para hacer viable a Foxlease. Esto era típico de la forma activa y práctica en que la Princesa Mary ejerció la presidencia del Movimiento.
Se interesaba por todas nuestras actividades. Cada vez que yo regresaba de una gira por el extranjero quería que le diera un informe.
4 de mayo de 1927. Almuerzo con la Princesa Mary en Chesterfield House para contarle sobre Sudáfrica. Vi a sus dos hijitos encantadores que insistían en que los besara. (El actual Earl of Harewood y su hermano el Hon. Gerald Lascelles).
Sí alguna vez aparecía en un diario algún comentario adverso a las Guías como sucede inevitablemente de tanto en tanto -yo tenía que investigar el asunto en su nombre y transmitirle los detalles. No era una Presidenta "nominal" y en efecto parecía gozar participando de la informalidad de las actividades Guías. Ella abrió oficialmente a "Foxlease" el 23 de julio de 1923 y desde entonces lo visitaba con frecuencia y tomaba parte de las actividades como cualquier otro acampante.
Sábado 17 de julio de 1926. Recibir a S.A.R. la Princesa Mary en la estación de Brocken-hurst y acompañarla hasta Foxlease. Las Guiadoras alineadas a lo largo de la avenida de entrada, la vitorearon ruidosamente. Toma café y conversa con las Comisionadas en la casa y luego visita los distintos grupos que muestran sus exhibiciones. En el campamento tomó té en un jarro y luego participó del fogón. Disfrutó muchísimo.
10 de junio de 1932. La Princesa Real goza inmensamente y se queda hasta bastante tarde, observando las actividades de campamento, cocinó, canciones, etc. un sol radiante lo hizo un día perfecto. Cuando está con nosotros pierde su timidez.
Peter partió a la escuela preparatoria en enero de 1922. A pesar de que me he preocupado demasiado al dejarlo en casa cuando nos íbamos de viaje al extranjero -tal vez porque quedaban en su casa rodeados de caras familiares -me apenaba mucho entregarlo a desconocidos.
Era un niño tímido, muy débil, muy poco demostrativo. "Un buen chiquito, sin ningún defecto". Yo lo adoraba, pero creo que nunca lo comprendí. Si lo hubiera comprendido tal vez hubiera sabido lo duro que era para él ocupar siempre un lugar preponderante desde sus primeros años. Se había anotado como Lobato en octubre de 1921 cuando cumplió ocho años. Menos de un año después miles y miles de Lobatos y Scouts entusiasmados se reunieron en el Alexandra Palace para saludar al Príncipe de Cales a su regreso de la gira mundial. Habíamos arreglado que Peter lo condujera de la mano hasta el centro de la arena. Sólo años más tarde supe del terror que había sentido, "Lo único que me dio algo de aliento" escribía en The Scouter" era que la mano del Príncipe temblaba más que la mía".
El año terminó con otra ocasión "Regia" cuando mi querido Robin recibió la C.C.V.O. (condecoración británica) de manos del Rey. Consideramos que este era un reconocimiento que se le hacía por su valioso trabajo en el Escultismo -pero creo que tuvimos el mismo placer por el regalo que para su cumpleaños le hizo el personal de la Oficina Scout dos meses más tarde - "un aparato de radio". Era una gran novedad y una maravilla poder escuchar un concierto en el mismo momento en que se estaba realizando, aun no estando presentes. ¡Poco nos imaginábamos las maravillas de comunicaciones que se iban a desarrollar en los siguientes cincuenta años!
En marzo de 1923 Robin y yo hicimos una gira de tres meses por Canadá y los Estados Unidos, durante la cual hice mi primera transmisión radiofónica. He hecho tantas desde entonces que ya no me siento intimidada por el medio, pero en ese momento describí la experiencia como "muy acorbardadora". Más tarde en ese mismo año hablé en el aire por la antigua estación 2L0 en Savoy Hill.
2 de agosto de 1923. Transmisión radial de 8 minutos sobre las Guías. Es bastante divertido hablar por radio o simplemente leer algo, sola en un cuarto. Y parece un frasco de dulce sobre un trípode. iQué maravilloso!
Hoy en día "Pausa para la reflexión" o cualquiera sea el programa de la BBC que necesita mi voz, simplemente arregla una cita y me manda un representante con un radiograbador a Hampton Court. Puede transmitir cómodamente desde mi living-room y si pasa un avión y arruina la grabación o si me equivoco o me pica la garganta, es muy sencillo empezar de nuevo.
En mi diario de 1925 anoto que el año "empezó mal". Betty, Yvonne (la menor de Auriol) y Peter todos con tos convulsa, "Todos los trenes paralizados por una terrible huelga de conductores de ferrocarril.. El gobierno Laborista entra con Ramsay Mac Donald". Con los años que han pasado, no estoy segura si consideraba este último punto como parte de la tristeza general.
Es interesante mirar hacia atrás y ver cuáles eran los acontecimientos que para mí eran suficientemente importantes como para incluir en mi diario. Van desde lo personal a lo público:
1° de marzo de 1924. Ahora ya todos los años los niños toman el desayuno y almuerzan abajo con nosotros en lugar de hacerlo en su cuarto.
10 de abril. A Grantham. Visita a Hardy, el pobre mucamo de mi padre, ahora en parte paralizado y viviendo en cuartos deprimentes.
28 de mayo. Té (¡Horrible!). Con la Duquesa de Rutland para saludar a la Reina de Rumania. Baile oficial a la noche. Delicioso.
4 de julio. Visita a Lady Harewood (S.A.R. la Princesa Mary) en su casa en Belgrave Street por un "lío" de las Guías en West Riding.
10 de julio, Garden Party en Pax. Tocó la banda del 13 de Húsares. Más de 100 invitados.
31 de agosto. Scouts de ultramar vinieron para el té. ¡Esperábamos a 4 indios y 6 sudafricanos -vinieron 27! Muy entretenido y estaban felices de ver a Robin en su propia casa. El salón de música con todos sus recuerdos es invalorable para entretener a las visitas.
No se puede decir que la vida no tuviera variedad, y era precisamente esa variedad la que daba tanto interés a nuestras vidas llenas de ocupaciones. Estaban los seis niños con sus distintos gustos y temperamentos, todos estaban ahora en la etapa en que podíamos salir de campamento o jugar al tenis juntos. Era cuando yo tenía treinta y tantos años y podía jugar varios sets en una tarde. Los seis niños andaban a caballo -con distintos grados de habilidad- y seguían a los perros de caza con entusiasmo. Teníamos cuatro petisos en esa época y alquilábamos un par más durante las vacaciones.
Comenzamos nuestro propio equipo de hockey de invierno 1925/26, Peggy y Joan las hermanas de Jackson nos entusiasmaron con la idea. Ambas eran locas por el hockey y jugaban para Inglaterra. Nuestro equipo estaba formado por Peter, Heather y yo; Mrs. Douglas Eggar y sus hijos (que vivían en Bentley) el Mayor Wade (secretario de la Asociación de Scouts) y su esposa Eileen (la secretaria de Robin); "Penny" (Mis Dorothy Penicuick Clerk, nuestra gobernanta); Margery, nuestra niñera; Mrs. Roberts la cocinera y Court nuestro chofer. Jugábamos con mucho entusiasmo, aunque no muy bien.
Yo estaba aquí, allá y más allá en asuntos de Guías. Robin ya no asistía a tantas funciones Scouts como lo hacía anteriormente. Reservaba sus fuerzas para las grandes ocasiones y especialmente para giras de ultramar; pero salía a pescar a menudo e iba a la ciudad para reuniones, comidas, encuentros y recepciones. Para mí, su regreso era siempre delicioso. Cuando por ejemplo volvía en el último tren, de alguna cena con los Mercers lucía espléndido con su traje de etiqueta, con todas las medallas y condecoraciones. Se sentaba junto al fuego con su Ovomaltina y me contaba todo sobre los asistentes y los discursos, en su forma tan divertida gracias a su maravilloso don de mímica.
Hicimos otra visita a los Estados Unidos en abril y mayo de 1926. En esa oportunidad fuimos invitados a almorzar con el Presidente Coolidge. Este tenía fama de ser hosco y poco comunicativo. Había una historia, sin duda apócrifa, de que una joven sentada junto a él en un banquete le dijo alegremente: "Señor Presidente, he hecho una apuesta de que le haré decir más de tres palabras durante la comida", el presidente le respondió simplemente: "Ha perdido" y siguió comiendo.
Nosotros logramos más que eso ¡pero fue muy difícil!
Teníamos que ser fotografiados con él en el jardín de la Casa Blanca. Había un grupo de Scouts para crear un fondo adecuado. Ellos estaban ubicados, nosotros estábamos ubicados, los fotógrafos estaban ubicados. El único que faltaba era el Presidente. Salió de la casa caminando en forma muy rígida, posó en el lugar que le indicaron para tomar las fotos, y volvió a la casa sin decirle una palabra a nadie -tal vez la historia de la apuesta de la joven fuera cierta.
A través de los años se han acumulado muchas de estas anécdotas que nos sucedieron a mi marido y a mí.
Hay una de la cual puedo dar fe por cuanto lo tengo anotada en mi diario de esa época.
Yo había llevado a Peter y a Heather con dos amigos a visitar la Abadía de Romsay. A instancia de los niños escribí en el libro de los visitantes: "0. Baden-Powell y un grupo de cuatro", había un buen número de visitantes ese día en la Abadía, dando vueltas solos o en grupos.
Al terminar la visita, teníamos que pasar frente a la mesa donde estaba dicho libro, ahí nos detuvo uno de los funcionarios de la iglesia muy agitado. Nos señaló a un desconocido de mediana edad que le estaba leyendo una inscripción a su familia de cuatro, y murmuró: "A su chiquito le interesará saber que ese es el General Baden-Powell".
Ya me había acostumbrado al "aura" que rodeaba a mi marido. ¡Un scout danés se negó a lavarse la mano que le había estrechado mi marido! Cuando por fin lo convencieron de que la higiene así lo exigía, insistió en embotellar el agua en que se lavó la mano para guardarla como recuerdo. Ahora a mi gran turbación, yo me encontraba rodeada del mismo tipo de "aura". En junio de 1926 anoté que me había llegado la información de que una Guía Mayor de Dorset, había dicho extasiada "Saben que toqué el abrigo, es maravillosa y tan sencilla.". Yo escribí: "Es una bendición que comprendan que somos humanos, pero es una responsabilidad saber que se interesan tanto".
Entre las dos guerras, habremos visitado miles de rallies de un extremo al otro del país, y del extranjero, a veces juntos, pero las más de las veces separados, a medida que los Movimientos crecían se hacían mayores las exigencias.
Al aumentar su edad, a Robin cada vez le gustaba mejor viajar solo.
En el verano de 1926 fue a Suiza para la apertura del Chalet Scout Internacional. Yo me sentí obligada a cumplir con un compromiso Guía en Inglaterra. Me escribió:
21 Ago. '26
Queridísima querida:
¡Te estoy extrañando tanto! Nunca más iré a un lugar nuevo sin mi esposa para compartir el placer con ella. Me encuentro dirigiéndome a ti y hablándote a ti en todo momento...
23 Ago. '26
...como estábamos tomando el té en el jardín del hotel y como había invitado a Dame Katherine (Furze) a tomar el té conmigo, todos los delegados creyeron que era mi esposa, especialmente porque estaba con el uniforme Guía ¡todo un compromiso!...
Nuestro siguiente viaje de importancia fue nuestra visita a Sudáfrica desde 1926 a 1927. Íbamos a estar alejados durante ocho meses, de modo que alquilamos Pax Hill, completo con todo el personal, a los niños los llevamos con nosotros y los pusimos en colegios en Ciudad del Cabo. De esa manera los podíamos ver con relativa frecuencia y pudimos pasar las vacaciones largas de Navidad en una casa que alquilamos en Gordon's Bay.
Robin estaba tan feliz de poder mostrarme el país donde había pasado la mayor parte de su vida militar, y yo por mi parte estaba impresionada y emocionada por la recepción que le hacían. ¡Cómo lo querían los sobrevivientes de Mafeking! Desgraciadamente él no estuvo bien durante la mayor parte de este viaje. Ahora ya tenía sesenta y nueve años, llegando a los setenta. En más de una ocasión tuve que reemplazarlo. Me emocionó mucho la comida en Durban ofrecida para los antiguos miembros de su South African Constabulary. Un anciano viajó trescientas millas (480 km.) para ver a Robin y tuvo la enorme desilusión de no poder verlo -pero en ese momento Robin estaba tan débil y cansado a causa de una fiebre, que pasó la mayor parte de su tiempo en cama y lo tuve que mantener con alimentos para bebés. Era muy valiente y decidido. En Johannesburgo se levantó de la cama para pasar revista y hablar con 6.000 Scouts que se habían reunido para saludarlo y a quienes no quería desilusionar. Hacía tanto calor que hasta algunos de los scouts se desvanecieron, pero él de alguna forma pudo mantenerse hasta el final del encuentro y de ahí se fue directamente a la cama.
Este era el viaje más largo que habíamos realizado hasta este momento y me encontré trabajando bajo una gran presión. Nadie que no lo haya experimentado puede darse cuenta de la cantidad de trabajo duro que exige ese tipo de viaje.
La gente cree que es "tan fácil' viajar, ya que todo está planeado y organizado, pero no es así. Yo tenía que escribir docenas de cartas para cada tramo del viaje, todos los momentos debían estar programados hasta el último detalle. Primero, la carta para avisar que iríamos y las fechas tentativas. Luego escribir a otros lugares vecinos o en la ruta para preguntarles si querrían que los visitáramos. Luego compaginar todo para adecuar el viaje al clima, a otros planes, a las vacaciones o los períodos escolares. Luego decidir dónde iríamos y el tiempo que nos quedaríamos en cada lugar, qué hacer y a quién entrevistar en cada lugar. Inevitablemente surgían dificultades y a último momento había que hacer cambios en el itinerario, tratando de adaptar el plan a las necesidades de todos.
La ropa era otro punto a tener en cuenta. Yo tenía listas que decían: 'El mejor vestido largo de noche, el segundo vestido largo de noche, vestido corto para la noche, etc.'.
Esa era la lista para las grandes ocasiones formales. Tenía otra lista para los actos Scouts y Guías que decía: 'Uniformes de campamento, camisas de uniforme, sombrero, cinturón, guantes, falda, chaqueta, etc., etc.'. Había que estar preparada para cualquier ocasión y para todos los climas.
No era solamente la ronda de los rallies, y desfiles, recepciones y almuerzos, demostraciones y tés o cenas, visitas a jovencitos internados en hospitales, miles y miles de apretones de manos. Este programa en sí ya era cansador ¡especialmente los apretones de manos!
Pero además había que preparar innumerables discursos y charlas.
Siempre me propuse hablar sin notas pero me ha costado años de disciplina el perfeccionar este arte. En Bulawayo en octubre de 1926 veo que escribí: 'Robin y yo pronunciamos discursos. No me gusta hablar delante de él. Cada charla o discurso tiene que estar cuidadosamente preparado. Un comentario o una frase inadecuada puede ofender, puede ser distorsionada por la prensa. Además, cada discurso debe ser diferente. Un mensaje vehemente y entusiasta para clausurar un rally debe ser de un tono muy distinto al de una explicación persuasiva de nuestros objetivos, dirigido a recibir el apoyo financiero de la Cámara de Comercio local. La audiencia de una reunión del Rotary en los Estados Unidos requiere un enfoque distinto al que se le debe dar cuando se habla a un grupo de señoras de la india. Muchas veces tuvimos que hablar por radio, y eso exige aun otro enfoque ya que no se puede ver a la audiencia, ni apreciar la reacción a lo que se dice.
Además de los eventos sociales de nuestro programa, teníamos que planear nuestros movimientos futuros y hacer las reservas necesarias en barcos, trenes y aviones.
Teníamos que entrevistar a dirigentes y posibles dirigentes, estudiar y discutir problemas locales. Teníamos que escribir cientos de cartas.
Robin era muy puntilloso respecto de las cartas y esperaba lo mismo de mí. Toda carta que recibíamos era contestada, dentro de lo posible, en el mismo día. Teníamos que agradecer a cada persona en cuya casa habíamos vivido, como así también a todos los que habían contribuido en arreglar el programa de nuestros viajes. Dondequiera que fuéramos y habláramos había que escribir cartas de "seguimiento" para fortalecer cualquier impacto que pudiéramos haber provocado. Mi máquina de escribir "Beetle" (Escarabajo) iba conmigo a todas partes. En efecto, yo tenía una oficina viajera: una maleta negra llamada "L.J." (Longjoumeys o sea Viajes largos) que tenía su propia lista de elementos: cinta de máquina, goma de borrar, papel carbónico, etc., etc... Era un equipaje muy distinto al violín y la raqueta que me acompañaban cuando era soltera.
A Robin le gustaba dibujar las tarjetas personales de agradecimiento relacionándolas con algún aspecto de nuestro viaje -una costumbre que yo he conservado después de su muerte, aunque no tengo la habilidad suya para hacer esos dibujos. Generalmente hacíamos imprimir las tarjetas en algún lugar a lo largo del viaje y durante la última semana -generalmente terriblemente agitada -había que enviar cientos de ellas.
La tarjeta que hizo para la gira de Sudáfrica del '26-´27 nos mostraba a los cincodespidiéndonos desde nuestro barco Caernarvon Castle con la silueta de la Table Mountain" como fondo.
Esta gira fue importante para Sudáfrica. El Escultismo y el Guidismo adelantaban con gran entusiasmo a pesar de que aún existía un sentimiento anti británico (por ejemplo, Mrs. Hertzog, la esposa del Primer Ministro, no apoyaba al movimiento). Hasta entonces sólo se permitía la participación de los blancos, la gente de color y los africanos estaban limitados a dos organizaciones parecidas para varones y niñas conocidas respectivamente como "Pathfinders" (Rastreadores) y "Wayfarers" (Caminantes).
Una vez más como en la india en 1921 con tacto y con firmeza teníamos que instar a llevar adelante la política de "un país, un movimiento". Me alegra decir que aunque el gobierno actual continúe con el apartheid, esto no vale para el Escultismo y el Guidismo. Efectivamente en 1971 en el Jamboree Mundial en Japón el contingente sudafricano tenía un negro entre sus tres dirigentes y tenía scouts negros africanos, chinos africanos, indios africanos como así también Scouts blancos africanos.
En esta gira fuimos recibidos en la casa de Gobierno en Pretoria por el Earl of Athlone y la Princesa Alice. Robin estaba aún muy débil y recuerdo agradecida la bienvenida encantadora que nos dieron y la forma en que la Princesa Alice nos ayudó a desempacar e insistió en hacer preparar arroz con leche bien nutritivo para Robin que estaba siguiendo una dieta láctea.
Más tarde cuando la Princesa Alice regresó a Inglaterra, tomó parte muy activa en el Guidismo como Presidenta muy trabajadora del Comité imperial. Siempre fue dulce y demostrativa y a veces era difícil saber qué hacer para saludarla: el saludo Guía, la reverencia o ¡un beso!
Ese viaje fue el principio de mi amor hacia África. Me fascinaron las interminables millas de soledad en el desnudo y pedregoso Desierto de Karoo; el esplendor de las victoria Falls, el fantástico panorama rocoso de World's View (la vista del Mundo) donde está enterrado Cecil Rhodes.
Nos causaba gracia cuando a nuestro regreso a Inglaterra la gente preguntaba si habíamos disfrutado de nuestras "vacaciones". Poco se imaginaban la agotadora que había sido la gira. Ese constante "dar" a otras personas termina con nuestra vitalidad. Siempre uno debe estar contento, siempre sonriente, siempre interesado.
Sólo ocasionalmente me preguntaba si el esfuerzo, la disciplina y el sacrificio valían la pena, pero esas dudas eran sólo pasajeras. Ambos creíamos de todo corazón en el valor y la importancia del trabajo que estábamos realizando con la gente joven de todo el mundo. Cualquier Movimiento que forja vínculos de comprensión entre personas de diferentes razas y credos tiene que ser valioso. Cualquier Movimiento que inculca autodisciplina y principios morales, que desarrolla el carácter y habilidades, que busca poner en primer lugar las necesidades de los demás, tiene necesariamente que hacer bien. Es un reconocimiento al genio de mi esposo que tantas otras organizaciones y educadores hayan elegido usar sus métodos -que eran únicos de alcance internacional que buscan desarrollar sus miembros, física, mental y espiritualmente. De modo que sí a través de los años el trabajo ha sido arduo, bien ha valido la pena. Al mismo tiempo ofrece oportunidades maravillosas para viajar. Tuvimos el privilegio de conocer lugares y personas en una escala que no se le brinda a muchos y sentimos el enorme estímulo de ver resultados positivos de nuestros esfuerzos personales. El inmenso entusiasmo con que éramos recibidos por los jóvenes en todas partes era en sí mismo tonificante para el espíritu, y si en algunos momentos nos sentimos físicamente casi exhaustos, ambos teníamos la bendición de que nuestros organismos se recuperaban fácilmente.
Yo, teniendo treinta y dos años menos, me recuperaba más rápidamente que Robin. Al subir a bordo de un vapor en viaje de regreso, seguía invariablemente la siguiente práctica. Me retiraba a mi cabina y me acostaba ahí me quedaba de espaldas completamente extenuada, casi sin comer, y dormitando la mayor parte del tiempo.
Eso me reanimaba más que cualquier otra cosa y después de tres días de "haraganear como yo le llamaba, ya había recargado mis baterías y de ahí en adelante podía entrar de lleno en la vida de a bordo. Me hice competente jugadora de "deck-tenis" y aún a los sesenta y dos años pude ganar un campeonato mixto en el S.S. Cavina en mi viaje de regreso de las Indias Occidentales.
Robin, por su parte, prefería recuperarse con caminatas matinales en cubierta, con sus dibujos y pinturas. No estaba nunca sin hacer nada. A menudo, en viajes largos, aprovechaba para trabajar en alguno de sus libros. Luego "Beetle" entraba en acción y yo escribía a máquina en la cabina durante horas, transcribiendo sus notas y preparando sus manuscritos. El hombre querido rara vez descansaba, salvo cuando pescaba. Eso, además de la pintura y de las idas al teatro, eran prácticamente su única recreación.
iCómo le gustaba escaparse hacia el campo cuando estábamos en giras, para tener unos pocos días de privacidad en algún lugar de pesca a millas de distancia de la gente! 0 bien cuando estábamos en casa, ir a pasar una semana con Heather y pescar salmón en el Spey o el Wye. En Pax Hill al volver después de un día pegajoso en la ciudad, se cambiaba, poniéndose shorts, un viejo sombrero alicaído y salía a caminar con su caña hacia el Wye para la pesca de la tarde. El río Wye era el límite de nuestra parroquia de Bentley y cuando Robin formó la Asociación de Pesca de Bentley, él y sus consocios repoblaron el río con truchas y se preocupó por limpiar el río y reparar la ribera.
¡Qué años maravillosos fueron aquellos en que trabajamos juntos y gozamos juntos. Nunca estaré suficientemente agradecida por los años que compartimos!
Reconocimiento (1927 1930)
De pronto nos dimos cuenta que los niños habían crecido. En la primavera de 1927, teníamos en casa a nuestras dos niñas y a las tres de Auriol y Peter estaba en la escuela preparatoria. Dos años más tarde estaban todos pupilos. Christian, Clare e Yvonne (hijas de Auriol) fueron primero. Eso significó que Penny, nuestra gobernanta, no tenía más que a Heather y Betty a su cuidado. Peter entró en Charterhouse en Septiembre de 1927. Era el antiguo colegio de Robín y él tenía mucho más interés en que siguiera sus pasos allí -a pesar de que el colegio tuvo que bajar mucho sus exigencias para admitir a Peter. En Abril de 1929. Heather entró como pupila en el St. James's School, Malvern y un mes después Betty partió para Westonbirt, de manera que por primera vez desde que nos habíamos instalado allí en Enero de 1919, el sector de los niños estaba vacío y el jardín de Pax Hill ya no se encontraba perturbado por los gritos y los juegos infantiles. Parecía extremadamente tranquilo, pero por lo menos Robin y yo, en época de clases, estábamos libres para viajar sin tener que hacer arreglos complicados para los niños.
Podíamos hacer giras por el interior del país visitando a parientes y amigos: "Visita a Tuffield en Winchester, había sido trompetista de Robin cuando él entró en servicio en el regimiento 13 en la India en 1876".
Estábamos libres para asistir juntos a los rallyes, en lugar de tener que dividir fuerzas. En un encuentro de Scouts en los Bajos de Gales en 1928, nos dieron un cachorro de Labrador al que bautizamos Shawgm, en recuerdo de los condados que estuvieron presentes allí: Shrospshire, Heresfordshire, And, Worcestershire, Cloucestershire, Monmouthshire. El querido shawgm fue el compañero inseparable de mi marido durante diez años.
También teníamos un querido y estúpido Airedale llamado Pooh Bar (por Peter, Olave o Heather, Betty and Robin), un Welsh Terrier llamado Twm, un cocker spaniel, llamado Estyn y un sealyham llamado Pat. Siempre me encantó tener perros a mi alrededor.
Por supuesto apreciábamos más que nunca nuestras vacaciones con los niños. Hicimos magníficos campamentos. Teníamos una flotilla de autos durante este período: Jimmax un Standard Saloon de 18 H.P.; Jimmajor un Saloon de 14 H.P.; Jimmy mi pequeño 9 h.p. de dos asientos y Jimminor un pequeño remolque con todo el equipo. Yo conducía a Jimmajor llevando a la familia.
En algunas oportunidades Robin tomaba unas vacaciones sólo con Peter o Heather. En esas expediciones, escribía todos los días dando detalles de sus diversas actividades. A principios de 1929, habíamos llevado a Christian, Heather y Betty en un crucero por el Mediterráneo, por el Norte y Oeste de África y las islas Canarias, de modo que en las siguientes vacaciones de Pascua, Robin llevó a Peter para una partida de pesca en Bélgica.
La hostería quedaba en una calle del pueblo justo frente a un establo y a la pila de estiércol del pueblo (escribió respecto de su estadía en Villers-Sur-Lesse). Las casas eran limpias y pulcras pero todas tenían su pila de estiércol. Parecen ser grandes especialistas de estiércol y había un aroma constante en todas partes...
Caminamos hasta la estación de ferrocarril, que era también la oficina que otorgaba las licencias para la pesca. El guarda quería toda clase de información antes de otorgarla -entre otras cosas una foto mía para identificación-, era muy rígido y autocrático hasta que vio mi botón de la Legión de Honor. Entonces me preguntó con más cortesía por mi profesión. En cuanto le dije Generar fue toda amabilidad y sonrisas. Anotó más detalles sobre edad, lugar, fecha y día de nacimiento, etc. Y finalmente me entregó la licencia para pescar en cualquier parte de Bélgica, uve que pagar 15 francos (¡Más o menos 1 chelín y nueve peniques!)
1929 fue un año memorable. Hubo algunas ocasiones especiales" como por ejemplo una deliciosa comida íntima a la que asistimos en St. James's Palace en Mayo como invitados del Príncipe de Gales (S.A.R. un anfitrión muy atento, muy amable y genial"). Recuerdo a 1929 principalmente por el Jamboree de la Mayoría de Edad realizado por la Asociación de Scout en el Arrowe Park cerca de Liverpool. Sólo un incidente opacó el encuentro para Robin ¡La dignidad de Par que le fue conferida por el Rey jorge!
Eso suena tal vez como si fuera desagradecido, pero mi amado mando estaba realmente turbado por ello. Era un hombre totalmente desprovisto de ambiciones personales, plenamente feliz con su trabajo, sus hobbies, su familia y su gran familia Scout -y sin embargo estaba predestinado a recibir innumerables honores y recompensas. Estos los aceptaba no como algo personal sino como un reconocimiento al Escultismo. Ya le había sido otorgado el título de Barón antes de nuestro viaje a la india en 1921, había recibido la C.C.V.O. en 1922 y la G.C.M.C. en 1927, pero ser Par del Reino lo consideraba demasiado. Además, sentía que el ser Lord" podía levantar una barrera entre él y los muchachos a quienes dirigía. Le gustaba sentir que los muchachos lo vieran como uno de ellos, que no tuvieran temor de acercarse a él.
Cuando llegó la carta del Primer Ministro, Mr. Ramsay McDonald, indicando la intención del Rey, lo conversamos y ambos estuvimos de acuerdo en que debía declinar ese honor, sin embargo "Belge" Wilson de la Asociación scout lo instó para que aceptara, le dijo que el gesto del Rey honraba a todo el movimiento; que le daría un gran empuje al Escultismo. Eileen Wade su secretaria también lo urgió diciéndole que era su deber aceptar. El Duque de Connaught, agregó su voz y recuerdo que mi marido estalló diciendo; ¡Oh qué diablos, hagan lo que quieran!" y se fue disgustado. Alguien debe haber mandado de inmediato un telegrama de aceptación, pues el 1° de Agosto cuando el Príncipe de Gales abrió el gran Jamboree, leyó un telegrama a todos los Scouts allí reunidos:
Me ha dado gran placer marcar este evento importante en vuestra historia al conferir el título de Par al Jefe Scout. Desde su inicio, él ha sido el alma de esta gran aventura, desde su pequeño y humilde comienzo hasta hoy, cuando se suman casi dos millones en vuestras filas. El reconocimiento por este valioso servicio a la causa, será bienvenido por todos aquellos que comprenden la importancia de la capacitación de la juventud del mundo tanto del cuerpo como del espíritu.
Jorge R.I.
La totalidad de la enorme arena irrumpió en vítores y gritos y sólo había una cara malhumorada entre toda esa gran asamblea - ¡La de mi marido!
El Príncipe de Gales fue un poco perverso respecto del Jamboree. Había expresado su deseo de visitar todo el campamento y se había arreglado para que su inspección" comenzara a las 10 a.m. lo cual les daba tiempo a los Scouts para tomar desayuno y tener todo en orden en los campos. Sin embargo, lo invitaron a jugar al golf esa mañana, de modo que apareció más temprano en el Jamboree, sin previo aviso, cuando nadie se lo esperaba. Por supuesto que no importaba, vio un campamento en su trabajo habitual y no como una exhibición especial. Por otra parte, aun a los niños no les gusta que se los vea a los brincos, en medio del trabajo desordenado -especialmente cuando tal vez estuvieran esperando que se notara alguna insignia especial que llevaban.
Fue un Jamboree magnífico. Nosotros nos quedamos en el Royal Hotel en Hoylake; sabíamos por experiencias en anteriores jamborees que Robin no tendría paz ni privacidad si se quedaba el mismo Jamboree. Pudimos hacer hasta una o dos caminatas por la costa, solos. Pero visitamos Arrowe Park todos los días.
5 de Agosto de 1929. Ir de campo en campo -todos los países tenían sus delegaciones en grupo y se salía de la India para entrar en Finlandia o del otro lado de una soga se pasaba de Italia a Méjico, todos tenían sus entradas y construcciones bien hechas.
El día de la clausura 10 de Agosto, le trajo a Robin su gran sorpresa" me habían encargado la tarea de descubrir en secreto lo que pudiera gustarle, le pregunté un día al pasar si había algo que necesitaba especialmente. "Si" me repuso un par de tiradores nuevos". Pasé la información como correspondía. Como a todos los Scouts del mundo se les había pedido un penique para el regalo, la suma reunida era considerable. Finalmente le obsequiaron un Rolls Royce (al que llamamos "Jam Roll"), un acoplado (conocido como "Eccles"), su retrato por David Jagger, un cheque por 2.800 libras y ¡Un par de tiradores verde brillante!
Hubo fiestas importantes en Pax Hill después del Jamboree -la biblioteca fue usada para agrandar el comedor. Dirigentes de las delegaciones extranjeras llenaban los cuartos de huéspedes, dormían en el nuevo acoplado, en carpas sobre el césped. Recibimos a contingentes de Francia, Japón, Hungría, Jamaica, Canadá, Egipto, Noruega, Ceilán, india, Australia, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Indonesia y Estados unidos -príncipes sentados junto a campesinos, condes de antiguos linajes con carpinteros. Fue un verano alborozado, si bien agotador, pero finalmente los últimos visitantes se fueron y la paz reinó nuevamente en nuestro querido Pax Hill. "Fuimos a juntar zarzamoras -¡Qué felicidad estar tranquilos, un pasatiempo calmante- aunque espinoso!
Nos esperaban más acontecimientos. El 18 de octubre de ese año Robin recibió el "Freedom of the City of London" (las Llaves de la Ciudad de Londres). Nos encantó el raro privilegio de circular por las calles despejadas y entre filas de personas que lo vivaban, hasta el Guilhall donde a Robin se le dio la bienvenida con un gran discurso y donde recibió un cofre de oro conteniendo su "Freedom". luego fuimos inmediatamente detrás del coche del lord mayor a la Mansión House donde se sirvió un banquete en honor nuestro. Yo estuve sentada entre el Lord Mayor (Sir Kynaston Studd) y Lord Reading (ex virrey de la India). Hasta tuvimos escolta policial de regreso a la oficina Scout. Fue muy impresionante y emocionante.
Otra ceremonia breve y exquisita tuvo lugar el 30 de Octubre, nuestro decimoséptimo aniversario y el decimosexto cumpleaños de Peter. Robin fue presentado a la "House of Lords en el Parlamento por Lord Hampton y Lord Glentanar (dos pilares del Escultismo). Mi madre y Christian me acompañaron para ver la ceremonia y luego todos tomamos un té muy alegre en el salón de té del Parlamento. Muchos años antes a Robin lo habían invitado a presentarse como candidato para el Parlamento. "Está bien" telegrafió en respuesta ¿Para qué lado?" El no confiaba en los políticos y aunque ahora era miembro de la Cámara Alta, no se involucró en política. Sólo hablaba ocasionalmente, cuando sentía que tenía una contribución útil para hacer en los debates. Una vez escribió: "El mundo parece estar dividido en habladores y hacedores. Hay demasiados habladores. El hacedor es el hombre que necesitamos, el hombre cuya visión no se limita a las estrechas consideraciones partidarias".
Entre esas dos tajadas de pompa, tuvimos una emoción que hubiéramos querido evitar. Pax Hill fue asaltada. Estábamos todos dormidos, incluso los perros. Creemos que los asaltantes buscaban el cofre del Freedom" pues había estado expuesto en la vidriera de la Compañía de los Orfebres y Plateros de Londres. Cuando Robin fue a buscar el cofre para llevarlo a casa después de la exposición, habíamos tenido las puertas abiertas para admirar el cofre sin sacarlo de la caja y justo antes de retiramos a dormir cerramos las puertas de modo que lo que se veía no era más que una simple caja negra. Me imagino que los intrusos encendieron sus linternas e iluminaron a su alrededor y sólo tomaron lo que resultaba de interés evidente y no revisaron más. Sin embargo, la casa fue saqueada y robaron la mayoría de nuestros tesoros: tazas, bandejas, relojes, todos los regalos de casamiento de plata incluyendo el regalo del Regimiento de Robin, el fusil de plata inscripto de Mafeking, hasta el vaso de bautismo de Peter regalado por el Duque de Connaught.
Fue un golpe triste, no por el valor de la piezas, que otra parte estaban aseguradas, sino porque la mayoría de ellas era irremplazables. Muchas eran recuerdos de amor, respeto y lealtad de todas partes del mundo, objetos que también les daban placer a nuestros muchos visitantes. Nunca recobramos nada de aquello. Como no podíamos reemplazar los objetos, compramos un segundo Rolls Royce con el dinero del seguro. Este era en realidad más útil para nosotros que la platería, pues lo podíamos usar.
Excepto por este terrible contratiempo del robo, fue un año maravilloso. A los setenta y dos años Robin estaba mucho mejor de salud de lo que había estado por mucho tiempo. Era maravilloso verlo tan lleno de vigor y felicidad. Oe modo que era como si estuviéramos volviendo atrás en el tiempo a 1912, cuando en Enero de 1930 partimos a un crucero para repetir aquel viaje en el que nos habíamos conocido. El Arcadian ya no estaba en servicio y esta vez partimos en el Alcántara. Era una delicia ver todo otra vez Hicimos un viaje sentimental al Myrtle Bank Hotel en Jamaica y al puente donde balaceando nuestras piernas nos habíamos separado con tanta tristeza dieciocho años antes. Visitamos nuevamente el Canal de Panamá, sólo que ahora ya estaba terminado y nos dimos el gusto de manejar las palancas y "ayudar" a hacer pasar los barcos por la esclusa de Miraflores. Fuimos a Nueva York donde en un almuerzo Scout conocimos al "encantador y discapacitado Gobernador de Nueva York - Frank 0. Roosevelt. Habló bien".
En Julio "presenté" a mi sobrina Christian a la Corte. Tenía diecisiete años, la edad en que las jóvenes "salían" en la sociedad de la pre guerra.
Ser debutante en esa época exigía un ritual especial. Pasamos la noche en el Rubens Hotel en Buckingham Palace Road. Usamos el tocado tradicional de plumas de avestruz y el traje reglamentado largo, con cola y guantes largos. Nos tuvimos que vestir muy temprano por la tarde y después de haber registrado la ocasión con fotografías en Vandyke, tomamos nuestro lugar en el auto en el Mall a las 17.30 para hacer la "cola" con todas las otras debutantes. Era uno de los espectáculos de la "temporada" ver a todas las bonitas jóvenes luciendo todas sus galas jugando a las cartas en sus autos para pasar el tiempo, o comiendo sándwiches para poder mantenerse. A las 20.30 habíamos adelantado por el Malí hasta el Palacio y nos reunimos en un salón al que llamaban irreverentemente "la granja de los avestruces". Ahí teníamos que esperar, cada debutante iba acompañada por una dama de más edad que ya había sido "presentada" anteriormente y que actuaba como madrina. Cuando llegó nuestro turno, fuimos llamadas por nuestros nombres. Tuvimos que ponernos en fila y las colas de nuestros vestidos fueron extendidas por pajes.
Luego tuvimos que caminar todo el largo del salón del Trono, hacer la reverencia al Rey, y hacer la reverencia a la Reina y seguir hacia nuestros asientos en el otro extremo del salón, desde donde podíamos ver las otras presentaciones. Había que mantener la espalda bien derecha durante la reverencia e inclinar la cabeza con gracia cuidando de que no se cayeran las plumas de avestruz. No era fácil, especialmente con un vestido con cota y con un ramillete de flores en la mano. Luego mientras se desarrollaba el resto de la ceremonia estuvimos sentadas junto al Mariscal de Campo Lord Allenby quien nos había recibido en 1921 cuando regresábamos de la India, le permitió a Christian tener su bastón de mando. Era muy lindo, recubierto de terciopelo.
En ese mismo mes, la Conferencia Mundial de las Guías reunida en Foxlease, me nombró Jefa Guía Mundial. Era un cumplido abrumador -yo no podía comparar mi trabajo con la juventud, con el de mi esposo. Era también una responsabilidad enorme; a pesar de que con el correr de los años he tratado de merecer ese honor.
El final de los años veinte y comienzos de los treinta nos vio alcanzar la cumbre de nuestro trabajo juntos como marido y mujer al servicio de nuestros movimientos hermanos. La edad avanzada de mi esposo le obligada muy pronto a retirarse del Escultismo. Por el momento estaba lleno de energía y entusiasmo, de ideales y de humor. El último compromiso de 1930 creo que simboliza lo que estábamos tratando de hacer:
9 de diciembre de 1930. Juntos a Londres temprano, pero demorados durante 40 minutos por la neblina. Rápidamente a Euston y allí ambos tuvimos que descubrir placas en dos inmensas locomotoras de las llamadas "The Girl Cuide" y "The Boy Scout" y llevando cada una la respectiva insignia en el costado. Ambos pronunciamos discursos y los funcionarios del ferrocarril también. Nosotros y quienes formaban las guardias de honor de los Scouts y la Guías todos nos trepamos a las locomotoras. Nos sacaron fotografías, cine, hablamos y nos fuimos
Aquellos trenes eran como los Movimientos Scout y Guía -dos fuerzas poderosas capaces de llevar a millones de jóvenes con seguridad por la recta vía.
Suertes diversas (1931 - 1933)
El año 1931 fue un año de suertes diversas. Por un lado, el Escultismo y el Guidismo estaban teniendo un éxito fenomenal en todo el mundo. Hicimos un viaje alrededor del mundo desde Enero hasta julio, concentrándonos principalmente en Nueva Zelanda y Australia. Estábamos entusiasmados con el adelanto de cada país que visitábamos. El movimiento Guía recibió una generosa donación de una señora americana, Mrs. Storrow (quien había sido nuestra anfitriona en Boston en 1919) en la forma de un chalet en Adelboden, Suiza, para ser usado como un centro de ski y de capacitación.
Por otro lado, teníamos muchos problemas familiares. Peter tuvo que dejar Charterhouse en Navidad, pues había salido mal repetidas veces en su examen del "School Certificate". Él no era académico y los exámenes era para él una agonía y una humillación. Charterhouse era sin duda un colegio de muy alto vuelo para él; Peter hubiera andado mejor en un lugar menos competitivo, pero como tantos padres antes y después de nosotros, no nos dimos cuenta de ello y creímos que un nivel alto le haría bien. Ahora estábamos en un dilema. Necesitaba el School Certificate para entrar en Sandhurst. Después de mucho cavilar y discutir, decidimos enviarlo a Chillón College en Suiza, con la esperanza de que un cambio completo de atmósfera lo estimularía a tener más interés por los asuntos académicos.
El dinero era una preocupación creciente. Nuestra gira mundial nos había costado personalmente 1.000 libras por encima de lo que había pagado oficialmente, lo financiamos con lo recaudado por la biografía de Robin "Lessons from the Varsity of Life" (lecciones de la universidad de la vida").
Lo escribió o más bien me lo dictó, durante la primera parte de nuestro viaje. Había planeado el libro antes de dejar Inglaterra y viajó con sus apuntes. Teníamos una linda cabina en el Rangitata y durante las 5 semanas entre la partida de Southampton el 16 de Enero y la llegada a Auckland el 19 de Febrero, Él pasaba una buena parte del día caminando de un lado a otro de la cabina, dictándome su historia.
Además del costo de los viajes, nuestros gastos generales eran enormes. Con nuestras múltiples giras y lo mucho que recibíamos yo tenía que hacer uso de nuestro capital para cubrir los gastos. Aun así, el gran aumento en el costo de la vida se había hecho sentir. Yo trataba de economizar:
5 de Octubre de 1931. Esta semana decidí que debido al gran aumento de los impuestos debemos reducir los gastos. Le di aviso de despido a la ayudanta -cinco mucamas en realidad debe ser suficiente- y Brooker el tercer jardinero se irá cuando consiga otro trabajo.
Mi madre en 1929 en forma imprudente había dejado la casa que ocupaba y había ido a vivir con mi hermano Arthur. Esto no había resultado y se sentía muy desgraciada allí. Después de esto se mudó con nosotros y una noche a mediados de Octubre de 1931, subí a su cuarto para darle las buenas noches y la encontré inconsciente. Había tenido una ligera hemiplejia. Se recuperó, pero estuvo muy enferma y vaga durante varias semanas. Ella y Arthur no se habían hablado desde su disgusto un año atrás, de modo que tuve que persuadirlo para que viniera a verla. ¡Qué cambio desde el papel de la hermanita menor, que atendía con admiración a Boggie, su hermano mayor!
Él siempre había sido el predilecto de mi madre y sé que mucho de su antagonismo para con las Guías había sido instigado por él. Ahora en su debilidad, mi madre se aferraba patéticamente a mí. Cumplió 80 años en Diciembre de ese año, y después del ataque no podía vestirse sin ayuda. Necesitaba de mucho cuidado y atención. Fue para mí un alivio que se hiciera más tolerante en su actitud respecto del Guidismo y que diera aunque de mala gana, su aprobación a mi trabajo.
Hice muy poco Guidismo en el otoño pues el cuidado de mi madre me tenía muy atada a Pax Hill. Veo en mi diario que me escapé para hacer dos salidas muy a agradables con Robin: la apertura del Parlamento ("Todo muy solemne y seño y el Parlamento atestado de gente. ¡EI discurso del Rey más bien pobre y muy corto!") Y la ceremonia de graduación en Oxford en la cual mi marido recibió un título honorario. Esa noche de regreso en Londres.
Nos dimos el gran gusto de ir al teatro los dos solos. Vimos una pieza espléndida y, subyugante -"Cavalcade" por Noel Coward, magnífica la actuación y la escenografía. Nunca vi. Nada mejor. Muy dramática e inteligente. Nos emocionó a ambos pues tiene escenas del rescate de Mafeking. Nos encantó.
Chillón no parece haber tenido más éxito con Peter que cualquier otro colegio. En las 24 horas del 12 de Junio de 1932, primero nos enteramos de que Peter no había pasado su School Certificate y luego mi madre tuvo otro ataque más fuerte que el anterior. Para coronar la desgracia de ese día Robin y Peter cayeron ambos a la cama con influenza.
Mi madre continuó viviendo tres semanas más, cada vez más débil e incoherente. Finalmente, en estado de inconsciencia murió pacíficamente el 5 de Febrero y fue enterrada en Parkstone, junto a Auriol. Fui al funeral, pero no pude enfrentar el entierro. Era tan terminal, poner a mi preciosa e imperiosa madre bajo la fría tierra.
Su testamento fue un shock y un duro golpe para mí. Debe haber sido escrito unos años antes, pues en repetidas ocasiones me había asegurado durante ese último año que me iba a dejar bien provista y que no tenía que preocuparme por dinero. Cuando yo había estado tan preocupada por nuestros gastos crecientes, me tranquilizaba saber que tarde o temprano yo sería una mujer adinerada.
Cuando se leyó el testamento, surgió la dura realidad de que había dejado todo a las tres hijas de Auriol y a mí nada, salvo sus "efectos personales". Pienso que esa fue su manera de hacerme sentir su disgusto por el hecho de yo usara el uniforme Guía que ella odiaba-pues nada de su ropa me cabía excepto un viejo tapado de piel. Estuve muy pero muy apenada por esto. Así como en mi niñez siempre dejada a un lado por mi madre, ahora después de su muerte sucedía lo mismo.
Mi hermano Arthur se hizo aún más desagradable después de la muerte de mi madre y la brecha entre nosotros que había sido grande en los últimos años, se hizo un abismo.
Afortunadamente yo no era de aquellas personas que rumian por los desaires y el dinero nunca fue para mí más que el medio para llegar a un fin, de modo que pronto me sobrepuse a mi desencanto. Después de todo, nada podía ser un tesoro más valioso para mí que mi querido esposo -tenía sólo 6 años menos que mi madre, pero una generación menos en juventud de espíritu y en vigor. Además, era el año de la mayoría de edad del Guidismo. Había celebraciones de un extremo al otro del país, que culminaron con una gran ceremonia de acción de gracias en la Catedral de San Pablo el 28 de Mayo, en donde se habían congregado 5.300 Guías que en presencia de la Princesa María renovaron su Promesa. Aún más emotivas y gratificantes para nosotros fueron las cartas que nos llegaron a Robin y a mí del mundo entero, agradeciéndonos el trabajo que estábamos haciendo y rindiendo homenaje al Guidismo, por lo que este significaba y había significado a través de los años a quienes nos escribían esas cartas. Cuando uno recibe este tipo de reconocimiento conmovedor uno se olvida del cansancio y de la frustración inherente a todo trabajo. Las caras ansiosas y radiantes de los jóvenes a quienes guiamos, son retribución suficiente.
Yo misma fui designada para la C.G.E. en la lista de tos Honores del Cumpleaños. Cuando me dirigía al Palacio en el jamboree Rolls Royce para la investidura, llevé conmigo a Annie (nuestra cocinera) y a tres de las mucamas para que al menos tuvieran el placer de llegar hasta la puerta de entrada del Palacio de Buckingham, aunque no pudieran entrar. Yo fui vestida con el uniforme de Guía para la investidura. Era bastante divertido, al llegar lo colocaban a uno en una de esas especies de corrales, un corralito para las K.B.E., las G.B.E. (a mí me pusieron en un corralito con un Almirante); había un corral más grande para las C.G.E. y uno más grande aún para los O.B.E. Yo fui la tercera persona que fue condecorada por el Rey Jorge V ese día. Me sentía muy orgullosa por recibir esa condecoración, era un gran honor para el Movimiento.
Un mes más tarde estuve nuevamente en el extranjero por asuntos de Guías, esta vez sin Robin, visité París, luego fui a Suiza para la apertura oficial" del Chalet de las Guías, de allí a Viena y finalmente a Kattowice en Polonia para la 7° Conferencia Mundial de las Guías. Menciono esta conferencia por dos razones, la primera es que en Polonia se originó el "Día del Pensamiento", una Guiadora belga sugirió durante la Conferencia que debía haber cada año un día especial en el que todas nosotras pensáramos las unas en las otras con espíritu de cariño y de amistad. Podría tener una fuerza tan grande como el Día Mundial de Oración de las Mujeres. Había también una sugerencia práctica, que en el "Día del Pensamiento" cada Guía en todo el mundo contribuyera con "un penique por sus pensamientos" para los fondos de la Asociación Mundial. La Conferencia nos hizo el cumplido a Robin y a mí de elegir el día de nuestros cumpleaños, el 22 de Febrero como "Día del Pensamiento".
Al principio no pasó gran cosa, pero uno a uno todos los países comenzaron a promover este proyecto. El dinero para la Asociación Mundial empezó a llegar y las sumas han crecido de 520 libras, 12 chelines y 6 peniques en 1933 a 35.346 libras en 1970/71, esta es la última fecha de la cual tengo cifras completas. Pero mucho mayor que el éxito financiero es el impacto espiritual del "Día del Pensamiento". Un mensaje que difundí hace unos años por la radio muestra mi opinión sobre su valor.
Durante las 24 horas del 22 de Febrero, estos pensamientos buenos y generosos son echados al aire por Guías que se preocupan personalmente por predicar el amor y la buena voluntad en el mundo, y estos pensamientos y oraciones se concentran como una fuerza viva para desarrollar la amistad y la comprensión, tan deseada por todos.
A pesar de que vosotras no podáis visitar a vuestras hermanas Guías de Francia o Finlandia, de Austria o Australia, de Italia o Islandia, de Canadá o Chile, de Ghana o Guatemala, de los Estados Unidos de América o de la República Árabe Unida, podéis llegar hasta ellas con vuestra MENTE, Y de esa manera invisible y espiritual les podéis hacer llegar vuestra simpatía y amistad.
Es así como, nosotras las Guías de todas las clases, de todas las edades, contribuimos con lo mejor de nosotras mismas para la extensión de la verdadera paz y buena voluntad sobre la tierra.
La segunda razón por la cual he mencionado a la Conferencia de Polonia es para citar una parte de mi diario que ilustra la forma en que había progresado la aviación en estos últimos años:
17 de Agosto de 1932. Me levanté a las 7 para ir al aeródromo. Volar a Berlín a las 10 a.m. Luego volar a Hanover. luego volar a Ámsterdam a las 5 p.m. Luego volar a Croydon a las 8.50 p.m.
Terriblemente cansador. Hoy en día volar de Varsovia a Londres toma sólo tres horas y cuarto en vuelo directo.
Como dije en los primeros párrafos de esta historia, mi vida se ha extendido tanto en el tiempo que estoy continuamente tironeada hacia un lado por las maravillas de los años setenta y hacia otro por los llamados del pasado. Esto me sucedía constantemente durante mi vida de casada, principalmente por el hecho de que las conexiones de mi marido databan de una época anterior, inevitablemente los recuerdos de la carrera militar de Robin se hacían presentes continuamente en nuestra vida en común, especialmente sus famosas hazañas de la Guerra Bóer. Una por una las conexione con Mafeking se hacían menores. Cada año había menos caras en nuestro almuerzo anual del 17 de Mayo; la espléndida réplica en plata del fusil de Mafeking había sido robada y nunca recobrada; el 20 de julio de 1932 Robin tuvo que acompañar el féretro de su compañero de la Campaña Matabele de 1896, el hombre que iba al frente de la columna que liberó a Mafeking el Coronel (luego Mariscal de Campo Lord) Plumer, Robin tenía 75 años y debe haberse preguntado cuánto le faltaría a él para seguir a este antiguo camarada.
Veo que en Noviembre cenamos con Cyril Maudes en su apartamento y luego fuimos a ver a Cyril actuando en una nueva comedia. "Una vez marido". Esta era otra de sus conexiones con Mafeking. Era también un ex cartujo que había sido amigo de Robin durante muchos años. En esa noche de Mayo de 1900, interrumpió su función en medio de un acto para anunciar que Mafeking había sido liberada. Todo Londres enloqueció esa noche y la lengua inglesa tuvo una nueva palabra "Mafficking".
Cyril y su primera esposa, Winifred Emery, había sido uno de los tantos matrimonios de actriz/empresario -de esa época- parejas como la de Oscar Ashe y Lilian Braithwaite, Seymour Hicks y Ellaline Terriss o los "Beerbhom Trees" (ella no era muy buena actriz pero insistía en tener un papel en todas las obras). Winifred murió y poco después Cyril volvió a casarse, Robin fue padrino de la boda. Cuando salíamos para el casamiento le dije: "Más vale que lleves un anillo para el caso de que Cyril se olvide el suyo", le di el anillo de mi madre y lo puso en su bolsillo. Mientras esperaban la llegada de la novia, Robin le preguntó a Cyril: "¿Te has acordado del anillo?". Se lo había olvidado en su apartamento.
Esa noche de Noviembre de 1932 tuvimos además el placer de conocer a Sir james Barrie. Yo siempre había querido conocerlo, especialmente porque Peter Pan, tenía tantos recuerdos felices para Robin y para mí. Fue una desilusión -"un hombrecito tímido, desgarbado y tosco".
Si Barrie fue una desilusión, otras cosas no lo fueron. Peter que había tenido clases particulares después que dejó Chillón, pasó por fin su examen de ingreso al Real Colegio Militar de Sandhurst y Heather "salió". Fue presentada en el baile de la Caza de Hampshir en Winchester, pero su "temporada" sólo fue a nuestro regreso de un crucero por el Mediterráneo.
Salimos de Southampton rumbo a Malta el 19 de Febrero de 1933 en el Laigs Bay. Tuvimos una recepción magnífica en Malta y tuve oportunidad de visitar un barco de guerra en el puerto naval. ("Me encanta tener experiencias nuevas"). Después de Malta hicimos una gira por Sicilia y finalmente llegamos a Roma el 28 de Febrero.
Teníamos prevista una audiencia privada con el Papa Pío XI para el 2 de Marzo, de modo que había tenido la precaución de pedir prestada a Marie Denaro, la Comisionada Guía de Malta, una mantilla de encaje negro y había llevado un vestido negro corto para la ocasión pues sabía que había que vestirse de negro. Imagínense mi desencanto cuando Mrs. Kirkpatrik, la esposa del Encargado de Negocios de la Embajada Británica en el Vaticano me dijo que para estar correcta el vestido debía llegar hasta el suelo. Hicimos unas improvisaciones frenéticas con ropa prestada y finalmente fui a la audiencia fajada hasta la barbilla con el tapado de terciopelo de Mrs. Kirkpatrik y la mantilla de Marie. Sólo la cinta violeta de la G.B.E. era mía. Me sentía muy tonta. Robin por supuesto estaba espléndido en traje de etiqueta con todas sus medallas y condecoraciones. Parecía mucho alboroto para sólo 10 minutos de audiencia, el Papa fue muy agradable. No hablaba inglés, pero a través de un intérprete expresó su aprobación por el Escultismo y el Guidismo y el "trabajo magnífico" que a través de él se estaba haciendo como una "gran familia que llevaba adelante el ideal de la unidad". Antes de partir nos bendijo a ambos y a nuestro trabajo.
Era una ironía que después del respaldo del Papa a nuestro trabajo. Robin fuera directamente a una entrevista con Mussolini. El líder italiano había cerrado todos los movimientos de juventud del país (incluso los Scouts) y los había remplazado por su propia organización los "Balilla". Robin y el Duce tuvieron una entrevista cordial, pero Robin no podía estar de acuerdo con la aseveración de Mussolini que los "Balilla" era una versión mejorada del Escultismo. Robin le señaló que era obligatorio, en lugar de voluntario; supernacionalista, en lugar de internacional; que aunque le daba la misma importancia que el Escultismo a la salud física, omitía todo énfasis en lo espiritual, producía jóvenes con un solo molde. Robin deploró el énfasis que se ponía en el nacionalismo y el militarismo. A pesar de que creía en el servicio a la patria, sentía que ese servicio no debía usarse nunca como un instrumento de agresión.
Al día siguiente tomamos té con el Marqués Marconi y su esposa en su apartamento en la Vía Condotti. Era el inventor de la telefonía sin hilos. Él fue el que envió y recibió las primeras señales que cruzaron el Canal de la Mancha en 1898 y el Atlántico en 1901. A diferencia de Su Santidad, Marconi habló con nosotros en perfecto inglés. Murió sólo cuatro años después a los sesenta y tres años.
Visitamos Nápoles, Génova, Marsella. Gibraltar y Tánger y volvimos a casa el 19 de Marzo con tiempo más que suficiente para preparar la "temporada" de Heather. Se acostumbraba seguir las pautas tradicionales de la época: un sinfín de bailes de debutantes que se prolongaban hasta las primeras horas del día, muy entretenido para los jóvenes pero sumamente aburrido para los padres. Estaba el tradicional baile de la Reina Carlota en Grosvenor House y nosotros dimos una recepción en honor a Heather para más de doscientas personas en el Mercers Hall. El 12 de Mayo era el día de la presentación en la Corte y una vez más tuvimos que someternos al ritual de sentarnos en el Jam-Roll por más de dos horas en el patio del palacio esperando nuestro turno. Era mucho más agradable la presentación de nuestra propia hija. Nuestra única desilusión fue que el Rey no estuvo presente debido a un fuerte ataque de reumatismo y tuvimos que hacerles las reverencias a la reina María y al Príncipe de Gales.
Mi diario de ese verano está lleno de comentarios sobre asuntos de familia. Parecía que hubo sol perpetuo. Yo estaba muy ocupada y feliz y ajena a los nubarrones que se cernían sobre Europa; pero las señales estaban ahí para quienes quisieran verlas.
En el jamboree de 1929 había Scouts de Italia y Alemania que acampaban junto a muchachos de todo el mundo. En 1933 en el jamboree de Godöllo en Hungría, no hubo ningún Scout italiano. Robin (que fue a Godöllo con Peter) esperaba un contingente de más de mil Scouts alemanes. No llegaron. Poco antes del jamboree Hitler nombró a Baldur Von Schirach como "Jugendführer de Deutschen Reiches" (Líder de la Juventud de Alemania). Su primer acto fue disolver todas las organizaciones de juventud existentes, incluyendo a los Boy Scouts y proclamar a la "Hitler-Jugend" como el movimiento único y oficial de Alemania. El Escultismo quedó suprimido en Alemania hasta que terminó la guerra. Los nuevos Scouts alemanes después de la guerra fueron reconocidos oficialmente por la Conferencia Mundial de 1950.
Poco después del Jamboree de Godöllo, el embajador de Alemania Joachim von Ribbentrop se acercó a mi esposo, para que se conectara con Schirach con miras de establecer relaciones de amistad entre la "Hitler Jugend" y los Scouts británicos.
Ya existían dudas sobre la forma en que la "Hitler Jugend" se iba a desarrollar y me alegro de poder decir que mi marido fue muy cauto y tuvo la visión de no permitir que los Scouts se mezclaran en esto. Yo misma no le presté mucha atención a lo que sucedía en Alemania. Estaba más preocupada por los arreglos para el primer crucero de Guías y Scouts.
Considero a los cruceros como uno de mis frutos. Fueron enteramente idea mía -otra inspiración nacida en la Conferencia Mundial de 1932.
Una noche asistí a un fogón. Unas Guías polacas estaban realizando un baile nacional muy hermoso; si es que recuerdo bien después de 40 años. Recuerdo haberme dirigido a Daisy Mander que me había acompañado desde Inglaterra.
Oh Daisy! -exclamé- ¡es maravilloso! ¡cómo me gustaría poder traer a algunas de nuestras jóvenes Guiadoras inglesas para que vieran esto, para que vieran como se desarrollaba el mismo juego en otros países!"
"¿Por qué no lo haces?", me preguntó Daisy Y lo hice.
Tan pronto regresé de Polonia, discutí mi idea en las oficinas de los Scouts y las Guías. Luego nos acercamos a la White Star Line y les dijimos: "¿Sí nosotros ponemos los pasajeros, pondrían ustedes el barco?". Estuvieron de acuerdo y nos ofrecieron el Calgaric. No tuvimos dificultad en completar la lista de pasajeros. Tan pronto como se dio la información sobre el crucero en "The Guider" y "The Scouter" nos inundaron con pedidos. Cuando el Calgaric zarpó de Southampton el 12 de Agosto de 1933, había seiscientas Guiadoras y Scouters a bordo.
Llamamos a nuestro crucero "The Argosy of Peace".
Paramos en Rotterdam, Gdynia en Polonia, Klaipeda en Lituania, Riga en Letonia, Talín en Estonia, Helsinki, Estocolmo y Oslo. Desgraciadamente, muchos de esos lugares han sido devorados por Rusia, pero en 1933, cada uno tenía su propia identidad y en cada uno de ellos recibimos la cálida bienvenida que yo quería que experimentaran nuestros Scouters y Guiadoras británicos.
Sería imposible describir el crucero en detalle, pero recuerdo como me llevaron por las calles de Helsinki en un carruaje tirado por Scouts entre las varas. El carruaje estaba todo adornado con flores azules y blancas, los colores nacionales de Finlandia. Tuvimos el privilegio de pasar un día con el Mariscal de Campo Mannerheim, el gran salvador de Finlandia. Nos recibió a los seiscientos cincuenta en un "garden party" en el Brunnsparken. En la mitad de la reunión un Lobato finlandés muy pequeñito marchó en forma muy elegante hasta donde estaba Robin, golpeó los talones y con gran despejo lo saludó y le presentó un libro abierto y una lapicera y le dijo en inglés: "Jefe Scout, por favor escribir aquí". Robin tomó la lapicera y le dijo en broma: "¿Pero qué pasa si no se escribir mi nombre?". Una expresión de desesperación inundó la cara del niño y dijo: "¡No puedo más inglés!.
Recuerdo estar sentada junto a la Reina Maud de Noruega compartiendo una manta en un fogón en Frognarsatern una estación de ski más arriba de Oslo. Estábamos en una especie de cañada, atestada de Scouts y Guías noruegos. De pronto pareció que alguien hubiera encendido una luz, pues todos se quitaron los sombreros al mismo tiempo y el sol de alrededor hizo brillar los cabellos rubios de todos los jóvenes.
En Estocolmo comimos con el Conde Folke Bernadotte que posteriormente fue asesinado trágicamente por los terroristas cuando actuaba como mediador de las Naciones Unidas en el Medio Oriente. Su viuda más tarde fue Presidenta de la Asociación Mundial de Guías y su hermano el Príncipe heredero Gustavo Adolfo fue jefe Scout de Suecia y nos visitó en Pax Hill. Vino con su encantadora esposa la Princesa Sybilta. Yo misma fui en el Jam-Roll a Londres a buscarlos a Clarence House y los llevé hasta Pax Hill. Eran una pareja encantadora. El murió en un accidente de aviación inmediatamente después de la guerra.
El crucero fue un éxito enorme y fue un modelo para otros que le siguieron.
En conjunto fue un año maravilloso, variado, interesante y feliz, tanto en casa como en los asuntos públicos. Una de las últimas anotaciones en mi diario de 1933 se hace eco de la alegría que había caracterizado a todo ese año: "Martes 21 de Noviembre de 1933. ¡Vestida con mi mejor traje de noche y con mi collar de oro de la G.B.E. para el desayuno! Y en el Jam-Roll hasta la casa de los lores para la apertura del Parlamento".
Poco podía imaginarme que esa sería la última función pública en la que Robin y yo estaríamos juntos por muchos meses.
Muchos viajes (1934 - 1937)
En el día de Año Nuevo de 1934, hubo que internar de urgencia a Betty para una operación de apéndice. Dos días después en el Hospital Rey Eduardo VII para oficiales, a Robin le hicieron una operación de próstata. Sabíamos que cualquier operación a un hombre de casi setenta y siete años debía considerarse delicada, pero no estábamos demasiado preocupados pues Robin era muy fuerte.
Algo anduvo mal y fue necesaria una segunda operación. "Fue un infierno" escribí en mi diario. Estaba desesperada de ansiedad.
La noticia del divorcio de mi hermano, aparecida en los diarios del 7 de Enero me pareció sin importancia. Estaba tironeada por un lado queriendo visitar a Betty que se estaba recuperando en un hospital y por otro queriendo estar cerca de Robin que se debatía entre la vida y la muerte en otro hospital. Tuvo una mala recaída y el 25 de Enero le tuvieron que hacer una transfusión de sangre. De ahí en adelante ya me quedé en el hospital, sentada a su lado hora tras hora, llorando de desesperación y agotamiento, dormitando un poco, luego despertándome y rezando para que se salvara.
Fue la primera vez en mi vida que sentí realmente la necesidad de rezar y me aferraba a ese consuelo como lo único que podía ayudar a mi querido. Estaba sumamente dolorido, con su mente extraviada y sus fuerzas muy disminuidas. El 9 de Febrero tuvo otra recaída y otra transfusión de sangre. Todavía estaba tan gravemente enfermo que el 23 de Febrero, no me animé a dejarlo para despedir a Peter que partía de la Dársena de las indias Orientales. Peter iba a unirse a la Policía Británica en Sudáfrica, pues no había aprobado los exámenes en Sandhurst. Yo creo que nunca hubiera tenido éxito allí, aunque no se hubiera estado escapando a Londres, para salir con una amiga, cuando debiera estar estudiando. (Supimos demasiado tarde que estaba de novio en forma no oficial). Mirando hacia atrás veo que en primer lugar nunca debimos haberle sugerido a Peter que fuera a Sandhurst, pues realmente no le gustaba el ejército, aunque admiraba profundamente la carrera de mi marido. Peter era de naturaleza demasiado pacífica para ser militar.
Poco a poco, Robin se fue recuperando y a mediados de Marzo fue posible trasladarlo en ambulancia a Pax Hill. Estaba todavía sumamente débil, pero hice correr su cama junto a la ventana, desde donde podía gozar de la belleza de la vista hacia el jardín y ver los pájaros. A fin de mes, ya se había recuperado lo suficiente como para que lo llevara a bordo del Adriatic para un crucero por el Mediterráneo. Una vez más nuestros dos movimientos habían fletado un barco entero, pero en esta oportunidad Robin tuvo que mantenerse apartado de todos a fin de que no lo perjudicara un esfuerzo excesivo. No dejó el barco en ninguna de las escalas y en cambio descansaba tranquilo con el aire de mar bajo el sol reparador.
El viaje hizo maravillas para su salud y uno o dos días después de nuestro regreso a Inglaterra, estuvo lo suficientemente bien como para asistir a la ceremonia de los Scouts del Rey el 22 de Abril celebrando el día de San Jorge, en el Castillo de Windsor ante S.M. el Rey Jorge V. El Rey y la Reina Mary nos recibieron a ambos y se mostraron muy interesados en nuestros dos movimientos. El Duque y la Duquesa de York, también estuvieron presentes con las dos Princesitas que en ese momento tenían ocho y tres años de edad.
Yo seguía preocupada por la salud de Robin. Constantemente recordaba la brecha entre nuestras edades, a medida que uno a uno iban muriendo miembro de su generación. En Mayo fui a Shefield Park a ver a mi tío Arthur Soames, el hermano mayor de mi padre y único sobreviviente. Murió poco después, el 22 de Julio. Mi hermano Arthur heredó Shefield Park y a mi gran sorpresa me enteré que el tío Arthur me había dejado un sustancioso legado.
Robin continuó tomando las cosas con tranquilidad durante el verano y no aceptó compromisos en actos públicos. Por lo tanto, yo fui sola a Leeds en Septiembre para dar una conferencia sobre "El Escultismo y el Guidismo y el hombre que los creó", en el instituto de Ciencia y Arte. Para mí era un tema fácil hablar de mi admiración y amor por Robin, amor que se acrecentaba con cada año maravilloso de nuestro matrimonio. El Earl de Harewood presidía el acto. El y la Princesa Mary me recibieron durante tres días en Harewood House. Era todo muy informal. Paseamos por los jardines y alrededor del lago para dar de comer a los patos y la primera noche estuve sentada con la Princesa que se ocupaba de su tapiz y yo de mi tejido como en cualquier familia corriente. Al día siguiente llovió a cántaros de modo que la Princesa me llevó a conocer toda esa gran casa, mostrándome la magnífica colección de muebles y pinturas. Luego en la misma forma en que lo habrán hecho millones de otras personas a lo largo y a los ancho del país "escuchamos" a la Reina Mary en la ceremonia de la botadura de un gran barco el "Queen Mary".
En esos largos meses de descanso, la salud de Robin se había restablecido y en Octubre de 1934 zarpamos de Tilbury en el Orama para otra vuelta al mundo que nos mantuvo fuera de Inglaterra durante 9 meses. Esta vez llevamos a Heather y a Betty como secretarias, para que nos dieran su valiosa y eficiente colaboración en todo ese trabajo oculto que exige una gira mundial y también para ayudar a Heather a reponerse después de la ruptura de un noviazgo. Esta vez viajamos alrededor del mundo visitando Colombia, Malasya, las Indias Orientales, la Isla de Jueves, el norte y el este de Australia, llegando a tiempo para el primer Jamboree del Hemisferio Sur en Melbourne durante la Navidad y el Año Nuevo de 1935. Regresamos vía Nueva Zelanda, Tahití y el Nuevo Mundo.
Teníamos una razón especial para querer volver a Canadá. Siempre en todos los países que habíamos visitado habíamos hecho énfasis en nuestro ideal de "Un país, un movimiento". Algunas veces nos fue imposible reconciliar a grupos opuestos. En Francia por ejemplo los Católicos Romanos y los Protestantes se han mantenido siempre en organizaciones separadas. En Canadá no hubo rastros de apartheid hasta principios de la década del treinta cuando los Católicos Romanos comenzaron a separarse de la Asociación Nacional para formar sus propias organizaciones de Scouts y Guías. Era anticipándonos a esta escisión que habíamos solicitado la audiencia con el Papa Pío XI dos años antes. Fortalecidos por la aprobación de nuestro trabajo por parte del Papa y en particular por el "ideal de Unidad" pudimos tener "una charla muy cordial" con el Cardenal Villeneuve en Quebec, el resultado fue que los grupos disidentes aceptaron afiliarse a la organización nacional.
Era el vigésimo quinto año del reinado del Rey Jorge y el 6 de Mayo de 1933, Robin encendió una fogata en Winnipeg, para la iniciación de una cadena de fogatas a todo lo largo de Canadá.
Desde Canadá fuimos a los Estados Unidos donde Franklin D. Roosevelt, el "encantador y discapacitado Gobernador de Nueva York" a quien habíamos conocido en 1930, era ahora Presidente. Almorzamos con él en la Casa Blanca y lo encontramos realmente encantador y nos resultó muy fácil hablar con él. Tenía una silla giratoria en la mesa. Era tan lleno de vida que uno olvidaba por completo su discapacidad.
Una muestra del poder de recobrarse de mi marido, fue el hecho de que ahora a los setenta y ocho años, pudiera llegar de regreso a Inglaterra el 28 de Julio después de una gira de nueve meses y partir al día siguiente a un Rover Moot en Suecia. Sin embargo, tenía realmente setenta y ocho años y a esa edad encontraba tedioso el invierno en Inglaterra. Por lo tanto, decidimos alquilar Pax Hill por varios meses y pasamos el invierno en África, llevando a las niñas con nosotros.
Primero fuimos a Kenia a quedarnos con Eric Walker. Él había sido el primer secretario de la Asociación Scouts, el que había "estacionado su avión junto a la iglesia de Ewhurst, esa mañana de 1915 antes de regresar a Francia y de ahí por desgracia a un campamento de prisioneros de guerra en Alemania. Después de la guerra se casó con Lady Bettie Fietding y emigró a Kenia. Allí en Nyeri, después de varios trabajos, desde corretear ron a plantar café, fundó el "Outspan Hotel. El y Bettie nos solían escribir rogándonos que fuéramos a visitarlos y a conocer la extraordinaria belleza de "Outspan. Fuimos, vimos y nos enamoramos del lugar.
El hotel estaba planeado como una serie de búngalos individuales, todos con una vista magnífica hacia el Monte Kenia, distante unas ochenta millas (128 km). Es una idea que ha sido adoptada después en el planeamiento de hoteles pero que en 1935 era única. Otra idea original d Eric fue la construcción de "Treetops" un refugio en las ramas de un árbol inmenso en el bosque, junto a una vertiente desde donde en lugar seguro se podían observar los animales salvajes que venían a beber: elefantes rinocerontes, etc.
Treetops se hizo muy conocido cuando ascendió al trono nuestra actual Reina, pues allí estaba la noche en que falleció su padre el Rey Jorge VI. Desde entonces, la choza primitiva ha sido remplazada por una construcción más grande y más lujosa, pero en 1935 sólo había una choza destartalada a la cual había que trepar por una escalerilla.
Kenia era tal como Eric nos lo había descrito. El clima era suave, mucho más adecuado para huesos viejos, que el invierno húmedo de Inglaterra. El campo era vasto y salvaje, pero con todo lo necesario a mano en Nyeri o Nairobi. Había una sensación de paz y belleza y por todas partes animales salvajes que a Robin te encantaba filmar y pintar. Muchos años antes él había abandonado su interés por cazarlos con armas de fuego. Ahora una cámara de cine hacía sus delicias. Fuimos a un safari con Eric y seis de sus "boys". Mi diario dice que vimos jirafas, cebras, gacelas, jabalíes, buitres, cigüeñas y muchos otros animales, pero no vimos elefantes, ni leones en ese viaje.
Demasiado pronto tuvimos que proseguir para cumplir con compromisos con los Scouts de otras partes; "Zanzíbar -excelente Rally Scout. Llovió un poco pero no disminuyó el gran entusiasmo de nadie. Árabes, africanos, goanos, indios, todos juntos.
El 23 de Diciembre, paramos en Beira donde para nuestra gran alegría estaba Peter para recibirnos. Había conseguido una licencia de 24 horas. Hacía casi dos años desde la última vez que lo habíamos visto y teníamos muchas cosas de que conversar. Era un nuevo Peter, ya no estaba nervioso ni perturbado por un complejo de inferioridad. Él se había "encontrado" a sí mismo en África -o tal vez se había encontrado al no vivir a la sombra de un padre famoso. Pensándolo bien, no debe haber sido fácil para él tenernos por padres, yo por mi parte siempre lo había mirado con cierta dosis de impaciencia porque no había heredado la brillantez de su padre. Era una alegría verlo ahora tranquilo y feliz. Nos despedimos de él. sin saber cuándo lo volveríamos a ver; nos embarcamos nuevamente, en el S.S. Incomati para continuar nuestro viaje a Durban. Al día siguiente estábamos temblando de fiebre y pasamos la Navidad de 1935 en nuestras cabinas enfermos de malaria. Yo me repuse bastante pronto, pero Robin se vino muy abajo y siguió enfermo durante todo el resto de nuestro viaje.
A pesar de esto, pudo hacer una gira intensiva por Sudáfrica y asistir a un jamboree en el este de Londres. Por mi parte, el 11 de junio tuve oportunidad de experimentar "uno de los momentos históricos más significativos": la Asociación de Guías de Sudáfrica aceptó la incorporación de las Wayfarers. "Un país, un movimiento. Las blancas habían juntado sus manos con las negras en plano de igualdad. Era un paso gigantesco hacia adelante para Sudáfrica, aunque haya dado varios pasos hacia atrás desde entonces.
Estábamos en Queenstown cuando nos enteramos de la muerte del Rey Jorge V. A miles de millas de distancia y rodeados de caras de color, parecía raro oír la proclamación del Rey Eduardo VIII desde Londres. Oír esas frases solemnes que se han usado a través de los siglos. Era extraño y emocionante.
Otras cosas también eran impresionantes -los primeros rugidos de la explosión que pronto conmovería al mundo.
31 de Marzo de 1935. Aquí los diarios dan malas noticias de lo que sucede en otras partes del mundo: motines en España; rebelión en Japón; Italia aplastando al pobre Abisinia con gases venenosos y bombas; Alemania denunciando el Tratado de la Paz y movilizando tropas en el Rin; Francia sufriendo porque su oro se desvía rumbo a América, etc., etc. En este momento el mundo parece haberse vuelto un poco loco.
Viajamos de regreso a Inglaterra en Mayo en el "Llandovery Castle", parando entre otros lugares, en la pequeña isla de Santa Elena donde lograron reunir sesenta Scouts para una Guardia de Honor y ciento cuarenta Guías, más innumerables Lobatos y Alitas. Creo que todos los niños de la isla deben haber pertenecido a uno u otro de nuestros dos Movimientos.
Los viajes parecen tener una magia especial para nuestra familia. Así como Robin y yo nos habíamos conocido y enamorado a bordo del Arcadian en 1912, así también en el Llandovery Castle. Betty conoció Gervas Clay; un Comisionado de Distrito Joven, que regresaba a Inglaterra con licencia desde Barotseland en Rodesia del Norte. Debían comprometerse, casarse y partir para el África antes del fin de verano. El casamiento se llevó a cabo el 24 de Septiembre en la Iglesia de Bentley y tuvimos una recepción para cuatrocientas personas en Pax Hill. Betty usó la cola bordada de plata que Auriol había usado en su casamiento en 1911 y que yo usé para mi presentación a la corte en 1913; y así como mi madre proveyó el anillo de casamiento para mi boda con Robin, así yo también le di a Betty y a Gervas, el anillo de casamiento. Al día siguiente, la joven pareja partió de Tilbury para comenzar su vida en común en Rodesia del Norte.
Los casamientos eran motivo de muchos comentarios
30 de Septiembre en 1936. Hay muchos comentarios en relación a nuestro pícaro rey y su comportamiento con la mujer americana que no lo deja ni un momento. En América se habla de ello en público y en los diarios, pero aquí sólo en secreto. Pero se siente en todas partes, él se está rebajando a sí mismo y rebaja nuestro prestigio terriblemente, y uno se pregunta ¿Cuál será el próximo paso? Es un asunto feo.
A pesar de los penosos problemas personales con los que se enfrentaba el rey, sin embargo, disponía también de tiempo para pensar en los demás. El miércoles 4 de Noviembre de 1936 recibimos una carta no llenó de sorpresa y gratitud. La carta decía que el Rey le ofrecía a mi marido el King's House" en Walton-on-Thames para que la usufructuara de por vida, la casa era un obsequio que el Rey jorge V recibió de los "Royal Warrant Holders" con motivo del Jubileo, pero no vivió para verla. Cada uno de los miembros había contribuido para el amueblamiento y equipamiento de la casa. Maple había donado las camas, la Compañía de Orfebres y Plateros dio la platería y así los demás. Era un lugar precioso exquisitamente amueblado, lleno de todos los artefactos imaginables para el confort y para simplificar el trabajo. Era una oferta muy tentadora y como la casa estaba dotada para cubrir los gastos y reparaciones podíamos haber vivido allí gastando mucho menos de los que nos costaba Pax Hill. Pero Pax Hill era nuestro "hogar. Nosotros lo habíamos encontrado, arreglado y amado durante casi 20 años. Nos gustaba la vista hacia la campiña ondulada. Habíamos plantado los árboles y los rosales, habíamos criado a nuestros hijos allí, habíamos jugado con los perros en la casa y en el jardín. Era inconcebible que a Shawgun se le permitiera dormir en el sofá del Rey -y lo queríamos tanto a Shawgun. Decidimos declinar el generoso ofrecimiento del Rey y por la forma en que se desarrollaron los acontecimientos resultó ser una decisión acertada.
Los rumores sobre el deseo del Rey de casarse con la sra. Simpson continuaban circulando de salón en salón y el 3 de Diciembre la noticia irrumpió en la prensa británica. Mi diario testimonia mí creciente y cotidiana preocupación. El 10 de Diciembre escribí:
Sorprendentes noticias en los diarios sobre la decisión del Rey de abdicar, irónicamente teníamos organizado el Comité para el Campamento de la Coronación y continuamos trabajando -con muchas dudas- preguntándonos que noticias habría.
A las 4 llegó la noticia -el Primer Ministro (Baldwin) hizo el importante anuncio de que deja el Trono. Uno se siente muy sorprendido ante esa noticia asombrosa.
Al día siguiente, 11 de Diciembre, como todos lo saben ahora, el Rey abdicó y habló por radio por última vez a "su pueblo" antes de partir a Francia. Nosotros debíamos viajar a París ese mismo día para el 23 aniversario de la fundación de los Scouts de Francia. Dudábamos sobre la conveniencia de ir ya que no sabíamos qué clase de recepción nos darían.
Eventualmente fuimos a París donde nos llamó la atención la forma en que había sido recibida la noticia de la abdicación. Vosotros los ingleses son una nación estupenda" nos dijeron. Podéis cambiar vuestro Rey de la noche a la mañana sin perder vuestro savoir faire".
Ambos lamentábamos y estábamos algo abochornados de que el Rey Eduardo hubiese puesto su felicidad personal por encima de su deber a la patria, sentíamos gran simpatía por el nuevo Rey, Jorge VI, a quien habíamos conocido en Windsor dos años antes. El reinado trae consigo una enorme y pesada responsabilidad y no podíamos menos que admirar la nobleza con la cual el nuevo Rey la asumió.
En 1937 Robin y yo hicimos otra visita a India. Partimos en medio de una gran ansiedad por cuanto habíamos recibido una carta de Peter justo antes de zarpar. Los reglamentos de la "British South African Police" prohibían casarse a su tropa. A pesar de esta regla, nos informaba recién ahora que había estado casado desde el 3 de Enero de 1936 y que tenía un hijito, Robert, nacido en Octubre de ese año. Nos sentimos dolidos de que no hubiese dicho esto con anterioridad, aunque comprendo ahora que no había querido involucrarnos en el engaño, lo que más nos preocupaba era la imprudencia de asumir la responsabilidad de una esposa y una familia antes de ganar lo suficiente como para mantenerlas; y la imprudencia aún mayor de arriesgar su carrera casándose sin autorización. Ambos problemas se solucionaron con una renuncia a la B.S.A.P. y su incorporación al Departamento de Asuntos Nativos en Rodesia del Sur.
El propósito principal de nuestra visita a la India en esta ocasión era asistir al jamboree de toda la India en Delhi. Creo también que Robin sabía que a los ochenta, esta sería la última oportunidad de visitar el continente que tanto amaba y también de visitar su antiguo regimiento que estaba estacionado en la frontera noroeste de la India y le entusiasmaba la idea de asistir al último desfile del regimiento antes de su mecanización -antes de que se transformara en lo que Robin llamaba una especie de coche de bebé a vapor". Lady Arthur estuvo presente en el desfile. Me contó como él llegó montado hasta el lugar y que a pesar de que era su octogésimo cumpleaños, se dirigió al regimiento a "haute voix". Ella también estuvo en la Abadía de Westminster para "mi" octogésimo cumpleaños, 32 años más tarde y me oyó leer la Lección. Además de Heather (que acompañó a su padre al desfile), Dorothy Arthur seguramente fue la única persona que estuvo presente en ambas ocasiones.
Una vez más fuimos recibidos por el Virrey, en ese momento Lord Linlithgow, sólo que en esta oportunidad nos alojamos en el esplendor del nuevo Palacio Lutyens en Nueva Delhi. Era amplio y "terriblemente regio" con un personal de dos mil sirvientes. Los jardines eran exquisitos, con caminos y fuentes de agua, con pérgolas y rosas y una profusión de flores inglesas.
Era un momento muy interesante para estar en la India, en plena ebullición por el cambio de gobierno. Dondequiera que uno fuera, los indios hablaban, pensaban, leían, soñaban con la independencia. Había una campaña de "desobediencia civil" y muchos miembros del Parlamento preferían sufrir condenas en prisión antes de cooperar con la administración británica. También había cierta tensión causada por actividades terroristas. Cuando cenamos con el Gobernador de Calcuta, Sir John Anderson, catorce policías armados recorrían la casa y los guardaespaldas portaban rifles de las tanzas tradicionales.
Para algunos perecerá una locura que vayan a tomar esa medida tan importante de tener un gobierno propio el 1° de Abril (es lo que escribí en el momento). Pero no me explico cómo se les puede negar con justicia, por más tiempo. Uno tiende a hablar de la India como si fuera un solo país cuando en realidad es prácticamente un continente, con su mezcla de razas y religiones y con problemas humanos muy complejos.
A pesar de la inseguridad respecto a la independencia, yo estaba segura de una cosa: que el Guidismo tenía mucho que ofrecer a las niñas de la India y a las mujeres que recién comenzaban a salir de su tradicional forma de vida recluida. Dejé a Robin en Nueva Delhi para que descansara y partí en una gira por mi cuenta visitando a las Guías en Agrá, Hyderabad, Mysore, Bangalore, Nagpur, Calcuta, Pama, Lucknow, Jaipur. En todas partes vi como crecía y se fortalecía el Guidismo y su influencia en las mujeres jóvenes de ja India, ¡Todas fueron tan amables y estaban tan felices de darme la bienvenida!
Pequeños grupos de Guías esperaban en unas cuatro estaciones más, para saludarme. Me bajaba daba la mano a docenas de zarpas, oscuras y calientes, mientras nuestras miradas se cruzaban. En general la gira por la India fue una experiencia magnífica y yo sentía que con los contactos hechos se había logrado un gran adelanto para el Movimiento.
Llegamos de regreso a Inglaterra a tiempo para participar de otro desfile para el Día de San jorge en Windsor, sólo que ante otro Rey. En esta oportunidad estábamos invitados a almorzar:
Domingo 25 de Abril de 1937. Robin y yo almorzamos con Sus Majestades en el Castillo de Windsor -una lindísima reunión familiar con Reinas y Princesas. El Rey y la Reina nos dieron la bienvenida como lo hacen cualquier dueño y dueña de casa, y era más fácil conversar con ellos. Ella es sumamente dulce. Nos encaminamos todos juntos hacia el comedor a una mesa redonda. R. se sentó a la derecha de la Reina Isabel y junto a la Reina María -yo me senté a su izquierda y la Princesa Helena Victoria estaba del otro lado. La Princesa Beatriz y la Reina Ena de España y la Princesa María Luisa, estaban también allí. Las Princesas Isabel y Margarita Rosa vinieron para los postres y se sentaron junto a R. y a mí y comieron y nos dieron trocitos de azúcar para el café.
Cuando llegamos a Pax Hill de regreso después del desfile, encontramos que uno de los perros se había descompuesto sobre la alfombra de la sala. Ni bien me hube cambiado y quitado mis galas, me puse en cuatro patas a limpiar el desastre. ¡Me encantan los contrastes!
Londres estaba de fiesta ese verano por la Coronación del Rey Jorge V, nunca olvidaré el esplendor del Banquete de Gala al que asistimos en el Palacio de Buckingham, dos noches antes de la Coronación -una reunión magnífica de gente notable, la flor y nata de la Nación y de la Comunidad Británica: realeza, Primeros Ministros, dignatarios de la Iglesia, Rajáes, Gobernadores. La habitación resplandecía con el brillo de las joyas y de tos uniformes, medallas y condecoraciones.
El 12 de Mayo fue el día de la Coronación. A fin de ubicarnos temprano en nuestros lugares, dormimos en Londres la noche anterior. -Robin en la Oficina de los Scouts y yo en la Oficina de la Guías. Sir Philip Carne, en ese entonces Comisionado de Policía, había arreglado para que tuviéramos una escolta que nos ayudara a pasar entre la muchedumbre, para llegar a nuestros asientos en el estrado de los Lores en Westminster. Pasamos entre la guardia de caballería y por el centro de Whitehall, que por supuesto había sido despejado de tráfico. Alguien gritó: "(Ahí está B.P.!" y todos lo vivaron. Era muy emocionante y reconfortante. Los Scouts estaban prestando servicio vendiendo programas. Se les llama muy seguido para ayudar en actos oficiales: ¡Es un gran honor!
Robin recibió la Orden del Mérito en los Honores de la Coronación -tal vez esta fuera la que más le enorgullecía de entre todos los honores y condecoraciones recibidos. Era un reconocimiento público de lo que todos sentían por él.
Dindo - (me escribió después de una transmisión por radio ese verano)
Los miembros del Mercers me han abrumado con los elogios en la B.B.C. Además -lo que me emocionó mucho- el taxista que llevó mi equipaje a Euston me dijo que quería darme la mano pues deseaba agradecerme la charla del martes y la formación Scout que había hecho un hombre de su hijo. Es tan bueno oír un elogio "genuino" como este.
Bueno ahora no trabajes demasiado porque estoy ausente: saca a perros gordos para que hagan un poco de ejercicio.
Tuyo
Bin.
Cillian la primera hija de Betty nació ese verano. Betty estaba enormemente feliz en su matrimonio. Peter escribió que ya estaba sentado en la D.N.A. en Rodesia del Sud. Con su carta llegó la primera que recibíamos de su esposa Carine. Noté con aprobación que "parecía que lo iba a apuntalar a Peter". Heather había encontrado un buen trabajo como secretaria de Lady Kennett, la ex viuda de Capitán Scott, el del Antártico (Su barco el "Discovery" fue obsequiado a los Scouts más adelante en ese mismo año). Parecía que por primera vez en muchos años, Robin y yo íbamos a tener tiempo para nosotros mismos.
Sin embargo, primero teníamos que asistir al 5° jamboree Mundial en Vogelenzang en Holanda, iba a ser un problema proteger a Robin mientras estuviéramos allí. Era un líder tan querido para los millones de Scouts de todo el mundo que lo asediaban dondequiera que fuera. En su gran entusiasmo por acercarse a él y tocarlo, los muchachos no se daban cuenta del esfuerzo que eso significaba para un hombre de edad. Nunca olvidaré su discurso en la clausura del jamboree. Creo que sabía que nunca asistiría a otro.
Ha llegado para mí la hora de decir adiós. Vosotros sabéis que muchos de nosotros no nos volveremos a ver en este mundo. Estoy en mi octogésimo primer año y acercándome al final de mi vida. U mayoría de vosotros estáis en el comienzo, y quiero que vuestras vidas sean felices y exitosas. Podréis hacer que así sea procurando hacer todo lo posible por cumplir la Ley scout. durante toda vuestra vida, dondequiera que estéis.
Quiero que todos guardéis la insignia del Jamboree en vuestros uniformes... será el recuerdo de los tiempos felices que habéis pasado aquí en campamento; os hará recordar que debéis tomar los diez puntos de la Ley Scout, como guía en vuestra vida; y os hará recordar a los muchos amigos a quienes les habéis tendido la mano de la amistad y en esa forma a través de la buena voluntad habéis ayudado a hacer llegar el Reino de Dios y paz a los hombres.
Ahora adiós. (Que Dios os bendiga!
Celebramos nuestras bodas de plata matrimoniales el 30 de octubre de 1937 -un día maravilloso con cientos de tarjetas y de cartas y telegramas y regalos que iban desde una cajita para el té de plata de la Princesa Real hasta un sustancioso cheque de todos los Scouts, Guías, Lobatos y Alitas de todo el mundo "para la provisión de algunas de esas necesidades domésticas que se sienten en todas las casas, como por ejemplo un cepillo de dientes".
Una vez más planeamos pasar el invierno en África, zarpamos del muelle de las indias orientales, el 25 de Noviembre a bordo del "Handaff Castle". Tal vez cuando Robin pronunció su discurso de despedida en el jamboree adivinaba que no era sólo su vida la que pronto pasada, sino que la vida del mundo entero tal como nosotros la habíamos conocido y gozado a través de los años, también pasaría.
Génova 2 de Diciembre de 1937-. entramos en la ciudad y vimos cientos de niños y niñas de "movimiento juvenil Balilla" -que se desconcentraban después de una gran ceremonia de aniversario, que había tenido lugar en la ciudad. La mayoría de los varones llevando rifles, todo parecía muy "beligerante" supernacionalista y un gran peligro para el futuro.
La muerte de un héroe (1938-1941)
Después de llegar a Mombasa, fuimos directamente a Outspan y Robin cayó enfermo con lo que quise convencer que sólo era bronquitis y lumbago. Cuando lo examinó el doctor después de Navidad, dijo que tenía el corazón 'muy cansado" y le prescribió un reposo absoluto y prolongado por lo menos de un año. Inmediatamente cancelamos las giras que habíamos planeado hacer juntos en las Rodhesias y Sudáfrica, y la que debía realizar yo en el verano siguiente en Inglaterra y nos instalamos en nuestro pequeño búngalo en Outspan para nuestra "luna de miel de plata". Robin tenia terribles dolores de cabeza como los había tenido cuando recién nos casamos, sólo que ahora además tenía un dolor alrededor del corazón y no podía caminar mucho sin cansarse.
Pero estábamos felices en Outspan -tan felices que le propusimos a Eric que invirtiéramos suficiente dinero en el hotel como para que nos construyera un búngalo propio. De esta manera nosotros podríamos pasar los seis meses de invierno en Kenia y él podría alquilarlo durante el verano como cualquiera de los otros búngalos, mientras nosotros estuviéramos en Inglaterra.
Las semanas pasaron, un día tranquilo después de otro, Migwe nuestro "boy" nos despertaba con el té de la mañana temprano. Los pájaros ya estaban cantando y había un delicioso aroma matutino de tierra húmeda. Después del desayuno, yo me ocupaba de nuestra correspondencia y luego cuando Robin estuvo más fuerte, salíamos a caminar hasta la cancha de golf. Por la tarde descansaba hasta la hora del té mientras yo me quedaba sentada zurciendo o dedicada a alguna otra ocupación tranquila. Más tarde Robin salía a la galería a pintar, leer o escribir mientras yo me iba a hacer una larga caminata. Yo me había acostumbrado tanto a tener el día atestado de actividades que me costaba bajar el ritmo.
Eric nos dio un cachorro de hyrax para nuestro cumpleaños el 22 de Febrero y lo bautizamos "Two-Two" (Dos-Dos) en honor al día. Era una criatura cariñosa, casi como una ardilla y me acompañaba en mis caminatas, sentado sobre mi hombro. Se sentaba en mi falda mientras escribía a máquina y era lo mejor que pudimos encontrar en África, para remplazar a nuestro querido Shawgm.
Era maravilloso ver a mi esposo recobrar lentamente su salud y a fines de Febrero, me pareció que estaba lo suficientemente bien como para dejarlo al cuidado excelente de Eric y su mujer mientras yo los visitaba a Peter y a Betty.
Primero volé a Salisbury y de allí a Inyanga para visitar a Peter, para conocer a Carine su esposa y a nuestro primer nieto Robert -que llevaba el nombre de mi marido. Encontré que Carine era excelente, bonita, capaz, vivaracha, inteligente y muy dulce" según le escribí a Robin y el pequeño Robert me cautivó. Normalmente no me gustaban mucho los bebés, pero a los dieciséis meses era inteligente, se reía continuamente y clamaba por estar conmigo todo el tiempo.
Volé a Mankoya para visitar a Betty y a Gervas para inspeccionar a nuestro segundo nieto Gillian. Cervas, como Comisionado de Distrito "regía" sobre unos 34.000 miembros de la Tribu Barotse. Su casa estaba en un lugar remoto de Rodesia del Norte a 350 millas (560 km) de Lusaka y a 40 millas (64 km) de la persona blanca más cercana, un misionero que vivía en un lugar igualmente aislado. Tuve que contratar un avión privado para llegar hasta allí. En total estuve fuera cuatro semanas y cuando regresé a Nyeri, Robin se encontraba completamente restablecido.
Decidimos regresar a Inglaterra para el verano y nos embarcamos en Mombasa a bordo del Llangibly Cásele el 13 de Abril, una semana más tarde, nos encontramos con Peter, tal como lo habíamos hecho en 1935, pero esta vez con su nueva familia. Fue maravilloso que Robin pudiera tener a su nieto en brazos.
Para el 21 de Mayo ya estábamos nuevamente en nuestro querido Pax Hill donde pasamos el verano muy tranquilamente. Robin no aceptó ningún compromiso y yo hice sólo algunas breves apariciones en público -en televisión por la primera vez, desde el Alexandra Palace el 16 de junio y desde Windsor el 19 de junio para el desfile de las Guías de Primera Clase ante sus Majestades. Me sentí muy orgullosa de ver a las dos Princesas usando nuestro uniforme en público en esa oportunidad.
Se había arreglado otro Crucero de Buena Voluntad para Agosto. Esta vez era a lslandia. Noruega, Dinamarca y Bélgica. Robin se había empeñado en ir para cumplir con su promesa. Sin embargo, por prescripción médica los 700 Scouters y Guiadoras a bordo del "Orduna" no pudieron verlo mucho, pero su sola presencia a bordo significaba mucho para ellos; aunque no desembarcara, podía saludar de lejos a los Scouts y Guías que con todo entusiasmo se congregaban en et muelle de cada puerto.
Robin pasó el resto del verano tranquilamente arreglando sus asuntos en Inglaterra. Creo que sabía que sería lo último que vería del país al que había servido en tiempos de guerra y de paz a través de muchos, muchos años.
Le dio muchos de sus recuerdos más interesantes, que ya no podría mostrar a los Scouts que visitaran Pax Hill, a la Oficina de los Scouts para la "habitación del jefe" Eccles" el remolque que los Scouts del mundo nos regalaron en 1929, fue devuelto a la Asociación y le dieron un lugar de honor en el Parque de Gilwell. En Septiembre de 1938 fue la primera vez desde que comenzaron las Reuniones de Gilwell que el muy querido "jefe" no estaría acampando allí.
Hubo que ultimar a Shawgn el 7 de Septiembre, estaba sordo y ciego y cubierto de años. Su partida entristeció nuestros corazones pues había sido un compañero fiel. Mi cuñado Bob Davidson murió después de dos semanas de enfermedad. Europa estaba al borde de la guerra. No eran tiempos felices.
Hubo sin embrago un respiro. Se firmó el pacto de Munich y la ola de violencia se contuvo por un año más. "Viernes 30 de Septiembre de 1938 -anoche se decidió definitivamente la Paz, el alivio es enorme. Aparentemente habíamos estado a 24 horas de una guerra, fue una experiencia terrible para el mundo entero".
Tuvimos noticias de Eric Walker. Nuestro búngalo en Outspan estaba terminado, de modo que elegimos aquellos libros, platería y efectos personales que considerábamos nos serían necesarios y pusimos en depósito el resto, junto con nuestros muebles; alquilamos Pax Hill y zarpamos el 26 de octubre rumbo al África a bordo del "Llandaf Castle". A pesar del pacto de Munich, había mucha tensión; 1° de Noviembre de 1938. Nos mantenemos muy cerca de la costa de África, para estar fuera de la zona donde esos españoles salvajes han puesto minas, junto a su costa española y hasta 10 millas mar adentro, después de esta primera alarma el viaje fue tranquilo. El Capitán Brown nos permitió usar su cubierta privada para que los otros pasajeros no molestaran a Robin. Llegamos a nuestro nuevo hogar el 24 de Noviembre. Bautizamos a nuestro búngalo "Paxtu" -Pax segundo. Tu" en swahili significa "todo junto" o "completo" de modo que "Paxtu" también quería decir Paz completa" -y eso es lo que fue para nosotros.
El búngalo era todo cuanto podríamos haber deseado. Tenía una amplia galería de piedra con una vista magnífica hacia el Monte Kenia y pronto pudimos atraer hasta la galería a nuestro "Club de pájaros" de distintas especies. El jardín resplandecía con los rojos y amarillos brillantes de las cannas y bigonias venustas. Teníamos un pequeño estanque con nenúfares y mientras yo trabajaba en el jardín, Robin pintaba o escribía. Parecía maravillosamente restablecido y fue en Paxtu donde produjo algunos de sus trabajos. Estaba lo suficientemente bien como para ir a pescar y ocasionalmente pasar una noche en Treetops. Recogió sus impresiones de Kenia en las magníficas acuarelas reproducidas en sus dos libros Birds and Beasts of Africa" (Pájaros y animales de África) y More Sketches of Kenya" (Más croquis de Kenia).
Migwe vino otra vez para ocuparse de nosotros. Two-Two se negó a volver de modo que en su lugar conseguimos otro hyrax "Hyrie" que resultó aún más cariñoso que su predecesor. Cuando lo compré (por tres peniques) era sólo un bebé y estaba perfectamente bien educado para no ensuciar en la casa. Vivía con una dieta a base de pélalos de rosas y hojas de zanahorias.
Yo no podía permanecer ociosa. Si íbamos a tener que quedarnos en Kenia durante seis meses de cada año y convivir con los nativos de ese país, era necesario aprender el idioma. Creo firmemente que la gente debe conocer el idioma del país en donde vive. Es lo menos que se puede hacer como cortesía hacia el país de adopción; demuestra que uno se ha tomado el trabajo de aprenderlo. Ese era uno de los tantos errores cometidos por muchas mujeres británicas en la India en los días del Raj británico; no se molestaban por el idioma. El swahili no era fácil, pero logré conocer lo suficiente como para arreglarme. Iba con el gerente del Hotel y el cuidador suizo a clases dictadas por un sacerdote católico romano en la misión de Nyeri.
Me siento muy desconcertada con toda esta gramática, con estos horribles prefijos "ni" y tu" y "wa" y cosas ! lo encuentro todo muy difícil de memorizar. Yo nunca pude aprender nada de memoria, ni aun cuando era joven, y a los 50 ¡es aún peor!
Yo no estaba lomando parte activa en el Guidismo salvo el "hacer Alitas" con las dos hijitas de Eric Walker, pero ocasionalmente hacía las noventa y cinco millas (153 km) hasta Nairobi para discutir asuntos de Guidismo o asistir a reuniones de la Legión de Mujeres de África Oriental.
Mi sobrina Christian vino en Marzo de 1939. le habían hecho una operación muy seria en la espalda y aunque no estaba totalmente bien, vino a recuperarse en el clima cálido de Kenia. Betty llegó con la pequeña Gillian para estar conmigo cuando naciera su segundo hijo, que llegó el 16 de Abril. Heather voló desde Inglaterra para hacernos una visita corta. Al mismo tiempo a mi gran preocupación Robin empezó a estar enfermo nuevamente con problemas de corazón y picazón en los brazos, espalda, piernas y cabeza. Si yo había creído que me iba a sobrar tiempo durante mi estadía en Paxtu, la ilusión se disipó muy pronto. Corría todo el tiempo de uno a otro de mis pacientes.
Robin estaba muy débil, no comía casi nada. Tenía que persuadirlo para que comiera algunas cucharadas de arrurruz. Felizmente tenía un médico excelente a solo diez millas (16 km) de distancia, venía a cualquier hora en que fuera necesario y muchas veces dormía en Paxtu si lo llamábamos muy tarde por la noche. Había que curar los brazos y las piernas de Robin tres veces al día con ungüentos. La irritación no le cedía y ningún tratamiento parecía traerle alivio. Su temperatura variaba en forma enloquecida, dejándolo débil y flojo, pero tenía una paciencia maravillosa y una gran resistencia al sufrimiento. Se recuperó una vez más y se sintió suficientemente fuerte como para ir a un corto safari durante el cual se inspiró para una de sus mejores pinturas.
1° de Agosto de 1939. Volviendo al campamento alrededor de las ocho de la mañana, después de un rodeo bastante largo, de pronto vimos un rinoceronte que salía del bosque, lo observamos mientras venía hacia nosotros, cuando nos vio agachó la cabeza, levantó la cola y arremetió hacia nosotros. El Capitán Gethin aceleró y escapamos. Se fue trotando a 18 millas (29 km) por hora y lo seguimos un rato. ¡Fue realmente emocionante! Volvimos a Namanga; y al atardecer salimos nuevamente para buscar elefantes, pudimos ver uno muy bien junto a la ruta unas 9 yardas (8 metros) de distancia. Este también nos hizo salir disparados, -todo muy lindo y emocionante. ¡Realmente un bue día!
Este elefante fue el tema que tomó Robin para la pintura que ahora está colgada en el centro Internacional del Parque Gilwell.
Robin había estado demasiado enfermo como para volver a Inglaterra para el verano de 1939 pero aun así, habíamos reservado pasajes tentativamente en el "Klipfontein" que partiría para Inglaterra el 23 de Marzo de 1940. ¡No debía ser!
Domingo 3 de Septiembre de 1939- Escuchar las noticias con ansiedad varias veces al día y luego -a la noche- llega la terrible noticia de que se había declarado la guerra entre Francia y nosotros contra Alemania.
La primera reacción de Robin, anciano y débil como estaba, fue la de sentir que debía estar en Inglaterra, pero el Subjefe Scout, Lord Somers le aseguró que los Scouts estaban respondiendo espléndidamente a las necesidades del momento y que él debía permanecer en Kenia. Fue duro para él resignarse a la inactividad en estas en esas circunstancias críticas para Gran Bretaña. Yo me ocupé en coser gorros y máscaras para la Cruz Roja. Era el único tipo de trabajo para la guerra que encontré para hacer. El Gobernador de Kenia, el Mariscal del Aire, Sir Robert Brooke-Pophan, regresaba al servicio activo a Inglaterra. Su esposa, Opal, naturalmente regresaba con él. Me pidió que tomara a mi cargo su trabajo como Comisionada de Guías de la Colonia Kenia. Puse todas mis energías reprimidas en este trabajo. Yo sabía que había muchos prejuicios de color y raciales en Kenia, que se oponían a los principios de hermandad de "todos los colores y todas las razas". Poco tiempo después tuve la satisfacción de ver que las Guías de Kenia aceptaron los campamentos multirraciaIes, a pesar del fuerte sentimiento anti indio que reinaba en general en la colonia.
Era frustrante no recibir noticias detalladas de Inglaterra. Las cartas llegaban en forma poco frecuente y las que recibíamos era algo que se llamaban "airgraphs" (notas aéreas) eran muy breves pues no tenían lugar más que para brevísimos mensajes. Nos enteramos de que Pax Hill había sido requisado por el ejército, pero nada más que eso.
Sin embargo, la vida agradable y relativamente tranquila continuaba tan irreal como lo era la "pseudo" guerra que se desarrollaba en Europa en ese momento... Yo seguía jugando al tenis todos los días en las canchas de Outspan. Robin continuaba estando suficientemente bien como para acompañarme a un safari de cuatro días que realizamos a fines de Enero de 1940 y para hacer otra pintura basada en esa experiencia.
Muhori avistó un búfalo y vimos una manada que desaparecía en el grueso del bosque -¡Una cantidad de ancas oscuras! Más adelante paramos, nos bajamos (del camión) y nos acercamos al montículo de un hormiguero, desde donde pudimos observar de cerca a 124 búfalos que salían del río y que se pastaban tranquilamente mientras pacían, ignorando nuestra presencia. Era maravilloso y muy emocionante. En cierto modo era muy peligroso y riesgoso pues los búfalos se enojaban fácilmente. Pero el viento estaba del buen lado y no nos vieron.
En Febrero de 1940 tuvimos una maravillosa reunión familiar. Peter y Gervas consiguieron licencia al mismo tiempo y pudieron traer a sus familias a Outspan. Fue la última vez que Robin tuvo a toda la familia a su alrededor y la única vez que vio a todos sus nietos. De toda nuestra familia sólo faltaba Heather. Estaba en el A.T.S. conduciendo a su general por todo el comando oriental.
La "pseudo" guerra terminó en la primavera de 1940 y nos enteramos con gran preocupación de la terrible noticia: Noruega y Dinamarca habían sido invadidas y los alemanes estaban atravesando Holanda y Bélgica. ¡Fue sólo tres años atrás que Robin había acompañado a la Reina Guillermina cuando visitaba el jamborce de Vogelenzang! Ahora ella había tenido que buscar refugio en Inglaterra.
21 de Mayo de 1940. Dos veces al día escuchábamos terribles noticias de la cruel destrucción de ciudades, de bombardeos, de civiles indefensos ametrallados, mientras huían y de refugiados llegando en masa a Inglaterra. E Inglaterra -nuestra Inglaterra- también está en peligro.
26 de mayo de 1940. A la iglesia. De alguna manera, aunque uno trata de creer en un Dios Todopoderoso, en la rectitud, en la verdad y en todas las cosas que importan, esta guerra y la forma en que se está librando, destroza el corazón.
Francia fue invadida y pidió la paz. El ejército aliado se retiró a Dunquerque y su suerte declinaba por momentos, la única nota alegre en mi diario de este período figura en el 24 de Junio cuando Heather se casó con John King, jefe del Escuadrón de la R.A.F, en la Iglesia de Bentley. la salud de mi querido Robin parecía reflejar el horrible combate que tenía lugar a tan enorme distancia de las tranquilas llanuras que rodeaban a Nyeri. Tenía "altos y bajos" sin ninguna razón aparente -más "bajos" que "altos".
Su temperatura era siempre superior a lo normal, haciendo que se sintiera débil y enfermo. Siempre tenía la picazón en piernas y brazos. El doctor y yo probábamos una pomada tras otra, siempre con el mismo resultado negativo. Obtenía un alivio instantáneo y nuestras esperanzas de curación aumentaban, pero pronto la picazón era tan exasperante como siempre. Esto lo ponía irritable y de mal humor, lo cual me parecía increíble por cuanto siempre había sido tan paciente, cariñoso y alegre.
A mí se me hacía difícil tener paciencia, pero el esfuerzo de cuidarlo se hacía sentir en mí también y si me hubiera irritado, hubiese tenido que reprochármelo mucho.
En Septiembre el Dr. Dorg me alertó sobre su corazón que estaba "terriblemente cansado". Yo estaba desesperada ¿Cuánto tiempo más tendríamos juntos? ¿semanas? ¿Meses? -ciertamente no años. Sin embargo, su voz se mantenía tan firme como siempre y su mente clara. Se interesaba mucho por todo lo que sucedía a su alrededor, escuchaba la radio, dictaba sus artículos que aparecían regularmente en The Scouter y en Octubre dibujó nuestra tarjeta de Navidad. El fin no podía estar lejano.
Betty vino desde Rodesia del Norte en auto por una semana a principios de Noviembre. trayéndola a Christian. Ella había estado con Betty durante los últimos seis meses. Ahora se transformó en una torre de poder, pues a mediados de mes ya se hizo necesario tener una persona para cuidarlo día y noche. No sé cómo me hubiera arreglado sin ella y sin el Dr. Piokowiski, un médico refugiado polaco/judío que se estaba quedando en el Outspan y que venía frecuentemente para darle a Robin inyecciones calmantes de morfina.
Miércoles 13 de Noviembre de 1940. Una noche horrible, durmió muy mal, tosió mucho y se sintió muy enfermo. ¡Pobre cordero! Me levanté para estar junto a él casi cada hora, es terrible verlo sufrir -gimiendo y sin aliento.
La vida parecía tan irreal. Si yo salía de Paxtu, veía que afuera la vida continuaba como siempre. Me encontraba con gente, conversábamos e intercambiábamos noticias. Los huéspedes de Outspan llegaban y partían, jugaban tenis, squash y salían en safaris. De regreso en el bungaló, veía que el corazón cansado de Robín, latía cada vez más despacio. Yacía ahí con sus ojos cerrados, incapaz de moverse, no queriendo conversar. A intervalos lo alimentábamos con un poquito de gelatina o sopa o un batido de huevos. A fines de Noviembre mejoró un poco y pudo recostarse en la galería. Ocasionalmente yo le leía algo, pero se quedaba dormido casi enseguida. Creo que lo que yo más temía era que dejara el deseo de luchar contra la enfermedad.
Diciembre 4 de 1940. Un día malo, le duele la espalda, se siente mal y todo anda mal. Por eso en cierto modo es una buena señal pues tiene suficiente fuerza como para quejarse.
A mediados de Diciembre creí realmente que iba a reaccionar. Se sentó afuera en un sillón, leyó los diarios por primera vez en cinco semanas y "en realidad volvió a sonreír". El día de Navidad pudo sentarse afuera para escuchar el mensaje del Rey a todo el imperio, pero estaba deprimido por la monotonía de su existencia diaria -no se le podía llamar "vida". Yo estaba desesperada. Quería que Robin viviera, pero no en esta forma.
Tuvimos una enfermera, la Hermana Ray, para ayudarnos a cuidar de él. El 6 de Enero estaba terriblemente débil pero comprendió cuando le di la noticia de que los italianos habían vencido en Bardia. No tuvo una noche demasiado mala, al día siguiente a las 6 tomamos el té de la mañana ¡untos y me quedé sentada junto a él conversando hasta la hora del desayuno. Durmió casi todo el día y me sentí lo suficientemente esperanzada como para jugar al tenis en el hotel. Esa noche, sin embargo, de pronto empeoró mucho. A las 2.30 de la mañana del 8 de Enero, la Hermana Ray me despertó y dijo "se está yendo"
Fui a su habitación y me quedé sentada junto a él, viendo cómo se iba su vida tan querida. Estaba pálido y delgado, completamente inconsciente y quieto, respirando muy lentamente y en forma irregular, la Hermana Ray se sentó del otro lado de la cama, tomándole el pulso. Dijo que era fluctuante. A la 5, creí que aún viviría todo el día y me volví a la cama para calentarme, pues estaba helada -por ansiedad tanto como por el frío de la noche.
Besé su frente tan querida y dejé a la Hermana Ray sentada junto a él. Me quedé despierta y tiritando en mi cama, escuchando. A la 5:45 am la Hermana Ray dijo suavemente: "Se fue".
Se lo veía tan dulce y perfecto en la muerte, como lo había sido en la vida -enteramente noble y bueno y querido y maravilloso y grande y sin falla alguna.
Sola (1941 1942)
No pude soportar la idea de ir al funeral de Robin; quería recordarlo en vida, no en la muerte. Según me dijeron fue una ceremonia militar, sencilla, seria y emotiva. Fue puesto a descansar en el pequeño cementerio de Nyeri, sólo unos pocos cientos de yardas de Paxtu, a la vista del Monte que él amaba y al que observaba en todos sus aspectos desde la galería de nuestro bungaló.
Asistieron el Gobernador, soldados, marineros y Scouts y Guías -africanos asiáticos y europeos. Christian le llevó las flores que yo misma había recogido y arreglado. Yo me quedé en casa de unos amigos a 25 millas (40 km) de distancia y pasé el día del entierro caminando y caminando, llorando y llorando, atormentada por el dolor.
Cuando me casé con él, yo sabía que con treinta y dos años de diferencia entre nosotros, tendría que enfrentarme con una viudez temprana, pero era un pensamiento que yo rechazaba y dejaba en el fondo de mi mente ya que habíamos tenido casi treinta años de matrimonio feliz y seguíamos juntos. Nada me había preparado para la angustia que sentía con su partida. Me sentía sólo viva a medias, aturdida por el dolor y la pérdida.
Fui a Nyeri el día después del entierro y me obligué a ir al cementerio para ver su tumba. Estaba cubierta de amapolas de Flandes y mientras estaba sentada llorando junto a ella, de pronto me sentí reconfortada, como si él estuviera cerca de mí y comprendiera. Era una sensación que experimenté muchas veces en los meses siguientes.
Por muy grande que fuera mi tristeza, por más seguidas e inoportunas que fueran mis lágrimas, siempre encontraba paz junto a su tumba.
Entre tanto, debía forzarme a comenzar a vivir nuevamente. Tenía cincuenta y un años y aunque no quisiera vivir sin tener a mi querido Robin junto a mí, no podía contar con morirme.
Había más de cuatrocientas cartas y telegramas cuando volví a Paxtu, incluso una del Rey y la Reina. Era una buena disciplina el tener que sentarme y obligarme a contestarlos todos. Me forcé a revisar la ropa de Robin y clasificarla, dándole alguna a Migwe y empacando el resto para enviar a Europa para los evacuados en Inglaterra. Guardé su reloj y sus enseres de pintura, como lo había hecho tantas veces cuando salíamos de viaje juntos; sólo que esta vez no podía ir con él. Por la noche me abrazaba al pequeño Hyrie para consolarme y lloraba sobre mi almohada.
Encontré que me había dejado cuatro cartas. Habían sido escritas en distintas épocas de su vida, cuando había sentido que el futuro era incierto. En lugar de tirar las primeras, simplemente había ido agregando otras en el sobre, a través de los años, la primera había sido escrita en Francia cuando los dos estábamos en servicio activo durante la Primera Guerra Mundial.
Etaples, 21 de Enero de 1916
Dindo querida, yo veré la cosa de esta manera, si a ti te mataran antes que a mí: creo que uno siempre debe pagar por lo que se recibe en esta vida y si es algo muy bueno, naturalmente se debe pagar más por ello. La cuestión es la siguiente: ¿El bien que hemos recibido, vale el precio que debemos pagar?
Esa pregunta se me ha ocurrido cuando me he encontrado enamorándome más y más de tí -al estar más y más ligado a ti. He comprendido tal vez sólo en parte, lo terrible que será la ruptura, cuando ésta llegue (como tendrá que llegar algún día para uno de nosotros). Me he preguntado, si ¿No sería mejor vivir como lo hacen algunas parejas, en una relación sencilla de amistad, de manera que cuando llega la separación, no sea un golpe tan fuerte para el que sobrevive? Mi repuesta ha sido no -este amor maravilloso entre nosotros vale cualquier shock que llegue después. Es una felicidad tan absoluta y continua, mientras dure, que te a la vida un carácter completamente distinto y el haber tenido los pocos años que hemos tenido juntos bien valen cualquier dolor temporario que pueda (y tiene que) sobrevenir al final. De modo que si el golpe me toca mí siento que estando Siempre Listo para ese momento, podré soportar el shock considerándolo como el precio que naturalmente he de pagar por haber tenido la vida mejor y más feliz que hombre alguno haya tenido. Y aun tendré una parte de ti en nuestros queridos hijos -ellos me ayudarán a llenar el vacío.
Pero si todo esto sucede, tú no verás esta nota -sólo la recibirás si sucede lo contrario- es decir si yo me voy primero. Pero este concepto es válido también para ti. ¿Lo verás tu bajo la misma luz?...
La segunda carta, sin fecha y sin dirección, se refiere a la anterior:
Dindo:
Te escribí una larga arenga, el día en que tú y yo fuimos al entierro de Bingley y nos hicimos cargo de Mrs. Bingley en Etaples, durante la guerra. Esa circunstancia me trajo a la mente la cuestión de que algún día nosotros dos nos separaríamos y quería dejarte una palabrita de despedida. Quiero que sepas que te estoy muy agradecido, mi querida, por todo lo que has hecho para que mi vida sea un paraíso en la tierra.
Si no hubieras hecho todas las demás cosas buenas que has hecho (para nuestros hijos, para los de Auriol, para la G.G. (Guías), etc.) tendrías así mismo la satisfacción de saber qué hiciste por mí lo que ninguna otra persona hubiera podido o querido hacer.
No has desperdiciado tu vida ni tus oportunidades en acciones egoístas, sino que las has aprovechado para brindar bondad. Eso es lo que me da esperanzas al dejarte, mi querida. Sé que la separación será amarga. Tendrá que serlo, tenemos que pagar de alguna forma los buenos tiempos que hemos tenido y es el que queda el que tiene que pagar. Pero si fuera yo el que debo quedarme, lo pagaría feliz; para mí nuestra vida juntos bien ha valido cualquier pena temporaria que se me imponga.
Yo creo que tú también lo verás bajo esta luz -¿no es así mi querida? Pero como te digo, lo que más me consuela es el saber que tu coraje y el sentido común con que miras las cosas, te ayudarán en los primeros momentos duros, y que tu fortaleza y la costumbre de hacer el bien a otros, te ocuparán lo suficiente como para que el sol brille nuevamente en tu vida, después de que la sombra de esta nube haya pasado.
Tienes a nuestros hijos y oírte decir: "Si querido, está bien. No te preocupes, estaré bien muy pronto" -y luego te pondrás a trabajar con valentía y atacarás tu trabajo nuevamente para hacer de él el mayor éxito que se haya visto para bien de lo demás.
Si hay un más allá, estaré observando -y esperando.
Tuyo
Bin
La tercera carta fue escrita en Pax Hill un tiempo después de su recuperación de la grave operación de próstata:
Pax Hill, Bemley, Hampshire 28 Nov. 36
Mi Dindo
He visto a tantos hombres de mi edad morir en forma repentina. Por si eso me sucediera quiero dejarte una palabrita de despedida. Te escribí una nota a ese respecto hace muchos años y la dejé -a esa y otra- en el sobre en el que encontrarás esta. Las iba a romper por ser muy viejas, pero las he vuelto a leer y aunque fueron escritas hace tanto tiempo siguen reflejando exactamente lo que siento hoy y que seguiré sintiendo hasta el final -que nuestro amor y felicidad en este último cuarto de siglo, han valido bien et precio que tú o uno de nosotros tenga que pagar al perder su pareja.
Gracias a Dios, tú no te vas a abatir por eso, pues tienes por delante mucho trabajo valioso que hacer con la Guías. De modo que, mi querida, dedícate con empeño, con un corazón valiente y hazlo.
Si hay un más allá, te estaré observando y esperando.
Bin.
La última carta fue escrita en Outspan, solo unos meses antes.
1940
Dindo querida:
No sé si mi creciente e inexplicable debilidad en estas últimas semanas pueda significar el principio del fin para mí, si es así no me importa personalmente -es algo natural, he llegado a una edad en que es lógico terminar.
Es bueno pensar que además de mi vida militar, nuestros esfuerzos para los muchachos y muchachas han sido un éxito que ha sobrepasado todas nuestras expectativas.
También es bueno saber que nuestros propios hijos están todos casados, que son felices y que están bien establecidos en la vida. El mundo ha sido extremadamente bueno conmigo y en cierto modo siento dejarlo y dejar todo lo que tiene de interesante, pero ha llegado el punto en que ya no puedo ser útil y sólo soy un observador -de modo que está bien que me vaya.
Pero lo que más significa para mí eres tú, mi querida. El tener que dejarte es la obsesión que me angustia -no sólo por mí pero especialmente porque significará una gran ruptura en tu vida. Lo que me consuela es que eres tan razonable que verás la desgracia en su justa proporción, como algo natural que tenía que suceder y que mientras dure esta prueba, la enfrentarás con valor hasta que el tiempo cicatrice la herida.
Me alegra pensar que tienes la mejor forma de consuelo ante ti, tu trabajo con las Guías. También tienes et gran amor de tus hijos y de tos hijos de ellos, para ayudarte. Espero que Christian te acompañe y sea otra hija para ti y tu mano derecha.
Espero también que tan pronto yo haya partido, te vayas de inmediato a quedarte con Betty para mitigar así el primer golpe de soledad»
Tu pena sería mi única pena al morir; si sé que no vas a aflojar demasiado, moriré contento mi Q.
Tuyo
Bin.
No pido disculpas por transmitir estas cartas completas. Su ternura y su mensaje estuvieron a menudo en mi mente durante las semanas que siguieron, mientras yo luchaba por dominar mi agobiante dolor, mientras cuidaba de su tumba, mientras trataba de responder a los cientos de cartas que me llegaban de todas partes del mundo ¡Cómo lo querían! Me consolaba el saber que mi sentimiento de pérdida, era compartido por cientos de miles no, millones de personas que lo habían conocido. Caminaba y escribía y pensaba y trataba de contar todas mis bendiciones. El "Día del Pensamiento" -nuestros cumpleaños- renovó en mí el sentimiento de pérdida, pero sabía por sus cartas que te causaría pena que yo me dejara llevar por mi dolor. Otros en esta guerra terrible sufrían lo mismo, y aún mayores pérdidas que yo. Robin me había dicho que tenía "por delante mucho trabajo valioso que hacer". Y decidí hacerlo.
La liga de Mujeres de África Oriental fue mi salvación en ese momento. Me pidieron que fuera su Presidenta y me lancé al trabajo con la energía nacida de una necesidad desesperante de encontrar el olvido en el trabajo duro.
La E.A.W.L. (Liga de Mujeres de África Oriental) era algo como el equivalente del instituto Femenino de Gran Bretaña. En esa época estaba formada únicamente por mujeres europeas; hoy en día, es, aunque sea nominalmente, interracial. Hacíamos trabajo asistencial entre los habitantes nativos, organizábamos diversos proyectos para la educación de la mujer africana, recaudábamos fondos para los hospitales e iglesias locales -todas las tareas que asumen las mujeres en servicio a la comunidad. Hasta teníamos un proyecto de recibir "bebés bombardeados" de Inglaterra y niños evacuados de Grecia, pero ninguno de estos proyectos se pudo concretar. Había mucho trabajo. Me ofrecí para hacer una gira para la E.A.W.L. combinándola con instrucciones que me había dejado Robin de visitar a Betty tan pronto fuera posible después de su muerte.
Antes que nada tenía que ver que todo estuviera en orden respecto de la tumba en la que descansaba mi querido esposo.
Arreglé para que colocaran una lápida sencilla y un pequeño jardín cercado alrededor. Eso solucionado, compré un auto usado -un Dodge, que virtualmente estaba atado con cuerdas, pero eso era todo lo que podía gastar en ese momento- y partí con Christian para una gira de tres meses.
Era realmente increíble. No habíamos pensado en los peligros, no abrigábamos temores respecto de los animales salvajes o los bandidos. Si en algún momento nos detuvimos para preocuparnos por algo, fue ante la posibilidad de empantanarnos en el barro en algún lugar de la ruta. Hoy no se podría hacer ese tipo de viaje. Al auto lo bautizamos TRUCK pues íbamos a visitar a Tanganica, Uganda, Rodesia, Gongo y Kenia. Llevamos con nosotros a los dos "boys" Migwe y Muhori y al pequeño Hyrie en una casita de dos pisos que yo había hecho especialmente para él. Los boys no hablaban nada de inglés, pero yo ya había aprendido suficiente swahili como para pedirles lo que necesitábamos.
En la primera parte de nuestro viaje a Mombasa, nos escoltó un auto del Ejército Sudafricano con dos mecánicos a bordo.
El Coronel Trevitt había arreglado esto -creo que pensó que era una locura que dos mujeres se fueran por su cuenta en un auto destartalado. Tuvimos varias escoltas del ejército durante nuestro largo viaje a través de Tanganica. Visitamos el Cráter Lake, rodeamos el monte Kilímanjaro, vimos una leona con su presa a una millas fuera de Aruska, y eventualmente cruzamos la frontera con Rodesia del norte en Isoka, donde Gervas estaba a cargo del Distrito. Nos quedamos con él y Betty durante dos semanas y luego embarcamos el auto en el "S. S. Liemba" y demoramos seis días para cruzar el Lago Tanganica.
... anclando cada tantas horas para recoger arroz, etc., de diminutas chozas nativas amontonadas en la costa, la gente salía en piraguas
Haraganeamos durante el día pero escuchábamos las noticias por la radio, sobre la caída de Creta -terrible lucha y evacuación de Creta, revuelta en Irak, etc.
Aun en África Central, uno no podía escapar a la guerra. Llegamos a Ujiji, el final de la antigua ruta de esclavos, donde Livingstone fue encontrado por Stanley en 1871. Estábamos viendo a 40 pigmeos en una exhibición de bailes y tambores en la frontera del Congo cuando "oímos la asombrosa noticia de que Rusia le había declarado la guerra a Alemania y por lo tanto era aliada nuestra", visitamos el Parque Nacional Alberto y el Lago Eduardo en el Congo pero había una epidemia de fiebre amarilla en el país, de modo que regresamos a la frontera de Uganda.
Allí nos vinimos abajo. La espalda de Christian se empeoró con el viaje en auto, de manera que todos los días tenía que acostarse un rato después de almorzar. Yo me iba caminando y ella me alcanzaba luego con el auto y seguíamos juntas. En este día en especial, yo salí caminando como de costumbre. Caminé y caminé. No había señales de Christian. Empecé a preocuparme y a mirar todo et tiempo para atrás. Eventualmente lo vi a Migwe sin aliento junto a mí. Me dijo que el auto se había descompuesto. No podían hacerlo andar. Volví hasta el auto y Christian. Era tal como Migwe me había indicado; el auto estaba muerto para nosotros. En este punto ya estábamos más que un poco preocupadas, pues en el medio del África, no se puede llamar al garaje más cercano para auxilio. Por algún milagro acertó a pasar un camión que nos remolcó hasta el límite con Uganda. Fueron unas noventa millas (144 km).
Los aduaneros estaban horrorizados. No podíamos entrar en Uganda viniendo del Congo sin estar vacunados contra la fiebre amarilla. Teníamos que regresar.
¿Cómo podemos hacer esto? Les preguntamos "El auto no anda y no podemos volver atrás.
Por fin nos dejaron pasar con la condición de que nos quedáramos dos semanas en cuarentena ahí en Fort Portal, fue una quincena muy entretenida. Estuvimos con muchas Guiadoras en la ciudad, incluyendo a la Madre Superiora Católica Romana y una Guiadora Alemana que había estado en foxlease.
Después que pasó nuestra cuarentena, viajamos por toda Uganda visitando a los Scouts y las Guías en Escuelas Misionales y colonias de leprosos, asistiendo a reuniones de la E.A.W.L. y viendo las bellezas del país, como las Thomason Falls. Llegamos de regreso a Paxtu el 13 de Agosto habiendo viajado más de tres meses.
Pero el largo viaje no había curado mi tristeza. De regreso en Nyeri la sensación de pérdida me invadía nuevamente. 24 de Agosto de 1941. Terriblemente deprimida, odio estar viva y la horrible guerra continúa y continúa y continúa" Planté césped y rosas alrededor de mi" tumba, pero no tenía suficiente que hacer para llenar mi tiempo, de modo que en Noviembre hice otra gira por las filiales de fa E.A.W.L. en Kenia. viajando 1158 (1843 km) en tres semanas.
Japón entró en guerra en Diciembre y la paz parecía estar más tejos que nunca. Yo no dejaba de pensar en el trabajo que mi querido me había dejado para que hiciera. Yo recibía continuamente cartas de Inglaterra contándome episodios emocionantes del heroísmo de los scouts y las Guías en Gran Bretaña y en los países ocupados de Europa. Hubo una carta que me resultó un verdadero desafío. Era de Miss Tennyson la Editora de "The Guider" (la revista de la Guiadora) en la que me escribía: "Venga a casa para ver lo que las Guías están haciendo para la guerra. Nunca se perdonaría el no haberlo visto. Eso me llevó a decidirme; volvería a Inglaterra tan pronto como consiguiera un pasaje.
Había mucho que arreglar antes. Tenía que retirarme como Presidenta de la E.A.W.L.; tenía que nombrar una nueva Comisionada Colonial para las Guías; tenía que encontrar un hogar para mi adorable Hyrie; tenía que despedirme de Paxtu y de la tumba de Robin y de todas las cosas que se habían hecho tan queridas para mí.
6 de Mayo de 1942. Odio tener que irme. Parece una tontería hacerlo cuando aborrezco la idea. Pero sé que lo debo hacer. Lloré muchísimo al tener que dejar a Hyrie y a todo lo demás. ¿Cuándo volveré, me pregunto?
Volé a lo largo de la costa hasta Urban para pasar unos días con Betty que estaba allí de licencia con su esposo. Las luces del avión estaban apagadas y no se veía nada. Allí tuve que esperar un barco, de modo que hice una rápida visita a las Guías de Sudáfrica ("Estar ociosa no me sienta" escribí firmemente en mi diario). Anduve dando vueltas por Ciudad del Cabo esperando un pasaje. Llamaba diariamente a la compañía naviera y todos los días me decían lo mismo: "Nada por el momento, pero quédese al alcance del teléfono". Casi no me animaba a salir por temor de perder el llamado. Por fin el 22 de Junio de 1942 el teléfono llamó con el mensaje "Esté a bordo mañana". El barco era el "City of Marseilles que viajaba de Australia rumbo a Liverpool. Al día siguiente estuve a bordo y al otro día a las 6 am del viernes 24 de Julio de 1942 zarpé hacia una Inglaterra que no había visto desde octubre de 1938.
Un nuevo desafío (1942 1945)
Parecía extraño y triste zarpar de Bahía Mesa sin Robin a mi lado. El viaje era extrañamente irreal. En todo momento había peligro de ataque por parte de submarinos y debíamos llevar continuamente con nosotros nuestros salvavidas, los ojos de buey estaban tapados y había que mantenerlos cerrados durante toda la noche. Pero los días de sol se sucedían unos a otros y no pasó nada. Me hice amiga de Mrs. Hepburn, la viuda renga y anciana de un ministro metodista, que ocupaba la cabina opuesta a la mía. se sentía muy sola y asustada y necesitaba cariño. Empecé a leer mi Biblia pero "...todo este tiempo que vivimos una especie de forma vacía e insulsa de pasar el tiempo sin ninguna verdadera chispa de vida en ella -todo vacío.
Llegamos a Freetown sin incidentes y tuvimos que pasar varios días allí esperando que se integrara el convoy. Por fin zarpamos hacia Liverpool. Había alertas constantes.
El toque continuado de la sirena significaba que los submarinos estaban cerca y teníamos que ir hacia arriba; el sonido intermitente significaba peligro desde el aire y debíamos ir hacia abajo.
25 de Agosto de 1942. Siempre llevando con nosotros nuestros salvavidas a cuestas para todo hasta para ir al baño -también una mochila con dinero, pasaportes, etc., para el caso que tuviéramos que abordar los botes salvavidas.
26 de Agosto de 1942. Alarmas frecuentes. Los barcos de cada lado nuestro, torpedeados. Chalupas dando vueltas descargando cargas de profundidad. El ataque duró dos horas. Todos dormimos con la ropa puesta. Llevamos nuestros abrigos y bolsos a todas partes.
Yo no estaba asustada; estaba todavía en un estado en el que la desgracia me aturdía. Cuando los dos barcos que flanqueaban el nuestro se hundieron yo deseaba haberme hundido con ellos; hubiera sido una forma rápida y sencilla de terminar. Pero seguimos navegando sin que nos tocaran. AI día siguiente, sábado, hubo sólo una alarma, pero el domingo el convoy fue atacado nuevamente por los submarinos. Las cargas de profundidad sacudían a nuestro barco. Ese día hubo tres alarmas más de ataques submarinos y al día siguiente una alarma de ataque aéreo. El martes nos atacaron tres veces desde el aire, pero en cada caso el ataque fue rechazado por un Sunderland protector. El peligro mayor era el de los submarinos y la atmósfera a bordo se hacía cada vez más tensa a medida que nos acercábamos a Inglaterra. No hubo más ataques y el sábado 5 de Septiembre en un día tormentoso, frío, gris, húmedo y ventoso el convoy entró en el Mersey.
Era de noche cuando desembarcamos. Yo no deseaba ponerme a luchar para subirme a un tren para Londres, de modo que acompañé a la anciana Mrs. Hepburn al Hotel Adelphi, me registré y salí a hacer mi primera caminata en la Inglaterra en guerra. Quedé impresionada. Había habido un raid ta noche anterior de modo que de inmediato sentí el puro horror de los bombardeos. Esto era una revelación para mí; no estaba preparada para comprender que la guerra era tan terrible.
Al día siguiente Mrs. Hepburn y yo viajamos a Londres en uno de los trenes lentos y repletos que más tarde conocería tan bien. Entregué la anciana que había tomado a mi cargo, a sus hermanas en Euston y ahí ya quedé sola.
Antes que nada tenía que conseguir una cama. Nadie en Londres sabía que yo había llegado. Me registré en el Grosvendor en Victoria. No me había alojado allí desde cuando vine a Londres desde Lilliput con mi madre para comprar mi ajuar.
Era domingo, de modo que pensé que debería buscar una iglesia para decir "gracias'' por haber llegado sana y salva a Inglaterra -no podía llamarla "home" (hogar) pues yo ya no tenía hogar. Caminé por Victoria Street hasta la Abadía de Westminster pero estaba cerrada, de modo que seguí caminando, pasé al Parlamento y llegué al Puente de Westminster. Me paré en el medio, me apoyé sobre el parapeto, mirando el agua. Estuve tentada de saltar; hubiese sido una forma de terminar con mi soledad. Pero no lo hice. Pensé que si después de tantos peligros, de los cuales me había salvado, yo había llegado a salvo a Inglaterra, sería por alguna razón; y recordé el encargo que me había hecho Robin en sus cartas. Yo debía continuar con el trabajo que él había comenzado. De modo que me di vuelta y regresé al hotel.
Al día siguiente llamé a Heather, a Eileen Wade y a Annie nuestra antigua cocinera para decirles que había regresado. Tenía que sacar un carnet de identidad y un talonario con cupones de racionamiento. Había tantas cosas que aprender y que comprender sobre la Inglaterra en tiempo de guerra. Por la tarde decidí que debía lanzarme al traba-jo y ofrecer mis trabajos nuevamente en la Oficina de las Guías. Recuerdo caminar por Buckingham Palace Road por la acera de enfrente de la Oficina y pensar "No lo puedo hacer, no puedo volver a tomar las riendas". Finalmente me forcé a cruzar la calle y entrar. Todos estaban tan contentos y acogedores que por primera vez en meses, sentí que la vida valía la pena ser vivida otra vez.
El problema era dónde y cómo vivir, no tenía más casa en Inglaterra, Pax Hill estaba ocupado por tropas canadienses y de todas maneras yo no hubiera podido volver allí. El dinero iba a ser todo un problema, la pensión del ejército de Robin se había extinguido con él pues él se había retirado mucho antes de casarse conmigo. De modo que no tenía con qué vivir más que la renta de mi dote y algunas pequeñas entradas que me llegaban por la venta de los libros de Robin. Temporariamente me mudé con Eileen Wade en la Oficina internacional de los Scouts. Dormía en un catre de campaña y guardaba mis pocas posesiones en una maleta. Era horrible -el tiempo más miserable. Pero un día me encontré con Verena Charendon que era Comisionada de las Guías para el Condado de Londres, su esposo era entonces el Lord Chamberlain (Camarero Mayor del Rey).
"¿Dónde está usted viviendo?" me preguntó
"En ninguna parte" le respondí y le conté lo de mi catre y mi maleta.
Debe haberle contado a su esposo, pues él me escribió diciendo que telefoneara a sir Ulick Alexander "Keeper of H.M. Privy Purse" (Guardián de la Bolsa Privada de S.M.) para ver si había un apartamento vacante de "Gracia y Favor en el Palacio de Hampton Court.
Esto me asombró pues nunca había soñado que se me podía acordar tal privilegio; pero cuando Dios quiere que uno haga algo, él allana las dificultades que se encuentran en el camino.
Fui hasta Hampton Court y me mostraron el apartamento, el mismo que ocupo actualmente. Estaba un poco venido a menos por las dificultades de la falta de mano de obra y de materiales en tiempos de guerra, pero sería mi hogar. Estaba tan entusiasmada y agradecida, especialmente cuando me llegó el certificado firmado por Lord Cha-rendon el cual decía en letra fluida y hermosa: "Por la presente autorizo a Lady Baden-Powell por Gracia y Favor del Rey, a mantener las llaves y Posesión de los Apartamentos en el Palacio de Su Majestad en Hampton Court, que previamente estuvieran ocupados por..." y seguidamente establecía las condiciones para la ocupación. Era realmente maravilloso haber solucionado de una vez el problema de mi hogar y también en buena manera el problema del dinero. Conseguí sacar algunos de mis muebles que estaban en depósito y me mudé el 21 de Diciembre de 1942. He estado aquí desde entonces.
Esos cuatro meses desde que llegué a Inglaterra hasta que me instalé en Hampton Court no pasaron en vano. Había mucho que hacer.
Había gente de los Scouts y Guías de países ocupados que habían logrado escapar a Inglaterra. Agradecían cualquier muestra de amistad que les dispensáramos. Hice una gira por ciudades de Kent que habían sido arrasadas por los ataques aéreos, para ver a las Guías y los Scouts que trabajaban con tanto coraje en esta emergencia. Aun recuerdo un servicio religioso en la Catedral de Canterbury que había perdido sus ventanas. Fui a las ciudades de Hull y Portsmouth, Plymouth y Exeter, dondequiera yo sentía que mi presencia podía dar aliento. Me había emocionado mucho la avalancha de cartas y cables de bienvenida que recibí cuando se supo que había regresado a Inglaterra, y fui a conocer otro nieto Michael, el hijo de Heather nacido en ese otoño.
Tenía mucho que agradecer, otro hogar hermoso, donde muy pronto me instalé con comodidad con la querida Annie y Scofield, nuestra antigua cocinera y el jardinero; trabajo útil para hacer y fuerza para llevarlo a cabo; mis hijos felices en sus matrimonios y nietos para ver y acariciar; amigos maravillosos; y aun más maravillosos recuerdos de treinta años con un hombre que había sido para mí todo en el mundo.
No limité mi atención sólo al Guidismo; fundé una filial de la E.A.W.L. en Londres. En esa época había mujeres que iban a Kenia, ya fuera para prestar servicio o bien acompañando a sus esposos destinados allí. Agradecían ese asesoramiento sobre lo que podían esperar de aquello, los kenianos de licencia en Inglaterra siempre estaban seguros de ser bienvenidos por nosotros. Por supuesto, en los treinta años desde que fundé la filial, la raison d'etre" de la E.A.W.L. ha cambiado con las nuevas condiciones de vida en África. Desde la africanización de Kenia, la filial ha dedicado sus energías a asistir a repatriados, muchos de los cuales encontraban dificultad en adaptarse a las condiciones en Inglaterra. Hoy la filial sigue trabajando.
No era fácil para mí adaptarme a la forma en que se vivía en Inglaterra durante la guerra. El racionamiento era uno de los problemas: De pronto me encontraba extendiendo invitaciones en la misma escala en que lo hacía en Pax Hill en la pre-guerra y me daba cuenta que no sólo ya no tenía un personal de once personas, y que la ración semanal de 2 onzas (54 gr.) de mantequilla no alcanzaba para servir un té para cincuenta personas! Sin embargo, encontré un buen proveedor, Nutthalls, vecino al Hotel Mitre en East Molesey y contando con la ayuda de otras "Señoras del Palacio" (como yo llamo a mis compañeras que residen en Hampton Court) podía recibir a grupos grandes de soldados de ultramar que eran ex-scouts, especialmente canadienses y americanos. Les encantaba visitar mi apartamento y examinar los tesoros de Robin. También me arreglaba para recibir al personal de las Oficinas de las Guías y los Scouts, ahora considerablemente reducido, pero desgraciadamente ya no se realizan los bailes regionales que se hacían en el césped de Pax Hill.
La gasolina también estaba racionada, ni tenía yo un auto, de modo que viajaba a todas partes en tren. Los trenes de tiempo de guerra, (aunque no me agradaban, pronto me acostumbré a ellos), eran lentos, con frecuentes paradas, con la gente apiñada, en los que teníamos que sentarnos durante horas en los pasillos sobre nuestras propias maletas. Para ir a lugares cercanos en los alrededores del Palacio y hacer compras en East Molesey me acostumbré nuevamente a andar en bicicleta, como lo había hecho en Pax Hill cuando los niños eran pequeños. Continué usando la bicicleta llamada "Tifling", hasta bien pasados los setenta años.
En ese tiempo la Asociación Scout lanzó la campaña llamada Baden-Powell Memorial Fund Appeal" a fin de recaudar suficiente dinero como para erigir en Londres, un lugar de encuentro y residencia para Scouts británicos o de ultramar, que fuera un memorial perpetuo a mi esposo. Ahora, en época de guerra en Inglaterra se estaban haciendo los primeros esfuerzos para recaudar el dinero necesario.
El 9 de Abril de 1943, Joan Marshan (la presidenta del Comité Ejecutivo de la Oficina de las Guías) me llevó en su auto al castillo de Windsor para un Gran Concierto en ayuda de este fondo. Lamento decir que llegamos tarde ¡El Rey y la Reina nos estaban esperando a nosotras! El Concierto era dado por la 1° Compañía de Guías del Palacio de Buckingham y por la 3° Compañía de Guías Marinas de H.M.S. President. Las Guias presentaron la mayor parte de los números y la "estrella" fue sin duda la Jefa de Patrulla la Princesa Margarita. Ella como "Oficial de Mando" tomó "El saludo Real a los soldaditos de Madera" fue "el Coronel en un ruidoso sketch y apareció también como "The Hiker" (la caminadora) en un número típicamente Guía titulado The First Class Hike" (la caminata para la primera clase"), la princesa Isabel formaba pane del grupo de Guías Marinas que clausuró el Concierto. Con una selección de rondós, canciones marineras y "Negro Spirituals". "¡Qué familia más encantadora!" fue el comentario que hice en mi diario esa noche.
Una vez más, yo también me estaba sintiendo partte de una familia. Al estar cerca de Londres, yo era útil para que Heather depositara a mis nietos cuando venía a la ciudad.
28 de Enero de 1944. Heather fue a Londres y me dejó a mí y a Annie para que nos ocupáramos de Michael pero no me gustan los bebés. ¡Es cansador tener que cambiarlos, lavarlos y darles de comer continuamente!
¡Prefiero un Hyrax como ejemplo de higiene! -¡Tan bien enseñado en comparación de un bebé humano!
La guerra se seguía arrastrando. Cayeron bombas en el Parque de Hampton Court. Todo el Palacio se sacudió y se rompieron muchos vidrios de las ventanas del frente. Fui brevemente a Pax Hill para recoger algunas grosellas del jardín de la cocina y quedé espantada al ver lo destruido y estropeado que estaba después de haber estado ocupado por el ejército durante cuatro años y medio. Fui a Sussex por cuestiones de las Guías y visité Sheffield Park. Había chozas del ejército amontonadas entre los magníficos ejemplares de árboles de arboretum ¡Cómo se hubiera disgustado el viejo Tío Arthur!
Poco a poco parecía que comenzaba a verse un rayo de esperanza de que la marea cambiaría a nuestro favor. En la Oficina de las Guías, así como lo hacían también en la de los Scouts, empezamos a organizar y capacitar equipos de socorro para que penetraran en las áreas más desvastadas de Europa, tan pronto éstas fueran liberadas, las Oficinas de las Guías y los Scouts, discutían planes buscando la mejor manera en que se podía hacer uso de los dos Movimientos, para lo que sabíamos sería el mundo complejo de la post guerra. Yo me lancé de todo corazón al trabajo de planeamiento y también viajé por el país, tratando de mantener alto el espíritu y los ideales de los jóvenes que guiarían a nuestro país hacia el futuro.
Ahora que mis propios hijos eran mayores y estaban fuera de mi responsabilidad, yo sentía cada vez más que tenía un deber para con mis otros "hijos" de un extremo al otro de nuestro país y alrededor de todo el mundo.
Yo siempre recibía noticias de las amigas Guías de América y de todos los Dominios y Colonias Británicas. Pero no llegaban cartas de nuestros queridos amigos Scouts y Guías de Europa. Estaban completamente aislados. Mi corazón sufría por ellos y yo me preocupaba pensando en cómo lo estarían pasando -aquellos jóvenes finlandeses que habían tirado nuestro carruaje a través de las calles de Helsinki; las Cuías polacas que habían realizado sus danzas tradicionales para nosotros en 1932, los muchachos y muchachas, hombres y mujeres que habíamos encontrado en Dinamarca, en Noruega, en Grecia, en Bélgica, en Holanda, en Austria, en Francia -todos países que estaban ahora oprimidos u "ocupados". Sólo ocasionalmente me llegaba alguna breve noticia a través de algún prisionero que había podido escapar o por alguno de los muchos agentes que valientemente iban y venían continuamente entre Gran Bretaña y la Europa ocupada.
Yo sabía que los Scouts y las Guías continuaban su trabajo en secreto, que muchos de ellos estaban demostrando una valentía de espíritu a toda prueba, pero teníamos muy pocos detalles, yo estaba deseando votver a verlos, de conversar con ellos, de decirles lo orgullosa que estaba por el trabajo que realizaban y to orgulloso que se hubiera sentido el Fundador.
Cuando llegó el "Día D" y los aliados desembargaron en Normandía, la oportunidad de visitarlos, por fin parecía que se haría posible. Sin embargo, aun tuvimos que soportar el ultimo ataque de los enemigos contra este país -las bombas V1 y los cohetes voladores V2. Hampton Court parecía estar justo por debajo de una de las rutas regulares que cruzaban el sur de Inglaterra y algunas veces parecía que pasaban rasando nuestras hermosas chimeneas de estilo Tudor. Yo acostumbraba quedarme de pie junto a la ventana para verlos -pero con un almohadón en la mano para hundir en él mi cara en caso de necesidad. Parecía inconcebible que pudiera ser destruido el Palacio que se había mantenido sin daños desde el siglo dieciséis. Providencialmente quedó casi intacto y sólo fue sacudido por algunas bombas que cayeron en las cercanías, una de las cuales hizo caer mi cielorraso en el verano de 1944.
Descubrí el deterioro al regresar a casa después de una gira por los Midlands. Durante esa gira, pasé una noche con el Duque y la Duquesa de Gloucester en Barnwell Manor, cerca de Peterborough. Recuerdo que fui caminando desde la estación y que ellos muy gentilmente habían salido a mi encuentro. No recuerdo mucho sobre esa visita, excepto que me invitaron a verlo al príncipe William cuando lo bañaban y lo ponían a dormir. Tenía como dos años y medio en ese momento. Obviamente no sabían de mi poca afición por los bebés.
La ofensiva aliada en Europa cobró impulso. El 23 de Agosto París fue liberada; el 31 de Agosto Rumania se unió a los aliados; el 3 de Septiembre nuestros ejércitos llegaron a la frontera belga; al día siguiente estaban en Holanda; Finlandia se unió a los aliados. Decidí que ya era hora de comenzar a hacer mis propios preparativos.
A fines de Octubre de 1944 me fue posible enviar mensajes oficiales a las Guías en Francia y en Suiza. Al mismo tiempo comencé un curso intensivo de francés. Si iba a ir a Europa, yo quería poder conversar con la gente en su propio idioma.
A través de un amigo que estaba en el Servicio Diplomático y que había venido con licencia desde Italia, me enteré en Enero de 1943 que estaba renaciendo el Escultismo allí donde había sido suprimido quince años antes. Las Guías también estaban comenzando en Italia. Sin embargo, recién en Abril obtuve permiso para poner mis pies en el continente.
Fui primero a Francia, desembarcando en Dieppe. En cierto modo era tal cual como en otros tiempos, con Scouts y Guías, saludando, cantando y vitoreando desde el muelle mientras nuestro barco se acercaba. Pero la larga y amarga lucha de la guerra se hacía evidente todo alrededor con los edificios en ruinas y los escombros producidos por los bombardeos.
La primera ceremonia oficial después del desembarco -y esta se repetía por toda Francia, dondequiera fuera durante este viaje- se realizó en el momento conmemorativo de la guerra, de la ciudad. Los jefes de Patrullas de los scouts izaron la bandera británica y la tricolor de Francia en sendos mástiles que habían sido erigidos para la ocasión; cantamos nuestros Himnos Nacionales, deposité una corona en el momento y observamos un minuto en silencio; algunos de nosotros recordando también a quienes habíamos conocido y perdido en la Primera Guerra Mundial, y todos pensando en este conflicto aun mayor y que todavía no había concluido. Fue un momento muy solemne.
Pero después de eso, todo fue alegría en Dieppe. Todos querían decirle "gracias a Gran Bretaña por la forma en que los habían ayudado durante la guerra y como yo era británica volcaban sobre mí su agradecimiento. Era muy embarazoso y emocionante y magnífico. Recuerdo en particular un pequeño incidente que me hizo sentir muy humilde.
Durante años, en Francia había faltado la leche, la poca que había se reservaba para los bebés y los niños pequeños. Mucha gente no había probado leche en años. A pesar de eso, en su deseo de mostrarme la mejor hospitalidad posible, dos Guías habían salido temprano esa mañana recorriendo varias granjas fuera de la ciudad, hasta que consiguieron una pequeña jarrita de leche para mi té. Me senti avergonzada de estar privando a un bebé de su ración, pero les hubiera dolido a las Guías aun más si yo me hubiera negado a aceptarla.
En París encontré a Scouts y guías, respondiendo a las demandas de la nueva situación que surgía a medida que los ejércitos aliados penetraban cada vez más en Alemania. Cada tren del norte traía su triste carga; presos políticos liberados de los campos de concentración, obreros esclavizados que habían sido deportados de Francia a Alemania y que ahora eran libres para volver a sus familias, llegaban en una proporción de diez mil por día.
Muchos estaban enfermos y desnutridos, todos se encontraban confundidos y cansados, deseando ponerse en contacto con sus familias de las cuates habían estado separados durante años.
Los scouts y las Guias ayudaban día y noche a dirigir los "Centres d'accuenir (Centros de Bienvenida) -en las principales estaciones de ferrocarril de París. Alimentaban a esos hombres, los acompañaban de una parte de París a otra, los ponían en contacto con varias de las agencias de socorro. Un día por la radio se hizo un pedido urgente de voluntarios para atender la llegada inesperada de un contingente mucho mayor de repatriados que el usual. Mil quinientos Scouts y Guías se presentaron para ofrecer sus servicios.
San jorge es el patrono de los Scouts. En ese día 23 de Abril, se realizó un magnífico "Momento Scout" (el nombre especial que le damos a un acto de veneración) en el Bois de Boulogne. A continuación, se depositó una corona en la tumba del Soldado Desconocido en el Arco del Triunfo y luego hubo un desfile de más de 40.000 Scouts y Guías por los Campos Elíseos. Es imposible describir el entusiasmo, la maravillosa sensación de agradecimiento. Después de cinco años de opresión podían usar libremente sus uniformes en público, ya que durante los últimos cuatro años sólo los habían podido usar en secreto. Estaban libres para expresar su lealtad a su patria y a su prójimo. Yo estaba de pie en el palco oficial con el General Lafont, el jefe Scout de Francia y otros dirigentes Scouts y Guías, mientras observaba esa procesión aparentemente interminable de jóvenes, oí a alguien de la multitud que gritó: "¡Ya casi terminó; Están en Berlín!".
Tuve el privilegio de una entrevista privada con el General De Gaulle al día siguiente. Yo lo había conocido en Inglaterra en Enero de 1943 cuando habíamos recibido dirigentes Scouts y Guías escapados de Francia. En esa oportunidad había venido como "President d'Honneur". Ahora era el Salvador de Francia -un hombre al que se le veía muy cansado, y sin embargo tuvo el tiempo y la cortesía de recibirme para discutir el futuro del Escultismo y el Guidismo en Francia y la posibilidad de que en su país se realizara el primer Jamboree de postguerra en el bosque de Moisons.
Visité buena parte de Francia. Primero fui a Normandía donde, a pesar de los destrozos ocasionados por la guerra en tantos lugares y a pesar del tiempo, que hacía que los viajes fueran fríos y húmedos y desagradables, recibí una bienvenida maravillosa en todas partes. Luego vino una de las experiencias más emocionantes de mi vida, pues como la primera visitante mujer civil inglesa, desde el Día D, fui a ver las Playas del Desembarco en la costa Normanda.
Yendo en auto por un camino disparejo de campo llegamos a la pequeña aldea de Asnelles, encontramos una guirnalda de banderas que atravesaba la ruta y un grupo de niños vestidos con sus trajes típicos, de pie esperando, cada uno con una bandera británica. Sus padres con sus ropas toscas salían de sus chozas y se agrupaban a mi alrededor para darme la mano. El hecho de yo fuera la "Jefa Guía Mundial" no les significaba nada. Sólo sabían que había venido desde Inglaterra para verlos y salían a saludarme porque era británica, y ellos, mejor que nadie sabían cómo había sido el desembarco frente a sus puertas el Día D y lo que Francia le debía a los aliados. ¡Qué pena que el espíritu de amistad, tan cálido en 1945, se haya enfriado tanto en los años siguientes!.
Fui a Alsacia y a Lorena y al Rin, circulando por momentos por campos minados, donde sólo nuestra huella había sido despejada. Crucé a Alemania por el puente de pontones de Estrasburgo el "Pont de Kehl" que había estado bajo el fuego enemigo tres semanas antes.
Dondequiera que fuera me hablaban del enorme coraje que los Scouts y las Guías habían demostrado durante la ocupación -ayudando a huir a prisioneros, distribuyendo literatura de la resistencia, llevando en secreto las informaciones de la B.B.C. a la Europa ocupada y en muchos casos reuniéndose en secreto para tener sus sesiones en las que renovaban juntos el espíritu de lealtad y de compromiso a los buenos principios que necesitaban mantenerse durante esa dura prueba.
Yo estaba en Colmar cuando llegó la paz.
Había una multitud frente a Mairie (Alcaldía) en la plaza principal, un altavoz retransmitía el discurso de De Gaulle desde parís -dicho con apuro, sin frases floridas, sencillamente declarando que las hostilidades habían cesado y que se había firmado el armisticio. Se oyó a continuación el ruido confuso de las sirenas desde París y el "Allclear fue repetido por las sirenas y las bocinas locales a través de toda la pequeña ciudad alsaciana. Luego las campanas repicaron desde una iglesia al otro lado de la plaza mientras el anciano Alcalde de Colmar estaba de pie, muy quieto, con lágrimas que le corrían por la cara, la guerra había terminado.
Por la tarde del Día VE crucé de Francia a Suiza, yo la veía tan preciosa, después de haber estado recorriendo durante el último mes las áreas destruidas por la guerra. Pude visitar "Nuestro Chalet" en Adelboden y encontrarme nuevamente con la Directora del Centro, la suiza, Ida von Herrenschwand ("falk" era el apodo por el cual la conocíamos). Era una de las personas durante los años de guerra que había pasado noticias de y hacia las Guías en diferentes partes de Europa. En Suiza como en otras partes los jóvenes de los Movimientos Scout y Guía habían tomado parte valiosa, colaborando con la Cruz Roja en su trabajo de auxilio a los prisioneros de guerra y ayudando en campamentos para niños refugiados.
En todas partes donde fui en Suiza, recibí pequeñas muestras de afecto sencillas, dulces caseros, etc. Algunas veces venían acompañados de notas de los donantes, las más de las veces eran dejados en forma anónima en la habitación de mi hotel y hasta en mi compartimento del tren en las estaciones de partida. Uno de los obsequios más originales fue una V de la Victoria hecha con bananas frescas que encontré en el asiento de mi vagón.
Viajé de regreso a Francia, visitando Lyon y haciendo una gira por Provence, siempre con la sensación de que se estaban abriendo puertas de amistad, puertas que habían permanecido cerradas durante años. En ninguna parte sentí esto con más fuerza que en Italia, hacia donde volé desde Marsella a principios de junio. Me alojé en un hotel pobre y bastante desagradable "en una parte asquerosa de esta inmunda ciudad" (Nápoles). la gente parecía deprimida y acobardada. Uno tenía la sensación de un gran dolor soportado sin mayor razón sin ningún fin. los italianos parecían aun anonadados por el shock de la traición de sus dirigentes en quienes habían depositado demasiada confianza y por la pérdida de prestigio y poder.
Algunos italianos sin embargo, se habían recuperado del shock. Ahora salían a la luz banderas y uniformes Scout que por razones de seguridad habían estado escondidas desde los años treinta en armarios y sótanos y aun cosidos dentro de colchones, durante el tiempo en que el Escultismo estuvo prohibido. Hombres que recordaban el Escultismo estaban ansiosos por comenzar nuevamente y tuvieron la ayuda de miembros del Escultismo que formaban pane de las fuerzas aliadas en Italia. Este era el "renacimiento" del cual me había hablado mi amigo diplomático. El Guidismo había comenzado en Roma en Diciembre de 1943, antes de que toda Italia estuviese liberada, las Guías se habían reunido en secreto en las catacumbas, como los primitivos cristianos casi dos mil años antes.
Cuando llegué a Roma, fui recibida una vez más en una audiencia por el Papa, esta vez Pío Xll. En esta ocasión usé el uniforme Guía Mundial, el cual fue aceptado sin objeciones. Nada de vestido largo, ni mantilla esta vez.
Después de Italia, Luxemburgo -un pequeño estado que había sufrido en forma desproporcionada a su tamaño. Allí tuve el privilegio de ver no sólo a la Gran Duquesa y a sus hijas Guías, sino también uno de los grandes scouts de país: Roben Schaffner, que luego fuera Primer Ministro de Luxemburgo. Había sido capturado a comienzos de la guerra, cuando trabajaba con la Resistencia y ahora había sido repatriado del terrible campo de concentración de Buchenwald. Me dijo que había sido el espíritu Scout el que le había dado la fuerza interior necesaria para soportar ta tortura y las privaciones y el horror de los años en campos de prisioneros.
En Bélgica me recibieron con historias similares de fortaleza increíble. Tuve una larga conversación con la Reina Madre en el Palacio Real de Laquen. Ella rindió homenaje a la forma en que los Movimientos habían servido al país; y aun más, ella admiraba el aspecto internacional del Escultismo y del Guidismo en los cuales como ella lo expresó "no hay fronteras mentales".
El Oía VI, 15 de Agosto, yo estaba en Suecia y una semana después estuve en una cena en la Embajada Británica en Estocolmo con el Ministro, Mr. Jerram (luego Sir Bernard Jerram K.C.M.G.) que fue el hombre que recibió en sus manos y entregó a Gran Bretaña el mensaje de capitulación del Japón.
Este fue el comienzo de una gira por los países escandinavos, donde una vez más las puertas que oficialmente habían estado cerradas al Escultismo y al Guidismo, se habían abierto ahora de par en par.
Me enteré del trabajo tenaz llevado a cabo en Finlandia, del coraje silencioso demostrado en Dinamarca, del heroísmo sacrificado de tantos Scouts noruegos, todo era maravilloso y reconfortante y emotivo. De no haber recibido el desafío de la carta de Miss Tennyson tres años antes en Kenia, me hubiera perdido ver todo esto. Ahora podía ver, en forma directa todas esas cualidades que mi marido había procurado inspirar en los jóvenes, hombres y mujeres: lealtad, coraje, confianza en sí mismos, fortaleza.
¡Pero Kenia! ¿La vería otra vez?
A mediados de Septiembre de 1945 volví a Inglaterra, me esperaba una parva de correspondencia. Había viajado unas miles de millas en los últimos seis meses, había visto y oído cosas terribles -y cuando creía tener completamente dominadas a mis emociones, me llegó una carta de Kenia que me derrumbó. Hyrie había muerto -mi querido, dulce, precioso pequeño hyrax que había sido para mí un consuelo cuando mi querido Robin murió. Me senté en mi escritorio y lloré.
Embajadora (1945 1956)
Mi dormitorio en Hampton Court está pared de por medio con el Gran Hall del Palacio. Algunas veces durante el día puedo oír el rumor de la conversación de los turistas a través de esa pared. Me han dicho que Shakespeare y sus actores actuaron en el Gran Hall en los días de la primera Reina Isabel y que la habitación en la que yo duermo ahora, era el camarín donde se cambiaban los actores. De modo que nunca sé si Shakespeare se viste en mi dormitorio o si yo duermo en su cuarto de vestir.
Cualquiera sea la realidad de la historia de Shakespeare, yo sé que algunas personas psíquicamente muy sensibles han encontrado que mi apartamento está lleno de fantasmas. Veo una anotación interesante a ese respecto en mi diario del 1° de Octubre de 1945.
Lord Dowding viene a tomar el té y trae consigo a "L. L. (Mrs. Hunt) Ella inmediatamente siente la presencia de mi Querido y también de la Reina Ana Bolena. Ella cree que la desventurada Reina había usado mi cuartito de la torre, que está a continuación de mi dormitorio, como su habitación secreta para orar. Ella "ve" a la hermosa Reina en el cuarto.
Había otros fantasmas más siniestros que aquietar en 1945. Esperábamos que el Guidismo pudiera comenzar nuevamente en Alemania, pero se necesitaba tratar esto con prudencia. Si comenzaba demasiado pronto podría ser visto como un renacimiento encubierto de la "Bund Deutsches Madel, la rama femenina de la "Hitler Jugend" Nazi, si se llegaba a sospechar eso del Guidismo sería desastroso y en efecto ei Guidismo no comenzó en Alemania hasta 1948.
Entre tanto yo tenía el camino despejado para continuar el trabajo que me había encomendado mi marido. En sus cartas él me había rogado "Hacer del Guidismo el mayor éxito que se haya visto para bien de los demás". Esto he procurado hacer sin cesar durante los últimos treinta años, buscando establecer el Guidismo bajo el ala protectora de la Asociación Mundial, en todos los países. He viajado continuamente de una parte del país a otra y de un país a otro y a otro, desde 1942 he dado la vuetta al mundo cinco veces y he hecho 653 vuelos totalizando más de medio millón de millas (800.000 km) en todo tipo de avión. Fue una suerte que no me quedó temor a volar después del terrible accidente que presencié en 1910, pues si no hubiera sido por el maravilloso y eficiente medio transporte, no hubiera conocido ni una fracción de los muchos miles de hermanos y hermanas Scouts y Cutas en todo el mundo.
Por supuesto que inmediatamente después de la guerra había que viajar como mejor se pudiera. En Enero de 1946 por ejemplo, partí para hacer una gira de seis meses y medio por Canadá, los Estados Unidos y las indias Occidentales, siendo uno de los únicos catorce pasajeros que llevaba un pequeño barco de carga.
En todas partes donde fui las actividades de recaudación de fondos de las Guías se hacían para poder enviar alimentos a la gente hambrienta de Europa agotada por la guerra. A mí me llenaba de entusiasmo poder ir "de compras" en tan grande escala para la gente de Polonia y Holanda, como también de Gran Bretaña y poder decirles a las Guías y Alitas de Canadá y América, exactamente que comestibles había comprado y despachado a Europa con sus generosas contribuciones.
Durante ese viaje conocí a Winston Churchill en una recepción en la Habana, ofrecida por el Ministro Británico en Cuba. Poco me imaginaba que pronto lo encontraría nuevamente, en una reunión puramente familiar.
Me alegraba poder decir que en este otoño, por primera vez desde la muerte de mi madre, mi hermano Arthur y yo logramos establecer una relación amistosa entre nosotros. Esta nueva paz fue "ratificada" por Arthur, quien cariñosamente me regaló un espléndido retrato de mi madre por Hugh Riviere, que ahora está colgado en mi Hall de Hampton Court. Un mes más tarde, Arthur me informó encantado del compromiso de su hijo Christopher con Mary, la hija menor de Winston Churchill. Ella Había estado en la A.T.S. en París, cuando Christopher era agregado militar al entonces Embajador Británico en Francia Duff Cooper. Christopher, (ahora Sir Christopher Soames) tiene actualmente ese puesto tan importante. Yo no había visto a Christopher desde que era pequeño en la escuela preparatoria.
A comienzos de diciembre mi hermano dio una cena en el Claridge para celebrar el compromiso. Yo desearía recordar los detalles de esa ocasión, pues Winston Churchill estaba ahí con su hija mayor Mrs. Duncan Sandys, en representación de su madre que estaba enferma. Estoy segura que el gran hombre habrá producido por lo menos un "bon mot" durante la noche. Pero después de un cuarto de siglo mi recuerdo de esa fiesta es borroso y mi diario dice simplemente "una comida muy buena" y fue "una reunión familiar bastante histórica". Conocí a Mrs. Churchill unas seis semanas más tarde en el apartamento de mi hermano Arthur, pero lamentablemente cuando se realizó el casamiento al año siguiente yo estaba fuera del país.
En julio de 1947, partí para un viaje alrededor del mundo que duró doce meses, la mayor parte del tiempo la pasé en Australia y Nueva Zelanda, donde, como felizmente ha sucedido en la mayoría de los países que he visitado, recibí la hospitalidad del Gobernador. En Mayo de 1948 fui huésped del General y Lady Freyburg en la Casa de Gobierno de Auckland. Aun recuerdo la graciosa descripción del intento que hizo nuestro anfitrión de cruzar el Canal de la Mancha en 1926.
Siempre había sido un buen nadador y se había entrenado mucho para esta dura prueba. Por fin llegó el día en que las condiciones del tiempo y la marea eran favorables. Entró en el mar en Cap Griz Nez y partió lleno de energía rumbo a Inglaterra. Nadó durante horas y horas. Para mantener sus fuerzas bebía a intervalos Bovril caliente que le ofrecía su esposa, quien junto con el entrenador, lo seguían en un barquito.
Las horas pasaban, el viento refrescaba, el mar se encrespaba. Cuando los acantilados de Dover estuvieron a la vista, Freyburg ya tenía frío, estaba cansado y parecía que no iba a poder lograr su objetivo. Su esposa estaba ocupada, pues deseaba tanto como él que tuviera éxito, de modo que con la esperanza de fortalecer su determinación y levantarle el ánimo, ¡regó su Bovril con Brandy! (Pero ay! ¡El brandy le produjo el efecto contrario al deseado! (Aquí el General se levantó de la mesa para demostrar sus brazadas vacilantes) El sueño lo vencía más y más, sus brazadas se hacían cada vez más débiles, hasta que por fin tuvo que ser sacado ignominiosamente del agua casi ebrio.
iCuánta gente por conocer! ¡Cuántos países por visitar! Debo haber estrechado la mano de millones de personas a través de los años, pues mis giras me han llevado no sólo a centros grandes e importantes sino también a ciudades pequeñas y pueblos, donde pude conocer y trabar amistad con gente común, en sus propios hogares. Cada viaje combina esos contrastes; algunas veces es una pequeña conversación en un alto camino con una media docena de niñas reunidas en el andén para saludarme en los cinco minutos de la parada del tren; otras veces es la gran pompa de las recepciones cívicas. He tenido el privilegio de conocer a la mayoría de los jefes de Estado, muchos de ellos, desgraciadamente ya han partido; el Dr. Benes de Checoslovaquia que luchó tanto por la independencia de su país y murió desilusionado, derrocado por los comunistas en 1948; Eamon de Valera, Primer Ministro y luego Presidente del Eire; la Reina Guillermina de Holanda; ef Primer Ministro Higgins de Rodesia del Norte; el Rey Jorge y la Reina Federica de Grecia; el fallecido y nada lamentado Rey Faruk de Egipto. Hasta fui invitada en Omdurman a una gran cena ofrecida por Sir Abdel Rahman, el Madi. Era el hijo postumo del "Madi loco" que encabezó la Guerra santa en los días del General Gordon de Kartum.
Esta última reunión fue en Diciembre de 1949 -la primera visita que realicé al África después de mi partida en 1942. Aterricé una vez más en ese continente, me armé de coraje para volver a Kenia -sola. Llegué con el corazón tembloroso y fui hasta Nyeri para pasar Navidad en mi propia casa en Paxtu. Cuando llegué a ese lugar tan querido me tranquilicé y la magia del hogar en el que habíamos sido tan felices, me envolvió, una vez más. Toda mi angustia se disipó y ahora sólo sentía agradecimiento por la gran felicidad que habíamos compartido.
Una gira llevaba a otra. Estuve en la Indias Occidentales en los primeros meses de 1951. Yo había visitado Guadalupe, Martinica, Barbados, Trinidad y Tobago, Granada, la Guyana Británica, San Vicente, Santa Lucía, Dominica, Monserrat, Antigua, St. Kitts, Bermuda y las Bahamas. Ahora estaba en Jamaica, esperando un barco que me llevara a la última etapa de mi viaje, a Puerto Rico y Haití. Estaba pasando el día con unos amigos en Brownstown en costa norte de la isla. Hacía calor y el agua parecía invitarme.
"Vayamos a nadar sugirieron unos amigos "Pero no tengo malla de baño respondí "Pediremos una prestada" dijeron.
Más tarde en la playa -con malla prestada- la dueña de la malla vino a reunirse con nosotros con uno de sus invitados, un Mr. Harold Peat. Empezamos a conversar.
"¿Ha estado alguna vez en los Estados Unidos? Me preguntó "Estuve allí en 1948" respondí "¿Y va a volver?
"No creo. Nadie me ha invitado
"Yo la invito" me dijo "Venga a hacer una gira de conferencias para mí. Yo soy agente de conferencias.
Fue en esa forma como en una playa de Jamaica, con una malla prestada acepté hacer una gira bajo sus auspicios en el invierno siguiente.
Fue una gira agotadora, aunque provechosa. Tengo que admitir que viajé hacia y desde los Estados Unidos con gran lujo. El entonces Presidente de la línea Cunard, gentilmente me dio un pasaje gratuito de ida y vuelta en una cabina de lujo, como muestra de su aprecio por el Guidismo. Trabajé muy duro dando conferencias por todos los Estados Unidos en ciudades tan apartadas unas de otras como Chicago y Nueva Orleans. En cuanto llegué a Nueva York recibí la triste noticia de la muerte del Rey Jorge VI. Escuché la transmisión del funeral estando en Saginaw (Michigan) y vi un noticiero con la ceremonia del entierro una semana más tarde estando en Chicago. Me parecía que estaba muy mal no estar en Londres en esos momentos de duelo nacional.
La gira de conferencias fue un éxito enorme, no sólo porque pudo estimular el interés desde el punto de vista financiero. Gané lo suficiente como para extender mi viaje por dos meses más, visitando a las Guías de Canadá y aun para llevar a casa una modesta ganancia. En un momento dudé sobre si llegaría sana y salva a casa, pues nuestro barco el "S.S. Scythia", chocó contra otro vapor en una neblina espesa en el Río San Lorenzo y tuvimos que regresar a Quebec para reparaciones.
Yo tenía una remota esperanza de poder volver a Kenia para el invierno de 1952, pero los problemas con los Mau-Mau estaban en su punto máximo, especialmente en el área de Nyeri. Hubiese sido peligroso e imprudente ir, de modo que pasé los meses fríos de 1952/53 mayormente en el Palacio de Hampton Court. Yo estaba sola con Annie, que había trabajado para mí desde 1912 y había sido residente de Hampton Court desde 1942 se enfermó seriamente y tuvo que retirarse de mi servicio. Ella y su marido se instalaron en el oeste del país. En alguna manera era agradable estar sola pues tenía grandes planes para usar mi apartamento en su totalidad durante 1953.
¡Año de la Coronación! fue un año interesante y de mucha actividad.
Con el interés febril que se había despertado por todo lo relacionado a la monarquía, los palacios se hicieron "noticia". La B.B.C. decidió filmar Hampton Court para la televisión. Me pidieron que hiciera una breve aparición en la película para darle "interés humano". En un día determinado de Abril cuando los jardines del antiguo palacio brillaban con narcisos y alelíes en flor, llegó el equipo de filmación e instalaron sus cámaras en el Jardín Hundido. Había alambres y cables por todas partes serpenteando por los caminos y canteros y colgando de las paredes exteriores. El productor me dio las instrucciones. Yo tenía que salir al jardín donde me recibiría Mr. Richard Dimbleby. El me diría en un rapto de originalidad.
"¡Qué placer encontrarla, Lady Baden-Powell! ¿Vive usted aquí?
Yo debía responder "Si, tengo la residencia de Gracia y Favor en el Palacio" y luego debíamos caminar juntos hasta el jardín Hundido, haciendo conversación de cortesía.
Nos saludamos como estaba planeado, caminamos, conversamos -pero un avión pasó en ese momento y arruinó el sonido.- Repetimos la escena. Esta vez faltó algo en la luz. En total nos tomó más de dos horas registrar esa pequeña escena que duraba unos dos minutos.
Hubiera preferido que tomen fotos de mi "Appendix" ese verano. "The Appendix" ("El Apéndice") era el nombre que yo le daba a mi anexo. Tengo ocho habitaciones en mi apartamento y un encantador roof-garden afuera. Del otro lado del roof-garden y justamente sobre la Gran Cocina del Palacio, tengo un anexo con ocho habitaciones más. Esta ala es completamente independiente con su propia cocina y baño. Hasta 1952 estos cuartos habían sido usados por Annie y Scofield. Ahora estaban vacíos.
Recientemente se había vendido Pax Hill, pues la Asociación de Guías ya no podía continuar manteniéndolo como un Colegio de Ciencias Domésticas de modo que ahora estaban disponibles muchos muebles que yo había permitido que fueran usados cuando la casa fue requisada por el ejército y luego ocupada por las Guias. Estos muebles fueron llevados a los cuartos del Anexo que habían sido redecorados, de manera que yo podía recibir hasta doce huéspedes al mismo tiempo. Destiné esas habitaciones para que fueran usadas por las Guías de ultramar que visitaban Gran Bretaña con motivo del Año de la Coronación, las primeras visitantes fueron las Guiadoras de Granada que llegaron el 19 de Mayo. Entre esa fecha y mediados de Agosto, acomodé ciento veinte huéspedes de veinticinco países distintos.
Nunca olvidaré el Día de la Coronación de la Reina Isabel. Mi hijo Peter por supuesto había heredado el título de Robin después de su muerte, de modo que él y Carine estaban dentro de la Abadía en toda la gloria de sus mantos de terciopelo y armiño. Peter había regresado definitivamente a Inglaterra del África en 1949. yo tuve la suerte de tener un asiento espléndido fuera de la Abadía en la tribuna de los Pares frente a la Gran Puerta Oeste.
Teníamos que estar temprano en nuestros asientos. El subterráneo había puesto un gran tren "Especial de los Pares" a las ocho y media de la mañana desde Kensington High Street hasta la estación de Westminster. Había una tarifa única para ese viaje, creo que era de un chelín. Nos pusimos todos en la cola con nuestro vestidos de gala -algunos de los Pares con sus atuendos completos, llevando en una mano sus coronas y la bolsa para el almuerzo y en la otra su chelín. A diferencia de los que estaban atrapados dentro de la Abadía con sus sándwiches, yo pude almorzar con mucha mayor comodidad en la terraza de la Casa de los Lores, hasta que comenzó a llover a cántaros y se estropeó todo.
En Septiembre de 1953, partí en un nuevo viaje de conferencias por los Estados Unidos para la Agencia Peat -42.000 millas (67.000 km) en seis meses ¡Cincuenta y siete ciudades, veinticinco estados y cinto cincuenta y ocho conferencias!
Entre estas largas giras yo tenía que calzar todas las otras visitas -por Europa y alrededor de Gran Bretaña. Era todo muy interesante, pero extenuante. El problema está en que nunca puedo decir "No" cuando me piden ayuda, si creo que de alguna manera mi visita puede ser provechosa para el Guidismo. Ya en 1955 empezaba a sentir mi edad. Ya tenía sesenta y seis años y estaba cada vez más sorda de un oído, desde que se me había dañado unos años antes cuando tuve que volar sufriendo un fuerte resfrío. Además, había llevado a mi cuñada Hilda Baden-Powell a vivir conmigo a Hampton Court. Ella tenía ahora ochenta y siete años y estaba muy débil después de una caída.
1° de Enero de 1955. Y ahora comienzo un nuevo año en "mi" Palacio -con la anciana Hilda y todo su séquito- yo estoy más o menos como un perro ovejero, dando vueltas manteniendo a todos ocupados, aparentemente los siete somos necesarios y nuestras vidas giran a mantener la suya.
La pobrecita querida dejó de sufrir en Mayo de 1955, casi un año después de haber venido a vivir conmigo. Yo perdía otro vínculo con los días de la preguerra.
Su partida me dejó en libertad para otra gira prolongada de conferencias en Norte América -esta vez fueron ocho meses por Canadá, Estados Unidos y Méjico, lo primero fue el Gran Jamboree Scout en las Cataratas del Niágara en Agosto de 1955. Mientras iba de un subcampos a otro, estrechando manos, encontrando viejos amigos de una docena de países, haciendo nuevas amistades de otra docena de países, comprendía que el trabajo comenzado por mi esposo era tan válido en ese momento como siempre en su fuerza para establecer la paz y vínculos de amistad entre naciones.
Traté de interpretar ese pensamiento en mi discurso de clausura en el que les dije: "Llevaréis el ruido atronador del Niágara en vuestros oídos, como un símbolo de poder, y como símbolo del poder que nosotros tenemos para hacer el bien sobre la tierra a través del Escultismo".
Después del jamboree, partí para el viaje más largo que había realizado hasta entonces en el continente norteamericano. Pronuncié ochenta y seis discursos en Canadá en lugares tan apartados como Toronto y Vancouver.
Viajé por los Estados Unidos haciendo otros ciento ochenta y seis discursos importantes y viendo lugares maravillosos -millones de grandes mariposas rojas en las afueras de Monterrey; cientos de focas tomando sol en un islote rocoso de las costa del Pacífico; una llamarada de azaleas en Mobite, Alabama, crasuláceas de formas fantásticas en el desierto cerca de Jolla -y dondequiera que fuera, cientos y miles de caras felices y ansiosas de Guías y Alitas, Scouts y Lobatos.
Tan pronto regresé a casa en Abril de 1956 recibí una invitación para hacer una gran gira por África para el otoño e invierno siguientes. Estaba planeado que yo hiciera una visitas cortas a Malta, El Cairo y Kartum antes de comenzar un viaje más tranquilo y extenso a Kenia, las Rodesias y Sudáfrica y África Occidental. Todos los arreglos y citas se habían completado cuando comenzó la crisis en Suez. Hubo cartas y llamados telefónicos y cables frenéticos con el Ministerio de Relaciones Exteriores y con Mrs. Ab-del Nabi, la jefa de las Guías en Egipto, para decidir si mi visita al Cairo se haría o no. Cuando dejé el Aeropuerto de Londres la visita se "hacía.
Llegué muy bien a Malta y tuve la deliciosa sorpresa de ser recibida por mi nieto Robert, con su blanco uniforme de marino. Estaba haciendo su Servicio Nacional en la marina y su barco había entrado en Valtetta. Dos días más tarde Egipto e Israel estaban en guerra, las tropas británicas estaban entrando en la zona del Canal, el Consejo de Seguridad estaba en sesión en Nueva York y los Parlamentos británico y francés discutían su preocupación sus posiciones respecto del Canal de Suez. El mundo estaba una vez más al borde del desastre, pero mientras tanto el aeropuerto del Cairo estaba cerrado y yo tenía que llegar de una forma u otra hasta Kartum el 1° de Noviembre para cumplir con mis compromisos.
Después de algunas demoras conseguí una visa para Libia y llegué a Trípoli el 31 de Octubre. Desde el aeropuerto fui muy confiada al centro de la ciudad para preguntar en las oficinas de la B.O.A.C. como podía continuar mi viaje. Por supuesto que, estando el aeropuerto del Cairo cerrado, todos los vuelos tenían que ser alterados, con todas las complicaciones que acarrea el tener demasiados pasajeros para muy pocos vuelos. Mi confianza decaía a medida que pasaban las horas. A las 18.30 a mi gran alivio el gerente de la B.O.A.C. gentilmente me llevó hasta el aeropuerto para tomar el avión a Kartum. ¡Vanas fueron mis esperanzas! Estuve sentada y sentada, esperando y esperando, y después de nueve horas en el ya apiñado aeropuerto a las 4.15 de la mañana aterrizaron dos aviones con destino a Kartum para cargar combustible y partieron ¡Ya estaban llenos! volvía a Trípoli en un taxi, encontré un hotel y me fui a la cama.
Era imposible obtener información fidedigna. Había rumores de terribles "acciones de guerra en Egipto, pero nada concreto, la tensión aumentaba. Se recomendaba a los europeos que no salieran a la calle. Telefoneé a la B.O.A.C. repetidas veces y me prometieron un asiento para el avión de las 16.00 horas -aunque aun así llegaría tarde para mis primeras citas en Kartum. Una hora más tarde me llamaron para avisar que no había vuelo a esa hora. A las 19.00 me dijeron que la única esperanza era tomar el avión de las 6.30 de la mañana siguiente de vuelta a Sicilia y de allí otro vuelo a Roma y de ahí comenzar de nuevo el viaje a Kartum. De modo que me acosté nuevamente para dormir un rato, pero me despertó el teléfono en las primeras horas del día preguntando si podía ir inmediatamente al aeropuerto. El avión para Sicilia salía 3.30 de la madrugada y no a las 6.30 como me habían informado.
Lo pude hacer y lo hice y eventualmente habiendo pagado sumas importantes adicionales por volar en dirección contraria al lugar donde quería ir, llegué a Sicilia y di vueltas durante horas viendo avión tras avión que partía para Roma, pero todos demasiado llenos como para poder llevarme. Finalmente llegué a Roma a las 18.30 del 3 de Noviembre -ya con dos días de retraso para mi primera cita en Kartum.
Más demoras en Roma. Hay asiento. No hay asiento. ¿Tengo visa para Sudán? Obtengo la visa, sí, ahora tengo el asiento, pero mi boleto dice londres/Kartum vía Malta y El Cairo, no vía Roma. Más discusiones y demoras. No me explico cómo no decidí abandonar todo y volverme a Inglaterra. Por fin subo a un avión con destino a Kartum y salimos a la pista, pero eso no fue todo ¡Hay problemas en el motor! Desembarcamos y dimos vueltas durante cuatro horas hasta que localizaron la falla y la pudieron reparar. Finalmente, a las 22.00 horas del 4 de Noviembre despegamos y viajamos toda la noche rumbo al África, llegando a Kartum a las seis de la mañana.
A pesar de la falta de sueño, a pesar de las frustraciones de los 6 días anteriores, y a pesar de mis sesenta y siete años, tuve que hacer frente de inmediato al siguiente programa:
1) Visita al Presidente de la República.
2) Visita al Primer Ministro.
3} Almuerzo con las Guiadoras en la Casa de Huéspedes del Gobierno.
4) Dar una charla por la radio.
3) Té con Guías y guías Mayores en la Oficina de las Guías.
6) Visita a la esposa del Comisionado Scout.
7) Visita a Sir Abdel Rahaman, el Madí.
8) Cena para 40 personas en la Casa de Huéspedes del Gobierno.
Pude llegar a acostarme a medianoche ¡Tenía que levantarme a las 3.00 para tomar un vuelo a Entebbe! Es una gran suerte que tengo un organismo fuerte. Con razón escribí en mí diario: "Me estoy cansando, estoy demasiado vieja para seguir haciendo mucho más de este trabajo.
¿Cuánto más se esperaría de mi antes de que pudiera decir que había terminado el trabajo que me dejó mi esposo? El último día de 1956 me senté junto a la tumba en Nyeri.
El lugar era apacible, hermoso, estaba bien cuidado por los Scouts locales, el cerco que yo había plantado de Espina de Cristo estaba en plena floración.
"Tan poco tiempo, tan poco hecho. Había dicho Cecil Rhodes sobre el África, yo podría haber agregado: "Y tanto por hacer" pensando en las urgentes necesidades de los jóvenes de todo el mundo.
Pero por un momento estuve en paz, en ese lugar bendito que contenía todo lo que yo más había querido.
Los años del otoño (1957 1962)
El 22 de Febrero de 1957 fue el centenario del nacimiento de Robin y el verano de 1957 fue exactamente el cincuentenario de su primer Campamento Experimental de Scouts en la Isla de Brownsea. Ambas fechas fueron celebradas en gran escala. Aparecieron artículos sobre Robin en los periódicos, programas de radio y la televisión, canteros en los parques con su nombre escrito con flores. Hubo hasta un sello conmemorativo de correo.
Todas estas demostraciones de aprecio hacia mi marido eran fuente de orgullo para mí, pero nada me conmovió más que la Gran Ceremonia de Acción de Gracias por su vida y su obra que se llevó a cabo en la Abadía de Westminster el día de nuestro cumpleaños conjunto. Yo había volado a Inglaterra desde Kenia a tiempo para esta celebración. Era el Día del Pensamiento y me hacía sentir muy humilde el pensar que en ese día en Catedrales e Iglesias de toda gran Bretaña y de todo el mundo se estaría realizando ceremonias similares de Acción de Gracias y renovación de Promesa. ¡Qué privilegio el haber sido parte de esta obra tan importante! ¡Qué alegría haber estado casada con quien había sido tan noble y tan grande y a la vez tan tierno y amante! Con que riqueza nos había bendecido Dios a ambos al darnos nuestro trabajo y el darnos el uno al otro.
Mi correspondencia del Día del Pensamiento, siempre enorme, este año fue fenomenal. Llegaban bolsas de cartas, trayéndome recuerdos hermosos del pasado; relatando encuentros felices con mi esposo; hablando con todo cariño de él y de lo que había hecho al inventar el Escultismo y el Guidismo. En medio de toda la excitación, recibí un cable inesperado del Primer Ministro de la.Costa de Oro, invitándome para la semana siguiente a las celebraciones en Accra, por el paso de la Costa de Oro a la condición de dominio, con el nombre de Ghana. Era una invitación demasiado interesante para dejar pasar.
El domingo 31 de Marzo volé desde el aeropuerto de Londres a Kano en Nigeria del Norte. El avión había sido fletado especialmente por el nuevo gobierno de Ghana y estaba lleno de V.l.P.'s de varias partes de Europa como así también de Gran Bretaña. De allí fuimos en auto a Accra para las celebraciones. Hubo desfiles y bailes y tamboreo salvaje, todo muy impresionante. Hubo una gran cena oficial. Una recepción en "The Castle" (El Castillo) la residencia del Gobernador de Accra, de estilo Victoriano, ornamentado donde yo me había alojado en 1930 cuando la Costa de oro era una Colonia.
Siempre me gusta volver a ver antiguos amigos y conocidos, y me encontré a muchos de ellos en el Castillo. Yo vestí mi uniforme Guía para que la gente me "ubicara" en medio de la multitud. Tuve el placer de conversar con el Vicepresidente Nixon (como era en ese momento) con delegados de Turquía, Irán, Chile y una cantidad de otros países que yo había visitado ya fuera sola o con mi esposo. Tuve también una conversación interesante a través de un intérprete, con un delegado ruso que asistía diciendo que sus "Pioneros Rojos" eran "similares a los scouts". Me abstuve de preguntar ¿Por qué si era así, estaba prohibido el Escultismo en Rusia?
Después de la recepción, todos se fueron a la ciudad para ver el desfile de carrozas. la princesa Mariana, Duquesa de Kent, en representación de la Reina, apretó un botón para encender toda la iluminación.
El cielo pareció estallar con los fuegos artificiales y se formó un inmenso arco con letras de fuego que decía "Libertad y Justicia". En ese momento había nacido Ghana, un Dominio independiente dentro de la Comunidad Británica.
Al día siguiente asistí a la apertura oficial del Parlamento de Ghana. Yo había presenciado en varias oportunidades ese mismo ritual en nuestra propia Casa de los lores, la ceremonia en Accra era igualmente imponente, con la Duquesa de Kent leyendo el discurso de la Corona con la misma dignidad de la Reina. Había jueces con sus pelucas y mantos rojos de ceremonia tal como en Westminster, excepto que las caras bajo las pelucas eran negras; y en el lugar de los Pares vestidos con terciopelo y armiño, había Ministros y el Presidente Kwame Nkruma con sus trajes típicos de telas doradas.
Las celebraciones terminaron con una ceremonia en Achimota. La Duquesa con la gracia y el encanto propios de la realeza, recibió a los jefes.
Fue una visión inolvidable, a pesar de realizarse a la luz del día. lucía vestido largo de noche y sus brillantes. Los jefes suntuosamente ataviados, caminaron con lenta dignidad a través de la arena, cada uno bajo una sombrilla ceremonial de colores brillantes, cada uno acompañado por un séquito de hasta cien personas, todos vestidos con coloridos ropajes tradicionales. El calor era intenso. La tierra seca temblaba. Todo alrededor de la arena, la muchedumbre excitada se mecía golpeando los pies al compás del incesante sonido de los tambores. Fue la ceremonia que me causó la emoción más viva de todas cuantas he visto. Era una nueva "etapa" en el desarrollo de África. Sin embargo, no podía menos que recordar que sesenta años antes, en 1896, mi marido había sido enviado a la Costa de Oro en una expedición punitiva para que se terminara con los sacrificios humanos. Es un atributo a su magnetismo personal que el Escultismo fuese aceptado en estas partes de África (y la India) donde él había combatido personalmente contra los nativos durante su carrera militar.
El otro evento memorable de 1957 fue el Gran Jamboree del Jubileo en Sutton Park, donde se congregaron fraternalmente durante dos semanas 35.000 Scouts de noventa países distintos.
El contingente británico, para su demostración en la arena, hizo un espectáculo imponente mostrando escenas de la vida de mi esposo. Mi nieto Michael King (el hijo mayor de Heather) representó el papel de Robin, cuando de niño en Charterhouse se escapaba a cazar conejos en el bosque.
Nuestro Peter representó a B.P. en Mafeking y en la Isla de Brownsea.
Hubo una exclamación de asombro de todos cuantos lo habían conocido a mi marido; Peter en Agosto de 1957 tenía 43 años, exactamente la misma edad que tenía su padre durante el sitio de Mafeking. Todos nuestros doce hijos y nietos estuvieron presentes en esa ocasión, además de sus maridos y mujeres de manera que fue una reunión familiar única.
Todos cuantos asistieron al jamboree de Sutton Park recordarán el mini tornado que azotó el campamento en el feriado bancario del lunes. Había charcos de barro en el terreno hasta en el último día y por supuesto que yo cortando camino por entre el bosque tuve que caerme de boca en barro. Me dirigía a visitar el campamento de Alemania y de ahí tenía que ir directamente a la arena para hacer el discurso de clausura del jamboree, y ahí me encontraba con mi mejor uniforme todo embarrado, sin hablar de lo que eran mis manos y mis rodillas. El Scouter que me acompañó "salvó mi imagen" envolviéndome en una lona de piso y llevándome directamente al hotel para cambiarme sin que nadie supiera quién era el "criminal" que pasó con la cabeza cubierta. Regresé con un uniforme limpio justo a tiempo para el mensaje de despedida, partes del cual transcribo aquí, pues resume mucho del credo por el cual rijo mi vida:
En este hermoso lugar de Warwickshire, en el corazón de Inglaterra, estamos todos reunidos esta noche por última vez en Sutton Park... cuando se fundó este Parque, una Reina desventurada estaba enfrentando su muerte. Teniendo fe en un Dios misericordioso que le daría una vida nueva en el Más Allá, dijo:
Mi fin es sólo mi comienzo.-"
Creo que no podría daros una cita mejor para que llevéis con vosotros de este glorioso Jamboree, que estas mismas palabras: El fin es sólo el comienzo"
Durante estas dos semanas vosotros -Scouters y Scouts de tantos países distintos, con tantos idiomas distintos- habéis vivido juntos en armonía, olvidando las diferencias que separan y pensando únicamente en los lazos que os unen a todos en la gran hermandad mundial del Escultismo- Durante estos días, juntos hemos estado absorbiendo", para poder dar".
Ahora volvéis a vuestra vida diaria en el mundo exterior- llevando la alegría, el espíritu de servicio y la amistad con que os habéis embebido, llevándolo no sólo para vosotros sino para darlo y desparramarlo a vuestro alrededor, quienquiera seáis y dondequiera estéis.
de tal manera que el fin de este jamboree sea tan sólo el comienzo de una nueva extensión de mano izquierda en todas partes y un llevar al mundo exterior algo del espíritu de alegría y amistad.
Vuestro fundador fue uno de los hombres más felices, porque conocía la gran verdad de que la felicidad se logra no por lo que tenemos, sino por lo que "damos y compartimos"
No necesitáis que os diga esto, pues como Scouts os estáis preparando para vivir vidas en las que daréis lo mejor de vosotros mismos, cumpliendo con vuestro deber de sacrificio a Dios y al prójimo, para que cuando os llegue el momento de partir podáis decir: "El fin era sólo el comienzo".
Menos de cinco meses más tarde, iba a tener una prueba de lo mucho que significa la amistad de los scouts y las Guías. Estaba a la mitad de camino de una larga gira por Australia y las Indias Orientales, tan lejos como podía estar de mi familia, cuando me enfermé -algo inusitado en mí. Me internaron inmediatamente en el Hospital de Portland en el día de Año Nuevo de 1958 y me operaron de cálculos en la vesícula.
Aparentemente Reuters informó sobre esta operación de urgencia y rápidamente por la situación novedosa de ser "noticia mundial". Ahí es cuando me apercibí de los lazos tan fuertes de amistad que a través del Escultismo y el Guidismo, había formado alrededor del mundo. Cables, mensajes y obsequios me llovían al hospital. Era gratificante que se interesaran por mí S.M. la Reina, jefes de Gobierno y Gobernadores, lo que más me emocionó fueron los pequeños mensajes de las niñas de todas partes del mundo. Me anonadó el descubrir cuantos amigos tenía.
Tal vez fue por eso que continué con mis viajes de ultramar durante unos cuantos años más. Me recuperé espléndidamente de mi operación y me sentía, si es posible, mejor que antes. Yo sentía que mientras tuviese la fuerza y tuviese algo que contribuir y mientras hubiera quienes quieran verme, yo sentía el deber de ir hacia ellos para estimularlos. Nunca he tenido mucha paciencia con reuniones de comités y con estar sentada alrededor de una mesa discutiendo reglas y formalismos. Me gusta estar afuera "cerca de las bases" donde siento que puedo usar mis talentos particulares.
Los deberes generales de una jefa Guía nunca fueron definidos. Una vez escribí:
En líneas generales se espera que uno debe trabajar todo el día y toda la noche; estar a completa disposición de todos en todo momento; tener la sabiduría e inteligencia de un profesor de la universidad; la pluma de un buen escritor para poder producir mensajes, artículos, emisiones de radio y hasta libros con la facilidad y rapidez con que se devora una cena; viajar de aquí para allá el año entero dando conferencias o yendo a Rallyes y reuniones; estar "en casa" para quienes quieren visitarla allí. Visitar campamentos en todas partes del mundo y al mismo tiempo estar en casa para charlas tranquilas cuando se tiene un día libre y así de seguida
No se trata solamente de despertar interés y entusiasmo. Cada gira enfoca algún problema particular que trato de resolver. Por ejemplo, en 1959 pasé tres meses visitando Sudamérica. Durante ese tiempo, a través de visitas a Obispos, Arzobispos y hasta un Nuncio Apostólico (que produjo fotos de cuando él era niño, con uniforme Scout) pude persuadir a las Asociaciones de Scouts y Guías Católicos para que se unieran a las Asociaciones Nacionales. "Un país, un movimiento". Hay que luchar constantemente para lograr este ideal. Si no tengo tiempo para ocuparme del cristianismo sectario es porque he visto la influencia separatista que tiene.
Otro resultado de la gira por América del Sur fue de mejorar el status de la mujer. Por ejemplo, en Lima, era bastante excepcional que las mujeres fueran tenidas en cuenta oficialmente" y en esta ocasión la esposa del Presidente ofreció una recepción para mujeres, en este caso Guiadoras. Me sobrecogió la calurosa bienvenida que recibí de esos países latinoamericanos. Las niñas me atropellaban, tan entusiasmadas estaban por tener sus propias celebraciones, se acercaban para besarme, tocar mis manos y mi ropa. Por momentos asusta el sentirse objeto de un cariño tan abrumador, es una enorme responsabilidad.
Pero si hay una gran lección que aprender cuando se viaja por el mundo es que no hay lugar en el mundo que no tenga algo que dar como asi también algo que ganar. Es una corriente de doble mano. Ya sea que estemos acampando en otro país o siendo anfitrionas en el nuestro, estamos dando y recibiendo, llevando algo con nosotros como así también dejando algo de lo nuestro -no cosas materiales, sino cualidades intangibles de amistad, comprensión y respeto por nuestras diferentes formas de vida.
Por supuesto que también ha habido reconocimientos tangibles". En mis viajes he recibido muchas condecoraciones y Freedoms" (concesiones de inmunidades y privilegios especiales) de distintas ciudades, pero creo que ninguna me causó más placer que la inmunidad de la Ciudad de Panamá que me fue otorgada el 6 de julio de 1959. Hacía cuarenta y siete años desde que por primera vez que había pisado suelo panameño durante el crucero de 1912 -¡Una alegre jovencita de veintitrés años con su amado "Teniente General Baden-Powell" como compañero! Nunca hubiera soñado en ese momento lo que me depararía el futuro.
Fui a Méjico para la apertura de Nuestra Cabaña" un centro de capacitación y de vacaciones para Guías, con vistas al Monte Popocatpetl, que había sido adquirido con generosas donaciones de amigos en los Estados Unidos. De allí continué mi gira por los Estados Unidos recogiendo algunas Freedoms" más, incluyendo ¡El Freedom de Reno! Escribí: ¡Cómo van a comentar todos sobre mi Freedom de esta horrible ciudad de divorcios y de juegos! El centro parece realmente infernal con multitudes rondando las casas de juego".
En 1960 me invitaron a asistir a más celebraciones de "independencia en África, cuando Nigeria obtuvo el status de Dominio. En esta ocasión la Princesa Alejandra asistió en representación de la Reina con toda la gracia que había desplegado su madre tres años antes en Ghana, las Guías tomaron parte de las celebraciones y tuve la experiencia única en Kano de asistir a un Rally dentro del palacio de adobe del Emir. Tuve una entrevista con el Emir y me presentaron a su esposa principal, que vestía uniforme de Guía. La ciudad amurallada de Kano es singular en sus contrastes. Tiene una prolífica población de miles de personas pobres y extremadamente sucias. Burros, cabras y aves y niños desnudos vagan por las calles y todo el lugar tiene una apariencia bíblica" y sin embargo la ciudad se enorgullece de tener luz eléctrica y cines.
Más tarde en 1960, volví al subcontinente indio por primera vez desde 1937, y por primera vez después de la partición. Como lo he mencionado antes en este relato de mi vida, yo había sentido que el Guidismo tenía mucho que ofrecer a las mujeres de esta tierra fecunda.
Ahora iba a ver tos resultados tangibles. Tanto en la India como en Pakistán pude ver el "Proyecto de alfabetización" de las Guías en acción. Las Guías con toda paciencia enseñando a leer a los analfabetos. Cada uno, enseñe a uno" era el lema. Daban clases para enseñar a escribir a sus madres y a sus abuelas. Se veían ancianas sentadas en el suelo con lápices y cuadernos aprendiendo aquello que en el oeste damos por sentado que lo deben saber hasta los niños de seis años. En Lahore y en Karachi vi a las Guias Mayores dirigiendo Centros Comunitarios en medio de los más horribles barrios marginales. Conociendo la actitud fatalista de la mayoría de los indios con respecto a cualquier clase de desastre, me hacía sentir orgullosa ver el interés de las Guías, interés que las había llevado a emprender esta tarea tan valiosa a favor de sus semejantes.
En otros lugares las Guías trabajaban en un Proyecto de Huertas", donde trabajaban transformando baldíos en tierra productiva -otra forma de servicio provechoso para un país donde el hambre es endémica.
¡Pero la partición! Me parecía terrible que hubiera una cerca de alambre de púas y guardias entre gente que habían trabajado juntos veinte años antes, lo veía tan mal como el muro de Berlín. ¡Por lo menos que no haya partición en el Guidismo! El día de Navidad de 1960 yo debía cruzar de Pakistán a la India por el puesto de aduana de Wagga. Mis amigas indias me esperaban para recibirme al otro lado. A pesar de los guardias armados y de los funcionarios de aduana, reuní a los dos grupos Guías llevando a las Guías pakistaníes a suelo indio y poniendo una mano izquierda dentro de otra. Se liberaron los deseos reprimidos durante años de separación, las indias y pakistaníes se abrazaron con cariño y lloraron de alegría por la reunión, las guardias armados miraron hacia otro lado y no hicieron nada por impedirlo. ¡No podían!
Nos habían reservado un compartimento en el "Flying Mail (Correo volador) de Amristar a Delhi. Era un tren sucio y viejo, seguramente de la época de la Reina victoria. A mi compañera de viaje y a mí nos encerraron con llave en un compartimento de primera clase y viajamos en un aislamiento espléndido. Nos sentíamos muy mal. El resto del tren estaba atestado de gente y en cada estación más pasajeros luchaban por entrar o tan siquiera subirse al tren.
Tenemos que compartir el compartimento insistí. "Es demasiado egoísmo estar cómodamente sentadas cuando toda esa pobre gente está apiñada como rebaño de hacienda.
En Umballa logramos convencer al guarda de estación para que abriera nuestro compartimento para que una mujer con dos chicos pudiera entrar. Al final ya no era una mujer con chicos; eran doce, todas a los codazos y empujones. Viajamos diez horas de esa forma y cuando llegamos a Delhi nos sentíamos nosotras también como rebaño de hacienda.
En esos días la Reina hacía una visita de Estado a la India y encontré que fui "presentada a la Reina tres veces en el mismo día. en diferentes actos. También tuve el privilegio de desayunar con el sr. Nehru, su hija y nietos en su preciosa casa. Lamentablemente no puedo relatar nada muy especial de la conversación pues el Primer Ministro había recibido esa mañana la noticia de la muerte de uno de sus mejores amigos, el Ministro jefe de Bihar. En consecuencia, estaba muy apenado y no habló casi nada. Otros aspectos de ese viaje se destacan en mi memoria: caminar descalza para depositar una corona en el lugar en el que Mahatma Gandhi fue cremado; observar la belleza etérea del Taj Mahal al cambiar su color del dorado al lila, al rosa y a un blanco fantasmal a medida que cambiaba la luz al anochecer; una ceremonia del "Día del Pensamiento en Pachmarhi con recitadas por Guías y Scouts parsis, musulmanes, hindúes y cristianos.
Estuve de regreso en Inglaterra a mediados de marzo de 1961 y tuve un verano muy ocupado. En julio S.M. la Reina inauguró la casa Baden-Powell en Queensgate, Kensington como homenaje a mi querido esposo. Hacía casi veinte años desde que ella como guía Mayor había tomado parte de aquel concierto en el Palacio de Windsor que describí anteriormente, un concierto que se había realizado para recaudar fondos para este mismo proyecto. Es una alegría constante para mí que la memoria de mi querido sea preservada en esta forma práctica y animada, en una residencia donde Scouts y Guías de todo el mundo pueden encontrar alojamiento cómodo y donde pueden encontrarse y conversar juntos en el mismo corazón de Londres.
El otro lugar de reunión "Hampers Hotel (como yo comenzaba a llamar a mi apartamento en Hampton Court) estaba siempre lleno hasta en exceso.
Mis nietos estaban todos crecidos y encontraban que era una "base conveniente para sus viajes a Londres. Además, me encontré abriendo mi casa para visitantes tal como lo había hecho en Pax Hill antes de la guerra. Tenía doce camas casi siempre ocupadas. Me había olvidado que habían pasado veinte años desde los días de Pax Hill, que yo entonces era más joven y que tenía mucho personal para ayudar. Aun en ese momento en que yo tenía más de setenta años, me sentía todavía llena de energía y con deseos de recibir como antes.
Tuve la ayuda de Mrs. Searle durante quince años en casa. Cuando le habían ofrecido esta vacante en la oficina de empleos, el empleado le había dicho: No será un trabajo muy duro. Es una señora anciana. Me imagino que sólo querrá un huevo servido en una bandeja.
En Septiembre salí nuevamente de viaje a los Estados Unidos y Canadá. Estaba planeado para seis meses y como de costumbre tenía un programa muy ajustado. Después de un mes de gira, por fuerza tuve que recordar la edad que tenía.
Estaba en un almuerzo en la isla Príncipe Eduardo. Me sentí acalorada y con vértigo, y de pronto perdí el conocimiento delante de todo el mundo.
Me llevaron rápidamente al hospital y me dijeron que había tenido un ataque al corazón. Mis compromisos para los dos meses siguientes fueron cancelados y me indicaron reposo. Fue un golpe amargo. Hasta entonces nunca había fallado en cumplir mis compromisos. Ahora me veía obligada a defraudar a mucha gente. En mi diario protesté: "Enloquecedor e innecesario. No me importa arriesgarme a tener otro ataque -lo que difícilmente pueda suceder después de tanto reposo iQué fastidio!".
Uno puede pasar años y años sin que las enfermedades lleguen a la familia y de pronto los problemas parecen acumularse unos sobre otros.
Regresé a Inglaterra a mediados de 1962. El ataque al corazón había sido un golpe para mí, pero ya estaba completamente restablecida.
Otros dos miembros de mi familia enfermaron, pero no se recuperaron. Mi hermano Arthur, que había estado mal durante varios años, murió en Julio -una liberación para el pobre hombre. Lo fui a visitar unos días antes de su muerte. Estaba en una carpa de oxígeno y daba pena verlo luchar por sobrevivir.
Más trágico (pues Arthur después de todo tenía casi setenta y seis años) fue que mi hijo Peter se moría. Estando en América recibí la noticia de que estaba en el hospital con mielomotosis múltiple -creo que es una forma de leucemia. A principios del verano parecía estar recuperándose. Le permitieron volver a su casa y todos esperaban que pudiera salir del trance. Sin embargo, en Octubre estaba nuevamente en el hospital con trasfusiones de sangre masivas. Lo vi por última vez el 11 de Noviembre de 1962. Tenía mucha tos y el doctor me dijo que estaba declinando rápidamente. Sus dos hijos Robert y David estaban con él y tomamos té juntos pretendiendo estar alegres, pero cuando lo dejé ese día yo sabía que no lo volvería a ver.
Tenía que volar a Tokio dos días después para comenzar una gira por el Lejano Oriente, viajé por japón Corea, Okinawa. Taiwán, Hong kong y Tailandia hacia Malasia. Llegué a Kuala Lumpur el 11 de Diciembre y allí encontré un telegrama de Eileen Wade anunciando que Peter había fallecido el día antes. No se podía menos que dar gracias porque había sido liberado de mayores sufrimientos, ya que no había esperanzas de cura para su enfermedad, pero iba a ser una prueba muy dura para su familia. Tenía sólo cuarenta y nueve años.
¡Pobre Peter! ¡Ojalá lo hubiese comprendido mejor! Yo había estado tan dedicada y tan deslumbrada por mi brillante esposo que no tuve suficientemente en cuenta a mi hijo. Siempre me había desilusionado, pero no era culpa suya que su salud fuera delicada, que no fuera atlético, ni diestro en nada que no fuera la caza (era un cazador brillante y ganó algunas competencias en Bistey). Era como si me impacientara con él por no ser tan sobresaliente como su padre -y ¿Cómo podría serio? Si hombres tan completos como Robin se dan una vez cada generación.
Después de la muerte de Peter, empecé a comprender -demasiado tarde- que no era tan distinto a mi marido como yo creía. Carta tras carta, homenaje tras homenaje, hablaban de su capacidad para la amistad, de su gentileza, de su amor y preocupación por los demás -y eso había sido siempre el centro de las enseñanzas de mi marido: "sed felices, haced felices a otras personas". Demasiado tarde me di cuenta, de que en las cosas que realmente importan, Peter era, después de todo, el hijo de su padre.
No regresé a Inglaterra. No había nada que yo pudiera hacer, de manera que después de completar mi programa en Singapur y en Bombay volé a Kenia, al único lugar en el que podía estar en paz - Paxtu.
Mi fin es mi comienzo (1963 a la fecha)
Desde esa época, poco a poco he ido "dejando mi arnés y tomando parte menos activa en mi trabajo. Continué cumpliendo con compromisos y giras, pero no tantas ni tan prolongadas como antes. Mientras tuviera fuerzas y mientras que yo sintiera que tenia una contribución que hacer, estaba preparada para hacer mi parte de trabajo, pero los años de mayor esfuerzo ya habían pasado.
Tuve el orgullo de asistir el 15 de Mayo de 1963 a la ceremonia en la cual la Isla de Brownsea, el lugar del primer campamento "piloto en 1907, fue entregado al National Trust (Reserva Nacional).
Mi nieto mayor Robert (ahora tercer Barón Baden-Powell de Gilwell) se casó en Agosto de ese año.
Fui a las indias Occidentales para pasar el invierno y asumí varios compromisos con las Guías. Me alegraba haber escapado al frío.
Había un "viento de cambio" soplando por las islas y en América Central. Por un lado, había una tolerancia mucho mayor por parte de la Iglesia Católica, que ahora permitía que sus Guías compartieran todas las actividades.
Por otro lado, algunas de las grandes compañías con intereses en esa parte del mundo habían descubierto el valor del Escultismo y del Guidismo y estaban estimulando su desarrollo en las ciudades y barrios construidos para sus empleados. Por ejemplo, en Venezuela la Compañía Minera del Orinoco me llevó en uno de sus aviones privados a ver a las Guías y Scouts y sus dirigentes en un lugar cercano a las minas de hierro en Puerto Ordaz.
Todo esto era interesante, estimulante y gratificante, pero me encontraba deseando pasar más y más tiempo con mi familia. Betty y Gervas regresaron a Inglaterra definitivamente en 1964. Robert y su mujer vinieron a quedarse en mi anexo mientras buscaban una casa en las cercanías de Londres. Todos los Enero me gustaba, si era posible, ir a Paxtu, no lejos de mi sobrina Christian y su marido y a "mi" tumba, para el aniversario de la muerte de mi querido. Ya no sentía tristeza, ya había pasado mucho tiempo. Estar ahí más bien me daba sensación de paz y de seguridad y de que nos reuniríamos nuevamente. Deseaba que fuera pronto. "Si hay un más allá, estaré observando y esperando" me había escrito en su última carta.
Cuando llegué a Outspan en enero de 1965, encontré que mi búngalo ya estaba ocupado y tuve que quedarme en el hotel por primera vez desde 1938. La nueva ocupante de Paxtu era Mrs. Jaffe, la esposa del productor de la película "Borne free" (Nacido libre). La película se estaba filmando en lo que había sido la vivienda de Eric Walker (él ahora residía en Mallorca). Mildred Jaffe me condujo hasta el "lugar", allí conocí a Virginia McKenna, que hacía el papel de Joy Adamson. De nuestra conversación surgió que ella había sido Guía años antes. Era fascinante ver como se hacía el rodaje de una película importante. Se había erigido todo un pueblo para alojar a tos 130 africanos involucrados en ella; ¡Había 18 leones salvajes y cachorros en el elenco!
En Marzo de 1963, el Guidismo sufrió un rudo golpe con la muerte de nuestra Presidenta S.A.R. la Princesa Real. Había tenido un ataque al corazón y murió repentinamente mientras caminaba por el jardín de Harewood House. Fui a su funeral en la Abadía de Westminster. Había sido una Presidenta muy activa y una verdadera amiga. Recordaba haberle tomado su promesa como Guía en el Palacio de Buckingham; recordaba su casamiento en la misma Abadía donde ahora llorábamos su muerte; recordaba con cariño su alegría cuando celebramos nuestras Bodas de Plata y las muchas veces que se había reunido con nosotros en Foxlease. ¡Cuántos viejos amigos se estaban yendo, pero yo continuaba! ¿Cuánto más faltaría para que yo también me fuera?
Mi sobrina Christian me escribió desde Kenia instándome a que me retirara del Guidismo activo.
Es mejor que te retires en la cresta de la ola y que todos te echen tremendamente de menos y al mantener vivo tu recuerdo con gran afecto también mantendrán vivo al Movimiento. Si te pones demasiado vieja antes de retirarte, tal vez cuando finalmente lo hagas en el Movimiento se sienta una sensación de alivio y tu recuerdo ya no tendrá el mismo efecto inspirador que si lo hubieras dejado estando en la cumbre. ¿Tiene esto sentido o no?
Sabias palabras en efecto y muy tentadoras -pero aun sentía que quedaban cosas por hacer. Había un viaje más alrededor del mundo, una visita más a la India, una más a los estados Unidos, una más a América Central antes de que me retirara a la vida privada. Hasta ahora no se notaba una disminución en el flujo de pedidos e invitaciones que requerían mi presencia. Mientras la gente me quisiera, debía ir a ellos. Con toda seguridad habría una señal que me indicara cuando debía parar, mí vida había sido tan "guiada" que yo sentía confianza en que Dios me haría saber cuando debía terminar mi trabajo.
No soy de aquellos que exigen ceremonia cuando llegan a alguna parte, pero a través de los años me he acostumbrado a que haya un grupo para recibirme dondequiera que yo vaya. Cuando llegué a San Salvador en esta última visita en Febrero de 1966, me sorprendió ver solamente a un Scout muy pequeño para recibirme en el aeropuerto. Telefoneé al Sr. Stadler quien había hecho los arreglos para mi visita. ¡Gran consternación! ¡Yo había llegado dos horas antes de lo esperado! En pocos minutos me recogió en el aeropuerto y me llevó rápidamente a su casa para desayunar. Justo antes de la hora que me "esperaban" me condujo furtivamente al aeropuerto entrando por la puerta trasera. Tan pronto tocó tierra el avión en el cual esperaban que yo viajara, me mezclé con el grupo de pasajeros y "llegué" para encontrarme con el Alcalde, la banda de la Alcaldía, hileras de Guías y de Scouts y el consabido grupo de fotógrafos, ¡Todos esperándome para una gran bienvenida!
Esa es la imagen que hay que dar al público y necesariamente debe haber una. Por más problemas personales, por más duda y divisiones que existan, uno siempre debe presentar una "imagen" de estabilidad. En 1966 había dudas y había divisiones tanto en el Escultismo como en el Guidismo en Gran Bretaña.
Ambas Asociaciones habían formado grupos de trabajo para discutir las formas de poner "al día" los Movimientos, para quellenaran las necesidades de la nueva generación, mucho más sofisticada que la anterior.
Yo estaba preocupada porque los dos Movimientos se mantuvieran dentro de las bases establecidas por mi esposo, de que el escultismo y el Guidismo fueran "sencillos", que fueran "respectivamente para niños y niñas" y que debían ser "divertidos". Mientras se retuvieran esas condiciones y mientras no se alteraran los principios básicos del Escultismo y del Guidismo, yo no veía ningún peligro en los cambios. Si un Movimiento quiere mantenerse como tal, debe moverse con el tiempo, sé que soy vieja, pero nunca me opondría al cambio sólo porque es un cambio, especialmente si los tiempos exigen un "new look."
Lo que me afligía sobremanera, era la insistencia de "equipo de adelanto" de los Scouts por reducir a siete, las diez leyes que mi esposo había ideado. El "equipo de adelanto" me aseguró que el contenido no había sido alterado, a lo cual yo pregunté ¿Entonces para qué molestarse en cambiarlas? Les rogué que reconsideraran su decisión. Las leyes tal como la Promesa Scout, siempre han sido iguales en el mundo entero y yo sentía muchísimo que el cambio propuesto pondria a Gran Bretaña "fuera" del resto del Escultismo Mundial. Desgraciadamente, mis propuestas no tuvieron ningún éxito y las propuestas del "equipo de adelanto" fueron aceptadas en su totalidad. Yo estaba terriblemente apenada y por primera y única vez en mi larga asociación con el Escultismo, estuve tentada a renunciar a mi cargo de Vicepresidenta. Pero no lo hice; sentía que no podía hacer algo que pudiera ser mal interpretado afuera y que pudiera perjudicar al Movimiento fundado por mi marido, pero para mí fue un período muy triste y por mucho tiempo mis relaciones con la Oficina Scout fueron tensas.
El Escultismo, por supuesto, se ha mostrado lo suficientemente fuerte como para soportar los cambios. Ahora el Movimiento es más grande que nunca y yo considero que ofrece a los niños y jóvenes la mejor formación que puedan encontrar en parte alguna. Aun me cuesta aceptar las Leyes en su forma condensada pero el fuego ya ha salido de mi oposición. Aun miro hacia atrás con nostalgia pensando en el antiguo uniforme -aunque reconozco que es porque el sombrero de ala ancha y los pantalones cortos están fuertemente ligados con preciosos recuerdos de mi esposo. Pero esas son cosas de menor importancia. Siempre he procurado que los dos Movimientos se mantuvieran puros como mi marido los creó. Por suerte puedo dar fe de que el "Espíritu det Escultismo" no ha cambiado y que sigue extendiendo su mensaje de amistad, de confianza en sí mismo y de consideración hacia los demás. Y en última instancia, eso es lo que importa.
1966 cerró en forma trágica. Una mañana, estaba yo tomando el desayuno en mi cama, cuando suena el teléfono junto a mí. Levanté el tubo y una voz masculina me dijo: "Mum " (Mamá). La voz estaba tan ahogada que por un momento no reconocí a John King, el marido de mi Heather. Me dio la terrible noticia de que Michael se había ahogado -el muchachito pelirrojo que en el Jamboree de Sutton Park había representado el papel de su abuelo cuando era niño en Charterhouse.
Michael había ido de vacaciones a Grecia y regresaba al Pireo en el ferry Iraklion. Les tomó una tormenta muy violenta y aparentemente, un camión que estaba en el ferry se soltó. La fuerte inclinación de la nave provocó que el camión golpeara repetidamente contra las puertas, hasta que cedieron y el mar entró a torrentes. La nave se hundió muy rápido con muchas pérdidas de vidas. Michael era buen nadador y probablemente hubiera sobrevivido, pero supimos más tarde que se había demorado en apartarse del barco que se hundía, para ayudar a un anciano para que subiera a una de las balsas salvavidas. Su acto le costó la vida, pues como este mismo señor le contó a John más tarde, cuando el ferry se hundió, Michael fue absorbido y no se lo vio más. Parecía un desperdicio la pérdida de una vida joven, llena de brillantes promesas. ¿Por qué tuvo que ser él? ¿Por qué he sobrevivido yo?
Una oración que repito frecuentemente dice: "Señor dame trabajo hasta que termine mi vida. Señor dame vida hasta que termine mi trabajo. Yo seguía con vida, probablemente mi trabajo no había terminado aún.
Mi papel en el Guidismo estaba cambiando. Ya no era necesario cuidar el crecimiento de un Movimiento joven y tierno. El Movimiento ya era fuerte y estaba muy extendido por el mundo. Ahora más bien yo podía ayudar indicando las necesidades de sus secciones más débiles a aquellos que eran más fuertes, obteniendo ayuda financiera -tal vez hoy con los millones de jóvenes que están involucrados en ellos, esta ayuda sea más necesaria que ayer cuando en sus comienzos sus miembros se contaban de a miles. Por otra parte, si bien en los primeros años, los Movimientos eran una novedad y recibían grandes donaciones de dinero, hoy en día esas ayudas van a cubrir necesidades más urgentes del hambre, las inundaciones, los refugios, etc. Pero la necesidad en nuestros Movimientos aun existe y es importante. Hay asociaciones que buscan alimentar la mente de los nativos llevando literatura cristiana al África negra, pero a mí me parece que es igualmente importante que los dirigentes de Scouts y de Guías, por ejemplo, en algunos países más atrasados de América del Sur, tengan manuales de capacitación en su propio idioma. El Escultismo y el Guidismo están tomando parte importante en la lucha contra el analfabetismo, la ignorancia y la pobreza.
En esta lucha, he podido actuar de intermediaria entre países ricos y aquellos menos pudientes. Siempre me están ofreciendo regalos -flores, recuerdos, etc. Siempre les digo a los posibles donantes, que las flores no quedan bien en el uniforme Guía. Les digo que los pequeños recuerdos son un estorbo para llevar cuando se procura "viajar liviano" apurada, de una ciudad a otra, en auto o entren o en avión, durante semanas y meses sin parar. Yo prefiero que me den el valor de los obsequios para aplicarlos a una mejor causa. En uno de mis viajes por Australia, las Guías ofrecieron regalarme un helado cada una, como una forma de decir "gracias" por mi visita. Sólo un helado por Guía. Como obviamente no podían mandar miles de cucuruchos pegajosos y derretidos por correo, hicieron llegar el valor de un helado a un "Fondo del Helado" central; ese dinero lo he distribuido en beneficio del Guidismo en otras partes del mundo. Se suponía que esto era un obsequio para una única vez, pero de alguna manera ese dinero ha seguido llegando y cada año he recibido cientos de libras. En esa forma he podido proveer los libros que necesitaban tan urgentemente en América del Sur. También he regalado puertas para las oficinas de las Guías que me ha tocado inaugurar o para las que he puesto la piedra fundamental. Como el Fondo del Helado ha disminuido, he tenido que regalar ventanas en lugar de puertas, pero han sido igualmente apreciadas y en cada caso una pequeña placa rinde tributo la generosidad de las Guías de Australia.
En 1968 los Boy scouts de América me dieron muy generosamente una Tarjeta de Crédito para viajes ilimitado por aire, tren o auto. Esto me permitió hacer muchas giras cortas que de otra manera tal vez no hubiera podido realizar, y desde 1970 cuando por razones de salud he tenido que dejar definitivamente los viajes de ultramar, gentilmente me han permitido continuar usando la Tarjeta de Crédito para poder "mantenerme en contacto" por otros medios. Por ejemplo, las tarjetas de Navidad, la impresión y el franqueo siempre me han costado muchos cientos de libras, pues en mi lista tengo 2000 nombres sólo de aquellas personas a quienes llamo por su nombre de pila. En estos últimos años esto se ha financiado así.
En lugar de ir a otros países, me he ocupado de recibir más visitantes del exterior, aquí en mi casa. Siempre había recibido mucho aun en tiempos de racionamiento. Ahora con la ayuda de mi personal de la "Oficina en casa" como llamaba a mi buen equipo de ayudantes aquí en Hampton Court, daba regularmente almuerzos "con los dedos" una o dos veces por semana, teniendo hasta cuarenta comensales por vez. Eran grupos mezclados de este país y del extranjero algunos del Escultismo y Guidismo, otros del E.A.W.L., algunos eran de personas que habían expresado su deseo de ayudarnos.
Otros, de personas a quien había conocido en mis viajes y que "pasaban por Londres". Es asombroso ver cómo estos grupos de gente tan diversa encontraban puntos de interés común, descubrían que habían estado en el mismo colegio, tenían amigos comunes, o alguna conexión, yo me propuse leer siempre la lista de los huéspedes y de dar el perfil de cada uno para que todos se conocieran y por lo menos dos veces durante las 2 o 3 horas de cada reunión, les pedía a todos que circularan y conversaran con alguien a quien no habían conocido anteriormente.
Algunas veces las visitas se demoraban y el almuerzo se prolongaba hasta la hora del té. Aun hay muchas cosas en mi apartamento que les interesa a las visitas. Tengo docenas de libros de recortes de mis viajes y de los de mi esposo, guardados cuidadosamente desde nuestro casamiento y puestos al día con regularidad, las visitas se emocionan buscando un año determinado y encontrando recortes y fotografías referentes a su propia ciudad o país. El apartamento está lleno de recuerdos de mi esposo. En las paredes cuelgan exquisitas acuarelas; una cabeza de tamaño natural esculpida por él, llamada el "Esclavo Ciego" que está bajo su retrato en el hall. Hay cajas conteniendo las espadas ceremoniales y muchos recuerdos de sus hazañas -a pesar de que he devuelto la mayor parte de ellos a los donantes, para que los conserven y también he dado al Museo del Ejército la mayor parte de las reliquias de su carrera militar.
Yo amo a mi hogar en "Hampers" casi tanto como mi querido Pax Hill. He estado aquí durante treinta años y me siento parte de la estructura del Palacio. Antes, cuando me mezclaba con la multitud de turistas al dirigirme a la parte del jardín que me estaba adjudicada en el "Home Park", frecuentemente me reconocían. Ahora a medida que envejezco y que ya no estoy ante los ojos del público, esto sucede menos a menudo. Recuerdo -no hace mucho tiempo- que regresando de hacer compras en East Molesey, al pie de mis escaleras, un niño pequeño estaba deletreando mi nombre en la placa. Su madre impaciente lo sacó de un tirón. "Vamos" le dijo "es inútil leer eso. Hace años que murió".
Por supuesto que la gente el Escultismo y el Guidismo saben que no he muerto. No es problema el tener a toda una compañía de Guías para el té en Hampton Court, o que suene el timbre y un Scouter extranjero me diga "vi su nombre al pie de la escalera..." ¿Qué puedo yo hacer? No me gusta despacharlos (Pero cómo quisiera que me llamaran por teléfono antes para ponerme el uniforme! Siempre esperan verme de uniforme.
Yo no quiero seguir y seguir hasta que todos se hayan olvidado de mí o hasta que sea una carga para mi familia, estoy totalmente preparada para morir y no tengo miedo. Pero me alegré cuando me dispensaron de tomar parte en el Jubileo de Diamantes de las Guias, nuestras "Jubilaciones" como le llamábamos.
Comenzaron con una maravillosa ceremonia de Acción de Gracias en la Abadía de Westminster el Día del Pensamiento de 1969. Era mi octogésimo cumpleaños y tuve el raro privilegio de que pidieran a una mujer que leyera la lección. Fue una ceremonia muy emocionante, la Abadía parecía estallar con tantas Guías y Alitas, ubicadas de a dos en cada silla del coro, sentadas en cojines en las naves. Yo miré ese mar de caras jóvenes y ansiosas, rebosando cariño y promesas. ¡Qué humilde me hacía sentir el pensar que mi querido Robin y yo habíamos tenido el privilegio de crear estos dos Movimientos Mundiales, de haber influenciado -espero que para bien- a generación tras generación de muchachos y muchachas! Imaginaos el beneficio potencial para la humanidad, si aunque fuera la mitad de esos millones de jóvenes que han pasado por nuestros dos Movimientos, recordaran su promesa Scout y Guía durante toda su vida.
Por mi honor, prometo hacer todo lo posible para cumplir con mis deberes para con Dios y la Reina (Patria), ayudar al prójimo
¡Una idea tan simple que encierra implicaciones tan grandes!
Las "Jubilaciones" continuaron. Volé a Finlandia y a Bélgica; asistí a celebraciones en Nigeria, donde el General Gowon en uniforme Scout inauguró los actos. Volé a África Oriental una vez más y me alojé con el Presidente en Nyere. En Kenia tomé la Promesa Guía a la esposa de Jomo Kenyatta, Mama Ngina. Continué hacia Sudáfrica donde me dieron un diamante "del jubileo" de mil libras, para ser vendido en beneficio de la Asociación, viajé a los Estados Unidos y a Dinamarca. En todas partes encontré cariño y bondad, la bienvenida fue reconfortante y entusiasta -a pesar de mis ochenta años- o tal vez por eso mismo -la gente parecía ansiosa por verme y oírme, la mejor parte de cualquier gira es la satisfacción de sentir que se ha hecho algo "útil", de haber ayudado a la gente, de haberles dado placer y estímulo. En esa forma, uno siente que ni el dinero ni el esfuerzo involucrado en la gira han sido gastados en vano.
Yo hubiera querido "durar" para todo el Año del Jubileo, pero no fue así. Hacia fines de Julio de 1970 caí muy enferma, muy extenuada, continuamente somnolienta. En el hospital me diagnosticaron una diabetes aguda y me ordenaron observar un régimen estricto en el futuro. No más giras por el exterior, no más vuelos por el mundo, las exigencias de una dieta tan severa y las inyecciones de insulina no lo hacían posible. La "señal" que yo había estado esperando, que me dijera que debía retirarme, era ahora claramente visible. Me costó un gran esfuerzo mental el adaptarme después de casi sesenta años de servicio. Ahora ya me he reconciliado con la idea de pasar mes tras mes en un mismo lugar, después de tantos años de continuo viajar.
Hasta ta enfermedad tuvo su lado gracioso. Creo que estuve realmente muy enferma aunque yo no sintiera. Anticipando lo peor o más bien estando "Siempre lista" para ello, la Asociación de Guías había hecho planes para mi funeral. Pero la oficina de despacho de correspondencia estaba acostumbrada a poner en mi sobre, toda circular dirigida a "Todas las Comisionadas". ¡Imaginaos mi sorpresa cuando recibí detalles de mi propio funeral!
He asistido a todos los Jamborees Mundiales excepto uno desde que comenzaron en Olimpia en 1920, de modo que estuve muy desilusionada cuando mi médico me prohibió asistir al más reciente en Japón en el verano de 1971. los organizadores me dijeron más tarde que era obvio que yo no podía estar ausente, coincidentemente ¡Un huracán llamado "Olive" arrasó el campamento en el día de la apertura!
Me permitieron ir a Gilwell en septiembre de 1971 para descubrir un magnífico busto de mi marido esculpido por David Wynne, el cual había sido colocado en el Centro internacional, pero los demás compromisos fueron mantenidos al mínimo.
De modo que ahora paso mis días tranquilamente en mi Palacio viendo aun a antiguos amigos y cuidando aun las rosas y el ruibarbo de mi jardín, los grandes jets aun pasan volando sobre mi cabeza, uno cada minuto cuando salen de Heathrow para ir a todas partes del mundo -mi mundo. Ya no volveré a viajar por aire, pero aun me siento muchas horas al día frente a mi máquina de escribir para mantenerme en contacto por correspondencia con miles de personas, jóvenes y viejas, a quienes ya no puedo ir a visitar, y sus cartas continúan llegando a Hampton Court desde todas partes del mundo.
Pero seguramente esta existencia tranquila no puede durar mucho más.
Dios me dio un gran trabajo para hacer, y me dio salud y fuerza para realizarlo, hasta que el Movimiento estuvo firmemente establecido. Ahora ya no hay nada con que yo pueda contribuir. El Guidismo y el Escultismo están fuertes. Han crecido y pueden continuar sin necesidad de mi apoyo, tal como mis propios hijos han crecido y construido sus vidas y sus carreras. He sido llamada Madre de millones" y es una de las tristezas y también de las alegrías de la maternidad, que los hijos sobrevivan a su madre, sin embargo, guardo grabada en mi mente la mirada ansiosa en los ojos de muchos niños y la forma dulce y amistosa de estrechar las manos.
Si tengo algún mensaje que dejar es este: Creed en Dios, os guía y os protege a través de vuestras vidas, como creo que este relato de mi vida lo ha demostrado. Comprometeos diariamente a hacer algo, por pequeño que sea, para otra persona, pues haciendo felices a los demás, encontrareis la verdadera felicidad.
Yo doy gracias cada día por mi buen sueño nocturno, por la aurora de cada nuevo día con sus oportunidades de servicio.
Tengo tanto que agradecer -una vida de trabajo placentero, absorbente, millones de "hijos" alrededor del mundo, pero sobre todo por el precioso recuerdo y siempre fresco de treinta años con mi querido Robin.
Puedo oír su voz que me habla ahora a través de su última carta y espero "cruzar" pronto para reunirme con él.
"Dindo querida te estaré esperando..."
LISTA DE PAÍSES Y TERRITORIOS QUE HE VISITADO
Lista de Países y Territorios en donde he estado y he compartido eventos con Guías y Scouts, sus líderes, Padres y Compañeros.
Argelia, 1913, 1929, 1934
Antigua, 1991, 1964
Argentina, 1959
Australia, 1931, 1934/35, 1947/8, 1997/8, 1967/8
Austria, 1928, 1932, 1931
Bahamas, 1946, 1931, 1953, 1963, 1964
Barbados, 1912, 1930, 1946, 1951, 1964
Basutolandia (Lesoto), 1927, 1942
Bélgica, 1919, 1938, 1943, 1949, 1931, 1938, 1965, 1969
Bermudas, 1930,1931, 1934,1963
Brasil, 1959
Guyana Británica, 1946, 1931, 1964
Honduras Británica, 1939, 1966
Birmania, 1921
Canadá, 1919, 1923, 1926, 1935, 1946, 1932, 1953, 1955, 1939, 1961, 1965, 1967,1969, 1970
Islas Canarias, 1926/7, 1929
Ceilán, 1921, 1934, 1938, 1961, 1968
Chile, 1959
Colombia, 1959
Congo (Zaire), 1941,1950, 1956
Cosca Rica, 1959
Cuba, 1946
Curacao, 1948, 1964
Chipre, 1949
Checoslovaquia, 1949
Dinamarca, 1924, 1933, 1936, 1938, 1945, 1949, 1952, 1957, 1960, 1962, 1963, 1970
Dominica, 1951, 1964
Indias Orientales, 1934
Ecuador, 1959
Egipto, 1921, 1937, 1949, 1965
El Salvador, 1959
Estonia, 1933
Fiji, 1958
Finlandia, 1933,1930, 1960, 1969, 1970
Francia, 1901, 1910, 1915/6, 1921, 1922, 1925, 1931, 1932, 1933, 1934, 1936, 1945, 1946, 1947, 1948, 1953, 1955, 1963
Guyana Francesa, 1964
Islas Galápagos, 1948
Gambia, 1950
Alemania, 1919, 1932, 1945, 1956, 1960, 1964
Ghana (Costa de Oro), 1930, 1957
Gilbraltar, 1913, 1921, 1932, 1933, 1934, 1937, 1960
Grecia, 1948, 1949, 1960, 1963
Granada, 1951, 1964
Guadalupe, 1951, 1964
Guatemala, 1959,1964, 1966
Haití, 1951
Holanda, 1933, 1937, 1946, 1949, 1954, 1962, 1966
Hong Kong, 1958, 1962, 1966
Hungría, 1928
Islandia, 1938, 1936, 1962
India, 1921, 1937, 1960/61, 1962, 1966, 1968
Indonesia, 1933, 1957
Irlanda, 1915, 1944, 1946, 1949, 1950, 1959
Israel, 1921, 1964
Italia, 1913, 1932, 1933, 1937, 1945, 1948, 1956, 1961, 1965, 1967, 1968
Jamaica, 1912,1930,1946,1951,1964
Japón, 1962,1966
Kenia, 1935, 1937, 1938/42, 1949/50, 1956, 1957, 1959, 1962/3, 1964/5, 1967/8, 1968/9, 1970
Corea, 1962,1966
Letonia, 1933
Líbano, 1960
Licchtenstein, 1945, 1966
Libia, 1956
Lituania, 1933
Luxemburgo, 1945, 1965
Madeira, 1927, 1929
Malasya, 1934, 1935, 1938, 1961, 1962
Malta, 1913,1932,1933,1934,1937,1948,1956,1967,1968
Martinica, 1951,1964
Mauricio, 1965
México, 1946, 1956, 1959. 1962, 1964, 1966,1967
Montserrat, 1951
Terranova, 1923,1935, 1946,1961
Nueva Zelanda, 1931, 1935,1948, 1967
Nicaragua, 1950, 1959, 1969
Nigeria, 1950, 1960,1969
Noruega, 1909, 1924, 1932, 1933, 1938, 1945, 1946, 1949, 1952, 1965
Nyasalandia (Malawi), 1950, 1956
Pakistán, 1937,1960
Panamá, 1912, 1930, 1931, 1948, 1959, 1965
Perú, 1959
Filipinas, 1938,1966
Isla Pitcairn, 1948
Polonia, 1932, 1933
Portugal, 1934,1960
Puerto Rico, 1951
Sierra Leona, 1929, 1942, 1930
Sudáfrica, 1926/7,1931, 1936, 1942,1950, 1970
St. Helena, 1936
St. Kitts. 1931,1964
St. Lucía, 1951
St. Vicente, 1951,1964
Sudán,1949,1936,1965
Surinam, 1964
Suazilandia, 1942, 1950
Suecia, 1924, 1933, 1935, 1936, 1945, 1949, 1950, 1954, 1955, 1957. 1962, 1965
Suiza, 1922, 1931, 1932, 1934, 1938, 1945, 1946, 1949, 1951, 1952, 1954, 1955, 1956, 1958, 1962, 1966
Tahiti, 1935
Tánger, 1913, 1929, 1933, 1950, 1960
Tanzania (Tanganika), 1935, 1941, 1950,1955, 1963,1970
Tailandia, 1962,1966
Isla jueves, 1934
Tobago, 1946,1951, 1964
Trinidad, 1912, 1930, 1946,1951, 1964
Uganda, 1935, 1941, 1950, 1956, 1963, 19651967, 1968
Estados Unidos de América, 1919, 1923, 1926, 1930, 1935, 1946, 1948, 1952, 1953/4, 1955/6, 1959, 1961/2, 1963/4, 1965/6, 1967, 1969, 1970
Uruguay, 1959
Venezuela, 1964
Isla de Barlovento. 1951, 1964
Zambia (Rodesia). 1926, 1936, 1938,1941, 1950, 1956, 1963
Zanzíbar, 1935,1950, 1957
SIGLAS DE TÍTULOS Y ORGANIZACIONES
| H.M. (S.M.) |
Su Majestad |
| H.R.H. (S.A.R.) |
Su Alteza Real |
| C.B.E. |
Comandante del Imperio Británico |
| D.B.E. |
Dama Comandante del imperio Británico |
| K.B.E. |
Caballero Comandante del imperio Británico |
| C.B.E. |
Caballero o Dama Cran Cruz del imperio Británico |
| O.B.E. |
Oficial del imperio Británico |
| C.C.V.O. |
Cran Cruz de la Orden Victoriana |
| V.O. |
Orden Victoriana |
| C.C.M.C. |
Gran Cruz de la Orden de San Miguel y San jorge |
| K.C.M.G. |
Caballero Comandante de laOrden de San Miguel y San J Jorge |
| V.C. |
Cruz Victoriana |
| K.C.B. |
Caballero Comandante del Baño |
| C.B. |
Caballero del Baño |
| C.M. |
Cran Maestro |
| A.D.C. |
Edecán |
| L.L.D. |
Doctor en Leyes |
| B.A. |
Bachiller en Arte |
| A.T.S. |
Sociedad Americana de Temperancia |
| B.O.A.C. |
Compañía Aérea Británica de Ultramar |
| E.A.W.L |
Liga de Mujeres del África Oriental |
| G.C. |
Guías |
| H.M.S. |
Vapor de Su Majestad |
| I.C.C.A. |
Asociación de Ayuda al Niño inválido |
| R.A.F. |
Real Fuerza Aérea |
| R.M.S.P. |
Vapor Correo de Su Majestad |
| W.A.A.C. |
Cuerpo Auxiliar Femenino del Ejército |
| Y.M.C.A. |
Asociación Cristiana de Jóvenes |