
Bitácora
Mis primeras incursiones literarias se remontan hacia el final de mi adolescencia, digamos que fueron paralelas al comienzo de mis estudios universitarios entre los 17 y 18 años de edad.
Eran años de inminente derrota pero aún en posesión de ideales, políticos claro, pero sobre todo humanos. En ese entonces yo escribía como quién arroja dados a ver qué sale, más atento al resultado inmediato, quizás, que a su fruto profundo: sus consecuencias sobre mí. Abrazar la escritura con pasión fue para mí un proceso lento, intermitente y no exento de desalientos pero fortalecido, sin duda, por tales circunstancias.
Mientras eso ocurría y ya cursando el tercer año de Psicología (había abandonado Ciencias Económicas) alterné mis estudios con la militancia política y estudiantil a comienzos de 1982, actividad que realicé con escasas interrupciones hasta comienzos de 1989, cuando un nuevo desengaño me hizo desistir de la militancia partidaria.
En 1996 integro el Grupo Ludens, que se reunía una vez por semana para leer y comentar poesía de los consagrados, intercambiar concepciones estéticas y debatir sobre el rol de la poesía y de la literatura en general en vísperas del nuevo milenio. Un poco como corolario de esa actividad, otro poco para la difusión del grupo, se publicó con aparición aleatoria una gacetilla literaria que se denominó Literaturra y que se distribuía mano en mano en bares y librerías de Buenos Aires. El grupo, integrado además por Carlos Herbert Maciel y Juan Ruetter, se disolvió a comienzos de 2000 cuando este último decidió radicarse en España.
Durante esos breves años consolidé mi amor a la escritura como arte y desde entonces escribo, no ya para componer poemas, sino para –mediante éstos- componer a ese hombre que algún día descubriré que soy.
Durante el año 2003 codirigí junto a Gerardo Augotr, Carlos De Pascale y Norma Gómez el ciclo de poesía “El Boquete” en la localidad de Morón. Después de esa experiencia y ya en 2004, junto a Viviana Abnur y Pablo Strika llevamos el timonel de otro ciclo, “Farandol”, que aún continúa navegando y ojalá lo haga por mucho tiempo más. También en 2004 publiqué mi primer poemario “Según el fuego” por Nostromo Editores.
Actualmente estoy trabajando en la revisión y compaginación de mi próximo poemario cuyo título aún no tengo decidido.