Misioneros Oblatos de Maria Inmaculada

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Nuestro carisma comienza con una historia, la historia de un joven, Eugenio de Mazenod. A lo largo de su vida, experimentó en sí mismo el amor misericordioso de Dios, manifestado en Jesucristo, el Salvador crucificado.

Nosotros también, inspirados por nuestro Fundador, reconocemos el poder de CRISTO en nosotros y queremos EVANGELIZAR, que es lo mismo que decir, hacerlo conocer y mostrar con nuestras vidas la alegría de la Buena Noticia.

Quienes somos los omi

Somos MISIONEROS. El Papa Pío XI nos calificó como “especialistas en las misiones difíciles de la Iglesia”. Queremos dedicar nuestras vidas a todos aquellos que no conocen a Jesucristo o bien han olvidado a Jesús en sus vidas, allá donde estén en todo el mundo, y por eso muchos Oblatos sirven en tierras lejanas a las suyas. En la misión, buscamos nuestro camino de santidad.

Donde estamos

Somos OBLATOS. Esto significa misioneros totalmente entregados, incondicionalmente y sin dar marcha atrás, a Dios, al cual pertenecemos realmente, y a los hermanos y hermanas, a los que hemos sido enviados. La VIDA CONSAGRADA es el “marco” en el cual vivimos nuestra oblación. Oblación significa la dedicación radical, sin reservas, a la obra de Cristo y al cumplimiento de su misión. Juntos en comunidad, dedicamos nuestras vidas a construir la familia de los hijos de Dios y así ayudar a que la oración de Jesús llegue a suplenitud: “Que todos sean uno”.