MAYO, 2026. Nuestra fuente actual de
entretenimiento dejó de ser el cine y la TV, saturados de bazofia
woke, personas que creen estar haciendo la revolución con su
comportamiento y sus vestimentas cuando lo que hacen es el ridículo, y
ni se diga la televisión, saturada de noticieros oficialistas,
deportes mediocres, programas de concurso y reality-shows
propicios para darnos agruras.
El entretenimiento actual, lo hemos dicho con anterioridad, se
encuentra en las redes sociales. Cierto que ahí también pulula la
basura, y en cantidades estratosféricas, pero a diferencia de los
otros medios ya mencionados y donde el menú es forzoso, en la red
podemos escoger la manera de entretenernos, pero también para
detectar cómo el mundo sigue lleno de ingenio, el cual podría
incluso ser mayor si no existieran tantas restricciones en YouTube,
facebook y Tik-Tok, con políticas que esconden una censura cada vez
más asincerada consigo misma.
Por supuesto que también aquí juega un importantísimo as: el ansia
de clicks. Varios de estos creadores de contenido sobrepasan
el millón de visitas por video, cifra tentadora por lo demás. Lo que
lleva rato como tendencia son los videos donde sus protagonistas
aseguran haber realizado viajes en el tiempo, a veces al pasado y
otras al futuro.
Por lo que toca a los videos futuristas, como pudiera esperarse,
todo son malas noticias: ninguno de estos viajeros se encontrará con
logros asombrosos, descubrir que, por ejemplo, en el 2075 ya existe
una cura contra el cáncer o que se han desarrollado chips para
incrementar el coeficiente intelectual.
Por el contrario, esos videos futuristas nos hablan de debacles,
plagas, inundaciones e incluso la caída de la Luna. Los visitantes
del futuro se topan con ciudades vacías, quizá víctimas de otra
pandemia e incluso a causa de la llegada de seres de otras galaxias.
Nada hay de nuevo ni extraordinario en ello: ya desde los 60 se nos
hablaba de un futuro pesimista con temblores, hambrunas y guerras
devastadoras. Y es que, honrando a la verdad, siempre causará más
morbo un futuro pesimista que uno idealizado ¿a poco no?
Pero al final, esos "viajes" al futuro que juran realizar estos
creadores de contenido son difíciles de corroborar: nadie en
realidad ha estado allá. Pero algo diferente sucede con los
supuestos viajes al pasado, porque estos creadores de contenido
juran haber haber conversado con personas que llevan décadas muertas
décadas e incluso siglos, y que han visto cosas de las que hoy ya no
queda ni el polvo.
La diferencia con los videos "del pasado" es que podemos detectar
cómo, más que realismo, lo que aquí tenemos es un laborioso e
ingenioso ejercicio de Inteligencia Artificial, asombrosa y lo que
se quiera, pero irreal a todas luces.
Mencionemos ahora a algunos de estos "viajeros" en el tiempo, entre
ellos roberto_chavez_t, labot, profetadeltiempo (todo profeta está
instrínsecamente ligado con el tiempo, creo yo), serie anacronismos
y Angelito-MX.
Centrémonos en este último. Se trata de un veinteañero que habla con
fuerte acento norteño, aparentemente de Sonora aunque se deduce que
vive en Estados Unidos (en algunos videos, Angelito-MX habla
inglés, bien pronunciado pero con acento del norte mexicano). Este vloguero asegura haber visitado Pompeya horas antes de la erupción
que sepultó por siglos a la ciudad; también ha visitado Los Ángeles
en todas las décadas, Nueva York durante la Gran Depresión e incluso
Al Capone le llama la atención, molesto porque lo estaban filmando.
"Qué onda, plebes, aquí me encuentro en una ciudad norteamericana
donde no hay nadie... ha habido una especie de epidemia y han muerto
millones de personas (...) muchas casas quedaron con las puertas
abiertas y todos huyeron desvaporidos...", dice madera-flotante en
uno de sus videos. En otro video este "viajero" visita la ciudad de
México en 1950 y un agente de policía le dice "¡lárgate!" a las
afueras de Palacio Nacional. Pero pronto nos damos cuenta que
algunas cosas no encajan con la realidad: nuestro viajero en el
tiempo atestigua la erección del Ángel de la independencia y
alrededor de la rotonda se ven algunas casas cuando lo cierto es que
hacia 1910 solo había arboledas aisladas en lo que era uno de los
últimos tramos del Paseo de la Reforma... no había construcción
alguna en los alrededores.
En otro video, Angelito-MX visita a Miguel Hidalgo, quien porta
una bandera tricolor. Esto es imposible: la bandera como la
conocemos hoy se instituyó muchísimas décadas después; todavía hasta
el porfiriato el águila estaba desplegada y era lateral; más aún, en
el video el prócer asegura luchar "por la liberación de México",
algo que como establecieron historiadores como
Juan Miguel Zunzunegui y Luis
González de Alba, representa una alarmante falsedad: México no
luchaba por la "libertad" sino por la independencia; todavía en
1810, el territorio aún era conocido como Nueva España, de ahí que
Hidalgo jamás echara vivas a México: sería el equivalente a que en
1973 ya existiera un club de fans de la primera trilogía de
La
Guerra de las Galaxias, estrenada cuatro años más tarde.
Igualmente, el video de Angelito-MX omite algo que sí dijo el
célebre cura de Dolores: dar vivas a Fernando VII, por entonces rey
de España.
Sin embargo, donde nos damos cuenta que este creador de contenido es
traicionado por la IA es cuando visita una tienda Wal Mart en 1970:
los televisores disponibles para el público en 1970 eran de tamaño
pequeño a mediano y tenían pantallas en blanco y negro mientras los
aparatos a todo color eran más grandes, pesados y empotrados dentro
de un gabinete de madera. Lo que vemos sobre los estantes son
pequeños televisores a color, los cuales se venderían masivamente
hasta finales de esa década.
Asimismo, los televisores de tamaño mediano en 1970
no eran colocados en los estantes de las tiendas: era común
colocarlos sobre bases o tenían cuatro patas.
Y si bien la ropa que porta la gente porta en esa
"visita" se apegan muy bien a la realidad, el logo de Wal Mart que
vemos es similar al logo actual, esto es, azul con blanco. En 1970
las las letras estaban separadas, eran rojas con fondo blanco y
"brincaban", un efecto muy recurrido a principios de esa década.
En otro video, nuestro viajero presenta una cámara fotográfica
"modelo 1924" que asegura haber traído del pasado, la cual se ve
avejentada. Si el aparato corresponde a ese año, debe estar por lo
menos flamante y brillante, a menos que con el brinco en el tiempo,
la cámara también haya sufrido los estragos del tiempo en su viaje a
este 2026.
Respecto a los otros viajeros en el tiempo, cabe preguntarse si
recibieron alguna vacuna antes de trasladarse, digamos, a la Edad
Media en Europa, donde las pestes o las epidemias eran cosa común; le
gente cargaba consigo costras de mugre por no bañarse y sus dientes
estaban podridos ante la falta de higiene (lamentamos desromantizar
el asunto, pero aún a la princesa medieval más bella, la boca le
apestaba a rayos). Hubiera sido suicida adentrarse, digamos, por las
calles de París en 1370.
El mismo efecto lo tendríamos si alguien del siglo brincara
súbitamente al año 2020, cuando el mundo atravesaba por una
de las peores epidemias de su historia, nuestro hipotético viajero
sucumbiría ante el Covid dado que su organismo en encontraría mas
desprotegido que el nuestro ante semejante amenaza.
Esos videos son divertidos y entretenidos, sin
duda, pero de ahí a querernos a hacer creer que son reales hay mucha
diferencia. La IA todavía no es perfecta y ello se demuestra con los
letreros a la distancia, con sus nombres y letras alteradas (en un
video supuestamente tomado en los años 40 aparece un establecimiento
con los colores de Kentucky Fried Chicken; la primera franquicia no
abriría hasta 1952).
Mucho mejor trabajo hacen los vlogueros que
abiertamente simulan haber visitado el pasado valiéndose de la
Inteligencia Artificial. Uno de los mejores es el Canal Luna Was
Here, donde una muchacha vestida con ropas de este siglo realiza
visitas al pasado.
Su video
acerca de Berlín 1936 es completísimo, ameno y
perfectamente elaborado, además de ecuanime, un trabajo de
investigación histórica que da cuenta, por ejemplo, como el régimen
nazi estaba consciente que los Juegos Olímpicos de ese año eran un
escaparate para "limpiar" la imagen de Alemania en el mundo, y
cómo en ese momento era difícil imaginar para los berlineses que se encontraban a las puertas de la que fue una de las
guerras más
sangrientas en la historia humana.
Este video presenta, sin las acostumbradas opiniones
prejuiciadas, a tres personajes claves en la Alemania de 1936:
Jesse
Owens, de quien Luna Was Here algo que es verdad: "aún en nuestros
tiempos se discute lo que realmente dijo Hitler (de Owens), pero el
público ahí presente se entregó en ovaciones a este atleta"; de Leni
Reifenstahl, la vloguera apunta que "los ángulos de cámara y la
presentación de un evento deportivo por parte de ella siguen
marcando la pauta 80 años después", mientras que de Albert Speer, el
llamado "arquitecto del diablo", Luna Was Here lo
presenta como "un joven y brillante arquitecto a quien la persona
más admirada en ese momento en Alemania le entrega una encomienda".
¿Cómo negarse a una solicitud así? Speer y millones de sus
compatriotas no poseían una bola de cristal que les permitiera ver
hacia dónde los conduciría ese hombre, del mismo modo que los
cientos de fieles que acompañaron al "paraíso" que Jim Jones tenía
en Guyana no pudieron prever que ese carismático líder religioso los
llevaría al matadero.
Así es como se realiza un video virtual que nos lleva
al pasado en vez de mentirnos solo para conseguir clicks.
Luna Was Here nos lleva al pasado no para destruirlo y tratar a
quienes vivieron ese momento como estúpidos prejuiciados, sino para
analizarlo, ubicarnos en la realidad que se vivía y el entorno
económico de Alemania en 1936, un contraste brutal con la Alemania
de 1926, devastada por la violencia y la hiperinflación. Una
realidad muy diferente a la de quienes vivimos en el siglo XXI,
seres humanos supuestamente más informados que nos reímos de la
ignorancia de otras generaciones pero que seguimos creyendo en las
fantasías del socialismo, incapaces de definir lo que es una mujer,
y de que la Tierra es plana.
Apenas estamos descubriendo las maravillas que la IA
va a aportar en el desarrollo de la tecnología. Pero, por favor, no quieran hacernos creer que han viajado al pasado o
al futuro. Por cierto, uno de esos viajeros "estuvo presente" en
el Mundial que está por celebrarse dentro de poco y afirma que
la final será entre Francia y Argentina, aunque nuestro viajero
convenientemente se abstuvo de
proporcionar el marcador final. Pronto veremos si se trata de un viajero genuino, o un
cuentero. La IA todavía no consigue predecir el futuro.