8 Septiembre - 8 Octubre 2010
  • 06/09/2010
    Somos Especialistas en misiones difíciles. Vivimos en comunidades apostólicas.
  • 06/09/2010
    Vivimos en comunidades apostólicas.
  • 06/09/2010
    Estamos presentes en los cinco continentes, en unos setenta países
  • 07/07/2013
    Nuestro Ministerio abarca diferentes acciones pastorales

Llamados a la conversión: ¡el Capítulo comienza!
06/09/2010

 

 

Eugenio de Mazenod, al iniciar su fundación, no vislumbraba más que la formación de una comunidad de sacerdotes seculares dedicados a la evangelización de Provenza por medio de misiones populares. "En aquella época, escribe Leflon, surgen sociedades análogas en otras diócesis, en Besançon, en Tolosa, en Lyón, en Poitiers, etc.[…] Estas sociedades, regionales o diocesanas, se limitan a una parte del Reino, mientras que la Misión de Francia, fundada por Rauzan y Janson, así como los Padres de la Fe, establecidos en Laval, se asignan como campo de acción todo el territorio nacional. El Antiguo Régimen, en Provenza, había conocido ese mismo dualismo, ya que, mientras los lazaristas instalados en Marsella se denominaban Misión de Francia, los sacerdotes del Sr. D'Authier de Sisgaud reivindicaban en la misma ciudad, en el siglo XVII, el título de Misión de Provenza. Al reanudar en Aix la obra de sus predecesores meridionales, el P. de Mazenod restablecía la tradición de su país" [1].

 

 

Eugenio no se deja encerrar en proyectos preconcebidos. Hombre de grandes aspiraciones y de un sano realismo, busca la voluntad de Dios en su vida personal y en la guía de la Congregación. No le falta la prudencia, pero le caracteriza todavía más la audacia. En la clara trayectoria del anuncio de la Palabra de Dios para dar a conocer quién es Cristo por las misiones parroquiales y extranjeras, sabe captar los nuevos desafíos que son la ocasión de ensanchar el campo de la acción apostólica. Sabe acoger las nuevas propuestas de los obispos y de los socios oblatos y, tras un discernimiento apropiado, prestarles su apoyo.

 

 

De las cinco regiones del mundo oblato, los capitulares y el personal del 35º Capítulo general llegan a la Ciudad Eterna para comenzar lo que nuestras Constituciones y Reglas llaman: “Un tiempo privilegiado de reflexión y conversión comunitarias. Juntos, y unidos a la Iglesia, discernimos la voluntad de Dios en las necesidades urgentes de nuestro tiempo y le damos gracias por la obra de salvación que lleva a cabo por medio de nosotros.†(C125).

Un Capitulo en el que se va a tener en cuenta la necesidad de conversion. Conversion comunitaria, conversión personal y conversión en una dimension planetaria.

Al terminar sus doce años de servicio como Superior General, P. Wilhelm STECKLING, 11º sucesor de San Eugenio de Mazenod, en su informe al Capítulo general, recuerda a toda la Congregación la centralidad de este importante momento en la historia de la Familia oblata:

“El tema de nuestro Capítulo es, sorprendentemente, no la misión, sino la conversión. Se lee: ‘Centrados en la persona de Jesucristo, la fuente de nuestra misión, nos comprometemos a una conversión profunda y comunitaria’. Nuestro proceso precapitular ha estado guiado por el lema: ‘Conversión: un nuevo corazón – un nuevo espíritu – una nueva misión’.

“Fue el encuentro Intercapitular de Sudáfrica en 2007 el que llegó a este tema. Los participantes percibieron que se ve en la Congregación un consenso creciente sobre nuestra identidad como misioneros oblatos. Ha llevado años reclamar esta identidad, pero muchos de nosotros estamos ahora de acuerdo en un modelo que tiene los siguientes elementos clave:

·         Somos una expresión de la misión de la Iglesia hacia los pobres.

·         Vivimos y ejercemos el ministerio en comunidad.

·         Abrazamos la internacionalidad y la inter-culturalidad.

·         Hacemos nuestras estructuras más colaborativas y flexibles.

·         Compartimos recursos económicos entre provincias.

“

Hemos llegado a aqui despues de un largo proceso. No hemos llegado con facilidad.Hemos pasado por momentos en los que hemos conocido cómo nuestros hermanos en los cinco continentes sufren, padecen y llegan a morir. Hemos sido valientes y nos hemos enfrentado a los poderosos de este mundo. Quizá no esta todo por hacer, pero hemos ido poco a poco siendo conscientes de que hemos hecho mucho .


Somos Oblatos, eso nos define como emprendedores, como valientes testigos de las bienaventuranzas. No somos meros imitadores de otros, somos originales.

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Bienvenidos a la página web de los Oblatos en Espaa, desde donde seguiremos todas las incidencias del Capitulo General.