| 11. Introducción a los evangelios sinópticos y Hechos de los Apóstoles |
| LA
COMPOSICIÓN DE LOS EVANGELIOS. Esta justificación parte de la muerte del Mesías y su resurrección. La predicación de un Cristo muerto era "un escándalo para los judíos y una necedad para los gentiles", dirá San Pablo. Por eso, es insuficiente decir sin más que es el Señor, es importante comprobar esa verdad en la manifestación que Jesús hizo en su vida: curar enfermos, anunciar el Reino. Ser cristiano no es fácil, necesita explicaciones, comentarios, justificaciones, teologías,... La recopilación se inició con los relatos de la Pasión, que se irán alargando hacia atrás, con los antecedentes de la vida de Jesús. El caso es que esos antecedentes no siempre son bien conocidos. Lo lógico es que Marcos contara las tradiciones que tenía en ese momento. Sus lagunas fueron completadas con relatos de milagros o signos. Este fenómeno que se inicia con Marcos condujo a un intento de otros grupos de contar y de recopilar también los relatos y los dichos y palabras que hubiera sobre Cristo. Es una fuerza que atrae tradiciones y relatos, dichos y palabras, construyendo al final un relato evangélico completo. El término que usamos de Evangelio para describir este género literario presenta otros muchos problemas. La palabra significa "buena noticia", pero si estudiamos los evangelios de manera distinta vemos que Mateo es un evangelio más catequético, Lucas más historiográfico y Marcos más justificativo y misionero. De fondo está latiendo la comunidad cristiana como el pueblo elegido. Estos géneros son para la comunidad, responden a la demanda interna; buscan la proclamación de un acontecimiento histórico desde la fe. La tentación de hacer y construir la historia de Jesús reducida a un solo evangelio se ha hecho: en el siglo III, Taciano escribió el "diatesaron", una refundición de los cuatro Evangelios en un nuevo escrito. El problema para nosotros no es de historicidad, sino de profundidad teológica, cada uno de ellos matiza y aporta lo que el otro no pudo ni supo decir. Los relatos son semejantes, no necesitamos que sean idénticos para que la revelación sea más clara, porque tampoco lo será. La revelación es clara porque la experiencia de Resurrección de la iglesia primera es fuerte y luminosa por si misma. La herencia de esa luz son estos cuatro escritos, los cuatro Evangelios. La existencia de cuatro Evangelios inspirados para la Iglesia habla ya de pluralidad teológica, de riqueza del Espíritu para la Iglesia. |
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