|
||||
|
Otros textos de Y Demás
|
Y DEMÁS/Burros e hipócritas
El Tonto del 2026: Roger Waters Así es la izquierda tolerante: cuando no estás de acuerdo con alguien, le arrojas adjetivos e insultos en vez de acudir a los argumentos. Un experto en ese pobre recurso es Roger Waters, una leyenda de la música rock con el grupo Pink Floyd quien, sin embargo, solo ha provocado penas con su discos en solitario... igual que sus recientes declaraciones contra James Hetfield, el guitarra de Metallica. Presentamos al Tonto del 2026
OCTUBRE, 2026. Es inevitable la pregunta: ¿cómo es posible que gente tan talentos, tan brillante, sea al mismo tiempo capaz de tragarse las tonterías más inverosímiles? Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes, un personaje que llegaba a asombrosas conclusiones basado en una lógica por lo general imperceptible para el resto, no dudaba en tomar en serio las sesiones espiritistas al grado de enfrentarse al ilusionista Harry Houdini, severo denunciante de la charlatanería. Repasemos hoy un caso emblemático, esta vez en torno al ganador del blasón Tonto del 2026: Roger Waters. Hace un par de años elogiamos a Roger Waters (ver artículo aquí) cuando rechazó vender los derechos del tema "Another Brick in the Wall" de Pink Floyd a Mark Zuckerberg, alegando que la identidad de esa obra nada tenía qué ver con esa plataforma. "No seré parte de esa pendejada, Zuckerberg", respondió el bajista. En ese texto dimos la razón a Roger Waters, y no nos arrepentimos de ello. Digamos que ese fue el lado de Waters cuando dice cosas coherentes, o al menos plausibles". Como quizá ya sabe el lector, hace unos días en Las Vegas, el líder de Metallica James Hetfield tomó una pausa en el concierto para decir que "Metallica está aquí, no como otros artistas para querer influenciarte con nuestras ideas, estamos aquí para entretenerte, para que olvides tus problemas diarios y del mundo exterior. ¡Estamos aquí para que te la pases de poca madre con nuestra música!" Obvio ¿cierto? Tan obvio como cuando compras una pizza se te advierte que un ingrediente clave es el queso, si tu contador te pregunta si lo contrataste para que te haga pagar menos impuestos o su tu dentista te inquiere si vas con él para que te saque una muela mala. Es lógico, casi casi como una pregunta retórica, pero claramente no tanto para los wokes y para Roger Waters y para los miles de tiktokeros que se le echaron encima al guitarra-vocalista de la legendaria banca californiana. Dejaremos de lado por hoy a todos esos ociosos de las redes sociales quienes se emputan hasta porque la Luna solo nos muestra un lado: se trata de gente mayoritariamente pendeja y sin mayor provecho en sus vidas. No es el caso de Waters, quien aportó al mundo de la música dos obras maestras del rock (Dark Side of the Moon y The Wall, por si alguien se preguntara) pero que aparte de su enorme talento musical y en decirle a Zuckerberg lo que muchos le diríamos, igualmente se la ha pasado diciendo abominables tonterías donde denota, sobre todo, el ansia de protagonista, de creerse vigente en un mundo donde es el grupo Metallica, y no él, el que llena al tope los estadios donde se presenta. ¿Y cuál fue la respuesta al comentario de Hetfield por parte de Roger Waters, nuestro Tonto del 2026?: "¿Podemos dejar de hablar de este imbécil?", preguntó, refiriéndose a Hetfield, "tiene un coeficiente intelectual de 3..." Lo típico, lo predecible de quienes militan en la izquierda: acudir a la adjetivación y al insulto en vez de explicarnos por qué Hetfield se equivoca en su planteamiento. Clásico, si lo que alguien dice a ti te encabrona entonces eres "nazi", "homofóbico", "trumpista", "ultraderechista" y "retrógrada". ¿Por qué Hetfield es un "imbécil", señor Waters? ¿por qué no nos muestra el documento donde se comprueba que Hetfield tiene un IQ de 3? ¡Dé pruebas, dé argumentos. no se limite al insulto personal y a la mentada! Más aún, Waters abundó en su "argumentación": "No sé por qué seguimos hablando (de Hetfield) honestamente no lo sé, es un don nadie y siempre lo será. Quizá tenga unos cien millones de dólares, pero es un don nadie..." Llámenme alucinado, pero alguien que acumula cien millones de dólares en su cuenta bancaria por tocar en un grupo musical está lejos de ser un don nadie. Aparte de insistir en la adjetivación de llamar "don nadie" a Hetfield, Water inconscientemente revela la razón de su comentario, le tiene profunda envidia y celos a Hetfield, de ahí eso de "no sé porqué siguen hablando de él". Le respondemos, señor Waters: quizá la gente sigue hablando de James Hatfield porque --independientemente de que en fasenlinea no seamos fans del grupo ni de su música-- tras la aparición del Kill' Em All, de 1983, Metallica revolucionó el trash metal del mismo modo que lo hizo el Dark Side of the Moon con el rock progresivo en 1973. Luego vendrían otras obras maestras donde destacan Master of Puppets (1986), ...And Justice For All (1987) y The Black Album (1991), el cual contiene "Nothing Else Matters", de la cual los fans más duros del grupo protestaron porque el grupo se "estaba suavizando". La verdad, señor Waters, sería de estúpidos llamar a James Hetfield un "don nadie" con una considerable cantidad de álbumes tan exitosos, algo más irónico si Waters acusa a ese guitarra de "no ser un buen músico". ¡Imaginemos si lo fuera! No es la primera vez que Waters critica a sus colegas: a poco de fallecer Ozzy Osbourne, afirmó que "su música no me representa nada", quizá porque eso mismo piensan los millones de fans de Pink Floyd respecto a los trabajos solistas del señor Waters. A diferencia del otrora Príncipe de las Tinieblas, quien tras abandonar Black Sabbath tuvo una exitosísima carrera por su cuenta además de paso para ayudar a que despegaran la carreras de guitarras excepcionales como Zakk Wylde y Randy Rhoads, éste último fallecido lastimosa y prematuramente. ¿Puede Roger Waters presumir de lo mismo luego que se largó de Pink Floyd hace 41 años? Más adelante en su video, Waters sentencia: "Debemos mostrar empatía y amabilidad hacia los demás", esto después de llamar "imbécil" y declarar que tiene cerebro de macaco alguien con quien no simpatiza políticamente, como tampoco Waters se mostró amable cuando atacó a Ozzy Osbourne poco después de fallecer, un acto vil cuando se trata de alguien que ya no puede defenderse. La vez que el conductor británico Pierce Morgan le echó en cara esta falta de respeto a Waters, éste se fue por las ramas hasta que súbitamente dio por terminada la charla. Es comprensible: en cuanto Morgan lo arrebató todos los adjetivos, Waters ya no supo qué decir. Hetfield tiene el absoluto derecho a abstenerse de hablar de política durante sus presentaciones, en primer lugar porque las leyes norteamericanas le garantizan ese derecho y, segundo, Hetfield conoce perfectamente a su público y sabe que éste acude a sus conciertos para disfrutar del extenso catálogo de Metallica, no para que lo atosiguen con arengas políticas por las que nadie pagó. Lo reiteramos: no es lo mismo asistir a un mitin político donde son invitados cantantes, músicos y actores, a asistir a un concierto donde se te promete escuchar en vivo esas canciones que has amado toda tu vida. Quienes adquieren boleto para ver en vivo a Bruce Springsteen quizá alcancen, siendo exagerados, el 10 por ciento mientras que la abrumadora mayoría paga para verlo cantar, no para que los aburra con babosadas anti Trump que cualquier ciudadano norteamericano escucha todo el día en los principales medios y sin tener que pagar un solo centavo. Bien por James Hetfield, lo mismo que Nikki Sixx, miembro de Mötley Crüe y quien recientemente dijo "nos importa un carajo que ustedes sean demócratas o republicanos, nos importa que se le pasen de lo mejor escuchando música". Ya tuvimos suficiente con un Roger Waters quien dijo "admirar" al depuesto tirano Nicolás Maduro, quien llamó "insensible y avaricioso" al gobierno británico por su negativa a implantar en ese país el Ingreso Básico Universal pero que con la mayor hipocresía se fue a radicar a Estados Unidos para pagar menos impuestos, y un sujeto cuyo antisemitismo haría las delicias del mismísimo Joseph Goebbels. Ya tenemos suficiente como para que ahora Roger Waters se ponga a criticar a sus colegas dentro del mundo de la música que, en este 2026, son mucho más exitosos que él. Porque eso es lo que esconden los continuos ataques de Roger Waters, su terror a caer en el olvido, a que cuando en el futuro se haga referencia a Pink Floyd se recuerde más a Dave Gilmour o incluso a Syd Barrett, ese genio malogrado, que a Roger Waters. Pero con este tipo de opiniones que evidencian sobre todo una profunda envidia por encima de cualquier diferencia política que se pueda tener con el (brillante) guitarra de Metallica, hacen ver a Roger Waters como un viejito amargado (tiene 83 años) o --nunca mejor dicho-- otro ladrillo en la pared de los tontos.
Textos relacionados El tonto de la Semana: Colin Hay [Enero, 2026] París, la primera gran ciudad destruida por el wokeísmo [Agosto,2024] París arde: ya es hora que Europa despierte de su mortal letargo [Noviembre, 2015] Por qué Europa cayó en la barranca [Febrero, 2013] Estragos e impunidad del Estado paternalista europeo [Septiembre, 2012]El multiculturalismo atroz [Marzo, 2006]Arde La France [Noviembre, 2005]
0 opiniones
© copyright, Derechos Reservados, 2026 |
|||
|
Cibernética |