Introducción a la 9° edición - Presentación - Prefacio - 
Capítulo 1 – Arte Scout - Capítulo 2 – En campaña - Capítulo 4 – Rastreo -
Capítulo 5 – Conocimiento de la naturaleza - Capítulo 6 – Resistencia de los Scouts - Capítulo 7 – Hidalguía de los Caballeros -
Capítulo 8 – Nuestros deberes ciudadanos


Capítulo 3

Vida de Campamento

** Fogata 8 – Exploración ** Fogata 9 – Campamentos ** Fogata 10 – Cocina de campamento **


Fogata 8
Exploración

Los exploradores son hombres que van a la vanguardia abriendo camino en la espesura, o en cualquier otro lugar, para los que vienen detrás.

Cuando estuve de servicio en la costa occidental de África, tenía a mis órdenes un número considerable de Scouts nativos, que, como todos los Scouts, tratábamos de ser útiles, en todas formas, al grueso del ejército que nos seguía. No solamente estábamos alerta observando al enemigo y sus movimientos, sino que también hacíamos cuanto podíamos para mejorar los caminos que había de recorrer nuestro ejército, ya que muchas veces sólo existía una vereda angosta a través de la selva o de los pantanos. Así fue como nos convertimos en exploradores a la vez que Scouts.

En el curso de nuestra marcha, construimos cerca de doscientos puentes sobre otros tantos arroyos, amarrando troncos unos a otros. Cuando principió esta tarea tan importante con mis Scouts, encontré que solamente uno en mil hombres sabía cómo usar un hacha para talar árboles excepto una compañía de unos sesenta hombres, los demás no sabían hacer un nudo, ni siquiera mal hecho.

Salvamento de vidas por medio de nudos

Cuando llegué al Canadá hace algunos años, acababa de pasar una tragedia en las cataratas del Niágara. Era en la mitad del invierno. Tres personas, un hombre, su esposa y un joven de diecisiete años, cruzaban a pie un puente que el hielo había formado sobre la corriente del río, cuando de repente el hielo comenzó a ceder y se rompió en parte. El hombre y su esposa se encontraron, de pronto, sobre un bloque de hielo que flotaba y se alejaba lentamente de la parte principal, en tanto que el muchacho estaba sobre otro.

Alrededor de ellos el agua estaba cubierta con bloques de hielo que giraban y se golpeaban unos contra otros, de tal manera que era imposible nadar y tampoco hubiera sido posible hacer llegar hasta ellos un bote, en caso de que allí hubiera existido alguno. Así pues, se hallaban los tres a merced de la corriente, mansa en ese lugar, pero que lenta y seguramente los llevaba río abajo hacia los terribles rápidos distantes de allí una milla.

Las gentes que estaban en la ribera veían el peligro en que aquéllos se hallaban, y aunque se reunieron miles, ninguno parecía encontrar el modo de salvarles. La corriente debía hacerlos pasar debajo de dos puentes que cruzaban el río antes de los rápidos.

Flotaron los pobres náufragos en aquella dirección durante una hora. En los puentes, que se alzaban a ciento setenta pies sobre el agua, habían sido puestas cuerdas, de manera que ellos, al pasar, pudieran colgarse.

El muchacho pudo asirse a una de las cuerdas y manos bondadosas procedieron a levantarlo; pero cuando ya estaba a alguna altura, el pobre muchacho no pudo sostenerle por más tiempo y cayó en la corriente helada para no ser visto más.

El hombre del otro témpano también pudo coger una cuerda, la que trató de amarrar alrededor de su mujer, que se desmayaba, a fin de que por lo menos ella pudiera salvarse; pero la corriente en ese lugar éra muy fuerte y sus manos estaban entumecidas, por lo que no pudo anudar la cuerda, se le escapó de las manos y unos segundos más tarde él y su esposa terminaron sus penas en las turbulentas aguas que forman los rápidos.

¿Qué hubiérais hecho vosotros?

Es fácil mostrarse inteligente después de que un hecho ha ocurrido, pero éste desastre merece meditación. ¿Qué habríais hecho si os hubierais hallado allí? Porque es el deber de un Scout pensar en un plan y ponerlo en práctica en ocasiones como ésta.

Un Jefe de Tropa canadiense me contó que él viajaba a bordo de un tren poco después del accidente y escuchó el relato de otro pasajero. No sabían que él tenía conexión con los Scouts y uno de ellos dijo: "Bien, yo creo que si ahí hubiera habido un Boy Scout, habría encontrado la manera de salvar a esas pobres personas".

La gente piensa con frecuencia: ¿Qué ventaja se obtiene de aprender cosas tan sencillas como hacer nudos? Pues en aquel caso, este conocimiento hubiera podido salvar tres vidas.

Cuando las cuerdas fueron bajadas de los puentes, debieron tener unas dos lazadas en los extremos, para que las personas que se trataba de salvar pudieran ponérselas alrededor, o pasar sus piernas y sus brazos por ellas. Las cuerdas usadas no tenían lazada alguna y lo náufragos no sabían cómo hacer esta clase de nudos, y, por ello, no fueron capaces de salvarse.

 

Nudos útiles

Todo Scout debe saber hacer nudos.

Hacer un nudo parece cosa sencilla y, sin embargo, se puede hacer bien mal, por lo que los Scouts deben conocer la forma correcta de hacerlos. Una vida puede depender de un nudo bien hecho.

Para evitar que una cuerda se deshilache en su cabo, hay que hacer un amarre especial.
Colóquese un cáñamo con una lazada a lo largo del cabo de la cuerda.
Después dé vuelta a la punta más larga B, una y otra vez alrededor de la cuerda, hasta llegar medio centímetro del extremo, estirando A con fuerza, pero sin dar tirones, para que no se reviente. Este lleva a B contra las vueltas anteriores y debajo de ellas, hasta hacer desaparecer, por lo menos, la mitad de esta punta del cáñamo.
Finalmente, córtese el sobrante de ambas puntas.

Un nudo bien hecho es aquel capaz de resistir cualquier esfuerzo y que sin embargo, pueda deshacerse con facilidad.

Un nudo mal hecho es aquel que, cuando tiene que resistir a una fuerza que tire de él, se deshace y cuando se trata de deshacerlo, se liga tan fuertemente que no hay manera de desbaratarlo.

Nudos Utiles

Nudo de Rizo.
Para anudar vendajes y cuerdas

Vuelta de Escota.
Para unir dos cuerdas del mismo o de distinto grueso.

Nudo de Pescador.
Para unir dos cuerdas mojadas o resbalosas.

Nudo de Ballestrinque.
Para amarrar una cuerda a un mástil en trabajo de exploración.

Cote Doble o Vuelta de Braza.
Para amarrar una cuerda a un poste.

Nudo de Leñador.
Para asegurar el cabo de una cuerda a un mástil o leño.

     

As de guía simple.
Hace una gaza que no se corre. Sirve para prestar auxilio.

Nudo corredizo.
Puede acortarse o agrandarse según se quiera.

Ballestrinque doble.
Se usa en sustitución del ballestrinque y para contra vientos.

Nudo de Margarita.
Para acortar una cuerda y para apretar una floja.

Nudo de Arnés de hombre.
Hace una gaza para arrastrar.

Nudo de Silla de Bombero.
Tiene dos gazas para bajar personas.

Amarres

Amarre Cuadrado.
Princípiese con un ballestrinque. Háganse vueltas para atorar en ángulo recto con las vueltas principales. Termínese con el ballestrinque.

Amarre Diagonal.
Comiéncese con el nudo de leñador alrededor de los dos postes. Dénse vueltas alrededor para atortolar. Termínese con el ballestrinque.

Amarre Redondo.
Hágase el ballestrinque alrededor de uno de los postes. Dense unas vueltas alrededor de los dos postes. Apriétese. Termínese con el ballestrinque.

Piñas o Remates

 

Remate en punta: evita el que la cuerda se deshilache. Destuérzase la cuerda y entrelácese formando una corona. Pásese cada hebra sobre la inmediata y debajo de la siguiente contra la calza de la cuerda. Repítase tres veces.

Empalmes

Empalme corto: une dos cuerdas. Destuérzanse las puntas de las cuerdas colóquense juntas y entrelácese sus hebras. Pásese cada hebra sobre la que tiene al lado y debajo de la que corresponde contra la calza de la cuerda. Repítase.

Empalme en Ojo: forma una gaza permanente en el cabo de una cuerda. Destrúyase la punta de la cuerda y fórmese la gaza de buen tamaño. Pásese cada hebra por turno debajo de la que le corresponde contra la calza de la cuerda y continúese como en el remate de punta, repitiendo tres veces.

La mejor manera de aprender a hacer nudos es que se los enseñe alguien que sepa hacerlos. Es indispensable practicar mucho. De otra manera pronto se olvidan. Usad pedazos de cuerda o cable y no pedacitos de cordón o cintas de zapatos. En las anteriores páginas se dan algunos nudos que todo Scout debe conocer y usar cuando amarre un cordón o cuerda.

Para evitar que el cabo de una cuerda se deshilache, hay necesidad de hacerle en una punta un amarre especial, lo cual se consigue enrollando un pedazo de cáñamo, varias veces, alrededor de la punta de la cuerda, de forma que los extremos del cáñamo no se vean. Existen varias maneras de hacer esto: el grabado muestra una fácil y eficaz.

En el oeste de África no contábamos con cuerdas, por lo que teníamos que valernos de plantas trepadoras resistentes y mimbres delgados o ramas largas flexibles, las que todavía hacíamos más manejables pisando una punta y torciendo la otra lo más posible, con la mano. Con el sauce y el avellano se hacen buenos mimbres. Es imposible hacer toda clase de nudos con estos materiales tal como se hacen con una cuerda, pero, en general, se puede hacer un amarre de leñador.

Construcciones de chozas

Para vivir cómodamente en campamento, un Scout deberá saber cómo construir un refugio de vivac donde pasar la noche, o una choza, si se va permanecer en campamento por largo tiempo.

La clase de refugio que deba construirse, dependerá del lugar y el tiempo.

Nótese la dirección en que generalmente sopla el viento y colóquese el refugio precisamente con la entrada al lado opuesto y el fuego enfrente de ésta. Si se acampa en un lugar boscoso y hay permiso para utilizar los árboles, existen varios tipos de refugio que pueden construirse.

El refugio de vivac es la choza más sencilla y se construye enterrando en el piso, firmemente, dos ramas gruesas con la punta superior en forma de horqueta, para colocar sobre ellas otra rama a manera de espinazo, contra el cual se recarga una serie de morillos con ramas atravesadas, paralelas al suelo, para que sirvan de sostén a la paja, palmas, o cualquier otro materia que se use de cubierta. Todo este armazón, debe quedar colocado perpendicular a la dirección del viento.

Este refugio, cuando se construye para un solo hombre, puede ser muy pequeño: de un metro de alto en el frente, por otro de ancho y dos de largo El fuego debe hacerse a un metro veinte centímetros enfrente, y hay que acostarse a lo largo del armazón.

Si el abrigo es para más de una persona, hay que construirlo de dos metros de alto en el frente por otros dos de ancho, de tal manera que varias personas puedan acostarse a lo largo de ella una al lado de otra, con los pies hacia el fuego.

 

Cubriendo la choza

Hay que comenzar a cubrir el armazón por la parte de abajo y hacerlo con capas superpuestas, en la misma forma en que se colocan las tejas de un techo, para así evitar que se introduzca el agua.

Para cubrir el armazón se podrá emplear ramas de siempreviva, pasto, juncos, césped, corteza de árboles y tablas de madera, o tejamaniles y pequeñas ramas, o brezos tejidos apretadamente.


El refugio de vivac es una choza sencilla, que puede construirse rápidamente.

 

Es conveniente, en general, colocar sobre la cubierta terminada unas ramas o palos gruesos que la conserven en su lugar, caso de que llegara a desatarse un viento fuerte.

Si se desea construir una choza completa, puede hacerse con un colgadizo de cada lado, apoyados ambos en el espinazo. Pero un solo colgadizo, con la fogata al frente, es más que suficiente para la mayoría de las personas.

 

Otras chozas

Otra manera de construir una choza es reclinando un palo de dos metros de largo sobre la horqueta de un árbol pequeño, que se encuentre a metro y medio del suelo y luego, colocando palos laterales sobre el anterior y cubriéndolos todos como en el caso del colgadizo; pero teniendo siempre cuidado de que la entrada quede contraria al viento.

Cuando no se cuente con palos se puede hacer lo que hacen los nativos del sur de África: apilar en cantidad braza, brezo, u otra cosa por el estilo y con ello formar un muro semicircular que proteja contra el viento, construyendo una fogata en la abertura.


Un palo descansando en la horqueta de un árbol puede constituir la médula de una choza.

Los zulús construyen sus chozas enterrando en el suelo una serie de palos largos en semicírculo, los cuales doblan hacia el centro en donde amarran todas las pumas. Después tejen entre ellos, horizontalmente, un número suficiente de juncos, hasta formar una especie de jaula circular cual cubren con paja en capas superpuestas, de abajo hacia arriba, bien sujetas al armazón. Algunas veces, dejan un agujero en el centro, en la parte superior, para que sirva de chimenea.


La choza zulú se construye principiando por enterrar en semicírculo
una serie de varas largas cuyas puntas, después, se unen en el centro.

Los Pieles Rojas construyen su "teepee", amarrando varios palos largo en forma de pirámide y cubriéndolos con pedazos de tela o piel, cosido entre sí.

Si la tienda o choza resulta demasiado caliente al sol, hay que colocar sobre el techo unas mantas o capas más espesas, de paja. Mientras más grueso sea el techo, más fresco será el refugio durante el verano. Si la choza es muy fría, engruésense los muros en su parte más baja, o constrúyase un muro bajo, de césped, como de treinta centímetros de altura, alrededor de la base por la parte de afuera.

Jamás hay que olvidar excavar una zanja alrededor de la choza para evitar que se inunde, caso de que llueva con fuerza durante la noche.

El hacha

Un guardabosque debe saber muy bien utilizar el hacha. Para ser competente en el uso del hacha hay que comenzar por conocer su manejo y, después, practicar mucho.


Este refugio lleva el nombre de "wab" entre los nativos de Somalilandia.

Sólo los malos operarios se quejan de la herramienta; por tanto, antes de comenzar el trabajo hay que cerciorarse de que aquélla está en buenas condiciones.

Vuestra hacha debe ser "taladora", cuya cabeza pese casi un kilo y medio. Hay que cerciorarse de que el cabo o mango sea perfectamente derecho y esté alineado con la cabeza y el filo. Para ello hay que mirar a lo largo del cabo, teniendo el filo hacia arriba. Si éste no está en línea recta con el cabo, los cortes serán defectuosos.

Manera de afilar el hacha

Hay que ver que el hacha tenga realmente buen filo, no solamente un filo regular. Un hacha mellada (sin suficiente filo) es tan poco útil para derribar un árbol como una navaja, en iguales condiciones, lo es para sacarle punta a un lápiz. Hay, pues, que aprender a afilar el hacha en una piedra de amolar, mientras permanece uno dentro de la civilización, en donde se hallan tales piedras y donde existen hombres que le pueden enseñar a uno cómo hacerlo.

En la India, cuando íbamos a cazar jabalíes con azagaya, encontrábamos indispensable conservar las azagayas tan filosas como una navaja de rasurar. Cada vez que matábamos un jabalí afilábamos de nuevo las puntas de nuestras azagayas para estar listos para el próximo encuentro. Como no nos era posible llevar con nosotros piedras de amolar, llevábamos unas limas finas con las que podíamos afilarlas.

Muchos viejos guardabosques llevan consigo tales limas para conservar sus hachas afiladas. Existe un dicho entre estas gentes: puede prestarse el último dólar al mejor amigo; pero jamás el hacha. Sólo que se esté seguro de que es un buen leñador y no le mellará el filo.

Manera de proteger el hacha

Sólo un tonto va pegando con un hacha en todas partes, en los árboles, en las raíces, en las ramas tiradas en el suelo y, de ese modo, no solamente destruye árboles valiosos sino que, también, a cada golpe que da sobre la tierra o las piedras, mella el filo de su hacha y una vez que se ha cansado, tira ésta en cualquier lugar sobre el suelo, donde puede ocasionar que alguien se corte un pie al pasar sobre ella, descalzo, durante la noche.

Cuando ya no se usa el hecha, hay que clavarla en algún pedazo de tronco y dejarle allí hasta que se la vuelva a necesitar o formar para ella una defensa hecha de madera, o colocarla en su funda de cuero.


Tomasito, el Pie Tierno. No. 2.
Tomasito tala un árbol.
¡Pobre Tomasito!, olvidó su hacha afilar y así sólo consigue al árbol golpear.

 

Uso del hacha

En el uso del hacha, el Pie Tierno, generalmente, trata de sustituir su mala puntería agregando fuerza a los golpes que da. Si algún conocedor le observa, tendrá que sonreír y pensar en el dolor de espalda que se va a ganar, igual al que él se ganó cuando por primera vez usó el hacha.

No hay que dar los golpes con demasiada fuerza. Lo que hay que tener es cuidado de apuntar bien, de manera que éstos den, exactamente en el lugar que uno desea. El balanceo del hacha y su propio peso harán el resto. Dad los golpes inclinados y no derechos.

Un buen leñador, usa con la misma habilidad su mano izquierda que su derecha, lo cual se consigue con un poco de práctica.

 

Tala de árboles

Cuando se trata de talar un árbol con algún objeto útil, lo primero que hay que hacer es conseguir el permiso necesario.

Para comenzar, hay que quitar las ramas que estorben al balanceo del hacha y que podrían echar a perder vuestra puntería. También quitad las zarzas y otras cosas que puedan desviar el golpe en el momento critico. Haced que los que os observan se encuentren retirados de vosotros.

La manera de talar un árbol es quitar un pedazo del lado en que se desea que caiga el árbol y después hacer otro corte en el lado opuesto. Preparad vuestro plan, de manera que el árbol caiga en una dirección donde no haya otros árboles que le estorben, o lo retengan con sus ramas.

Comenzad vuestro primer corte haciendo dos marcas, la más alta a una distancia sobre la primera igual al grueso del árbol y, enseguida, haced alternativamente un corte horizontal en la parte inferior y un corte diagonal hacia abajo, en la superior y extraed el pedazo que queda entre los dos. Continuad así hasta que lleguéis al centro del árbol.

Entonces, id del lado opuesto y haced ahí otro corte a unos diez centímetros más arriba que el anterior.


Úsense dos cortes para talar un árbol.
El inferior del lado que se quiere que caiga el árbol.

Cortad buenas tajadas en cada golpe; no os contentéis con astillas que solo harán ver a la persona que pase por allí que ha sido un Pie Tierno el que ha estado trabajando. Todo depende de la buena puntería. Cuando el árbol cae hay que cuidarse del cabo o punta inferior entre los dos cortes, pues muchas veces salta hacia atrás. Por tal motivo, jamás hay que ponerse directamente detrás del árbol. Varios Pies Tiernos murieron a consecuencia de esa imprevisión. Cuando el tronco cruje y el árbol comienza a inclinarse, moveos hacia adelante y al mismo tiempo hacia un lado alejándoos del cabo.

Desbastadura y corte de leña

Una vez que el árbol ha caído, deberá ser desbastado, esto es, hay que quitarle todas las ramas para dejar el tronco limpio. Esto se hace trabajando del cabo hacia la punta. Cortad cada rama desde abajo y tan cerca del tronco como sea posible:

Después, el tronco se corta en rajas, lo que se denomina hacerlo leña.

Córtese de afuera hacia adentro, haciendo el corte de la mitad del grueso.

Después, voltéese el tronco y hágase lo mismo del lado opuesto, hasta conseguir que el trozo se separe.

Construcciones de puentes



Un puente sencillo puede ser construido con dos caballetes.
El diagrama muestra el arreglo de las dos partes.
Todos los amarres son cuadrados, excepto el del centro de los palos cruzados.

Como ya he dicho, mil Scouts en el país de los Ashantis actuando a la vez como exploradores, tuvieron también que construir cerca de doscientos puentes y hacerlo con el primer material que tenían a mano.

Hay muchas maneras de construir puentes.

Los puentes de los exploradores se construyen, generalmente, uniendo palos por medio de amarres.

En la India, en los montes Himalaya, los nativos construyen puentes con tres cuerdas extendidas cruzando el río y conectadas de cuando en cuando por palos en forma de V, de tal manera que una forme el paso y las otras los barandales, uno de cada lado.


En los montes Himalaya, los nativos construyen puentes con tres cuerdas

Estos puentes son algo movedizos, pero, sin embargo, se puede pasar sobre ellos y son fáciles de construir.

La manera más sencilla de construir un puente sobre un arroyo angosto y hondo es hacer caer un árbol, atravesándolo, o dos o tres si es necesario. Con una hachuela puede lograrse, después, hacer plana la superficie superior Si, además, se coloca un pasamanos, se logra construir un magnifico puente.

Las balsas pueden ser usadas también para cruzar ríos. Éstas pueden construirse sobre la misma agua, si el río no es muy profundo, o fuera de ésta en caso contrario. Cuando la balsa ha sido terminada, sosténgase por punta río abajo, y empújese la otra, dejando que la corriente la coloque en posición.

Medidas personales

Todo explorador debe conocer, con exactitud, sus medidas personales en los siguientes detalles, de los cuales os daré las medidas medias en hombre:

De la uña a la coyuntura del dedo pulgar, o el ancho de ese mismo dedo: dos y medio centímetros.

La distancia entre el pulgar y el índice: veinte centímetros.

La distancia entre el dedo pulgar y el meñique: veintidós y medio centímetros.

La distancia entre la muñeca y el codo: (que al mismo tiempo es la longitud de vuestro pie): veinticinco centímetros.

Del codo a la punta del índice: treinta y dos y medio centímetros.


Algunos puentes de Cachemira, en la India. están hechos con una sola cuerda.

 

Extendidos los brazos de la punta del dedo corazón de la mano izquierda al de la derecha, medida que se llama "braza", casi iguala vuestra estatura

Las pulsaciones normales son setenta y cinco por minuto. Cada pulsación es un poco más rápida que un segundo.

Paso: el paso mide setenta y cinco centímetros. Doscientos pasos equivalen a ciento cincuenta metros. Caminando deprisa, se puede andar cien metros en un minuto y seis kilómetros en una hora.

Juzgar distancias

Todo Scout debe ser capaz de calcular distancias, desde un centímetro hasta un kilómetro y más.

Si recordáis vuestras propias medidas con precisión, esto os ayudará a medir otras cosas. También es útil hacer ranuras en el bordón, a intervalos de un centímetro y diez centímetros, hasta un metro.

En una excursión, las distancias se juzgan por el tiempo durante el cual se ha caminado y la velocidad a que se ha hecho. Por ejemplo, si se ha caminado durante hora y media, se puede calcular que se han recorrido unos nueve kilómetros.

La distancia también se puede juzgar por medio del sonido. Si se ve el fogonazo de un cañón disparado a distancia, y se cuentan los segundos que pasan hasta que se oiga la explosión, se puede decir a qué distancia encuentra uno del cañón. El sonido camina a la velocidad de trescientas sesenta y cinco yardas por segundo: tantas yardas como días tiene el año; en metros son trescientos treinta y cuatro, aproximadamente.


Tomasito, el Pie Tierno. No. 3.
Tomasito construye un puente.
Vuestros nudos son los que dan resistencia a vuestro puente. Los nudos de Tomasito han arruinado el suyo.

Comprobad los siguientes datos con vuestra propia observación.

A cincuenta metros, la boca y los ojos de una persona pueden ser vistos con claridad. A cien metros, los ojos parecen puntos. A doscientos metros los botones y otros detalles del uniforme aun pueden verse. A cuatrocientos metros, pueden verse los movimientos de las piernas. A quinientos metros puede distinguirse el color del uniforme.

Para calcular distancias mayores que éstas, escoged vosotros mismos punto intermedio, calculad a qué distancia se encuentra y después doblad ésta. Otra forma de hacer este cálculo es estimar la mayor distancia a que puede encontrarse y tomar la media.

Los objetos parecen más cerca de lo que en realidad están: cuando les da la luz de lleno; cuando se ven a través de la lluvia o de la nieve; cuando se les ve cuesta abajo, o cuesta arriba en un cerro. Los objetos parecen estar más lejos: cuando están en la sombra; cuando se les ve a través de un valle; cuando el fondo es del mismo color; cuando el que los observa está acostado o de rodillas; cuando hay espejismo.


Trazando dos triángulos, como aparece en el diagrama, se puede determinar el ancho de un río.

Distancia a través de un río

La manera de apreciar distancias a través de un río consiste en fijar un objeto X, tal como un árbol, una roca, etc., en la ribera opuesta a aquella en que se encuentra A (véase el diagrama). Camínese en ángulo recto con respecto a la línea AX unos noventa metros; al llegar a los sesenta, clávese una estaca o colóquese una piedra, B. Al terminar de recorrer la distancia, es decir, treinta metros más adelante de B, en C, dóblese a la derecha y en ángulo recto, camínese tierra adentro, contando los pasos hasta que la estaca y el árbol queden en la misma línea. El número de pasos será igual a la mitad de la distancia entre A y X.

Calculando alturas

Un Scout debe, también, saber calcular alturas, desde centímetros hasta ciertos de metros. Debería ser capaz de estimar la altura de una cerca, la profundidad de una zanja, la altura de un terraplén, de una casa, un árbol, una torre, un carro, o una montaña. Esto es fácil cuando se ha adquirido práctica ensayando varias veces, pero es muy difícil enseñarlo en un libro.

Para determinar la altura de un objeto, tal como una casa o un árbol, camínese una distancia de 9 metros y ahí clávese el bordón, dejando en el lugar a otro Scout para que lo sostenga en posición vertical; camínese enseguida un metro más, hasta completar 10. Colóquese el ojo al nivel del suelo en este lugar, y diríjase la vista hacia la copa del árbol mientras el otro Scout mueve la mano a lo largo del bordón, hacia arriba y hacia abajo, hasta que vuestro ojo, su mano y la copa del árbol queden en una misma línea. Mídase sobre el bordón, en decímetros, la distancia del suelo a la mano, y ésta, en metros, será la altura del árbol.


Podéis obtener la altura de un árbol con la ayuda del bordón Scout, marcado en centímetros.

Pesos y números

También deberíais saber estimar pesos: una carta, un pescado, un saco de salvado, el peso de un hombre juzgado por su apariencia. De nuevo repetiré que estas cosas sólo pueden aprenderse por la práctica.

Aprended también a apreciar cantidades, a decir a primera vista aproximadamente, el número de personas en un grupo, en un ómnibus, o en una multitud; cuántos borregos hay en un rebaño; cuántas canicas en una bandeja y otras cosas por el estilo. Podéis practicar en todo momento, en la calle y en el campo.

PRÁCTICAS DE EXPLORACION POR PATRULLAS

Practicad, por medio de competencias entre parejas, la ejecución de nudos en el menor tiempo posible.

La pareja que pierda competirá con otra, hasta encontrar la más lenta. En esta forma (que puede usarse para practicar cualquier materia Scout), los peores obtendrán la mayor práctica, y la competencia es tanta o mayor para evitar ser los últimos, como para ser los mejores y obtener un premio.

Las competencias de hacer nudos en la oscuridad son una gran diversión. El Guía apaga las luces por unos segundos, después de haber nombrado el nudo que se ha de hacer. Esto mismo puede hacerse con los ojos vendados y entonces no hay necesidad de apagar la luz.

Construid modelos de puentes con vuestros bordones, amarrados unos a otros por medio de cuerdas o cables.


Una tiravira es muy eficaz para mover un tronco o cualquier otro objeto.

JUEGOS

Paso Scout

El juez coloca tres individuos o grupos, en diferentes lugares, en un semicírculo a una distancia de trescientos a mil doscientos metros del punto de partida; cada grupo vestido de distinta manera o llevando consigo algo que lo distinga de los otros y de personas entre quienes esté mezclado, por ejemplo, un bastón, un paquete, un periódico etc. También puede estar con una rodilla en tierra o en alguna otra posición que lo distinga de las personas que lo rodean. El juez señala una pista circular de medio kilómetro en que están indicados los tres puntos y, si es posible, algunos obstáculos para saltar.


Juntando ramas endebles y cubriéndolas con césped, se puede construir una choza para una patrulla.


Una balsa sencilla se puede construir con "salchichas" amarradas a un marco hecho con bordones Scouts e impermeabilizarlas cubriéndolas con paja y hojas secas.

Los competidores saldrán rumbo al N.° 1, donde el juez les hará saber la dirección que han de seguir para encontrar los grupos que deben observar. Cada competidor al ver el grupo escribirá un informe con los datos siguientes:

1-. Cuántas personas hay en el grupo.

2.- Cómo están vestidos o cómo se les puede identificar.

3.- Su posición con respecto a algún punto de referencia.

4.- Estimación de la distancia a que se encontraban con respecto a la posición del observador. Hecho esto, corre al próximo punto y procede de la misma forma con respecto a este grupo y así sucesivamente, hasta llegar a la meta donde entregará su informe.

Puntos.- Se le anotará cinco puntos por la descripción correcta y completa de cada uno de los grupos, o sea, en total, quince puntos. Se le deducirá un punto por cada cinco segundos que llegue más tarde que el primero en llegar. También se deducen puntos o medios puntos por las omisiones, o errores, que contenga el informe.

 

 

Fogata 9

Campamentos

Algunas personas hablan de penalidades en campamento. Pues bien, un Pie Tierno puede pasarlo mal en el campamento y encontrarlo incómodo; pero un Scout antiguo no lo pasa mal allí; sabe lo que hay que hacer para estar cómodo. Si no cuenta con una tienda, no se sienta a tiritar y gruñir, sino que se construye un refugio o choza. Escoge el lugar apropiado, para que en caso de lluvia o tormenta no se le inunde. Enseguida enciende un buen fuego y se construye una buena cama con helechos y paja.

Un viejo Scout cuenta con multitud de recursos. Siempre encuentra cómo salir de cualquier dificultad o incomodidad.

Terreno

Cuando se va de campamento, lo primero que hay que hacer es decidir el lugar en que se va a establecer y qué clase de campamento va a ser.

Mientras más cerca se encuentre de vuestras casas, menos serán los gastos de viaje. Para mí, el mejor lugar para un campamento es cerca de un bosque, donde le den a uno permiso de cortar leña y construir chozas. Por tanto, si sabéis de algún vecino que os quiera prestar un rincón de su bosque, he aquí vuestra oportunidad. Hay que recordar que en los bosques el suelo es húmedo y que los árboles siguen goteando durante algún tiempo después que ha cesado la lluvia. Si encontráis una choza impermeable, ya no tendréis necesidad de tienda. La villa del mar también proporciona buenos terrenos para acampar, siempre y cuando haya manera de conseguir botes y un lugar para nadar. Alguna vez podréis conseguir una caseta de botes en que vivir, pero no olvidéis que hay necesidad de contar con agua potable y leña.

También podréis ir a las montañas, páramos o ríos, y conseguir permiso de construir ahí vuestro campamento.

Al escoger el sitio para el campamento hay que pensar en lo que será éste en caso de que el tiempo se vuelva lluvioso y ventoso. Escoged, pues, el lugar más seco y más abrigado, a la vez que el más cercano al agua. Recordad que una buena fuente de agua es de la mayor importancia y aseguraos de que el agua para beber sea potable.

Campamentos volantes

Muchos Scouts prefieren un campamento ambulante a uno fijo o permanente.

Por supuesto que es más divertido el campamento ambulante que el permanente, pues se goza del constante cambio de paisaje, pero para esto se necesita contar con buen tiempo.

Al proyectar vuestra excursión, lo primero que debéis hacer es seleccionar la parte del país que vais a recorrer, marcando en el mapa los lugares donde vais a pernoctar. Encontraréis que más o menos ocho kilómetros son los que podréis caminar diariamente.

Quizá os conviniera construiros un carromato para llevar vuestra tienda, mantas, sábanas, impermeables, etc.

Al final de cada día tendréis que conseguir permiso de algún granjero para levantar vuestra tienda en su terreno, o para dormir en su granero, especialmente si el tiempo es lluvioso.

Carpas o tiendas de campaña

Antes de decidir sobre la tienda que vais a adquirir, tendréis que pensar sobre si la vais a utilizar en un campamento fijo o en uno ambulante.

Para campamento permanente prefiero la que usan los exploradores, llamada tienda de caballete o de paredes. Es la mejor respecto a comodidad y para hacer que el campamento se vea arreglado. Si tiene sobre-toldo, será realmente impermeable, aún en caso de que toque uno el techo por dentro; además, aquél la conservará fresca bajo un sol ardiente, y caliente en tiempo de frío.

Las tiendas Scouts más pequeñas dan buen servicio en campamento, si se cuenta con dos o más para cada patrulla. Podréis fabricar vuestra propia tienda durante el invierno y esto será, quizá, lo mejor, ya que así os saldrá más barata. Y si mientras la construís hacéis una o dos más, las podréis vender y obtener una buena utilidad.

 

La tienda de caballete o de paredes es uno de los modelos favoritos de los exploradores en todas partes del mundo.

Donde el costo de las tiendas hace prohibitivo comprarlas, recordad que tal vez se pueden alquilar tiendas usadas, a precio razonable, por una semana o más.

Equipo de campamento

El siguiente punto que hay que tomar en consideración es el equipo, es decir, lo que váis a necesitar para cocinar, recipientes, herramientas, y otras cosas por el estilo. He aquí una lista aproximada de las cosas que son útiles en un campamento permanente, pero no todas serán necesarias en un campamento de vivac o ambulante.

Para la tienda

Cubo (balde), linterna y velas, fósforos, mazo, jofaina, pala, hacha, rollo de cuerda, banderín de patrulla, correa para colgar cosas del palo de la tienda.

Para la cocina

Cacerola u olla, sartén, marmita, parrilla, fósforos, cubo (balde), cuchillo de carnicero, cucharón, trapos para secar, bolsas para las patatas, etc.

Para cada Scout.

Manta impermeable, dos mantas, cuerda para amarrarlas, colchón de paja (para hacerlo en el campamento, se requiere saco de lona y paja), bolsas para raciones. Debe contarse con suficientes bolsas de dormir, o mantas, para que cada Scout tenga su cama aparte.

Equipo personal

Cada Scout necesita: uniforme Scout completo incluyendo sombrero; pijamas o ropa para cambiarse en la noche.

"Sweater" o "Pullover"

Útiles para remendar

Impermeable

Platos, taza y cubilete

Zapatos extra

Cuchillo, tenedor y cuchara

Traje de baño

Fósforos

Toalla

Mochila

 

Pañuelos, jabón, cepillo de dientes; todo esto en una bolsa.

Un viejo acampador siempre lleva consigo al campamento tres o cuatro bolsitas de género para sus provisiones. Por supuesto, él mismo se las fabrica con anticipación.

La bolsa de ración no necesita ser más grande de quince centímetros de largo, por siete y medio de ancho. Llevará una jareta para poder cerrarla.

Cuando estéis fabricando estas bolsas, podéis hacer una o dos más grandes para guardar en ellas cosas sueltas, tales como cordones, botones, agujas, tijeras y otras cosas por el estilo.

Yo uso bolsas de género para poner en ellas mis botas, de tal manera que no ensucien las cosas junto a las que van empacadas.

Alimentos

Si se usa carne fresca, hay que cerciorarse de que realmente es fresca. También hay que recordar que los huevos, el arroz y el potaje (gachas) se conservan mejor. La fruta es fácil de cocer y sabrosa de comer. El chocolate es muy útil en el campamento y en las marchas.

Un buen pan de campamento es el que la mayoría de los cazadores bóers y sudafricanos comen, llamado "galleta". Las galletas son fáciles de hacer. Se compra en la panadería a mitad de precio un pan viejo y se corta en rebanadas gruesas o en trozos cuadrados, que se cuecen en la estufa o se tuestan en un buen fuego, hasta que están bien duros. Suplen muy bien al pan. El pan blando, con facilidad se moja, se agria y se hace viejo en el campamento.

Construyendo el campamento

En un campamento Scout no se colocan las tiendas en fila, o formando calle, como se hace en un campamento militar, sino que se colocan por patrullas, constituyendo unidades separadas unas de otras, cincuenta o cien metros, según el espacio de que se disponga y constituyendo un gran círculo alrededor de la tienda del Jefe de Tropa, la que con la fogata y el asta de la bandera se hallan generalmente en el centro.

Armado de tiendas

Una vez escogido el lugar del campamento, hay que armar las tiendas cuidando de que la puerta quede contraria al viento.

Si llueve, hay que construir una zanja de siete centímetros de profundidad alrededor de la tienda, para evitar que se inunde. Esta zanja deberá conducir el agua cerro abajo. Hay que excavar un hoyo del tamaño de una taza de té al lado de los postes, para poderlos mover, si llueve, pues de esa manera se prevé el encogimiento de las cuerdas al mojarse. Os reiréis de la lluvia si habéis armado vuestra tienda apropiadamente.

Os reiréis de la lluvia si habéis armado vuestra tienda apropiadamente.

Abastecimiento de agua

Si en el campamento existe un manantial o un arroyo, la mejor parte de él hay que conservarla estrictamente limpia, para poder beber de ella. Un poco más abajo se puede señalar un lugar para bañarse, lavar la ropa, y todo lo demás.

Para evitar enfermarse, los Scouts ponen el mayor cuidado en conservar muy limpia su fuente de abastecimiento de agua para beber.

Toda agua contiene una gran cantidad de gérmenes, pero éstos sólo pueden verse con la ayuda del microscopio. Algunos de ellos son peligrosos, otros no. Es imposible decir cuándo contiene los peligrosos y cuándo no; por tanto, cuando hay duda, lo mejor es hervirla para matarlos. Después, hay que dejarle enfriar antes de beberla. Para destruir los gérmenes, no basta con que principie a hervir; hay que dejarle hervir por un buen cuarto de hora, ya que los gérmenes son duros y tardan en morir.

El sitio para cocinar se dispone en la parte de sotavento del campamento, es decir, del lado contrario del viento para que el humo y las chispas no vayan a dar a las tiendas. Los fuegos para cocinar se describen más adelante.

Los viejos Scouts siempre cuidan de tener especialmente limpia la cocina, ya que si se dejan los desperdicios por todos lados, las moscas se juntan y pueden envenenar los alimentos, haciendo que los muchachos se enfermen. Por tanto, cuidad que la cocina y el terreno adyacente estén siempre muy limpios.

Tomasito, el Pie Tierno. No. 7.

Tomasito va de campamento.

Rebosando de esperanzas, llega al campamento; pero pronto un amarre interrumpe su contento.

 

Para lograr lo anterior es menester un hoyo húmedo y otro seco. Estos agujeros se excavan de cincuenta centímetros de lado y sesenta de profundidad. El hoyo húmedo se tapa con una parrilla cubierta con paja o juncos, y toda el agua grasosa se echa ahí. La tapa recoge la grasa del agua y evita que se coagule en el suelo. La paja o juncos deben quemarse todos los días, cambiándose de nuevo.

En el hoyo seco se echa todo aquello que no se puede quemar. Las latas deben quemarse y aplastarse antes de echarse allí. Quémese todo lo que se pueda, pues de otra manera, muy pronto estará lleno el hoyo. Los desperdicios deben cubrirse, todas las noches, con una capa de tierra.

Letrinas

Otro punto muy importante para la salud de los Scouts es excavar una zanja que sirva de letrina. Al llegar al lugar del campamento, lo primero que hay que hacer es excavar la zanja para la letrina; todo Scout debe tener esto presente.

Antes de armar las tiendas o de encender el fuego se excavan las letrinas y se coloca un biombo alrededor de ellas. La zanja deberá ser de sesenta centímetros de profundidad, por un metro de largo y treinta centímetros de ancho; de tal manera que quien la use pueda colocarse en cuclillas con un pie a cada lado de ella. Después de usarla, se echará una capa gruesa de tierra, la cual cubrirá totalmente la zanja después de unos días de uso. También deberá construirse una letrina húmeda excavando un hoyo, el cual, para drenarlo, se rellenará hasta la mitad con piedras.

Aún en campamento de una noche, los Scouts deberán excavar una letrina y cuando se ha levantado el campo, un Scout deberá siempre excavar un hoyo pequeño de unos cuantos centímetros de profundidad, el cual tapará inmediatamente después de usarlo. Si esto se descuida, no solamente es causa de que el campamento sea anti-higiénico, sino que se predispone a los propietarios, quienes después no se sienten inclinados a dar permiso para que los Scouts acampen en sus terrenos. Por tanto, Scouts, no os olvidéis de cumplir con lo que os acabo de indicar.

Rutina de campamento

He aquí dos sugestiones de horarios para el día:

7:00

Levantarse, ventilar las camas, lavarse, etc.

8:00

Izar la bandera. Oraciones (quizás se encuentre más cómodo hacer esto inmediatamente después de la inspección).

8:15

Desayuno.

9:45

Inspección.

10:00

Prácticas Scouts, natación.

1:00

Almuerzo.

1:30 a 2:30

Descanso (obligatorio).

2:30 a 5:30

Juegos Scouts en los alrededores. Natación.

6:30

Cena, seguida de tiempo libre.

7:30 a 8:00

Recreo y juegos de campamento.

8:30 a 9:30

Fogata (9:00 a 11:00 prácticas nocturnas).

9:30

Recogerse.

10:00

Apagar las luces. Silencio en el campamento.

7:00

Levantarse, ventilar las camas, lavarse, etc.

8:00

Saludo a la bandera. Oraciones.

8:15

Desayuno.

10:00

Inspección.

10:15 a 12:00

Actividades Scouts.

1:00

Comida.

1:30 a 2:30

Descanso.

2:30 a 5:00

Juegos extensos.

5:00

Té y galletas.

5:30 a 8:00

Recreo y juegos de campamento.

8:00

Chocolate (merienda).

8:30 a 9:30

Fogata de campamento.

10:00

Silencio (apagar las luces).

 

Baño y natación

En campamento, una de vuestras diversiones debe ser la natación, que a la vez es una obligación y un goce, pues no hay nada más divertido; pero es una obligación, porque, en verdad, ningún Scout se considerará tal hasta que esté capacitado para nadar y poder salvar a alguien que se esté ahogando. La natación tiene sus peligros, para los cuales está preparado todo Scout sensato.

El primer peligro en la natación consiste en los calambres. Si os bañáis antes de que haya transcurrido hora y media de haber comido, es decir, antes de haber acabado de hacer la digestión, es muy fácil que os dé un calambre. Estos hacen a uno contraerse con gran dolor, impidiendo que se puedan mover los brazos y las piernas, haciendo que uno se hunda; por este motivo es fácil ahogarse y será por propia culpa.

Puede ponerse una tabla de avisos en la que se fije la "Orden del Día" y el "Horario ". Nótese al fondo el comedor de la patrulla.

Siempre debe haber mientras se ejercita la natación, una guardia lista compuesta de dos buenos nadadores, que no se bañarán, sino que estarán desnudos y prestos para salir en cualquier momento en que alguno de los que se bañan se encuentre en dificultades y necesite ayuda. Los guardias no nadan sino hasta que los demás han salido ya del agua, y tienen siempre a mano un salvavidas.

Muchas vidas se pierden anualmente por causa de la imprevisión de los muchachos que nadan, ya que no piensan en estas cosas. La natación sólo debe permitirse en lugares seguros y bajo estricta vigilancia.

Invasión

Hay que tener cuidado de conseguir el permiso antes de acampar en un terreno. No tenéis derecho para saliros del camino, en cualquier lugar, sin antes haber obtenido el permiso correspondiente; pero la mayoría de los propietarios os lo concederán si les decís quiénes sois y qué os proponéis.

Al tomar posesión del terreno hay que recordar ante todo lo siguiente:

1. Dejar las puertas o tranqueras como las encontréis.

2. Molestar a los animales y la caza lo menos posible.

3. No perjudicar las cercas, los sembrados, ni los árboles.

Haraganes en campamento

La leña que necesitéis, pedidla antes de tomarla. Tened cuidado de no tomarla de las cercas o de la madera seca que se esté usando para tapar algún boquete.

Tomasito, el Pie Tierno. No 4.

Tomasito duerme al aire libre.

Que debajo se pusiera bastantes mantas, se le advirtió. Pero Tomasito sabía más y de frío tiritó.

En el campamento hay lugar para todos, menos para aquel muchacho que no quiere tomar parte en los múltiples quehaceres que hay que ejecutar. No hay lugar para el desentendido o gruñón, además de que no hay lugar para ellos en el escultismo y, por tanto, menos en el campamento.

Todo el mundo debe ayudar a hacer el campamento cómodo, y hacerlo con alegría. En esta forma aumenta la camaradería.

Camas de campamento

Existen muchas maneras de construir en campamento una cama confortable, pero siempre hay que tender una estera impermeable sobre el suelo entre el cuerpo y la tierra. Una capa espesa de pasto, o paja, o maleza, constituyen una buena cama en que acostarse.

Este tipo de saco de dormir permite acampar sin tienda.

Pienso que jamás os daréis cuenta de cuántos picos tiene vuestro cuerpo, hasta que tengáis necesidad de acostaros en un suelo duro, sin poderlo cubrir con un poco de paja o de pasto. Por supuesto que todo Scout sabe que el peor pico de su cuerpo es el hueso de la cadera, y, por tanto, si hay que dormir sobre suelo duro, el secreto para estar cómodo es excavar un pequeño hoyo, del tamaño de una taza de té, donde colocar la cadera. Notaréis una gran diferencia si hacéis esto.

El descanso por la noche es algo muy importante; una persona que no puede dormir bien durante la noche, pronto se rendirá y no podrá desempeñar el trabajo del día tan bien como aquel que duerme cómodamente. Os aconsejo, por tanto, construir un buen colchón de paja, de regular espesor.

Construcción de un colchón

Para construir un colchón, poned un telar de campamento y en él tejedlo de maleza, helechos, paja, brezo o pasto, de un metro ochenta de largo y de ochenta centímetros de ancho. Con este mismo telar podréis construir esteras con las que formar tiendas, abrigos, o muros.

Otra manera de proporcionaros una cama cómoda es hacer una bolsa de tela de un metro ochenta de largo, por noventa centímetros de ancho. En ella se puede llevar el equipo, mientras se viaje, y, una vez en el campamento, se rellena con paja, maleza u hojas y se usa como magnifico colchón.

Una almohada es también algo muy útil en el campamento. Para ello sólo necesitáis una funda de almohada fuerte, de sesenta centímetros de largo por treinta de ancho. Esta también podréis hacerla vosotros mismos. Os servirá de bolsa para vuestra ropa durante el día y de almohada por la noche, teniendo de relleno vuestras ropas bien enrolladas.

Con frecuencia, he usado mis botas por almohada, enrollándolas bien en mi abrigo para que no se separaran una de otra.

Tretas de campamento

Con un alambre enrollado en forma de espiral se puede construir un candelero, también se puede construir clavando un palo rajado en la pared, o colocando la vela en un trozo de lodo, o en un agujero hecho en una patata grande. Una pantalla puede construirse rompiendo el fondo de una botella y enterrándole en el suelo por el cuello, en donde antes se ha colocado la vela. El fondo de la botella puede cortarse, poniendo unos dos o tres centímetros de agua y luego parándola en las ascuas hasta que se caliente y se rompe al nivel del agua; o pasándole alrededor un cordón y moviéndolo con rapidez hasta producir tanto calor en la línea de frotamiento, que la botella se rompe en dicha línea con un pequeño golpe, o sumergiéndola en agua. Pero hay que recordar que los pedazos de vidrio son peligrosos en un campamento.

De muy diversas maneras se pueden construir candeleros.

Cómo sentarse en cuclillas

Saber sentarse evitando la humedad, cuando el suelo está mojado, ya es bastante.

En tal caso, hay que sentarse en cuclillas. Los nativos de la India se sienten sobre sus talones, pero es muy cansado si no se ha practicado desde la niñez. Se facilita poniendo una piedra a manera de cuña, o un pedazo de madera, debajo de los talones.

Los bóers de Sudáfrica y otros acampadores se sientan en cuclillas sobre un solo talón. Al principio también eso es un poco cansado.

Un viejo acampador tiene su manera de sentarse en cuclillas para no hacerlo en el suelo.

Encendido de fogatas.

Los indios siempre han sido listos para sus fogatas. Usaban cuatro clases: la Fogata del Consejo, dentro del "teepee" que era algo muy solemne. La Fogata de la Amistad, algo más grande que la Fogata del Consejo, para que en ella se calentaran todos los del pueblo. La Fogata de señales, empleada para enviar señales de humo, y la Fogata para cocinar, pequeña y de ascuas muy rojas.

Los Scouts usan las mismas fogatas.

Preparar el terreno

Antes de prender vuestra fogata tened presente lo que todo guardabosque hace, esto es, retirar del lugar todo pasto, hojas secas, maleza, brezo, etc., para evitar que el fuego se propague al pasto o a los arbustos. Muchos incendios de bosques han sido causados por Pies Tiernos necios que tonteaban haciendo llamaradas, las que tomaban por verdaderas fogatas de campamento. Cuando exista peligro de que el pasto se prenda con el fuego, hay que tener preparadas varas o sacos viejos para aporrearlo hasta extinguirlo.

Los Scouts deben estar siempre prestos a apagar el fuego que, accidentalmente, se haya producido en un bosque, como Buena Acción hacia el dueño de la tierra, o de ganados o cosechas que puedan correr peligro.

Colocando la fogata

Es imposible aprender a encender una fogata guiándose tan sólo por lo que se ha oído decir; la única forma de hacerlo es poniendo atención a las instrucciones que se os dan, y después, practicando vosotros mismos cómo colocar y encender la fogata.

En el libro titulado 'Two Littles Savages', se dan las siguientes instrucciones para encender una fogata:

"De abedul corteza seca, para principiar,

Después, raíces muertas colocadas con tino

Para recordar al hogar familiar;

Y para que el caldo hierva, bellotas de pino."

Recordad que el error usual del principiante, es querer construir una fogata demasiado grande. Jamás veréis hacer eso a un guardabosque; por el contrario, éstos encienden sus fogatas con la menor cantidad posible de leña.

Para una fogata construida así, basta un fósforo.

Primero, juntad vuestra leña. La madera verde, recién cortada, no sirve para el caso; tampoco sirve la madera muerta que ya tiene mucho tiempo de estar tirada en el suelo. Conseguid permiso para cortar ramas secas de los árboles.

Para hacer vuestra fogata, colocad unos cuantos palos sobre el suelo, horizontalmente, en especial si el suelo está húmedo. Sobre este piso, colocad yesca, virutas, astillas o cualquier otro material que arda fácilmente y, sobre él, en forma de pirámide, poned ramas, astillas y rajas de madera seca, apoyadas unas sobre otras en su extremidad superior. A esto se le llama leña.

Un buen encendedor puede hacerse con un palo al que se le hagan varias cortaduras como las que muestra el grabado. A éste se le llama palo encendedor. Si se coloca con las cortaduras hacia abajo, hacia el suelo, pronto arde y alza llama. Sobre el encendedor se colocan algunos palos más gruesos para hacer la fogata.

Los encendedores hechos de madera seca son muy útiles.

Encendido de la fogata

Para poner fuego a todo esto, hay que colocar la cerilla debajo de la yesca.

Cuando la madera ya ha cogido fuego hay que agregar más palos largos y finalmente leños.

Un Pie Tierno, después de encender el fuego, apagará su fósforo y lo dejará caer al suelo. Un experto lo doblara en dos antes de tirarlo al suelo. ¿Por qué? Porque si la cerilla no está realmente apagada sino sólo en apariencia se lo dará a conocer quemándole la mano.

Tomasito, el Pie Tierno. No. 6.

Tomasito construye una fogata.

Tomasito a todos da clases de cómo un fuego encender. Pero cuando del suyo se trata, no quiere prender.

Diferentes clases de fogatas

Lo mejor en una fogata para cocinar es conseguir formar un montón de ascuas, las cuales pueden quedar en el centro de tres leños colocados radialmente, como los rayos de una rueda. Este fuego nunca se extingue, pues basta ir empujando los leños hacia el centro, para conseguir nuevas ascuas. En esta forma se obtiene un fuego que apenas levanta llama y que no hace humo.

Si deseáis que el fuego permanezca ardiendo durante la noche, para obtener luz o calor, construid la fogata en estrella, con uno de los leños al alcance de vuestra mano, para que podáis empujarlo de cuando en cuando hacia el centro, sin tener que levantaros a atizar.

La ''Fogata en estrella" está formada por leños colocados como rayos de rueda.

Si deseáis que vuestro fuego permanezca latente durante la noche, cubridle con un montón de cenizas y lo tendréis listo para usarlo por la mañana, cuando, al descubrirlo, vuelva a arder fácilmente.

He aquí un método usado en Norteamérica para hacer una fogata para calentar la tienda:

Clávense en el suelo dos estacas gruesas, un metro veinte centímetros separadas una de la otra, e inclinadas hacia atrás. Tálese un árbol de unos quince centímetros de espesor y córtese en tramos de un metro veinte centímetros de largo cada uno. Colóquense tres o cuatro de estas fracciones una sobre la otra, recargadas contra las estacas. Este "reflector" constituirá la parte posterior de vuestra fogata.

La fogata de "reflector" se usa en Norteamérica para calentar la tienda, especialmente cuando se acampa en invierno.

Con tres troncos más, dos a los lados y uno enfrente, se completa. En el interior de esta "parrilla;', se hace la fogata en forma de pirámide, para que produzca mucho calor. La "parrilla", por supuesto, hay que construirla de frente al viento.

Apagando el fuego

Un Scout es muy precavido acerca del fuego. Cuando ha tenido que usar uno se cerciora de que está bien extinguido, antes de retirarse del lugar. El fuego debe extinguirse con agua y tierra, apisonándolo bien para estar seguro de que no se desprenderá después alguna chispa que pueda causar un incendio. Finalmente, el pasto que fue retirado al principio para limpiar el terreno, vuelve a colocarse en su lugar, no dejando, casi, huella alguna.

También se necesitan tenazas en las fogatas de los campamentos y éstas pueden hacerse con una vara de haya, o cualquier otra madera dura, cortada de un metro veinte centímetros de largo y en el centro, como se ve en el grabado, y después se pone sobre las ascuas por unos momentos, para poder doblarla de manera que sus dos puntas coincidan. Las puntas se aplanan por el lado de adentro para obtener mejor aprehensión, y ya con eso tenéis unas buenas tenazas.

Háganse unos cortes en la mitad de la vara, antes de doblarla, para formar las tenazas.

Encender una fogata sin fósforos

¿Qué haríais si tuvieseis necesidad de encender una fogata y no tuvieseis fósforos?

La forma en que un muchacho zulú vence esa dificultad es buscando un pedazo de madera dura, de forma cilíndrica, y haciendo con él un agujero en otro de madera suave. Haciendo girar rápidamente con las manos el pedazo de madera dura, dentro del agujero, logra formar ascuas con las que se puede prender fuego al pasto seco, o a un pedazo de corteza de árbol también seca, y con esto encender su fogata.

Los muchachos australianos encienden un fuego haciendo girar un palo en el agujero de un trozo de madera suave.

Entre el África del Sur y Australia hay una gran distancia a través de miles de kilómetros de océano. Sin embargo, al llegar a Australia, se encuentra uno con que los nativos tienen muchas de las costumbres y usan muchas de las trampas de los salvajes de África del Sur.

Los indios Pieles Rojas de Norteamérica también tienen su método para encender fuego, el cual es muy usado por los Scouts de allí.

Los nativos de Borneo encienden fuego aserrando un leño con una vara flexible.

En este caso, el muchacho toma una astilla de madera dura y sosteniéndole vertical, con la palma de la mano protegida con un pedazo de madera o una piedra, le da vueltas rápidamente por medio de un arco, cuya cuerda ha sido torcida alrededor de la astilla.

La punta de la astilla es introducida por este medio en un pedazo de madera suave, que el muchacho sostiene en su lugar por medio del pie.

Con una ranurita hecha en la madera a un lado se llega al agujero horadado por la astilla, y las ascuas que se desprenden de la madera caen a esta pequeña abertura y prenden fuego a la yesca que el muchacho ha colocado debajo.

De ésta manera, quien ha aprendido a encender fuego en esta forma y sabe qué clase de madera debe usar (pues no todas las maderas son apropiadas), puede salir al campo sin preocuparse de llevar consigo una caja de fósforos y podrá calentarse o cocinar sus alimentos, encendiendo su fogata a la manera de los leñadores.

Secar los vestidos

Algunas veces, en el campamento se moja uno y los Pies Tiernos conservan sus ropas mojadas hasta que se secan solas. Ningún Scout deberá hacer eso, pues es la mejor manera de contraer un resfrío.

Siempre que se mojen vuestros vestidos, aprovechad la primera oportunidad para quitároslos y ponerlos a secar, aún cuando no tengáis otros que poneros, como me ha pasado muchas veces. Me he tenido que sentar debajo de un carro, enteramente desnudo, mientras mis vestidos se secaban al fuego.

Tanto en el sistema de encender fuego de los Pieles Rojas, como de los Scouts, se usa el arco y el taladro.

La manera de secar la ropa es hacer un fuego de ascuas y construir una pequeña jaula de veras en forma de panal; colgando de ellas las ropas, pronto estarán secas.

En tiempo de calor no se debe permanecer con las ropas mojadas por el sudor, pues es peligroso. En la costa occidental de África, siempre llevaba conmigo una camisa extra, que colgaba a mi espalda atando las mangas alrededor de mi cuello. Tan pronto hacíamos un alto, me quitaba la camisa mojada y la sustituía por la seca que había estado expuesta al sol sobre mi espalda. De esta manera jamás me enfermé, mientras casi todos los demás sufrían las consecuencias de su imprevisión.

Pulcritud

El terreno del campamento debe conservarse siempre limpio, no solamente, como ya lo he dicho, para evitar las moscas, sino también porque los Scouts son siempre pulcros, ya sea en campamento o en cualquier otra parte, pues en ellos es un hábito. Si no sois pulcros en casa, tampoco lo seréis en el campamento y si no lo sois allí, seréis sólo un Pie Tierno y no un Scout.

Una escoba es cosa útil en el campamento para conservarlo limpio y puede fácilmente construirse con varas de abedul amarradas fuertemente a un palo.

Un Scout es pulcro, también, en su tienda, litera o recámara, ya que en cualquier momento puede ser llamado inesperadamente para prestar un servicio y si no encuentra con rapidez sus cosas, tardará mucho en salir, especialmente si es llamado en la mitad de la noche. Por tanto, al acostaros, aún en casa, practicad el hábito de doblar vuestros vestidos y colocarlos donde los podáis encontrar, inmediatamente, en la oscuridad.

Fuegos de campamento

Alrededor de la fogata se puede cantar, recitar y aun llevar a cabo pequeñas representaciones; a todos los Scouts se les debe obligar a contribuir con algo al programa, ya sea que se consideren aptos o no.

Diferentes patrullas pueden tener a su cargo el desarrollo del programa cada noche de la semana.

Levantando el campo

No olvidéis jamás que el estado en que dejéis el terreno donde habéis acampado refleja el grado de pulcritud de la Tropa o patrulla que lo ha usado. Ningún Scout que se precia de serlo deja sucio el campo. Barren bien y entierran o queman hasta el desperdicio más pequeño. Evitad que los dueños tengan que limpiarlo después que os hayáis ido y así quedarán bien dispuestos a prestároslo de nuevo.

Es una gran ignominia para una Tropa, patrulla o acampador solitario, dejar el lugar sucio o desarreglado.

Recordad cuáles son las únicas dos cosas que debéis dejar al retiraros:

1. Nada.

2. La expresión de vuestra gratitud para con el dueño del terreno.

La fogata de campamento constituye uno de los ratos más felices en el campamento. Las canciones, recitaciones y representaciones se suceden en el programa, unas a otras

Pago

Otra cosa que hay que recordar es compensar al dueño del terreno por el favor que os ha prestado, permitiendo que lo uséis. Si no lo hacéis con dinero, hay otras maneras de hacerlo. Podéis y debéis desempeñar algunas labores que le sean de utilidad, tales como arreglar las cercas, extirpar la hierba y otras cosas por el estilo.

Debéis constantemente hacer "buenas acciones" para el dueño y para las personas que vivan alrededor de vuestro campamento, para que todos ellos sienten placer de teneros allí.

PRÁCTICAS DE PATRULLA EN EL CAMPAMENTO

La mejor práctica de campamento es aprovechar, siempre que podáis, para acampar, Ya sea una noche aislada, o un fin de semana, o por tiempo más largo.

* * *

Al salir del campamento con la Tropa es necesario dar algunas "órdenes permanentes" que pueden ser adicionadas de cuando en cuando, si es necesario. Los Guías deben ser estrictamente responsables de que éstas sean cumplidas por sus Scouts con exactitud.

Tales órdenes incluirán el horario de campamento, podrán señalar que las patrullas queden separadas unas de otras y que se establezca comparación entre unas y otras respecto a la limpieza de sus tiendas y del terreno adyacente.

Comunmente, cada patrulla tiene sus tiendas agrupadas, pero bien lejos de las otras patrullas, aún al alcance del llamado del Jefe de Tropa, cuya tienda, generalmente, se coloca en el centro.

* * *

La natación en el campamento siempre se practica bajo estricta supervisión, para evitar que los que no saben, se aventuren en aguas peligrosas.

Las siguientes reglas deben ser observadas puntualmente: bajo la vigilancia personal del Scouter encargado del grupo, o de algún adulto puesto por él para el objeto. Previamente, hay que cerciorarse de que el lugar no es peligroso y tomar todas las precauciones que la razón aconseja incluyendo el proveerse de una cuerda salvavidas.

Una guardia compuesta de dos buenos nadadores, con preferencia adiestrados en salvamento de vidas, debe permanecer de servicio, desnuda, ya sea en un bote o en la playa, lista para salvar a cualquier muchacho que se encuentre en apuros. La guardia no se bañará sino hasta que los otros hayan salido del agua.

Entre los Scouts de los Estados Unidos se usa el llamado "buddy-system" que consiste en dividir a los Scouts por parejas. Los dos muchachos de la pareja son, más o menos, iguales nadadores. Una vez en el agua, cada uno es responsable del otro, pero siempre bajo la vigilancia del Scouter encargado del grupo.

* * *

Construcción de un telar de campamento. Entiérrense en hilera, firmemente en el piso, cinco estacas de 80 cm de largo (hilera N.° 1). Enfrente, a una distancia de 1.80 a 2.10, se entierran otras cinco estacas coincidiendo con las anteriores (hilera N.° 2), o solamente dos estacas en los extremos y una barra horizontal, uniéndolas. Cuerdas o cáñamos se atan a las primeras estacas y de ahí se llevan a las segundas, cada una por separado, donde se atan fuertemente, continuando con ellas hasta 1.60 más allá de las estacas de la hilera N.° 1, atando las puntas de estas cuerdas a una barra suelta, a la misma distancia entre sí de aquella a la que está colocada cada estaca.

 

En un telar de campamento es fácil construir un buen colchón de helechos, brezo, paja o juncos.

La barra suelta es movida entonces hacia arriba y hacia abajo por un Scout mientras otro va colocando sobre las cuerdas horizontales manojos de helechos o paja, una vez abajo y otra arriba, alternativamente, de las cuerdas estiradas. Con el movimiento hacia arriba y hacia abajo de las cuerdas se logra sujetar los manojos.

Si se mueve la barra, ligeramente, hacia uno y otro lado, de manera que las cuerdas caigan una vez de un lado y otra de otro, éstas se tuercen haciendo que los manojos queden mejor sujetos.

 

Fogata 10
Cocina de Campamento

Por supuesto que todo Scout debe saber cómo cocinar su propia comida, carne y verduras y hacer pan, sin los útiles ordinarios de cocina.

Cocinar carne

La carne puede cocerse, colocándola en la punta de una vara sobre el fuego, de tal manera que se ase. O usar la tapa de una lata vieja, a guisa de sartén, poniendo grasa en ella, para que la carne no se pegue al cocerla.

También se pueden hacer "Kabobs", cortando la carne en rebanadas de dos centímetros de espesor y luego en trozos de dos centímetros y medio de largo, los cuales se ensartan en un alambre o varilla de hierro colocándolos suspendidos sobre las ascuas, o enfrente del fuego, por unos minutos, hasta que estén asados.

También puede envolverse la carne en unas cuantas hojas de papel mojado, o en barro y colocarse sobre las ascuas, donde quedará cocida.

Córtese la carne o la caza en pedazos pequeños de dos y medio a tres centímetros cuadrados. Mézclese harina, sal y pimienta y úntese bien la carne con esta mezcla. Fríase un poco de manteca en la marmita, póngase la carne, moviéndola hasta que se tueste, pero evitando que se queme. Después añádase agua limpia y cuélguese la marmita bastante encima del fuego. Es muy importante que el agua no hierva fuerte, sino muy suavemente. Más tarde agréguesele verduras cortadas, tales como patatas, zanahorias, y cebollas. El agua debe, apenas, cubrir la carne, no más. Cuézase hasta que esté tierna.

Cocer aves y pescados

Las aves y los pescados se pueden cocer de la misma manera. Un ave es más fácil de pelar recién matada, pero no hay que desplumarla si se va a cocer envuelta en barro, ya que las plumas se adhieren a éste cuando se endurece por el calor y al romperlo para sacar el ave, esta sale cocida y limpia, como una nuez de cáscara.


Un hogar puede ser construido con dos hileras paralelas de terrones, ladrillos, leños gruesos o piedras, sobre los cuales se asientan o cuelgan las marmitas.

Otra manera de cocer aves es limpiarlas interiormente; conseguir una piedra que se ajuste al interior del ave, poner la piedra a calentar, hasta que se ponga roja, colocarla dentro del ave y a ésta sobre una parrilla o sobre un asador de madera, sobre el fuego.

Hogares

Generalmente un Scout cuenta con su olla o marmita de campamento, en la que puede hervir agua, cocer verduras, o estofar carne. Para cocinar en la marmita se puede colocar ésta sobre la extremidad de los leños de una fogata en estrella (pero teniendo cuidado con ella para que no se vuelque), o mejor aún, sentarla en el piso entre las ascuas. También se puede construir un trípode con tres palos verdes amarrados en el extremo superior y colgar de ellos la marmita por medio de un alambre o cadena.

 

A. Hoyo para desperdicios líquidos.

H. Armazón para platos.

O. Fuelle.

B. Leña.

I. Hoyo líquidos.

P. Tenazas.

C. Canasta con huevos.

J. Fregadero de madera inclinado, para los platos.

Q. Sartén.

D. Agua.

K. Jofaina para lavar.

R. Escoba.

E. Incinerador.

L. Armazón para las tazas.

S. Despensa.

F. Armazón para los cubiertos.

M. Mesa de cocina.

T. Ollas.

G. Fuego para cocinar.

N. Trozo de madera para tajar.

U. Paños.

He aquí algunas sugerencias para tener la cocina de campamento en orden y facilitar el trabajo.

 

Mejor aún es construir un hogar con dos hileras paralelas de terrones, ladrillos, leños gruesos o piedras. Las hileras deben ser planas en la parte superior, de unos dos metros de largo, separadas en un extremo unos diez centímetros y en el otro unos veinte, quedando éste del lado que el viento sopla.

Cada patrulla construirá sus ganchos y colgadero para sostener sus marmitas sobre el fuego. El grabado muestra algunas maneras de hacerlo.

Sugerencias de cocina

Cuando se hierve agua no hay que colocar la tapa de la olla demasiado firme, ya que al formarse el vapor necesita tener algún escape. Para saber cuándo ya esté hirviendo, no hay necesidad de levantar la tapa y ver, basta con acercar a la olla una vara o la punta de una navaja y si ya ha principiado a hervir se le sentirá sacudirse.

Potaje de avena

Póngase en una olla una taza de agua por cada persona, agréguese una pizca de sal por cada taza y cuando el agua esté hirviendo, póngase la avena, mientras se agita con una vara o una cuchara de mango largo. La cantidad de avena depende de si se desea el potaje espeso o delgado. Hiérvase a fuego lento hasta que esté cocido, sin dejar de agitarlo.

No hay que hacer lo que yo hice una vez, cuando era Pie Tierno. Me tocó mi turno de cocinero y pensé variar el menú dándoles sopa. Tenía un poco de harina de chícharo, la mezclé con agua y la herví, sirviéndola como sopa de chícharo. No se me ocurrió ponerle un trozo de carne, caldo o jugo, no sabía que tal cosa fuera necesaria o perceptible. Pero lo notaron enseguida y llamaron a mi sopa "budín aguado de chícharo", haciéndome saber que me la tenía que comer y no sólo me lo dijeron, sino que me obligaron a comerla. Nunca más cometí ese error.

Cocinar con caja de heno

Cocinar con caja de heno es el mejor sistema en campamento, ya que lo único que hay que hacer es principiar y el resto lo hace la caja de heno. Así os podréis ir a jugar los juegos de campamento con los demás y volver para encontrar que vuestra comida se ha cocinado sola, por supuesto, si principiasteis correctamente. Si no lo hubiérais hecho así, no seréis muy populares con vuestra patrulla.

He aquí cómo debéis principiar: Conseguíos una caja de madera; forradla con varias capas de papeles al fondo y a los lados; después llenadla con heno o más papel, comprimid todo bien, dejando en el centro espacio suficiente para vuestra marmita. Se necesita suficiente heno o papel, tanto debajo, como alrededor de la marmita, luego haced una tapa también con varias capas de papel o heno bien comprimidas y colocadla en la parte superior.

Llenad vuestra marmita de comida y una vez que ya esté hirviendo bien, colocadla dentro de la caja de heno. Comprimid bien el heno o el papel a su alrededor y arriba antes de taparla, ajustando la tapa y conservándola en posición por medio de alguna cosa pesada.

La carne tarde en cocerse por este sistema, unas cuatro o cinco horas. La avena después de haber hervido unos cinco minutos se coloca en la caja de heno y se deja toda la noche en ella, estando lista para servirse a la mañana siguiente.

Manufactura de pan

"Las tres cualidades requeridas en campamento son: habilidad para hacer bollos, cocinar guisantes y tocino".

Para hacer pan o bollos, lo usual es mezclar harina con una o dos pizcas de sal, y levadura, formar con ella una pila sumiéndole enseguida el centro hasta formar una taza en la que se echa agua. Se mezcla todo bien hasta formar una masa o pasta. Con las manos cubiertas con un poco de harina nueva, para que la masa no se adhiera a ellas, hay que golpearla y formar con ella un gran bollo o varios bollos pequeños.

Después, se pone en una parrilla sobre las ascuas, o bien, se hacen un lado parte de las ascuas y se colocan los bollos sobre el piso caliente amontonando las ascuas a su alrededor, hasta que se cuezan.

Sólo piezas pequeñas se pueden hacer en esta forma.

Pan

Otra buena manera es la siguiente:

Hágase un bollo, moderadamente duro, con los siguientes ingredientes: una taza, de las de té, de harina; una pizca de sal; una cucharada de azúcar; una cucharadita de levadura. Caliéntese bien una sartén, engrásese, póngase en ella el bollo y colóquese cerca del fuego. En unos momentos el bollo se esponjará y se endurecerá. Entonces, póngasele sobre uno de sus lados y cuando esté cocido voltéese y cuézase el otro. Para saber si está bien cocido y sobre todo, por dentro, introdúzcase en él una astilla de madera y si ésta sale sin adherencias de masa, es señal de que ya está.

Roscas

Otro sistema es el siguiente: Tómese un palo grueso, sáquesele punta por el lado más delgado, límpiese y póngase a calentar sobre el fuego. Hágase una tira larga de masa en forma de listón, de cinco centímetros de ancho y un centímetro de grueso y enrósquese alrededor del palo, en forma de espiral. Póngase el palo cerca del fuego y déjese que la masa se cueza, dándole de cuando en cuando una vuelta.

Se puede hacer pan sin necesidad de horno. Enrédese la masa alrededor de un palo y cuézase sobre las ascuas.

Horno

Si se necesita pan verdadero, habrá que construir alguna clase de horno, ya sea utilizando algún trasto viejo de barro, o un bote de hojalata que se coloque sobre el fuego amontonando ascuas a su alrededor y sobre él; o construir uno de barro, encender fuego dentro de él y cuando ya esté caliente, sacar el fuego y meter la masa, cerrando la entrada hasta que el pan esté cocido.


Se puede hacer pan sin necesidad de horno.
Enrédese la masa alrededor de un palo y cuézase sobre las ascuas.

Limpieza

Los viejos Scouts ponen especial empeño en tener muy limpia la cocina. Tienen buen cuidado de limpiar sus marmitas, platos, tenedores y cuchillos. Saben que si se dejan tirados suciedad o desperdicios de comida, se juntarán las moscas.

Las moscas son muy peligrosas porque acarrean los gérmenes de las enfermedades en las patas, y si se paran en la comida, dejan ahí el veneno para que uno se lo coma y después se pregunte por qué se enfermo.

Por tal razón, hay que tener mucho cuidado con la limpieza del campamento y muy especialmente de la cocina, evitando que se acerquen las moscas. Todos los desperdicios deben ser quemados y los que no puedan quemarse, arrojados en los hoyos excavados ex profeso, donde serán enterrados para que no queden tirados dondequiera.

Los Guías de las patrullas son los responsables de ver que siempre se cumpla con esto.

Recuérdese que "un Scout es limpio".

PRÁCTICAS DE COCINA POR PATRULLA

Los Scouts deberán saber cocinar antes de salir de campamento. Hay, pues, que enseñarles las cosas más importantes, tales como cocer patatas, avena, carne y verduras. Todo esto puede practicarse durante la época de mal tiempo.

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Practíquese amasar y cocer bollos y roscas.

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Constrúyase una caja de heno y utilícese.

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Fabríquense personalmente las bolsas de género para las raciones.

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Las patrullas deben competir en la confección de menús, fijando cantidades.

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En las excursiones, llévense raciones de víveres crudos, enciéndase fuego y cocínense los alimentos necesarios.

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Experiméntese con diferentes tipos de fogatas hasta que se llegue a encontrar la que más acomode a la patrulla para cocinar. Luego, practíquese la construcción de una serie de aditamentos para la cocina como los que se muestran en la página 134.