Cerebro y Conciencia
La Mente

Diferencia cualitativa entre Cerebro y Ordenador
Integraci�n de datos
De ferman: Metafisica 1995 --- P�gina personal Y English version

Se pueden ver res�menes completos de mis principales estudios en:

F�SICA:
Modelo de Cosmos ||| Modelo at�mico||| Velocidad de las fuerzas ||| Imanes : Polaridad Magn�tica N-S
MATEM�TICAS:
Coordenadas Radiales ||| Teor�a de los conjuntos f�sicos y matem�ticos | Producto algebraico de conjuntos ||| �ngulos planares: Trimetr�a ||| Propiedades de la divisi�n
VARIOS TEMAS:
Mol�culas esf�ricas: Benceno ||| Metaf�sica ||| In Herencia Gen�tica
INVENCIONES:
Motor Rotatorio ||| Teja Andaluza
ART�CULOS:
El tri�ngulo de la Basura : Mec�nica cu�ntica, Relatividad y Teor�a Est�ndar ||| Los n�cleos de las galaxias
||| Formaci�n de los hidrocarburos, el agua y los principios vitales sobre la tierra ||| F�rmula del Cosmos : (Metaf�sica)
|||Cerebro y Conciencia
Email:FernandoM@

Cerebro y Conciencia

En mi obra de metaf�sica de 1995 ya expon�an la que es para m� la diferencia esencial entre el trabajo del cerebro y la del ordenador. Por supuesto, aparte de la capacidad de nuestro cerebro de usar fuentes sensitivas, sentimentales e instintivas, las cuales tambi�n se explican en la mencionada obra.

Pues bien, entrando ya en el tema y para simplificar, digamos que

El cerebro trabaja en conjunto por medio de la integraci�n y valoraci�n al mismo tiempo de todos los datos relativos al problema, mientras que el ordenador trabaja dato a dato y punto por punto, es decir, bite a bite.

Esto es esencial puesto que es lo que diferencia a una m�quina de un ser humano, adem�s del aspecto sensitivo.
La caracter�stica bioqu�mica del cerebro le hace competente para la retensi�n y mantenimiento en el tiempo de los datos informativos y de memoria que necesita para la creaci�n y mantenimiento de un pensamiento, deducci�n, vivencia, etc.
En cambio el ordenador en cada instante lo que hace es encender un bite, despu�s otro, etc. y nunca analiza el problema en su conjunto, con lo cual no pude comprenderlo.
Pongamos un ejemplo pr�ctico para ver la diferencia entre cerebro y ordenador.
Si encendemos el ordenador y pinchamos en un dibujo o foto cualquiera para verlo en la pantalla, tendremos que el ordenador en cada instante de tiempo emite un p�xel sobre la pantalla, despu�s otro, otro y as� sucesivamente hasta conformar el dibujo. Y despu�s repite el dibujo al emitir otra sucesi�n de p�xeles.
Pero en un instante cualquiera y para el ordenador, solo existe un p�xel sobre la pantalla.
En cambio, al ser mucho m�s lento e integrado el proceso ojos-cerebro, la persona que observa la pantalla ve y retienen en su totalidad el dibujo de la misma, de tal manera que puede estar observ�ndola el tiempo que quiera en su totalidad, analizarla, tomar conciencia de ella y comprenderla, etc. Cosa que el ordenador no puede hacer.

Otro ejemplo puede ser el del �rbol de navidad.
Si tenemos un gran �rbol de navidad con miles de bombillas y los observamos en la oscuridad con todas bombillas encendidas entonces contemplaremos al �rbol en toda su extensi�n y nos maravillaremos del mismo por su montaje, contenido, etc. y todo ello gracias a que podemos verlo, valorarlo y apreciarlo en su conjunto y hacer que nuestro cerebro al mismo tiempo de vida a nuestro sentimientos navide�os, hogare�os, etc.
Es decir integramos enormes cantidades de informaci�n, visi�n, sentimientos etc., todos ellos valorados al mismo tiempo.
Sin embargo si este �rbol lo representarse un ordenador, �l solo podr�a observar en cada instante una bombilla encendida, despu�s otras, etc. y por tanto no podr�a obtener la observaci�n completa del �rbol. Solo una luz tras otra.

As� pues, al trabajar el cerebro con todos los elementos de un problema a la vez, dicho cerebro puede tomar conciencia del problema en su conjunto, sentirlo en su totalidad, comprenderlo en su totalidad, etc.
Por tanto con el trabajo de conjuntos de datos que hace el cerebro, podemos ya comenzar a contemplar elementos superiores de la psiquis tales como el de la conciencia.

Conciencia.

Como definici�n de la conciencia pod�amos dar la siguiente:

Conciencia es el estado "vivo" de conocimiento de cualquier evento, cuesti�n o principio, el cual consiste en la integraci�n y un�sona valoraci�n (al mismo tiempo) de los datos fundamentales de dicha cuesti�n.

En este caso la conciencia de cualquier hecho es el estudio, visi�n, vivenciaci�n y valoraci�n total de un hecho con el uso total e integrado de todos sus datos, sentimientos, etc.
Por tanto aqu� podr�amos ya especificar los distintos tipos o niveles de conciencia.

---Capacidad de Conciencia del ser humano, que ser�a la capacidad mental de obtener conciencia y valoraci�n de cualquier hecho o acontecimiento, visto y analizado en su conjunto mediante la unificaci�n e integraci�n de todos los datos, sentimientos, etc. referentes al mismo.

---Conciencia moral que ser�a la referida exclusivamente al uso de las cuestiones y ense�anzas morales o sociales que tenemos.

---Y conciencia espec�fica que ser� la referida a cualquier hecho concreto que estemos estudiando o analizando.
Por ejemplo, si tomamos conciencia de la necesidad de respetar el medio ambiente, la cual obtenemos mediante la observaci�n y valoraci�n del deterioro de este medio ambiente.

---Estado Conciente o Estado de Conciencia, que ser� un estado de la conciencia fundamental del individuo al que todav�a no hemos accedido, pero que estamos entrando en �l. .
Este estado consiste en la toma de conciencia general de nuestros fundamentos espirituales y conocimientos b�sicos del Cosmos y de nosotros mismos, y que ser� de casi continuo uso en estado de vigilia.
Dicho estado nos proporciona una continuada valoraci�n de nuestra caracter�sticas y capacidad espiritual, moral, etc. que puede ser compatible y paralela con la obtenci�n de otras conciencias espec�ficas para cualquier tema.

As� pues sacamos como conclusi�n que la diferencia funcional esencial entre cerebro y ordenador consiste en su forma de trabajar puesto que el cerebro trabaja con enormes conjunto de datos que visiona al mismo tiempo, mientras el ordenador trabaja secuencialmente, dato a dato, con lo cual el cerebro puede estudiar y comprender en su conjunto cualquier problema y por tanto obtener conciencia de cualquier del mismo, mientras que el ordenador no tiene capacidad.

La Mente
V�as estructurales y funcionales

Cerebro y Mente.

Diferencias.

Para explicar los conceptos y principios ps�quicos suelo poner como ejemplo por su simpleza al libro.
Y en el caso de explicar las diferencias entre cerebro y mente tambi�n es muy expositivo el ejemplo del libro.
El libro tiene como nosotros un cuerpo f�sico y unos conocimientos metaf�sicos.
As� las hojas, encuadernaci�n, incluso las letras son elementos f�sicos pues est�n hechos de materia. Sin embargo si ya nos fijamos en la construcci�n de palabras vemos que �stas pueden contener ya expresiones y conceptos inteligentes y no f�sicos.
Y si utilizamos una frase vemos ya claramente que contienen unos elementos f�sicos que son las letras y unos elementos metaf�sicos que son los conceptos y exposiciones que hace la frase.

Del mismo modo, nuestro cuerpo, cerebro y mente tienen enormes semejanzas con el libro.
-- Las hojas, forros, encuadernaci�n, etc., ser�an nuestro cuerpo.
-- Las letras y n�meros ser�an las neuronas de nuestro cerebro.
-- Y por �ltimos las exposiciones, conocimientos y conceptos ser�an nuestra mente.

As� mismo, y para diferenciar el cerebro de la mente, es decir para diferenciar lo puramente f�sico de nuestro cerebro de los conceptos y manifestaciones con contenido metaf�sico o inteligente que conforman nuestra mente, podemos poner un f�cil ejemplo cual es el de la m�sica.
As� comparando una orquesta con nuestro cerebro y mente distinguimos claramente lo que puede ser el cerebro y lo que puede ser la mente:

En una orquesta el Cerebro son los instrumentos que tocan, y la Mente es la musica que es tocada.

Raz�n y Desarrollo de la vida y la psiquis.
La energ�a como principio vital

Para encontrar la primera causa del nacimiento de la vida y del desarrollo de la psiquis humana, hemos de remontarnos al inicio de Cosmos. Por supuesto antes del Big-bang, el cual es solo un acontecimiento m�s de los muchos que se producen en el Universo.
Con ello quiero decir que las fuerzas que desencadenan y terminan produciendo la vida en el Universo ya est�n programadas en la misma esencia de la energ�a cuando �sta se distribuye por el Cosmos.
Puesto que el tema de la energ�a puede ser muy largo de explicar, y este no es el lugar adecuado, pues obviaremos la explicaci�n pero nos quedaremos con la idea de que la fuerza de equilibrio de la energ�a en el Cosmos es la que posteriormente impulsar� la creaci�n de la vida en muchos lugares del Universo.
Pues bien, situ�ndonos ya a nivel at�mico, observamos que cada �tomo tiende a unirse con los dem�s para equilibrarse en su conjunto, y de esta manera formar mol�culas.
Luego los �tomos ya tienen un impulso (fuerza) o necesidad de equilibrarse, necesidad de uni�n.
Adem�s los �tomos pueden escoger a sus �tomos consortes m�s adecuados; cambiarlos si aparece otro mejor; cambiar de pareja o grupo cuando la temperatura o energ�a lo propicia, etc.
Y ya en �tomos muy particulares como son el carbono, �stos pueden formar grandes mol�culas, cadenas moleculares, colonias moleculares simbi�tica, micro-c�lulas, c�lulas, etc. y todo ello dirigido por la necesidad de mayor equilibrio energ�tico del conjunto.
Es decir, la necesidad y el impulso para un completo ESTADO DE EQUILIBRIO ENERGETICO en los �tomos hace que estos tomen muchas posturas diferentes y creen grupos diferentes seg�n las circunstancias.
Pues bien, y tratando de simplificar, este estado de �necesidad de equilibrio energ�tico� y la fuerza de impulso para su ejecuci�n que ya tienen los �tomos, es el que despu�s se sigue conservando y diversificando en las mol�culas, macromol�culas, colonias moleculares, c�lulas, �rganos y cuerpos de los animales.
As� que de la necesidad arcaicamente primaria, como es el equilibrio energ�tico en los �tomos, nace y comienza a convertirse el embri�n del primer instinto animal, que a su vez pude decirse que es un instinto o necesidad que se va creando en forma exponencial como necesidad o instinto molecular, celular, org�nica, etc.
Y este primer instinto es el instinto de la alimentaci�n:
Los �tomos necesitan alimentarse de otros (unirse a otros) para equilibrarse adecuadamente.
Las mol�culas necesitan alimentarse para equilibrarse adecuadamente.
Las c�lulas necesitan alimentarse para equilibrarse adecuadamente.
Y los seres vivos en su conjunto necesitan alimentarse para equilibrarse adecuadamente.
Por tanto y resumiendo, el origen de la vida (incluida la vida ps�quica) est� en la propia esencia de la energ�a c�smica.
Podemos decir que el Cosmos nace ya buscando la consecuci�n de la vida en su seno.

Los instintos y sentimientos

Ya situados a nivel de un ser vivo desarrollado, vamos a revisar un poco qu� son los instintos y que los sentimientos primarios de este ser.
El bloque instintos-sentimientos son unos m�dulos, dispositivos o programas cerebrales para que mediante su ejecuci�n consigamos obtener del exterior todo cuanto necesitamos para la vida del individuo.
Pero estos programas cerebrales constan de dos caracter�sticas muy diferentes.

---En primer lugar estar�a el sentimiento el cual es un impulso o necesidad profunda de conseguir alguna cosa para satisfacer alguna necesidad de sujeto.
Recordamos que el sentimiento lleva impl�cita el impulso o fuerza de ejecuci�n necesaria. En el caso del instinto primario de alimentaci�n, el hambre ser�a el sentimiento o fuerza que inicia el proceso de obtenci�n de comida.
Este sentimiento o necesidad profunda vendr�a en principio directamente de aquella necesidad de equilibrio energ�tico de las propias c�lulas del ser vivo.
Por tanto el instinto de alimentaci�n llevar�a aparejado el sentimiento de hambre, el cual provienen directamente de la necesidad de equilibrio energ�tico molecular y celular.
Si nos fijamos, los sentimientos tienen dos valores, uno positivo para pedir y otro negativo para rechazar. As� tendr�amos hambre en positivo y saciedad en negativo.
Por tanto los sentimientos son las bases sensitivas con fuerza y voluntad que impulsan a la ejecuci�n de las acciones pertinentes para conseguir lo que necesitamos.
Como revisaremos posteriormente, los sentimientos conllevan la fuerza de ejecuci�n de las acciones ps�quicas y por tanto ya aqu� se contempla la existencia de la voluntad, en este caso voluntad instintiva.
As� que cada sentimiento tendr� una voluntad positiva para ejecutar o negativa para rechazar, aunque como decimos es una voluntad eminentemente instintiva que despu�s habr� que completarla con otras decisiones m�s afinadas y comparadas.

---Pero adem�s del sentimiento, en los seres vivos se ha de emplear un m�todo m�s o menos inteligente para conseguir la comida.
Pues bien, el programa b�sico inteligente para conseguir satisfacer las necesidades del sujeto es lo que llamamos instinto, aunque normalmente los unimos formando un solo t�rmino (instinto) que engloba a instinto (proceso inteligente) y sentimiento (impulso definido para ejecutar).
As� si queremos conseguir comida, tendremos que usar de unos m�todos b�sicos para hacerlo, y estos m�todos inteligentes o semi-inteligentes tambi�n forman parte del instinto.

Soporte cerebral de los instintos-sentimientos

Ahora bien, los instintos-sentimientos tienen que estar programados en el cerebro y para ello esto debe de tener toda clase de enlaces neuronales estables para ejercer las acciones necesarias para satisfacer los instintos.
La parte inteligente de los instintos, o sea, la que nos dir�a como conseguir satisfacer el instinto, pues est� formada por m�dulos o grupos de neuronas que impulsen este trabajo.
Pero adem�s para el sost�n de los sentimientos tambi�n ha de existir sistemas estables que mantengan el �sentir� positivo o negativo mientras no se consiga lo que se quiere.
Pues bien, aunque no tenga prueba de ello, entiendo que todo el sistema de sentimientos se hallan soportados por neuronas espec�fica que podr�amos llamar �neuronas sensitivas� las cuales tendr�an el fin principal de �sentir sensaciones positivas o negativas� seg�n su estado interior, y que ser�a bioqu�mico y muy variado seg�n al especifico instinto a que pertenezcan.
As� que te�ricamente, las neuronas sensitivas estar�an configuradas y soportadas por mol�culas bioqu�micas capaces de producir estados sensitivos. Ser�a algo semejante a tomar un estado �cido para sentimientos positivos y b�sico para negativos o viceversa.
Por tanto y para cada instinto, se habr�an desarrollado neuronas espec�ficas con capacidad de expresar diversas sensaciones seg�n al instinto a que pertenezcan.

[HOTLIST]

El �rbol de los instintos y sentimientos

Hemos visto anteriormente c�mo de la propia energ�a c�smica nace el instinto de alimentaci�n en los seres vivos.
Pero �Y los dem�s instintos y sentimientos?
Pues entiendo que del mismo sitio, como ramas nacientes de un tronco com�n que van diferenci�ndose progresivamente hasta crear sus propios y diferentes instintos y sentimientos.
Es decir, de la propia base de hambre del instinto de alimentaci�n puede muy posteriormente nacer el deseo o hambre sexual, deseo de posesi�n, de poder, fama, reconocimiento social, etc.
Cada uno con sus sentimientos algo diferenciados y espec�ficos.
El instinto de conservaci�n, aunque parece algo diferente, posiblemente se conseguir�a en su parte de positiva como agresividad o fuerza para conseguir las cosas, nacida del mismo tronco del sentimiento hambre, y en su parte negativa o de huida, nacida tambi�n de la parte negativo del instinto de alimentaci�n, o sea, rechazo y por tanto huida.
Luego las simples bases del instinto de alimentaci�n pueden irse bifurcando en ramas m�s espec�ficas para otros instintos y sentimientos, donde cada una de dichas ramas y nuevos instintos a�ade y toma sus propias caracter�sticas espec�ficas.

[HOTLIST]

V�as estructurales y funcionales de la mente

En su trabajo, la mente humana (o animal) deber� de seguir unos procesos y m�todos de funcionamiento as� como unos m�dulos m�s o menos espec�ficos para la realizaci�n de cada tipo de funci�n.
Para su estudio nosotros vamos a dividir las formas de trabajar de la mente en dos v�as paralelas aunque algo diferentes una de otra.
Estas dos v�as ser�n la v�a estructural que se acercar y asemeja m�s a la forma de estructuraci�n del cerebro, y la v�a funcional que est� m�s cercana al trabajo mental que el cerebro produce.
Pues bien, en cada v�a encontraremos diversos m�dulos especializados cada uno en una funci�n determinada de la mente.

V�a Estructural

La v�a estructural como hemos dicho es aquella que nos define o incluye m�dulos mentales que est�n �ntimamente ligados a las estructuras neuronales del cerebro. Es decir est�n pr�ximas a los elementos f�sicos del cerebro.
Como sabemos, los conjuntos neuronales del cerebro funcionan en coordinaci�n unos con otros y tratan de dar satisfacci�n a las necesidades del individuo.
Pero para realizar bien su trabajo debe de haber unas v�as y m�todos de coordinaci�n de trabajo, perfectamente organizadas y definidas.
As� y fij�ndonos en la funcionalidad y el trabajo realizado, nosotros podemos deducir los m�dulos principales que ejecutan las acciones cerebrales.
Estos m�dulos, como se exponen en el dibujo, ser�a los siguientes:

Entradas S-N
Instintos y sentimientos
Discriminador sensitivo
Discriminador inteligente
Motor y salida.

[HOTLIST]

Entradas S-N

Las entradas S son el acceso al cerebro de informaci�n emitida por los sentidos S (vista, o�do, olfato, etc.) y las entradas N son los accesos al cerebro de las necesidades corporales y vitales que el cuerpo del individuo env�a al cerebro para que sean satisfechas sus demandas.
Pues bien, estas entradas desencadenan en el cerebro la creaci�n de est�mulos y los trabajos mentales necesarios para asimilar, compensar o resolver las situaciones creadas por las informaciones recibidas.
Luego las entradas S-N son la informaci�n, est�mulos y peticiones que llegan al cerebro para que sean resueltos adecuadamente por �ste.

Instintos y sentimientos

Los instintos y sentimientos son los programas sensitivos-inteligentes b�sicos para el trabajo cerebral y resoluci�n de problemas.
Recordemos que la base inicial est� en los sentimientos que tienen ya semi-voluntad para la ejecuci�n de acciones.
As� el hambre es un impulso hacia la consecuci�n de comida, y por tanto, una fuerza para ejecutar una acci�n determinada.
En tal caso, las informaciones y necesidades que nos llegan del primer m�dulo de entradas, penetran en el m�dulo I-S y excitan a aquellos instintos-sentimientos que son competentes o est�n programados para la informaci�n entrante.
Una vez excitado el sentimiento-instinto adecuado, �ste queda cargado de potencial para ejecutar las acciones pertinentes.
L�gicamente los instintos-sentimientos han de quedar cargados de potencial hasta que se ejecutan las acciones pertinentes, pues de lo contrario nunca se conseguir�an satisfacer las peticiones que son requeridas al cerebro.
Esta anterior consideraci�n es muy importante, pues en ella consisten los Deseos y Miedos que se estudiaran m�s adelante, y que son las bases de la vida cotidiana (y on�rica �sue�os) de los individuos.
Por tanto ya tenemos hecha una revisi�n del segundo m�dulo (instintos-sentimientos) de la mente.

Discriminador sensitivo

Pero la mente humana no es tan sencilla, sino que contiene muchos instintos, muy variados y en la mayor�a de los casos contradictorios unos de otros.
Y es aqu� donde comienza el trabajo del discriminador sensitivo, en comparar, valorar, organizas y priorizar las distintas peticiones de los instintos de la persona.
Y ya en este m�dulo es donde comenzamos a diferenciarnos enormemente unas personas de otras. Por ejemplo, ante una necesidad de bienes materiales, unos optar�n por robar y otros optar�n por quedarse sin el bien necesario.
Unos se habr�n decantado claramente por el instinto de posesi�n y el otro por el instinto social y moral de respeto a la propiedad de los dem�s.
Por tanto del discriminador sensitivo sale ya la respuesta a las demandas de los distintos instintos-sentimientos.
Como vemos, aqu� ya entra en su total valoraci�n el poder de la voluntad. Es decir, los impulsos y voluntades parciales de cada instinto han sido considerados, sopesados y valorados, y el m�s poderoso y necesario de ellos ha sido elegido para que emita su potencial de voluntad e impulso de ejecuci�n.

Discriminador inteligente

Pero no est� resuelta aqu� la cuesti�n.
Una vez tomada la decisi�n de ejecutar acciones para la consecuci�n de los fines solicitados anteriormente, ahora hay que proceder al estudio y ejecuci�n inteligente de dichas acciones. Y para ello est� el discriminador inteligente.
Este discriminador es poderos�simo y ampl�simo en su aspecto, es decir, en el de estudio y propuesta de acciones a ejecutar.
Para ello puede hacer toda clase de proposiciones, simulacros, vivencias, etc., todo ello antes de proceder a ejecutar las acciones exteriores necesarias.
Y lo hace en perfecta coordinaci�n con el m�dulo anterior o discriminador sensitivo y por supuesto con el instinto que ha sido elegido para manifestarse.
Cada propuesta, simulacro, etc. es nuevamente sometido a la consideraci�n del discriminador sensitivo e instinto para ver si �ste encuentra satisfactorios los resultados previsibles.
Como vemos m�s adelante, esta coordinaci�n entre discriminadores es important�sima y a la vez es la base y n�cleo del pensamiento y creaciones de los seres humanos.
Pues bien, una vez estudiado, revisado y aprobado la acci�n a ejecutar, el discriminador inteligente (en coordinaci�n con el sensitivo e instintos a satisfacer) se hace cargo de ir d�ndole las �rdenes oportunas el m�dulo motor para conseguir lo que se desea.

Motor

As� que una vez terminado el trabajo de definici�n y preparaci�n de las acciones pertinentes para conseguir las peticiones llegadas al cerebro, el discriminador inteligente va emitiendo y ejecutando mediante el sistema motor del cerebro las acciones f�sicas de los miembros exteriores del cuerpo necesarias para conseguir los fines requeridos.
Por supuesto que todo el proceso exterior de consecuci�n ha de estar vigilado, ajustado, cambiado o modificado en funci�n de los resultados que vayamos obteniendo.
Todo ello solucionado sobre la marcha por los discriminadores en perfecta coordinaci�n entre ellos.

V�a funcional

Como hemos dicho, la v�a funcional est� dirigida mayormente a estudiar el trabajo mental puramente considerado.
En esta v�a tambi�n podemos considerar varios m�dulos o m�todos de actuaci�n.

[HOTLIST]

Bases de ejecuci�n: Instintos y sentimientos

Impulsos: Deseos + y Miedos -

............................. Despierto: Realizaciones / Vivencias mentales
M�todos o Estados:
............................. Dormido: sue�os

Compensaciones.

Bases de ejecuci�n: Instintos y sentimientos

Este apartado ya esta revisado en las v�as estructurales y por tanto aqu� no se ampliar� por el momento.

Impulsos: Deseos + y Miedos -

Hemos visto anteriormente que: Los instintos-sentimientos han de quedar cargados de potencial hasta que se ejecutan las acciones pertinentes, pues de lo contrario nunca se conseguir�an satisfacer las peticiones que son requeridas al cerebro.
As�, esta carga potencial de los instintos-sentimientos puede ser en positivo o en negativo ya que puede ser para conseguir y luchar por algo o para rechazar o huir de algo.
Cuando de lo que se trata de es conseguir o luchar por algo, a esta forma positiva de actuaci�n la denominamos Deseos puesto que de lo que se trata de de conseguir alg�n bien solicitado.
Pues bien, el deseo consiste en un estado de latencia o actuaci�n continuada que solo es borrado si se consigue la petici�n que este deseo lleva impl�cita. Si no se consigue este deseo sigue latente en la mente de la persona.
En cambio cuando los instintos sentimientos trabajan en negativo, de lo que se trata es de rechazar algo o huir de algo.
No obstante, y al igual que en los deseos, el miedo o el rechazo tambi�n quedan con potencial de ejecuci�n, es decir, est�n en latencia para poder evitar el peligro si vuelve a producirse o mientras existe este peligro.
Por ello, tanto deseos como miedos son cargas potenciales que quedan en el cerebro y mente de la persona, y que hay que eliminar mediante la ejecuci�n de acciones, o como vemos posteriormente, mediante los sue�os.
Y ello es debido a que en la vida moderna es muy dif�cil conseguir satisfacer todos los deseos o solucionar todos lo miedos.
Normalmente solo conseguir un peque�o porcentaje de lo que nos gustar�a conseguir, es decir, de lo que deseamos.

Pues bien, cada vez que un instinto sentimiento se excita, �ste engendra un deseo determinado que se carga con un potencial de acci�n y que no queda COMPENSADO o desactivado hasta que no han sido satisfechas las demandas programadas en el deseo.

M�todos

Los m�todos son las formas en que la mente desarrolla su trabajo para conseguir los objetivos o peticiones que tiene de los instintos sentimientos.
El m�todo directo ser�a:

--Producir el deseo adecuado para vigilar, revisar y conseguir la petici�n en cuesti�n.
--Seguidamente discutir los pasos m�s adecuados para cumplir el objetivo.
--Despu�s realizar los movimientos y trabajos exteriores para conseguirlo.
--Y finalmente una vez conseguido el objetivo, borrar el deseo que ya se ha cumplido.

A este final adecuado mediante el cual se borra el deseo, es a lo que llamaremos COMPENSACI�N del deseo, o del miedo si es en negativo.

Pero como hemos dicho, pocas veces se cumplen todos nuestros deseos, y en estos casos se ha de producir un simulacro de compensaci�n para que los deseos y miedos sean borrados de la mente y no terminen por agotar y agobiar la psiquis del individuo.
Algunos de estos m�todos son los sue�os y las vivencias mentales como vemos despu�s.

As� que teniendo en cuenta lo anterior, los m�todos de trabajo mental ser�an por un lado los llevados a cabo en estado de vigilia, es decir, despierto, y los llevados a cabo durante el sue�o, es decir los sue�os on�ricos.

Compensaciones

Resumo aqu� las compensaciones porque es interesante tener una idea de las mismas antes que seguir con otros temas.
Las compensaciones de los deseos es una funci�n muy importante en la mente, y consiste en el borrado o desactivaci�n de dichos deseos cuando estos ya no tienen raz�n de ser por haberse cumplido el deseo.
Dicha desactivaci�n es simple y consiste en ejecutar los actos que est�n programados para satisfacer el deseo.
Es decir, el deseo consiste en una fuerza de actuaci�n y un programa primario a llevar a cabo para conseguir lo que se desea de tal modo que cuando se completa la ejecuci�n del deseo �ste queda desactivado.
Si en la pr�ctica de los hechos ejecutamos el programa y conseguimos lo deseado, con este proceder hemos desactivado el deseo.
Pero el problema viene cuando no podemos satisfacer o compensar los deseos como ocurre con la mayor�a de los que tenemos a lo largo de nuestra vida.
Recordemos que en una vida tan complicada como la del ser humano actual, es imposible cumplir la mayor�a de sus deseos. Y adem�s estamos expuestos a muchos peligros y miedos de todo tipo.
Pues bien, para la resoluci�n de este problema de innumerables deseos insatisfechos, la mente se aprovecha del tiempo de sue�o y emite toda clase de sue�os que permiten desactivar estos deseos.
Este apartado de los sue�os lo vemos despu�s, pero por ahora lo que debemos tener en cuenta es la consistencia de los deseos y miedos y su necesidad de compensarlos.
As� y como resumen digamos que:
Los deseos y miedos conllevan importantes fuerzas para la ejecuci�n las acciones necesarias para conseguir satisfacer estos deseos, o huir de los peligros.

Trabajos mentales en estado de vigilia o despiertos

Los trabajos mentales directos que hemos mencionado ser�an los adecuados y para los que el cerebro y mente est�n creados, es decir, producir deseos y cumplirlos en la realidad de las cosas y no mediante sublimaciones facticias como son las vivencias mentales y los sue�os que vemos despu�s.
Pero claro, estas dos �ltimas formas de compensaci�n o sublimaci�n son necesarias para el buen funcionamiento de la mente, y al final, tambi�n para la productividad y mejoramiento de la mente del individuo.

Como hemos dicho en la mente en vigilia se puede producir el trabajo mental directo con realizaciones reales sobre el exterior para conseguir lo que se desea, pero tambi�n se producen las vivencias mentales, o enso�aciones inteligente durante la vigilia, las cuales ya no tratan de conseguir los objetivos exteriores de la petici�n, sino simplemente hacer un simulacro o vivencia mental que sea semejante a las peticiones del deseo.
As� que tendr�amos las dos situaciones:

1.- M�todo directo y llevado a la practica del trabajo mental.
2.- Vivencias mentales o simulaciones interiores y no llevadas a la practica exteriormente.

1.- El M�todo directo ya lo conocemos y es el de la l�gica animal, es decir, ejercer las funciones mentales para conseguir satisfacer las necesidades f�sicas de los individuos.
Y como ya hemos dicho, consiste en aplicar en el exterior las deducciones mentales producidas.

2. � El m�todo de vivencias metales simuladas es una facultad ya m�s desarrollada de los seres humanos que de los animales.
Como nosotros hemos aceptado el m�todo directo de trabajo mental como las simulaciones y deducciones necesarias cuando �stas son aplicadas para conseguir lo que deseamos, aqu� vamos a revisar solo las simulaciones o vivencias mentales sin aplicaci�n pr�ctica exterior.

Una pregunta pertinente en este caso ser�a, �Para qu� son �tiles estas vivencias interiores de la mente?
Pues mi entender, para dos opciones importantes:

Vivencias mentales compensatorias

Una mas primaria y de �ndole compensatorio de los deseos que tenemos, es decir, la consabida sublimaci�n de los deseos y

Vivencias creativas

Otra mucho m�s sofisticada y de superior desarrollo ps�quico que seria la creaci�n interior de vivencias para satisfacci�n espiritual del individuo.

Vivencias mentales compensatorias

El uso de vivencias mentales compensatorias de los deseos es una necesidad o pr�ctica positiva para la psiquis del individuo y consiste en una salida y soluci�n imaginaria de las peticiones del deseo.
Es decir, con ella logramos mentir un poco al sistema del deseo y �ste se conforma con el resultado, aunque sea de menor calidad que cuando es llevado a la pr�ctica real.
Por ejemplo, si deseamos conseguir una finca de campo y sabemos que no est� a nuestro alcance, pues podemos optar por hacer una vivencia mentar igual o semejante a la que pondr�amos en pr�ctica e incluso disfrutar en el interior de la mente de esa finca que nunca tendremos.
Esto ser�a por tanto sublimar o compensar en parte el deseo con el simple disfrute imaginario del acontecimiento.

Vivencias mentales creativas

El uso de vivencias mentales creativas es mucho m�s interesante en el actual desarrollo del ser humano, puesto que se cierra un ciclo completo, es decir, inventamos el deseo y le damos satisfacci�n al mismo con la imaginaci�n mental.
Es como llevar una vida interior que queda casi a voluntad nuestra y que nos hace creadores, part�cipes y resolutores de la misma, la cual y en muchos casos, podemos compartir con los dem�s mediante su exposici�n en libros, novelas, teatro, esculturas, etc.
As� que las creaciones novelescas, de cuentos, de obras teatrales, de todo tipo de literatura, etc. son puramente vivencias mentales creativas.
Y muchas otras artes son creaciones mentales con participaci�n exterior de las mismas, como por ejemplo la m�sica, la escultura, la pintura, etc.
Todo este enorme potencial es propiciado por el enorme poder y amplitud que tiene el n�cleo del pensamiento humano como veremos en la revisi�n sobre del Pensamiento.

Los sue�os

O la incoherente compensaci�n de los deseos y miedos

Recordemos la conclusi�n que sac�bamos anteriormente de las compensaciones:
Los deseos y miedos conllevan importantes fuerzas para la ejecuci�n de las acciones necesarias para conseguir satisfacer estos deseos, o huir de los peligros.
Y que dichos deseos y miedos permanecen latentes si no son satisfechos o no se ejecutan las acciones que llevan impl�citas.

Pero como ve�amos, la mayor�a de los deseos y miedos que nos asaltan durante la vigilia no tienen compensaci�n ya que la mente humana no puede atender a todos ellos y solo soluciona los m�s importantes o posibles.
As� que muchos quedan en latencia o espera de ejecuci�n, cosa que no llega a ocurrir.
�Y qu� soluci�n tiene la mente para deshacerse o desactivar estas cargas o fuerzas de ejecuci�n que tienen los deseos y miedos?
Pues hacer un simulacro de ejecuci�n durante el tiempo de sue�o.
Y precisamente en eso consisten los sue�os, en simulacros de ejecuci�n de los deseos y miedos que hemos adquirido despiertos.
As� que aprovechando la noche y sue�o del individuo, cuando �ste no tiene voluntad de restricci�n sobre las acciones a efectuar, cada uno de los deseos y miedos se encuentra libre para ejecutar sus peticiones y procede a hacerlo mediante los sue�os.
Pero tienen un problema; el discriminador inteligente est� dormido, descansando y sin posibilidad de ejecutar las acciones de una forma inteligente y adecuada.
As� que no les queda m�s remedio que ejecutar las acciones sin la inteligencia adecuada, usando personajes inapropiados y usando situaciones poco inteligentes o poco definidas.
Pero para el deseo o miedo el uso de la inteligencia descriptiva en la acci�n no es indispensable, basta con cualquier personaje o situaci�n semejante en la cual el deseo se vea ejecutado.
Pongamos alg�n ejemplo:
- Si en vigilia sentimos miedo por un cercano atropello de autom�vil, este miedo puede quedar en latencia y durante la noche so�ar con el, pero no con un autom�vil que nos atropella, sino con un elefante que nos pisa en una discoteca.
- Si durante el d�a hemos realizado nuestro trabajo de una forma especialmente destacada y nos creemos merecedores de un reconocimiento por parte de nuestros jefes, quiz�s de noche so�emos que somos actores y nos est�n aplaudiendo despu�s de la representaci�n.
Resumiendo, que los deseos y miedos e incluso otras sensaciones importantes que durante el d�a tenemos, por la noche son vivenciadas o ejecutadas en sue�os, pero normalmente con personajes y escenas muy diferentes de las reales.
As� que decimos que:
Los sentimientos promotores de los sue�os son reales, pero los personajes y escenas que intervienen son escogidos de una forma est�pida.
Y que:
Lo sue�os son representaciones sensitivas de los miedos y deseos no compensados durante la vigilia, los cuales son desactivados o compensados con las vivencias de los sue�os.

La importancia de los sue�os.

Visto lo anterior, consideramos que los sue�os son importantes pues con ellos podemos conocer el estado o acontecimientos sensitivos en la vida de las personas.
Si una persona pudiera recordar todos sus sue�os y relatarnos los sentimientos expresados en ellos, ver�amos como ser�a la vida an�mica y cotidiana de esa persona.
Por eso cuando revisamos sue�os, lo importantes es atender exclusivamente a los sentimientos expresados, pues en ellos est� la soluci�n o conocimiento de los avatares del que tienen los sue�os.

Por otro lado est�n los sue�os repetitivos que son muy importantes ya que nos dicen que el problema que se expresa en los sue�os se repite d�as tras d�as y por tanto es signo de un problema que subsiste en el tiempo.
Mirando el sentimiento expresado en este tipo de sue�os y preguntando por la vida real que lleva la persona, podemos saber o acercarnos al problema que tiene el individuo.

Pero los sue�os pueden incluso llegar m�s lejos, pues pueden descubrir capacidades, anomal�as ps�quicas, etc. no conocidas o inconscientes en las personas, ya que los sue�os pueden hacer representaci�n sensitiva de las mismas.
Por supuesto que descubrir esto es un trabajo mucho m�s especializado y dif�cil que la del simple sue�o debido a deseos o miedos adquiridos en la vigilia, y de los que s� podemos llegar a conocer preguntando al individuo por sus acciones diurnas.

El n�cleo del Pensamiento

[HOTLIST]

�Pensar es recrear, revisar o comparar informaci�n o conceptos mentales llevado a cabo por el discriminador inteligente.�

Hemos visto como la necesidad de cumplir las peticiones de los instintos-sentimientos en los animales y humanos ha ido propiciando el desarrollo de la inteligencia en los mismos hasta llegar a cotas muy importantes en los humanos.
L�gicamente para conseguir m�s y mejores cosas hemos tenido que ir descubriendo y adoptando m�todos cada vez m�s sofisticados y ello nos ha llevada a esa cota importante de inteligencia.

Pero �Cu�les son las bases y m�todos de trabajo de esa inteligencia, en este caso humana? Para que la inteligencia act�e ha sido necesario millones de a�os de desarrollo en los cerebros animales para conseguir las bases de datos necesarias para ello.
Entiendo que la principal aportaci�n a esta base de datos las ha dado el sentido de la vista, y para ello el cerebro animal ha tenido que ir adquiriendo una ingente memoria de im�genes, formas, objetos, etc.
Pero adem�s cada una de estas im�genes ir�a conectando con los sentimientos que dichas im�genes produc�an en el individuo:
Comida con hambre, predadores con miedo, agua con sed, etc. etc., y claro con ello todo un mundo de relaci�n entre los objetos exteriores, sus im�genes mentales y los instintos interiores conectados a estas im�genes.
Con ello ya tenemos un claro establecimiento de conexiones cerebrales entre los instintos-sentimientos y las figuras de los objetos gravados en el cerebro.
(Supuestamente los instintos-sentimientos se desarrollan en la parte frontal del cerebro y las im�genes en la parte posterior, as� son necesarias m�ltiples conexiones entre ambas para poder trabajar el cerebro correctamente.)
Pues bien, cuando el cerebro animal logr� grandes desarrollo en la memoria y en su capacidad de interrelacionar im�genes con sentimientos, es cuando comenz� a llevarse a cabo el uso de la inteligencia.
Ahora con todo este arsenal de memoria visual y conexiones sentimentales, lo �nico que faltaba es la capacidad de interrelacionar, compara y escoger entre los distintos datos obtenidos interiormente en la memoria.
Y es en esto en lo que consiste la inteligencia y la capacidad de pensar, en revisar, comparar y optar por las decisiones m�s apropiada, pero dentro de nuestro cerebro y antes de ejecutar la acci�n, usando de los datos de memoria que tenemos gravados.
Y para ello, para pensar hace falta tener un centro de conexi�n con los distintos datos, im�genes, y con los sentimientos correspondientes que estos datos e im�genes llevan aparejados.
Pues bien, a este Centro de Conexiones es a lo que llamamos Discriminador Inteligente.
Por supuesto que este discriminador inteligente se ir�a reforzando y adquiriendo una capacidad decisoria importante en la determinaci�n de qu� es lo m�s conveniente en cada caso para resolver los problemas: A m�s comparaciones llevadas a cabo, mayor inteligencia, capacidad de trabajo y desarrollo t�cnico.
Pero debemos recordar que todo este trabajo de pensar, revisar y resolver cuestiones lo m�s adecuadamente posible tiene un fin, el de satisfacer los deseos y necesidades del ser.
As� que para pensar adecuadamente es necesario estar en conexi�n con los instintos-sentimientos promotores de los deseos y necesidades del individuo, y as� es, ya que hemos visto que los datos e im�genes cerebrales est�n conectados a los instintos-sentimientos.
Por tanto el N�cleo del Pensamiento puede considerarse un circuito cerrado de intercambio de informaci�n que solo da salida y resoluci�n a los problemas planteados cuando resultan satisfactorios para todos los m�dulos mentales que intervienen. O sea, instintos-sentimientos con su discriminador e discriminador inteligente.
As� que revisemos a groso modo el m�todo de trabajo del Pensamiento.

1.- A los instintos-sentimientos llega una informaci�n que excita a un sentimiento determinado.
2.- Este sentimiento junto con la s�ntesis de trabajo de la base del instinto, crea y carga un deseo a satisfacer.
3.- El deseo pide y expone la s�ntesis de trabajo al discriminador inteligente que estudia y revisa toda una serie de posibilidades hasta encontrar la mejor.
Para lo cual, ha de someter las distintas opciones a los sentimientos y sus deseos para ver si son efectivas y satisfactorias.
4.- Una vez escogida la mejor opci�n, el discriminador inteligente emite las �rdenes y par�metros al sistema motor para que ejecute las acciones exteriores pertinentes.

No obstante, tanto los instintos-sentimientos como el mismo discriminador inteligente pueden proponer pensamientos sin que sea necesaria su aplicaci�n exterior, simplemente por placer de ejecutar los trabajos mentales, excitar y vivenciar sentimientos, etc.
En este caso est�n los pensamientos l�gicos, las vivencias creativas, etc.
Pero como este tema ya fue mencionado, pues no lo revisamos m�s.
As� que resumiendo el tema, digamos que:

El Pensamiento es un circuito mental (de retroalimentaci�n, como se ve en el dibujo) para de tratamiento, comparaci�n e intercambio de informaci�n y sentimientos con el fin de conseguir soluciones y vivencias adecuadas para nuestras necesidades de cualquier tipo e �ndole.

Y para terminar esta breve revisi�n del pensamiento recordemos las diferencias entre pensar y vivenciar:

-- Se piensa cuando se usa el discriminador inteligente preferentemente, y �ste toma las decisiones y soluciones pertinentes.
Es decir, se solucionan problemas l�gicos.

--Se vivencia cuando se usa como base al discriminador sensitivo, y las acciones del pensamiento y revisi�n de escenas se encuentran sometidas a la satisfacci�n o petici�n de los instintos-sentimientos y sus deseos o miedos.
Es decir, se satisfacen o expresan los deseos, miedos y necesites de los instintos-sentimientos.

*

S�ntesis Mentales

Como se detalla en Metaf�sica, la s�ntesis es una toma de conciencia o subconciencia de cualquier factor o fundamento existencial pero en forma escueta y simplificada, es decir, extrayendo y simplificando al m�ximo sus fundamentos y principios para componer una idea o m�todo simple que pueda servir de conocimiento y orientaci�n b�sica para una actuaci�n r�pida y efectiva.
Las s�ntesis son las formas b�sicas de composici�n y actuaci�n de los instintos-sentimientos.
Por ejemplo:
Si estamos actuando en un problema social complejo de cierta dificultad de resoluci�n, nuestra s�ntesis moral nos dir� r�pidamente qu� es �malo o bueno� socialmente en esa cuesti�n.
En este caso, nuestra s�ntesis moral �bueno-malo� es un m�todo de f�cil y pronta consideraci�n.

Las s�ntesis son tambi�n usadas para la obtenci�n y tomas de conciencia, donde muchas conciencias parciales pueden unirse para formar la conciencia completa sobre la cuesti�n.
En el mismo caso y en los pensamientos nosotros podemos usar s�ntesis para obtener mayores o m�s completas conclusiones.

Niveles del YO:
Yo corporal, Yo individual, Yo social

[HOTLIST]

Entiendo que los actuales conceptos sobre el yo no son los suficientemente expl�citos y por tanto aqu� vamos a dar nuevos conceptos, estructuraci�n y puntos de vista.
Esto no quiere decir que yo rechace la actual concepci�n ps�quica sobre el Yo, sino simplemente que intento aportar nuevas formas de enfocarlo.

La primera cuesti�n a dilucidar es la realidad del Yo diferenciada claramente de la Conciencia del Yo.
El Yo es algo profundo, es una propiedad existencial, esencial y b�sica del sujeto como ser exclusivo, aut�nomo y diferenciado de los dem�s.

La Conciencia de Yo es el conocimiento de s� mismo que tiene los seres desarrollados con capacidad de tomar conocimientos y conciencia de las cosas.
Pero este conocimiento de s� mismo es solo un elemento m�s del Yo como conjunto completo que es el sujeto.

Si analizamos una persona con sus distintas cualidades como pueden ser alto, moreno, inteligente, simp�tico, fuerte, r�pido, etc. Todas estas cualidades forman parte de su Yo, de su persona.
--Luego el Yo es el sujeto al completo.

Ahora bien, si una persona se estudia a s� mismo en todas y cada una de sus facetas y llega a un perfecto conocimientos y entendimiento de sus facultades y caracter�sticas, este conocimiento propio y de lo que le rodea no es realmente el Yo sino la Conciencia del Yo que ha adquirido con su estudio y observaci�n.
--En este caso el Yo es el sujeto en su totalidad incluida su conciencia y conocimiento de s� mismo.

Por tanto la conciencia, su capacidad de reacci�n frente al exterior, etc. son solo partes del Yo.
Pero tambi�n forman parte del Yo sus piernas, su coraz�n, su cabeza, sus manos, etc.

Pongamos alg�n ejemplo:

--Si un primitivo animal como por ejemplo una mosca, huye y trata de escapar de una ara�a, la mosca trata de defender a su cuerpo, a su Yo.
Esta mosca no tiene conciencia del Yo, pero tiene un Yo instintivo al que defender.
El hecho de huir es un acto de defensa dirigida SOBRE el yo, es decir, este acto de defensa se�ala ya claramente al Yo como sujeto al que defender.
Los niveles del Yo de la mosca son menores que el de los seres humanos, pero tienen su Yo instintivo por el simple hecho de ser un elemento, en este caso un ser vivo.
Por tanto Yo y sujeto es el mismo elemento.

--Pero incluso un instinto reflejo como puede ser el cerrar los ojos cuando un mota de polvo intenta entrar en ellos, es ya un proceso reflejo sin conexi�n con la conciencia ni cerebro que act�an para defender al Yo o sujeto de ese peligro.
Si a un gato le pisamos el rabo, salta de forma refleja para escaparse del peligro y por tanto su Yo instintivo, su s�ntesis refleja, le hace alejarse del peligro f�sico que corre.
Y esta s�ntesis refleja es una forma de evitarle el peligro a �l, es decir, a su Yo.
Por tanto aqu� consideraremos al Yo como al conjunto del individuo o ser, es decir, al sujeto en su totalidad.
Cualquier �rgano, sentido, instinto, sentimiento, etc. es parte de ese Yo o sujeto.
Todos sus �rganos, sentidos, instintos, conciencia, conocimientos, etc., unidos forman el Yo o sujeto.
No obstante, si deseamos encontrar alguna diferencia, podr�amos decir que en los seres superiores, el Yo Conciente es el sujeto considerado y observado por �l mismo. Y como norma general, decimos que:

�El YO es el elemento, sujeto o individuo considerado por �l mismo, ya sea a nivel elemental, reflejo, instintivo o ya conciente de s� mismo como en los seres superiores.�

La consistencia del Yo es tan profunda que ya podemos considerar que elementos simples como puede ser un �tomo tienen ya la esencia y embri�n elemental del Yo.
En este caso, las fuerzas gravitatorias y magn�ticas del �tomo forman un conjunto de actuaci�n hacia la consistencia y mantenimiento del �tomo, y por tanto dichas fuerzas representan una forma de actuaci�n, defensa y conformaci�n del mismo que toman car�cter de Yo funcional y representativo de este �tomo.

Centro de decisiones.

Pero claro, cuando el sujeto es un ser vivo cada uno de sus componentes (�rganos, sentidos, etc.) no queda independiente para su actuaci�n sino que como cuerpo vital que forman tienen que estar dirigidos por un centro de toma de decisiones para los movimientos, acciones a ejecutar, etc., ya sea a nivel primario o a m�s alto nivel.
En este caso el sujeto y Yo adquieren un lugar o centro de decisi�n y posteriormente un centro de an�lisis, de inteligencia, etc. que es el cerebro y mente, desde donde el Yo o sujeto toma conciencia de s� mismo y de las cosas que le rodean.
Pero ese es solo el centro inteligente y ejecutivo del sujeto solamente. El sujeto o Yo es la totalidad del individuo.

Niveles mentales

Aqu� vamos a revisar un poco los niveles mentales con objeto de poder discrepar un poco de los actuales conceptos sobre el Yo.
Hemos dicho en el estudio de la mente que tanto mente como cerebro se desarrollar en forma arborescente, desde unos sentimientos es instintos b�sicos hasta unos instintos y sentimientos sociales muy desarrollados, llegando posteriormente a ser capaces de adquirir alt�simas cotas de conciencia sobre las cosas y sobre nosotros mismos.
No obstante, la religi�n principalmente nos ha manipulado poco el aspecto sicol�gico y nos ha inducido a pensar que existen unos par�metros ps�quicos que se salen de lo com�n y representan cosas diferentes de los dem�s instintos sentimientos.
Me estoy refiriendo a la moralidad, la cual toma valor propio y a la cual los actuales psic�logos la asimilan del Superego.
Yo creo que esto es err�neo y que la moralidad y dem�s instintos y costumbres sociales son solo unos instintos m�s, los cuales quedar�n inscritos en un nuevo apartado para su estudio, el Yo Social.
Y lo hago porque creo m�s correcto su encuadre con este t�tulo pues nos define que los animales superiores y de manada ya incluyen a sus cong�neres como sujetos a defender.
En s� una ramificaci�n o ampliaci�n del Yo individual hacia una capa mental superior como vemos en el dibujo inicial.
Por tanto revisemos un poco los niveles de desarrollo del YO.

Niveles del YO: Yo corporal, Yo individual, Yo social.

Yo Corporal

En los seres vivos, y por necesidad de conservaci�n, defensa, reproducci�n, etc., nacen y se desarrollan los instintos con sus respectivos y necesarios sentimientos.
Este desarrollo como vimos es arborescente y de unos instintos-sentimientos primarios se ramifican y se crean otros cada vez m�s desarrollados y afinados para las distintas necesidades que el ser vivo va adquiriendo en su desarrollo evolutivo.
Pues bien, un ser vivo superior tiene ya una cantidad importante de instintos y sentimientos bien diferenciados, cada uno de los cuales puede ser considerado una parte del ser, o de la mente de este ser.
Pero el ser o sujeto no solo tiene muchos instintos y sentimientos, sino tambi�n partes corporales como miembros, sentidos, �rganos, etc.
Luego el ser est� formado por m�ltiples partes, las cuales unidas y coordinadas forman dicho sujeto.
As� que en los seres vivos decimos que este ser es un sujeto o YO compuesto por unos elementos constituyentes del mismo que van desde los simples �rganos corporales hasta los m�s afinados instintos sociales y morales.
Pues bien, al nivel m�s bajo o conjuntos de �rganos corporales del sujeto, ser�n los que formen el Yo Corporal.
As� mis brazos, mis piernas, mi coraz�n, mis ojos, mis nervios, mis neuronas, mis circuitos hormonales, mis circuitos neuronales aut�nomos, etc. componen mi Yo Corporal.

Yo Individual

Ahora bien, si subimos un escal�n hacia la psiquis del sujeto, nos encontramos que en el cerebro y mente humana se afincan instintos y sentimientos que tratan de satisfacer las necesidades exteriores del sujeto o individuo.
Estos instintos sentimientos tienen s�ntesis de actuaci�n referida y adecuadas solo para la satisfacci�n del sujeto, es decir, que se�alan al individuo que las lleva como �nico beneficiario de los programas de actuaci�n que conllevan.
Por tanto son un conjunto de instintos-sentimientos de exclusivo beneficio para el individuo, y por tanto a este conjunto de lo denominamos Yo Individual.

Yo Social

Sin embargo, el sujeto puede a su vez formar conjuntos estables y dependientes con otros individuos, y con el tiempo, adquirir o desarrollar tambi�n instintos-sentimientos sociales que puedan facilitar y dirigir esta relaci�n de conjunto.
El comienzo de este tipo de uni�n se llevar�a cabo seguramente con la adquisici�n de la necesidad de defensa de las prole, familia, manada, etc.
L�gicamente para defender a los hijos, familia, manada, etc. se necesitaba de unos instintos-sentimientos que llagar�an a conformar la base de los instintos sociales de los animales y posteriormente del hombre.
Pues bien, al conjunto de instintos-sentimientos sociales (moralidad, normas c�vicas, costumbres sociales, etc.) lo denominaremos como Yo Social.

[HOTLIST]

Pero estos primeros instintos sociales de familia, manada, etc., se ir�an desarrollando y ampliando en el hombre hasta extenderlos a la humanidad entera, y posteriormente en sentimientos de protecci�n de todo ser vivo, de la naturaleza, y por �ltimo en defensa de todo lo creado.
Nos obstante y como estos grupos de acogimiento en la psiquis humana pueden llegar a ser muy extensos, nosotros por su similitud a los instintos-sentimientos sociales los vamos a incluir en este apartado del Yo Social.

En el anterior dibujo vemos como el Ego es expresado en c�rculos con un centro constituido por el Ego Corporal, un c�rculo que incluye al Yo Corporal y al Yo Individual, y unos c�rculos exteriores que van expresando los distintos grupos a los cuales el Ego Individual va sum�ndose y tomando conciencia de su relaci�n social con ellos, en este caso forman el Ego Social.

Localizaci�n del Yo.

Aqu� podemos hacernos una pregunta importante.
�D�nde est� situado el Yo que toma las decisiones a llevar a cabo?
Y por tanto �D�nde est� situada la voluntad del individuo?

El Yo es el sujeto en su totalidad, pero las decisiones del sujeto se toman en los discriminadores, principalmente el discriminador sensitivo.
Es decir, la voluntad del sujeto radica o reside en su discriminador sensitivo, donde sus sentimientos se comparan y valoran y se produce la decisi�n final sobre la actuaci�n a realizar.
Por tanto consideramos que la determinaci�n de actuaci�n del Yo est� situada en el discriminador sensitivo, y de all� parten las decisiones tomadas a petici�n de sus distintos niveles del Yo.
El sujeto o individuo es un conjunto definido y perenne y por tanto ha de actuar como conjunto.
Si alguna de sus partes tiene una necesidad, para satisfacerla el individuo tiene que actuar en conjunto.
Si tengo hambre es mi cuerpo al completo quien tiene que buscar comida, y no solo mi est�mago.
Y para una actuaci�n completa del sujeto, �ste tiene que regirse por su centro de decisiones, es decir los discriminadores.
Por tanto la decisi�n final del Yo y su voluntad ejecutiva residen en estos discriminadores.

La Voluntad

Y ya metidos en el tema de la Voluntad, expresemos que �sta es una faculta del individuo, del sujeto o del Yo que consiste en la capacidad de toma de decisi�n por parte del discriminador sensitivo comparando y estudiando las distintas opciones y peticiones de nuestros instintos y sentimientos.
No obstante y cuando sean cuestiones puramente inteligentes y no le incumban a los instintos sentimientos, el discriminador inteligente puede asumir toda la parte decisiva y de voluntad necesaria para llevar a cabo y solventar las cuestiones planteadas.
Pero como a todos nos gusta las definiciones, pues tratemos de dar una para la voluntad:

La Voluntad es la facultad ps�quica consistente en la capacidad de escoger y aplicar soluciones a los problemas con que el individuo se enfrenta.

Por tanto para que la facultad de la voluntad sea efectiva y verdadera ha de tener dos caracter�sticas potenciales que son:

1.- Los conocimientos y opciones necesarias para poder seleccionar entre ellos.

2.- La fuerza o poder para ejercer o aplicar la resoluci�n tomada.

En este sentido, la voluntad consta de:
--Una parte senso-inteligente que es la capacidad de revisar y escoger soluciones y
--Otra parte puramente sensitiva cual es la fuerza de ejecuci�n de las acciones necesarias para la soluci�n escogida.

Pero tanto la primera como la segunda son capacidades procedentes de la partes inferiores de la mente, es decir, de los instintos-sentimientos y de la capacidad inteligente.
En este caso, la Voluntad toma y usa de las capacidades inferiores de la mente para dar soluciones finales a los problemas.

Y en eso consiste la Voluntad, en ser el �ltimo Juez del YO.

La capacidad autocr�tica de la voluntad.

Uno de los defectos que podr�amos achacarle a la voluntad es que tienen en s� el poder de tomar cualquier determinaci�n, a�n en contra de las peticiones de sus estados sensitivos.
Esto es una consecuencia de la repetida toma de resoluciones a favor de unos estados sensitivos y en contra de otros.
As� que si quiere puede tomar decisiones a�n en contra de todos.
Pero es un problema que casi nunca suele ocurrir porque la voluntad se apoya en las necesidades y peticiones de los estados sensitivos del individuo y sabe, ya que es inteligente para decidir, que las tomas de decisiones contrarias al Yo en su conjunto, van en contra de ella misma ya que es parte del Yo o sujeto.

La voluntad en el pensamiento y las vivencias.

Y aqu�, y en relaci�n a la voluntad ejecutora de la mente, es donde se podr�a distinguir y diferenciar escueta o relativamente lo que es un pensamiento de una vivencia mental.

--El pensamiento ser�a cuando la toma de decisiones y aplicaci�n de la voluntad se lleva a cabo por parte del discriminador inteligente y por tanto el trabajo mental ser�a casi exclusivamente l�gico y deductivo. Es decir, cuando el producto mental es esencialmente l�gico.
Por ejemplo, En un ajuste matem�tico, de construcci�n de un puente, de una carretera, etc., quien intervendr� casi exclusivamente ser� el discriminador inteligente y el trabajo mental es de �ndole l�gico.

--Por otro lado, las vivencias mentales ser�an la toma de decisiones para revisar y revivir escenas y procesos mentales, llevada a cabo por parte del discriminador sensitivo. Es decir, cuado el producto mental es preferentemente sensitivo.
Por ejemplo, en el desarrollo de una obra de teatro, novela, boda, tertulia, etc., quien maneja la voluntad inicial son los sentimientos, es decir, el discriminador sensitivo y donde el trabajo mental es fundamentalmente sensitivo.

Aunque no debemos enga�arnos, casi siempre el trabajo es com�n y perfectamente organizado, aunque con inicio de los impulsos sensitivo.
Por ejemplo, no se puede construir el puente sin unas razones sensitivas que lo haya propuesto, aunque eso s�, una vez decididos a hacerlo, el trabajo siguiente consistir� en el uso de deducciones del pensamiento.

El bien y el Mal.

El bien y el mal, lo bueno o malo, es la s�ntesis mental que usamos para poder actuar pronta y eficazmente desde la valoraci�n de los sentimientos sociales que tenemos.

Es el m�todo de aplicaci�n general para la valoraci�n de los que es positivo para la sociedad y medio en que nos desenvolvemos y lo que es negativo para dicha sociedad.
Hemos visto anteriormente como desde los primarios instintos-sentimientos de los seres vivos, �stos ten�an dos estados o modos de actuaci�n, uno positivo para ejecutar acciones y otro negativo para rechazar.

--El estado positivo es en s� un estado bueno y positivo para nosotros, y en el plano social, bueno y positivo para toda la sociedad y medio natural que nos rodea.
Por tanto algo que deb�amos de conseguir, por el que luchar.

--En el estado negativo es cuando algo es malo para nosotros en lo personal, o malo para sociedad en el plano social.

Por tanto algo negativo que deb�amos de rechazar, huir de �l o evitar hacer.

Pero son sentimientos que emanan de la profundidad de nuestros primitivos instintos, los cuales ya desarrollados y espec�ficos para la sociedad en que vivimos nos da la caracter�stica, consistencia y esencia de Bien o Mal.
As� que como dec�amos al principio, el Bien y el Mal son sentimientos simples de actuaci�n social y que son aplicables a todas las acciones que ejecutamos.
Si una acci�n va contra nuestra familia, vecinos, sociedad, medio ambiente, etc. ello es malo, negativo, y hay que evitar llevarlo a cabo.
Si por el contrario es bueno para nosotros y nuestra sociedad, hay que promoverlo y ejecutarlo.
As� que teniendo una pronta s�ntesis de actuaci�n Bueno-Malo, nosotros no tenemos que gastar tiempo en la revisi�n de los complicados y variados problemas sociales con que podemos encontrarnos.

La Energ�a Mental

Temparamento y Car�cter

La Mente, ese extenso y desconocido bosque.

Hemos visto anteriormente que el cerebro y mente se han desarrollado en forma arborescente, desde unos elementos m�s simples y primarios hasta unos complejos y sofisticados sistemas sensitivos e inteligentes (redes arborescentes de neuronas; instintos b�sicos ramificados hasta conseguir las costumbres y normas sociales m�s afinadas y sofisticadas; etc.)
En este sentido, observamos cierta semejanza con un enorme bosque o selva con muchos �rboles, animales, r�os, etc. y tambi�n distintos niveles arb�reos donde se desarrollan distintos tipos sistemas vitales seg�n las distintas alturas.
Sin embargo, en el bosque del cerebro y mente nos es m�s dif�cil entran y estudiarla desde el interior, as� que seria bueno encontrar m�todos, sistemas y formas de considerar y encuadrar a los distintos sistemas mentales para poderlos estudiar mejor.
Y uno de ellos puede ser la energ�a mental.
En el bosque tendr�amos que la energ�a usada es la del sol. En este caso, seg�n la cantidad de energ�a solar que reciba el bosque, as� de variada y diferenciado ser� el tipo de �rboles, animales, etc. que sea capaz de desarrollar.
Y nuestra mente? Pues tambi�n necesita de la energ�a para funcionar y por tanto deber�a esta energ�a influir en los resultados obtenidos.
Para centrarnos un poco pongamos un ejemplo de gasto energ�tico por cualquier tipo de maquinaria o motor.
Sean un peque�o motor el�ctrico.
Si le aplicamos cierto voltaje, dicho motor nos dar� un rendimiento de trabajo determinado. Pero si aumentamos en un 10 por ciento el voltaje, dicho motor aumentar� el rendimiento producido.
As� que observamos que la energ�a consumida por un sistema cualquiera nos indica la capacidad de trabajo que dicho sistema puede tener.
Y la mente? Pues tambi�n.
Pensemos por ejemplo que sentimos cierto deseo de subirnos a un escarpado �rbol a coger un sabroso fruto que podemos observar desde el suelo.
No cabe duda que si en esos momentos poseemos una d�bil energ�a mental, el deseo ser� tenue, el esfuerzo necesario nos parecer� grande, etc. y al final quiz�s dejemos el fruto para otra mejor ocasi�n.
Pero si en esos momentos tenemos una importante energ�a mental, quiz�s el deseo se haga perentorio y nos sintamos con fuerzas de sobra para subirnos y obtener el fruto deseado. As� que con toda probabilidad nos subiremos y lo cogeremos.
Por tanto aqu� hemos visto que la energ�a mental puede hacernos tomar o no, muchas de las decisiones de nuestra vida.
En este sentido y con relaci�n al determinismo y otras consideraciones b�sicas de la psicolog�a, podemos decir que:

Podemos ser libres para luchar y conseguir nuestros deseos, pero no somos libres para crearlos y manejarlos.

Formas de la energ�a mental.

Entiendo que la energ�a mental es un atributo de cada una de nuestras neuronas, es decir, en su propia conformaci�n lleva la capacidad de usar y producir su propia energ�a.
Pero adem�s est�n sujetas a impulsos de substancias encim�ticas exteriores que le estimulan en su acci�n.
Pero en cualquier caso, los sistemas neuronales usan de una determinada cantidad de energ�a para su actuaci�n.
Con lo expuesto anteriormente podemos hacernos ya algunas preguntas.

1.- Somos iguales y tenemos el mismo potencial y consumo de energ�a mental?
Claramente tendr�amos que contestar que no, que no es muy probable que todos seamos iguales en este potencial mental.

2.- Y cada uno personalmente, tiene el mismo potencial de energ�a mental siempre? Pues parece tampoco es as�, que usamos de diferentes potenciales seg�n los tiempos y circunstancias.

Pues bien, para estudiar y considerar este tema, vamos primeramente a darle valores potenciales y de estado a la energ�a mental.
En este caso, podemos proponer dos variables en el potencial energ�tico mental: Potencia y Estado. ---En primer lugar consideraremos que la energ�a mental del individuo puede variar o situarse entre un alto potencial y un bajo potencial.
---En segundo lugar podemos hacer otra distinci�n que es el estado de la energ�a, que ser� constante o variable.

En el primer caso vemos que un individuo A puede usar de un alto consumo y gasto de energ�a mental, otro individuo B de un medio potencial y otro individuo C de un bajo potencial.
Es decir, cada individuo tiene su propio potencial de uso de energ�a mental.
Y como vemos m�s adelante, este uso de distinto potencial de energ�a mental en los individuos puede hacerlos diferentes a los dem�s en sus sentimientos, comportamientos, etc.

En el segundo caso es cuando el uso de la energ�a mental es m�s o menos constante o variable, y esta caracter�stica consiste en que la energ�a mental usada pueden variar (o no) en su potencial de unos momentos a otros, de unos d�as a otros.
As� habr� individuos que tengan un gasto constante de energ�a y habr� individuos que var�an de unos momentos a otros de una forma clara y contundente.
Los individuos que tengan un gasto constante de energ�a tendr�n un comportamiento estable y parecido durante todo el tiempo.
Y los individuos que tengan un uso variable de la energ�a mental tendr�n altibajos en su comportamiento con per�odos de mayor, actividad, entusiasmo, capacidad de ejecuci�n, etc. y otros momentos de baja actividad, escasa expresi�n de sus instintos-sentimientos, etc.

Por tanto, con respecto al uso de la energ�a mental decimos que puede ser de m�s o menos potencial y de m�s o menos variabilidad, y seg�n lo cual podemos encuadrar a los individuos en cuatro tipos extremos seg�n su uso de energ�a.

1.- De alto y constante potencial.
2.- De alto y variable potencial.
3.- De bajo y constante potencial
4.- De bajo y variable potencial.

Y claro toda una serie de estados intermedios.

Soporte de la energ�a mental.

Anteriormente mencionamos que la energ�a mental se desarrolla tanto en las propias neuronas como medio de actuaci�n aut�noma y de mantenimiento propio, como por aportes hormonales o de encimas procedentes de centros cerebrales encargados de producir acciones comunes de las neuronas.
En cualquier caso a todos estos tipos de elementos qu�micos capaces de producir acciones energ�ticas para la actuaci�n de las neuronas los encuadraremos aqu� como neurotransmisores.
Pues bien, un neurotransmisor es una sustancia capaz de promover la acci�n y trabajo neuronal propio para la creaci�n de trabajos cerebrales y mentales.
Y en este caso, una neurona o sistema neuronal no trabajar� con el mismo rendimiento, rapidez, y efectividad si usa distintas cantidades de neurotransmisores. A m�s cantidad de neurotransmisores mayor ser� la rapidez y efectividad de la acci�n.
Con ello lo que pretendo apuntar es que un mayor aporte de neurotransmisores representa un mayor uso de energ�a mental y por tanto una mayor efectividad y potencialidad en las acciones mentales y su consiguiente influencia en las acciones exteriores del individuo.
Y adem�s, como vemos m�s tarde, el aporte y uso de neurotransmisores y energ�a mental puede ser influenciada por varios factores interiores y exteriores y con ello tambi�n nuestro propio desarrollo ps�quico a trav�s de los a�os.

Temparamento

Influencia de la energ�a mental

Y ya revisada la energ�a mental que usan los individuos nos fijaremos en el concepto Temperamento.
El temperamento es precisamente la resultante del gasto de energ�a mental que tenemos y los diversos tipos de temperamento son tambi�n relativos al tipo de energ�a usada.
As� que ser� de temperamento fuerte quien tiene alto potencial de gasto de energ�a mental y de temperamento d�bil quien tenga poco potencial de gasto energ�tico. Ser� de temperamento estable quien tenga uso de energ�a estable y temperamento variable quien tanga constantes cambios en el potencial de uso de la energ�a mental.

Pero c�mo influye la energ�a mental en la actuaci�n del individuo?

Cualquier individuo tiene una ingente cantidad de instintos-sentimientos primarios, sociales, costumbres, etc. y el desarrollo y utilizaci�n de los mismos est� muy influida por el tipo de potencial de energ�a mental que usa.
El uso de un potencial alto en la energ�a mental dar� como consecuencia una mayor expresi�n, rapidez y clara ejecuci�n de las acciones mentales y motoras a la hora de ejercitar los citados instintos, sentimientos, deseos, etc., del individuo.

Por ello, y siguiendo el mismo encuadramiento que hac�amos para la energ�a mental, en el temperamento tendr�amos los siguientes tipo extremos (recordemos que estos son los m�ximos y m�nimos a que llega la psiquis del individuos, pero que existe toda una enorme gama intermedia).

1.- Temperamento fuerte y estable.
2.- Temperamento fuerte y voluble.
3.- Temperamento d�bil y estable.
4.- Temperamento d�bil y voluble.

Influencia interior y exterior de la energ�a mental

Llegados a este punto, seguiremos con nuestras preguntas.

De qu� depende y qu� influye en la energ�a mental usada por cada individuo?

L�gicamente existen razones interiores y gen�ticas para la formaci�n de la estructura energ�tica de cada individuo.
Pero adem�s existen influencias producidas por la educaci�n, experiencias vividas, etc.
Y adem�s una importante desde mi punto de vista y observaci�n, la influencia exterior del medio energ�tico en que nos desenvolvemos.
Es decir, igual que al bosque selv�tico le influenciaban la energ�a recibida del sol, a nuestro bosque mental tambi�n le influye la energ�a solar recibida.

La primera consideraci�n va hacia la influencia gen�tica en la conformaci�n del estado de uso energ�tico de cada persona.
En este sentido suponemos que habr� dos tipos de influencias, una fundamental que es la animal y com�n para todos los humanos seg�n su raza, desarrollo cultura, generacional, etc.
Y otra propia de la familia gen�tica de cada individuo, es decir, la influencia gen�tica de los propios familiares antecesores del individuo.

La segunda consideraci�n ser�a la producida por el medio en que se desenvuelve cada individuo, el cual producir� diferentes tipos de problemas a los que enfrentarse con lo cual su psicolog�a deber� desarrollar diferentes tipos de repuestas.
Ello terminar� por adaptar y amoldar al individuo al medio en que se encuentra y consecuentemente amoldar su psicolog�a y gasto energ�tico a las necesidades y acciones que tenga que desarrollar.

Pero tambi�n existe un tercer tipo de influencia que es la influencia exterior producida directamente por la energ�a solar que recibimos en cada momento.
Parece que esta influencia no ha querido ser estudiada ni contemplada por la psicolog�a hasta el momento, pero para mis observaciones, dicha influencia est� bastante clara.
Y en qu� consiste esta influencia?
Pues la aportaci�n de energ�a que recibimos del sol y que hace que la producci�n de neurotransmisores y cualquier otro principio relativo a la energ�a mental sea m�s o menos favorecida por este aporte de energ�a solar.
Recordemos que la producci�n de elementos qu�micos depende en gran manera de la cantidad de energ�a que aportemos.
En este mismo sentido, una mayor aportaci�n de energ�a (adecuada para cada reacci�n qu�mica) conseguir�a una mayor proporci�n de neurotransmisores resultantes.

Si la energ�a que recibimos del sol fuera siempre la misma, entonces no habr�a problema porque no notar�amos la diferencia.
Pero no lo es, y s� puede notarse f�cilmente la diferencia por aqu�l que quiera hacer un seguimiento de los periodos de energ�a solar y su influencia en los humanos.
Y por si a alguien le interesa hacer alguna prueba al respecto, es f�cil notar la diferencia de potencial de la energ�a solar en muchos periodos del a�os.
Pongamos dos ejemplos de periodos de alto potencial. Alto (20Nov. ---20Dic.-) (25Jul.�20Agos.)
Y pongamos dos periodos de bajo potencial. Bajo (1Enero --- 30 Enero) ( 1 Sep--- 20Sep)

Si nos estudiamos a nosotros mismos o a nuestros conocidos m�s cercanos podremos ver como las actividades mentales (entusiasmo, sexualidad, etc.) son mucho m�s potentes y claras en los periodos altos que en los de baja potencia solar.
Pero adem�s tambi�n influyen es nuestro nacimiento, puesto que al nacer y tener que comenzar a desarrollar nuestras actividades por s� mismos, ya nos comienza a influenciar la energ�a recibida y en este periodo nos acostumbremos a actuar con la energ�a que hemos tenido al nacer.

*** Lo cual, y en sentido astron�mico, nos llevar�a a la conclusi�n o suposici�n de que la frecuencia de energ�a solar que nos afecta la recibimos repetitivamente durante todos los a�os, con lo cual las caras o capas solares que nos mandan esta energ�a girar�an sobre s� mismas cuatro veces al a�o.

Car�cter

[HOTLIST]

Podemos dar varias definiciones del concepto car�cter, pero pongamos una de tipo estructural y que es expresada en el dibujo:

El car�cter es la expresi�n resultante del temperamento una vez pasado, filtrado y diversificado por los instintos y sentimientos.

Esto quiero decir que vamos a considerar al car�cter no como una expresi�n de los instintos y sentimientos exclusivamente, sino como una expresi�n del potencial del temperamento transformado y expresado a trav�s de las caracter�sticas de cada uno de los instintos-sentimientos y de cualquier otro trabajo mental.
Para ello vemos que cada uno de nuestros instintos-sentimientos se expresa no solo seg�n sus atribuciones y programas de acci�n, sino con un potencial de ejecuci�n de acciones (temperamento) que le pueden hacer tomar diferentes posturas y soluciones para cada circunstancia.
As� el temperamento de cada persona le hace tomar comportamientos diferentes seg�n el potencial de este temperamento, y es precisamente a los modos de comportamiento resultantes a los que llamamos car�cter.
Y de este modo vemos que el temperamento de un individuo determinado, al ser pasado y filtrado por los distintos instintos-sentimientos, nos da diferenciados resultados seg�n el instinto-sentimiento que lo use.
Por tanto cada uno de nosotros tendremos un temperamento y muchos caracteres resultantes.
Veamos alg�n ejemplo para entenderlo mejor.

--Si estamos conversando y nuestro temperamento es fuerte, nuestras expresiones y manifestaciones ser�n contundentes, r�pidas, agresivas, impositoras, etc.
En este caso, decimos que nuestro temperamento es fuerte.
Pero a nuestro car�cter podemos darle muchas m�s expresiones definitorias del mismo, como son, fuerte, r�pido, agresivo, impositivo, etc.
Por ello digamos que en las acciones humana:
El temperamento es la fuerza o energ�a de acci�n usada para el trabajo de nuestra mente. Los caracteres son los tipos de comportamientos resultantes de esta acci�n y trabajo mental.

El Alma

Niveles del Alma.

Empecemos con una definici�n m�s o menos afortunada:

El Alma es nuestro �mbito, uso y amplitud de participaci�n en los principios y fundamental del Cosmos, los cuales obtenemos y capturamos mediante nuestras capacidades inteligentes y sensitivas.

Como vemos con esta definici�n, los principios y fundamentos c�smicos de que participamos no son nuestros sino del Cosmos que nos rodea, pero nosotros los podemos utilizar al estudiarlos y asimilarlos de dicho Cosmos.

Y otra cuesti�n muy controvertida que debemos apuntar antes de seguir: �Estos fundamentos y principios c�smicos no dependen de nosotros, y sigue existiendo aunque cualquiera de nosotros o la humanidad entera deje de existir.�

Pero retomemos el principio para explicar de forma m�s detallada en qu� consiste el alma. Pondr� primero el s�mil del libro al que encuentro muy sencilla y f�cil de comprender.
Si consideramos un libro, por ejemplo de matem�ticas, vemos que contiene primeramente:

1.- Unos elementos puramente f�sicos o cuerpo del libro que ser�an sus p�ginas, forros, etc., en este caso y refiri�ndose a nosotros, estos primeros elementos ser�an nuestro cuerpo.

2.- Despu�s vendr�an unos elementos tambi�n f�sicos, las letras, n�meros, palabras, etc., que ser�an los encargados de contener la esencia del libro.
En nosotros estas letras y palabras representar�an a las neuronas y cerebro en su conjunto.

3.- Pero despu�s vendr�an los conocimientos y datos expresados por medio de estos n�meros, letras, palabras, dibujos, etc.
En nosotros esto ser�a la mente.
Sin embargo los niveles estructurales de conocimientos, fundamentos c�smicos, etc. no terminan en nosotros o en el libro del ejemplo, sino que siguen fuera de nosotros en la estructura del propio Cosmos.
Por ejemplo, si el libro nos explica el teorema de Pit�goras, esto significar�a que la �mente� del libro o de nosotros, conoce, expone o usa de este teorema.
Pero el teorema no pertenece al libro, ni a Pit�goras. El teorema es una caracter�stica del Cosmos que nosotros y el libro la han aprendido o llevan gravada, solo como conocimiento de algo exterior que ya existe fuera.
Por tanto:

4.- El alma del libro o la nuestra propia, es el conjunto de fundamentos c�smicos que hemos aprendido y usamos, pero como simples usuarios de estos fundamentos, los cuales est�n al alcance y servicio de quien quiera o pueda utilizarlos.

En este caso, cuando los a�os pasen, los humanos desaparezcamos de la tierra, los libros sean destruidos por el tiempo, etc., el teorema de Pit�goras seguir� existiendo en el Universo y las futuras civilizaciones podr�n captarlo, aprenderlo y usarlo, aunque claro, ya no se llamar� teorema de Pit�goras, sino de quien lo vuelva a reinventar.

Y qu� ocurrir�a si todas la leyes f�sicas y matem�ticas, etc., no existieran?

Pues que no existir�a el Universo; tampoco existir�amos nosotros, y nadie podr�a aprenderlas o usarlas ya que no tendr�an existencia.

Y en este caso tambi�n podemos hacernos una pregunta.
Qu� somos realmente los seres vivos, los humanos?
Pues cuerpos f�sicos a trav�s de los cuales los fundamentos y principios c�smicos pueden fundirse y actuar como elementos aut�nomos del Cosmos.
En realidad nuestro comportamiento y actuaci�n en cada uno de nosotros es el comportamiento y actuaci�n de una min�scula parte del Cosmos.
Y precisamente esa porci�n de Cosmos que act�an a trav�s de nosotros es a lo que llamamos ALMA, la cual seguir� actuando en otras personas, otros animales desarrollados, otras civilizaciones, etc. despu�s de nuestra propia muerte y despu�s de la destrucci�n de nuestra civilizaci�n.
Si nos fijamos, y como dice nuestro amigo Darwin, es la naturaleza c�smica la que nos construye, desarrollada y adapta al medio en que nos encontramos, pero la cuesti�n llega mucho m�s lejos:
Son los principios y fundamentos de la naturaleza c�smica los que terminan por introducirse y conformar nuestra mente, y son los que nos inducen a la actuaci�n, creaci�n y al desarrollo de nuestra propia vida y existencia.
En realidad nuestro cuerpo es materia c�smica que despu�s de nuestra muerte compondr� otros seres y elementos de la naturaleza, y nuestra mente y alma son fundamentos y principios c�smicos que seguir�n actuando en otros seres y en el conjunto del Cosmos despu�s de nuestra muerte, ya sea la nuestra personal o la de nuestra especie.

De todo lo anterior puede desprenderse la idea de que en un futuro pr�ximo, nuestros conocimientos y conciencia har�n que el nivel de situaci�n de nuestro Yo sea a nivel del alma y no a nivel del cuerpo como hasta ahora tenemos.
Cuando nos sintamos Universo en vez de personas, quiz�s habremos subido otro escal�n m�s en nuestro desarrollo humano.

Niveles del Alma.

M�s preguntas.
Es el alma una sola o existen distintos niveles.
Nosotros solo podemos ver o acceder a ciertos niveles de conocimientos y principios c�smicos, y no podemos por tanto asegurar la existencia de m�s altos grados del contenido del Cosmos.
Pero no debemos olvidarnos de que somos parte del Cosmos y por tanto nuestras peculiaridades tambi�n son las peculiaridades c�smicas.
En este sentido, podr�amos suponer que todos los fundamentos c�smicos deben de formar un Cuerpo o S�ntesis la cual incluso tenga Conciencia de s� misma.
As� que podemos proponer dos niveles del Cosmos.

1.- Que ser�a los fundamentos y principios visibles por nosotros.

2.- Que ser�a la Total Conciencia del Cosmos que no conocemos.

Y c�mo le llamamos a esta Conciencia e Inteligencia M�xima?
Pues yo la expuse en metaf�sica como el Todo Senso Inteligente.
Es decir, un Cosmos o Universo con capacidad inteligente, sensitiva y creativa. Principalmente para no ser confundida con los dioses particulares de cada religi�n.

En este sentido y como muestra el primer dibujo (abajo) de metaf�sica, podemos considerar que:

Los seres humanos son similares a peque�os riachuelos que acogen y conducen un m�nimo caudal del los principios, fundamentos y capacidad creativa del Cosmos.

Cerebro y Mente.

Diferencias.

Para explicar los conceptos y principios ps�quicos suelo poner como ejemplo por su simpleza al libro.
Y en el caso de explicar las diferencias entre cerebro y mente tambi�n es muy expositivo el ejemplo del libro.
El libro tiene como nosotros un cuerpo f�sico y unos conocimientos metaf�sicos.
As� las hojas, encuadernaci�n, incluso las letras son elementos f�sicos pues est�n hechos de materia. Sin embargo si ya nos fijamos en la construcci�n de palabras vemos que �stas pueden contener ya expresiones y conceptos inteligentes y no f�sicos.
Y si utilizamos una frase vemos ya claramente que contienen unos elementos f�sicos que son las letras y unos elementos metaf�sicos que son los conceptos y exposiciones que hace la frase.

Del mismo modo, nuestro cuerpo, cerebro y mente tienen enormes semejanzas con el libro. -- Las hojas, forros, encuadernaci�n, etc., ser�an nuestro cuerpo.
-- Las letras y n�meros ser�an las neuronas de nuestro cerebro.
-- Y por �ltimos las exposiciones, conocimientos y conceptos ser�an nuestra alma.

As� mismo, y para diferenciar el cerebro de la mente, es decir para diferenciar lo puramente f�sico de nuestro cerebro de los conceptos y manifestaciones con contenido metaf�sico o inteligente que conforman nuestra mente, podemos poner un f�cil ejemplo cual es el de la m�sica.
As� comparando una orquesta con nuestro cerebro y mente distinguimos claramente lo que puede ser el cerebro y lo que puede ser la mente:

En una orquesta el Cerebro son los instrumentos que tocan, y la Mente es la m�sica que es tocada.

[HOTLIST]

El Todo Senso-Inteligente.

Mi teor�a metaf�sica la cual tambi�n fundamenta este estudio sobre la mente humana, apuesta por la consistencia inteligente y sensitiva del Cosmos, es decir, nosotros no inventamos ni creamos los fundamentos inteligentes sino que los adquirimos del Cosmos o Universo que los contiene.

Por tanto llamamos Todo Senso-Inteligente al Cosmos o Universo en su conjunto, tanto a las creaciones producidas como a la capacidad Inteligente y Sensitiva de producirlas.
As� pues parece existir un Ente Inteligente y Sensitivo que expresa sus atribuciones mediante la creaci�n y expresi�n c�smica, parte de la cual somos nosotros.

Ahora bien, la pregunta que un humano puede hacerse, es:
Ese Comos inteligente es Dios?
Lo cual llevar�a a otra pregunta inmediata:
A qu� Dios nos estamos refiriendo?
Al Dios Padre, Hijo y Esp�ritu Santo; al Dios Al� y su disc�pulo Mahoma; a Buda; a Od�n; a Zeus y dem�s dioses griegos; al Sol y la Tierra Madre.
Y mi respuesta personal ser�a que a ninguno de ellos, pues todos son Dioses creados seg�n nuestra opci�n y alcance mental.
Creo que ning�n modelo de Dios se corresponde con la realidad c�smica.
Entiendo que el Cosmos es solo (y ya es bastante) creatividad inteligente y sensitiva.
Eso s�, bastante m�s all� de lo puramente material.
Ser� posiblemente Inteligencia y Creatividad lo que nos encontremos al final del T�nel de los Tiempos.

El Egocentrismo humano
Frente a la
Creatividad C�smica

Quiero incluir aqu� este tema puesto pues estimo que es importante ya que veo continuamente que tanto en el campo de la Moral como en el del Conocimiento nos es muy dif�cil llegar a entender la realidad c�smica desde nuestra visi�n eminentemente humana.

Lo primero a tener en cuenta es que los humanos, como cualquier otro animal, vemos y calificamos al Cosmos como si realmente nosotros fu�semos el centro del Universo; como si el Universo entero tuviera que sujetarse a nuestros intereses y finalidades.
Y no es as�; solo somos unas simples criaturas dentro de un infinito Universo de creatividad, infinitos mundos, infinitas criaturas, infinitas humanidades, etc.
No existe un solo mundo habitado, un Dios que solo tiene que fijarse en nuestra civilizaci�n, o un Cosmos que solo existe para desarrollarnos a nosotros los humanos.
El Cosmos es infinito y su creatividad tambi�n.
En cambio nosotros solo somos unas criaturas c�smicas que nacemos, morimos de infinitas formas, y al final nuestra civilizaci�n ser� sustituida por otra, probablemente mucho mejor.

Pero demos un paso adelante y tratemos de estudiar el tema observando nuestro medio m�s cercano.
Para poder entender y estudiar el problema mejor tendremos que hacer el esfuerzo de �salirnos un poco de nuestro cascar�n� y situarlos a nivel c�smico donde solo somos un tipo de criaturas, digamos criatura A.
Ahora bien, como humanos tenemos unos instintos y sentimientos que nos sirven para nuestra subsistencia, defensa personal, etc.
Pero adem�s usamos de estos instintos sentimientos para forjar nuestra moral e incluso nuestra base l�gica de pensar.
En este sentido, si nos fijamos tenemos un instinto de conservaci�n que nos dice que el morir es horrible, y seguidamente, usamos este instinto para conformar nuestra moralidad y forma de pensar.
Pero claro, es una moralidad humana solamente y por tanto parcial y equivocada desde un punto de vista exterior a nosotros, es decir, desde un punto de vista c�smico.

Veamos ejemplos para comprenderlo mejor.

---Si a los humanos (criatura A) les viene una plaga, por ejemplo la peste (criatura B), para nosotros esta plaga es algo malo, destructivo, y si somos creyentes un castigo de Dios.
Pero para la criatura B o bacilo de la peste ocurre todo lo contrario, que ha encontrado medio muy beneficioso para su desarrollo y en este caso deber�an dar gracias a su Dios.

---Para la criatura A la desaparici�n de los dinosaurios fue un premio de su Dios pues les permiti� desarrollarse y dominar la tierra.
En cambio para los dinosaurios fue algo horrible, y ser�a en todo caso un castigo de su Dios.

---En el mar, el pez grande se come al chico, con lo cual lo que es bueno para uno es malo para otro.

Y todo esto a qu� es debido?
Pues a que cada una de las especies e individuos particulares tienen un instinto de conservaci�n que le dice que morir es malo, y �ste lo utiliza para construir su realidad, su pensamiento l�gico, etc.
Pero eso no es la realidad c�smica, sino simplemente una visi�n partidista de cada especie e individuo.

Cuando un individuo sufra una desgraciada enfermedad, o unos ni�os un mortal accidente nos preguntamos aturdidos:
--Si es un castigo de Dios o si Dios no tiene nada que ver con ello. Y si no somos creyentes nos reafirmamos en �Que injusto es el mundo!
Eso si, estamos seguros de que aquellos acontecimientos son malos.
Y es aqu� donde fallamos. Son solo creatividad c�smica a la que nosotros calificamos negativamente debido a nuestros poderosos e inapelables instintos.

Claro la pregunta para cualquiera de nosotros ser�a:
Entonces qu� hacemos, nos alegramos de la muerte de unos ni�os?

Pues no, suframos con nuestros instintos de conservaci�n que para eso somos animales, pero demos un paso adelante y seamos capaces de entender que es solo creatividad c�smica y para el Universo estos acontecimientos no son negativos sino positivos en su conjunto ya que crean y excitan nuestra sentimientos de dolor, l�grimas, lucha por mejorar las cosas, confraternidad con los afectados, etc.
Y sobre todo que el Universo no es un asesino sino un creador para el cual la vida y la muerte es solo una creatividad m�s.

Y vuelvo a poner el mismo ejemplo,
La aparici�n y desaparici�n de especies, de individuos; la caza y muerte de unos individuos por otros, etc. no es nada malo, sino todo lo contrario.

Y es aqu� donde podr�amos fijarnos para construir y entender mejor nuestra realidad c�smica alej�ndonos un poco de nuestros instintos meramente animales.
Somos criaturas c�smicas, civilizaciones pasajeras que hoy existen y ma�ana desaparecer�n; individuos que estamos sometidos al nacimiento, desarrollo y muerte, todo ello como una creatividad positiva en todas y cada una de sus facetas.
Debemos tomar conciencia de que si queremos superar nuestro nivel de exclusivos seres animales como ahora tenemos, debemos conectar nuestro Yo y nuestra conciencia con la propia realidad c�smica.
Y vuelvo y recordar una conclusi�n anterior.
�Si tomamos conciencia del Cosmos y nos sentimos parte de �l, ello nos situar� a un nivel que est� m�s all� de nuestro propia existencia como humanoides�

Y por �ltimo podemos usar de un s�mil que puede acercarse mucho a la realidad.

La creatividad c�smica es semejante a una novela que en este caso escribe el Cosmos:
En ella lo importante es la creatividad que se desarrolla y las vivencias que experimentan los personajes y al autor y lectores que la leen.
No importa la muerte de los personajes, los asesinatos y robos que comenten, las penas que pasan, etc. Precisamente esta es la finalidad de la creaci�n, la expresi�n y vivencias que se desarrollan.

� Copyright.
Este trabajo es de libre uso para ense�anza, informaci�n o copias gratuitas del mismo con menci�n del autor.
No obstante, est� prohibido cualquier tipo de copia o uso comercial sin permiso del autor.

Hosted by www.Geocities.ws

1