ROBERT BADEN-POWELL, JEFE SCOUT DEL MUNDO
Teresio Bosco

LOS OJOS DEL MUNDO SOBRE MAFEKING
Un gran destino en un rectángulo de papel ** El sordo tronar de los cañones ** El juego terrible de la astucia ** ¿Locura que a nada conduce? ** Los ojos del mundo sobre Mafeking ** Eloff al ataque ** ¡Por fin la liberación! Hacia un mundo de muchachos alegres ** La señal de ¡Nave en peligro! ** Época de viajes fabulosos ** Palabras mágicas sobre un sombrero gris-ratón ** En misión a la India ** Las emboscadas de los Phatan ** Hacia Rusia en espionaje ** Un combate en la gran llanura ** Un dictador negro y otro blanco ** Un problema urgente: el de dos millones de jóvenes ** Seis tiendas en Brownsea ** La temporada de las fogatas y pistas ** Su retiro del ejército ** La Ley Scout ** Un libro que hace estallar a los jóvenes ** Una vuelta alrededor del mundo ** La guerra europea ** Jamboree, encuentro de tribus ** Su muerte a los pies del monte Kenya

18 de diciembre. La situación en la ciudad sistiada es la siguiente: hay 1.074 hombres blancos, 229 mujeres blancas, 405 niños y 7.500 indígenas negros. en dos meses y cinco días de sitio, las pérdidas llegan a 23 muertos y 53 heridos.

Lo que más aflige a los sitiados es la falta de alimentos y de armas con qué defenderse. Pero hay algo que les da fuerza y ardor: el mundo entero los observa.

Porque un sistema increíble de comunicaciones rompe casi cada día el cerco y lleva a todos las noticias. ¿Cómo? Palomas mensajeras, indígenas que atraviesan las líneas con mensajes alquello como amuletos, envueltos en papel de plata y la línea telegráfica que, en rápidas escapadas, queda reparada a lo largo del ferrocarril (por lo menos hasta que los boers no vuelvan a cortarla) hacen posible que los sitiados puedan mandar al exterior un verdadero diario de combates que, transmitido rápidamente a Londres, los periódicos publican a grandes caracteres.

De este modo todo el mundo está informado de la resistencia increíble de Mafeking. Pero, ¿cuánto más resistirá aún Baden - Powell?, es la pregunta.

Para mantener alta la moral, el comandante explota toda clase de iniciativas. Hace publicar un "Diario de Mafeking", que lleva como subtítulo esta frase: "Sale todos los días si es que los cñones están de acuerdo". Hace un pacto con los boers para que el domingo sea "un día de tregua" con torneos de criket, conciertos orquestales y bailes populares. Y cuando se trata de las respectivas fiestas nacionales, ambas partes se dan cortésmente el aviso y entonces se da paso a una tregua extraordinaria.

Para Navidad la tregua es por dos días. Y entonces en sus campamentos los boers cantan sus canciones largas y tristes.

En Mafeking los soldados pueden asistir a Misa del gallo, que celebra el Padre Ogle en la pequeña capilla, a toda luz. El servicio protestante se celebra después de almuerzo y le siguen diversas competencias deportivas. La orquesta, en cambio, ha enmudecido debido a que una granada boer equivocó el camino y entró en la pieza de los instrumentos.

En los meses siguientes la guerra continúa sólo con golpes de mano, salidas sorpresivas y mucha hambruna.