ROBERT BADEN-POWELL, JEFE SCOUT DEL MUNDO
Teresio Bosco
SU MUERTE A LOS PIES DEL MONTE KENYA
Un
gran destino en un rectángulo de papel ** El
sordo tronar de los cañones ** El juego
terrible de la astucia ** ¿Locura que a
nada conduce? ** Los ojos del mundo sobre Mafeking ** Eloff
al ataque ** ¡Por fin la liberación!
Hacia un mundo de muchachos alegres ** La señal
de ¡Nave en peligro! ** Época de
viajes fabulosos ** Palabras mágicas
sobre un sombrero gris-ratón ** En misión
a la India ** Las emboscadas de los Phatan ** Hacia
Rusia en espionaje ** Un combate en la gran llanura ** Un
dictador negro y otro blanco ** Un problema urgente:
el de dos millones de jóvenes ** Seis
tiendas en Brownsea ** La temporada de las fogatas
y pistas ** Su retiro del ejército ** La
Ley Scout ** Un libro que hace estallar a los jóvenes ** Una
vuelta alrededor del mundo ** La guerra europea ** Jamboree,
encuentro de tribus ** Su muerte a los pies del
monte Kenya
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Octubre de 1938. Mientras Baden-Powell navega hacia África del Sur, de repente le faltan fuerzas y debe ser desembarcado en un puerto de Kenya. En esa nación habita desde algunos años su hijo Peter, en una casa a los pies del monte Kenya, cubierto de nieves eternas.
Entre el verde intenso de la floresta y el aliento profundo del viento, Baden-Powell pasó los últimos meses de su vida en declinación. Allá, en el otoño de 1939, la radio le llevó la muy triste noticia de la segunda Guerra Mundial. ¡Qué dolor! A sus Scouts, los mismos a quienes en los últimos Jamborees había oído cantar y visto reír ajenos a toda preocupación, se les ordenaba de nuevo tomar el fusil para matarse entre sí.
En enero de 1941, en la vigilia de su 84° cumpleaños, lo doblegó la muerte. Desde aquella perdida zona africana, el último mensaje que envió a los scouts de todo el mundo, mientras las naciones estaban aún envueltas en la furia de la guerra, fue una palabra de esperanza:
"Mi vida ha sido muy feliz y, por lo tanto, mi deseo es que cada uno de ustedes tenga también una vida muy feliz. Traten de dejar el mundo un poco mejor de como lo han encontraron. Así, cuando suene para ustedes la hora, podrán morir serenamente con la idea de que han buscado siempre lo mejor".